Naruto no me pertenece

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La novia de mi hermana

Capitulo XXV

-Así que planeaban darnos la noticia mañana, ya veo, por lo menos ahora estaré prevenido, espero que mi padre no te saque de la casa a empujones teme –empezó a reírse al imaginarse esa escena.

-Hmp, tu padre me aceptara, es lo menos que puede hacer por mi, recuerda que yo acepté que se case con mi madre.

-Cierto, además él no haría nada para arruinarle a Sakura-chan su cumpleaños.

Itachi los había dejado solos para atender una llamada. El rubio y el oji negro conversaban mas tranquilos, seguían en la recamara del pelinegro, ambos poniéndose al día de sus respectivas relaciones.

-Oye, ahora que su relación saldrá a la luz, tal vez Hinata-chan y yo podamos también hablar sobre nuestro noviazgo –se le ocurrió de pronto.- Ya sé, cuando ustedes lo anuncien, yo sorprenderé a tu hermana anunciándolo después.

-Aun me cuesta trabajo entender que pudo ver Hinata en ti.

-Si yo también, pe- ¡ey!, en ese caso, yo no entiendo que vio mi hermanita en ti, teme.

-A pues no lo sé, tal vez mi escultural cuerpo, mi atrayente personalidad, mis ojos-…

-Si como no, ya en serio teme. Si le haces algo a mi hermana…

-Lo sé, lo mismo para ti dobe, si lastimas a Hinata…

Ambos asintieron, aunque no les gustaba ver a sus hermanas con "novio", aceptaban que ellas estaban felices, además el azabache no podía prohibirle nada a Naruto, o él podría prohibirle a él no acercarse a Sakura. Era un trato muy justo.

-Bueno dobe, estoy harto de estar contigo, le llamaré a tu hermana, quiero verla –se puso de pie tomando el teléfono.

-Maldito teme, ¿tienes que restregármelo?...entonces yo también llamaré a Hina-chan –salió de la recamara para tener privacidad.

Su celular comenzó a vibrar. Todavía estaban en el parque, habían terminado de planear los detalles de su venganza.

-Es Sasuke –le informó a la oji perla que la miraba curiosa.

-¿Le vas a contestar?

-Si, si no la hago puede molestarse o inquietarse, y justo ahora no hay que levantar dudas –apretó el botón y le indicó a su amiga guardar silencio mientras se alejaba un poco.

-Sakura, ¿Dónde estas?, ¿aun no terminan las compras? –escuchó la voz de aquel mentiroso.

-Sasuke, si, ya terminamos. Hinata y yo vamos a la casa a preparar algunas cosas –contestó con voz fría y distante.

-¿Estas bien?, te escucho rara.

-Perfectamente, ¿necesitas algo más?, es que estamos apuradas y ya tengo que colgarte.

-No…solo… ¿te gustaría que vaya a verte? –preguntó esperanzado.

-Creo que lo mejor será vernos hasta mañana, como ya te dije nos faltan algunas cosas, además estoy muy cansada –mintió con habilidad, quería terminar de una vez con esa llamada, cada palabra que escuchaba salir de él, le restaba fuerzas y la hacia querer llorar.

-Hmp, bien –se desanimó ante la negativa de la pelirosa.- Tienes que descansar para el gran día, ¿quieres que llegue mas temprano?, tal vez para ayudarte en lo que necesites…

-No, llega con tu familia, no quiero crear sospechas antes de tiempo. Adiós Sasuke, hasta mañana.

-Hasta maña-… -la llamada se cortó sin dejarlo terminar.

-¿Estas bien? –cuestionó la pelinegra mirándola con cautela.

-No…pero lo estaré, cuando nos venguemos de ellos lo estaré Hinata.

-Naruto me llamó, pero no le contesté. No tengo el valor de escucharlo, siento que rompería a llorar.

-Así es mejor, no te preocupes, solo hay que aguantar hasta mañana, solo un poco más Hinata –miro a su amiga con ojos ensombrecidos y conminatorios.

Había escuchado muy extraña a su novia, le preocupó un poco, pero tenia que entenderla, probablemente Sakura estaría muy fastidiada y cansada por toda la preparación de la cena. El rubio entró con el rostro serio, llamando así su atención.

-¿Y a ti que te pasa?

