HAPPY LIFE: ICE AND GOLD
CAP 25
"Planes preparativos"
Ren caminaba con gesto severo hacia un campo cercano, seguido de sus dos compañeros de equipo que le observaban con expresión seria y concentrada.
Ya no solamente era el hecho de su embarazo. Últimamente lo habían estado viendo haciendo planes sobre sus entrenamientos y parecía un poco menos preocupado por el poder que exhibían Yoh y el resto de equipos, centrándose totalmente en ellos mismos; incluso Anna parecía levemente irritada al percibir como la mente del Tao dejaba completamente de lado los escritos dejados por Hao y que eran la llave de la fuerza que los rivales del equipo del chino tenían para concentrarse en algo más.
Sin embargo ni Horohoro ni Chocolove sabían lo que el chico planeaba en esos días y solo recibían un "confíen en mí y prepárense: esta vez, la competencia será en serio"
Lo que fuera que tuviese planeado el Tao realmente debía de ser grande si había estado guardando tanto secretismo por esos días y a lo mucho, meditaba sobre los equipos que iban pasando a las siguientes rondas y luego, murmuraba para él mismo.
Y sus antojos…
Aquello también iba aumentando conforme pasaban los días y la criatura en el vientre del hijo de En Tao crecía más y más. El Usui a veces se sorprendía observando a su pareja, que parecía escribir algunos detalles de sus planes en una hoja mientras bebía un vaso de leche y murmuraba hacia algo invisible para luego, pasarse distraídamente los dedos por el vientre; de alguna manera verle hacer aquello lo relajaba por que le indicaba que a pesar de la situación, había comenzado a tener cercanía con el bebé de ambos.
Una situación aterradora por donde la viese, pero…
Rayos, era el hijo de los dos. Sin importar hacia qué lado se inclinase al final cuando ambas familias se enterasen de que nacería un niño que formaría parte de las dos, la verdad era que ambos chicos estaban nerviosos y al mismo tiempo, curiosos sobre cómo sería.
Y mientras que se detenían finalmente a la sombra de unos pocos árboles, Ren se colocaba un puño delante de la boca y el de cabello claro de inmediato se le acercaba
-Oye… no deberías esforzarte demasiado…
Horohoro le acercó una mano a un brazo al ver al chico apoyar una mano sobre el tronco de un árbol para al siguiente momento, recibir un manotazo por parte del de ojos dorados
-Estoy bien, no necesito que te apiades!
Exclamó el chino frunciendo el ceño, lo que provocó que su pareja gruñese
-Si yo solo me estaba preocupando por ti, enojón! Para mí que ya no son las hormonas, nomás te quieres hacer como que no te estás muriendo!
-QUIÉN SE ESTÁ MURIENDO IMBÉCIL!?
-PUES TÚ, PICUDO!
Ambos chicos chocaron sus frentes, gruñéndose con fuerza el uno al otro lo que provocó una risa suave y tranquilizadora por parte del moreno, que se sentía feliz de ver a sus amigos actuando de aquella manera; al parecer, la etapa de luna de miel había comenzado a pasar y de nueva cuenta los dos dejaban ver sus eternas peleas y discusiones aunque ahora, desde un nuevo punto de vista, para el americano solo quería decir que las cosas iban muy bien y que era la forma extraña de aquellos dos de decirse que se querían.
El que fueran capaces de normalizarse y aún así, dormir juntos en la misma cama le decía mucho de su nivel de confianza al shamán del jaguar
-El señorito es más feliz que nunca- confirmó Basón flotando cerca con un gesto alegre para al siguiente segundo, ser reprendido por su amo que le dirigía una mirada enojada
-Te parezco feliz?- exclamó Ren- cómo voy a ser feliz cuando tengo que cargar con un par de inútiles como equipo?
