Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Muchas gracias a Yayoi y a todos los que leen por el apoyo..
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Capítulo 25 Al fin las cosas son como deberían ser.
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-¿No es lo que crees? ¡¿NO ES LO QUE CREES?! ¡No soy un imbécil! ¡¿Por qué carajo proteges a la zorra de Gyokuen?!
-¡Porque no es Arba-san! No tiene su magoi.
-¡Da igual! ¡Está loca, asesinó a su familia!
-¡Denle la oportunidad de defenderse!
-¡Es David quien habla por ti! ¡Recapacita no quiero asesinarte!
-¡Yo tampoco! Por favor Judal...kun...
Kougyoku por su parte, se acercaba de a poco a su familiar caído, presumiblemente inconsciente, pero antes de llegar a su objetivo Gyokuen le cogió del brazo y le tiró al piso.
-¡Ay!
La chica sobaba su extremidad para dar alivio.
-¡Eres una desgraciada!
Judal que se aproximó con intención de darle una patada, la que fué bloqueada por su hermano.
-¡ENANO!-furioso.
-¡Debes tranquilizarte!
-¡No me digas que hacer!
-Vaya-la mayor-no esperaba encontrarme con un grupo de jóvenes tan animados-sonrió-¿Podrían dejarnos a solas? Tengo asuntos pendientes con mi pequeño Hakuryuu.
-Si como no, mandarlo al más allá. No permitiré que le pongas un dedo encima, ni a él, a sus hermanos o Kougyoku.
-¿Por qué querría hacerle algo a ellos? Mi pequeño es el único que se ha portado mal.
-¿Porque no sigue tus estúpidas órdenes?
-Me arrebató lo que más amaba-se aproximó al hijo de Hakutoku pero Judal entorpeció el paso.
-Da uno más y te corto la pierna-en tono amenazante.
-Tu nunca te enteras de nada.
-¿Eh?
-¿Cuánto tiempo estuviste bajo las órdenes de la organización?
-¡Sabía que eras tu!
-¿Quién?
-¡No te hagas la estúpida! ¡La magi loca de Alma Toran!
-Te equivocas, pero no te culpo. Por muchos años también me pregunté quién era. Incluso creí que había perdido la cordura. Soy Gyokuen.
-Dime algo nuevo.
-Judal-kun, creo que sé lo que intenta decir. La emperatriz de Kou tenía mezclado el espíritu de dos personas, durante tanto tiempo que casi se fusionaron en una sola entidad. Ren Gyokuen y Arba-san. Ella no tiene magia, a lo mucho sus recuerdos. Quizá la fuerza física pero nada más.
-¿Y la patada que le dió a Hakuryuu fué de gratis?
-Es algo que incluso tu o yo podríamos hacer.
-Si no es la zorra, ¿dónde carajo está? Me parece mucha coincidencia que los desastres ocurran a la familia Ren cuando está ella. Y me dices semejante estupidez.
La mayor y el peli azulino miraron al herido, uno angustiado, la otra con rencor.
-No me jodas-el de ojos escarlata-¿Hakuryuu?
-Ja ja ja ja-el aludido que se puso de pie como si nada y sacudió su ropa mostrando una sonrisa altamente familiar para el ex sacerdote-Vaya mujer más inútil, ni como distracción sirves-miró al hijo de Solomon-¿Cuánto tiempo sin vernos mi estimado príncipe?-con burla.
El aludido sintió un escalofrío recorrer su alma.
-¡¿Cómo es posible?!-la peli rosada que se acercaba a su hermanastro con expresión desencajada para ser detenida por su pareja.
-Por si las dudas no te acerques Kougyoku-emitió con seriedad.
-Vine a cobrar venganza por mi familia, pusiste a mi marido en mi contra y le asesinaste junto a mis dos queridos hijos mayores.
-Vieron lo que no debían. Supongo que estaba en su destino. Murieron no una sino dos veces de la misma forma y por la mano de quien menos se esperaban. Un miembro de su familia.
-¡Cállate!
Emprendió carrera para propinarle un puñetazo, Hakuryuu le atacó con una gran estaca de hielo para atravesarla pero el borg del peli azulino salvó su vida.
