Capitulo 25: Recuerdos Katrina's
Una semana había pasado ya desde que toda la familia había estado reunida en la casa West-Vega, se la habian pasado de maravilla compartiendo momentos juntos. Habian disfrutado de poder hablar con Jade y ver que estaba mejor en cuanto a su pérdida de memoria, ya no se le notaba ansiosa, retraída o inquieta como los primeros días, observaron cómo se iba recupera poco a poco con la ayuda de todos. Parecía estaba más paciente que antes; quizás habría porque Tori le había dicho que se tomara las cosas y nunca la había dejado sola; sin duda alguna la mitad-latina era alguien importante para la pelinegra.
Por otra parte Trina y las gemelas había disfrutado de fastidiarle la vida a la West mayor durante una semana entera. Los padres de la mitad-latina había decidido tomarse un descanso de su viaje por el mundo y pasar más tiempo con sus hijas, además de esa manera verían cómo iban las cosas en la empresa aunque con Tori al mando y los demás apoyándola no creían que fuera necesario que ellos tuvieran que meter las manos.
Cat había notado que Jade había estado actuando raro desde el día en que la vio comer las fresas con chocolate. La pelinegra había estado comiendo cosas que nunca nadie penso que llegaria a comer porque Jade les había dicho que no le gustaban. Y ella como buena mejor amiga y hermana de Jade había decidido tomarse el día libre para ir a visitar a la pelinegra, sabía que nadie iba a estar con la West mayor asi que podria hablar con ella sin ninguna interrupción.
-¿Jade?- llamó Cat desde la puerta, la puerta estaba abierta así que solo entro cosa que se le hizo muy raro a la pelirroja ya que la gótica siempre era bien precavida con todo
-Arriba- se escuchó el grito de la pelinegra -¿pasa algo Cat?- pregunto Jade cuando sintió la presencia de su amiga en la habitación
-Eso mismo te queria preguntar yo a ti- dijo Cat estando parada frente a la puerta con los brazos cruzados
-¿Por qué?- pregunto Jade confundida
-Has estado muy rara en la última semana-
-No me pasa nada- respondió la gótica sin dudar
-Jade- dijo la pelirroja en tono de seriedad
-No me pasa nada, solo me ha antojado comer algunas cosas-
-¿Has sentido nauseas?-
-Unas pocas veces- respondió Jade sentada en la cama, Tori le había dicho que si quería podía leer los guiones que tenía de la película en la que estaba trabajando, la pelinegra no se quejo
-¿Mareos?-
-No-
-¿Le has dicho a Tori del cómo te sientes?-
-Si le digo a Vega me va a obligar a ir al doctor y además no es nada ya se me pasara-
-¿Quieres ir al doctor conmigo?- inquirió la pelirroja ya dándose una idea de lo que le pasaba a su mejor amiga pero antes necesitaba estar segura antes de decirle semejante noticia
-Estas igual que Vega- se quejó Jade
-Es normal que nos preocupemos por ti- Cat se defendió y a la misma vez defendiendo las acciones de la mitad-latina
-Se preocupan mucho-
-Y ahí tenemos a la vieja Jade devuelta- murmuró Cat por lo bajo
-¿Que dijiste?-
-Que vamos a ir al doctor aun si te tengo que llevar arrastras-
-Pero Cat-
-Sin peros ahora mueve tu flojo trasero de esa cama, vístete, te espero en 10 minutos abajo-
-Catttt-
-Cat nadaaaa, muévete Jadelyn August West- dijo Cat en tono ultratumba causando que a Jade se le erizará la piel
-Okay, okay voy mama- se quejo Jade dejando su laptop de lado y dirigiéndose hacia el armario
Cat salió sonriendo de la habitación de Jade. La pelirroja estaba contenta si era lo que ella imagina todos estarían enormemente felices. Pero ella y Trina también tenían una sorpresa y esa era que hacía unas semanas habían ido a una clínica para hacerse una inseminación; ambas habían acordado que la primera en tener un bebé sería Cat y luego Trina.
Cat sabía que si ella y Jade se hacían las pruebas de embarazo y salían positivas las hermanas Vega's estarían más que felices con las noticias y los demás ni se diga.
-Ya estoy lista- dijo Jade bajando
-Bien vamos- dijo Cat con una sonrisa en el rostro, Jade lo noto pero no sabía el motivo de la sonrisa de su mejor amiga así que decidió esperar a que ella le dijera que era lo que la tenía tan contenta.
