Titulo: They say all's fair in love and war
Summary: Edward es un cantante despreocupado que lleva una vida de lujos y romances esporádicos. Su vida transita de fiesta en fiesta, ¿Pero que sucederá cuando conozca Bella, una camarera que lo detesta? Desde que la vio en ese pequeño bar de New York solo tiene un objetivo, conquistarla. TH
Todos los personajes de esta historia pertenecen a la genial Stephenie Meyer, yo solo los tomo prestados un ratito :D
Espero que les guste, nos leemos más abajo
Capitulo veintidós
Tu e Io…
Y después de todo eso, estaba frente a Bella, enfrentando la parte más difícil de todas.
-No entiendo, Edward… ¿Quién eres en verdad?
-Dame una oportunidad, Bella... para demostrarte quien soy en realidad
Bella sintió como se le contraía el corazón. No sabia que responder. Se sentía demasiado dolida para dejarse ganar otra vez. Estaba cansada de ser siempre ella la que perdiera y ahora, que lo tenía a sus pies, sentía el deseo irracional de hacerle pagar por lo que él le había hecho. Aunque a la vez, le mataba verlo sufrir.
Bella negó suavemente y cerró los ojos para no encontrase con el poder de los suyos.
-Necesito algo de tiempo, Edward. No sé lo que quiero y creo que tú tampoco lo tienes claro. Imagínate a nosotros como una pareja, no...
-Inténtalo, Bella, por que te quiero y no pienso dejarte ir.
-Tengo que irme. Empiezo la facultad en media hora
-Bien... ¿Cómo
-Yo te llamo
Bella salió de la oficina sin mirarlo siquiera. Tenía miedo de que si lo miraba nuevamente, con su rostro anguloso contraído por la tristeza, su piel blanca y sus ojos esmeraldas suplicantes, ya no volvería a salir de allí en una pieza. Necesitaba realmente tiempo para decidir que hacia con Edward. había estado tan segura antes de entrar a la oficina que ahora lo odiaba por haberse puesto en contacto… por no haber dejado las cosas como estaban, donde ella no tenía que pensar ni volver a tomar una decisión que cambiaría, quizás, el rumbo de sus vidas.
El teléfono de Bella comenzó a vibrar incansablemente en la cartera mientas descendía por el elevador. Revolvió y atendió justo antes de que se cortara la comunicación.
-Bella, cuéntamelo. Necesitas un abogado, yo te lo dije, ¿Por qué no me escuchas nunca?
-Alice, no necesito un abogado
-¿Qué..
-Era Edward
-¿Qué? ¿¡ESTA AQUÍ, EN NY?
-Si
-LO VOY A..
-Alice!
-¿Qué te dijo?
-¿Podemos hablarlo en persona?. Sabes que no me gusta el teléfono..
-¿Paso algo importante? No voy a poder aguantar hasta que me lo cuentes..
-Nada, Alice. Tranquila. Nos vemos esta tarde.
-Decile que no, Bella
-Necesitas darle una oportunidad al pobre hombre
-Jazzz, cállate, quieres. – replicó Alice, con voz aguda, dándole un golpecito en el pecho.
-Déjalo hablar, Alice
-Gracias, Bella. Mi punto es: Edward se ha comportado como un idiota todo este tiempo, es verdad. – dijo clavando sus ojos celestes en Alice que miraba hacia otro lado, claramente ofendida. – Pero, quizás y solo quizás, eh.. Bueno..
-Ya suéltalo
-Los hombres nos volvemos algo idiotas cuando estamos enamorados- lo que acompaño a un adorable rubor en sus mejillas. Alice resopló.
-Ningún hombre, por más que este enamorado, te trata de esa manera. Déjalo que vuelva a su país de nunca jamás y búscate un verdadero novio.
-Deberías darle una oportunidad, nunca se pierde nada con probar.
Bella sentía que la cabeza le iba a explotar, y eso que todavía no había llegado Ángela con Ben. Se arrepentía tanto de haber invitado a Alice y a Jasper… ¡Lo único que hacían era pelearse entre ellos!. Le retumbaba el cerebro contra las paredes del cráneo y sentía un pitido incomodo en los oídos.
-¡Ya basta!
-¿Qué pasa?
-Me duele la cabeza, y no me están ayudando en nada
-¿Analgésico?
-Si, por favor
-¿Qué piensas hacer, Bells? – Jasper y Ben estaba en la cocina llamando para pedir algo de comida, Ángela estaba a su lado despatarrada en el sofá y Alice, hablando. Alice tomó su mano y la acarició suavemente.
