Bueno siento la demora. En realidad ahora más problemas poseo ya que la laptop que tenía los capítulos de este fice se me han perdido ya que la laptop se me ha vuelto a dañar :( por tanto aun no se sabe si es posible que está pueda arreglarse o no. Solo espero que si se pueda. A los amantes e interesados de está nueva pareja Koujimi o Kojimi (Kouji x Mimi) como quieran decirle, espero les agrade este nuevo capítulo, incluso a las parejas del mimato.

(Ojo: yo soy una fan más del mimato eso no lo duden, pero en este caso me ha llamado la atención está pareja de Kouji x Mimi, no se porque pero siendo de generaciones diferentes, me ha motivado a escribir este fic u otros que he estado pensando) Por tanto eso no quiere decir que he decidido el final con quién se quedará Mimi sin con Kouji o con Yamato o con otro personaje. Pero daré el mejor esfuerzo para darle un final digno a este fic y que sea de su agrado.

Miro de reojo aquel banco vacío por segundos. Suspiro y volvió su vista hacia la ventana esperando que la última clase finalizara. Hacía ya una semana que su compañera no asistía a las clases en cierta parte se preguntaba por la falta en clases de la Tachikawa y aunque había ocasiones que iba a visitarla siempre era recibido por la eufórica rubia en tanto que la hermana mayor siempre se disculpaba, ya que era imposible que Mimi saliera del cuarto y mucho menos podía ser visitada debido a que tenía varicela. Poso su mirada hacia el tablero viendo al profesor explicar cierta ley de Newton. A los pocos minutos el timbre sonó finalizando por completo las clases de aquel turno. Recogio sus cosas y se levantó de su asiento dispuesto a irse.

- ¡Espera Matt! –llamo el Yagami que se acercó a pasos rapidos para colocarse al lado del rubio- oye te gustaría acompañarme a casa de Mimi –invito este empezando avanzar con su amigo por los pasillos del instituto- bueno... si es que no estás ocupado, con lo de la banda

- Hoy no tendremos práctica, pero está bien –respondió el rubio como a quién le importaba poco mirando de reojo a su amigo- te acompañaré –afirmo el rubio con aquel tono serio seguido continuo su camino junto con el castaño.

Taichi se dedicaba en siempre toma la iniciativa contra cualquier tipo de tema en el que pudiera opinar el rubio, ya que sabía que su amigo no era de mucha platica. El castaño permaneció por unos instantes en silencio miro a su alrededor en esos instantes las calles estaban algo vacías y se veía el poco ir y venir de las personas. Después de todo habían optado por saltarse las clases extras para poder ir visitar a su amiga.

- Oye Tai.

- ¿Qué ocurre? –dijo este mirando de reojo al rubio.

- tú conoces más que nadie a Mimi –dijo este recibiendo la afirmación del castaño- desde niña ¿mimi siempre era de enfermarse constantemente? –pregunto este con la vista clavada en su amigo.

- en realidad no –respondió el castaño que avanzaba y miraba hacia un parque en el que se veía unos pequeños jugar- mimi siempre fue muy sana. Ahora que lo pienso es algo extraño el saber que últimamente se esté enfermando tan constante. Rika e Izumi siempre me dicen que no es nada de preocuparse –aseguro el castaño alzando los hombros- pero sabes algo... siento que ellas esconden algo.

- ¿a qué te refieres? –pregunto curioso e intrigado el rubio mirando al castaño que miraba hacia al frente serio algo no tan usual en él.

- no sé cómo responderte a ello –respondio el Yagami que alzo la mirada hacia el las nubes blancas- pero algo me dice que Rika e Izumi harán todo lo posible para siempre proteger a su hermana menor –miro a su amigo y sonrío- no me hagas caso –agrego este rascandose la nuca a modo despreocupado desvio su atención y pudo divisar a cierta pelirroja conocida- mira es Rika –y sin decir más apresuro el paso para ir directo hacia donde yacía la nombrada.

Yamato permaneció en silencio mirando a su amigo seguido a la pelirroja que conversaba amenamente al parecer no solo él se había dado cuenta que esas dos hermanas escondían algo acerca de Mimi, también Tai se había dado cuenta, pero el castaño hacia como si no sospechara nada. Empezó a caminar hacia ellos y saludo a la pelirroja que le respondía de la misma manera amablemente.


Capitulo 25

Inseguridades.

