Hola estimados lectores, aquí otro capítulo más, espero lo disfruten. Sin nada más que añadir, los personajes aquí utilizados, no son de mi propiedad.

Naruto se encontraba furioso y molesto por la actitud de Fugaku al echarlo afuera de la habitación. Porque más que bien, de los tres, él era el más interesado en aclarar la desaparición de la rubia. Decidió ir a la cafetería del hospital a pasar el rato, necesitaba un café para pasar el mal trago que le habían hecho pasar. Y sentándose en una mesa hizo su pedido a la camarera.

-"Par de estúpidos"- pensaba con el entrecejo fruncido- "Si por mi fuera…"- decidió dejar de pensar un momento y concentrarse en el café que tenía enfrente.

Un capuchino con toques de canela, era justo lo que necesitaba, los ánimos dentro de él se calmaron al sentir el sabor de aquél líquido deslizarse por su garganta. Levantó la mirada, y frente suyo vio como el profesor de la bufanda y cabellera gris se acercaba a su mesa.

-"Oh genial"- pensó con fastidio- "¿Y ahora que quiere"?-

-¿Te molesta si te hago compañía?- preguntó con una sonrisa Kakashi- El café con una buena charla se disfruta mucho más-

-Adelante- dijo el rubio con cierto toque de hostilidad- hay sitio para uno más-

Kakashi levantó la mano llamando la atención de la camarera del local. Pidió un café expreso, además de un plato pequeño de galletas con jalea de fresa. La camarera le sirvió su orden al peligris, y éste agradeció con un guiño de ojo que hizo sonrojar a la camarera. Naruto notó todo esto e hizo la cara un lado con fastidio.

-¿Y bien?- preguntó el rubio al alejarse la camarera- ¿Qué decidieron hacer?-

-Por el momento se interrogará a todo el personal del hospital hasta tener una pista- El peligris le ponía una cucharada de azúcar a su café y comenzó a agitarlo con parsimonia – Por lo menos es un comienzo-

-¡¿Cómo que un comienzo?!- exclamó irritado Naruto- ¿!Es todo lo que se le ocurre decir?!, ¡Tenemos a una persona desaparecida que bien podría estar en peligro en este momento!-

Naruto había elevado el tono de voz llamando la atención de los demás concurrentes. Kakashi le hizo una seña para que bajara el volumen y nerviosamente disuadió la atención de los demás con una seña de que nada ocurría.

-Tienes que calmarte- el tono de voz de Kakashi cambió a un tono demasiado serio que Naruto jamás había escuchado, ni siquiera en sus aburridas clases- Estoy tan preocupado como tú, pero si no tenemos un fundamento por donde comenzar a buscar, no llegaremos a ningún sitio-

El rubio suspiró con pesadez, aunque odiara admitirlo, su profesor tenía razón. Necesitaban de una pista para comenzar a buscar a Ino, pero la desesperación de no tener nada aún le atormentaba de gran manera.

-Ya lo sé-Naruto bajó el tono de voz y se llevó un trago de café a la boca- es solo que…. Es solo que…-

-Sé cómo te sientes, pero por el momento no podemos hacer más nada si no esperar-

-¿Esperar a qué?-el rubio elevó de nuevo el tono de voz-¿Se da cuenta de lo que acaba de decir?-

-Sé perfectamente la situación y rebelando tu actitud de esa manera no vas ayudará en nada-

-Y….¿Entonces que quiere que haga?, Ino-chan está allá afuera perdida, no sabemos si está en peligro o…-

-De esto no estoy muy seguro- añadió Kakashi sorbiendo su café- No creo que esté en peligro, o por lo menos eso supongo, porque no encontramos nada fuera de lo normal en la habitación-

-¿Qué está queriendo insinuar?-

-Insinuó que tal vez y solo tal vez, Ino se fue por propia voluntad sin que nadie la forzara a ello-

-¿Usted cree que eso haya sido posible?-

-Algo o alguien la motivó a irse- el tono de Kakashi se volvió sombrío- Lo que es cierto es que la chica desapareció sin dejar rastro, y muchas piezas no encajan, como un rompecabezas con piezas que no son de él-

Naruto pensó en detalle las posibilidades de lo que su maestro le había dicho, y recordó que la rubia había tenido visitas hacía poco, Sakura y aquella chica de ojos rojos. ¿Sería posible que?...