-Se cautelosa Gyokuen-san, estoy seguro de que ya lo sabías pero ella puede usar magia.
-¿Todo este tiempo me has mentido Hakuryuu-chan?-con lágrimas en los ojos-Cuando dijiste que me querías, ¿también?
-Oh mi pequeña Kougyoku. Sinbad me preguntó, ¿de que manera veía a Hakuryuu? Y lo entendí al llegar a este mundo. Es la persona más importante para mi, somos las entidades más parecidas si es que puedes entenderme.
-¡El no es un desquiciado!-el otro peli negro.
El otro se encogió de hombros.
-Si lo es o no me da igual. Mi pequeño se quedó en aquel mundo y es probable que nunca le vuelva a ver, pero lo encontré aquí. Debe ser un evento predestinado por mi padre-deslizó las yemas de sus dedos por su cuello con cierto deje de lujuria.
-¡No lo toques!
Judal dejó en libertad a su novia, y se acercó a la mujer. Aladdin custodiaba con su borg a Kougyoku y Gyokuen aunque también quiere invertir.
-Si te entrometes te mato enano. Esto es personal.
-Lo sé.
Mordió su labio frustrado al tiempo que se abrazaba a si mismo para contenerse.
«-No le queda mucho magoi. ¿Qué será de él si llega al límite?»
La ex príncesa no estaba mejor e incluso ligeramente histérica.
«-¿Por qué pasó todo esto?»
-¡Thalg Al-salos!
-¡Harl-harl rasas!
-¡Amol Al-Bador Saiqa!
-¡Pa'ir Al Hazard!
-¡Dhoruf Asshara!
-¡Al-Flash Habahed!
Un intercambio de conjuros que se dió entre ambos de manera sicopata.
-¡Ungh!
El ex magi caído que escupió un poco de sangre por el esfuerzo.
-¡Judal-chan!-su pareja conmocionada.
-¡Estas en tu límite! ¡Continuar es demasiado peligroso!-su hermano.
-¡Cállate enano!
Los pensamientos del menor viajaron a increíble velocidad, debía detenerle a como diera lugar, ¿pero cómo?
-¡Judal-chan por favor!
-Ah. ¡Si continuas lo destruiran todo y meteras a onesan en problemas. Sabes que Kouen-ojisan tiene un horrible carácter!
-Uh-se tensó-¡¿Y qué demonios esperas que haga?! Si paro la bruja me mata.
-¡Haz tiempo!
-¡¿Para qué?!
-¡Confía por favor!
No está ni ligeramente convencido, pero esos ojitos brillantes doblegan su voluntad.
«-Mendigo enano, tenías que ser mi hermano. Si me asesina te guardare rencor por toda la eternidad.»
-Pues ya que. ¡Pero apúrale!
El menor le sonrió y continuó con el enfrentamiento, una lanza aquí, un rayo por allá, lo quiera o no tendrán problemas porque se ha cargado gran parte de la mansión. Kougyoku y Gyokuen tiemblan, una sintiéndose imponente, la otra de rabia.
«-Si tan solo pudiese emplear magia.»
Es el pensamiento de ambas. Judal comenzó a sentirse mareado y débil, su vista se nublaba y ya le es prácticamente imposible apuntar, cae de rodillas sin poder evitarlo. Cierra los ojos sintiendo que ha llegado su final.
-¡Destruccion!
Ella emplea un conjuro de tipo aberrante y...nada.
-¿Eh? ¡Destruccion! ¿Eh?-miró confuso a su alrededor hasta encontrarse la gran sonrisa de Aladdin-¡Siempre has de meterte en mi camino hijo de Solomon!-respiró profundo y se centró en el ex sacerdote-Ya que tanto quieren protegerte, acabemos contigo. Poseo otras habilidades además de manipular el rukh.
Sonrió grotescamente y con un rápido movimiento se colocó a unos pasos de Judal para darle la patada más poderosa que haya dado en la vida.
-¡WAAAAAHHH!
