Autor: Claudia Medina
Capítulo 24
Despedida de Solteros
El claxon del taxi de Alberto sonó nuevamente, ella seguía tardándose para subir, mientras Chava ya había cerrado la cajuela con las maletas. Josefina se despedía de ellos y le aventó un beso al Gato , él lo atrapó con la mano y lo puso en su corazón, regalándole una sonrisa que ella correspondió; por su parte Felipe le decía a su Tío que la próxima vez si los acompañaba, y lamentaba no tener pasaporte para ir con ellos a Caracas.
-Me traen algo de Cáscaras- gritó Finita
-Caracas- explicó Gloria al tomarla del brazo y quitarla del a portezuela-Dios me los bendiga, cuídense mucho-añadió Gloria que quería a Chava como a un padre y a Alberto como a un hermano.
Otra vez Alberto presionó el claxon- Sandy- gritó con voz firme. Si algo odiaba más que el desorden era la impuntualidad, pero la chica solo volteó y le hizo una seña de que la esperara mientras seguía escuchando los consejos de Yoyita
-El Pelos es capaz de convencerte que se casen en algún registro allá en Chilangolandia… no te vayas a casar sin nosotros…¿eh?
-Ay no Yoyita ¿Cómo crees?- dijo Sandy al recoger un gran bolso que llevaba.
-Bueno aunque sería muy romántico que llegaras el lunes siendo la señora Salvatierra…- dijo riendo- pero NO- añadió al poner la cara inmediatamente seria
-Sandra Nelly- gritó por última vez Alberto
-Ya me voy, ya se enojó ya me dijo Sandra Nelly- dijo al abrir los ojos y apresurarse a subir al carro. Arrancaron como si estuvieran en el autodromo pero a una cuadra Yoyita que todavía estaba afuera de la casa con la escoba en la mano, vio que el auto se dirigía hacia ella en reversa a toda velocidad.
-Sandy salió corriendo del carro para subir su bolso que había olvidado en la banqueta- no se me olvida la cabeza porque la traigo pegada.- dijo riendo justificándose al subir de nuevo al carro casi ya en marcha, alcanzó a subir el pie derecho y cerrar la puerta antes que Alberto acelerara aún más. Yoyita solo movió la cabeza de un lado a otro al disponerse a barrer la calle.
-Listo- dijo con una gran sonrisa que hizo que el Gato olvidara porque estaba molesto
En México D.F., Ricardo los esperaba en una esquina del barandal de la puerta de acceso por donde llegarían, Raúl lo acompañaba, ambos con gorra y lentes oscuros. Para él, aunque ya fueran las 9:00 a.m. el sol apareció cuando la figura diminuta de una chica delgada con el cabello hasta el cuello completamente lacio y negro, luciendo un flequillo, parecía una "chica" fugitiva de los animé japoneses vistiendo unos bermudas de vestir con una blusa blanca de hombreras y un cinto grueso marcando aún más su cintura, los zapatos… completamente flats…con una gran bolsa y un porta-trajes en las manos atravesó el acceso, se paró por un instante y buscó entre la gente, no sería difícil localizarlo, su altura lo delataba, escuchó un silbido y la voz de su amado Pelos
-¡Tarzán!
Volteó y corrió hacia allá dejando atrás a Alberto y a Chava que se dirigieron con paso lento hacia esa dirección como guaruras de la chica. Un gran beso cerró la carrera de la muchacha y el brinco de él del barandal de protección para ir al encuentro de ella.
-Bueno, ya- dijo Raúl – no cuenten dinero delante de los pobres ¿verdad mi matador? – dijo al saludar de abrazo a Alberto y a Chava.
El Gato solo sonrió rojo y miró a Salvador quien solo se acomodó el sombrero texano y sonrió de lado.
-¿A dónde van a hora?-siguió hablando el padrino del futuro esposo.
-A Caracas, solo vamos a la corrida y nos regresamos yo creo para el lunes ya estamos en Monterrey – dijo Alberto – bueno nosotros solo transbordamos…
-Epale Gato, falta una hora y media para que salga el vuelo a Venezuela yo voy a tomarme un café de verdá a ver si encuentro porque ese del avión sabía a miados.- dijo con su característico tono norteño, lo que hizo que los demás rieran.
