Disclaimer:los personajes son propiedad de la increíble Suzanne Collins. Esto solo forma parte de mi alocada cabeza. Aviso/Danger: Abstenerse mentes puras e inocentes, este fic está plagado de Lemons que pueden dañar vuestra sensibilidad.
Recordaros: que esta fic tieneTUMBLR(que casi ya ni se usa, pero ahí está): allaboutusfanfic[punto]tumblr[punto]com
Música de acompañamiento: Britney Spears Ft Linkin Park, Jay Z - Circus Numb Encore - Mashup (IMPORTANTE)
Capítulo veinticinco: Party
Prim´s POV.
Se me hace tan raro abrir la puerta de casa en este momento, mis manos tiemblan en la cerradura y mi cabeza parece gritarme para que no entre. Pero tengo que hacerlo, este fin de semana me toca quedarme con mi padre.
- ¡Papá! –chillo mientras me decido a entrar, Driver viene corriendo hacia mí y se me intenta subir-. Hola, pequeño, ¿dónde está papi?
El primer sitio que pienso es en la cocina, pero cuando voy en busca de mi padre me encuentro que toda la primera planta está vacía. Se siente tan raro, antes estas paredes estaban forjadas por una familia feliz y sólida, ¿y qué queda ahora? Nada.
Subo a la segunda planta y voy al cuarto que antes ocupaban mis dos padres y me encuentro a uno solo de ellos.
- ¿Papá?
Entre un sinfín de mantas echas un ovillo vislumbro el pelo rubio de mi padre y de lo que creo que es el mástil de su guitarra. Aparto todas las sábanas de un tirón y confirmo mi teoría: mi padre está en calzoncillos abrazado como si fuera un peluche a su guitarra blanca. Aprovecho que parece estar profundamente dormido para vislumbrar a mi querido papá con total libertad. El pelo le cae por la cara y no se ven sus increíbles ojos, su boca está torcida, como si estuviese soñando algo dulce (¿Quizás con guitarras o con panes?), en su espalda veo marcas variadas de los pinchazos que los doctores le tienen que dar en la espalda para que esté relajado. Suspiro, desearía que estuviese así siempre, tranquilo y feliz, sin ninguna de las mierdas que tiene que afrontar por culpa de mi madre… No puedo evitar hacer una foto con el teléfono, aunque el sonido de la cámara lo despierta.
- ¿Qué…? ¿Prim? –sus ojos se entrecierran-. ¿Qué hora es?
- Pronto, hoy nos han dejado salir antes del recreo. ¿Has dormido abrazado a la guitarra?
- Eso parece –ríe mientras se levanta, se estira cuanto puede y me abraza sin fuerzas-. No te aconsejo que lo hagas, creo que me he clavado algún botón por la cadera.
- Seguiré tu consejo –contesto, correspondiendo el abrazo-. Voy a dejar la maleta, ¿luego vamos a desayunar a Starbucks?
- Necesitaré café –combina mi padre, me sonríe y por un segundo es como si nada hubiese ocurrido. Mi padre tiene esa habilidad, te hace olvidar todo lo malo y que saques las buenas cosas. Mientras él se aparta yo me lanzo a su cuello y lo abrazo con más fuerza. Él ríe-: ¿Tanto abrazo es para que te invite, real o no?
- Real, y porque te quiero.
Katniss´s POV
Mi estomago no ha parado de rugir desde hace dos meses, desde que tuve el mareo tras la entrevista, y casi no me deja dormir. También puede ser porque tengo que acostumbrarme al piso que he alquilado en pleno centro de Londres, lo pago con lo que saco del trabajo en la editorial.
- Buenos días, Catnip –dice Gale, que aparece por la puerta de la pequeña cocina americana, me deja un beso en el hombro mientras yo termino de preparar su café-. ¿Qué tal has dormido?