-No tengo idea – su amiga resopló y se sentó a su lado en el sillón. Ángela se irguió y tomo el control de la tele. Y se quedaron en silencio. Se escuchaba de fondo el ruido de la tele, a la que nadie prestaba atención, y la conversación de los chicos en la cocina que básicamente se centraba en coches.
La pizza que ordenó Jasper llegó un rato después, con todas las aceitunas a un lado y el queso al otro, pero rica. Comieron mientras charlaban sobre tonterías mientras Bella intentaba concentrarse en la conversación y alejar de sus pensamientos a Edward.
Su cerebro parecía tener una gran etiqueta al frente que rezaba: fuera de servicio. Pero dentro todo estaba a mil por hora. Todo iba tan rápido que en vez de darle claridad, la mariaba aun más. Las imágenes pasaban por su mente y desaparecían en menos de un segundo.
-Pienso ponerme la blusa que me compre la semana pasada, ya sabes, la amarilla.
-Mmm… ¿No es demasiado llamativa, Alice?
-No, claro que no. Ang tienes que soltarte un poco. ¿No, Bella? ¡BELLA!
-Oh, si, si – Ángela la fulminó con la mirada pero Bella volvía a estar en otro mundo. ¿Qué sucedería si le dijera que no era capaz de seguir en contacto con él? ¿La respetaría? ¿Se presentaría frente a su puerta todos los días con un regalo distinto? ¿O simplemente la olvidaría? sintió como el alma se le caía a los pies y los ojos se le llenaban de lagrimas. Pero quizás era la mejor opción.
Y, ¿si seguía la idea de Jasper? ¿Si le daba una oportunidad? Estaba segura de que no resultaría, aunque en el fondo deseaba que así lo fuera. Le encantaba esa nueva faceta de Edward, que había visto esa mañana. Pero de igual manera que le gustaba, la asustaba. ¿Y si se cansaba y volvía a ser el mismo de antes? ¿Y si.. y si… y si…?
-Bella, ¡BELLA!
Bella removio la cabeza y volvió a la sala de su departamento..
-Creo que necesitas dormir, voy a traerte algo de leche caliente. Ya nos vamos- Ella solo asintió y volvió a sus pensamientos mientras caminaba, arrastrando los pies por el pasillo, hacia su cuarto.
Alice volvió al rato cuando Bella miraba el techo, sin mirarlo.
-Intenta dormir, Bella. Tienes todo el tiempo que quieras para decidir. Y sabes que aceptaremos lo que elijas. Hasta mañana –Dijo besándola en la frente y a los pocos segundos desapareció tras las puerta del dormitorio.
-Tiempo, tiempo, tiempo.. – Susurró y en un momento de claridad, decidió que efectivamente se tomaría su tiempo. ¿Quién la apuraba?.. Ya decidiría mas tarde que hacia. Tenía otras cosas más de las que ocuparse.
Pensó en buscar un trabajo la mañana siguiente, estudiar algunas cosas y planeo releer alguno de sus favoritos. Tomo la leche que Alice le había dejado sobre la mesa de luz y leyendo se quedo dormida.
El viernes el despertador sonó a las ocho en punto, como el resto de la semana. Bella saltó de la cama y se metió en el baño. El despertador emitía un ruido tan molesto que era inevitable que, después de unos pocos segundos, Bella saltara de la cama para apagarlo y hasta a veces, para darle un par de patadas… aunque no se rompía. Era el único que había sobrevivido a las mañanas de Bella, una mas que odiaba levantarse temprano. (N/A: COMO ODIO LEVANTARME TEMPRANO. ¡Y MAÑANA ES LUNES!).
El teléfono sonó mientras se bañaba y dejo atender al contestador. Seguro que era Alice. Pero la voz aterciopelada que escucho, amplificada por el contestador, la dejo helada a pesar del agua caliente que corría por su cuerpo.
-Bella, se que me has dicho que me llamarías tu.. pero necesito verte. Te he dejado algo con Marcus, espero que te guste. Bueno, este ya lo sabes.. –Podía imaginárselo pasándose la mano por sus cabellos, indeciso, nervioso. Tomándose el punte de la nariz con la mano izquierda. – Te quiero, Bella.
El mensaje quedó gravado en el contestador y Bella salió del baño para repetirlo una y otra vez. Cuando volvía de su estupor, se cambió a toda velocidad y bajó preguntándose que podía tener Marcus para ella y por que l portero no había subido con su "regalo". Bajó tan rápido que casi se meta en las escaleras, por suerte, llegó sana a la planta baja. Tocó el timbre del primer departamento varias veces hasta que Selia, la esposa del portero, abrió la puerta con cara de perros.