-Los invito- dijo Ricardo, pero no puedo estar mucho aquí, hay muchos periodistas de guardia…- dijo al tomar a Sandy de la cintura como para no dejarla ir y caminar aprisa. Raúl ayudó a su amiga con la gran bolsa y Ricardo con el porta-trajes.
-Tengo una idea Tarzán,- dijo Ricardo al oído de su novia mientras caminaban- porque no nos casamos en cualquier registro civil y disfrutamos este fin de semana como Dios manda.. bueno como yo quiero disfrutarlo
Sandy solo sonrió – lamento decirte que te estás volviendo muy predecible para Yoyita.
-Permítame mademoiselle,- dijo Raúl a Sandy- le presento el hotel gran turismo Aranda-Montiel- dijo al abrir la puerta de su departamento- como puede usted ver este es el lobby bar, el gimnasio- Dijo al señalar el aparato de abdominales y pesas que tenían en un rincón- el restaurant- dijo al mostrarle la cocina con una barra y el pequeño comedor con solo dos sillas- lamento pero el chef internacional hoy está de vacaciones pero nos dejó el microondas y el teléfono de las pizzas. Por ahí están las suites, aunque comparten el mismo baño, me avisa cuando entre a bañarse madame.
-ay que caballero- dijo Sandy
-Ni lo agradezca, es para estar al pendiente cuando pase envueltita en una micro toalla- dijo al soltar una carcajada.- Bueno pues yo ya me voy… mucho ayuda el que no estorba… tengo llamado a las 12:00, así que se quedan es su departamento, pórtense bien… pero …si se portan mal… pos inviten… en un ratito armamos una fiesta swinger… ¿no?
-Ay negrito, cada día estas peor- dijo Sandra- pero bueno lo tomaremos en cuenta- dijo al seguir la broma de su amigo y sonreír para despedirlo de un beso y cerrar la puerta, estaba feliz por fin este fin de semana esperado. El único que tendrían antes de la boda porque después de la presentación las tres siguientes semanas Ricardo tendría una gira de promoción con un programa muy apretado porque quería dejar libre el mes de la luna de miel para después regresar con todas la pilas. Así que prácticamente se verían hasta la boda.
Ricardo salió de la recamara donde dejó las cosas de Sandra
-Si quieres estamos a tiempo, te llevo a un hotel- dijo serio.
-No, mientras más ahorremos mejor, está bien-dijo sonriendo.
Ricky tuvo que salir para ajustar algunos detalles de la presentación del día siguiente, ella se quedó para descansar no quería distraerlo, así que se dispuso a pasar una tarde de spa casera, llenó la tina de baño y los talones de sus pies sufrieron las consecuencias, su cara recibió mil y un mascarillas que Ana había dejado en su casa para la ocasión.
Fue a la recamara de Ricky y tapo con una sábana su fotografía tamaño poster de ella en ese horrible bikini amarillo en la Canarias. Su novio había ampliado esa foto cuando recibió su primer sueldo, no quería olvidarse de su Tarzán. Pero para Sandy era la peor foto del mundo, se veía terrible con esa pose disque sensual que no la encontraba solo su novio la veía. Fue al refrigerador, lo abrió y encontró todo para hacer de cenar, quería darle la sorpresa a sus hospedadores.
Ricardo se sorprendió al llegar al apartamento al encontrarlo limpio y con olor a incienso que Sandra encontró en un cajón de la cocina, la mesa puesta como para reyes con las pocas cosas que se pueden encontrar en un apartamento de solteros. Y ella estaba radiante, quería festejar por adelantado, ya que el siguiente día tendrían que estar con el montón de gente en la recepción de la casa disquera.-Bienvenido a nuestra despedida de solteros- dijo sonriendo y dándole un beso.