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-Trina, ¿donde está Cat?- preguntó Tori mientras escribía en su laptop
-Fue al doctor- respondió la morena mayor también concentrada en su laptop
-¿Le pasa algo?- preguntó Tori preocupada, Trina sonrío no importaba quién fuera su hermanita siempre se preocupaba
-Un chequeo de rutina- dijo Trina, bueno eso era lo que Cat le había dicho, la verdad era que la pelirroja quería ser la primera en saber si la inseminación había dado resultado o no así para poder darles la noticias a su esposa.
-Okay, espero que todo salga bien- dijo la menor moviendo su silla para sacar una carpeta del buró que tenía al lado
-¿Como van las cosas con la Bruja?- preguntó Trina
-Ha estado comiendo cosas que nunca pensé que comería-
Trina enarcó una ceja por fin dejando de ver la computadora para ver a su hermana. Tori cuando sintió la mirada de Trina levantó la visto
-¿A qué te refieres?- preguntó la mayor
-Ha estado comiendo mucho chocolate, fresas, duraznos entre otras cosas- respondió la menos
-¿Que la Bruja no odia el durazno?- preguntó Trina confundida
-No lo odia lo aborrece pero lo ha estado comiendo-
-No le has preguntado el porqué de su cambio de parecer-
-Ella dice que no es nada-
-Habrá que decirle a Cat que hable con ella- comentó la mayor -ella es a la única persona que Jade no le puede negar absolutamente nada- Tori asintió
-Tienes razón- Trina sonrío
-¿Cuando se piensan casar? Digo hace un año que están comprometidas-
-Estoy pensando en volver a proponérselo, el anillo que le di anteriormente se perdió el día del accidente-
-¿Quieres ayuda con los detalles?- preguntó Trina. Tori había ayudado a Trina a proponerle matrimonio a Cat, ahora la morena mayor quería ayudarle a su hermana ya que con la primera vez no había podido.
-Tengo muchas ideas y si quiero tu ayuda para buscar el anillo, esta vez el significado es muy diferente- Trina entendió, esta vez significaba más para la pareja porque habían superado la muerte, la pérdida de memoria.
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-Cat en serio tenemos que ir al doctor- se quejo la pelinegra por milésima vez en lo que llevaban de viaje, Cat aun no entendía como su mejor amiga podía ser tan descuidada
-Por milésima vez Jade, si tenemos que ir. Una porque tengo que hacerme unos chequeos y dos porque tu tambien te harás unos y fin de la discusión- Dijo la pelirroja sin despegar la mirada de la carretera
-Buenooo- suspiro Jade, aun no entendía porque todos hacían eso, ella estaba bien y no necesitaba ir al doctor pero a Cat no le podía decir que no pues porque es Cat y ya
-Sabes que tu ayudaste que Trina me pidiera matrimonio- comentó Cat con una sonrisa en el rostro, Jade la volteo a ver con curiosidad y al ver la sonrisa de su amiga no pudo hacer más que sonreír también y querer saber cómo había pasado todo eso
Trina había estado nerviosa durante los últimos días y Cat lo había notado, pero siempre que le preguntaba a su novia que qué le pasaba esta le decía que nada. Tori también lo había notado más antes que Cat.
-¿Trina que andas en mente?-
-Quiero tu ayuda- dijo la mayor muy nerviosa y sin siquiera responder la pregunta de su hermana
-Bueno tú dirás- replicó la menor, Trina solo le mostró el anillo de compromiso; Tori estaba sorprendida, emocionada y feliz por su hermana y su amiga pelirroja -¿Tienes algún lugar en mente?- preguntó Tori
-No, y eso es lo que he estado pensando pero nada viene a mi mente- Trina suspiró frustrada
-La cabaña cerca de las montañas- dijo Tori
-Sería una buena idea pero tengo que decorar el lugar y no me queda mucho tiempo ademas si voy hasta alla Cat se preguntara donde estoy y eso no seria muy bueno-
-Jade y yo podemos encargamos de arreglar la cabaña a su gusto y te aviso para que lleves a Cat, así que cuando ella te pregunte por nosotras solo le dices que salimos y ya-
-Estoy nerviosa- confesó Trina con una sonrisa nerviosa que la delataba aún más
-Quien diría que Katrina Vega quería casarse alguna vez- dijo Tori con una sonrisa
-Ni yo misma me imaginé casándome o si quiera pidiéndole matrimonio a una mujer pero desde que salí de la universidad lo estuve pensando-
-La amas, verdad- esa no era una pregunta, esa era una aseguración total que no se ponía en duda
-Más que a nada y nadie- respondió la mayor con una sonrisa soñadora, una sonrisa que Tori había empezado a ver desde que la relación de su hermana con la pelirroja había empezado.
