Pues... AL FIN! Vacaciones! EL COÑO DE SU MADRE! y eso que he estao más relajao, bueno no, me he sentido más relajado pero que en la semana final te metan cinco examenes, un trabajo y exposición para presentar en menos de 2 días, eso, eso es maldad pura y dura, Dash se queda pendeja.

Bueno, Perdonen, de verdad, otro año que se pasa y otro año que no termino el puñetero fic xD, pero pos ya llevamos un cuarto de cien Dx, que no significa nada porque no sé cuantos capis tendrá esta madre, pero de verdad, que no joda, he estado muy ocupado y agotado mentalmente para escribir, logre terminar y escribir este capi de milagro, porque de pana que esos cabrones... en fin. Que me encanta, vamos a ver, me gusta pinches clases y así pero... joeh ahora encima tengo que pasar vacaciones planeando un proyecto en lenguaje C que tendré que presentar a final de semestre... Ingeniería en sistemas por si e lo preguntan. Y pos.. pos eso, que mamao estoy, y el fic de navidash, que si, que el fic que les dije el año pasao, que ya lo toy ahí por la mitah... desde el año pasao pero me pondré con el ahora mismo xD, bueno, ahora mismo no porque son las tres de la mañana, ya saben, estoy cansadísimo, y... mañana, o en unas horas, me pongo con esa madre, que quedará la cagá en equestria cuando yo meta mis manos ahí.

Respecto a este capi, no hay mucho que decir, es bastante corto a mi parecer, lo revisé y se me pasó volando, si está algo ñeeh, culpen a las clases xdU, ya empecé poquito con el siguiente, pero les digo, con calmita porque estoy jodidillo xdU

Y ps ala, Muchas gracias al que aún sigue la historia y que pos comparta sus opiniones y que perdónenme, neta, que la espera, de la verga. Y si hay algunos errores, ps mañana veré si lo reviso mejor, así que igual si lo leen ahora quizá luego esté cambiado no sé, igual leanlo y me dicen si quieren, si no, pos no y ...VERGA QUE SUEÑO MAS GRANDE AAAAAAA... Buenas noches... "es de día", buenas noches, dije!


...

Al rato Yaniss terminó de bañarse.

-Jeexyyy... – Me llamó desde la ducha. – Se me ha olvidado la toallaa... – Continuó diciendo haciéndose la tonta a ver si llamaba mi atención.

Para su mala suerte yo ya estaba al borde del sueño profundo acurrucado contra el sofá con la tele apagada; de vaina y escuché lo que decía, pero es que tenía tantas ganas de responderle como Rainbow, quien ya estaba sumergida en sus sueños en el otro extremo del sofá.

-¡Jexy! – Exclamó la súcubo desesperada. – Aaggrrrh. – Le escuché quejarse en el baño mientras salía de él. - ¡¿Se puede saber que te pasa?! – Preguntó histérica acercándose a mis espaldas, y yo aún sin abrir los ojos.

Entonces la escuché que se paraba junto a mí; Y luego de unos segundos de silencio en el que creí que se había ido...

-¡Jexy! - Me gritó en el pinche oído provocando que pegara un bote sorprendido.

-¡¿Qué ha pasao?! – Pregunté sobresaltado.

-Nada.- Respondió enseguida con tono seco y luego se fue en pelotas hasta la habitación.

Voltee a ver a Rainbow confundido y esta sólo alcanzó a mover una pata trasera y una oreja como si apenas hubiese sentido lo de Yaniss; sin embargo continuó durmiendo como si no hubiese pasado nada.

-Hmmm. – Murmullaba con una pokerface mirando al vacío sin entender nada.

Entonces Rainbow bostezó y se dio la vuelta en medio de su sueño provocando que yo también bostezara y empezase a pensar en que quizás ya debía irme a dormir de una vez, a pesar de no haber cenado y de que apenas eran las siete y algo mas o menos. Esa noche estaba haciendo un frío bastante fresco, así que decidí echarme una ducha y luego me tiré en el colchón que había traído Yaniss y que habíamos colocado en mi habitación. La súcubo no salió de la habitación hasta poco después de que yo me había acostado.

-Jexy... ugh. – Dijo al abrir la puerta de la habitación y posiblemente encontrarse con Dash durmiendo a sus anchas en el sofá. – Como sea, ¿Jexy? ¿Dónde estás? – Preguntaba confusa hasta que la oí asomarse en mi habitación. – Oh, ahí estás, heh... esto... que te iba a decir que si acomodábamos la casa juntos pero... descuida, ya... ya lo hacemos mañana. – Dijo en tono amable y luego se quedó callada un rato, y digo esto porque extrañamente aún podía sentir su mirada sobre mí.

Entonces le escuché empezar a caminar dentro de la habitación haciéndome sentir algo vulnerable y en peligro, ya que tenía demasiada flojera como para detener uno de sus ataques, y Yaniss en mi habitación mientras dormía sólo podría significar que ahí venía un ataque.

Pero no, lo que hizo fue sentarse junto a mí en la obscuridad mientras yo "dormía" de espaldas a su posición.