-OYE!- saltaron Horohoro y Chocolove
-Tú porque te quisiste dar de aires y hacerte capitán, yo podía bastante bien tomar ese cargo!- soltó el ainú señalándose con el pulgar mientras que a su lado, Chocolove lo imitaba con el ceño fruncido
-Y al mismo tiempo, hacer el trabajo de sobrecargo!- exclamó el de cabello afro mientras que aparecía vestido con un uniforme de falda y su mochirei en forma de hitodama maullaba en aprobación
Al menos hasta que el moreno cayó al suelo, chillando producto del golpe que el ainú a su lado le había dado sin siquiera voltear a verlo y aún enfrentando a su pareja
-No voy a dejarle el lugar de capitán a alguien que a duras penas terminó la escuela primaria
Resopló el chino, haciendo que el otro se erizara
-Qué dijiste!?
-En todo caso- Ren se colocó las manos en la cadera y dejó salir algo de aire- les traje aquí por que como sabrán… en un par de días podremos ver la primer batalla de ese sujeto contra alguien más…
Los otros dos volvieron a componer expresiones serias. Bien sabían a quién se refería el Tao cuando decía "ese sujeto" con un tono de voz tan despectivo y casi burlón, a pesar de que bien sabían que no podían tomarse a Hao Asakura a la ligera; 1000 años de ventaja no era algo que pudieran pasar por alto, nada más porque sí y los últimos equipos que estaban pasando las pruebas estaban dejando ver lo poderosos que eran. El chico de cabello oscuro cerró los ojos mientras dejaba caer una mano hacia un costado
-Ya de por sí sabemos cómo terminará- añadió Ren para luego, ver a Horohoro que apretó los dientes
-Pero… aun así, quieres que vayamos a verlo en una pelea real…- dijo despacio el ainú para luego, observar con seriedad y una sombra sobre los ojos a su esposa, que asintió
-Nos dará una idea al menos, de qué tipo de estrategias suele llevar a cabo y las reacciones que tome ante una situación como lo va a ser, tener un adversario delante- dijo pero entonces, Chocolove tomó la palabra
-Pero si ya le hemos visto en acción y lo cruel que pueden ser él y sus hombres!- exclamó el moreno moviendo las manos- recuerdan lo que le hizo a esos espíritus del bosque?
-Claro… algo como eso y su espíritu de fuego no son fáciles de olvidar
Horohoro cerró los ojos un momento y Ren, suspiró profundo antes de volver a hablar, con un tono de voz más suave
-Todos los shamanes estarán presentes… seguramente mi familia también, sienten curiosidad por ver cómo se supone que voy a tratar con un rival como él, ya que confían en que soy el más fuerte de los participantes… aunque te enoje
Frunció el ceño hacia Horohoro que rodó los ojos y nuevamente sin pensar, se pasó una mano por el vientre que en aquel momento estaba cubierto por un chaleco de batalla algo más largo de lo normal
-En todo caso… alguien más me ha pedido que nos veamos en el estadio, durante la batalla de ese sujeto y a partir de ahí, tendremos un entrenamiento especial- informó
-Wow, wow…- el ainú se enderezó un poco, sorprendido por las palabras de su pareja- me estás diciendo que tú, entre todas las personas aceptaste el entrenamiento de un tercero para que nos ayude durante las batallas?
-Qué, te molesta?- se burló el Tao durante un segundo, antes de volver a su tono serio de voz- de todas maneras, es alguien que ya conoces y Chocolove va siendo hora de que lo conozca también
Dijo a lo que el moreno le observó con interés
-Y qué clase de persona es pues, que crees que pueda ayudarnos?- preguntó
-No es algo de lo que debas preocuparte, deberá bastarte con saber que confío en él y que no le agrada a esa persona- sonrió levemente de lado- nos consta…- vió de reojo al de cabello azul claro que continuaba sin entender- que tiene mucho, demasiado conocimiento sobre este torneo y más aún, sobre lo que nos espera si llegamos a ganarlo- le explicó al chico de la falda- yo tampoco sé exactamente porqué tiene tanto interés en que nuestra reunión sea durante la batalla de Hao, porque no estoy precisamente entusiasmado de que Yoh y sus compañeros se enteren de esto…
Comentó haciendo una mueca algo fastidiada
-Pero me aseguró que eso no sería un problema y que sería discreto… supongo que no tenemos de otra mas que confiar que será así- volvió a cerrar los ojos y asintió una vez- de todas maneras, quiero que en estos dos días ejerciten y calienten sus cuerpos por que no sé lo que vayamos a tener que hacer, pero si esto nos asegura de que podremos superar el nivel de Yoh entonces, seguramente será algo bastante duro… -les vio con frialdad- puede que duela, puede que terminemos agotados… pero el beneficio será mayor al costo y quiero que los dos estén conscientes de que si están en mi equipo, es porque son los mejores
Terminó y se enderezó
-Ha quedado claro?