- Bien –miento, lo que menos quiero ahora es decirle a Gale que posiblemente esté embarazada. No es que sea algo claro, pero las señales que mi cuerpo me manda concuerdan claramente con las que tuve cuando estaba embarazada de Prim-. ¿Cuánto tiempo vas a ir a ese puesto?
- Está en medio del bosque, así que bastantes semanas…
Hago un puchero a Gale y él vuelve a besarme, aunque esta vez deja un tímido beso en mis labios. Desde que me divorcié de Peeta, Gale ha estado viniendo a mi nuevo piso algunas noches. Suele quedarse a dormir cuando Prim tiene que ir con su padre, como acordamos en el contrato. Prim y Gale todavía no se llevan bien del todo, aunque es de entender. Que tus padres se divorcien y enseguida una de las partes ya tenga…
La verdad es que no sé que tengo con Gale. ¿Somos novios, pareja, amigos con derecho a roce? Él se va semanas al bosque o por las madrugadas para trabajar y eso puede que lo dificulte algo. Aunque no me importa, no quiero darle un nombre, no todavía, prefiero disfrutar cada día. Soy una nueva Katniss, no voy a preocuparme ahora por chorradas como esas.
- ¿Vas a ir al gimnasio antes de ir? –pregunto a Gale, posando una taza de café negro y humeante entre sus rudas manos.
- Igual un rato a saludar a un par de colegas, ¿y tú? –el moreno me escruta un segundo-, deberías ir. Estás sacando tripita cervecera
Me miro a mí misma y noto que si que tengo un par de kilos de más. Desde que empecé las discusiones con mí ahora ex marido he estado sometida a mucho estrés y, supongo, me habré sobrepasado con la comida. Me llevo las manos a mi ombligo y una idea fugaz pasa por mi cabeza. ¿Y si en realidad es tripa de embarazada?
Peeta´s POV
- Total, que le dije a tu tío: ¡Si quieres volver a tocar tu bajo querido tendrás que volver a sufrir las heridas en las yemas!
- ¿Y qué te respondió?
- Que eso en el sexo de la tía Annie no la daba morbo…
- ¡Por dios papá!
Mi hija se lleva las manos a la cara y se esconde de la conversación mientras yo doy otro sorbo a mi café con leche de tamaño industrial. Estamos en el Starbucks del centro, mi hija con un frapuchino y una galleta a la que di un mordisco (encima que lo he pagado yo) y yo con mi café. De veras lo necesitaba, no solo el café sino también la compañía de mi pequeña. Su risa hace que se me olvide todo por lo que he ido pasando estos dos meses: Katniss, la mudanza, el divorcio, Delly y Johanna… Lo bueno es que ahora todo parece haberse relajado. Johanna y Delly están de viaje de novias en París, Finnick terminando de preparar su pedida de mano a Annie, Katniss y yo mantenemos el contacto lo mínimo, lo que nos permite las leyes y acuerdos establecidos, y mi posición en la revista como jefe de departamento me deja bastante tiempo libre.
- Por cierto –recuerdo-. Tengo una noticia muy buena.
- ¿Me has conseguido como novio a Asthon Kutcher? –ríe mi hija, que mira un segundo su blackberry, después la da un golpe contra la mesa y me mira.
- No, además, Will se pondría celoso si lo hago.
- Will sería el primero que se lanza a tocarle el paquete a Asthon –combina Prim, dedicándome una sonrisa emponzoñada.
- Es verdad –combino-. Pero eso no es lo que tenía pensado.
- Jo…
- Me he comprado una moto.
- ¿Qué? –mi hija abre los ojos y casi tengo que agarrar la galleta pues en su mano tiembla-, ¿te has desecho del Asthon Martin?
- No me he desecho, sólo lo he intercambiado. Una amiga me dijo que, ahora que estaba soltero, era más cómodo para andar por Londres una moto. Y ya sabes que tu viejo siempre ha adorado las motos.
- No me recuerdes la Vespa de tu infancia.