-Pensaba llevarte a cenar… pero esto es mucho mejor idea- dijo Ricardo con una sonrisa al sentir lo que en el futuro cercano sería su
Vida junto a la mujer que amaba. Ella estaba vestida normalmente, nada especial, pero a él le parecía la misma cenicienta en el baile. Se fue a lavar y por un segundo se remontó a la escenificación que hicieron Sandy y él de un matrimonio allá en el San Carlos.
La cena digamos no estaba deliciosa pero por lo menos no se le quemó mientras cenaron escucharon el cassete con la música del nuevo álbum, para ella era una primicia. Platicaron de todo, desde sus planes hasta ir al consultorio del doctor de Susana para ver su situación.
-Gracias Sandy, cualquier otra me hubiera hecho una escena de celos- dijo ricky conmovido
-Ni creas, lo hago por ti, ya sabes que no la paso ni con pepsi por metiche entre nosotros, pero es tu amiga.. y tengo que respetar eso porque nosotros ante todo y contra todo somos amigos-dijo recordándole el pacto – pero que no se pase de la raya porque si me la desgreño eh! Y tu, tampoco te sientas tan seguro… que todo se sabe Pelos- dijo seria- mira que sigo los pasos de Lorena Bobbit.- movió los dedos como si fueran una tijera. Ricky solo abrió los ojos y discretamente se tapó su entrepierna con la bandeja del servicio.
Sandy soltó la carcajada al ver la reacción de su novio, el sonrió aliviado pero ella añadió- no te confíes- dijo levantando la ceja.
Después, llegaron a abordar el tema que a Sandra le inquietaba, era el momento preciso, aunque estuvieran lavando los trastes. Ricardo la escuchó pacientemente
-Sandra- dijo cuando su novia terminó el discurso, la vio a los ojos- ven- dijo cuando terminó de poner la cafetera, la tomó de la mano y los dos se sentaron frente a frente en el sofá.- Sandy, yo también tengo mis miedos y muchos Tarzán… Yo no me explico que viste en mí, cuando todos me odiaban, cuando no tenia a nadie… yo no soy el príncipe azul , ni un don Juan, ni el latin lover número uno, hasta creo que ya hasta se me olvidó- dijo con cierta inocencia ocasionando una sonrisa en Sandy,- me faltan muchas cosas para ser el esposo que tu mereces y eso me hace muy inseguro, creo que te fijarás en uno de todos esos que andan detrás de ti como perros en celo.
-¿Cuáles?- dijo carcajeándose
-Solo porque eres demasiado inocente y crees en la amistad sincera, crees que los demás así son- dijo con serenidad acariciándole el pelo con delicadeza- hay más de uno esperando que yo estire la pata porque es la única forma en que me arrebaten de tu lado. Pero
Volviendo al tema… yo no quiero que seas el ama de casa perfecta, ni que seas la amante de fuego todas las noches con látigo y todo- dijo sonriendo- … yo estoy seguro de lo que quiero… de lo que sueño… llegar de una gira inesperadamente y toparme con los juguetes de Felipe y Fina en el blanco hall de la casa y buscarlos en la cocina y verte a ti, todavía con tu ropa de trabajo hablando por teléfono con un paciente mientras les sirves la leche en los vasos a los niños y…- dijo al ver que su amada veía su ilusión en el rostro…- … tu con una barriga de tres metros esperando al tercero de nuestros hijos. Yo… sé mejor que nadie, que nadie es perfecto en sí, pero tú eres perfecta para mí. Y con respecto a como vas a quedar con esa tripa de 3 metros- dijo con una sonrisa pícara- Sandy, nos amamos, yo te amo y créeme nadie ocupa mi corazón ni mi mente… perdóname por ser tan tonto y estar "inguili inguili" como tu me dices… lamento eso que recuerdas y trataré de ser más ecuánime… aunque me es muy difícil porque para mi tu eres la mujer mas sensual del mundo y quiero estar lo mas cerca de ti…sentir tu piel, tu respiración..- decía mientras se acercaba más a su novia …- yo te siento Sandra y créeme siento como te estremeces en mis brazos… y no eres una mujer de hielo… eso te lo aseguro yo…que es quien importa- dijo con una sonrisa que le infundía seguridad.