-Si
Respondieron los otros dos shamanes, asintiendo al mismo tiempo con la cabeza. Ren Tao se cruzó de brazos y movió su cabeza afirmativamente una vez antes de proseguir
-Muy bien… entonces…
-Espera… -los ojos dorados del chico se enfocaron en el ainú que acababa de hablar, levantando un poco una mano- pero si vamos a entrenar duro y de forma agotadora y todo eso…- compuso un gesto preocupado- qué va a pasar con el pequeño Hiramame?- dijo- también tienes que pensar en él, no lo puedes traer botando por todas partes…
-Eso es verdad!- se sumó Chocolove mientras sacaba un libro grueso de la nada, con el título "Cuidados de la Embarazada"- se supone que estás en un momento crítico, no puedes estarte moviendo solo así como así, podrías hacerle daño!
El chino comenzó a temblar irritado y el pico en su cabeza comenzó a crecer
-Ustedes…
-Oh! Entonces va a llamarse Hiramame?
Yoh Asakura se acercaba al grupo de chicos con un gesto divertido y una enorme sonrisa mientras que a su lado, Amidamaru flotaba con los ojos cerrados mostrando gusto y disposición; mientras que el moreno y el ainú se veían sorprendidos, el chico de ojos dorados tan solo frunció levemente el ceño y viró la cabeza para ver al recién llegado
-Aún no decidimos el nombre… y NO, imbécil, no le voy a llamar a mi hijo "Hiramame"
Entornó los ojos para puntualizar sus palabras esta vez observando a Horororo, a lo que el futuro padre emitió un gemido y se colocó los brazos por detrás de la cabeza
-Pero qué tiene de malo ese nombre?
-Que no quiero que mi hijo termine llamándose "Lenteja", como una legumbre- respondió el Tao cruzándose de brazos y encorvando un poco la espalda hacia atrás- tiene que tener un nombre digno de él
-Ay si, ay si…- el de cabello claro rodó los ojos- y que lo llamen como una delicada florecilla "Ren", está perfectamente bien…
-TIENES ALGÚN PROBLEMA CON MI NOMBRE, IDIOTA!? –saltó el chino terminando por alzar su cabello al tiempo que sacaba su lanza y esta brillaba con energía dorada; Horohoro por su parte sacó su tabla que mostraba la misma energía pero gracias a su poder helado- MI NOMBRE ES UN NOMBRE HONORABLE Y PURO!- gruñó- Y ES MEJOR ESO A LLAMARLO "PERRO", HOROKEU!
El aludido se erizó completamente, poniendo los ojos en blanco
-ES LOBO, NO PERRO! APRENDE PRIMERO ANTES DE CRITICAR A LOS DEMÁS, TE FALTA ESCUELA, PRESUMIDO!
-TE FALTA BARRIO!- gritó Chocolove con su antigua ropa de pandillero al lado de Horohoro pero más se había tardado este en hacer su broma que en ser primero pinchado en la nariz por la lanza del Tao y luego, convertido en una columna de hielo por el Usui
-TÚ NO TE METAS!
-Me alegra ver que las cosas entre ambos están bastante bien, jijiji- Yoh reía bastante divertido a lo que la energía espiritual de los otros dos aumentaba de golpe
-NO ESTÁN BIEN!