Un grito compartido de los hermanos, pues si bien Aladdin le cubrió, les mando volando lejos hasta estrellarles contra la pared al mayor y el piso al otro; siendo el peli azulino quien se lastimó más al girar dañando su cabeza y perdiendo el sentido.
-Ahora si maldita vieja-el peli negro que se ponía de pie aún con una castilla rota-con mi familia no te metes.
-¿Y qué podrías...? ¿Eh?
-Ni con el hombre que amo.
Emitió Kougyoku que apoyando las manos en el suelo, le sujetó de la cintura con las piernas, ejerció presión y tiró al chico en el suelo donde lastimó un poco su brazo derecho al caer con el.
-Vaya, y decir que la débil niñita que conquistó un laberinto por accidente quiere luchar.
-No fué un accidente y bien lo sabes-el novio que se colocaba junto a su enamorada-Kougyoku siempre ha tenido lo que tu no.
-¿Ah si? ¿Y qué podría ser?
-¿Por qué piensas que te lo voy a decir?
-Tendré que sacartelo a la fuerza.
-¡Ja ja ja ja!
-¿Qué?
-¿Te me estas insinúando?
-Que vulgar.
-¡Judal-chan!
-Te enseñaré a no subestimarme.
-No lo hago, pero poner mi jeta ¿cambia algo? No, ya me pasó una vez. Por no enfriar mi cabezota perdí al ser amado. Sería estúpido si me ocurre nuevamente, ¿no crees?
-Pienso que lo eres-Gyokuen.
-Tu cállate y cuida del enano, pudo sufrir una contusion.
-No soy tu enfermera, tengo asuntos pendientes con Hakuryuu.
-En primera no es él, es la anciana de Arba, en segunda estuviste en un manicomio, ¿qué tan diferente puede ser?
-Internada, no trabajé ahí.
-Nah.
-Siempre tan irresponsable, no lo arruines.
-Lo mismo te digo.
-¡Judal-chan!
-¡Uo!
Justo a tiempo le grito para que pudiese evadir una puñalada.
-¿De donde carajo sacaste el cuchillo?
-Supongo que te deja una gran lección, nunca pierdas de vista al...¡Ah!
Por poco la peli rosa le atina con un jarrón.
-¿Decías?-el chico burlándose.
-Si no pelean no es interesante.
-Lo mismo digo vieja loca.
-Tu no estas muy sano.
-No recuerdo haber dicho lo contrario.
Arba les atacó con múltiples estocadas difíciles de esquivar aún si Judal no lo admite nunca, no por nada era la mejor esgrimista de Alma Toran. Pero la pareja es terca como ella sola y tienen algo en común: un terrible carácter.
-¡Cuidado que casi me das una patada!-el novio.
-¡Entonces no te cruces en mi camino!-la ex príncesa.
-¡Eres torpe!-él.
-¡Y tú un patán!-ella.
«-Ja, ¿no que mucho amor y comprensión? Jamás he visto par más desastrozo. No pueden sincronizarse, carecen de comunicación, incluso se agreden pasándome de largo, espero que hayan disfrutado su relación porque volverás a perder al amor de tu vida Judal, y está vez para siempre. No doy segundas oportunidades. Lo de aquella vez fué un error, tu eres el recipiente para mi querido...»
-¿Uh?
Hakuryuu no supo ni en que momento Judal le cogió del cuello por la espalda, el antebrazo ajeno hacia tal presión que temía podía partirse en cualquier momento.
-J-Judal...cof...¿no somos amigos?
-Si claro, tu mejor que nadie debería saber lo difícil que es Hakuryuu. ¿Por cuántos años le rogué que fuese mi candidato? Bastardo-sonrió.
-No estas del todo equivocado, pero aún si ocupo su cuerpo, en algún lugar está su alma. Podrá no ser tu candidato pero es un ser vivo.
-¿Se supone que con eso me confundas?
-¡Ungh!
-Te lo dije, pasé por muchas cosas. Además lo que siento por Kougyoku me hizo crecer como persona. Gracias a ella entendí que si se quiere ser feliz, debes luchar por ello. En otras palabras-se acercó para susurrar en su oído-No me importa asesinarlo si con ello lo libero de ti.
