20 años después

El nuevo siglo se estaba acercando a pasos agigantados, cada día tomaban más fuerza las demandas de los omegas, quienes poco a poco se estaban ganando un espacio que durante años se les había sido negado, específicamente en el pueblo, Peter Howlett estaba siendo participe activo del voto omega, era quien lideraba el movimiento y peleaba en la escena política, secundado por sus sobrinos y con el total apoyo de su alfa, quien no permitía que ningún idiota lo insultara, el último que intento hacerle algo terminó con algunas costillas rotas, nadie mandaba a su omega a callar.

La librería "Xavier & Lehnsherr" seguía en apogeo, todos los meses tenía estreno de nuevos libros y diversas visitas de escritores, haciendo que varias veces a la semana las filas para obtener alguna firma abarcaran un par de cuadras, ahora no sólo lo atendían Charles y Erik, se les habían sumado su nieto Billy, quien adoraba los libros, aunque en los últimos meses también estaban recibiendo la ayuda de Theodore, un joven alfa hijo de Matt y Frank Castle, quien no dejaba de cortejar al omega, aunque el hijo de Wanda y Natasha era bastante distraído y poca atención le daba al pobre niño que no dejaba de intentar llamar su atención. Erik y Charles sólo reían y hacían comentarios malintencionados, haciendo que Theo se sonrojara hasta las orejas, mientras Billy ni siquiera despegaba la cara de su libro.

Natasha y Wanda se habían quedado a vivir en el pueblo, ambas formaron una escuela de baile la cual era muy popular entre la juventud, podían asistir tanto alfas como omegas, pues una de las políticas del lugar era la igualdad entre los géneros, así como una total prohibición al acoso, en más de una ocasión la pelirroja tuvo que sacar entre gruñidos a algún alfa hormonal que estuviera molestando a alguno de sus alumnos. Quien más destacaba era Josephine, la hija de Kurt y Warren, quien para ese entonces se encontraba en la gran ciudad, pues había sido invitada a presentarse en el mayor teatro de Londres, aunque no había asistido sola, pues Laura la hija de Peter y Logan se negó a dejar a su omega marchar, sumándose en su viaje, pese a las burlas que su padre le hizo por ser una alfa protectora, Logan sin embargo, la apoyaba totalmente en eso de ser algo sobreprotectora, la castaña era algo impulsiva y quizás algo agresiva, pero con un gran corazón, el mismo que la había llevado a estudiar medicina, aunque últimamente se dedicaba a curar a los y las bailarinas, además de revisar a algunos deportistas.

Logan y Peter tenían gran éxito en su bar, era un aclamado lugar para pasar las noches, un destino obligado para todos los turistas, aunque el platinado últimamente estaba muy entusiasmado en la política y en lograr el voto omega, Logan sólo le sonreía y lo apoyaba en todo, pues no quería quedarse otra vez en el patio o dormir en el sillón, mucho menos tener que compartir habitación con alguno de sus hijos, Laura no dejaría de burlarse y su pequeño Daken pese a lo tímido que era, tenía un extraño humor irónico que más de alguna vez lo sacaba de quicio.

Víctor y Warren seguían ayudando en el bar, aunque el rubio seguía trabajando en una pequeña granja que administraba junto a su esposo, Kurt se había dedicado a absorber las enseñanzas de su madre, junto a pasar una temporada con Loki, resultando en poseer un amplio conocimiento en las hierbas y tónicos, en más de una oportunidad había ayudado a omegas violados, además, ahora contaba con el apoyo de su nuera, Laura no tenía escrúpulos en realizar abortos cuando eran embarazos no deseados, ella tenía una fuerte convicción con que cada omega era dueño de su cuerpo y sus decisiones, de seguro, herencia por ser hija de Peter.

Loki y Thor se aparecían constantemente en el pueblo, varias veces al año visitaban en lugar pues sus hijos habían caído enamorados en los descendientes de Charles, Hela persiguió por años a Daken, lo cortejo sin descanso hasta que el tímido omega decidió estar con ella, aún no se hablaba de matrimonio, ni siquiera vivían juntos pues Logan se lo negó hasta la mayoría de edad, una que estaba muy próxima a cumplirse, haciendo que el sobreprotector alfa se negara a entregar a su pequeño hijo.