- Calla o te diré la de cosas que ha hecho tu querido padre sobre esa preciosidad… Pero no, no es una Vespa. Te la enseñaré cuando me la traigan, vas a flipar el buga motorizado que se ha pillado tu viejo.
Prim se lleva las manos de nuevo a la cara de la vergüenza que la hago pasar mientras intento imitar el lenguaje que usan ahora los jóvenes para hablar.
- Por cierto… -empieza a decir mi hija, jugando con el borde de su vaso-. Tengo algo que contarte.
- ¿También te has pillado una moto?
- ¡No! –reímos los dos-. Es algo más serio.
Por su cara y su tono noto que lo que me tiene que contar es algo realmente serio, doy un sorbo de café mientras escucho atento.
- Ayer, cuando estaba en casa de Marvel cenando, Will llegó y le dijo a su hermano que era gay. Y… yo estaba escondida, así que me enteré de todo.
- ¿Y qué hiciste, qué dijo Marvel?
- No lo sé, salí corriendo antes de poder escuchar algo más… Y hoy es el baile de primavera…
Prim´s POV
Tras ir al Starbucks con mi padre y ponernos ambos al día, todavía no creo que se haya comprado una moto ¡si no tiene edad para ello!, mi padre me acompaña hasta la tintorería donde tengo mi vestido preparado y planchado para la gran noche. No puedo creer que sea hoy. Hoy por fin nos vengaremos de Cato, por fin demostraremos al mundo que nada ni nadie puede con ninguno de los que ahora son mis amigos, mi grupo de baile, mis colegas. Pienso en llamar a Rue, pero sus padres la habrán quitado el teléfono, la verdad es que ya ni la veo por el instituto y se borró el Facebook y el Twitter. Parece como si hubiese desaparecido. Antes de que empiece a darle vueltas y ponerme modo adolescente deprimida, mi teléfono suena. Salgo corriendo del baño con medio cabello a medio rizar y el cepillo del pelo incrustado en este.
- ¿Diga?
- ¿Prim?
- ¿Will? –me pilla totalmente por sorpresa, desde que salí corriendo de su casa no hemos hablado mucho-. ¿Qué ocurre?
- Quería saber cómo estabas. Ya sabes, "la gran noche" y todo ese rollo.
Sonrío por el tono que usa mi compañero para destacar el día de hoy. Tras dejar a Cato y ha casi todo el instituto con la boca abierta, nos iremos de fiesta a casa de Wiress, en la cual todo el mundo está invitado. Como en el baile de primavera no nos sirven alcohol, Wiress se ha encargado de que después no nos falte. Mi relación con Wiress ha mejorado bastante, ambas estamos hecha de la misma pasta y aunque a veces choquemos nos llevamos muy bien. Una le da consejos de baile a la otra, hasta incluso hemos ido juntas de compras. La verdad es que sin los trucos de Wiress no creo que habría podido hacer lo que tengo que hacer esta noche.
- Parezco una tarta gigante siendo llevada a un expositor –río y me quito el cepillo del pelo.
- Deberías dejar de alejarte de tu padre, te está pegando su afición por usos de tartas y panes en tus frases –me responde Will, haciendo que los dos riamos-. Por cierto… Tengo que contarte algo.
Oh dios, ahí va, va a contarme que ha salido del armario con su hermano. ¿Qué le contesto, que ya lo sabía, que ha hecho muy bien pues así podré ya liarme con Marvel…?
- Le he contado a Marvel que soy gay.
- Oh… -es todo lo que consigo decir.
- No hace falta que finjas, Primrose Everdeen. Sé que estabas ahí.
- Esto –empiezo a balbucear, ¿se lo habrá contado Marvel, se habría dado cuenta en el momento? Al final trago saliva y hago la pregunta más tonta del mundo-: ¿Y como se lo ha tomado Marvel?
- Le llevó su tiempo canalizar la idea pero… -susurra Will, haciendo una pausa para dios sabe qué-: Luego me dijo que era una alegría.
- ¿Una alegría?