Se removió dentro de la cama para sentir una tenue luz sobre su rostro haciéndola despertar tomo asiento con pereza un tanto soñolienta dirigio su atención en la pequeña pero acogedora habitación en la que se encontró. Bajo de la cama descalza para acercarse a la ventana y abrirla para apreciar el gran lugar donde estaba EL VALLE DE LOS DRAGONES. Sonrío era un hermoso día, aquel día según lo hablado el día anterior iban a partir al reino de Ota. Era una pena que no podían quedarse más tiempo, ya que quería aprender más acerca de la existencia de los dragones y su valle pero debido a la misión ellos tenían que volver a Ota para buscar al siguiente guerrero. Anteriormente habia decidido irse, pero ella pidio solo unos días más para poder conocer más el lugar y por ende los guerreros aceptaron sin ninguna queja.

Abrio la puerta y dirigio su atención en el pasillo silencioso seguro el grupo de guerreros ya se encontraban despiertos y en el comedor. camino con pasos lentos admirando el hogar de Koichi ese sentía una inmensa tranquilidad en él. Supo por parte de Joe que desde ya hace mucho tiempo el gemelo de Kouji había tomado la decisión de alojarse en el valle de los dragones desde la muerte de Minami. Minami... cada vez que pensaba en esa mujer esa sensación de tristeza invadía en su interior. Ella era muy consciente lo valiosa que era Minami para los guerreros y a diferencia de ella, Minami había sido una valiente ángel y gran guerrera que junto con los guerreros luchaban por preservar aquel mundo.

¿Qué era de ella?

Desde su primer y único encuentro no supo más de ella. Coloco una mano sobre su pecho ¿estaba bien que ella tomara el puesto de Minami? Ella solo quería ayudar a Kouji y a su mundo, pero aun asi sentía que le faltaba mucho por ser como esa mujer, Minami.

- ¿Mimi?

Su cuerpo dio un salto y sus ojos mieles se clavaron hacia donde se encontro un pelinegro observandola desde abajo. Tomo aire y bajo rapido las escaleras esbozando una sonrisa sobre sus labios

- ¡buenos días! –saludo efusivamente la castaña y sin darse cuenta perdio el equilibro en la última escalera para caer sentada al suelo- ¡Auch! –se quejo sobandose ante la mirada incrédula del ojiazul

- Tonta debes tener más cuidado –regaño Kouji. Suspiro para extender su mano hacia la joven- ¿en que rayos estabas pensando? -fruncio el ceño seguido ayudo a la castaña levantarse del suelo- ¿estás bien?

- si –respondio la chica esbozando una sonrisa despreocupante para lograr inflar sus mejillas tiernamente- y no me llames tonta –dijo con molestia seguido miro hacia su alrededor- ¿y los demás?

- Koichi salió muy temprano; Kiriha, Henry y Joe decidieron comprar los viveres para el viaje de regreso a Ota –respondio con simpleza Kouji que camino junto con la joven hacia el comedor- supongo que ellos regresaran al medio día, aunque Koichi pidió que si no regresaba a la hora acordada nos adelantaramos.

La castaña tomo asiento en una silla para mirar de reojo al pelinegro que permanecia sumergido en sus propios pensamientos, Kouji nunca era de expresarse abiertamente a ellos, siempre se guardaba las cosas y en casos como el tema de Minami se mostraba serio o a vecez vulnerable. Incluso desconocía que tipo de relación poseia con su hermano gemelo, Koichi a diferencia de Kouji era más amable y más social con el resto de sus amigos. Apoyo su rostro sobre sus manos y su codo sobre la mesa ella era tan ajena a la vida de cada guerrero, el pensar que Minami si sabía de la vida de cada uno de ellos la hacia sentirse tan inferior.

- ¿qué ocurre? –pregunto con tono serio Kouji viendo el semblante decaido de la joven y lo tan callada que se encontro. El más que nadie sabía que Mimi no era de permanecer en silencio sin sacar algún tipo de conversación para romper el ambiente silencioso en el grupo.

- ¿Eh?

Kouji suspiro.

- está muy callada eso es algún muy raro en ti –reconocio de brazos cruzados y el ceño fruncido viendo a la joven.

- no es nada –respondio ella que escondio su rostro bajo sus flecos- oye... Kouji.

- ¿uhm?

- alguna vez... ¿alguna vez Minami fue insegura de si misma?