-Sí, bueno…- el Asakura dejó salir un suspiro para luego, ver a Horohoro- oye, si no te importa, he venido a llevarme a Ren unas cuantas horas…
-Eh? –el aludido parpadeó un poco rebajando su poder espiritual al tiempo que su mochirei finalmente dejaba de poseer la tabla de snowboarding –vale…
-Y por qué le tienes que pedir permiso a ese cabezotas para llevarme a ninguna parte?- se quejó el Tao pero de igual manera, retiró la posesión de su lanza mientras que observaba al de cabello castaño que se acercaba
-No le pedía permiso, pero en tu estado, creo que es lo mejor para que no se preocupe mucho… seguramente si no sabe de ti durante largo rato, iría a buscarte por toda la isla
Explicó Yoh, provocando que el Usui bajase la mirada y se rascase la mejilla con un dedo, dejando ver un sonrojo apenado; dentro del Tao algo se había removido y entonces, desvió la mirada con el ceño fruncido al tiempo que su rostro cambiaba de color de igual manera, para al siguiente momento, agitar con fuerza su lanza de forma que volvió a plegarse en sí misma.
-Mi estado no tiene nada de diferente al normal, solamente estoy llevando un pasajero
Respondió el Tao
-Exageras
-Quizá… no sé lo que es ser madre… o futura madre, pero creo que si yo fuera Horohoro la verdad no podría estar mucho tiempo despegado de ustedes, por que querría saber que están sanos y bien- aseguró el Asakura cerrando los ojos lo que hizo que sus amigos le viesen, sintiendo un hueco en el estómago
Últimamente ese chico realmente se las arreglaba para provocarles esa sensación de incomodidad cuando decía algo que pretendía ser animoso, pero para ellos que conocían su situación, les era pesado no poder hacer nada más por él; Ren suavizó la mirada y soltó un suspiro mientras que cerraba los ojos
-Bien… entonces ya avisaste, vámonos
Dijo para luego, ver al Usui de lado
-Traten de entrenar algo mientras no estoy… a menos que tengas planeado algo más- Horohoro se le quedó viendo y asintió una vez
-De hecho… si, si tengo pensado hacer unas cuantas cosas en la parte principal de la isla- respondió el ainú para luego, acercarse al otro shamán que tan solo le vio con gesto neutro hasta que lo tuvo delante- te veo en la posada?
Ren asintió una vez para luego, verse cómo el de cabello claro se inclinaba sobre el rostro del Tao para besarle con suavidad, siendo correspondido por este de la misma forma.
Yoh emitió una nueva risa nerviosa pero esta vez, giró el rostro hacia otro lado con un pequeño sonrojo mientras que aguardaba a que sus amigos terminasen con su despedida; no le molestaba en lo absoluto el verles de aquella manera tan cariñosa aunque aún no terminaba de acostumbrarse del todo a ello. Tanto tiempo observándoles moverse el uno alrededor del otro sin decidirse a dar ese paso que los uniría para finalmente, ser testigo de su unión (y más que eso días atrás) realmente le traía una sensación grata que estaba seguro, lo acompañaría toda su vida. Y no podía evitar preguntarse, que sería sentirse así y tener ese impulso de actuar de forma romántica delante del resto, sin que importase ser visto.
Volvió a verles de reojo y sonrió
Rogaba con toda su alma, que sus dos amigos tuviesen una vida muy larga y feliz juntos y que él pudiese ser testigo de ello tanto como le fuera posible.
Finalmente y dándose un último apretón cariñoso en las manos, el Usui y el chino se separaron y entonces, el de ojos dorados se encaminó con las manos en la cintura para seguir al Asakura, que asintió una vez para de ahí encaminarse hacia el camino principal que les conduciría al centro de aquel sitio; Horohoro se quedó observando por donde se iban sus amigos y entonces, se colocó las manos en la cadera y dejó salir un suspiro para después, bajar la mirada con gesto concentrado.