- Sí, porque no aguantaba verme como novio tuyo. Literalmente dijo "ya te iba a cortar la polla por robarme a mi chica"
No puede ser, no puede haber dicho eso. Noto las manos temblar hasta el punto que la noticia me pilla tan desprevenida que se me cae el teléfono al suelo. Lo recojo con rapidez y mi garganta parece no querer decir nada. No sabía que Marvel podía…
- Vale, he sido el primero que te lo cuenta –me devuelve Will a la realidad-. ¿La he pifiado mucho?
- No, es sólo qué… No sabía que tú hermano pudiera…
- Lo siente, Prim. Y no sabes cuánto. Desde que volvió de Barcelona no paraba de decir que iba a levantar todo Londres para encontrarte, que eras una persona increíble, que él nunca se había pegado con su primo por una chica… Ya sabes, que le tienes loco por tus huesos rubia.
- ¡Will! –río por el tono que usa mi amigo para imitar al interpelado, utilizando el apodo que siempre usa Marvel conmigo-. Pero, ¿y lo de nosotros?
- ¿Nosotros?
- Ya sabes, el que seamos pareja…
- Tranquila. Le conté a Marvel todo nuestro plan. De hecho hasta creo que va a venir a vernos.
- ¡No! Qué vergüenza.
- Viene a ver como baila su hermano, Prim –me corrige al otro lado de la línea-. Aunque estaría bien si le pones un poco cachondo a él también.
Resoplo contra el teléfono y sigo hablando con Will hasta que ya es hora de prepararme. No pudo creer que Marvel sea colaborador en todo esto. Lo bueno es que ya no tendré que fingir con él, cosa que me alegra mucho. Quizás hasta incluso podamos salir, a escondidas de la gente puesto que estoy saliendo con Will.
- Tranquila Prim –me asegura Will antes de colgar-. Todo saldrá bien.
Katniss´s POV
Mis manos juguetean entre las hojas del libro que tengo que leer para llevar mañana a la editorial, pero nada, no consigo leer nada.
- ¿Katniss Everdeen? –dice una escuálida enfermera, apareciendo en la sala de espera.
- Sí, soy yo.
Me pongo en pie y tengo que quedarme unos segundos quieta hasta que la habitación deja de dar vueltas. Después entro con paso firme en la sala del médico, nos estrechamos las manos de nuevo y me siento frente a su escritorio.
- Bueno, señora Everdeen. Hemos estado mirando sus muestras de orina y de sangre…
Aprovechando que Prim está en el baile de Primavera y que Gale no vendrá hasta dentro de dos semanas he decidido ir al médico para ver qué narices ocurre con mi estómago. Los síntomas no han empeorado: mareos, poca hambre, y muchos vómitos.
- ¿Y? –pregunto, apretando el libro entre mis manos.
- No sé bien como contarla esto… ¿recuerda hace cuatro meses cuando vino sangrando a urgencias?
- Claro. Me dijeron que el bebé que tenía dentro no iba a nacer –susurro al recordar aquel día, el día en el que perdí a mi segundo hijo, el día en el que vi que todo esperanza de ser madre de nuevo eran destrozadas. Recuerdo la cara de Peeta al verme llena de sangre, y como desde aquel día se había mostrado compasivo y amable conmigo mientras yo ni siquiera le dejaba que me rozara por miedo a volvernos a embarazar sin resultado.
- Pues parece ser que está usted embarazada de cuatro meses. Enhorabuena señora Everdeen: está embarazada.
Prim´s POV
Mis piernas parecen temblar más que un terremoto mientras todo el grupo de baile ocupamos nuestros puestos por el pabellón. Han decorado todo con plantas, arcos blancos, luces de colores, y con un sinfín de flores y enredaderas. Estoy tan nerviosa que ni siquiera me he acercado a la mesa con comida y ponche, aunque sí que he vislumbrado a un trajeado Marvel zampando un trozo de tarta con forma de árbol. También tengo bien puesto en la mirilla a Cato, que baila en el centro de la pista de baile agarrado a una chica de un curso anterior. Todo el instituto está aquí, algunos han venido en parejas y otros están a la caza. En el otro extremo veo a Wiress, con su increíble corsé azul marino que hace que tenga las tetas casi en la nariz. Will también está, esta noche lo veré bailar por primera vez desde que empezó todo esto. A tan solo unos minutos de entrar al pabellón donde acontece el baile, el rubio me soltó la bomba.