-Jeje... yo... – Decía con una mezcla de melancolía y felicidad. - Creo que olvidé por completo que tú podrías estar un poco agotado por todo lo que ha pasado, que por otro lado también tiene que tenerte un poco loco al igual que a mí y a... Rigbon. Bueno, eso ya me lo habías dicho, creo. – Continuó hablando conmigo como si yo no la estuviese escuchando y empezó a acariciar mi temporal calva. – Jijiji. – Rió en voz baja. – Hahhh, ¿te digo un secretito? – Me preguntó susurrándome al oído poniéndome nervioso.

Entonces justo cuando sentí su aliento en mi oído, Rainbow desde la sala soltó un sonoro sonido nasal que le estropeó completamente el momento a Yaniss.

-Ugghh, ¡Que desagradable eres! – Exclamó enfadada.

-Meh. – Respondió Dash desde el sofá y luego se escuchó como se encendía la tele.

-En fin... Jexy. – Dijo y enseguida me abrazó apretándome muy fuerte, como si yo fuese un peluche de esos gigantes que regalan en las ferias a las que nunca he ido. – ¡Que te quiero mucho mucho muchísimo mi rubito peshoso hmmmm! – Gritaba en voz baja sacándome el aire.

Finalmente antes de matarme, me soltó, me dio un beso en la mejilla, y salió de la habitación.

-Oye tú, Rigbon, ayúdame a organizar todo esto, que ya has descansado bastante. – Le dijo a Rainbow en la sala mientras yo me retorcía un poco por el dolor del apretón que me había dado.

-No. – Respondió Rainbow luego de bufar.

La cosa se quedó en silencio un rato hasta que...

-Pegaso mala. – Le dijo Yaniss a Rainbow a la par que sonaba un sonido de spray.

Enseguida la pegaso exclamó encabronada un par de preguntas en equestriano a las que la súcubo respondió haciendo un sonido que decía que le estaba sacando la lengua a lo que Rainbow respondió con un gruñido.

-"Abandona tu cuerpo, Jex, abandona tu cuerpo." – Me decía a mí mismo dentro de mi cabeza cediendo al cansancio que traía encima para quedarme dormido. – "Qué secreto nos habrá querido decir Yaniss..."... "¡Que abandones, dije!"... "¡Jamás!"... –

Y me quedé dormido. Bueno, fue más difícil que eso, pero lo logré sin darme cuenta, me perdí entre sus gritos, los pequeños agudos de Rainbow al hablar y ese tono en plan reversa que Yaniss hacía debido a su lengua demoniaca.

...

Al día siguiente...

-"Mierda... se me olvidó poner el despertador..."... "Olvídalo no podemos ir, tenemos que cuidar a nuestras niñas"... "quien te crees, ¿el profesor utonio?"... "Tienes razón, falta una..."... "No, sobran dos; venga ya, levanta"... "Waa, no puedo, me pesa el pecho"... "Eso que..."... "No, es enserio, me pesa el pecho"... "A ver... no jodas, ¿que ha pasao?" – Pensaba antes de abrir los ojos y fijarme en que tenía a Miss pudor invadiendo mi espacio personal sentada sobre mí otra vez.

-¡Buenos días! – Exclamó en voz baja poniéndome un dedo sobre la nariz.

-Yaniss... – Susurré un poco ronco mientras me restregaba los ojos.

-Dime, cariño. –

-¿Qué haces? – Le pregunté aclarando mi vista y percatándome de que tenía puesto una especie de pijama de gato. - "Joeh...". – Pensé al verla.

-Nada... – Respondió inocentemente. – Miau. – Maulló en plan tierna.

-"Hiija de puta..." – Pensé. - ¿Qué hora es? – Le pregunté disimulando frialdad.

-No sé... – Respondió haciéndose la tonta.

-Recuerda que hay que ir al trabajo... -

-¡Mierda, el trabajo! – Exclamó alterada. - Digo-eh, ya lo sé... no te preocupes por eso ahora... – Dijo devolviendo el tono tranquilo a su voz y acariciándome la mejilla.

-Fregaos... – Decía empezando a levantarme provocando que ella suspirase y se echase a un lado haciendo pucheros. – Rainbow sigue dormida, tienen que ser poco menos de las seis y media. – Dije al escuchar a la pegaso roncar en la otra habitación. – Voy a... – Decía antes de tropezar con un ventilador en el piso.

Lo miré y volteé a ver a la súcubo.

-¿Y esto que es? – Pregunté confundido y un poco acojonado porque el único ventilador que había en la casa era el de Rainbow, o sea, el mío, que ella en un acto de fascismo reclamó como de su propiedad, y como se levantase y viese que no estaba, la bronca me la iba a llevar yo.

-Se dice de nada. – Me corrigió la súcubo con pijama de gato. – Y no pongas esa cara, ella ya está controlada. – Dijo mientras se lamía una mano sin razón alguna imitando a un gato.

-Ah bueno, está bien, espera, ¿Co... como controlada? ¿Qué le hiciste? – Le pregunté un tanto aterrado a la sucugata.

-¿No tienes un trabajo a dónde ir? – Me preguntó intentando cambiar el tema con un tono de voz malicioso.

-Eh,... tú... yo... –

-Cama, ahora. – Dijo "terminando" mi frase.

Sacudí mi cabeza y suspiré.

-Voy al baño... –

-¿Quieres que te ayude? –

-¡A cepillarme los dientes! –

-Pues eso... –

-...No, ya puedo yo sólo, gracias. –

-Como quieras..., ten tu cepillo. – Me dijo y me arrojó el cepillo de dientes.