Los ojos del pelinegro se abrieron leves ante el cuestionamiento de la joven toda su atención se dirigio a la ojimiel que tenía la mirada puesta hacia otro punto esperando su respuesta. No se esperaba ese tipo de pregunta por parte de la castaña.

- Cuando conocí a Minami, ella siempre mostraba esa faceta segura y decidida de convocar a todos los guerreros para cumplir con su destino –recordo este con la mirada hacia el techo- siempre me parecio una mujer segura.

La castaña soltó un suspiro ya se esperaba ese tipo de respuesta y no solo eso. Ella sabía que kouji se guardaba más comentarios, talvez para no hacerla sentir mal. Y si él lo hacía no quería ni pensar el resto de los guerreros.

- ¿y ahora que te pasa? –cuestiono el pelinegro viendo la mirada un tanto seria de la ojimiel.

- no es nada –respondio Mimi cruzandose de brazos desviando su atención hacia otro punto en concreto. Que boba era el compararse a Minami sin duda ella era mucho mejor, que ella en todo los aspectos hasta tenía una belleza natural. Se levanto de su puesto ante la mirada del azabache- iré a caminar un rato.

- te acompañaré –sugirio el pelinegro que se levanto.

- no es necesario –interrumpio ella deteniendo al ojiazul que la miro con sorpresa- en realidad... me gustaría estar sola –pidió ella seguido que se retiro a toda prisa dejando aun solo Kouji que solo la miro hasta desaparecer.

- ¿y ahora que le pasa? –se pregunto el azabache ráscandose la nuca pensativamente ante la actitud de la joven.


Vio varios puestos de venta, asi como diversas tiendas y enormes casas en el camino. Las personas caminaban por las calles solos o acompañados por sus amigos o familia podía sentir aire armonioso, talvez era por ello que el valle de los dragones era sumamente cerrado para los otros reinos o viajeros ajenos al lugar. Ellos preferían aislarse en su propio lugar de vivencia y mantenerse fuera de guerras que perjudicaran a su gente.

- señorita Mimi

Sus ojos mieles vieron a tres pequeños niños que corrieron felices de verla, sonrío y se agacho hasta la altura de los tres pequeños niños que empezaron a relatar lo interesante acerca de haber aprendido algo de magía aquel día.

-y además... –hablo el jovencito de cabellos castaños y ojos verdes- me esforzaré para también convertirme en un dragón legendario como lo es el abuelo

La castaña sonrío ante la forma energetica del pequeño, supo por parte de Kiriha que los dragones podía convertirse incluso en seres humanos, gracias al poder de los dioses estás criaturas habían evolucionado tomando dicha forma humana. Los primeros humanos tuvieron alianza contra aquellas criaturas y fue hay donde se dio una unión entre ambas especies. Seguro que si su profesor de literatura escuchase ese tipo de historia se sorprendería, ya que para ellos los dragones eran solo criaturas mitologicas que devastaban lugares y sin conocimiento a nada.

- Shota pudo aprender a usar la magia fuego –hablo una niña de cabellos cortos azules y ojos verde- a mí me cuesta mucho poder utilizar mi elemento –se sintio derrotada la pequeña con la mirada hacia abajo.

- no digas eso Ayumi –hablo el pequeño Shota colocando una mano sobre el hombro de su amiguita- tú también podrás aprenderlo, solo tienes que ser segura de ti misma y verás que al tiempo lo aprenderas a utilizar ¿verdad que sí, señorita Mimi?

- por supuesto que si, animó Ayumi –dijo Mimi con una sonrisa hacia la pequeña que la miro y sonrío para asentir con la cabeza.

- bueno al menos tenemos lo necesario para estos días –agrego despreocupado el peli azul con lentes mientras sostenia en sus brazos unas bolsas- ¿no lo creen? –pregunto hacia sus dos compañeros.

- si –respondio Henry tranquilo y dirigio su atención hacia al rubio notándo que este se había detenido y miraba a otro punto- ¿qué ocurre kiriha? –pregunto extrañado para acercarse a su amigo junto con Joe que también se habia dado cuenta.

- aquel no es Kouji –dijo el rubio con la vista clavada hacia un callejón donde se encontro el pelinegro escondiendose sabrá de quién y no dejaba de asomarse de vez en cuando. Los otros dos chicos miraron hacia donde miraba el rubio y vieron al nombrado. Extrañados a la vez que curiosos los tres miraron que veía el pelinegro dirigieron su atención hacia donde estaba la castaña con tres pequeños conversando.