-Hinata-chan no me contesta, estoy preocupado.

-No te apures, ella y Sakura están ocupadas, tal vez por eso mi hermana no pudo contestar.

-Ehh, ¿Hina esta con Sakura? –su tono de voz sonó angustiado.

-Hmp, ellas solo son amigas dobe. Sakura me quiere a mi –le aclaró ocultando el miedo que lo asaltó de pronto.

No, la oji jade lo adoraba, ella se lo había confesado, no tenia porque sentirse inseguro.

-Tienes razón, y Hinata-chan me quiere a mi –suspiró tranquilizándose.

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Despertó a las once del día, la noche anterior no pudo dormir por estar pensando en lo que descubrieron ella y Hinata. El dolor de sentirse engañada y usada la desveló hasta altas horas de la madrugada, cuando por fin el cansancio logró vencerla y se quedó dormida. Desde que su amiga pelinegra se fue a su casa alrededor de las 8 de la noche, ya no habló con nadie, su padre cenó fuera con Mikoto, y cuando Naruto llegó a casa se hizo la dormida, no quería verle la cara o seguro se la partiría por ser tan desgraciado.

Se levantó perezosa y se observó en el espejo de su baño. Estaba ojerosa, sus ojos lucían tristes y apagados, su cabello corto echo una maraña, y su piel pálida y seca. Respiró hondo y ensayó la mejor de sus sonrisas, ahí en su reflejo, estaba una chica completamente diferente a ella, esa sonrisa plasmada en sus labios, no era mas que una farsa necesaria para todo lo que venia. En cualquier momento su padre y hermano entrarían por esa puerta, felicitándola y queriéndola abrazar, si quería convencerlos, esa sonrisa que tanto le dolía, tenia que mantenerse en su sitio.

Regresó a su cama y tomó el celular que había apagado, no quería nada que la molestara. Lo encendió y lo colocó de nuevo en la mesita de al lado. Enseguida llegaron varios mensajes que seguramente le mandaron por la noche. Tomó de nuevo aquel aparato y 2 lágrimas rebeldes escaparon de sus jades. Estaba en lo cierto, varios mensajes, pero el que la había echo llorar fue el primero, era de Sasuke.

De: Uchiha Sasuke

Sakura…no soy experto en estas cosas…hmp

en realidad soy bastante nuevo,

pero, por ti quise intentarlo. Justo ahora

que son las 12 de la medianoche, quiero desearte

Feliz cumpleaños, decirte que estoy ansioso

por verte para llenarte de abrazos, no sabes

cuanto deseo estar a tu lado, eres lo mejor en

mi vida, y me emociona saber que también soy

lo mejor de la tuya, porque eso sentí

cuando me dijiste que me querías…

Sakura yo también…no, por mensaje no…

Mejor te lo diré cuando te vea, no puedo esperar mas

para que lo sepas. Mientras tanto, descansa

y prepárate para tu gran día,

nuevamente muchas felicidades!

Se limpió esas gotas saladas "yo tampoco puedo esperar a ver tu reacción Sasuke", pensó con rencor. Estaba a punto de borrar el mensaje pero se detuvo, tal vez después le serviría para algo, se justificó. Continuó leyendo los demás, Deidara, Karin, Itachi, Suigetsu, por supuesto Hinata, y hasta Gaara la felicitaban. Una llamada entró de pronto, la aterró pensar que se tratara del Uchiha, pero se dio cuenta que no era él.

-Hola Ino –saludó cordial a la rubia.

-Hola Sakura, solo llamaba para desearte Feliz cumpleaños, y para preguntarte tu talla, es que estoy escogiendo tu regalo y quiero que te quede perfecto –le comunicó sonriendo al otro lado de la línea.

Tuvo la oportunidad de encontrarse con Ino la semana pasada, cuando Mikoto las llevó al centro comercial a ella y a Hinata, así pudo invitarla a su cena, además de que lograron intercambiar números.

-Gracias, no hace falta, en serio, solo con tu presencia me harías muy feliz.

-Mn, pues no lo creo, ahora que te escucho, más bien te oigo algo decaída. Ya sé, ¿no me digas que al papito de tu novio se le olvido felicitarte? –preguntó escandalosamente.

-No, no es eso…solo estoy cansada. En serio no es necesario que me compres nada –evitó seguir hablando de Sasuke.