-No cuentas con el valor para ¡UAGH!
Arba llevó las manos al brazo agresor, con intención de liberarse pero lo cierto es que todo le daba vueltas por la falta de oxígeno y difícilmente podía pensar. Increíble que le hayan engañando con una actuación que si bien tenía la pinta de ser una discusión marital era más bien un elaborado plan para capturarle. Tanto se burló de David y no está mejor.
-¡Ungh! ¡Cof cof cof!
-Decide rápido, ¿liberas el cuerpo de Hakuryuu o te vas al infierno en su compañía? ¿Qué sientes por él? ¿No dijiste que es importante esto, indispensable lo otro? Eso tarada se llama amor.
-¿Yo...? ¡No! ¡Solo mi padre tiene...!
-¿Entonces por qué no estas con él?
-P-porque...-titubeó.
El agarre se hacia cada vez más débil.
-Maldición...Kou...
Con el poco nivel de magoi disponible en su cuerpo, el ex oráculo llegó a su límite en el mismo instante en que empleó magia. Cayó sin sentido al suelo y Arba se vió liberada. Sin embargo el gusto le duró poco porque Kougyoku le dió un rodillazo en el estómago que le sacó el aire y le hizo caer.
-¡Uack!
-Judal-chan tiene razón. El ha hecho demasiado por mi. No puede luchar más, por ello ocuparé su lugar.
-¿Y qué podría...?
La peli rosa arrebató el cuchillo del menor.
«-¿Eh? Olvidé que lo tenía. Podría herir a Judal en cualquier momento...¿Por qué no lo hice?»
La oji fiusha apuntó a su corazón y se sentó sobre el regazo del chico.
-Hakuryuu-chan no desea esto. Está peleando de nuestro lado, rindete. Vuelve a donde perteneces. Aún tienes una oportunidad.
-¿Qué sabrá una niña que tuvo la vida fácil? Judal fué quien cargó con el peso de todo, ¿y tú? Lo olvidaste en más de una ocasión. ¿Tienes idea de las veces que lo hiciste llorar?
-Lo sé y no hay nada que pueda hacer para cambiar el pasado pero me esforzaré para que tenga un brillante futuro.
-Vaya pensamiento más ingenuo.
-Es posible, pero con su apoyo llegaré muy lejos. Quiero vivir lo que no pude antes, y los quiero a todos a mi lado. Devuelveme a Hakuryuu-chan, regresa su destino, que elija lo que quiere y lo que no-ejerció más presión en el arma, y con ello le hirió ligeramente.
Arba podía ver el color escarlata que de a poco teñia su camisa blanca.
-Irás a la cárcel.
-Es un precio que estoy dispuesta a pagar por mi hermano.
-¿Tan lejos llegarías por él? ¿Qué crees que piense Judal?
-Lo entenderá.
La mayor le miró furiosa, luego al ex sacerdote, al hijo de Solomon y a Gyokuen.
-Nunca me esperé que pudieran trabajar juntos.
-El día a día no está planificado. Está lleno de eventos, algunas veces tendrán sentido y otras no. Ni yo estoy segura de como reaccionaré a todo. Déjalo ir por favor.
-¿Qué recibo a cambio?
-Tranquilidad.
-¡Ja ja ja ja! ¡¿Para qué querría algo así?!
-No es para ti, es para Hakuryuu-onisan-el peli azulino que se acercaba con trabajo tocando su cabeza-¿No estas cansada Arba-san?
-¿De qué?
-¿Tantos años de soledad? Yo pasé mucho menos en el palacio sagrado y estuve a punto de perder la razón, pero Ugo-kun me salvó-alargó la mano-¿qué te parece ser mi amiga? Así como lo eras de papá.
La mayor golpeó la extremidad para alejarle.
-No me convenceras con palabras bonitas. No te pienses que soy como David. Jamás podrás darme lo que ansio.
-¿Qué es?
-Mi padre.
-El está con el mío.
-¿Y?
-Si me ayudas puedo enviarte con el rey Solomon.
-¿Y ver su cara?
-Y de quien está en tus pensamientos.
-Dudo que sea un favor, nadie da nada de a gratis, ¿qué quieres?