- ¿que se supone que haces? Kouji

Se le erizo la piel de tal manera que su instinto fue lanzar un puño hacia atrás para sentir como su puño es sostenido por Joe que sonrío divertido. Gruño con molestia al ver que detrás suyo se encontro Kiriha y Henry junto con un divertido peliazul que lo soltó .

- no me dirás que volviste a pelear con la señorita Mimi ahora ¿qué le hiciste? –acuso inmediato el de lentes.

- ehhh... no digas idioteces, por supuesto que no –soltó este con molestia en su voz- y porque diablos me tienes que culpar a mí de primero.

- es obvio –respondio Joe que cruzo sus brazos y lo puso a la altura de su pecho- cualquier tipo de comentario estúpido que sale de tu boca, siempre logra alterar a la señorita Mimi –agrego con tono acusador- ahora dime ¿qué hicistes ahora? –cuestiono por segunda vez como si se tratase de un detective.

- ¡Cierra el pico! –respondio tajante el pelinegro que miro a otro punto con molestia.

- entonces yo iré a preguntarle –dijo Joe arreglandose los lentes para dar un paso seguido sintio el estirón en su brazo por parte del azabache.

- no lo hagas –dijo Kouji dejando aun lado el enojo- simplemente ella me ha pedido dejarla un rato sola –comunico repentinamente para dejar escapar un suspiro- en realidad... no tengo ni la menor idea que tanto piensa esa chiquilla para preguntarme acerca de Minami.

Y los otros tres se miraron por unos instantes de igual manera confundidos ante el comentario del pelinegro. Minutos después Kouji decide informarle a los tres la pequeña converación que tuvo con la castaña. El silencio se hacia presente en los guerreros cada uno asimilando la situación hasta que Joe da un paso al frente para propinarle un golpe en la cabeza al pelinegro.

- ¡diablos! ¿por qué me pegaste Joe? –exclamo con molestia el azabache para sobarse la cabeza ante el duro golpe por parte de su compañero y mirarlo fulminante- ¿te has vuelto loco?

- te lo mereces por abrir esa bocota que tienes –respondio el peli azul para suspirar sin remedio alguno, era seguro que la joven del otro mundo se sentía insegura de muchas cosas y era por ello que preguntaba por la anterior elegida o al menos eso creía. Había muchas hipotesis en su mente pero era claro que Mimi siempre se sentía inferior en el grupo por no poder ayudarlos como tenía que ser. – lo mejor será que volvamos a casa de Koichi, allí esperaremos a la señorita Mimi, lo mejor será dejarla sola –vio al pelinegro que no parecia gustarle su comentario- eso te incluye a ti Kouji –dijo con una mirada seria.

- sí, sí, sí, ya entendi –respondió Kouji de mala manera para empezar a caminar junto con el resto de sus compañeros, no tuvo más opción que dejar a solas a la castaña y aunque eso no le parecía nada adecuado o al menos no quería aceptar que se preocupaba por ella frente al resto.


Sonrio y agito su mano a modo de despedida hacia los tres pequeños que se retiraban algo tristes al saber que ya no se verían pero con la esperanza de que prontamente se volverían a ver. Sonrío y continuo con su camino de regreso hacia la casa de Koichi, el haber conversado con esos niños la hacia reflexionar de manera de que ella también tenía que esforzarse aun más dentro del grupo. Y con esa reflexión observo cada lugar hasta llegar a casa del gemelo. Cuando estaba por tocar la puerta su mirada está se abrio dejando algo confundida a la castaña.

- llegas tarde! –dijo con tono sonoro el peli oscuro mirando serio a la chica y se cruzo de brazos.

- heh? –confundida alzo el ceño- se supone que nos vamos al medio día –recordo la joven castaña extrañada y aunque en aquel mundo no usaban el reloj, ella estaba segura que aun faltaba unas horas más para el medio día.

- cambio de planes –agrego Kouji haciendole una seña con su mano para que se adentrara al hogar. La castaña obedecio siguiendo al joven que se dirigio hacia el comedor donde observo a los otros restantes guerreros e incluso a Koichi se encontro entre ellos.

- ¿ocurre algo? –pregunto extrañada la castaña para tomar asiento frente a los jovenes.

- no es nada de preocuparse señorita Mimi –hablo Henry de manera calmado para dirigir su atención hacia uno de los pelinegros- ¿no es así, Koichi? –el nombrado afirmo con la cabeza y seguido miro a la chica.