- ¿Recuerdas que estuviste practicando con Charles? Pues cambio de planes, yo seré tu pareja de baile.
Entonces la música empieza a sonar. Los tambores de "Circus" de Britney Spears retumban por toda la sala. Me coloco bien las tetas antes de salir dando firmes pasos con mis tacones rosas hasta el centro de la pista. Todo el mundo sabía que esto iba a pasar, que el putón de Primrose Mellark iba a dejar a todos cachondos como en el descanso del partido. Lo primero que veo es a Cato, que se ha apartado de la chica y me mira como si no me reconociera. No lo culpo, la verdad es que he cambiado desde que me ocurrió el accidente con ese desalmado. Ahora soy más fuerte, más segura de mi misma, y sé que él no va a pararme. No va a parar a nadie.
Camino hasta él y lo tomo de su corbata, todos los miedos que antes sentía al verle han sido cambiados por odio. Odio por lo que me hizo, odio por lo que le ha hecho a otras personas. Dejo unos mordiscos en sus labios y muevo mi cuerpo tal y como Wiress me enseñó, como una verdadera bailarina del Moulin Rouge. Como bien teníamos planeado, Cato está tan embelesado y cachondo conmigo que no se da cuenta cuando lo agarran los brazos y lo sentamos entre tres en una silla. Wiress se encarga de atarle las manos tras la espalda y yo coloco un tacón en los mismísimos huevos de Cato, que chilla de dolor. A nadie parece importarle, algunos incluso aplauden por nuestra valentía. Entonces es cuando todas las semanas de trabajo duro, de las noches en vela practicando pasos y volteretas, se ven recompensadas. Paso la mayoría del número bailando codo con codo con William, que me sorprende totalmente cuando hace su solo. Es realmente bueno, ahora entiendo por qué no nos lo enseñaba: se reservaba lo mejor para el final.
A ratos miro a Marvel, que parece como si su mandíbula fuera a soltarse, aunque esa es la cara que tienen todos los asistentes al baile. Entonces llega el número final, mientras yo soy lanzada por los aires y estiro las piernas hasta el límite, Wiress se acerca a Cato. Le agarra los huevos con tanta fuerza que me duelen hasta mí.
Mientras la canción y el número terminan, cinco litros de jarabe de arce son desplomados por sorpresa sobre Cato. No sé si recuperar el aliento o reírme, aunque de eso ya se encarga el resto de personas, las risas inundan el pabellón. Cato entonces se suelta y sale corriendo a la calle mientras el resto de los bailarines nos abrazamos y sonreímos orgullosos.
- Ahora, ¡a celebrarlo!
Peeta´s POV
Oh, fideos instantáneos. Mi compañía para esta noche. Ellos nunca me abandonarían. Mientras el agua hierve en la tetera observo desde la ventana de la cocina mi nueva adquisición: mi moto.
Es enorme, con un color negro y azul en la zona del motor donde hay dibujado un mapa de Kentucky (de donde procedo) en blanco. Me la han traído esta tarde y la he paseado por todo Londres. Delly tenía razón, tener una moto es la mejor opción. He estado tanto tiempo dando vueltas que me duele la entrepierna. Pero es tan genial, había olvidado lo que era montar en moto, el viento en la cara, la sensación de libertad al tomar las curvas, el rugido del motor… He subido a Instagram como veinte fotos y, aunque es ya de noche y no la veo, todavía observo por la ventana para asegurarme de que sigue ahí. El Asthon Martin lo vendí nada más poner el anuncio en Internet, no miento si no digo que lo extrañaré, pero su sustituta es mil veces mejor.