-Me alegra saber que has encontrado a alguien que te quiere, te acepta, te respeta y te ama con la misma intensidad que tu a ella- dijo la menor sonriendo con alegría
-Yo también estoy feliz de haber tenido la oportunidad de haberla conocido y haber tenido el valor para decirle lo que sentía. Nunca pensé que nuestra relación duraría tanto y que algún día pensará en querer casarme con ella pero mírame ahora-
-Te miro Trina y la verdad no puedo describir lo feliz que me siento al verte tan contenta con ella, por fin decidiste quedarte con alguien que vale realmente la pena-
-Yo también me alegro de haberte escuchado aquel día y de cambiar para poder ser buena para ella-
Cat había hecho que Trina Vega cambiará más que nadie del grupo, si bien Jade había cambiado mucho pero Trina era algo totalmente fuera de lugar. Aquella muchacha rebelde, egoísta, sangrona ya no existía. Esa Trina había quedado en el pasado para siempre y todo gracias a que ella y Cat habían decidió tener una relación.
-Me voy yendo así pasó por Jade y le digo lo que tenemos que hacer-
-¿Crees que la puede tener lista para este fin de semana?- preguntó Trina
-Eso es en tres días- susurró Tori -todo estará listo para el fin de semana así que vete preparando-
Tori salió de su oficina para ir en busca de su novia, la mitad-latina iba caminando por los enormes pasillos de la empresa, pensando en cómo su hermana había cambiado durante los últimos cinco años, no lo podía creer. Sonrío. Quizás más adelante ella le pregunte a Jade lo mismo.
Llegó a la oficina de Jade, la puerta estaba abierta como siempre, se acercó lentamente y observo a la pelinegra escribir algunas notas en un papel. Se quedó así cerca de cinco minutos, le gustaba ver a Jade trabajar.
-¿Te quedarás ahí todo el rato o vas a entrar?- preguntó Jade con media sonrisa
-¿Ya terminaste?- preguntó la morena con voz suave, entrando en la oficina
-Solo unos apuntes más y termino. ¿Por qué?-
-Necesito hablar contigo de algo muy importante- dijo Tori mirando a la pelinegra directamente a los ojos, Jade noto que si era importante más sin embargo no era algo malo sino algo bueno. Asintió, dirigió su vista a las papeles que tenía en mano y termino de hacer los últimos apuntes.
-¿De que quieres hablar?-
-Aquí no podemos ya sabes las paredes oyen- dijo Tori con una media sonrisa, Jade suspiró y guardó todo, tomo sus cosas y se dirigió a la puerta siendo seguida por su novia. Ambas chicas llegaron al estacionamiento, esta vez se fueron en el auto de Tori, la morena manejaba calladamente.
-¿Qué es lo que pasa?- preguntó Jade con la curiosidad por lo alto
-Trina le va a pedir matrimonio a Cat- Jade miro a Tori con la boca abierta, la morena río por lo bajo ante la reacción de su novia -lo sé, lo sé yo también me sorprendí pero es la verdad-
-Estas hablando enserio-
-Si, Trina me pidió ayuda; quiere que le ayudemos a decorar la cabaña de las montañas para este fin de semana-
-Dios- murmuró Jade aún demasiado sorprendida -¿Cat sabe algo de esto?-
-No, Trina quiere que sea una sorpresa, por eso no dije nada en las oficinas-
-Eso quiere decir que ahorita vamos hacia allá, verdad-
-Tenemos que decorar todo el lugar, y no Jade no podemos poner cosas negras- dijo Tori antes de su novia dijera algo más. Jade hizo un puchero. Tori sonrió. Ellas se seguían entendiendo con pocas palabras y unas dos miradas.
-Bien, pero que voy a recibir yo a cambio-
-La felicidad de tu hermana-
-Buen punto pero después de esto me voy a tomar un dia de descanso-
-Porque si solo sera el fin de semana- dijo Tori
-Necesito descansar, no soy como tu Vega, tu pareces una maquina- se quejo la pelinegra mientras Tori solo tenia una sonrisa de disculpa, Jade rodo lo ojos pero aún así se reía de las ocurrencias de la mitad-latina y aunque no le dijera en voz le gustaba ver a Tori ser tan energética.