Ella lo escuchó sin chistar, le acarició la mejilla con su mano derecha y ente abrió los labios para dárselos mientras se acercaba más, con su mano izquierda acarició su nuca sintiendo entre sus dedos la sedosidad de los pequeños cabellos que la cubrían. El la tomó de la cintura y ya no hubo distancia entre ellos, cada vez se fundían en un beso que no terminaba. No supieron cuando pero terminaron en el piso mientras Ricky le besaba el cuello a todo lo largo que dio cuando ella estiro la cabeza hacia atrás, dejándole el campo libre, mientras entrelazaban los dedos de sus manos a los costados de Sandy.
-¿Qué pretendes? ¿Volverme loco?- decía Ricardo mientras le besaba la cara y olía su cabello.
-Pretendo demostrarte cuanto te amo. Dijo ella al alargar su ojos sensualmente… déjame descubrir que realmente puedo hacer esto.
-Música para mis oídos, Tarzán….- dijo al despojarse de la camisa.
-Pero…. El plato completo hasta la noche de bodas… ¿ok? … solo un mes… un mes..- dijo insinuante al ayudarle a quitarse de las manos la camisa, con extremo cuidado empezó a explorar su pecho desnudo, su abdomen trabajado y completamente lampiño y suave que aunque gruesa la piel sus dedos se deslizaban fácilmente como si fuera la piel de un bebé. Él se dejaba acariciar mientras mantuvo los ojos cerrados, que inmediatamente ella besó.
-¿Quieres saber que vi en ti?- dijo al robarle un pequeño beso y sentarse en sus rodillas frente a él y con ambas manos tomó el cabello de sus sienes y lo invitó a abrir los ojos y enderezar la cabeza que había dejado hacía atrás recargada en el sillón.
-Mmmmm- contestó un gemido ronco.
- Tus ojos, no,… más bien tu alma a través de tus ojos – añadió al verlo con la mirada más enamorada que jamás él haya visto antes- tus ojitos de venadito… llorosos…¿Te acuerdas? En la revistera del aeropuerto... mi reacción fue alcanzarte y enjugarte esas lágrimas con mis besos, abrazarte con toda mi ternura… vi tu soledad y quise protegerte… despertaste en mi … esto querer acariciarte y que me acariciaras,…a darte amor….
-¿A como a un perrito callejero?- dijo simulando indignación y esa sonrisa de lado irresistible, las manos que las tenía a lo largo del asiento del sillón se juntaron a los lados de los muslos de Sandra por sobre sus jeans y empezó discretamente mientras la escuchaba a sacarle la blusa de la cintura y empezó a desabrocharla lentamente al mismo tiempo en que veía a su novia a los ojos incitándola a que la pobre siguiera hilando frases y restándole importancia a lo que estaba por abrir.
-No, no digas eso… después me pareciste sexy- dijo algo apenada y ya con el rostro enrojecido y al voz temblorosa y con la respiración entrecortada, por fin, llegó al último botón y ante él una visión casi celestial, la delgada blusa se le cayó de las manos y dejó al aire el sostén de encajes rosados que se subía y bajaba al ritmo de la respiración de su dueña, justo frente a sus ojos, pero algo le llamó la atención una "A" de color café como si fuera el sello de una ganadería se asomaba por la transparencia de la copa del seno izquierdo.
-Y ¿Eso que es?- dijo entre asombrado, disgustado y decepcionado.
-Bueno… son unas bubbies…- dijo sonriendo…- bueno parecen, creo que les sobra algo de volumen para mi gusto…- dijo nerviosa sabiendo perfectamente la pregunta de su novio.
-No me refiero a eso- dijo al mover la orilla del encaje y dejar a la vista esa "A". Todos los recuerdos vinieron a flote… pero peor… los celos al fantasma de Antonio… - ¿el fue quien se lo puso? O fue idea de Sandra? ¿Cómo se atrevía ese idiota estar todavía en ese lugar tan íntimo? ¡si eran de él! ¡Bueno, iban a ser de él! ¿La habría tocado? Los celos empezaron a hacer que su irrigación sanguínea ya de por si alterada se alterara más. Empezó a hiper ventilar y sus fosas nasales se extendieron.