-Libera a Hakuryuu-onisan, remueve el conjuro de Judal-kun.
-Si claro, si todo fuera tan sencillo, no tendría la necesidad de emplear el cuerpo de Judal para invocar a nuestro padre.
-No miento, es posible con la sabiduría de Solomon.
-Pero...
«-¿Es peligroso?»-dijo en la mente ajena-«-No quiero que onesan y Gyokuen-san se enteren.»
«-Es algo que al final no te traerá beneficios.»
«-Lo hará porque mi hermano y la chica que me gusta podrán ser felices.»
«-Eres tan idiota como tu padre.»
-Ungh-el menor.
-Está bien, no es como que este mundo me divierta, pero si te pasas de listo, acabaré no solo con sus vidas, sino el mundo entero.
-¡Ja ja ja ja!
-¿Qué es tan gracioso?
-¡Eres muy linda Arba-san!
La aludida se avergonzó, se liberó de Kougyoku a la que tiró con un rudo movimiento y abofeteó al muchacho.
-¡Ay! ¡¿Por qué Judal-kun y tu me pegan?!-dando alivio a su mejilla.
-Porque puras estupideces dices.
-Es muy cierto Aladdin-chan, ¿qué parte de esta loca te parece linda?
-¿Qué le vió Judal a una mugrosa como tu?-le devolvió el insulto.
-¡¿Qué has dicho?! ¡Retráctate!-la peli rosa.
Hakuryuu le sonrió con ironía.
-¡Suficiente!
La hija de Hakutoku lanzó un puñetazo al estómago que fué bloqueado con torpeza por Aladdin, al que le atinaron justo en ese sitio.
-¡Ungh!-se quejó y alzó las manos para hacer distancia entre ellas-ya no discutan.
-¡No te metas!-al unísono.
-Si le haces algún daño a mi hija-Gyokuen-seré yo quien acabe contigo. Ahora que sé que no eres mi hijo, quiero que me lo devuelvas.
-Y lo dice quien estuvo a punto de asesinarlo varias veces, sino fuera por mi habría muerto hace mucho.
-Tu eres la causa de ello. El instinto de madre me dictaba que era un peligro para Hakuren y Hakuyuu, pero no supe interpretar las señales. Que buena actriz eres, definitivamente de primer nivel, porque te escargaste de que todos creyeran que fui yo. Sin embargo no cambia el hecho de que le hice sufrir sin razón, por eso seré la madre que merece a partir de hoy.
-Cuida bien de nuestro hijo-sonrió.
-¿Eh?-sorprendida.
-¿Te quedaras parado todo el día hijo de Solomon? Retira la barrera y cumple tu promesa que no tengo todo el día.
-¡Si!
Hizo lo dicho. Apenas pudo usar rukh, la magi destruyó la maldición en el ex oráculo que tomó asiento en el suelo con un ligero dolor de cabeza.
-Mmm, ¿qué carajo pasó? ¿Eh?-miró en todas direcciones, entendiendo la situación rápidamente, llevó la mano a su frente dando una sonora palmada-Tu si que eres imbécil enano.
-¡Judal-chan!-su pareja que se lanzó en un efusivo abrazo-¡¿estas bien?!
-Claro que, ¿eh? Que extraño.
-¡¿Qué sucede?!
-Tranquila vieja, no es nada malo. Solo que mi magia volvió a la normalidad.
-Arba-san retiró la maldición.
-¿Que hizo qué?
«-No solo convenció a David sino a la bruja. ¿Cómo demonios le hace? Es una suerte que no sea un desquiciado sediento de sangre porque hace mucho se hubiese cargado el mundo.»
-Cumplí mi parte, es tu turno hijo de Solomon.
-Soy Aladdin.
-¿Prefieres primogénito del rey arrogante?
-Que feo sonó.
-Alto-el de orbes rubi-¿qué prometió el enano?
-Enviarle con Ill Irah-su hermano.
-¿No es hora de que dejes tu fanatismo?
-¿Qué vas a saber? Le seguí a otro mundo porque me importa.