Salí de la habitación un tanto mosqueado por el ventilador y lo de que Dash estuviese "controlada", pero bueno, que le iba a hacer, era Yaniss, otra loca más. Así que me cepillé intentando no pensar en ello, o en ellas, y luego me fui a la cocina, donde para mi sorpresa, encontré comida de verdad, recién hecha, tapada con otro plato encima que tenía marcado un beso con labial rojo. Abrí la boca para no sé, decir algo, pero luego decidí cerrarla y destapar la comida y llorar de felicidad al ver un bello desayuno sin quemar compuesto de panqueques, una tortilla y tocino al lado de un zumo de naranja. Os juro que casi se me cae una lágrima al ver algo que no era un vaso lleno de la Dashimezcla, me dio una sensación cálida en el pecho, que me quedé admirando el plato unos segundos hasta que decidí romper la perfección de aquella presentación digna de una foto pal feisbu, tomando los cubiertos y cortando parte del panqueque para comer en plan decente, en lugar de tomarlo todo con mis manos en plan mono, porque Dash lo comería con el hocico, y yo no llego a tanto.

Disfruté mucho cada bocado del desayuno, ni me moví a la tele, porque quería concentrarme en el sabor, y una vez terminado todo, lavé el plato y me fui contento caminando hasta el sofá con una sonrisa habiendo olvidado el trabajo, hasta que...

-¿Te ha gustado el desayuno? – Me preguntó la súcubo apareciéndose de la nada a mi lado antes de ponerme frente al sofá.

-Ehh si. – Respondí nervioso echándome un poco hacia atrás.

-Es hora del postre... – Dijo abriéndose la camisa y abalanzándose sobre mi haciendo que cayésemos sobre el sofá.

-AaaAAaAh. – Grité en voz baja mientras Yaniss se me echaba encima y empezaba a intentar hacer cosas indecorosas conmigo mientras yo trataba de quitármela de encima.

En eso se abrió una puerta se escucha una tos gruñona.

-¡Ra-rainbow! – Exclamé intentando levantarme.

-Olvídala. – Me decía la Yaniss en un estado de éxtasis.

-Jex... – Respondió la pegaso en tono indiferente mientras se oían sus pasos en dirección al baño.

Entonces rodé para caerme del sofá y escapar de Yaniss, quien se había quedado medio caída.

-Ahgh, esa perra, siempre interrumpiéndonos... – Susurró Yaniss mientras yo me sacudo y voy a con Rainbow.

-Oye, Dash, espera, que... – Decía antes de que la pegaso me cerrara la puerta del baño en la cara. – Bueno... – Dije confundido en voz baja.

-Jexy, si tanto la quieres podemos montarnos un trio, no pasa nada, si yo soy muy abierta de mente. Mientras no haya ningún sentimiento entre tú y ella, todo estará bien. –

-¿Pero tú te escuchas cuando hablas? –

-Ehhh...Tienes razón, jamás te dejaré acercarte a ella. –

-Eh-uh-ah-Buah, aún no entiendo que tienes con Rainbow, dijiste que no harías otra escena. –

-No, dije que me dieces unos días para acostumbrarme, pero ella siempre me está provocando... –

-Pero si Rainbow no mata ni a una mosca. –

-¡Iagh! – Exclamó la pegaso seguido de un sonoro golpe dentro del baño.

Yaniss me miró en plan incrédula alzando una ceja.

-Jex, que he dormido en su mismo cuarto, ¿y tú pretendes que me crea tus mentiritas? –

-Ehhh... –

-Lo que yo no entiendo es por qué intentas encubrirla, ¿no decías que era una bruja, que no la soportabas, que te maltrataba, que casi te mata, que te obliga a hacer cosas, que te explota y que no le importas? –

-¿Dónde está mi reloj? creo que lo dejé por aquí... – Decía yéndome hacia la tele para buscar el despertador para ver la hora.

-Jexy no me cambies el tema. – Dijo la súcubo poniéndose frente a mí. - ¿Por qué ahora que estoy aquí, la pintas a ella de maravillosa? – Me preguntó mirándome fijamente.

-Ehhh... bueno, eso... tiene una explicación, verás... ehhh, la explicación, explica lo que quiero explicar porque quiero... explicarte... algo que quiero explicar... y así, ¿entendiste? –

-Si me das un beso, haré como que entendí. –

-Ehhh... –

En eso se escuchó a Rainbow tirar de la cadena y salir del baño. Le sonreí a la Yaniss sin saber qué hacer y al momento tuve que voltear para que no me absorbiera con sus ojos.

-¿Sabes que en estados unidos sólo por hacer eso han colgado gente? –

-Ya, pero es que... –

-¡Jex! – Me llamó la pegaso.

-Uy, me llaman. – Dije aliviado y me alejé de la súcubo como si fuese una bomba apunto de explotar. – "Ya, ¿y vo creí que es mejor andar con la Rainbow que quedarse con Yaniss?"... "Ahora mismo, creo que sí". – Pensé.

La súcubo no me quitó los ojos de encima y empezó a gruñir mientras me acercaba a la pegaso.

-Hola Rainbow, ¿Qué pasha? – Le pregunté dejándome llevar por su tamañito y lo despeinada que estaba.

Me miró un momento y luego se fue a la cocina.