-¡¿Qué es lo que sucede? – Las arrugas de su rostro se intensificaron y luego, al verla a Bella, relajo los músculos suavemente – Isabella, ¿Qué es lo que quieres, cariño?
Bella sonrío apenas, sabia por que la trataba tan bien después de tanto tiempo. había pagado la renta con algo de dinero que le había quedado de una compra con Edward, no quiera usarlo pero no tenía otra opción.. no era buen momento para quedarse en la calle. Después vería como se lo devolvía.
-Me avisaron que me dejaron un paquete – dijo agitada.
-Si, si.. Marcus dijo algo pero esta afuera, baldeando… ve a preguntarle.
-¡Gracias! – grito mientras corría por el pasillo. Mala idea. Marcus estaba baldeando, por lo tanto, el piso estaba mojado y resbaladizo.
-¡Bella! ¿Estas bien?
-Creo que si – La cabeza le daba vueltas y sentía como le latía cada lugar donde se había golpeado. La cabeza, la espalda, la cola.. puff. –Marcus, ¿Me han dejado algo?
El portero sonrió mostrando los pocos dientes que le quedaban.
-Así que por eso corrías, niña. Si, tengo algo para ti. Pero primero- dijo tendiéndole una mano – Arriba
Bella se paro sobre sus pies y con la ansiedad inundando su cerebro a borbotones espero a que Marcus sacara un ramo de tulipanes naranjas de debajo del escritorio. Era sencillo, con pocas flores, pero hermoso y justo como le gustaba. Bella suspiro cuando tomo las flores.
-Hay mi niña, estas enamorada..
-Lo se
-En mi época no éramos tan complicados… ¿Por qué no se juntan y ya?
-Ojala fuera tan fácil.
-Es así de fácil
-Alice?
-Bella, ¿Qué pasa? No, no.. ponlo más al costado. Lo siento, he contratado un nuevo empleado y – bajo la voz – entre nosotras, estoy arrepintiéndome. No se por que no quieres trabajar en mi tienda.
Bella sabía muy bien por que. Aunque la quería como una hermana, Alice la abrumaba.
-Edward me envío flores.
-No me digas que tulipanes
-Exacto
-Dios, Bella no te dejes…
-Ya lo se. No te dejes engañar. Pero..
-¿Pero…
-Creo que ya me ha engañado.
-Necesitas un refrescon – Alice movía la cabeza hacia un lado y hacia el otro mientras le recordaba a Bella todas las ocasiones en las que Edward se había comportado como un canalla con ella. –Y en el aeropuerto y luego,
-Ya se, ya se. – Pero a pesar de ello las flores no dejaban de ser bonitas – Me tomare algo mas de tiempo.
-¿Lleva tarjeta?
-Oh, espera.
-¿NO TE HAS FIJADO, MUJER? Oh, Dios, si que eres despistada.
Bella dio vuelta el ramo en sus manos y encontró un pequeño sobre con solo una palabra.
-Tu
-¿Tu que Bella?
-¡TU!
-Tutu, que graciosa.
-¡Que dice, tu, Alice! La nota dice: tu
-¿Tu? ¿Tu que?
-Ni idea
-Es un idiota.. solo dice tu… pedazo de infel
-Alice, el mensaje continua. ¡Solo es la primera palabra!
-Bien, bien.. ya conozco este truco es para decirte que esperes mas regalos.. nada original.
-De todas formas, me da curiosidad. Tu, yo que?
-Bien. Lo siento, Bella, pero tengo que trabajar. Pero no te preocupes, si lo encuentro en la calle, lo mato.
-Gracias, Alice.. creo que seria la mejor solución – dijo sarcásticamente.
-Claro que si. No entiendo por que lo dudas. – dijo mientras soltaba una risita y cortaba la comunicación.
Bella se paso el resto del día pensando en la pequeña tarjeta de las flores. ¿Qué era lo que Edward quería decirle? ¿Por qué era tan impaciente? ¿Por qué no la dejaba decidir sola? Bien, bien.. paciencia.
Pero cuando llegó el siguiente regalo, Bella lo había esperado impacientemente todo el día. Se levanto la siguiente semana justo para ver alejarse al Volvo por la calle desierta. Maldijo en voz alta y se puso unos pantalones que se termino de abotonar mientras bajaba las escaleras. Marcus la intercepto a medio camino con una pequeña caja roja.
-¡MARCUS!
-Bella, me vas a matar de un infarto.. más cuidado, niña-
-Lo siento.. ¿Es.. – dijo señalando la cajita roja.