Mientras vierto el agua en el bol con fideos y espero a que se enfríe reviso unas fotos que me han mandado por correo. Lo bueno de ser jefe es que solo tengo que abrir mi Ipad, ver las fotos, y decir si me gustan o no. Por lo demás, no tengo ninguna presión en el trabajo. ¡Y gano el doble! Cuando termino de mandar el correo de aprobación al departamento y me siento en el sofá para disfrutar de "La Naranja Mecánica", mi película preferida, y mi bol con fideos, oigo el timbre de casa. Poso mi improvisada cena y me sacudo las manos mientras abro la puerta. ¿Quién será a estas horas?
- Hola Peeta –dice Katniss.
Prim´s POV
¡Me siento infinita! Tal vez sea por las cervezas que Wiress me ha ido dando en la fiesta postbaile o por la euforia de que el número nos haya salido genial. ¡Si hasta somos trending topic en Inglaterra! Menos mal que llevaba mi máscara con forma de mariposa, sino sería una vergüenza total. Estoy tumbada en el sofá con la cabeza posada en el hombro de Will mientras vemos las reacciones de la gente por twitter. Él también tiene una sonrisa en el rostro.
- Es increíble, no puedo creer que nos haya salido todo bien.
- ¿Sabes que han hecho hasta un remix del grito de Cato cuando le cayó el potingue? –ríe el rubio, apretándome contra él-. Por cierto…
Sé lo que quiere decir. El show debe continuar. Me levanto y cojo la mano de Will. Ahora solo queda fingir que voy a follar con Will y ya seré libre. Cato no volverá a jugar con nadie y nadie se meterá con Will por su orientación sexual. Noto todas las miradas girarse mientras llevo al rubio al primer cuarto que encuentro. Wiress nos ayuda en el plan viniendo gritando para que usemos una toalla. Ambos fingimos estar más borrachos de lo normal, para darle más teatralidad. En cuanto cerramos la puerta Will corre a tapar las ventanas.
- Vale –digo mientras me saco las bragas.
- Eh, eh ¿qué haces? –me pregunta un anonadado Will, que se queda mirando cómo me quito la ropa interior.
- Tranquilo. Joder. ¿Qué os pasa a los gays, tanto te repugna unas bragas? ¿Crees que tengo ahí abajo, un gnomo?
Coloco la pequeña tela roja en la hendidura de la cerradura, para que así si alguien está intentando mirar por la mirilla no vea nada más que mis bragas. Oigo susurros y risas lo que me confirma que tenemos un público esperando.
- ¿Has visto el vestido de Zara que llevaba Jenn? –divaga Will, mirando las cortinas embelesado-. Parecía una bolsa de basura llena de salmón.
- ¿Qué haces? –pregunto, tirándome sobre la cama y quitándome los tacones-. ¿Quieres venir aquí por favor?
Will se sienta a mi lado y le quito la chaqueta del traje. Después le insto a que empiece a gemir.
- Gime y sé convincente.
- ¡Uhhm!
- He dicho gemir, no mugir.
Si hay algo más ridículo es ver a un gay intentando gemir. Casi hasta me tengo que tapar los oídos de los guturales gritos que emite Will, hasta un gato atropellado sonaría más convincente. Al final opto por la vía rápida, le meto una cachetada a William.
- Au. ¡Ooooh!
- Así –susurro, poniendo la mano en su boca y levantando el pulgar.
Cuando ya parece tenerle cogido el tono yo también empiezo a gemir. Los dos gemimos y terminamos dando saltos en la cama. Golpeamos la pared, nos damos con libros en el culo, aporreamos, gritamos improperios, cualquier cosa que sirva para creer que estamos teniendo sexo duro y desenfrenado.
- ¿Listo para el climax?
- ¿Qué?
Meto el puño de golpe en el estómago de Will, que chilla y se hace un ovillo. Yo también grito como si me estuviera corriendo como nunca.
