Hola pido muchas muchas muchas disculpas por haber tardado en actualizar pero el cargador de mi odenador se malogro :s y bueno ahora tengo que estudiar porq ya entre a clases pero intentare actualizar por semana muchos besos y espero que disfruten del capi.
Booth y Brennan comenzaron a observar a su alrededor. El llanto de Parker continuaba oyéndose. Brennan se concentró en lo que tenía delante pero Booth con cada vez que oía a su hijo se sentía más intranquilo. No soportaba seguir allí.
Parker lloraba, de repente comenzó a callar, comenzó a calmarse. Booth corrió hacia la PC para comprobar que el asesino no le haya hecho nada para que se callara. Vio cómo Parker se sentaba en un rincón del cubo de cristal y se limpiaba sus lágrimas. Luego tomó sus propias piernas y enrolló sus pequeños brazos alrededor de ellas. Booth observaba afligido por no poder hacer nada –Hijo, sé fuerte… resiste un poco más. Voy en camino.-, pensaba Booth mientras acariciaba el rostro a penas distinguible de su hijo. Al instante el asesino desde su silla rió en carcajadas, era obvio que lo estaba mirando. Booth se llenó de odio y pegó una piña muy fuerte a la pantalla. Brennan se giró de prisa.
-¿Qué pasó? ¿Booth estás bien? Tu mano está sangrando…- dijo y corrió cerca de él. Tomó su mano para observar pero él la retiró y le dijo que se encontraba bien, que no pasaba nada. Brennan miró la pantalla y vio que el asesino reía con mucha ganas.
-No volverá a reír, Booth. Ese será su última carcajada.- le dijo Brennan, él asintió. Luego apagó el parlante para no oír más el llanto de Parker.
-Busquemos alguna solución, Huesos.- le dijo.
-De acuerdo. Observa este cuadro Booth.- dijo ella mostrando un cuadro que tenían frente a ellos. Booth miró. El cuadro describía una sonrisa distorsionada de alguna persona, de alguna manera parecía representar la situación que acababan de vivir. El cuadro que estaba a su izquierda mostraba un cubo de cristal sumergido en agua, pero nada dentro del mismo. El cuadro a la derecha de aquella risa estaba pintado de un rojo intenso, sangre. Observaron el cuadro que se continuaba. Era una habitación representada, se veía un escritorio, una biblioteca, similar a la habitación, pero no era la misma. Miraron los otros cuadros, estaban pintados de blanco.
-Tenemos sólo un cubo de cristal sumergido, una sonrisa, algo rojo y un escritorio con una biblioteca.- dijo Brennan.
-Sí, ya hemos puesto nuestra atención sobre el escritorio, ya hemos visto esa sonrisa, ya hemos atravesado la puerta roja, sólo falta que el cubo caiga al agua…- dijo Booth. Brennan lo miró aterrada, eso no debía suceder, de ser así Parker moriría.
-No, Booth. Ese episodio será el último, será el que el asesino espera que suceda cuando llegue a su fin el séptimo día, no lo veremos aún. No estamos seguros de que se trate de la sangre del torrente sanguíneo ese cuadro, Booth.- le dijo Brennan.
-Espera, aún no hemos puesto nuestra atención sobre la estantería de libros…- dijo Booth y se acercó a la misma. Estaba llena de libros.
-¿Acaso crees que algún libro abrirá un pasillo secreto?- preguntó Brennan. Booth le respondió con una mirada ofendida.
-Por supuesto que no huesos, pero quizás hay alguna pista dentro de algún libro.-
-Miremos ese libro rojo, quizás a eso se refiere el cuadro rojo.- propuso ella. Él lo tomó y lo sacó de la estantería. El espacio que había dejado el libro al ser retirado de la biblioteca reveló que detrás de aquella estantería no había ninguna pared, sino otra habitación. La estantería había sido puesta para ocultar esa habitación. Booth comenzó a tirar todos los libros al suelo. Brennan vio que detrás había otra habitación. Tomó uno de los estantes de la estantería e intentó alejarla de la pared. El peso era enorme. Entendió que en gran parte se debía a que la estantería estaba llena de pesados libros. Comenzó a tirarlos al suelo al igual que Booth.
Durante un tiempo estuvieron tirándolos al suelo a todos los libros que se encontraban sobre aquella pesada estantería.