-Te noto demasiado distraído- dijo Kakashi interrumpiendo la meditación del rubio- ¿También crees que ella se haya ido voluntariamente?-

-Tal vez- dijo Naruto dirigiendo la atención hacia una ventana, aún no pensaba decirle a su mentor lo de aquél par de chicas, aún no, hasta estar bien seguro- Tal vez tenga usted razón, pero ¿por qué?-

-Es lo que falta averiguar, si hubo una razón en particular y el por qué de ello, sin embargo, hay algo que quiero tratar contigo…-

Sasuke y Hinata paseaban despreocupadamente por la playa admirando el paisaje de aquél destino turístico. Habían visitado un pequeño local donde vendían comida a base de mariscos y otros platillos típicos de la costa, después de haberse saciado, decidieron ir a caminar y mirar los demás establecimientos.

Llamó la atención del moreno un pequeño negocio donde vendían toda clase de joyas hechas a base de conchas marinas y otras piedras preciosas. Sasuke hizo una seña a Hinata la cuál entró al establecimiento seguida del moreno. El chico inspeccionó el lugar, había toda clase de cosas interesantes que podrían obsequiársele a una chica.

De entre el montón de joyas, una en particular llamó su atención, un hermoso collar de piedras de cuarzo de rubí alternadas con conchas marinas. El moreno tomó aquella joya y se acercó por detrás a Hinata para ponérselo. La chica de ojos malva se ruborizó ante el gesto de Sasuke y permitió que el chico le pusiera aquella joya sobre su delicado cuello.

-Creo que se verá hermosa esta joya en una chica preciosa como tú- dijo Sasuke girando a Hinata y contemplándola a los ojos, los cuáles hacían un bello contraste con los ojos de la chica-De hecho, todo lo que te pongas te sienta muy bien, eres muy hermosa…-

-Sa…Sasuke-kun…yo no…- las mejillas de la chica estaban furiosamente sonrojadas ante los gestos de Sasuke- No…creo que sea….para tanto…-

Sin duda aquel lado infantil de Hinata era lo que él amaba de sobre manera, nada que ver con las otras chicas del colegio que lo acosaban y lo tenían profundamente fastidiado.

-Créeme…-Sasuke tomó a Hinata de las manos y se acercó más a la chica quedando su mirada muy cerca a la de ella-… cuando digo que eres hermosa, es porque es cierto…-

Hinata cerró sus ojos apenada ante los comentarios de su acompañante. Tenía todos sus sentidos a flor de piel y dentro de su pecho su corazón palpitaba tan rápido que la chica pensaba que su órgano encargado de bombear la sangre, saldría corriendo de su pecho en cualquier momento por voluntad propia.

De pronto Sasuke interrumpió aquella interacción y se dirigió al dueño del local, después de regatear un poco por el precio de la joya y llegar a un acuerdo entre ambos, él y Hinata salieron tomados de las manos de aquél sitio.

Tell me Baby de Red Hot Chilippers sonaba a todo volumen en una radio portátil que Tayuya e Ino tenían sobre la arena. El par de chicas estaban sentadas mirando el mar y escuchando aquella melodía debajo de un gran parasol que la pelirrosa de los ojos rojos había conseguido a buen precio en un local de novedades.

-Jamás pensé que fueras tan buena negociante- dijo la rubia sonriendo- sí que lograste convencer a aquél vendedor de que nos vendiera el parasol y la radio a un buen precio-

-Tengo mis métodos- respondió Tayuya con una sonrisa de medio lado- cuando andas en este negocio debes saber regatear y hacer buenos tratos con la gente-

-Por cierto- Ino se encogió de hombros y abrazando sus rodillas miró a Tayuya a los ojos- aún no me has dicho a detalle cuál es tu negocio-

Tayuya giró la cabeza avergonzada a una dirección opuesta a la mirada de la rubia, sabía que aún no era tiempo de revelarle a Ino a lo que se dedicaba, o al menos no ahora, y no tenía ánimos de dar tantas explicaciones.