Por un momento ella tuvo la impresión de que Judal le sonrió con dulzura, como si entendiera perfectamente su dolor.
-Haz lo que quieras enano, pero yo les ayudaré.
-No es necesario.
«-Te has de creer que soy estúpido. Es peligroso y por nada del mundo dejaré morir a mi hermano o a mi mejor amigo. Ya la bruja me tiene sin cuidado.»
«-¿De verdad piensas en mi de esa manera?»
«-Nah, luego de tanto ya me acostumbre.»-se encogió de hombros.
-Contamos contigo-le sonrió.
Gyokuen y Kougyoku les miraban en silencio. Pasaban saliva por la magnitud del evento. No todos los días se tiene la oportunidad de presenciar a tres magi haciendo un conjuro único. El rukh dorado y negro bailaba con violencia, abría una especie de vórtice.
-¡Sabiduría de Solomon!-el menor.
El espíritu de Arba salió de Hakuryuu cayendo este al suelo inconsciente.
-En verdad cumpliste tu promesa.
-Nunca mentiría.
Algo en ese inocente chico le llenaba de nostalgia, quizá veía en él a la sombra de Solomon, tal vez los sueños que siempre tuvo y dejó de lado por servir a Irah. Ni ella lo sabe. Pero le cogió de la muñeca con fuerza alzándole del suelo.
-Vienes conmigo.
Sin entender el por qué, solo es consciente de que no le quiere lejos.
-¡Aladdin-chan!
-¡Enano!
Segundos después el de ojos zafiro golpeó su cuerpo contra el piso dormido.
-¡Oh por dios!-la peli rosa que corrió y le tomó en brazos mientras las lágrimas bajan por las mejillas.
-¡Eres un imbécil enano!-Judal que no estaba en mejor condición.
-Ay, ay, ay.
El más joven que llevó una mano a su rostro.
-¡¿Cómo te sientes?!-la chica.
-¡¿Quién rayos eres?!-el hermano.
-¿Eh?-confuso.
-Ah-el par suspiró aliviado.
-Con esa cara de estúpido es imposible que sea David.
-¡Oye!
-¿Qué ocurrió?-la oji ciruela.
-Bueno, el conjuro fué un éxito, pero Arba-san intentó llevarme con ella.
-¿Y por qué continuas aquí?
-Mi abuelo.
-¿Eh?
-Se fué en mi lugar.
-¿Por qué?
-Me dijo algo así como: "Ni creas que me convenciste con tus tonterías. Pero este mundo se volverá simple, prefiero pelear contra Solomon nuevamente."
-¿Qué significa?-se encogió de hombros.
-Supongo que nos ve como un grupo de inútiles ja ja ja ja.
-¿Estas bien con ello? Es un miembro de tu familia después de todo.
-Tengo la esperanza de que arregle las cosas con papá.
-¿Y si no?
-Bueno, no hay mucho que pueda hacer.
«-Siempre tuve la impresión de que el enano es misterioso. Resuelve los problemas de una manera tan extraña. Estoy seguro de que el imbécil de David se sacrificó porque no quería verlo infeliz. De alguna manera salvó su alma, como me ocurrió a mi al mostrarme la verdad en Balbad.»
-Oh Aladdin-chan, ¿aún te duelen los golpes que te diste?
-Un poco...
Él se acercó con intención de abrazarle pero su hermano le detuvo poniendo su mano en la cara ajena.
-Tocala y te mato.
-¡No tengo malas intenciones!-ofendido.
-Si claro, ve a otro con ese cuento mocoso pervertido.
-Mi pequeño Hakuryuu.
La voz de Gyokuen les tensó, por lo que voltearon en su dirección.
«-¡Que descuido!»-el ex sacerdote.
Para sorpresa grupal, ella deslizaba los dedos por la cabecita del chico, como si de un bebé se tratase. Se acercaron y le miraron con seriedad.
-¿Qué harás?-el de ojos rubí-Aún si fué Hakuryuu quién asesinó a tu familia, todos pensaran que fuiste tu.
-Oh mi pequeño Judal, siempre tan ingenuo. ¿No te quedó claro que soy una gran actriz?
-¿Ya eres buena o estas loca?