-Bien ahora los dos tiremos con fuerzas este extremo de la estantería.- dijo Booth. Brennan asintió. Él se acercó al extremo derecho de la estantería y lo tomó, ella se acercó y lo tomó un poco más por debajo donde Booth lo había tomado. Ambos tiraron con todas sus fuerzas, pero la estantería no se movía. Estaba soldada a la pared.
-¡Mierda!- dijo Booth. Miró a su alrededor. Tomó la pantalla de la computadora y la arrojó a uno de los estantes que conformaban la estantería sobre la pared. La tabla que antes servía para que se apoyaran libros sobre ella se rompió y la PC cayó en el suelo de la otra habitación.
-Puedo pasar por ese espacio, Booth.- dijo Brennan.
-No entrarás sola y no te dejaré sola. Ayúdame a romper otra estantería.- le dijo Booth.
-Pero no sé cuál es el material con el que han hecho esta estantería pero es imposible de romper con fuerza humana, Booth. No hay nada más en la habitación que nos permita romper.- dijo Brennan. Booth tomó la CPU y la arrojó sobre la estantería del sitio que se encontraba por encima de la que ya había roto. Se torció pero no fue suficiente para que se rompiera. Booth giró hacia el escritorio y tomó la silla que estaba allí. Se acercó a la tabla torcida y comenzó a golpearla para que se rompiera. No necesitó dar más de dos fuertes golpes y la tabla cayó. Booth tiró la silla. Entró a la otra habitación. Estaba oscura, sólo se iluminaba por la luz de la habitación que acaba de dejar. Brennan entró, Booth la tomó entre sus brazos. La habitación era enorme. Estaba oscura. Si se alejaban de allí ya no tendría visibilidad. Si querían seguir debían encontrar alguna perilla que les diera luz.
-No me siento tranquilo, Huesos. Tengo un mal presentimiento.- le dijo Booth colocando la espalda de Brennan sobre su cuerpo y abrazándola por la preocupación. –Nunca me basé en presentimientos, y lo sabes. Las corazonadas que tenemos los policías no son presentimientos… pero estaba vez es diferente.- Brennan lo miró, le parecía ridículo todo aquello de los "presentimientos" pero esta vez era distinto. Sentía la tensión en todo el cuerpo de Booth. Algo andaba mal, no era una sensación de estar cerca de Parker ni del asesino, no era una sensación por la adrenalina de un momento peligroso, ni la sensación de euforia durante una situación relacionada con armas; era una sensación que de alguna manera hacía que ambos sintieran un peligro distinto a los que habían sentido.
-Booth… también lo siento ¿Qué es este lugar?- dijo Brennan y tomó los brazos de Booth para que la abrazara con más fuerza y de algún modo sentirse más segura. Ninguna de los dos avanzó. Sin decir nada sabían que serían muy prudentes en sus siguientes pasos.
-¡Mierda!- dijo Booth. Miró a su alrededor. Tomó la pantalla de la computadora y la arrojó a uno de los estantes que conformaban la estantería sobre la pared. La tabla que antes servía para que se apoyaran libros sobre ella se rompió y la PC cayó en el suelo de la otra habitación.
-Puedo pasar por ese espacio, Booth.- dijo Brennan.
-No entrarás sola y no te dejaré sola. Ayúdame a romper otra estantería.- le dijo Booth.
-Pero no sé cuál es el material con el que han hecho esta estantería pero es imposible de romper con fuerza humana, Booth. No hay nada más en la habitación que nos permita romper.- dijo Brennan. Booth tomó la CPU y la arrojó sobre la estantería del sitio que se encontraba por encima de la que ya había roto. Se torció pero no fue suficiente para que se rompiera. Booth giró hacia el escritorio y tomó la silla que estaba allí. Se acercó a la tabla torcida y comenzó a golpearla para que se rompiera. No necesitó dar más de dos fuertes golpes y la tabla cayó. Booth tiró la silla. Entró a la otra habitación. Estaba oscura, sólo se iluminaba por la luz de la habitación que acaba de dejar. Brennan entró, Booth la tomó entre sus brazos. La habitación era enorme. Estaba oscura. Si se alejaban de allí ya no tendría visibilidad. Si querían seguir debían encontrar alguna perilla que les diera luz.