-"Ay no...". – Pensé al verla sacar un vaso y empezar a buscar ingredientes para su mezcla extraña.

Yaniss por su parte se acercó a observar mientras Rainbow sin prestarle atención preparaba sus cosas destrozando la cocina en el proceso. Me pareció extraño que la pelirroja no intentase detenerla o le dijese algo en plan odiosa, pero por otro lado estaba pensando más en la manera de como zafarme de tener que beber esa madre y devolver el desayuno que me había comido.

Al cabo de un rato la pegaso terminó y me pasó el vaso mirándome con cara de "bébetelo". Si es que Rainbow puede que español sepa muy poquito, pero lo que son sus caras... hablan perfectamente bien por ella.

Tomé el vaso dudoso con mi mano derecha y antes de que me atreviera, porque realmente no tenía otra opción y mi sistema para hacerme el loco no me arrojó ninguna respuesta...

-Jexy, no lo bebas. – Me dijo Yaniss con un tono serio provocando que me detuviese en seco.

-¿Eh? – Le miré confundido y al voltear mis ojos pude ver que Rainbow frunció el seño ante las palabras de la súcubo.

-Jex. – Me dijo la pegaso con un tono de "vas a sufrir como no te bebas esa madre".

Tragué saliva y volví a alzar el vaso.

-Jexy no. – Volvió a decir la súcubo poniéndome en un no sé qué que qué se yo y provocando que Rainbow entrara en la antesala del cabreo.

-Jex... – Dijo la cuadrúpeda alada presionándome para que me bebiese el revoltijo de frutas y huevo que había echado en el vaso.

-Jexy... – Decía la demonio en pijama de gato para que hiciese lo contrario.

-¡Jex! –

-¡Jexy!

-¡Jex, bebé! – Exclamó la pegaso.

-Hah, como te atreves a llamarlo así, perra, sólo yo puedo hacerlo, cierto, ¿bebé? ¿Quieres que te dé de comer? –

-Ehhh... –

-Jexy, no te bebas eso, por favor, por tu madre, o por la mía, por la que quieras. – Me dijo la súcubo agarrándome el brazo.

-¡Jex, tu, esto, ya! – Exclamó la pegaso.

-¡No! – Respondió la súcubo inclinando su cabeza hacia la pegaso.

-¡Sí! – Replicó la potra celeste.

-¡No-o! –

-¡Si-i! –

Y como niñas pequeñas empezaron a decirse que sí y que no hasta que llegó el punto en que casi se caen a putazos, pero en lugar de eso me dedicaron las dos una mirada de "¿Qué vas a hacer?", y pues yo...

-"Me cago en todo, ¿a cual le hago caso?..." – Me preguntaba con el par de féminas mirándome desde ambos lados fijamente. – "A cualquiera de las dos que ignore me mata, y a cualquiera que le haga caso le subiré el ego..."... "¿No había un hechizo pa desaparecer o algo?"... "esa magia es más arcana que elemental mitológicamente hablando, nunca nos pusimos con ese tipo de magia"... "joder... bueno sí, es más complicada por el tema de que hay que concentrarse un chingo y..." –

-¡Jex! – Exclamó la pegaso a quien voltee a ver y me hizo un gesto molesto volteando a ver el vaso y a mí simultáneamente arrugando su naricita.

Entonces alcé el vaso un poco...

-Como bebas esa cosa voy a llorar. - Me dijo Yaniss poniéndome ojos tristes y húmedos.

Y bajé el vaso... y Rainbow se tronó, no sé cómo, las pezuñas. Subí el vaso, y Yaniss empezó a mirar hacia abajo haciendo temblar sus labios.

-A verga, mira, lo guardo. – Dije y lo metí en el mini refrigerador.

-¡Eeeee! Me escogiste a mí, ¿ves? Ahora sí sé que me quieres. – Dijo la pelirroja abrazándome.

-¿Qué? No, yo lo guardé. – Me intenté explicar quitándome a la súcubo de encima.

-Ah, ¿o sea que no me quieres nada? – Preguntó en plan víctima.

Por su parte Rainbow empezó a gruñir y a susurrar cosas en equestriano.

-Shh. – Le hizo Yaniss a la pegaso para que se callase, cosa que nomás la hizo encabronar más.

-¡Tú... cosa...! – Decía Rainbow buscando palabras en español para gritarle.

-¡¿A quién llamas cosa, burra con alas?! – Exclamó la demonio con aires de superioridad ante la pobre y chiquita yegua celeste, quien, de haber entendido lo que le había llamado, pos la hubiese matado ahí mismo.

-Yo... Huhg... Haaarrrgh. – Decía la pegaso como si se estuviese reprimiendo y luego me miró con una mezcla de desesperación e ira señalándome a la súcubo con los ojos.

-Yaniss ya, déjala quieta, que sólo quiere ayudar. – Le dije a la pelirroja para que se controlase. – No la irrites tanto, que luego pasa lo que pasa, ella también quiere poner de su parte para no causar problemas y sólo quiere que me beba ese batido, cosa, o lo que sea, de proteínas o algo, porque estábamos entrenando antes de que tú llegaras y pues... –

-Pero es que... –

-¿Qué hablamos ayer? –

-Vale... – Accedió a regañadientes la chica de ojos dorados.