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-Trina, ¿has visto a Jade y Tori?- preguntó Cat
-Salieron hace rato-
-¿Sabes donde están?-
-No- dijo la morena acercándose a la pelirroja para abrazarla, Cat no hizo nada para detener a la morena, al contrario le gustaba ver que aún era muy cariñosa con ella, sin importar el lugar
-¿Me vas a decir que es lo que te traes entre manos, amor?- preguntó Cat en tono suave, sabía que si usaba ese tono, Trina le iba a decir todo lo que ella quisiera. Ya conocía todos los puntos débiles de la mitad-latina
-Eso no te va a funcionar- susurró Trina depositando besos en el cuello de Cat, la pelirroja cerró los ojos ante la sensación de los suaves labios de la morena a lo largo de su cuello, pasando por su clavícula
-Trina pa...para- dijo Cat en un suspiro, la morena le hizo caso; la verdad era que no quería hacer algo en las oficinas y que algunas las interrumpiera.
-Este fin de semana quiero llevarte a un lugar- dijo Trina
-Sabía que algo te traías- dijo la pelirroja en son de victoria
-Me conoces bien- aseguró la morena con una sonrisa de orgullo
-Muy bien- replicó la menor - me dirás dónde es-
-Nope-
-Una pista-
-Nope- Trina se comenzó a alejar de Cat
-Vamos Trina dame alguna pista- se quejó Cat con curiosidad
-Tendrás que esperarte-
-Y si te doy besos a cambio de la información- Trina paró en medio del pasillo, Cat sonrió para sus adentros pensando que su truco había funcionado
-Esos siempre me los das con o sin información cariño, solo espera un poco más y verás- Cat bufo al no poder conseguir nada de información
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-¿Vega?-
-Dime Jade-
-¿Alguna vez pensaste en que tu hermana se casaría o que fue a estar comprometida?- preguntó Jade mientras limpiaba la sala del comedor
-Si te soy sincera nunca pensé que duraría mucho junto a Cat- respondió Tori desde el Living -Trina siempre fue de las que terminaba una relación a los primeros meses para no verse muy envuelta en cosas sentimentales-
-La verdad yo también pensé eso, porque bueno Cat y Trina son muy diferentes en todo-
-Tal y como nosotras- dijo la morena sonriendo, Jade sonrió también
-Cierto, si te soy sincera al principio nunca pensé que duraramos tanto, teníamos y tenemos diferentes caracteres, nos gustan las cosas opuestas-
-Pero hay otras cosas que compartimos- agregó Tori llegando al lado de Jade -a pesar de todo sabemos pedir disculpas, nos entendemos mutuamente, nos respetamos en todo y compartimos el mismo sentimiento-
-Cursi- dijo Jade en son de burla
-Pero así me amas- replicó Tori levantando una ceja provocando que Jade riera
-Supongo que tienes razón- dijo Jade pasando sus brazos alrededor del cuello de Tori, esta pasó sus manos rápidamente sobre las caderas de la pelinegra acercando más sus cuerpos -me alegra haber tomado aquella decisión- susurró la gótica a pocos centímetros del rostro de la mitad-latina
-A mi también me da mucho gusto haber tomado esa decisión- susurró Tori acercando sus labios a los de Jade, ninguna dudó en fundirse en un beso tierno, porque por medio de este demostraban que las palabras que habían dicho anteriormente eran sinceras.
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En la casa Valentine-Vega
-Trina dime que te traes entre manos- replicó Cat por milésima vez en lo que iba del día
-Nope- respondió Trina sacando unos pantalones para dormir -como de dije hace cinco segundos es una sorpresa-
-Pero porque no me quiere dar una pista así sabré que usar-
-De tu ropa me encargo yo, cariño- respondió la morena guiñandole el ojo
-En serio no me vas a decir- dijo Cat tratando de sonar enojada pero no podía enojarse con Trina
-No diré nada- dijo la morena acostándose al lado de la pelirroja. Cat estaba sentada en la cama así que Trina dejó descansar su cabeza en las piernas de su novia. Cat comenzó a acariciar el cabello de la morena sacándole un suspiro.
-Bien, supongo que tendré que esperar hasta el fin de semana- murmuró Cat ya dándose por vencida. Trina sonrío y le dio un beso rápido en los labios a Cat, para luego volver a dejar su cabeza en las piernas de esta.
Minutos pasaron, Cat solo miraba a Trina cerrar los ojos de hacerse hacer por sus caricias. Trina sintió la mirada de Cat sobre ella y abrió los ojos lentamente, la luz de la lámpara que estaba en la mesa resaltaba la piel nívea de la pelirroja. Solo se observaban mutuamente sin que nada ni nadie las pudiera interrumpir.
….
Los tres dias habian pasado demasiado rápidos para Trina, pero para Cat habian sido demasiado largos. La pareja Jori no se había visto en esos tres días lo cual se le hacía muy curioso a Cat pero lo dejo pasar porque lo que más le importaba era saber qué era lo que su novia se traía entre manos.