-Después lo sabrás- respondió la chica de los cabellos rosados con un suspiro- no es nada del otro mundo…-

-Entiendo- dijo Ino encogiendo los hombros- no te preocupes, siéntete libre de decírmelo cuando quieras-

Ino le sonrió y eso inquietó mucho a Tayuya, no quería admitirlo, pero la sonrisa de la rubia podía rivalizar en encanto a la de la chica de los ojos verde jade, y aquello le perturbó. Sakura, ese nombre apareció de pronto en sus pensamientos, y recordó que la pelirrosa se había tardado en regresar.

-Es cierto- dijo Tayuya poniéndose de pie- Sakura ya se ha tardado ¿no crees?-

-Tienes razón- la rubia imitó el gesto de Tayua y miró en dirección hacia donde habían dejado aparcado el vehículo- desde aquí no se divisa nada, vayamos a ver-

Ambas chicas se dirigieron donde habían dejado estacionada la camioneta, pero al llegar no vieron a la pelirrosa, Ino miró con confusión a Tayuya, ésta entendió el mensaje y procedió a mirar a su alrededor el paradero de su jóven amiga, si Sakura estaba por allí, no debería estar lejos.

-"Algo no cuadra"- pensó Tayuya, y al revisar detrás del asiento del vehículo, algo la alarmó, su arma no estaba...

Sasuke había escuchado un mito urbano, de hecho fue ésa leyenda lo que lo orilló a visitar aquella playa en primer lugar y quería comprobarlo por sí mismo.

-¿Qui…quieres decir que…que, si dos personas se besan en el balcón de ese faro, su amor durará para siempre?- la voz de Hinata se entrecortaba debido al sonrojo y la pena que sentía en aquellos momentos- Esa historia es muy….muy romántica-

-De hecho así es- respondió Sasuke abrazando suavemente a Hinata- jamás creí en esas cosas, hasta el día de hoy….porque yo, yo quiero que lo nuestro perdure mucho tiempo-

Sasuke sonrió ante tal afirmación, para él, lo cursi no era lo suyo. Pero Hinata hacía surgir y despertar un lado desconocido de su personalidad que incluso él ignoraba que existiera, y lo supo el día que ella se cruzó en su camino.

La pareja levantó la mirada y frente a ellos se extendía un malecón de unos ochocientos metros que se dirigía hacia dentro del mar, al final, en un islote artificial se elevaba sobre las olas aquél imponente faro del que hablaban las leyendas.

El momento era perfecto, poco a poco la gente del faro comenzaba a disiparse, lo que significaba que el sitio estaría solitario para ellos dos, lo cual era la oportunidad perfecta para que el moreno le declarase su amor eterno a aquella chica de ojos malva y tierna mirada.

Ambos chicos avanzaron tomados de la mano caminando sobre aquél malecón. El mar ese día estaba calmado, por lo cual las olas chocaban con suavidad contra las piedras que servían de base para dicha vereda. El sonido de las olas era hipnótico, lleno de paz, invitando a quien lo oyera a soñar.

-Es gigantesco- dijo con admiración Hinata- fue buena idea venir, Sasuke-kun-

-Y espera a que lleguemos- dijo sonriendo el moreno- debe ser todavía más espectacular el mirarlo de cerca-

De pronto detuvieron la marcha y el Uchiha se acercó a la chica y tomándola del mentón suavemente elevó la mirada de ella con la de él. Hinata sentía sus emociones a flor de piel y cerró los ojos mientras sus mejillas se cubrían de un rubor tenue, Sasuke solamente sonrió y besó en los labios a aquella chica de aperlados ojos, ella a su vez correspondió juntando sus labios con los del moreno.

A la distancia un par de ojos verdes como el jade contemplaba la escena, se habían puesto vidriosos debido a la decepción que de pronto le inundó el corazón. Sakura apretó con fuerza la toalla donde llevaba el arma, miles de pensamientos corrieron por su mente y a su vez otros tantos recuerdos le vinieron a su memoria. Todo el tiempo que desperdició tratando de conquistar a aquel chico de mirada azabache, tantos esfuerzos, todos en vano.