-Ala, ahora discúlpate con ella. – Le pedí señalando a la pegasiña de ojos color cereza que se veía un poco molesta negándose a vernos a los ojos mientras movía su cola de un lado para otro azotándola contra el suelo.

-¿Yo? ¿Disculparme con ella? Jexy, por favor... –

-Yaniss... –

-Ahhgrhg, está bien, lo haré. – Accedió nuevamente de mala gana y se agachó. – Déjame ponerme a su nivel... – Dijo descendiendo y luego vio cara a cara a Rainbow, quien le devolvió la mirada con un arqueo de cejas prepotente.

Pasaron unos segundos y sin previo aviso, la súcubo sacó un frasco de colonia de un bolsillo en su pijama y se lo roció en la cara a la pegaso que luego de sacudir la cabeza confundida cayó al suelo desmayada.

-¡Perdón! – Dijo Yaniss con tono de reproche levantando las brazos a los lados en plan malandra parándose nuevamente para luego irse hacia su habitación dejándome a cuadros.

-Qaquq-q-¿qué cojones? – Me pregunté viendo a Rainbow tendida en el suelo antes de perseguir a Yaniss. –O-o-o-oe q-q-q-¿qué le hiciste? ¿La has matao? ¡Yaniss mala! – Exclamé.

-No está muerta, está dormida. –

-¿Qué coño le has echao? –

-Pues un poquito de cloroformo que preparé ayer, es que se puso muy pesada con la televisión. – Explicó como si dormir gente con cloroformo cuando te molesta fuese muy normal, no, es la nueva moda, si no lo hiciste nunca no tuviste infancia.

-Ajá, ¿y de donde sabes tú hacer esa madre? – Le pregunté y ella me quedó mirando con una cara de engreída que Rainbow se quedaba pendeja. – ¿Y por qué tienes tantas, cosas, de donde las has sacao? que no me has dicho nah de nah pa nah. – Le preguntaba a la pelirroja que sólo me miraba directamente teniendo la puerta de su habitación a sus espaldas.

Entonces hubo una pausa de unos segundos con ambos mirándonos a los ojos.

-Jexy... – Dijo rompiendo el silencio lentamente con un tono de voz frío y ronco, abriendo la puerta de la habitación a sus espaldas. – No me preguntes por mi negocio... – Completó su frase encerrándose lentamente en el cuarto.

-Ahh... ehmmm... – Me quedé a un lado de la puerta intentando digerir todo lo que acababa de pasar frente a mí. – Ta bien, pero... al trabajo si vamos a ir, ¿no? – Pregunté y enseguida escuché un grito ahogado adentro de la habitación, cosa que me permitió respirar tranquilo.

Si es que por momentos pensaba que no sabía a quién coño había metido a la casa. Entonces ya pasando de todo, regresé a la cocina y vi a Rainbow tirada en el suelo completamente inconsciente.

-Mames... ya verás cuando se despierte, bueno, para ese entonces ya estaremos en el trabajo, así que no lo veremos, pero... jodeeer. – Decía mientras observaba "dormir" a la pegaso. – Bueno, mejor que se despierte en un mejor lugar, porque si la dejo aquí... la bronca me va a caer a mí. – Dije y me dispuse a cargarla hasta el sofá como pude y la acosté allí. – Ayhh, Rainbow, sé que lo intentas, y no sabes cuánto lo aprecio, pero no mames con pinche Yaniss está con madre jajaja... – Le decía agraciado en voz baja a la dormida pegaso. - Es más gracioso cuando piensas que tienes un rango militar así todo cabrón y luego el cómo te jodió, fue muy lol, kjajaja, ay el mamejejajaj. Espera eso da miedo... – Razoné un momento pensando en que al final Yaniss iba a ser mucho más peligrosa que Rainbow.

Luego de dar vueltas a mis ojos mirando el techo pensando en eso, me centré en la Rainbow dormida en frente de mí. Se veía tan tranquila e inofensiva... que no me resistí tenía que acariciarla, ¡era tan esponjosa que iba a morir!

La última vez me había llevado una hostia, pero como que eso no me importó en ese momento.

Acerqué mi mano como si le fuese a robar una moneda a cobra, de repente me acojoné porque vi que sus orejas se movían, pero no se despertó así que continué y como si estuviese metiendo mi mano en un horno alejé mi rostro volteándolo para verla de reojo para finalmente poner mi mano sobre su fleco y cerrar los ojos.

-"¡Me mata me mata me mata me mata!" – Me decía dentro de mi cabeza al establecer contacto con su sedoso y despeinado fleco.

Pasado unos segundos, vi que no me mataba y me relajé... hasta que empezó a moverse y antes de que pudiera quitar la mano me la agarró con sus patas y la abrazó tumbando y atrayéndome y pegando mi cara contra la parte de abajo del sofá. Yo cagadísimo del miedo ya pensaba que la loca me iba a arrancar el brazo y me lo daría de comer, pero cuando alcé mi mirada pude ver que seguía dormida, el problema, ahora me tenía atrapado y no me quería soltar.