-No me siento tranquilo, Huesos. Tengo un mal presentimiento.- le dijo Booth colocando la espalda de Brennan sobre su cuerpo y abrazándola por la preocupación. –Nunca me basé en presentimientos, y lo sabes. Las corazonadas que tenemos los policías no son presentimientos… pero estaba vez es diferente.- Brennan lo miró, le parecía ridículo todo aquello de los "presentimientos" pero esta vez era distinto. Sentía la tensión en todo el cuerpo de Booth. Algo andaba mal, no era una sensación de estar cerca de Parker ni del asesino, no era una sensación por la adrenalina de un momento peligroso, ni la sensación de euforia durante una situación relacionada con armas; era una sensación que de alguna manera hacía que ambos sintieran un peligro distinto a los que habían sentido.
-Booth… también lo siento ¿Qué es este lugar?- dijo Brennan y tomó los brazos de Booth para que la abrazara con más fuerza y de algún modo sentirse más segura. Ninguna de los dos avanzó. Sin decir nada sabían que serían muy prudentes en sus siguientes pasos.
Ambos observaron toda la instalación que se situaba delante de ellos. Era sitio era enorme.
-Quédate aquí.- le dijo Booth e intentó alejarse pero ella no lo soltó. Él la miró y notó que por medio de un gesto ella le decía que no lo dejaría solo, que lo acompañaría. Sin saber por qué ninguno de los dos quería hablar, no quería hacer ruido. Booth asintió con un gesto y Brennan se mantuvo a su lado. Ambos caminaban despacio. Miraban a su alrededor. Con cada paso la luz disminuía. Repentinamente Brennan comenzó a toser sin detenerse, Booth la tomó por los brazos y la giró hacia él. Era como se estuviera quedando sin aire. Él notó que el cuerpo de ella perdía fuerzas y sola estaba de pie porque él la estaba sosteniendo. Brennan tosía y no podía detenerse, comenzaron a caer lágrimas de sus ojos, Booth comenzó a desesperarse. No sabía qué estaba sucediendo ¿Por qué él no tenía los mismos síntomas? ¿Qué la estaba afectando a ella y no a él? Booth se arrodilló y la sostuvo a Brennan en sus brazos intentando ayudarla. En el momento en el que apoyó una rodilla en el suelo sintió agua, miró al suelo. Todo el suelo estaba mojado. Aquello le preocupó. Apoyó sólo una rodilla en el suelo y la otra pierna flexionó para recostar la cabeza de Brennan sobre ella. Sentó el cuerpo de ella en el suelo, continuaba tosiendo. Brennan sintió que su cuerpo se mojaba al tocar el suelo. Sin dejar de toser miró en suelo, apoyó su mano y la acercó a su nariz por oler qué era. Booth intentó alejar la mano de Brennan de su nariz pero ella no dejó que lo hiciera. Continuaba tosiendo y aún así no se daba por vencida.
-¡Huesos! No sabes que tienes y no sabemos qué es esto, ¡no lo lleves a tu nariz!- dijo, intentó evitarlo pero ella ya lo había olido. Cuando tuvo su mano cerca tosió con más fuerzas. Comenzó a quedarse sin aire. Booth notó que no podía respirar. Se puso de pie y la tomó por la cintura y la puso de pie, volvió a colocar la espalda de Brennan sobre su cuerpo y sosteniendo el estómago de ella, él se tiró hacia delante, bajando su tronco y obligando a Brennan que bajara el suyo. Aquello es una manera de permitir que se recupere la respiración cuando una persona no tiene aire. Booth oprimió sobre el estómago de Brennan mientras la mantenía en aquella posición.
Ella tosió un poco más y al poco tiempo se detuvo. Booth sintió cómo dejaba caer todo su cuerpo. Se preocupó, pensó que Brennan se había desmayado. Sintió todo el cuerpo de ella sobre sus brazos, todo su peso. Ambos cayeron al suelo. Quedaron empapados. Booth levantó y rostro del agua con rapidez. Lo inundó una sensación de mareo. Al haberse puesto en contacto con aquello que estaba en el suelo su sistema nervioso se vio afectado, pero por reflejo instintivo levantó su cuerpo de allí y luego de un tiempo en que todo a su alrededor parecía girar mil veces, pudo recuperarse. Cuando volvió en sí vio a Brennan sentada y bajo el mismo efecto, pero aún no estaba recuperada. Todo su cabello estaba lleno de aquello que Booth supo reconocer. Era gasolina. Entendió cuál era el plan del asesino: quería que atravesaran aquel sitio y que se emparan de gasolina, en el momento en que llegaran al lugar donde se encontraba Parker sería fácil matarlos. Una pequeña llama y los dos querían fulminados.
