Cuando Snape entró al dormitorio de la odiosa muggle, ella y su nueva amiguita, estaban junto a Bellatrix, la cual seguía roja y tumbada boca abajo en el sofá donde dormía, Voldemort estaba apartado, leyendo un libro de la muggle "Dos Velas para el Diablo", no parecía querer saber nada de nadie.
-Bueno, Bella-para-nada-bella-decía Amy-cuando yo me quemo en la playa, lo que hay que hacer es echarte "Affer Sun". Así.
La muggle cogió un buen puñado de crema y se lo puso en la espalda sin ningún tipo de delicadeza, arrancando un grito de la mortífaga, Mar se rió y comenzó a untar la crema de la misma forma que su amiga mientras decía:
-¡Hay que hacerlo bien fuerte para que la piel lo absorba!
Bellatrix se quejaba de dolor, y en un momento dado, se hartó y le dio una cachetada en la mano a Amy.
-¡Auch! ¡Encima de que te ayudo!-se indignó.
-¡Para hacer lo que hacías, mas te hubiese valido estarte quieta!-protestó.
-Pues que sepas que ahora se te va a caer la piel-sonrió Mar malignamente-ya lo verás.
-Es un farol-dijo Bellatrix muy tranquila.
-No: es la maldición de Mar Piff y Amy Tutifrutti-dijo muy seria.
Bellatrix, Snape e incluso Voldemort subió la vista del libro para mirarlas raro.
-Si, seguro.
-Ya verás…-repuso Mar con misterio.
-Malditas muggles…-murmuró Bellatrix fastidiada.
-Muggles de limón…-empezó Mar.
-…Muggles de naranja-terminó Amy.
-¿Qué crucios hacéis?-preguntó extrañada
-Crucios de limón…
-…Crucios de naranja.
-¿Sois estúpidas?
-Estúpidas de limón…
-…Estúpidas de naranja.
-¡Parad ya!
-Parada de limón…-siguió Mar empezando a saltar encima de la cama.
-¡Parada de naranja!-la imitó Amy saltando sobre el colchón de Voldemort.
-¡Eh, fuera de ahí, engrendro de dementor!-gritó Voldemort.
-¡Engendro de limón!-Mar saltó otra vez.
-¡Dementor de naranja!-saltó Amy de nuevo.
De pronto se detuvieron y se miraron.
-¿Dementor? Estabamos con engendro-le recordó la chica.
-Ya, pero dementor tampoco se iba a quedar fuera-repuso Amy.
-¡Me da igual lo que digaís, pero lejos de aquí!-gritó Bellatrix, harta.
-¡Ninguna Pelos-locos-bella-para-nada-bella nos dirá que hacer!-exclamó Mar muy digna.
-¿Qué mis pelos q…?
-Tengo una idea-dijo Snape de pronto, sonriendo por dentro con malicia-¿por qué no vais al baño con lo esencial para arreglar el pelo de Bella?
-No me llames Bella-gruñó la mortífaga.
-¡Que buena idea, Snapy!-sonrió Mar.
-¡Si, además traeremos algo para tu pelo graso!-coincidió Amy.
Las chicas salieron corriendo al cuarto de baño, con la intención de coger lo esencial, Snape las siguió con sigilo y aguantándose la risa, entonces, cuando estuvieron dentro, cerró la puerta y le echó el pestillo.
-¡A ver quien se rie ahora!-gritó hacia las chicas, y salió muy feliz hacia la habitación, mientras las dos chicas trataban de abrir la puerta.
-¡No tiene gracia, Snapy-para-nada-happy!-gritó Mar.
-Tengo una idea-sonrió Amy.
Le hizo un gesto para que se acercase y comenzó a susurrarle al oido, Mar sonrió abiertamente mientras solo se escuchaban cosas como:
-…Tijeras de limón… Look… nariz de Voldy… pelo de Bella-que-no-es-bella,… tinte de Malfoy… champú de Snapy… tenacillas de naranja…
-¡Mi señor!-exclamó Snape sonriente mientras entraba en la habitación y cerraba la puerta tras de sí-¡Las muggles ya no nos molestarán mas!
Voldemort y Bellatrix lo miraron como si les hubiese dado las llaves del paraiso.
-¿Lo dices en serio?-preguntó Voldemort-¡Mas te vale que no sea una broma! ¡Oh, Salazar… gracias!-una sombra de alegría y malicidad apareció en sus ojos-¿Y como lo has hecho? ¿Acaso funcionan las varitas de nuevo?
-No señor. Las he encerrado en el baño.
-Bien hecho, Severus, cuando volvamos a nuestro mundo, te recompensaré.
Continuará...
¿Podrán salir Mar y Amy del baño y seguir volviendo locos a los mortis? ¿Snape se saldrá con la suya? ¿Estás leyendo esto con voz de vendedor del teletienda? Sabes que si :D