-"Verga...Vergaaa..., ay vergaaa..." – Pensaba al intentar repetidas veces zafarme de ella. – Bicha mala, suéltameeee. Suéltame que luego viene Yaniss y ya la tenemos liada, ¿Me oyes? – Le susurraba a la pegaso que había tomado de rehén a mi brazo. – "Pero como mierda me va a escuchar, si le han pegado un cloroformaso"... "Ya, ¿y me explicas como cojones es que se acaba de mover?"... "Dashie es muy inquieta, seguro en las noches caía a patadas al soarin y por eso la dejó"... "No digas mamadas..., Dash no tiene por qué estar dormida para caer a patadas a la gente sin razón"... "También es verdad..." – Pensaba mientras me intentaba liberar se sus pezuñas.

Entonces lentamente la bicha movió su cabeza y abrió su boca, yo pensando que iba a bostezar y se fue de lleno contra mi mano para morderme.

-¡Ay verga, que me mata la mano! – Exclamé acojonado en voz baja apresurándome a detenerla e intentar sacar mi mano por debajo mientras movía sus pezuñas como podía intentando aflojarlas.

Saqué mi mano le di el control de la tele que estaba cerca y me alejé de ella sujetando mi mano contra mi pecho.

-Mames..., si es que habla, abraza, muerde, no joda, lo cariñosa que no es durante el día lo es cuando está dormida. – Dije a la par que salía Yaniss de la habitación convertida en Jennifer, vestida con un el suéter rosa cuello de tortuga de la otra vez y unos jeans bien pinche ajustados.

-Ya estoy lista, te... ¿qué... que haces? – Preguntaba viéndome extraño mientras se arreglaba un moño.

-"Joder que rápido se ha vestido, ¿dónde coño quedó el tópico de que las mujeres tardan diez años en vestirse?". – Pensé. - Enn-nada. Voy... voy a bañarme. – Dije intentando evadirla y luego me fui rápidamente hasta el baño. Luego recordé la toalla y antes de que a Yaniss se le ocurriera intentar colarse en el baño con la excusa de llevármela fui a por ella corriendo y regresé.

Respiré profundo e, intentando no mirar para abajo, me duché tranquilamente.

Me puse la toalla, me asomé y vi que Yaniss estaba fuera de casa por la puerta trasera así que aproveché y salí lo más rápido que pude hasta mi habitación sin hacer ruido.

-Con cuidado... – Decía mientras cerraba la puerta intentando hacer que no sonase para que Yaniss no me oyera.

-¿Jexy, que haces? –

-¡Aaah vergasión! – Exclamé tapándome todo como podía al escuchar la voz de la súcubo que venía detrás de mí.

-¿Qué haces, pero si tienes toalla, para que te tapas ahí? – Me preguntó Yaniss asomada por la ventana de mi habitación.

-Yo... eh... nada, ¿Tú que haces? – Le pregunté intentando... no sé.

-Nada. – Respondió indiferente y se fue bastante extraña.

-Bueeno... – Decía desentendiéndome de todo y yendo a cerrar la ventana para luego vestirme lo más rápido que pude.

Ya era algo tarde, me pregunté si Yaniss se habría bañado aunque supuse que sí, así que...

-Bueno, 'monoss. – Dije al salir de la habitación dando un aplauso en plan "estoy más listo que... que bob esponja".

-Está bien, cárgame. – Dijo Yaniss poniéndose frente a mí y cruzándose de brazos como si de verdad esperase que yo la tomase en brazos y saliésemos muy alegres al trabajo.

-Ehhh... – Dije confundido en una duda de... - "¿lo intento o no lo intento? ¿Y si se me cae?"..."Pues rebotaría con los pechos... ¿no?"... "claro que no, no seas pendejo.". -

-Ah, ¿a ella si la puedes cargar y a mí no? – Preguntó indignada.

-Qué, no, ella... –

-¿Me estás llamando gorda? –

-Qué, no, a ver, ven, yo te cargo. –

-Ya no quiero. – Responde la tía y se va desfilando montaña abajo cruzada de brazos dejándome nuevamente confundido.

-Pero y a esta... Y que cojones habrá pasado anoche que amaneció ahora tan... buah, Dash, menos mal tu no hablas porque si no... yo ya me hubiese tirado por el risco. – Susurré para mí mismo cerrando la puerta de la casa y yéndome en la misma dirección que Yaniss guardando cierta distancia para poder quejarme a gusto.

La pelirroja gruñó sin razón aparente en una que otra ocasión mientras bajábamos la montaña, cosa que no sé, me pareció muy extraña, aunque como ella decía que se iba a su mundo cuando está así sola…, decidí dejarla quieta.

Llegamos abajo y vimos el auto del Mazz esperándonos.

-Pensé que no iban a venir. – Dijo el friki bastante animado por alguna razón.

-Ñeeh. – Hice a modo de respuesta y entré en el auto.

Enseguida Yaniss entró y dio un medio portazo seguido de un profundo suspiro que sorprendió a Mazz.

-Yaniss, querida mía... – La saludó en plan amistoso.

-No me hables... – Dijo con un tono un tanto enojado y frío.

-Okey... – Dijo el Friki accediendo a las demandas de la pelirroja mientras arrancaba el auto.

Yo por mi parte empecé a sentirme un poco tenso porque no sabía que hacer, y no sabía como mantener a Yaniss feliz más de dos horas seguidas sin que se cabreara por razones que escapaban a mi percepción.

Al poco rato el Mazz no tardó en picarle la curiosidad y me preguntó en tono de susurró como si la Yaniss no le pudiera escuchar.

-¿Tsssh, qué le pasa? –

-Ehhh... no sé. – Respondí confundido sin susurrar ni nada porque me pareció una tontería.