-Si, calor. Pero vas a tener que prometerme que lo llamaras. Sino, creo que a Selma le gustara.
Bella se sonrojo y cruzo los dedos tras la espalda.
-Lo haré.. puede
-Ya se que me estas mintiendo, pero toma. Le prometí que iba a dártelo personalmente.
-¡Gracias! – Marcus llego a oírlo pero Bella ya había desaparecido escaleras arriba. Entro a su departamento y dejo la cajita sobre la mesa y antes de abrirlo toma la tarjeta. Le intrigaba mucho más la tarjeta que el regalo, odiaba que alguien hubiera gastado dinero en ella y más aun, Edward
- e io
-¿Qué? – La voz de Alice resonaba del otro lado del teléfono.
-Una e y…
-¡Bella es italiano!
-Oh, ¿Cómo no me di.. ¿Cómo sabe que sé italiano?
-¿Importa?
-No
-Bien. El mensaje, tampoco.
-¡Alice!
-Lo siento, Bella. ¡NO PUEDO DEJAR DE ODIARLO! Te hace daño y lo sabes..
-Si… Le he prometido a Marcus que lo llamaría.
-Hazlo
-¿Qué?
-Termina con toda esta payasada de una buena vez. Dile lo que quieras. Ahora o nunca.
-Lo siento.
-No seas tonta! No tienes que pedirme perdón por anda, soy tu amiga y para eso estoy. Te lo dijo por tu bien. Decide ahora o vas a terminar volviéndote loca… y a mi también.
-Bien.. bien
-¿y? – Hay esta la curiosidad insaciable de Alice.
-Déjame pensarlo!
-Bien, bien… llámame antes que a él. No vas a llamarlo, no?
-¿Qué acabo de decirte?
-Te conozco, Bella.
Bella cortó pero todavía no estaba lista para llamarlo. decidió tomarse un baño antes y.. tampoco, luego, llamo. A las once, partió hacia la Universidad prometiéndose que lo haría en cuanto pusiera un pie en su departamento.
A la ocho y cuarto, Bella abría la destartalada puerta de departamento. Entro y la puerta se cerró con un crujido. La oscuridad era total, varias ventanas habían quedado abiertas y corría una brisa agradable. El invierno se estaba yendo y los días más lindos comenzaban a llegar. Bella dejo las llaves sobre la mesita y sin prender las luces, se acerco a la ventana. Afuera, NY seguía en marcha. Ella estaba agradecida de haber llegado a casa. La luz del contestador automático repiqueteaba.
La sirena de bomberos la despertó de sus pensamientos y tiritando se alejo de la ventana. La cerró y vio la luz del contestador. Apretó el pequeño botón de play. La puerta se abrió suavemente.
-¡Bella! ¡Me he mandado una grande! ¡E
-¡Edward! ¿Qué haces aquí?
Hola! ¿Cómo estan? Yo, ANSIOSA. Jaja
Perdon por no haber subido la semana pasada pero tuve que volver a escribir este capitulo por que finalmente la otra computadora murio. (NO TIENEN IDEA DE CÓMO PUTIE). Pero bueno, como siempre, gracias a todas por dejar sus comentarios y seguir leyendo
EL 24 DE SEPTIEMBRE ME VOY DE VIAJE DE EGRESADOS Y VUELVO RECIEN EL 3 DE OCTUBRE (DOMINGO A LA NOCHE). Por lo que, NO VOY A ACTUALIZAR HASTA EL DOMINGO 10.
LES PROMETO QUE ESE DÍA TENDRAN EL ULTIMO CAPITULO DE ESTA HISTORIA Y UNO NUEVO DE LA OPCION GANADORA (The dream's house).
Gracias a todas las que dejaron su review!
Jolicullen
Alejacipagauta
Amyel1806
Vampire Princessss
Lauris princesss
Chapis Cullen
Cullen Vigo
Valen14
Katlyn Cullen
Carlita16
Lani'sworld
Chikanime
Alejita96
Tamisango
MillaPattzn
Msteppa
Larosadelasrosas
Yolabertay
Jos WeasleyC
Indra97
Belen
Pope . om
Karin Cullen
Flor McCarty O'Shea
Rosa House Wilson
MUCHAS GRACIAS Y RECUERDE, NO ACTUALIZO HASTA EL 1O DE OCTUBRE.
Las quiero muchisimo, las voy a extrañar a todas (voy a tratar de levantar sus reviews en cuanto pueda, tengo una amiga con Internet en el cel )
Besos y abrazos enormes,
Charlotte