Últimamente, le había pedido ayuda a Manta con ciertas cosas y a averiguar otras… y entonces, había descubierto que aunque no podía tal vez cumplir con todo, todavía… podía intentar algo para ganarse un poco el favor de sus suegros
No creía convencerlos completamente ya que desgraciadamente, él era quien tenía un peso menor en cuanto a su nombre y poder, pero…
Sacudió la cabeza y apretó los puños
-Chocolove! Puede que me tarde un rato y tal vez no llegue a la posada a tiempo, pero igual dile a Ren que estaré bien y que lo veré para el desayuno… creo… en todo caso, que no me espere despierto
Pidió volteando hacia el moreno que continuaba dentro de aquella columna de hielo pero a su manera, levantó su pulgar
-Gracias viejo! Te lo encargo!
Gritó mientras que se retiraba corriendo, con su chaleco largo negro ondeando al viento
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Un poco más tarde, Yoh y Ren se encontraban andando entre las tiendas que los apaches habían montado en el lugar y que servía como punto turístico no solo para los participantes sino para todas las familias de estos que habían acudido a animar a los suyos y que en lo que les tocaba turno, buscaban pasar unos buenos momentos con ellos; no sabían cómo lo habían conseguido pero todos los edificios se habían transformado para fungir ya fuera como hoteles, casas de baño, mini supermercados y tiendas diversas que ofrecían desde electrónicos hasta ropa.
Los chicos se paseaban por una zona especialmente llena de personas, donde pequeños grupos se juntaban para observar las vitrinas y hablaban entre ellos con entusiasmo
-Es un grandioso día, no lo crees?
El Asakura se colocó las manos en la nuca y respiró profundo mientras que el chico de ojos dorados tan solo observaba a las personas sin expresar emociones en el rostro y con los brazos firmemente cruzados sobre el pecho; Yoh rió un poco y volteó a ver al otro chico con gesto alegre
-Vamos, anímate Ren! Si sigues de esa manera, tu bebé va a nacer con una cara así- el chico de ojos castaños compuso un gesto molesto y se estiró las mejillas hacia abajo para exagerar sus muecas; el chino le vió de lado y levantó una ceja
-Deja de hacer el ridículo Yoh, lo que yo haga o deje de hacer con mis expresiones no va a afectarlo, mientras tome mis vitaminas y me alimente de forma adecuada…
-Oh! Así que estás cuidando eso?- preguntó el chico con interés, escuchándose un sonido cínico por parte del Tao- qué bueno!
-Obviamente. La salud de mi hijo vale tanto como la mía y si permanezco saludable, eso se reflejará en un niño saludable y fuerte- comentó el de ojos dorados aún con expresión neutra
-O niña… no has pensado que podría ser una niña?- inquirió el chico de los auriculares levantando un dedo- dicen que si el estómago es algo plano es niña y si se pone muy redondo, entonces es varón… o era al revés?- Yoh levantó la mirada y Ren cerró los ojos
-Jmmm… eso es lo de menos, además, aún no me ha aumentado el tamaño del vientre… aún falta un mes para que se empiece a notar
Dijo el chico para luego, parpadear al ver al otro inclinado a la altura de su estómago, con un dedo sobre los labios y los ojos muy abiertos
-Y… ya lo sientes moverse?- preguntó Yoh para luego, colocarle una mano en el estómago por debajo del chaleco de batallas del chino para luego, fruncir el ceño y pegarle un oído por un costado, como si quisiera escuchar algo
Ren abrió mucho los ojos y alzó levemente los brazos por la sorpresa… y sus ganas de gritar murieron, terminando por dejar salir un gemido y hacer una mueca de resignación, observando al de cabello castaño y dejando caer los brazos hacia los lados, con un tic sobre un ojo; ya debía de habérselo imaginado, con lo curioso que era el Asakura y dado que por algún motivo extraño, las personas sentían una atracción algo incómoda hacia las panzas de los embarazados, era obvio que en algún momento iba a intentar sentir al bebé
Dejó salir un suspiro pesado, cerrando los ojos un segundo y luego, volvió a ver al otro chico que parecía tantear e intentar oír
-Aún es demasiado pequeño como para que se sienta nada y su corazón es diminuto… no podrías escucharlo todavía- dijo el Tao, escuchándose un quejido por parte de su amigo, que le hizo sonreír muy apenas- ten paciencia. Horohoro también se ha vuelto algo ansioso y todo el tiempo quiere tratar de sentirlo, pero solo tienen que esperar un poco más; te aseguro que cuando empiece a sentirlo, les avisaré porque si no, no van a dejar de molestarme
Se rió sin abrir la boca y negó con la cabeza, a lo que el otro chico se levantó con los ojos brillantes de emoción
-En verdad? Me lo dirás?