Para la pelirrosa aquella escena despertó en su interior un instinto que jamás había sentido en su vida por nadie, era una sensación diferente, era como un deseo de desmembrar a aquella pareja y descuartizarla allí mismo. Finalmente su lado asesino había aparecido.

Durante el trayecto, la pareja encontró a otra que regresaba hacia la playa. Sasuke y Hinata los saludaron al cruzarse con ellos. Sasuke miró una vez más hacia el faro, y para su beneplácito el lugar parecía estar vacío, ni un alma a la vista. Poco a poco fueron avanzando, hasta que finalmente llegaron a la base de aquella mole de concreto y acero, quedando exactamente enfrente de la entrada del faro, en su interior se podía ver una escalera de caracol que ascendía hacia la parte superior de la construcción.

-Bien, hemos llegado- sonrió Sasuke mirando a Hinata y tomándola por las dos manos- antes de subir, quería decirte que…-

Hinata esperaba con expectación la siguiente oración que saliera de la boca de Sasuke. ¿Se atrevería a pedirle amor eterno? ¿A qué se casaran? Aquella idea emocionaba a la chica haciéndola ruborizar furiosamente.

-…Solo quería decirte que…-

-¡Tengas un buen viaje al infierno maldita!- repentinamente una voz rompió aquél encanto-

La pareja giró la mirada en dirección al sitio de procedencia de aquella voz que resultó muy conocida para ambos. La sorpresa fue grande para ambos cuando vieron a la dueña de esa voz, y en especial al notar el arma de fuego entre sus manos y con la que les apuntaba.

-Sa…¿Sakura?- Sasuke como acto reflejo se interpuso entre ambas chicas, protegiendo con su cuerpo a Hinata- ¡¿Qué intentas hacer?!-

-Creo que es lógico o ¿no?, Sa-su-ke-kun- la pelirrosa usó un tono de burla al pronunciar en sílabas el nombre del chico- ¡Solo quiero que tú y esa perra maldita se vayan de camino a la tierra de los muertos-

Sakura activó la mira láser y un punto rojo apareció en el pecho del chico apuntando exactamente la altura del corazón.

-Desperdicié mi tiempo…le fallé a mi mejor amiga…y dejé pasar tantas cosas importantes de mi vida- Sakura con lágrimas en los ojos cortó cartucho preparando el arma para disparar- hice tantas cosas por ti Sa-su-ke-kun para que al final te fueras con la primera perra que se te atravesara-

-En primer lugar, jamás te pedí nada- respondió con sorna Sasuke- todo lo que mencionas, lo hiciste por tu propia voluntad, nadie te obligó a realizarlas-

-Es verdad- sonrió con amargura la pelirrosa- pero yo las hice por tratar de agradarte y hacer que te fijaras en mí-

-En segundo lugar, a nadie le interesa una chica vacía- rió con ironía el moreno- o es que ¿nunca entendiste las señales que te daba?, jamás me interesaste-

Aquellas palabras se incrustaron como agujas en el de por si ya quebrado corazón de la pelirrosa, sintió que algo de ella se rompió en ese momento. Quizas fue su humanidad, porque jamás se hubiese atrevido a realizar lo que planeaba hacer en ese momento.

Hinata se asomó tímidamente y miró aquellos ojos verdes de la chica que los amenazaba en ese momento, y vio que los ojos de la pelirrosa dejaron de tener vida y estaban muy vacíos, como un vacío de alguien que ha perdido el raciocinio.