Por otro lado, Fenrir un omega tan torpe como su padre, se había enamorado de Thomas con quien desde pequeño habían tenido una conexión, primero fueron amigos, en la pubertad se acercaron mucho más y el amor entre ellos creció de forma natural, no se dieron cuenta cuando ya eran novios y no faltaba mucho para que estuvieran casados. Ambos viajaban por los poblados de Inglaterra enseñándole a los más pobres, pues ellos querían que la educación fuera un derecho de todos, que cada persona independiente de su género y clase social tuviera acceso a ser educado, juntos disfrutaban el arte de enseñar.

— Otro matrimonio en la familia — suspiró Charles mientras le extendía una taza de té a Erik — finalmente todos estos cachorros se emparejaron entre ellos, nunca miraron más allá — comenzó a reír el omega — aún hay esperanzas para James Rogers y Torunn Odinson, quizás ellos sean cuerdos y se busquen pareja fuera de nuestro círculo de amistad.

— Tarde querido — soltó Lehnsherr riendo — el último verano los encontré en algo bastante comprometedor — alzo las cejas divertido mientras Charles le prestaba total atención, incitándolo a contarle más — en realidad solo se estaban dando la mano, pero ya sabes como es James, es igual de tímido que su padre, el pobre alfa se sonrojó hasta el cuello mientras la omega reía de forma descarada, es igual que Loki.

— Una diva — comentó Charles — pobre de ese pequeño, lo compadezco, aunque de seguro tendrá la paciencia de un santo, tal como Steve con Tony — Charles se acurrucó un poco más en Erik mientras miraba el fuego de la chimenea.

Desde hace un par de años ambos vivían juntos, pero sólo era en plan de hacerse compañía, nunca había pasado algo, ni siquiera un beso, ellos respetaban mucho la amistad que habían formado, se definían como compañeros de vida. Pues habían logrado dejar el pasado atrás, se tenían confianza, cariño y respecto, tenían una hermosa relación que por nada pasarían a llevar, se querían de esa forma.

Todos estaban reunidos, ese día sería el matrimonio de Thomas y Fenrir, así que en la mansión Xavier, dónde ahora también vivía Erik, era un caos. Los sirvientes corrían de un lado a otro mientras Loki y Wanda no dejaban de dar indicaciones, querían que el matrimonio de sus hijos fuera perfecto, Tommy no dejaba de quejarse con Natasha, mientras su madre sólo reía indicando que no podía decirle nada a Wanda, pues ella nunca contradecía a su esposa. Thor no dejaba de abrazar a su cachorro, hace un par de años Fenrir había dejado su país, pero para el rubio seguía siendo su querido pequeño, pues su omega más pequeña, Torunn, era mucho más arisca y no lo tomaba mucho en cuenta, una vil copia de su madre, aunque con la apariencia del alfa.

Un fuerte grito se escuchó en la mansión, Laura rodó los ojos cuando su papi Peter la rodeó en un abrazo y no dejaba de darle besos, haciendo que la alfa le gruñera, ganándose una mirada severa por parte de su padre. Josephine por su parte corrió a los brazos de Kurt y Warren restregándose contra el cuello de sus padres, la omega desde pequeña era bastante expresiva con ellos, Laura tuvo que aprender a compartirla.

— ¿Siempre son así en tu familia?

— Siempre Theo — respondió Billy riendo, estaba más que acostumbrado a los alborotos.

— Genial, me encanta — finalizó el alfa mientras riendo se llevaba un par de bocadillos a la boca — iré a hablar con Loki, me encantó su último libro — el pequeño dejó a William solo, yéndose contra el azabache quien de inmediato le dio una sonrisa seductora, pese a la edad, Loki seguía siendo un omega coqueto y por primera vez Billy se sintió preocupado, con un deseo idiota de ir por el pequeño alfa, no se resistió y en dos segundos estuvo abrazando a Theo que no entendía nada, mientras Loki soltaba una fuerte carcajada.

— Tranquilo cachorro, a mi me gustan maduros y torpes — añadió riendo cuando Thor se le acercó para darle un cálido beso en la marca, luego el alfa lo rodeo con sus brazos y siguió besándolo.

— Theo vámonos, esto da asco — Billy se lo llevó rápidamente de ahí escuchando las risas de sus tíos.

Daken estaba siendo acorralado con Hela, la alfa lo único que quería era llevarse a su omega, por suerte solo quedaban tres meses para su mayoría de edad, haciendo que Logan estuviera aún más recelo, en ese preciso momento tenía loa brazos cruzados mientras los vigilaba, nada de toqueteos o besos había dicho, haciendo que Peter lo regañara. Pero en un descuido el omega se la llevó hasta un baño y sin que la alfa se lo esperara, el heredero Howlett le estaba devorando la boca, al parecer había heredado algo de lo descarado de su padre.

