Me quedé mirando a Jasper por algunos minutos a la vez que lloraba y pensaba en lo que me había dicho. Quería creer que todo la historia de un amor no correspondido era mentira pero cabía la posibilidad de que fuera cierta, lo que había dicho del cumpleaños era la verdad como también era que él nunca se burló de mí ni me molestó. Pero no quería creerme que todo lo había hecho por amor, era algo difícil el tener que asimilar toda la información que ahora ya sabía.
- No puedes culparme solo a mí- susurré cuando pude calmarme un poco-. No puedes decir que todo esto pasó porque no me di cuenta de que estabas enamorado y porque el día de mi peor cumpleaños solo podía llorar encerrada en mi habitación... Yo no tengo la culpa de todo lo que me ha pasado ni del dolor que me haz causado...¿No haz pensado que aunque yo me hubiese enterado de que me querías tal vez yo jamás te habría correspondido?
- No lo sé- respondió sin mirarme mientras podía ver las lágrimas en sus ojos. Era la primera vez que le veía llorar y no sabía que era lo que tenía que pensar sobre eso-. Ni siquiera sé si estoy arrepentido por lo que te hice, a veces pienso que era algo que debía hacer para tenerte de alguna forma pero ya no sé... tal vez sí deba matarte para terminar con todo esto.
- Yo me iré a Italia... tal vez no debas matarme.
- No te dejaré viva para que te escapes a otro continente para acostarte con el italiano... prefiero verte muerta y luego matarme yo para estar contigo para siempre... así ni la muerte podría separarnos.
- Desde que tengo memoria he querido morir ¿sabes? - susurré después de unos minutos de silencio- Pero la muerte es tan relativa, si me matas también matarás al bebé que no quiero pero sé que no tiene la culpa de esto y también matarás una parte de mi familia y si te matas piensa en todo el dolor que le causarás a tu hermana y a tus padres. También está María que te ha perdonado todo pero no te perdonará un asesinato ni menos el suicidio... Pero no tienes de que preocuparte: después de dar a luz me suicidaré y dejaré de atormentarte, ya estoy muy cansada. No soporto más vivir triste las 24 horas del día y creo que ya ha sido suficiente para los dos.
- No puedo vivir sin ti- susurró mirándome a los ojos por un momento-, ni siquiera sé si matándote todo esto terminará.
- Yo ya estoy muerta, no tengo ni una sola razón para vivir y si quieres matarme no te lo voy a impedir. Solo te digo que tu futuro y tu nombre no serían buenos si decides matarme pero me da lo mismo.
Tal vez lo mejor era terminar esto de la única manera posible para la felicidad: la muerte. Yo no quería seguir viviendo y Jasper creía que debíamos estar juntos sí o sí pero ya me sentía muy cansada como para soportar su locura y su terrible obsesión. Si tenía que matarme para vivir en paz entonces le facilitaba las cosas, era mejor así.
- Vete- murmuró mirando la navaja que tenía en su mano- , vete antes de que me arrepienta de esto... Cuando nazca el bebé quiero que me llames.
-¿ Para qué?- pregunté confundida mientras me ponía de pie.
- No sé, solo quiero que me avises... la verdad es que no permitiré que viajes a Italia. Podemos fingir ser una familia feliz si es que quieres conservar al bebé y si no tampoco me importa. Sólo sé que no puedo olvidarme de ti ni aunque quiera, menos después de que fuiste mía tantas veces. Tal vez te deje huir ahora pero es porque no quiero matarte para arrepentirme luego como ocurrió la primera vez que te llevé al motel... Aunque no me creas yo no quería que tu primera vez fuese de esa forma, quería que fuera especial pero no sé por qué no pude detener mis instintos cuando te vi en el centro comercial, te veías tan bonita, inocente y a la vez algo asustada, no sé por qué lo hice pero quería tenerte y sentirte mía aunque reconozco que no fue de la mejor manera.
- No sacas nada con decirme esas cosas- susurré mirándole enfadada y muy dolida-, no puedes devolver el tiempo para no hacerme daño y tampoco creo que estés arrepentido porque no haz hecho más que justificarte.