-Pues si no me la dices, tendré que basarme en mi experiencia. En fin, no te preocupes, estoy segura que te encantara lo que planeo comprarte. Bueno, nos vemos en la noche.

-Ah, Ino, por cierto, los planes cambiaron un poco, así que, prepárate para algo mas que la cena.

-¿Algo mas?

-Si, tu solo vístete muy hermosa, igualmente, recuerda que conocerás a Itachi.

-¡Si!, veras que se enamorara de mi a primera vista, bueno, no te molesto mas, nos vemos en la noche, y otra vez ¡Feliz Cumpleaños Sakura! –gritó emocionada.

-Gracias Ino, hasta luego –colgó cambiando su semblante de alegría a tristeza.

La puerta se abrió de repente y su padre y hermano entraron cada uno con un ramo de flores. Las del peliplateado eran de cerezo, y las del rubio eran rosas. Ambos ramos eran hermosos, la pelirosa se puso de pie de inmediato y corrió a abrazar a su padre.

-¡Muchas felicidades princesita!, quise entrar antes, pero no quería despertarte –la tomó en brazos y le dio dos vueltas, quedando aun abrazados, ella enterrando el rostro en su pecho y él acariciando su cabeza.- No puedo creer que ya sean 16 años, eres toda una mujer, aunque para mi siempre serás mi niña.

-Gracias papi, te quiero mucho –estaba al borde de las lagrimas.

Hubiera sido tan fácil dejar todo fluir, todo su dolor, su desesperación al sentirse engañada, ahí, en los brazos de su padre era el mejor lugar para desahogarse, pero no seria justo, él lo notaria y preocuparlo era lo que menos pretendía. Respiró profundamente tomando valor y soltándose de aquel tierno agarre.

-Sakura-chan, hermanita. ¡Muchas felicidades! –llegó hasta ella el escandaloso rubio.

El la abrazó fuerte y le dio un beso en la mejilla, Sakura pudo sentir el inmenso amor de su hermano, por eso le parecía mas doloroso aun, que él se hubiera atrevido a hacer semejante vileza, para ella Naruto era su príncipe, lo adoraba, hasta ahora, que osó lastimar así a su mejor amiga, y a ella de paso.

-Estas muy seria, ¿Qué tienes cerecito? –le preguntó preocupado el chico.

-Nada, es que me desvelé por los nervios, pero eso es todo. Gracias por sus flores, son hermosas.

-De nada princesa, para ti lo mejor. En fin, tus abuelos llegaran mas tarde, ¿por qué no te tomas una siesta?, si no, no podrás soportar toda la velada que te espera –le sugirió su padre con tono protector.

-Si, eso haré, la verdad estoy todavía cansada –sonrió como lo había ensayado, y ellos le creyeron, ya que la dejaron sola para que durmiera.

Se recostó de nuevo y cerró los ojos esperando olvidarse de todo, aunque fuera por algunas horas.

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-Apúrense hijos, quiero llegar a tiempo por si falta algo –los presionaba la pelinegra mayor desde la estancia.

-Ya estoy listo madre –apareció Itachi bajando las escaleras.

-Menos mal, ya solo faltan tus hermanos, creo que subiré a apurarlos –decidió nerviosa al ver la hora.

-Tranquila, Hinata dijo que no tardaba, Sasuke creo que estaba afinando unos detalles, además estamos a buen tiempo. Por cierto, ¿encontraste que regalarle a Sakurita? –distrajo a la nerviosa oji perla para que se serenara.

-Oh si, Kakashi me ayudó con eso, será un regalo que ambos le daremos –sonrió entusiasmada.- ¿Y tu hijo, encontraste algo?

-Si, aquí esta –le mostró una bolsa de regalo roja que había colocado en una mesita.

-Me alegro. Ash, tus hermanos son unos impuntuales –frunció el ceño al volver a ver la hora.