-Pelos- dijo Sandra con autoridad y tomándole la cara con las dos manos- mírame, mírame y escucha…es solo una cicatriz…solo eso… pensaba ir en estos días con un cirujano amigo del Doc. Betancourt para que me lo quitara antes de la boda, no quería que tu lo vieras… me lo hice yo misma, cuando él murió… ¿Puedes entender eso?..- hizo una pausa-estaba un poquito arriba pero bueno como es lógico han crecido…-dijo con una sonrisa insinuante pero apenada.
Después de la explicación él se dio de topes, se regaño a si mismo por ser tan tonto y desperdiciar ese tiempo en celos cuando la tenía semidesnuda frente a él.
-Solo una cicatriz- dijo al inclinarse a besarlo y reanudar esa exploración a medias.
-Bueno lo primero que yo vi de ti no fueron precisamente tus ojos, estabas agachada viendo no se que cosas… unos llaveros o algo y voltee al escuchar el sonido que hiciste… y bueno… dije mamita… si así está la parte de atrás- dijo al darle una nalgadilla en el trasero- ¿Como estará la delantera? Y desde entonces me pareciste sexy…- dijo al empezar a bajar los tirantes y besar los hombros de la chica que ya temblaba como un papel.
-Vaya que romántico!- dijo riendo
-No es cierto, la verdad… tus ojos, tu boca, tu cara, tu cuello es lo más sexy que he visto en mi vida… además- dijo enronqueciendo la voz en su oído- esa imagen tuya en la camiseta blanca del Gato, completamente mojada… jamás la he podido sacar de mi mente, Sandra, ha sido mi más recurrente sueño y pesadilla desde entonces- seguía diciendo mientras la besaba como delineando toda su figura, lo que hacía que ella sintiera que poco a poco su temperatura iba en ascenso, quería más, quería que su novio siguiera encontrando en ella esas sensaciones que jamás imaginó experimentar. Estaba completamente a su merced, de pronto se vio pegada como un vampiro a su cuello y sus manos recorrían una y otra vez sus brazos para deslizarse después por la espalda, tratando de identificar cada músculo como si estuviera repasando para su examen de anatomía. Él no se quedaba atrás, sus grandes manos parecía que querían demostrar que ella era su propiedad marcando fuerte el paso por su piel que a pesar de ser morena los dedos de Ricardo se quedaban un buen tiempo marcados en color rojo. Hincados frente a frente solo con los jeans puestos era una escena como para uno de sus videos. Ricardo ya la había convencido de las reacciones de ella a su cuerpo, a su calor, a su olor… a pesar de todo el sostén seguía en su lugar y ya estaba decidido a empezar a desabrochar esos ganchillos que siempre le habían parecido estorbosos pero al buscarlos solo con el tacto ya que sus demás sentidos estaban ocupados en un profundo beso se dio cuenta que no estaban
-¿Dónde está?
-¿qué?
-El broche
-adelante
-¡Adelante! ¡Mami!- dijo con la voz quebrada.
Justo cuando estaba a punto de obtener la libertad de sus ansiados montes se escuchó el llavero de Raúl entrando al departamento.
Apenas Sandy logró encontrar la blusa para cubrirse
-No veo, no oigo, no existo, sigan con confianza – dijo Raúl al ver la situación comprometedora de sus ahijados de boda. Y fue directamente a su recamara, parecía cansado, molesto y cerró la puerta de su recamara con el seguro, pero los novios no se sintieron bien… ella terminó por ponerse la blusa y fue a tocarle la puerta
-Negrito ¿estás bien?
-Si flaca, solo un pequeño dolor de estómago, no te preocupes…sigan en lo suyo… hagan de cuenta que no estoy.- gritó desde adentro sin abrir. Sandra vio a los ojos a Ricky y el con resignación dijo- voy por la sábanas para ponerlas en el sofá, yo voy a dormir aquí.