- Quiero que me entiendas.
- Lo siento pero no puedo. Si quieres comprensión habla con tu hermana, tus amigo e incluso tus padres pero no conmigo. Yo no puedo comprender que todo el dolor que me causaste y me sigues causando es porque me amas ¿Qué clase de amor es tan doloroso?.. Tal vez deberías pedir ayuda para que dejes de pensar en mí.
Le miré una ultima vez antes de ponerme de pie para partir a casa. Me dolía la cabeza y no podía dejar de llorar, tal vez sí era mi culpa después de todo. En cierto modo yo jamás me enamoré de nadie porque, tal como dijo Rosalie, estaba demasiado preocupada por ser la bailarina perfecta. Nunca le presté demasiada atención a nada porque solo quería bailar y creía que con eso pasaba desapercibida para todos los demás. Pensaba que si yo llegase a gustarle a alguien me iba a dar cuenta pero quizá fui tan egoísta que solo pensé en mí.
Mientras caminaba por las calles de la ciudad trataba de ponerme en el lugar de Jasper. Nunca he sido muy empática porque mi depresión no me deja ponerme en el lugar de los demás, solo me deja llorar y pensar que todo es triste y malo. Aunque intenté mil veces tratar de entender que todo fue culpa de un amor no correspondido, no podía perdonarlo tan fácilmente. No le odiaba porque no me gusta odiar a las personas, es malo perder el tiempo con un sentimiento tan feo, pero eso no significa que le quiera porque en ese caso mi locura sí que sería peligrosa y grave. Sólo me costaba creer en todo lo que me había dicho, para ser sincera no me parecía justo que solo un amor no correspondido hubiese originado todo esto.
Me senté en una banca para intentar estar más tranquila. Según la doctora no debía pasar malos ratos ni emociones demasiado fuertes por mi embarazo pero no le había prestado demasiada atención al bebé jamás. Incluso estando embarazada era mi mamá la que se preocupaba porque durmiera la cantidad de horas necesarias o que comiera balanceado. Me parecía que mi madre solo quería al bebé que yo estaba esperando y que luego de su nacimiento me dejaría sola y olvidaría que su hija menor era yo.
Sentía celos del bebé porque me estaba quitando a mi mamá, además de quitarme el baile ese parásito me estaba quitando a mi familia. Era injusto que esa cosa estuviese apoderándose de mi vida. Mi madre debería estar pendiente solo de mí y ni siquiera pensar en el bebé pero ella parecía entusiasmada con la idea de cambiar pañales y alimentar a alguien. Lo que más odiaba no era que el bebé parásito me fuese a quitar a mis padres y hermanos, sino que él era el producto de una obsesión que solo había causado pena y dolor para todos.
Puse mis manos sobre mi vientre donde supuestamente estaba el bebé. Se sentía raro porque jamás lo había hecho ni siquiera cuando me pateaba por las noches y no me dejaba dormir. Esas veces optaba por ver la televisión o no hacerle caso hasta que dejara de moverse.
-¿Sabes? - susurré mirando mis manos. Jamás le había hablado y me sentía como una verdadera loca hablando sola- El tío que nos... que me amenazó hace un rato es tu papá , él te quiere menos que yo y bueno... esperemos que no te parezcas mucho a él psicológicamente hablando porque estarías demente y si te pareces a mí creo que querrás suicidarte como a los cinco años y eso no es bueno... Te conviene parecerte a mi mamá o a mi papá: no son psicópatas ni depresivos así que supongo que eso estaría bien además sería algo más normal... Estoy segura que si decides parecerte a tus padres serás un parásito psicópata depresivo y ya es malo que me hayas elegido a mi como madre.
Suspire antes de ponerme de pie. Tenía que llegar pronto a la casa y aunque estaba un poco más tranquila aun seguía pensando en todo lo que Jasper me había dicho.
Hola n.n bueno espero que hayan tenido una buena semana lo que es yo estuvo algo extraña. Espero que tengan un buen fin de semana y mil gracias por leer, si quieren pasarse por mis otras historias bien cursis saben que pueden por todo y espero que estén bien.