-Quien sabe-sonrió con dulzura.
Él se debatía entre atravesarle con una lanza de hielo o tirarle un rayo, pero Kougyoku adivinando su pensamiento le cogió de la mano para detenerle.
-¿Por qué no le damos el beneficio de la duda?
Ella y su hermano le miraban suplicantes.
-Son un par de chantajistas. Me dan asco, pues ya que.
Los magis usaron sus habilidades para regresar todo a la normalidad y justo a tiempo porque apenas finalizaron, llegaron a casa Kouha y Kouen.
El pelirojo abrió la puerta y miró de forma severa a la mujer que aún tenía a su hijo en el regazo.
-Mmm-se removió este-¡Mamá!-gritó sin pensar.
Se sorprendió al no sentir dolor alguno y eso gracias a que Aladdin le ha sanado. Ahora que Arba no está en su interior, ve todo con claridad y recuerda lo que hizo a sus hermanos.
«-Yo...la culpé pero...»
-¡WAAAAAHHH!
Llevó las manos a su cabeza, sintió que perdería la cordura, pero entonces la mujer le cogió en un cariñoso abrazo, protegiendole de todo, incluido el mismo.
-Así que al fin regresaste-Kouen.
-Así es.
-¿Luego de todo el daño ocasionado?-el peli rosa tanteando.
-En realidad-Hakuryuu que alzó el rostro dispuesto a contar la verdad.
Pero la mujer colocó su índice sobre sus labios obligándole a callar.
-Entiendo que mi crimen no tiene perdón. Jamás borraré el gran dolor y traumas que provoqué. Pero quiero protegerlos, es lo que hace una madre, ¿no es así mi pequeño Hakuryuu?
Este le miró indeciso, aún quería desmentir la tragedia pero de forma misteriosa no lo hizo.
-Si.
Y se aferró con ahínco a su progenitora, como siempre quiso hacerlo.
Los recién llegados ofrecieron una mano a cada uno para ayudarlos a poner de pie.
-La familia se perdona y superan juntos la adversidad-el más grande.
-¡En-nii es genial!
Kougyoku miraba con lágrimas la conmovedora escena.
«-¿Nos ven desde el cielo papá, hermanos? Muchas gracias Aladdin-chan, esto no sería una realidad si no fuera por mi querido...»
-¿Judal...chan?
Sin rastro alguno de los hermanos, comenzó a sudar frío cuando su móvil recibió un mensaje.
«-10:06-El enano y yo nos vamos a casa. No quiero presentarme hoy. Hay un evento más importante, ¿o no vieja? Disfrutalos.»
La chica se ruborizó.
-¡Celebremos con un pastel!-el peli rosa.
-Iré a comprarlo-Kouen.
-Que Mei-nii lo traiga de camino, después de todo le tocaba ir al centro comercial~.
-Pondré un poco de café-Hakuryuu.
-Te ayudo-Gyokuen.
Este asintió con las mejillas coloradas, como un niño.
El corazón de la ex príncesa late con violencia. Luego de tantas penurias, al fin es feliz.
«-¡Muchas gracias Judal-chan!»
Caminó a la cocina, con los seres que ama.
...
Los hermanos llevaban a rastras la moto.
-¿No sería más fácil usar magia?-el peli azulino.
-Te has vuelto perezoso.
-Ungh.
-Las cosas se valoran más cuando las hace uno mismo.
-Woah-le observaba lleno de admiración.
-Y porque luego de tantos años sin emplear magia compleja. No recuerdo la secuencia del círculo de transporte.
-Uh-y así rompió la ilusión.
-¿Y no podemos irnos juntos? Cabemos los dos.
-Es obvio, no iré a pie hasta la casa cargando esto. Pero si la encendía cerca podrían notarlo, y lo último que deseo es meterla en problemas.
El menor le sonrió.
-¿Qué?-de mal humor.
-Nada.
-Para mi que si estas loco.
-No es verdad.
-O eres imbécil.
-Uh.
-Uno con mucha suerte. La tientas demasiado, un día se acabará.
-¿Es un consejo?
-Nah.