Sandra lucía su vestido de novia, después de abrir la puerta de la casa del obispado la cargó y con el pie cerró la puerta, no le importó lo largo de las escaleras, al fin y al cabo su flamante esposa no pesaba tanto, llegaron a su recamara y con el hombro empujó la puerta fue directo a la cama y dejo su preciado tesoro en ella sentada, él empezó a quitarse el saco y los zapatos y ella se quitó el velo y dejó a un lado las cosas que traía en las manos, se veía hermosa como una visión angelical, siempre sonriendo, se deshizo el peinado que traía para dejar su cabello libre hasta el cuello que cayó sedoso a los lados. El se acercó y la besó mientras que a tientas logró encontrar el zipper para bajarlo lentamente, por su peso el vestido cayó hasta el suelo y la lencería de Sandy lució a todo su esplendor por la luz de la luna que se filtraba por el ventanal de terraza, para entonces el traje de novio ya estaba en el pequeño sillón junto a la cama. Ante su demostración de la mezcla de amor, ternura y pasión ella solo reía y aceptaba complaciente cada una de sus caricias, pudieron tocar el cielo, él si lo tocó al casi morir al sentir que su corazón explotaba al igual que todo su cuerpo y estaba seguro que ella también al sentirla tensarse y arquearse bajo su cuerpo convulsionado y escuchar un gemido de placer desde lo más hondo de su garganta seguido de un "Ricardo, te amo", mientras sus uñas se encajaban en su espalda. Algo apenada por la inevitable señal de su virginidad perdida, ella se abrazó a él con ternura. Él complacido y pleno le dio confianza diciendo que era el mejor regalo que le pudo haber dado- no te avergüences de tu virtud, y bueno la mía también … bien que me ha costado… - dijo riendo, pero al volverla a abrazar, ella había desaparecido
-Sandra, Sandra- gritó por el cuarto desesperado, una opresión en el pecho no lo dejaba respirar… El sudor le empapaba la frente y el jadeo como el de un perro sediento lo despertó, se sentó en el sofá y vio a su alrededor, inmediatamente tomó una silla del comedor y entró a su recamara, ella estaba ahí justo como amaba verla: dormida. Puso la silla junto a la cama, se sentó y le dio un beso en l frente, acarició su cabello y con todo el torso invadiendo el espacio de su amada la abrazó fuertemente asegurándose así que no se iría a ningún lado. Se quedó dormido al fin. De pronto Sandy sintió esa misma asfixia, levantaba las manos para alcanzarlo, veía como él caía gritándole que lo ayudara. Despertó, un sudor helado y la garganta seca era lo que pudo percibir a primera instancia, pero se tranquilizó al verlo a él rodeándola con su brazo, tomó su mano y con ternura y agradecimiento le besó los dedos y trató de volver a dormir. -Mañana será un día muy importante para él- pensó.
La limosina estaba a la puerta del local donde iba a ser el evento. Raúl los acompañaba a pesar de haberse negado mil veces, pero esas mil veces ellos le refutaron diciendo que nada tenía que ver que no hacía mal tercio y que lo único que iban a penar era que él era su mejor amigo. Algunos periodistas ya estaban ahí, así como invitados. Sandra bajo con la ayuda de Ricky quien lleno de orgullo la tomó del brazo, ella lucía un vestido color rojo y tacones que la elevaban solo al hombro de su prometido, quien lucía un traje negro pero algo casual y moderno. Cuando llegaron a la puerta otra limo se estacionó, la figura blonda de Luis Miguel salió de ella para darle la mano a su acompañante, del elegante carro salió Susana Marcovich, también con un vestido rojo tan entallado que parecía pintado al cuerpo, toda elegancia, desbordaba sex-appeal, sus ojeras maquilladas eran azules como el alba, como diría Maritrini. "¡Demasiado delgada!", dijo alguien por ahí, "Pero muy bella" arguyo el otro, sobretodo se comentó que su acompañante era el rival discográfico de Ricardo Montiel.