-Es cierto, eso era yo hace algún tiempo…- dijo Sakura bajando la mirada –…la chica vacía y enamorada que podría venderle el alma al mismísimo demonio, por amor, la que lloraba muchas lunas suplicando un poco de atención, la que por las mañanas se despertaba preguntándose así misma si valía la pena toda aquella lucha y se daba ánimos ella sola para seguir peleando…-

-Sakura-chan- susurró Hinata al escuchar cómo se expresaba la chica frente a ella-

-…pero, ¿Sabes? – Sakura levantó la mirada y sonrió con burla al ver a la pareja- Te lo agradezco infinitamente, gracias a todo lo que pasé y sufrí, aprendí que no se debe dar todo a alguien que no sabe lo que quiere…-

-Sakura- dijo con seriedad Sasuke- yo siempre supe lo que quería, pero no eras la persona que elegí…-

-…Sí, lo sé- suspiró la pelirrosa- tardé en darme cuenta y lo descubrí de la manera más humillante posible, y es por eso que…es por eso que he decidido empezar de nuevo, pero antes…antes de eso, tengo que borrar de la existencia a quienes se burlaron de mí-

-¡¿Todavía no entiendes Sakura?!- Inquirió Sasuke perdiendo levemente la paciencia- Solo mírate, estás mal...Necesitas ayuda-

-Sí, es cierto- una lágrima resbaló por la mejilla derecha de la pelirrosa- Sé que necesito ayuda, pero antes, ¡Deben Morir!-

Sakura empuñó el arma y la mira láser brilló con intensidad, ésta vez se posicionó en la cabeza de Sasuke. Hinata temblaba con horror, porque tal vez ese sería su último día de vida. Sasuke no se inmutó, simplemente trataba de mantener protegida a Hinata aún a costa de su propia vida.

-¡Los tengo que matar!- Sakura cortó cartucho y se preparó para disparar- ¡Si ustedes no mueren ahora, jamás podré vivir en paz!-

-¡Has lo que quieras!- exclamó con hostilidad el moreno- pero deja ir a Hinata, ella no tiene la culpa de ello-

-Sea inocente o no- a la pelirrosa se le escurrió una lágrima por la mejilla izquierda, la cual fue limpiada de inmediato por la chica con su mano- Le tocó la mala fortuna de estar contigo el día de hoy…-

Sakura se preparó para disparar, trataba de apuntar correctamente, pero su mano temblaba, de una u otra forma sentía temor de jalar el gatillo y reventar la cabeza de Sasuke como si de un globo se tratara.

-¡SAKURA DETENTE!- se escuchó una voz conocida detrás de la pelirrosa- ¡No vale la pena! ¡Para Ya!-

La pelirrosa giró la vista hacia donde provenía la voz y vio a Ino que se acercaba corriendo hacia donde ella se encontraba seguida muy de cerca por Tayuya.

-¡Deténganse ahora!- exclamó Sakura al par de chicas que corría hacia ella- ¡Porque juro que jalo del gatillo!-

Ino se detuvo en seco ante la petición de su amiga, Tayuya en cambio ni se inmutó y se detuvo quedándose parada a alguna distancia, se cruzó de brazos y miró entretenida la escena, estaba deseosa de saber si había surgido el lado agresivo de la chica y hasta dónde sería capaz de llegar.

-Sa…¡Sakura por favor!- Ino miraba con miedo a su amiga ante aquella actitud- esa no eres tú, piensa en todo lo que esto podría acarrearte-

-¡No me digas más Ino!- Exclamó Sakura, y volviéndose de nuevo hacia la pareja que tenía enfrente, empuñó nuevamente el arma- éste maldito merece eso y más después de que se burlara así de nosotras-

Sasuke tragó saliva, aquella actitud de Sakura lo había sorprendido tanto, nunca se imaginó que aquella chica se fuera a atrever a tanto. Tal vez ese fue su error, el haberla menospreciado, pero lo que en ese momento le importaba no era su propia seguridad, si no la de Hinata, la dulce e inocente Hinata.

-¡No es la forma de aclarar las cosas!- Dijo con indulgencia la rubia- no recuerdo aún a detalle lo que sucedió, pero te aseguro que no es la forma de corregir todo esto-

-¡Ahora lo verás!- dijo Sakura con decisión, y seguidamente jaló el gatillo-

-¡Sakura no!- exclamó Ino con terror en los ojos y extendió su mano izquierda en dirección hacia Sakura-

Todo transcurrió en fracción de segundos. De la palma izquierda de la rubia surgió un resplandor rosa que se materializó frente a la pareja en forma de una barrera. La bala que iba en dirección hacia la cabeza de Sasuke se estrelló con ímpetu contra aquella barrera rosada y se chocó cual automóvil contra un muro de concreto.

