Disclaimer: los personajes le pertenecen al mangaka Kazuki Takahashi. Sólo los uso para escribir mis ideas.

Nota: Este fic es una historia alterna de otro fanfic mío llamado "Dos eras, un solo amor". Se pueden leer de forma independiente.

Capítulo 25

-¿De qué habla? Ya le dije que no tengo poderes.

-No te hagas tonta. Shada es uno de los mejores magos que tenemos y vio tus poderes.

Kisara tembló un poco, en verdad no entendía de qué hablaban.

-Ya le dije que no sé de qué habla, señor.

-Entonces ya lo entenderás.

Kisara fue sacada de su celda por unos guardias que la llevaron al sótano del palacio, en lo más profundo del palacio, donde nadie iba a menos que fueran órdenes del faraón como en esa ocasión. Llegaron a una especie de sala donde se hallaba un enorme abismo por el que era fácil caer y ahí estaban dos presos acompañados de 3 enormes monstruos.

-Veremos como reaccionas si tu vida corre peligro en manos de estos tipos.-dijo Seto maliciosamente.

Kisara miró con terror el lugar pero sabía que no podía escapar, estaba atrapada, así que sólo miró a Seto esperando que este se apiadara de ella pero este la miró con frialdad.

Kisara subió al escenario, sus piernas temblaban y su corazón palpitaba a mil por hora, tenía miedo. Los hombres con sus grandes monstruos fijaron su mirada en ella y esta sólo se quedó quieta esperando el ataque de las criaturas monstruosas.

"Libera ese poder que tienes".

Seto no dejaba de mirarla esperando que sus poderes aparecieran pero la chica no se movía, solo estaba quieta.

Pasaron varios minutos de espera, nadie se movió esperando que la chica reaccionara.

"¿Por qué no usa sus poderes?"-se preguntaba Seto en la mente.

Uno de los hombres lanzó un ataque directo y Kisara fue atada literalmente por tela de araña, Seto siguió esperando pero ella no hizo nada.

La gran araña atacó a Kisara y esta la esquivó pero en el momento de caer al suelo se golpeó fuertemente la cabeza y quedó inconsciente. Seto la miró, espero que despertara pero se dio cuenta que tardaría en recobrar el conocimiento.

-Esto era lo único que me faltaba.-dijo molesto-¡Saquen a la chica de aquí!

La araña gigante no obedeció y atacó a Kisara.

-¡Les digo que ya paren!

De pronto, del cuerpo de Kisara emergió una luz azul que empezó a iluminar el lugar entero, Seto se sorprendió y todos los que lo acompañaban también. La luz poco a poco tomo forma de un gran dragón blanco de ojos azules y este lanzó un rayo que destruyó a los monstruos gigantes, la luz del dragón brilló por todo el lugar.

-Así que este es el poder de esa chica-dijo Seto con los ojos abiertos por el asombro.

Entonces el dragón comenzó a atacar todo el lugar, intentando escapar, lanzaba rayos por doquier provocando que el lugar comenzara a derrumbarse. Seto se dio cuenta de que debía buscar la forma de detener al dragón así que corrió hacia donde estaba la chica e hizo lo posible por despertarla pero no lo consiguió y el dragón seguía destruyendo todo a su paso.

-Si esta chica no lo detiene lo tendré que detener yo.

Seto sacó el disco de combate y convocó a un monstruo llamado Duos pero este no logro vencer al dragón que con un solo ataque lo destruyo.

Seto miraba al dragón sintiéndose impotente ante la criatura mística, entonces recordó el cetro milenario que le fue encomendado cuando se convirtió en faraón y lo sacó, por regla lo debía llevar con él a todos lados. Lo levantó al frente del dragón y cuando la bestia se acercó a él para arremeter el cetro despidió una gran luz que causó que el dragón se tambaleara y cayera al suelo, Seto abrió los ojos con sorpresa por eso, no entendía lo que pasaba pero debía aprovechar que lo tenía controlado y mantuvo firme su cetro hasta que el dragón desapareció.

Seto respiró hondo aliviado de que el dragón ya no estaba y en esos momentos Kisara abrió los ojos.

-¿Qué ha sucedido?

Seto solo pudo mirarla fijamente sabiendo que algo extraño pasaba con los poderes de la chica de cabello blanco y ojos azules.

Continuará...

Cote Dark Dangerous Love: De hecho hay un poco de experiencia personal en ese dolor por una perdida. Siempre he relacionado a Seto con bondad que se convierte en maldad, jijijiji. Pues sí, llegó el momento de conocer ese lado oscuro de él. Y Kisara está sufriendo las consecuencias de terminar en las garras de Seto.