Disclaimer: Los personajes y situaciones de Fullmetal Alchemist le pertenecen a Hiromu Arakawa, yo solo los tomé prestados, sin fines de lucro, para realizar mi historia.
.
Advertencia: Los temas a continuación pueden contener spoilers del manga y del anime Shintetsu.
.
.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
.
Tema No. 25
.
Entonces, estoy llorando
.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
.
La luz del pasillo alumbraba levemente la ventana de aquella puerta de metal, estaba cerrada y dentro de la pequeña habitación se encontraba él. Abrió sus ojos y se sentó, observó detenidamente aquel compartimento por donde le pasaban la bandeja con la comida. No tenía idea de cuánto tiempo había pasado allí encerrado. El juicio ya estaba a punto de terminar, pero supuso que aún permanecería allí muchos días más. No quiso ser tratado distinto solo por tener un rango alto en la milicia. Esperaría su sentencia de acuerdo a los mandatos y leyes de la institución, ni siquiera el mismo führer pudo convencerlo de lo contrario. Debía pagar por sus errores.
—General de división Mustang, alguien vino a verte —anunció un oficial desde la rendija de la ventana. Abrió la puerta con brusquedad y la dejó pasar. La rubia agradeció y de nuevo la puerta se cerró tras ella.
—Mayor… —se sorprendió al mirarla ahí parada sin decir nada pero con una mirada triste e inquieta —¿Estás bien?
Los ojos de Riza observaron el suelo sucio de esa celda oscura y sus manos se encogieron formando un puño, sus palmas empezaron a doler —Preocúpese por usted… por favor.
Roy suspiró profundamente. Sí, era ella, no era ninguna alucinación.
—¿Cómo pudiste entrar?
—El führer me otorgó un permiso especial.
—Lo suponía —luego la observó con dudas—. Aunque tú no eres de las que piden permisos especiales.
—Lo sé, pero quería verlo, señor.
Porque mañana empieza mi juicio…
—Después será tu turno, no deberías seguir haciendo esto, ¿por qué simplemente no h…?
—No. Fue mi responsabilidad también, así que cumpliré con todo, así como usted, general —le brindó nuevamente una mirada preocupada. Aquella ropa gris y desabrigada. Su rostro descuidado, la barba que había crecido haciéndolo ver desalineado y el cabello un poco más largo cayendo sobre sus ojos negros que estaban aún más pequeños, luciendo unas manchas oscuras debajo.
—No me mires con esos ojos —replicó algo irritado—. Sigo pensando que tú no deberías, yo te arrastré a esto.
—Nadie lo hizo, fue mi decisión, señor —exclamó con firmeza, casi retándolo a contradecirla.
Y no se atrevió a hacerlo. Giró su rostro para que no pudiera verlo. Estaba enojado, pero no con ella. Todo el juicio había despertado recuerdos que aunque estaban latentes, habían sido dejados atrás. Cada vez que subían al estrado aquellas señoras que habían perdido a sus esposos, aquellos hijos que habían perdido a sus padres. El olor de los cuerpos incinerados lo recordaba como si fuera ayer, como le dijo a Breda aquella vez, «quemar cuerpos era su especialidad». Y observó a aquellas personas con distintas quemaduras en la piel. Y a aquellos que habían perdido alguna extremidad… gritaban y decían con sus miradas rojizas lo mucho que lo odiaban; y con todo derecho y razón. Aun así, todo era demasiado cruel, incluso para él. No quería tener que seguir escuchando, pero llevar a cabo el juicio había sido su decisión. Porque él hizo todo eso.
Ni siquiera la reconstrucción de Ishbal contaba para él.
Y Riza también tenía que oírlo todo.
—Señor… —y finalmente pudo acercarse a él. Se arrodilló para poder observar su rostro y sus manos tocaron sus mejillas con suavidad haciendo que sus ojos por fin se encontraran frente a frente. Y lo besó. Detenidamente, delicadamente, probando cada parte de sus labios y su boca. Explorándolo sutilmente como hace poco tiempo lo había hecho, desde aquel día que rompieron las reglas de la milicia sin haberlo podido evitar. Y sacando fuera de sí todo aquello que había guardado en su alma y corazón. Brindándole el tiempo para que correspondiera también. Sintió aquel sabor salado inundando sus labios. Y sus manos se humedecieron. Sin embargo, no se detuvo. No se detuvieron. Tampoco querían hacerlo. Felizmente nadie apareció, nadie los miró. Se quedaron juntos en esa horrible oscuridad.
Y todo acabó.
—No está lloviendo… —murmuró en su oído finalmente, mientras la abrazaba con calma pero a la vez con una fuerza intrínseca.
—Sí, lo sé —entonces, estaba llorando.
Hubo un largo silencio. Permanecieron así por un momento más. Finalmente ella se deshizo gentilmente de sus brazos.
—Mañana empieza mi juicio, señor.
Tragó saliva —Lo sé…
—Probablemente no nos veremos en mucho tiempo.
—Sí, lo haremos —anunció inseguro. Realmente no lo sabía. Si él fuera declarado culpable, entonces su hogar sería una celda. Y el de ella también.
—Debió cumplir su sueño antes. Esta fue una jugada sumamente riesgosa.
—Ya está hecho. Pienso que igual sobreviviremos.
Riza asintió levemente y se puso de pie arreglándose un poco el uniforme militar —Debo irme ya.
—Gracias…
—No…
—Te lo agradezco. Gracias por venir, gracias por continuar a mi lado a pesar de todo.
—Definitivamente no me equivoqué en quién seguir, ¿verdad, general?
Roy le brindó una sonrisa cálida pero triste.
—Asegúrese de asearse para el día de su sentencia —finalizó. Dio unos pequeños golpes a la puerta y al cabo de un momento un guardia la abrió dejando entrar un haz de luz. Le brindó una breve mirada y salió. La puerta se cerró y volvió a quedarse solo en esa habitación oscura. Pero aquella claridad no desapareció para él. No desaparecería mientras ella siguiera a su lado, y esperaba que no lo hiciera jamás.
Y deseó por primera vez salir librado de todo. Aunque fuera algo imposible, aunque no se lo pudiera perdonar nunca. Quería ser libre. Para poder cumplir su sueño junto a ella.
Y volvió a llover.
Aun así, quería seguir yendo hacia adelante.
.
Notas: ¡Hola! Lamento que ayer no pude publicar. Y también por los terribles cambios de humor que los hago experimentar, jeje. Voy a confesar que me gustó mucho escribir este drabble (creo que es mi favorito entre todos), y no sé por qué. Sí, y todo sigue plagado de dolor, aunque es parte del juicio y su relación. Más adelante continuaré con esta parte que es importante.
Gracias por sus comentarios:
Misao. Aino: Reina, qué bueno tenerte de nuevo por acá. Supongo que estás de vacaciones y un poco más libre ¿no? Gracias por pasarte y feliz año para ti también.
Karlin-chan: Ese Havoc me da risa también (aunque más en el primer anime) en el segundo como que perdió un poco de protagonismo, pero bueno, además que está hot, jaja. Sí, pero todavía quedan muuuchos más. Un beso, reina.
Y no se olviden de dejarme un comentario quienes se pasan por acá, vamos motívenme, jaja. Gracias por leer.
Sophy.