Solo le faltaba meter en la caja los regalos, había decidido armar todo él mismo. Tomó el lienzo con cuidado y lo dobló acomodándolo en el fondo, después, sacó de la pequeña cajita dorada aquel guardapelo que compró, era muy hermoso, algo costoso, pero con el dinero que Sai le pagó por sus dibujos, no fue problema pagarlo. Se miró en el espejo y tomó las tijeras, tenia localizado el mechón que quería cortar, era algo raro lo que se le ocurrió, pero seguro a Sakura le fascinaría el detalle, a ella le encantaba su cabello azabache y sedoso, al menos eso parecía siempre que ella enredaba sus dedos en el. Al fin, cortó esa pequeña porción y lo depositó en el guardapelo, se pasó la palma por el cabello alborotándolo de nuevo, y cubriendo así donde había realizado el corte. Lo guardó de nuevo en la cajita dorada, y metió esta encima del lienzo, enseguida cerró la caja y la envolvió cuidadosamente con el papel plateado que eligió, posteriormente colocó un listón de un color verde jade y formó un precioso moño. Había investigado como se hacia todo eso, no quería parecer un inútil al llevar un regalo envuelto por otra persona, además, ese presente era muy importante, era para su novia y quería sorprenderla.

Sonrió al imaginarse el rostro de ella, lo mas probable es que le saltaría encima y lo llenaría de besos, bueno, eso era lo que él esperaba. Repasó su reflejo en el espejo, se veía esmeradamente arreglado, estaba listo para ver a su pelirosa.

-Ya era hora Sasu, pensábamos que algo te había pasado –lo recorrió el pelilargo con la mirada.- Vaya, ¿y ese regalo? –fijó sus ojos negros en la caja del menor.

-Hmp, obvio es para Sakura. Madre ya me voy, alcáncenme después –pasó a un lado de ellos, no quería esperar mas, le urgía ver a su novia.

Mikoto e Itachi sonrieron por dentro, por fin veían a Sasuke enamorado, y aunque él tal vez no lo admitiría nunca, verlo contento, los hacia felices a ellos.

-¡Esperen!, no es necesario que te adelantes. Vayamos todos juntos hermano –escuchó la voz de Hinata que venia tras él.

Sus hermanos y su madre abrieron los ojos al verla, no era la tierna y recatada chica que siempre era. La pequeña pelinegra decidió ponerse una falda negra muy corta, esta partía de la cadera, llegándole a mitad de los muslos, un top morado cubriéndole hasta el ombligo y unas zapatillas que le daban 12 centímetros mas de altura, su cabello suelto y ondulado dándole un toque rebelde y moderno.

-¿No te parece que vas muy…arreglada hija? –le señaló Mikoto al verla así, además de la ropa, Hinata iba muy maquillada.- Aparte, ¿qué no habías comprado un vestido azul para esta ocasión?

-Si, pero ya no me gustó. Anden, no pongan esas caras, no me veo tan mal ¿o si? –sonrió pícaramente, adoptando una actitud jamás antes vista en ella.

-No, solo luces como una cualqu-…

-¡Sasuke!, no llames así a nuestra hermana. Hinata se ve bien, aunque algo llamativa, pero no será problema, después de todo estaremos en confianza, mejor vámonos de una vez o llegaremos tarde –calmó los ánimos el pelilargo.

-Si hijo, tienes razón, bueno, andando –se alentó Mikoto, después de todo era una fecha especial, por esta vez, pasaría por alto el vestuario de su hija.

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Casi todos los invitados ya estaban en la casa, pero la festejada no había dado señales de vida todavía. El azabache se encontraba recargado en la pared, estaba que se lo llevaba el diablo, ¿Qué hacia ese degenerado rubio escultor en casa de su novia?, claro que era el cumpleaños de Sakura, tenia derecho a invitar a todo el que ella quisiera, pero ese imbécil sobraba.

Itachi se hallaba platicando con su amigo Deidara, estaban algo alejados de los demás.

Mikoto supervisaba todo en el jardín, habían decidido llevar a cabo la reunión allí, así contarían con mas espacio, además de disfrutar del clima que era bastante agradable.

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-Hinata-chan, te ves…preciosa –escuchó al rubio tras ella.

-Gracias Naruto-kun –luchó para que sus palabras no sonaran falsas, que ganas de voltearle el rostro de una bofetada, y a la vez soltarse llorando, se sentía tan mal.

-Ven, vamos adentro, quiero platicar contigo –quiso tomarla de la mano.

-No, ahora no es conveniente. Mejor vamos con los demás, Sakura no tarda en salir –se dio la vuelta sin esperar su respuesta y caminó hacia donde estaban los pelirojos y Suigetsu.

