Ya estoy de regreso, saludos a todas. Ya estamos en el antepenúltimo capitulo y mis nervios van en aumento. Les quiero agradecer igual que siempre el apoyo continuo que le ofrecen a la historia. Llego la tan esperada conversación entre Rosalie y Demetri, la que decidirá sus caminos. ¡A leer!

Disclaimer: Stephanie Meyer, creadora de los personajes utilizados, pero mi imaginación es la creadora de la historia.


Demetri Pov.

Las palabras del silencio son las únicas pronunciadas en los últimos minutos. Ninguno de los dos hemos sido capaz de pronuncia nada a viva voz. Tantas cosas que decir y las palabras han decido no acudir al llamado. Con mas que deseaba abandonar el lugar algo me retenía, pero desconozco el motivo.

Nos encontrábamos frente a frente. No fuimos capaz de sentarnos el uno junto al otro, lo que significa que lo que hubo entre nosotros algún día ya se rompió para siempre. Rosalie no era capaz de mantenerme la mirada, sin embargo yo decidí verla todo el tiempo porque quizás sea esta la última vez.

Su silencio me estaba matando, así que decidí ser yo quien dijera la primera palabra.

-Pensé que todo había quedado claro…dime rápido que deseas que hablemos.- dije tratando de aparentar calma, pero fue demasiado falso.

Por primera vez en mucho tiempo levanto la mirada, la cual se encontraba llena de reproche y desilusión. Otra señal de que el tiempo de felicidad había caducado.

-No intentes querer pasarte de listo, tengo demasiadas cosas de las cuales acusarte…- reclamo muy enojada. No quedaba nada de la antigua Rosalie.

La mire sorprendido. De lo único que soy culpable es de haberme convertido en un idiota que cayó en los juegos sucios de una niña malcriada. Cometí muchos errores por ella, errores que jamás cometeré. No dije nada, era mejor que ella continuara hablando porque así iría a despedirme de mi padrino y desaparecer para siempre.

-Podemos comenzar diciendo que eres un maldito bastardo que no le importa jugar con las mujeres, que inventas historias trágicas para llamar la atención y lo peor de todo es que utilizas al hermano de tu antigua novia para que me enamore solamente porque tienes dudas sobre mí.- pronuncio cada palabra sarcásticamente sin ocultar su enojo.

Se me helo la sangre al escuchar que Rosalie sabe sobre el parentesco de Riley y Heidi. Solamente a él se le pudo ocurrir contarle algo así, pero ya no me importa. Todo había llegado demasiado lejos y ocultar secretos no valía la pena. Solo le dejare saber lo equivocada que se encuentra.

-¡Te equivocas!- exclame. –La única que juega con las personas eres tú y no necesito inventar nada porque en primer lugar nunca debí involucrarme contigo.- me defendí ya que no permitiría que me culpara de todo.

-¿No me digas? Lo de Riley fue jugar asquerosamente sucio y no me niegues que es el hermano de tu amada Heidi.- continuo en modo de reclamo. -¡Niégamelo!- grito

-¡No lo niego! Funciono porque tu obsesión por tenerlo todo te condujo a sacrificar nuestro amor.-

-¿Nuestro amor? Dirás mi absurdo amor por ti…yo dudo que alguna vez tu llegues amar a alguien en realidad.- se burló.

Estaba completamente incrédulo. Rosalie no sabe lo que está provocando. Las ganas que siento de gritar y perder el control son muy altas. Esta conversación no está llegando a ningún lugar.

-Yo sé muy bien lo que es amar, pero no te preocupes porque…- me detuve ya que no valía la pena continuar.

-Continua, di tus últimas mentiras para poder descubrir lo descarado que puedes llegar a ser.-

No continuaría escuchando sus estúpidos retos. Ya había escuchado demasiado y no hay forma de reparar las cosas. Ella me detesta…yo la detesto…el daño es irreparable. Cansado de todo me pongo de pie decidido a marcharme de allí.

Rosalie no pierde tiempo y me sujeta por el brazo tratando de impedir que me marche.

-No seas cobarde y termina lo que ibas a decir.-

Me quite de encima su brazo fácilmente y soy yo quien la toma por ambos brazos. La miro directo a los ojos antes de hablar.

-No te preocupes porque aunque me tenga que arrancar mi corazón…matare este amor que siento por ti.- dije fríamente.

La solté y sin pensarlo me aleje de ella. Busque mis maletas que había dejado en las escaleras y salí con paso decidido sabiendo que era el final. Pero Rosalie al parecer no quería rendirse, ya que podía sentir sus pasos tras de mí.

-¡Detente!- me grito al instante que iba a entrar en el auto.

Volteo a verla y me doy cuenta de que está llorando. No podía confiar en sus lágrimas, muchas veces me engañaron, pero hoy no tendrán el mismo resultado.

-¿Lo que sucedió en la playa fue todo una mentira?- pregunto con voz apagada.

Los más valiosos recuerdos sobre Rosalie son sobre aquel instante de magia que pudimos crear en aquella playa. Todo se cruzó por mi mente como si fuera una película en vivo.

-Todo fue tan real como nuestra actual realidad.-le respondí casi en un susurro.

-Entonces…-

-Entonces ha llegado la hora de decirnos hasta nunca.-le interrumpí antes de que pudiera convencerme de algo que ya estaba comenzando a tomar en consideración.