-No vayas hacer trampa- dijo Trina mientras se bajaba del coche para poder ayudar a Cat ya que esta tenía una venda en los ojos
-Pero yo quiero ver- se quejó Cat haciendo pucheros que lograron sacarle una risita a la morena
-Ya lo veras- replicó la mitad-latina mientras tomaba la mano de Cat y a la vez pasaba su mano libre por la cintura de la pelirroja para ayudarla
-¿De donde sacaron tanta caballerosidad?-
-Así fuimos criadas- respondió Trina-no importa si importaba si fuera hombre o mujer nosotras siempre tenías que ser respetuosas, amables y caballerosas-
-¿Hay algún secreto detrás de eso?-
-Ninguno- respondió la morena -cuidado, hay que subir tres escalones- advirtió
Subieron los tres escalones sin ningún problema, Trina le pidió a Cat que esperar unos segundos para poder abrir la puerta. Ya dentro Trina se sorprendió al ver la decoración, sin lugar a dudas su hermana y la Bruja como ella le suele llamar a Jade habían hecho un buen trabajo, el lugar había quedado hermoso.
Un camino de pétalos que se dirigían al Living, en esta una mesa de cristal pequeña, una botella de vino, dos copas, velas alrededor de la estancia, los sofás blancos, las cortinas haciendo juego con los muebles, la chimenea encendida, flores alrededor del lugar.
-Trina- llamó Cat al ver que aún seguía con los ojos vendados y que su novia no hacía o decía algo. Trina reaccionó y en ese instante los nervios hicieron acto presencia, nunca se había imaginado haciendo eso. Ella pidiéndole matrimonio a una mujer, ni en los sueños más locos de su vida pero ahí estaba ella lista para hacer es gran pregunta que podría cambiar el resto de su vida.
Movió las manos en son de deshacerse de los nervios, se posó frente a su novia, pasó sus manos para poder quitarle la venda sin lastimarla. Cat abrió los ojos y se quedó sin palabras, todo le parecía hermoso y más que hermoso perfecto, miro a Trina, la acercó a ella y depositó un pequeño beso en los labios de esta
-Es hermoso- le susurró con una sonrisa tímida, Trina le sonrió y dio un enorme suspiro que sorprendió a Cat. La pelirroja notó el nerviosismo de su novia y habían sido pocas veces en las que la había visto de esa manera la primera vez había sido cuando Tori había tenido el accidente después de la pelea y la segunda cuando se le confesó -respira profundo y dímelo- le volvió a susurrar, Trina asintió
-Hemos estado saliendo por cinco años, hemos vivido dos años juntas. Me has ayudado y enseñado a ser alguien mejor, a ser más tolerante y menos ególatra. Has cambiado mucho de mi persona en estos últimos años y todo ha sido para bien. Sabes que te amo más que a nadie, te respeto como persona, como mujer y como mi compañera. Los años que he hemos estado juntas me has dado algo que nadie más ha podido y eso es amor, comprensión y entendimiento. Has soportado mis malos humores, rebeldías. Has estado conmigo en las buenas y malas sin importar nada- Cat cubrió su boca con su mano, sus ojos estaban cristalizados, ver a Trina aceptando todo lo que había cambiado era inigualable, pocas eran las veces en las que la morena hablaba de esa manera tan profunda -eres lo mejor que me ha pasado, por eso y muchos otros motivos quiero preguntarte ¿Catherine Valentine quieres casar conmigo?- preguntó la morena de rodillas frente a Cat, quien estaba en shock pero eso no impidió que una enorme sonrisa creciera en su rostro mientras lágrimas corrían por sus mejillas.
-Acepto casarme contigo- dijo Cat lanzándose a los brazos De la Morena, lágrimas corrieron por la mejilla de Trina, estaba ya feliz que no lo podía describir. Iba a casarse con la mujer que había hecho de ella una mejor persona, una mujer que la amaba por como ella era.
-Eso de ser cursi es de un Vega, cierto- comentó Jade bajando del auto pero eso no quitaba que se sintiera feliz por la felicidad de Cat
-Eso sin dudarlo- respondió Cat mirando los dos anillos en su dedo anular, ese era algo que jamás podría olvidar -pero aún nos quejemos nos gusta esa de ellas o me lo vas a negar-
-Supongo que no- dijo la pelinegra y aunque le gustara ella no lo iba a aceptar eso tan fácil, iba en contra de su imagen
"Jade West siendo Jade West" pensó Cat entrando al ascensor