-Si, si… te dejaré saber cuándo empiece a ser molesto, no es necesario que exageres tanto- accedió el Tao con un gesto alegre pero calmo- ya se mueve, pudimos verlo reaccionar cuando Karim me hizo el exámen, pero dos centímetros aún no son suficientes para…
-Siiiiiii! Eso será emocionante!- exclamaba el chico de cabello castaño alzando los brazos con los ojos cerrados, lo que provocó que una enorme gota de sudor corriese por la nuca del Tao
-…sentirlo
Ren negó un par de veces con la cabeza para después, ver los alrededores y luego, dirigir su mirada a su amigo
-Entonces… para qué me has traído aquí?- inquirió el chico
Yoh parpadeó mientras que algo parecía llegar en forma de idea a su mente y entonces, se enderezaba
-Ah si!- exclamó el chico, enderezándose al siguiente segundo y colocándose las manos en la cadera con seguridad- bueno… pensé que sería mejor si tú lo elegías por tu cuenta a que si yo te lo compraba así nada más, además de que no conozco todas tus medidas, por mucho que Horohoro diga que seguro que eres un 90-60-90 o algo así…
Los párpados de Ren cayeron hasta la mitad de sus ojos, aumentando el tic en uno de estos y con un gesto incordiado emitió un gruñido
-Dice eso?... qué imbécil…
-Si bueno… estuve buscando y encontré un buen lugar, así que vamos…- dijo el Asakura tomando del brazo al otro para arrastrarlo en dirección de una de las tiendas cercanas, aunque el chino se inclinaba un poco hacia atrás no muy seguro de seguirlo
-Espera Yoh!- soltó el chico con gesto ahora de sorpresa- qué se supone que tengo que elegir?
-Hola!?
El de cabello castaño ingresó en aquel edificio aún arrastrando a su amigo del brazo y entonces, el chico de ojos dorados pudo ver exactamente donde se encontraban y el porqué de que varias chicas en el exterior se detuviesen. Parecía una enorme tienda de trajes de boda, donde se podían distinguir diferentes vestidos y trajes tanto para el novio como para la novia, en todos los colores inimaginables y estilos, algunos que al Tao incluso le llegaban a parecer deformes; ya había algunas personas en el interior, conforme movía su vista entre todo aquello y luego, observaba al chico a su lado que no dejaba de sonreír grandemente y tal parecía ser que lo estaban esperando ya que antes de que siquiera pudiese preguntarle qué hacían ahí, un mujer alta y morena se había acercado aprisa, dejando ver unas ropas gruesas de piel y varias plumas colgando
-Joven Yoh, me alegra ver que esté aquí- soltó a modo de bienvenida para luego, depositar sus ojos oscuros en el joven chino- y que ha podido traer a su amigo!... muy bien entonces… le muestro los diferentes estilos de acuerdo a su cultura para que pueda elegir el que más le agrade?
-Suena bastante bien… muchas gracias Jacali- asintió el chico cerrando los ojos con gusto y metiendo las manos en los bolsillos del pantalón para luego, sentir como era estirado por el otro chico que se veía molesto
-Yoh!