Se acercó a Brennan. Ella aún miraba hacia una sola dirección intentando luchar contra aquel mareo. Booth la abrazó. Al poco tiempo sintió que ella colocaba sus brazos alrededor de él. Había vuelto en sí.
-Oh, Booth.- le dijo abrazándolo con fuerza y con una voz que delataba sus ganas de llorar.
-Tranquila, Huesos… Todo está bien.- la tranquilizaba acariciando su espalda. Ella asintió.
-Es gasolina, Booth… Va a quemarnos vivos.- le dijo.
-No, no lo hará. Tranquila- le dijo. Dejaron de abrazarse. Booth se puso de pie en el momento en que ella también lo hacía.
-¿No sabes qué fue lo que te sucedió?-
-No, repentinamente mi organismo reaccionó de aquel modo y no sé por qué motivo. Creo haber sentido algo extraño en el aire. No lo sé. Fue cuando mi cerebro se percató de aquello que comencé a toser ¿Sabes qué creo?- dijo Brennan, Booth la observaba.
-¿Qué?-
-Que el asesino no me dejó sola en aquella habitación por casualidad, me secuestró para hacer algo por medio de lo cuál yo reaccionaría de este modo aquí. No me violó porque no quiso, y el secuestro fue para infectarme con algo.-
-No puede ser, Huesos. Eso es imposible. Vamos, ¡no es tan bueno! No puede ser que todo le salga bien… imposible.- contestó Booth muy molesto, o quizás ¿desesperado? Brennan sin embargo continuaba sintiendo aquello.
La sensación de miedo ya se había alejado de ellos. Ya habían hecho todo el ruido que al principio intentaron no hacer.
-¿Qué haremos ahora?- preguntó Brennan.
-No lo sé. Caminar hacia delante, ver qué es lo que tiene este lugar.-
-No hay luz.- dijo ella.
-No hay tiempo.- repuso él.
-De acuerdo, vamos.- dijo. Brennan caminó unos pasos y sintió que Booth la seguía de cerca, cuidando sus espaldas. Delante de ellos se distinguían las formas de algunos escritorios. A los largo de la habitación habían al menos siete escritorios de gran tamaño. Booth miró el suelo: gasolina. Miró hacia el frente. Nada sólo los escritorios y un poco más allá una pared.
-Parece que la habitación no es grande, después de esos escritorios hay una gran pared.- dijo Booth. Brennan negó con un gesto. Él volvió a mirar la pared que se encontraba detrás de los escritorios que estaban delante de ellos. Era cierto. Poco visible se distinguía un sitio más oscuro, era otra habitación. Booth respiró profundo. Caminaron unos pasos más. Dejaron detrás de ellos los escritorios. Se acercaron al final de la pared. Siguiente paso y dejarían atrás esa habitación que no les había dicho nada respecto al lugar donde tenían a Parker.
-Bien, vamos Huesos. Yo delante.- le dijo Booth.
Caminó Booth delante de Brennan pero sosteniendo su brazo para no dejarla. Entraron a otra habitación que estaba separada de la anterior sólo por una pared, no tenía puerta de acceso. Esta habitación estaba totalmente oscura. La luz que a duras penas alumbraba a la anterior no llegaba hasta este sitio. Ambos sabían que debían entrar.
Caminaron hasta estar dentro. No podían distinguir formas, no podían distinguir nada. Booth caminaba delante. Hizo unos pasos cuando tropezó con algo en el suelo. Brennan lo sostuvo del brazo con el que él la tenía tomada y tiró hacia atrás el cuerpo de Booth para que no cayera.
-Gracias, Huesos.- le dijo.
-Con cuidado.- le contestó y se agachó para tocar aquello con lo que habían tropezado. De ese modo tendría una idea de dónde estaban parados. Si no podían ver al menos tenían el tacto para formar estructuras del lugar mediante el tacto. Booth se agachó al lado de ella. Brennan tocó el bulto del suelo. Le bastó un solo reconocimiento para saber que se trataba de un cuerpo muerto.
-Sí, Booth.- le dijo sabiendo que era lo que ambos habían pensado que era: -es un cadáver.-
Booth se llenó de impotencia. No podía creer que más personas habían muerto por todo esto.