-Hola Hinata, te ves muy linda.

-Gracias Karin. Hola Suigetsu. Hola Gaara –saludó coqueta al de ojos turquesa.

-¡Hola Hinata! –contestó el pelirojo con las mejillas rojas.

-Hola Hinata. Ne, Sakura ya se tardó, ¿no? –preguntó el de ojos violetas.

-Paciencia, ya saldrá, seguro esta terminando de arreglarse –intervino Karin.

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Ino salió al patio, guiada por un mesero que le abrió la puerta, enseguida se sintió algo cohibida, no conocía a nadie, y Sakura no se veía por ningún lado.

-Hola, ¿tu eres la amiga de Sakura verdad? –llegó hasta ella una oji perla, que creyó ver aquel día cuando se encontró con la pelirosa.

-Ah si, me llamó Ino, creo que la otra vez no tuvimos la oportunidad de presentarnos –le extendió su mano sonriente.

-No, es que yo me quedé con mi madre. Me llamó Hinata, mucho gusto. Ven, Saku no tarda en salir –la invitó a seguirla.

-Gracias, ¿Dónde dejo esto? –señaló el regalo en sus manos.

-Dámelo, yo lo llevaré a la mesa. Miren chicos ella es Ino –la presentó con los otros 3 mientras ella se alejaba a dejar el regalo.

La rubia empezó a platicar amenamente con los demás, de algo le servía ser tan sociable. A su vez, aquellos chicos le parecieron muy agradables. Estaba de lo mas entretenida cuando fijó la mirada en 2 jóvenes que platicaban a lo lejos. Se veían mayores al resto, distinguió a uno con una larga y hermosa cabellera negra, el corazón le bombeó rápidamente, "¿será ese el cuñadito de Sakura?, si ese es el tal Itachi, creo que la enamorada voy a ser yo", empezó a suspirar sin quitarle los ojos de encima.

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-Todo esta perfecto –la tomó el peliplateado de la cintura atrayéndola para darle un tierno beso.

-Si, espero que Sakura disfrute mucho esta velada –lo abrazó acariciándole el cabello y llenándose de su masculina esencia.

-Gracias Mikoto, por todo lo que estas haciendo.

-No es nada, al contrario, yo feliz de ayudarte en lo que pueda –acarició con sus manos las mejillas de él.

-Bueno, bueno, basta de tanto amor. Oye hijo, ¿a qué hora piensa salir mi nieta? –los interrumpió Tsunade.

-No te preocupes, mi Sakurita debe estar nerviosa, ¿Por qué no mandas a Naruto por ella? –sugirió Jiraiya, quien se encontraba al lado de su mujer.

-Si, es buena idea –empezó a buscar a su hijo con la mirada, el rubio estaba platicando con Sasuke, iba a encomendarle ir por Sakura, cuando algo llamó poderosamente su atención.

La pelirosa se abrió paso por aquella puerta saliendo al jardín. Todos se acercaron, Hinata se posicionó a su derecha, junto a Sasuke y a Naruto. Frente a ella, su padre, Mikoto y sus abuelos, finalmente a su izquierda, sus amigos pelirojos, Ino, Deidara, Suigetsu e Itachi.

Cada par de ojos enfocados en ella. Sakura estaba ahí, de pie, con porte recto y elegante, su mirada clavada en el pelinegro que la recorría sin recato de arriba abajo.

Se veía hermosa, llevaba un vestido rojo sin tirantes que se le ceñía completamente al cuerpo, delineando así su casi perfecta figura, era excesivamente corto, dejando de manifiesto sus esculturales y largas piernas, el escote resaltando su pecho, y por la parte de atrás dejando una espalda muy descubierta. Su cabello suelto, tan lacio y brilloso como siempre. En su rostro el maquillaje destacaba sus preciosos jades y sus labios tan rojos como su vestido.

A cada hombre le fue imposible no contemplarla. Unos como Kakashi, Naruto y Jiraiya con ojos de preocupación, al verla tan mujer, lejos de ser la niñita que ellos querían que siguiera siendo. Otros con deseo, como era el caso de Deidara y Suigetsu. Los más discretos eran Gaara e Itachi, a quienes les pareció una bella obra de arte, la veían sin morbo o malicia, solo considerando y admirando su belleza. Pero había uno que englobaba todas esas reacciones, los ojos de Sasuke la apreciaban tanto con preocupación, como con deseo, celos, y demás, toda una gama de emociones encontradas. Quería dejarlos a todos ciegos, ser el único que pudiera verla así, obvio era imposible, tenia que conformarse con ser el único que podría tenerla, eso lo calmó, con eso bastaría, permitiría que todos la miraran, mientras él fuera el elegido para tocarla.