— Peter, veo que no sólo compartimos nombre, también en gusto por los ancianitos — dijo Peter Howlett riendo, para luego besar la mejilla de su alfa quien había soltado un gruñido por el comentario mal intencionado.

— Una lástima, pero este niño esta demente — suspiro Tony mientras comenzaba a saludarlos a todos.

— Tranquilo hijo, mientras tu estés feliz todos lo estamos — explicó Steve dándole una sincera sonrisa a su castaño — Wilson, no te atrevas a romperle el corazón. Y ahora, por favor actúa como un ser humano normal, por favor, no seas tú mismo, deja buena impresión al menos la primera vez — demandó Steve.

— Si capitán — respondió Wade haciendo un gesto militar, ganándose una risita por parte de su omega.

— Pronto tendrás que planear una boda conmigo — susurró Tony a Loki mientras señalaba a sus hijos.

— Si es tan lento como tu rubio, nos quedan años para organizarla — comentó el azabache — mi pobre hija se morirá antes de que James se atreva a cortejarla, pero un fuerte grito por parte de la omega les llamó la atención, la rubia comenzó a mostrar la hermosa joya que James le había regalado.

— No olvides que yo también soy su padre — Tony le guiñó el ojo mientras se iba a saludar a Charles.

Matt estaba siendo abrazado por Frank, ambos poco a poco se estaban integrando a aquella curiosa familia, pero no negaban que se podía notar todo el cariño que se tenían, estaban más que encantados de que su hijo lograra ser parte de algo tan lindo.

La ceremonia fue hermosa, más de algún invitado botó un par de lágrimas. Los discursos tuvieron de todo, y durante la fiesta hubo más de alguna sorpresa, como, por ejemplo, el embarazo que Peter anunció, haciendo que Tony se abalanzara sobre su yerno por haber tocado a su bebé. O la noticia de que Billy al fin había aceptado el cortejo de Theo, haciendo que el alfa tuviera una sonrisa radiante. Todos disfrutaron del baile y la conversación, todos se sentían felices.

Esa noche Erik se acostó junto a Charles, no era raro que compartieran lecho, quedándose hasta altas horas de la madrugada conversando.

— Siempre te amaré Charles — soltó Erik de la nada mientras rodeaba con un brazo al castaño — gracias por haberme perdonado y por darme una familia, al fin conozco lo que es la calidez de que te llamen padre o abuelo, de ver como mis hijos son felices, y como mis nietos y sobrinos-nietos están formando sus vidas. Estoy tan feliz — Charles tuvo que girarse para consolar al alfa, limpio su lágrima con cuidado.

— Alfa tonto, suena como si te estuvieras despidiendo — el omega se acurrucó aún más y sin previo aviso dio un fugaz beso en sus labios — mañana le echaré la culpa al whiskey. Ahora Erik tratemos de dormir, que ya está por salir el sol — suspiro Charles mientras enterraba su cara en el cuello del alfa.

— Te amo — fue lo último que el castaño escuchó, haciéndolo quedarse dormido con una boba sonrisa.

La mañana siguiente Charles despertó con fuerzas renovadas, se estiro para alcanzar a Erik, pero encontró helado el otro lado de la cama. Se cubrió la espalda y descalzo fue en búsqueda del alfa, se le antojaba que comieran sobras del pastel de bodas.

Frente a la chimenea se encontró con Erik, con sigilo fue tras él y lo rodeó con sus brazos, pero el alfa no tuvo respuesta alguna, Charles de inmediato tuvo un mal presentimiento. Se abalanzo contra su cuerpo y comenzó a moverlo, pero Lehnsherr no reaccionaba, estaba pálido y frío, Charles negaba con la cabeza y con lágrimas en los ojos.

— Maldito alfa, no te tenías que ir, no ahora — besó sus labios ya sin color — sólo te pido que me esperes un poco más alfa caprichoso — le acarició la mejilla mientras sus lágrimas caían — te prometo que en otra vida nos volveremos a encontrar, mi gran amor. Te amo Erik Lehnsherr — pronuncio lleno de dolor dando un último beso para luego aspirar la tenue esencia de su alfa, sentía como su mordida palpitaba, los últimos indicios de lo que alguna vez fueron y que serían.

Fin