El oji zafiro entrelazó sus manos pasandolas por detrás de su espalda, dando pasos más largos pero lentos.
-Es lo justo, después de todo tu eres más afortunado porque eres el novio de Kougyoku-onesan.
-Ah pero...
-Y ahora que lo pienso mejor, estas en perfectas condiciones, ¿o no?
-Si, ¿qué con eso?
-Bueno-sonrió-nos vemos en la casa.
Empleó el círculo de transporte y desapareció como si nada.
-¡ERES UN DESGRACIADO!
...
Judal llegó a su hogar unos quince minutos más tarde, estacionando la moto en la cochera. Al entrar sus padres le miraron con sorpresa.
-No es común que andes tan tarde en la calle-el padre.
-¿Haciendo travesuras con la novia?-la peli rosa.
Desvío la mirada sintiéndose descubierto.
-¿Enserio...? Ja ja ja-nerviosa-creo que mi niño por fin creció-con algo de nostalgia.
-Ah-el peli azulino suspiró-Creo que es momento de una plática de padre a hijo.
Si tan solo supiera que su vástago no heredó su líbido muerto, sabría que es tarde para ello. Pasó un brazo por el hombro del menor como si de un confidente se tratara cuando su hermano bajó por las escaleras empleando una pijama más grande que él y tallando su ojito.
-¿Judal...kun? Uaa-bostezó-Lo siento, me quedé dormido desde temprano.
Su hermano le observó furioso.
«-¡Eres una basura! Ah, pero esto no se queda así.»
-Tengo que ser sincero padre-el oji escarlata.
-Si claro.
-Tengo novia y me gustaría presentarla, pero en realidad estaba en casa de un amigo haciendo un proyecto para la universidad, por lo que estoy cansado. Además el enano necesita con urgencia tus consejos porque se manoseó a una tipa en el autobús.
-¡¿Otra vez?!-los dos mayores.
-¡En unos años serás mayor de edad y te llevaran a prisión!-la mamá.
-P-pero...
-No es correcto ser descortes con las damas-el padre.
-Y lo dice el patán que me llama gorda.
-Soy sincero.
-¡Solomon!
-¡No se peleen!-el hijo alarmado.
-¡Mi bebé irá a prisión!-la mujer.
-Ah pero...
-Ja ja ja supongo que lo heredó de ti-el patriarca.
Sheba cogió un sartén y lo lanzó a su rostro, por fortuna el hombre lo evadió.
-Tienes mala puntería.
-¡Eres un grosero!
-¡Ya detenganse!-el joven.
-Necesitas disciplina-Solomon.
-¡Judal-kun!
Aladdin puede hacer que la gente llegue a entenderse con relativa facilidad, a menos que sean sus padres.
-Algún día tenía que devolvértela enano.
El perverso ex magi que subía a su habitación para descansar de un largo día. Si aún le queda energía puede visitar a su novia en sueños, su nivel de magoi volvió a la normalidad. Por fin las cosas son como deberían ser.
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Notas finales.
Laraju.-Oh, sabía que el mensaje era tuyo, pero muchas gracias por avisarme, porque luego soy una despistada de primera XD. Yo también leo de a ratos y en cada situación que XD. Oh, no te preocupes por siempre dejar rw, sé que no siempre se puede, pero sin duda se agradece. Oh si, a mi también se me olvida cuando voy al cyber, por eso me gusta dejarlos con el móvil, aunque no sé entrar a fiction con mi cuenta y en otras paginas no me deja XD. Ja ja ja si, triste, feliz, luego comedia y mis fics son rete bipolares como yo XD. Que bueno que te gustó el lemon, para mi fué raro de escribir porque como escribo yaoi, mmm no entremos en detalles pero si se me complicó un poquito. Supongo que como soy chica me da más pena XD. Ahora que han resuelto los problemas (falta uno) vienen los momentos felices :). Oh que genial! Seremos amigas entonces! Oh si, sería maravilloso si pudiésemos platicar más porque me caes muy bien! Gracias por los buenos deseos y pues ahí más o menos voy :) gracias por el apoyo.
Gracias a todos por leer, los amo! Y nos vemos la próxima! :).