Ino aún estaba perpleja por lo ocurrido y el resplandor todavía seguía sobre su mano extendida y miró a Sakura. En la cara de Sakura se dibujó el terror mismo, los ojos de la rubia habían adquirido un brillo rojizo, parecían dos rubíes incandescentes, y también porque acababa de presenciar un fenómeno increíble.

Sakura dejó caer la Heckler & Koch MK23 al suelo y se acercó corriendo a la rubia, la cual yacía inmóvil con la mirada perdida hacia adelante. El brillo rojizo poco a poco comenzaba a desvanecerse de sus orbes devolviéndoles el azul natural en ellos, y el resplandor en su mano se difuminaba al igual que aquella barrera frente a la pareja. Ésta última todavía estaba en Shock con todo lo ocurrido, ya que habían escuchado la detonación y vieron como una energía rosada los envolvía, salvándoles la vida.

-¡INO!- exclamó preocupada Sakura al borde de las lágrimas- ¡¿Estas Bien?!-

La aludida bajó la mirada y se dejó caer al suelo exhausta respirando agitadamente, aquél arrebato de energía la había dejado agotada. Sakura llegó hasta la rubia y la tomó de los hombros suavemente.

-¿I...Ino?-

Tayuya estaba boquiabierta, había visto antes aquél mismo resplandor, no recordaba muy bien dónde, pero algo era seguro, la última vez que lo vio le trajo muchas desgracias a su vida.

-"¿Qué demonios está ocurriendo aquí?"- pensó la chica- "Recuerdo haber visto antes ese mismo fenómeno, pudiera ser…"-

Sasuke y Hinata intentaron acercarse a la rubia, pero Tayuya les impidió el paso.

-Largo- dijo Tayuya con hostilidad- váyanse ahora antes de que ocurra algo más, no tienen nada que hacer aquí-

Sasuke entendió la indirecta de la chica y tomando la mano de Hinata le hizo seña para que caminara. La pareja avanzaba lentamente y lanzando miradas furtivas hacia atrás conforme caminaban. Todo lo sucedido despertó la curiosidad del moreno.

-"¿Qué demonios fue aquello?"- pensaba atormentado Sasuke- "Recuerdo haber leído sobre un acontecimiento parecido entre los archivos de mi padre, o podría ser…"-

Hinata, sin que Sasuke lo notara, miró hacia atrás por encima del hombro, aquella era una mirada furtiva, analítica, el moreno jamás supo, que por un instante, los ojos de la chica brillaron de la misma forma que los de la rubia momentos antes. Un color rojo incandescente como brasas apareció en los ojos de la Hyuga. Sasuke no sabía que la chica que iba a su lado, no era tan normal como aparentaba.

-¿Cómo sigue?- preguntó Tayuya- ¿aún no despierta?-

-No….¡Ino!- exclamó con angustia la pelirrosa- ¡Abre los ojos por favor! ¡Despierta!-

La pelirrosa mayor le tomó la mano a la rubia y revisó su pulso. Lanzó un suspiro al verificar que estaba normal.

-Solo se desmayó- dijo Tayuya poniéndose de pie, sacó un cigarrillo y lo encendió- Deja de hacer dramas, por lo pronto habrá que sacarla de aquí-

-Hay que llevarla a un hospital-

-Esa es una mala idea- dijo Tayuya tirando el cigarro al suelo y apagándolo con el zapato- Somos fugitivas ¿Recuerdas?-

-¿Y entonces que hacer?- inquirió con angustia la pelirrosa- Podría ser algo más grave de lo que parece…-

-Ya se nos ocurrirá algo-

Sakura abrazó a Ino e intentó levantarla, Tayuya le prestó ayuda y entre las dos la llevaron a cuestas hacia la playa. Siguieron avanzando sin mirar atrás ni reparar en la Heckler & Koch MK23 que había quedado en el suelo.