En ese mismo instante en que respondí que no sabía, la Yaniss soltó una risa de "vaya pringado".

-Uuufff... que jodido estás, cuando se cabrean así... –

-¿A mí me lo vas a decir? – Le pregunté. – Tu sabes quien también lo ha hecho, y no es fácil de solucionar... – Dije omitiendo el nombre de Rainbow para que Yaniss no se pusiera demasiado violenta y me intentara partir la cabeza con la palanca del auto luego de arrancarla, aunque igual ella se habrá dado cuenta de a quién me refería.

-Ya ya, pero tú no sabes mucho de tú sabes quién, y aun así has podido solucionarlo, además, tu sabes quien hace tu sabes qué y ya se calma. – Dice Mazz hablando de Dash y de cómo me golpeaba para solucionar nuestras crisis.

-Si, pero tu sabes quién se pasa de tu sabes que, aunque en todo caso prefiero que tú sabes quién me tu sabes qué para que no tu sabes qué y pase ya tu sabes qué con tu sabes quién. – Respondí hablando de gente que no os incumbe a vosotros.

-Bueno, tienes razón, pero tú sabes quien ya sabe que tu sabes quien ya sabes qué, así que tu sabes quién segura hará tu sabes qué en cualquier momento. –

-No mientras tu sabes qué esté tu sabes qué, en todo caso tu sabes quién no podrá tu sabes qué mientras no haga tu sabes qué y no salga de tu sabes dónde. –

-¿De... de quien hablan? – Preguntó Yaniss confundida saliendo de su burbuja de enojo y rencor.

-Si, pero el problema es que como tú sabes quién tiene tu sabes qué en tu sabes dónde, entonces no podemos tu sabes qué de tu sabes quién, por eso no podemos tu sabes qué ya nunca más. –

-Okey, pero si tú sabes quién supiera tu sabes qué, ya tu sabes qué hace un webo. –

-Nooo, porque tú sabes quién ya tu sabes que con quién. – Dijo Yaniss intentando unirse sin saber nah.

-Bueno si, tu sabes quien tu sabes que con quién, en todo caso por eso tu sabes quién no ha hecho tu sabes qué. –

-No, porque tú sabes quién ha estado tu sabes donde no sabemos hace cuánto y tú sabes quién se habrá tú sabes qué porque quién es tu sabes quién. Entonces tu sabes quién se habrá tu sabes sin nosotros saberlo. –

-Tienes razón. – Dije sintiendo un vacío por dentro al percatarme de eso... – Pe-pero tú sabes quién no puede tu sabes qué porque tu sabes quien hará tu sabes qué. –

-Yo creo que no lo hará, tu sabes quién es muy tu sabes qué y lo más probable es que tú sabes qué y le valga tu sabes qué dejando a tu sabes quién tú sabes qué para que tú sabes quién se tú sabes qué y tú, pues tu sabes qué. En fin que a tu sabes quién seguro no tu sabes qué el que tú sabes quién le tú sabes qué a tú sabes quién. Ahora sí, tu sabes quién aprovechará tu sabes qué para tu sabes qué, entonces si tendremos que tú sabes qué pero no estamos obligados a tu sabes qué por tu sabes qué. –

-El coñisimuelamadre de tu sabes quién, como tú sabes qué, le voy a tu sabes qué por todo el tu sabes qué con todos su tu sabes quienes a la tu sabes dónde. Es más, ya voy a tu sabes qué, si tú sabes quién quiere tu sabes que... Ya sabes qué, ya... – Dije ya encabronado.

-No entiendo nada. – Dijo Yaniss obviando nuestra conversación y poniéndose a ver por la ventana.

-Si tu sabes quién, tu sabes qué, todos estaremos tu sabes qué, así que... tú sabes qué..., además ya te dije que tu sabes quién tu sabes qué por lo qué como le digas a tu sabes quién que tu sabes qué, ufff. –

-Es que si le digo a tu sabes quién tu sabes qué se va a poner tu sabes cómo y a tu sabes donde todo. Bueno eso o se pone tu sabes qué y se ya sabes qué, aunque es muy poco probable. –

-Bueno, ¿y tú sabes quién? –

-Tu sabes quién se irá a tu sabes dónde para ese entonces, no hace falta decirle tu sabes qué. –

-Pero tú sabes quién es tu sabes qué... así que deberías tu sabes qué. –

-No sé, ya veré. –

-Pues apúrate en ver, porque tú sabes quién puede tú sabes qué tú sabes cuándo. –

-No me pongas más presión que ya me has acojonao. –

-Tranquiiilo, que... -

-¿Existen modelos de penes? – Preguntó Yaniss interrumpiendo nuestra conversación y sacándonos de onda ganándose miradas extrañas. – Ya saben así como... que se vean... y... sean... ustedes saben... yo... -

Nos miró a ambos como esperando una respuesta y nosotros ahí de... "no mames".

-Hombres... – Dijo y volvió a quedarse callada y mirar por la ventana.

-Bueno ehmmm... ¿en qué íbamos? – Le pregunté al Mazz con la mente revuelta.

-Ehh, no sé, se me ha... pirao todo. – Respondió.

Entonces nos quedamos callados un rato como que analizando el concepto...

El Friki al rato empezó a mover el retrovisor.