-Bien, sigamos.- le dijo y se pusieron de pie. Pasaron por encima del cadáver. Continuaron caminando de la misma forma, Booth delante, Brennan por detrás y él tomándola del brazo.
Brennan guardaba silencio, pero con aquella caída su herida en la mandíbula se había puesto en contacto con la gasolina y ahora le ardía demasiado. No quería decir nada pero necesitaba agua o algo para limpiarse. Estuvo a punto de frotar con su mano cuando recordó que acaba de tocar un cadáver y no sabía si tenía alguna infección ni el tiempo que llevaba muerto. Decidió no hacerlo. Continuaron avanzando.
Fueron pocos los pasos que dieron cuando Booth se topó con otro bulto en el suelo. No necesitó caer para saber que se trataba de un cadáver, otro. Fue la misma sensación que había sentido la primera vez.
-Cuidado, hay otro cadáver.- le dijo. Booth pasó por encima y luego de dos pasos volvió a toparse con otro. Una sensación nauseabunda lo inundó, no lo podía creer. Menos de diez metros recorridos y ya se habían topado con tres cadáveres. Era como si toda la habitación estuviera llena de ellos.
-Huesos, este lugar está lleno de cadáveres. Quizás fue esa la sensación que sentimos al entrar. Este lugar es un sitio lleno de asesinatos. Delante de mí está el tercer cadáver.- le dijo Booth. Brennan se llenó de impotencia. Pensó en la fragilidad de la vida humana, un loco se tomó el derecho de robar vidas a decenas de personas. Le molestó mucho.
Sin hablar continuaron caminando y cada pocos pasos volvían a sentir cadáveres en el suelo. La habitación no era grande, luego de unos diez minutos aproximadamente ya la habían recorrido. En total contaron unos 23 cadáveres si no se habían confundido. Ambos estaban totalmente alterados, sentía la injusticia de aquellas vidas desparramadas por el suelo. Era evidente que ese asesino no dudaría un solo segundo en matar a Parker o a Booth si lo deseaba.
-Booth, vayamos hacia delante que es el único lugar que nos falta recorrer.- dijo Brennan. Ya habían recorrido toda la habitación excepto un poco delante de ellos. Caminaron hasta que se encontraron con una pared. Booth se detuvo. Apoyó su mano y notó que se trataba de una puerta. Intento abrirla. Cerrada. Levantó su brazo tanteando la puerta. Sintió en la parte superior de la puerta, en decir bien por arriba del picaporte había una especie de ventanilla que comunicaría esta habitación con otra. La abrió. Soltó el brazo de Brennan. Con ambas manos tanteó qué era lo que había después de esa ventanilla. Sintió algo que obstruía la comunicación con la habitación siguiente, al tacto parecía ser madera. Booth le pegó una piña y lo rompió. Entró luz, sólo un poco. Brennan vio que la ventanilla estaba demasiado alta como para que vieran la habitación de al lado. Estaba por encima de Booth.
-Booth, súbeme a tus hombros para que vea qué es lo que hay del otro lado.- dijo Brennan. Ninguno de los dos se había atrevido a mirar la habitación que intentaban dejar.
-De acuerdo.- dijo Booth y sin decir nada subió a Brennan sobre sus hombros. En realidad el dolor que sintió fue tremendo. Su hombro aún no se había recuperado de aquel golpe que había sufrido durante la explosión. Sintió que le clavaban cuchillos de dolor en aquel sitio pero mantuvo el silencio. Miró la habitación donde se encontraban mientras Brennan asomaba su rostro a la ventanilla de la puerta.
La cantidad de cadáveres daba asco, no había lugar para la compasión. Era asqueroso ver todos esos cuerpos llenos de sangre en aquella habitación. Booth sintió náuseas. Estaba acostumbrado a ver muerte a su alrededor, a tratar con locos, pero esta vez cada uno de esos cadáveres le decía "puedo ser tu hijo" y eso le aterraba.
Brennan sacó un poco más los pedacitos de madera que quedaban y observó la habitación que tenían en el otro lado esperándolos. No necesitó ver mucho, reconoció la silla, reconoció la piscina, si bien no veía a Parker, del otro lado de la puerta estaba segura que estaba Parker. Sin embargo la silla estaba vacía: el asesino había abandonado aquel lugar ¿Dónde estaría?
espero sus comentarios =)