Un pelirrojo salió del faro, había sido testigo mudo de todo aquél incidente. Al contemplar el arma en el suelo, la recogió y miró al trio de chicas a la distancia. Después guardó el arma en su chaqueta, sabía que le serviría más tarde.

-Así que ya despertó, esto se pone cada vez más interesante-

El chico sacó su celular y se apresuró a hacer una llamada.

-Aquí Sasori, la chica manifestó sus poderes….Cuando tenga más información te aviso-

El pelirrojo sabía que de ahora en adelante no sería nada sencillo tratar de capturar a la rubia sin antes tener un buen plan. Una persona que usara poderes Psiquicos sin tener control sobre ellos, era más peligrosa que un animal salvaje.

-Y de nuevo todo se repite-

Un minicooper negro marchaba a toda velocidad sobre la autopista que llevaba a la costa. En la radio del auto se escuchaba All Along The Watchtower de Jimi Hendrix.

-No sabía que te gustaban los clásicos- dijo Karin mirando el paisaje por la ventanilla del pasajero- creí que un tipo como tú no tenía buenos gustos musicales-

-Aún no me conoces del todo muñeca- sonrió Suigetsu con risa burlona- Ese tipo de música es una manera de descansar el oído y el alma de toda esa basura de música moderna-

-Si, lo que digas- respondió con fastidio la pelirroja- ¿Te dijo Tayuya para qué nos quería?-

-Solo mencionó que la veríamos en la playa, y no dijo nada más-

Para Karin aquella llamada solo podía significar dos cosas, o se trataba de un buen negocio, o la pelirrosa necesitaba ayuda con algo. La chica de las gafas esperaba que fuera lo primero, porque estaba corta de dinero y necesitaba reabastecer su presupuesto.

Minutos más tarde, el minicooper llegaba al sitio donde se aparcaban los vehículos de los visitantes de la playa. Karin divisó a la distancia la camioneta de su amiga y se lo hizo saber al peliazul, Suigetsu dirigió el vehículo al lado de la Pick Up y se estacionó.

-"Dónde estará"-pensó la pelirroja- "Vamos Tayuya, necesito dinero"-

Debajo de un árbol de Ficus, Sasori disfrutaba el beber de una lata de cerveza y miró a los recién llegados.

-"¿Qué buscan ellos aquí?"- Le dio un sorbo a su cerveza y calculaba los movimientos de la pareja que tenía a la vista- "Vaya, las cosas se complicaron"-

-¡¿Por qué tengo que regresar al colegio?!- preguntaba un irritado Naruto- ¡Ino-chan está desaparecida y necesitamos ir a buscarla!-

-Y el ausentarte de las clases ¿En qué ayuda? Además, si ella se enterara que has faltado al colegio, estaría muy decepcionada de ti-

-Etto…-

-Soy buen amigo de tu abuelo, y me preocupa tu bienestar tanto como a él, pero ya llevas algunos días sin aparecerte en el colegio y estás descuidando tu educación-

-Sensei, estamos en una situación delicada, creo que el colegio es lo que menos importa en estos momentos-

-Naruto, déjale todo éste asunto a los profesionales, tu concéntrate en seguir preparándote, sé que desde el día del accidente te ausentaste de la escuela, además ¿Imaginabas que no estaba al tanto de tu triste historial académico?-

El rubio supo que por sí mismo no lograría mucho. Su maestro lo había puesto contra la pared y no tenía argumentos con los cuáles objetar, y aunque odiara admitirlo, últimamente había descuidado sus estudios.

-Está bien- dijo con pesar Naruto- usted gana, no tengo nada que decir…-

Hola estimados lectores, he aquí otro capítulo más de ésta serie. Perdonen si a veces me tardo, pero ustedes saben, la vida, las responsabilidades y la familia a veces no me permiten tanto tiempo como quisiera jajaja, pero descuiden, esta historia sigue viva, aún no termina. Un saludo especial a todos mis seguidores, pásenla bien. Y para Uchihahalo008, está bien, no hay problema con que lo subas a tu canal, solo tenme tantita paciencia, porque por lo anterior descrito, a veces me tardo un poco en actualizar.