-Mazz... –

-Vale... – Respondió este regañado y dejando el retrovisor en su sitio.

...

Al rato ya casi llegábamos a la tienda.

-Jexy... – Me decía la Yaniss mientras se acercaba a mí.

-¿Eh? – Dije volteando a verla.

Entonces se recostó de mí, cosa normal y a la vez rara, así que bueno, no le presté mucha atención de hecho le consentí un poco recostando mi cabeza sobre la suya, a ver si se iba a cabrear si le ignoraba. Luego empezó a acariciar "mi pelo", que era la peluca esta que llevaba por el tema de Monet, cosa que tampoco me importó. Y todo bien, hasta que la loca me dio un pellizco que me hizo pegar un bote del asiento que me hizo sobresalir del área que protegía el parabrisas del viento, cosa que hizo que este me pegase como un kame hame ha al rostro e hizo que la peluca se fuese volando a la verga y callera en medio de la carretera.

-¡Hostiás mi cabello! – Exclamé al mismo tiempo que Mazz decía que habíamos llegado.

Y fue cuando el tiempo se puso lento mientras a la peluca la arrollaba un auto y yo daba la vuelta para ver al Alejo y al Fer mirándome bien pinche sorprendidos y con unas ganas de descojonarse que...

-Ya-ya-yo-yo-yo-eh-ehhh... – Tartamudeé intentando buscar una explicación lógica de porqué cojones estaba pelón.

-¿Qué te pasó, loco? – Me preguntó agraciado el Fer mientras el alejo respiraba profundo intentando, sin éxito, contener su risa.

-Ehhhjejeje... –

-¿Ves como no era rubio natural? págame. – Le dijo el Alejo entre risas mientras yo volteaba a ver al Mazz quien estaba a la expectativa con una sonrisa.

-Bueno, eh, verán... – Comencé a ir por un camino de humo sobre un barranco mientras me bajaba del auto con las piernas más flojas que los cascos de Dash.

"OOOOOOOOOOOOHHHHHHHHHHHHHHH"... okeyno, que luego me llevo una patada...

-Espera, mi amor, deja que yo lo explique. – Dijo Yaniss (Jennifer) interrumpiéndome y poniéndose delante de mí luego de bajar del auto con mí ayuda. – Verán, Jexy se había prometido que: se dejaría crecer el pelo, y que cuando consiguiera una novia, se lo iba a rapar. – Dijo con algo de humor pero en plan seria. – Y como ya saben, el y yo tuvimos una cita el sábado y bueno... – Decía mientras retrocedía y ponía sus manos en mi nuca mirándome fijamente durante unos segundos. – Ss, es que no le beso porque es muy tímido, pero es que me lo comía aquí mismo, ¡mi Jexy, que lindo que esss!. – Decía emocionada mientras me presionaba contra la parte alta de su pecho.

-Ehjehm. – Tosió Mazz mientras pasaba a un lado de nosotros. – Bueno, bueno ya, déjense eso para después que hay que trabajar. – Dijo pasándole a unas llaves al Alejo para que abriera los candados de la tienda.

-Esto me recuerda... ¿Y Brenda? – Preguntó Fernando extrañado por la ausencia de la umpa lumpa.

-Uhm... ehmm... esto es difícil..., ella... se fue-se mudó a estados unidos con una tía suya... y... pues eso. – Contestó Yaniss, Jennifer, aparentemente con algo de culpa o algo de incomodidad por tener que darle la mala noticia a Fernando de que su amada se había ido. Aunque yo no sabía que Yaniss estuviese enterada de que Fer estaba por Brenda, o sea, Monet.

El joven chico de la gorra se quedó a cuadros ante la respuesta que presintió verdadera debido al tono que usó Jennifer, y el Alejandro por su parte se lió con un candado al escucharla.

-Ah, está bien. – Fue lo único que atinó a decir Fer luego de tragar saliva para después clavar su mirada en el suelo y hacerse el loco respirando profundamente.

La chica del suéter se le quedó mirando con algo de lástima y empatía, pero antes de que pudiese decir algo, abrieron la puerta y Mazz nos apresuró a entrar.

Sujeté a Jennfier de la mano antes de que entrara.

-¿Cómo que novio? – Le susurré un tanto molesto.

-Yo siempre obtengo lo que quiero, Jexy, tarde lo que tarde. – Me respondió con su tono de mafiosa.

Soltó mi mano, me guiñó el ojo y se fue contoneándose hasta su puesto de trabajo con el Fernando con su cara de tragedia y el Alejandro sin saber cómo entrarle para consolarle.

-"... ¿Qué coño hacía Yaniss con mi cepillo de dientes esta mañana?..." – Me pregunté así porque yolo al recordar que ella me lo había dado.

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... Continuará.


Y ala, a acabao, "por qué tan fome", por las clases mijo, por las clases... pero pos así, y yo ya me voy a dormir uwu... Gracias de antemano por sus reviews (si es que alguien me deja alguno a estas alturas) y me cago en todo con que pasa otro año y yo ni la mitad llevo... pero bueno, ya, no hay pedos... ME CAGA EN LA MADRE! no, no hay pedos...

Chauuuu a-eU

PD: No esperen tanto el fic de navidash porque igual y me lío demasiado y no puedo entregarlo a tiempo, igual lo entregaré cuando esté listo, sea en julio (?)