La pelirosa sintió como si una navaja fría desgarrara su pecho, un nudo en la garganta le impedía articular palabra alguna, pero si quería que el plan funcionara, tenía que hacerlo. Tomó pues valor, reuniendo la fortaleza que necesitaba, para ello tuvo que recordar el engaño del cual ella y Hinata fueron objeto. Sonrió tragándose las ganas de llorar, y empezó a hablar.

-Muchas gracias a todos por venir. Me alegra que hayan podido acompañarme en este día tan importante para mi. No solo por mi cumpleaños…también, porque escogí esta fecha, para compartir la felicidad que siento, al tener a mi lado a la persona mas especial de mi vida. La persona que quiero y amo con todo mi corazón, y que sé, también me ama. Nuestra relación ha sido muy difícil, nos hemos encontrado con grandes obstáculos, haciendo que no siempre nos vaya bien, pero con paciencia y dedicación, supimos sortear tantos imprevistos, además, ya saben lo que dicen, al final, el amor siempre triunfa.

Los presentes escuchaban atentos cada frase, algunos no entendían muy bien de quién hablaba, pero aun así permanecían callados bebiéndose el discurso de la pelirosa. El oji negro la miraba embelesado, las palabras de Sakura eran muy ciertas, entre sus celos y la incapacidad de él para expresarle sus sentimientos, casi la había perdido. Lo bueno, es que estaban juntos, ahora todos lo sabrían y eso era lo que importaba. Sonrió pues contento a la oji jade, quien le correspondió la sonrisa.

-Es para mi un honor, presentarles al ser que me llena de felicidad, al que siempre ha sido y será el único amor de mi vida. A ti…a ti mi amor… -caminó hasta quedar frente a los pelinegros y el rubio- Uchiha…Hinata, mi tierna y dulce pollita –extendió su mano acariciándole la mejilla- Te amo.

-Y yo te amo a ti mi conejita –le tomó el rostro entre sus manos, acercó sus labios a la pelirosa conectando así ambas miradas, y la besó, la besó apasionadamente, ante la mirada estupefacta de amigos y familiares, y unos muy perturbados y celosos novios.

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Whaaaaa!, lo ke la mayoría esperaba, jajaja, el sakuhina ke estaba planeado desde un principio.

Ke tal con las resentidas, mira ke armar tremendo show…ke les pareció el capitulo?, espero ke les haya gustado…ay, Sasu tan lindo, mira ke preparar él mismo el regalo, lastima ke seguro se lo aventaran por la cabeza, jajaja, na, a ver ke pasa.

Muxos me pidieron ke le dé mas protagonismo a Gaara y a Dei, mn,,,lo estoy pensando. No crean ke sus sugerencias me pasan de noche eeehh, yo considero todo lo ke ustedes opinan, de exo es algo ke tengo cubierto…

En fin, cualquier duda o aclaración ke necesiten, x favor háganmela saber, espero ke todos sepan lo ke es un guardapelo, es como un medallón ke se abre y le pones una foto o cosas asi, como su nombre lo dice, en este caso seria cabello.

DESEE-NEE, muchísimo éxito en tus exámenes, dedícate a estudiar, al fin y al cabo los capítulos estarán esperándote aki siempre, así ke no descuides las materias!...Aby-chan, gracias x leer, pero no es necesario ke te kedes sin dormir, lo ke menos kiero es ke se vayan a enfermar x trasnochar o malpasarse x mi historia, grax también x tu apoyo!... Loriana, estamos pendientes con mi regalo ke nunca llegara eeehh!

En fin, a los ke siempre me dejan review, a los ke a veces me dejan review, a los ke nunca me dejan review, y a los ke últimamente se han unido a la lectura de la historia, MIL GRACIAS!, créanme ke su apoyo me anima a continuar =)!

Cuídense muxo, les mando un abrazo y mis mejores deseos, nos leemos pronto!