- Oh, dioooooooos.
Bajo de un salto de la cama y me dirijo a Will, que se sigue quejando por el golpe. Lo pongo en pie mientras le saco la camisa por fuera del pantalón, le desato el cinturón y revuelvo su perfecto pelo rubio de modo que parezca que ha pasado un tornado por él. Su dolor parece haber menguado y me sonríe con satisfacción.
- Adelante hijo mío –bromeo-, ya eres un hombre.
Antes de irse, Will me coge el brazo y me abraza con fuerza.
- Oye… Gracias –me susurra, juntando nuestras frentes y sonriéndome complacido-. De verdad, gracias.
Will saca las bragas de la cerradura y me las tiende, pero soy más lista que él y se las guardo en el bolsillo del trasero.
- Toma.
- ¿Qué es esto?
- La prueba.
Dejo que salga por la puerta mientras yo me revuelvo el pelo y pongo mi cara de follada más convincente. Oigo gritos de júbilo y enhorabuena hacia William, que veo que un grupo de chicos del equipo de fútbol se lo llevan entre bitores. Mientras yo voy en busca de Wiress noto las miradas de la gente clavarse como cuchillos en mi espalda. Estaba acostumbrada a que me miraran mal por lo de Cato, pero estas miradas duelen más. Aunque no las culpo, piensan que acabo de follar más que lo que ellos follaran en toda su vida. Estoy tan distraída que sin querer choco contra un pecho, concretamente el de Marvel.
- Eh, ya era hora de que nos encontrásemos –me dice, sonriendo de lado.
- Sí, bueno… Ha sido una noche ajetreada.
Oigo a mi espalda a un grupo de chicos comentando mi supuesta sesión de sexo con William, agacho la cabeza y Marvel parece notar mi incomodidad.
- Vayamos fuera.
Me dejo llevar por Marvel, que coge mi mano y me lleva hasta el patio trasero de la casa de Wiress. Nos sentamos lo más lejos posible de la casa, en unos destartalados columpios desde los que nadie puede vernos. Me siento en uno y me balanceo con desgana. No es que me sienta mal por haber fingido con Will, sé que lo hacía por ayudarle, pero aquellas miradas…
- ¿Puedo decirte algo? –me pregunta Marvel, pasado un rato, también sentado en el otro columpio.
- Claro…
- Has estado estupenda en el baile. Parecías, no sé, como un pájaro en aquella pista.
- ¿Cómo un pájaro? –pregunto, mirando a mi amigo con una pequeña sonrisa. Él se saca un cigarrillo y se lo pone en los labios-. Eh, ¿desde cuándo fumas?
- No fumo. Sólo no trago el humo, a veces ni siquiera lo enciendo.
- ¿Puedo saber la razón, un acto de rebeldía quizás?
- De alguna manera me relaja. Es complicado de explicar.
- Oh…
Vuelvo a mirar a mis zapatos, me he dejado un tacón en el cuarto de Wiress y tengo las medias llenas de barro y hierba. Entonces noto que Marvel posa su mano en mi hombro desnudo, nuestras miradas entran en contacto y desearía quedarme así toda la vida.
- Ahora es cuando se supone que suelto un discurso sobre lo genial que eres, lo buena persona que eres al aceptar a ayudar a fingir sexo con mi hermano homosexual –empieza a decir Marvel, sin dejar de mirarme a los ojos-. Pero me conoces, y sabes que no soy bueno con las palabras.
- Marvel…
- Soy más de actuar –prosigue Marvel, después planta sus labios contra los míos.
Fin del Capítulo veinticinco
Voy con BASTANTE prisa pero me gustaría aclarar que este capítulo lo tenía escrito desde hace meses, nada más emepzar la historia ya tenia planeado este capítulo. Espero se note el esfuerzo y las ganas. Gracias por leer :)
G-R-A-C-I-A-S
The fire was catching :3
El Peeta Mellark de Fan Fiction.