Delante de todos los periodistas, los cantantes se saludaron con unas sonrisas blancas como anuncio de pasta de dientes, y con un abrazo tan sincero como aquel de Acatempan.
-¿Qué haces aquí?- preguntó al oído al rubio.
-No vine me trajeron, pertenecemos a la misma disquera…¿No lo sabías?- contestó el otro mientras saludaba al público y dejándose tomar fotografías con sus hermosas parejas a un lado.
-Estás más bella que la última vez que nos vimos, srita. Zambrano- dijo "el Sol" a Sandra mientras le besaba caballerosamente la mano lanzando buena parte de su artillería de Don Juan. Sandy solo se limitó a recibir sonrojada el incómodo cumplido sabiendo el referente. Cualquier chica estaría dando de gritos por ese cumplido y derroche de coquetería pero ella se sintió intimidada y tenía que andarse con mucho tacto si no quería que el carácter explosivo de Ricky echara a perder el evento poniendo en su lugar al chico.
Había una rivalidad que la misma Susana despertó. Más bien, diría ella, que fue Sandra. En aquel viaje a una locaciones de una telenovela Sandy había sido invitada por su novio para que pasaran unos días juntos, todavía vivía Laura. Fue para ellos, Alberto y Laura algo así como su luna de miel y para todos los demás un fin de semana inolvidable, en fin, Susana para demostrar su "amistad" a Sandy, le dijo, al saber que Luis Miguel estaba ahí en Acapulco se lo presentaría en una de las mas conocidas discos de la bahía. Sandra y sus amigas fueron a la cita, Susy, cumplió su palabra y después de alguna manera arregló que ellos se encontraran "causalmente" en el mismo hotel donde ya descansaban de las locaciones. Luis Miguel mandó un gran ramo de flores y una botella de vino a la mesa donde Ricky y Sandy, Alberto y Laura, Ana y Armando y Paty y Esteban estaban cenando junto con ella y Raúl. Ricardo ya había aguantado las miradas indiscretas del cantante hacia su novia, pero cuando recibieron las flores y más cuando leyó la tarjeta con una llave pegada con cinta adhesiva invitándola a su casa. Sandy tomo la tarjeta y fue a regresársela con su característica manera de poner a los frescos en su lugar, pero Ricardo iba tras ella para restregarle la botella en la cara, empezaron a pelear y los guaruras entraron a hacer su trabajo, pero los amigos de Ricky no lo dejaron solo así que se armo la de Troya. Algo que salió en los periódicos por semanas, así que la que aparentemente tenía la culpa era Sandra por coqueta. Gracias a la intervención de Laura, Susana no logró que Ricardo y Sandra rompieran.
El evento empezó, todo iba muy bien hasta que Raúl cayó de su propia altura.
-Sandy, ¿Qué le pasa?- preguntó Javier preocupado.
-Creo que el apéndice está por reventarse, llamen a una ambulancia por favor.- dijo Sandra casi a gritos.
Las puertas de la ambulancia se cerraron dejando a Sandra y Raúl adentro de ella y a Ricky y Javier en la cera viéndola alejarse, con la promesa de que en cuanto se desocuparan estarían en la clínica de La ANDA.
-El show debe continuar- dijo Javier dando una palmada en la espalda de Ricardo.
Sandra esperaba en el pasillo de la clínica en uno de los asientos cuando a toda prisa llegó Ricardo todavía con la ropa de la presentación.
-No te preocupes, todo va estar bien, ya está en recuperación en cualquier momento lo suben al cuarto- dijo al ver a su novio con la cara desencajada y pálido como un papel, al tomarle las manos se dio cuenta que las tenía frías como un cubo de hielo.
-Que bueno- dijo al abrazarla como naufrago a un madero.
-¿Qué pasó? Pelos, dime que pasó…
-Tarzán, sucedió algo- dijo al sentarla junto con él…
-¿qué?
-Susana tuvo un accidente… por salvarme- dijo al tragar saliva- ahora mismo está en urgencias.
Continuará…
Espero que les haya gustado este capitulo, y sus comentarios o tomatazos
Gracias por su tiempo
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