- el día de hoy, decidi irme a despedir del anciano sabio del Valle de los Dragones –comento el joven de cabellera oscura mirando a la chica- estando allá y despedirme de él. Él personalmente me ha pedido una pequeña petición antes de irme.

- ¿una petición?

- si. Él ha pedido conocerla –expresión de confusión y extrañeza en la chica no se hacia esperar, el pelinegro ante esas reacciones solo sonrío- ha pasado mucho tiempo desde aquel tiempo en que Minami fue la elegida tiempo atrás –recordo el ojiazul ante la sorpresa de la joven- por ende el ha pedido que quiere volver a conocer a este nueva elegida de los dioses, al ángel del otro mundo, y esa es usted señorita Mimi


Suspiro y no sabía cuantas veces lo había echo, estaba claro que no se sentía muy convencida de ir hacia el templo principal de los dragones y no era, porque estaba consciente que era un lugar donde solo se veían seres misticos como los dragones, aunque claro podía sorprenderse, pero ese no era el punto sino más bien tenía esa inquietud en que el sabio dragón la pudiese comparar con Minami. Y ella más que nadie sabía que ni siquiera podía dominar una pequeña esfera de energía, ni mucho menos elevarse o simplemente cargar un arma consigo. Nego con la cabeza en diversas ocasiones y esas acciones no salían desapercibidos por los guerreros, quienes extrañamente y curiosos se preguntaban ¿qué tanto pensaba la joven castaña? E incluso ni se acercaban, porque había momentos en que un aura oscura rodeaba a la chica y algo temerosos observaron como aquel aura desaparecía repentinamente dejandolos aliviados de que no era más que seguro una batalla campal dentro del interior de la joven.

- hemos llegado

Y todos los presentes fijaron su mirada hacia al frente donde observaron unas enormes puertas de madera con un tallado de dragones sobre estás alrededor enormes muros gruesos que protegían aquel templo. Las enormes puertas fueron abiertas por un guardián que al comunicarse con Kouji acerca de sus presencias los dejo entrar. Adentrándose al sitio observaron varios pilares de dragones formados en vertical más al frente un extenso corredor y más allá el divino templo que era más una casona enorme con diversas habitaciones. La femenina observaba deslumbrada aquel sitio, aunque parecía ser un templo común y corriente como el que existía en su mundo, sin duda había algún tipo de diferencia como los cuadros que representaban las batallas de dragones u algún tipo de jeroglifico no entendible pero que de seguro era un tipo de idioma para esa especie

- por favor, esperen aquí –informo una mujer de no más de treinta años pasado que los había interceptado en el camino para guiarlos hasta el lugar seguido desaparecio ante la mirada de los curiosos.

- ha pasado tanto tiempo desde que pisamos este templo –recordo Joe tomándo asiento para observar la sala en sí- y nada ha cambiado.

- es cierto –reconocio Kiriha de brazos cruzados recordando aquel lugar.

Mimi se encontró ajena a la conversación observo el lugar hasta que sus ojos mieles tuvieron la curiosidad de implantarse hacia una pintura, ante su tan curiosidad se levanto de su puesto para encaminarse y colocarse frente a una pintura. Observo en él un enorme dragón de color blanco frente a este una figura pequeña acerco más su rostro y pudo darse cuenta que era una mujer que estaba a unos metros de aquel enorme dragón. Coloco su mano hacia la pintura y sus ojos se abrieron su cuerpo fue envuelto en un aura de color blanco junto con el cuadro donde diversas imágenes fueron alcanzados sobre su mente. Dio un paso hacia atrás para caer al suelo sentada y coloca su mano sobre su cabeza sujetándolo con fuerza al sentir como un remolino de imágenes cruzaban en su mente.

- ¡Mimi!

- es increíble ver como un nuevo ángel puede llegar a absorber tan energía espiritual mediante un simple cuadro antiguo.

Y todos los jovenes que rodeaban a la joven dirigieron su atención hacia un anciano de larga cabellera blanca y ojos oscuros que observaba detenidamente a la joven que estaba en brazos del pelinegro.

- viejo dragón. –reconocio Kouji mirando al hombre de barba largas y blanquecina.

- ha pasado tanto tiempo, guerreros.

Bueno espero les haya agradado este nuevo capítulo, esperando sus comentarios.

: Bueno aquí va un nuevo capítulo. Solo espero no tardar un buen tiempo. Pero te aseguro que no dejaré este fic. ;) un saludo.