-Demetri…-

Entre de inmediato al auto o nunca sería capaz de abandonarla. Ahora sí, había llegado el final definitivo. Me aleje a toda marcha.

Fin Demetri Pov.


Rosalie Pov.

Aún continuaba tirada en el suelo. La presión de mi corazón en el pecho aumentaba cada segundo. Sus últimas palabras fueron crueles…muy crueles. Pero me niego a creer que sienta amor por mí después de todo lo que me dijo. El daño que Demetri me causo será irreparable, nunca volveré a ser la misma. Aunque quisiera arrancarme el corazón no podría porque lo único que queda de él son cenizas. No se arrepintió de haberme puesto a prueba, no le importó que otro hombre pudiera besarme, tocarme y amarme.

No pude gritarle ni la mitad de todo lo que llevo por dentro. Ahora solo me quedan los recuerdos…la mayoría son puras discusiones, pero hay otros en donde fuimos realmente felices.

Entre nuevamente a la casa y me fui directo a mi habitación. Al entrar me doy cuenta de que está hecha un desastre. La última vez que estuve aquí fue la noche de la fiesta de Bella y no me había dignado en organizarla y mi padre tampoco. Como no había nada más que hacer y no estaba dispuesta a entrar en depresión, no hay mejor remedio que el trabajo. Remodelaría la habitación completa, la casa si es necesario, todo lo que me recuerde a Demetri se irá directo a la basura.

Luego me encargaría de llamar a Alice para agradecerle su hospitalidad, pero es tiempo de regresar definitivamente a mi casa, aunque sea difícil soportar la ausencia de Demetri. El decidió alejarse de mí, de mi padre, de todos los que lo queríamos de verdad, sin embargo el solo nos utilizó. Tal vez decida regresar con Heidi…lo cual significaría que nunca me amo ni un poco.

Dentro de dos días perderé a Demetri definitivamente. De solo pensarlo las lagrimas se activaron nuevamente.

Fin Rosalie Pov.


Demetri Pov.

Me encontraba frente a la puerta de la oficina de mi padrino. Algo nervioso al igual que la primera vez que vine a visitarlo hace un tiempo. En aquella ocasión le confesé que había golpeado a Edward por defender a Rosalie, en esta ocasión es para decirle adiós. Toque antes de entrar y encontrarlo revisando unos papeles aunque con un mal semblante.

Al darse cuenta de mi presencia con un movimiento de cabeza me invita a pasar. Tomo asiento y me quedo aguardando sin saber cómo comenzar la despedida.

-Me alegra mucho verte Demetri.- saludo con altos signos de agotamiento, aunque sus palabras contenían sinceridad y alegría.

-Padrino quisiera disculparme por haber desaparecido en estos últimos días…necesitaba pensar.- me disculpe sabiendo que soy culpable en parte por lo que le sucede.

Me observo con detenimiento y al final me dedico una sonrisa.

-Sé que algo ocurrió entre tú y mi hija.- hablo lento y calmado. –Y sé que estas hoy aquí para comunicarme tu decisión.- culmino.

Carlisle es un hombre muy sabio, es por eso que agradezco a mis padres haberlo dejado como mi padrino. De alguna forma sabe que lamentablemente no podrá existir nada más entre Rosalie y yo. Sabe que todo culmino desde aquel día que ninguno regreso en busca del otro.

-Vengo a despedirme.- dije sin rodeos.

Carlisle asintió en modo de aceptación y compresión. Es un hombre demasiado bueno y merecía una explicación, aunque nunca seré capaz de contarle de lo que fuimos capaces de hacer Rosalie y yo en nuestra relación.

-Desde que no regresaron esa noche supe que algo terrible había sucedido, pero también comprendí algo que quizás ustedes aún no han descubierto…y eso es cuanto se aman los dos.- dijo antes de que pudiera hablar para explicarle que ya no podemos estar juntos.

Sus palabras me impactaron demasiado, pero la única que desconoce lo que siente es Rosalie, sin embargo no deseaba discutir sobre eso, solo deseaba olvidar.

-Ambos necesitamos distancia, hay demasiadas heridas que sanar.-

-La separación les ayudara a madurar…sé muy bien que al final lo descubrirán por ustedes mismos.-

Mi padrino se puso de pie y se acercó a mí. De igual forma me levanto y nos fundimos en un abrazo de agradecimiento y amor. Sé que contare con el toda mi vida, que a pesar de que nada funciono con Rosalie nuestra relación no se verá afectada.

-Suerte muchacho, algún día regresaras.- me dijo con una sonrisa.

Le abrace nuevamente antes de salir de su oficina más animado de lo que entre. Quizás tenga razón, algún día pueda regresar con todas las heridas sanas, pero amando a Rosalie, porque el amor que siento por ella es de esos que no conoce tiempo ni espacio.

Continuara…


Sé que es muy corto, pero como estamos llegando al final tiene que ser de esa manera. Espero que les haya gustado mucho. Yo sufrí un poco escribiéndolo, pero me gusto el resultado. Otra cosa que quería comunicarles es que oficialmente escribiré una segunda parte de la historia y llevara como título: Reflejos del Pasado. Pronto les daré más información.

Cualquier opinión, comentarios o dudas me lo dejan en sus Reviews. ¡Hasta la próxima!

~Tenchi~