-Disculpa… creo que debí explicarme primero, jijiji
Se apenó el aludido rascándose la nuca ante la mirada irritada de su amigo
-Venimos para que preparen y tengan listo tu traje de boda para la ceremonia- explicó con simpleza el chico de los auriculares, terminando por colorear de rojo el rostro del Tao- no creo que hayas traído uno contigo por obvias razones, pero es una suerte que los apaches siempre tengan listas este tipo de tiendas para toda situación…
-Te parece normal que hayan colocado una tienda de venta de trajes de boda?- preguntó algo alterado el chico, temblando por aquello- en medio de las segundas rondas?
-Si, bueno- Yoh se agarró la barbilla con los dedos y puso pose pensativa- dado que a partir de ahora es mucho más probable que la gente muera, especialmente aquellos que se oponen a Hao, los matrimonios rápidos se están volviendo populares entre los asistentes, por lo que tiendas como esta empezaron a abrirse desde que llegamos- comentó para luego, cerrar los ojos y reír- lo cuál es conveniente dado que te haremos una bonita ceremonia con todos tus amigos presentes!
-Eres un idiota!- reclamó Ren dándole un golpe en la cabeza al otro, que dejó salir un lloriqueo y terminó por caer al suelo- ni siquiera pediste mi opinión y lo decidiste tu solo!
-Es lo justo! Yo quería ver a mis dos mejores amigos casarse, además, sé que tu hermana también se sentiría mal si no la incluyes!- se quejó para luego, ver como una sombra cubría el rostro del Tao- Ren?
Era verdad. Habían llevado tan aprisa el asunto del matrimonio y de forma tan discreta, que habían dejado fuera de todo el asunto a las personas que más importantes eran para ambos. Aunque Horohoro no se lo había dicho, estaba seguro de que también hubiera querido que sus amigos estuviesen presentes, especialmente Yoh que tanto apoyo les había brindado en sus inicios; y Jun… el chino levantó la vista con gesto serio y algo triste. Era cierto que su hermana, una de las personas que él más adoraba en todo el mundo, iba a sentirse de lado y olvidada cuando se enterase de su boda con el ainú sin que le hubieran avisado
Al menos esperaba, poder hablar con ella antes de que ocurriese aquello para que pudiera entender su postura
Y luego, el bebé…
Se frotó el vientre pensativo, siendo observado por el Asakura que tan solo permaneció en silencio unos momentos, para luego cerrar los ojos y sonreír con calma
-Tranquilo. Vas a ver que todo se resolverá- animó al chico, que dejó salir una risa corta y sonrió
-Si claro. Avísame cuando tus padres intenten asesinarte por algo así- retó el de cabello oscuro, recibiendo una nueva risa por parte de Yoh que cerró los ojos
-Pues ya lo intentaron antes de que naciera y solo porque no sabían cuál de los dos era el malo… no creo que les importaría tratar de nuevo si creyesen que estoy fallándoles en algo… uno nunca sabe
Volvió a reír sin percibir como una fuerte tensión había recorrido el cuerpo de su amigo
-En todo caso… no deberíamos de pensar en eso- aseguró el chico de ojos castaños viendo al otro con expresión animosa y los ojos muy abiertos- esta es una ocasión feliz!... o bueno, la segunda… o la confirmación, pero…
No había terminado de hablar. Ren se había acercado con expresión neutra y le había colocado las manos en la cabeza, bajando apenas los párpados y observándolo sin hacer sonido alguno; permanecieron quietos durante algunos momentos, sin decir nada más hasta que el chico de ojos dorados suavizó aún más su mirada
-Eres un imbécil, lo sabías?
Yoh sonrió muy apenas, imitando en su expresión al otro chico
-Siempre me lo dicen
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Pervertida Yaoista
-El pequeño Neko seguirá apareciendo un poco más, antes de dejarlos caminar solitos jijiji. Se nos viene otra vez el casorio! Versión número dos jojojo... qué estará planeando Horohoro? Cuándo se van a enterar los Tao de que su hijo ya hasta nieto va a darles? misterios de la vida, espero que te agrade el próximo capítulo... mil gracias por todos tus reviews!
