Nuevo descanso para Dashi y su nueva compañera por unos capítulos, ya que ciertas cosas están pasando en casa que cambiaran todo para cuando nuestro todavía no Dragon Xiaolin favorito, vuelva a ella.
La chica rubia estaba cayendo, la mano de Nupao era lo único que la mantenía a salvo de la gigantesca explosión que había debajo, pero pesaba tanto, ya que con su otra mano estaba agarrado de un risco, y no tenía fuerzas para levantarla.
"Nupao", le dijo la chica, mientras las lagrimas caían por sus mejillas, aunque seguía sonriendo, "ya está, no es necesario que te sacrifiques por mi".
"No, no te dejare caer", gritaba Nupao.
Pero la mano empezó a zafarse cada vez más.
"No, no puedes morirte ahora".
Y entonces, ella habló, pero las palabras no fueron escuchadas, porque entonces Nupao notó que se encontraba sentado en una silla, y Pascua colocaba un vaso con agua en la mesa al lado suyo.
"Toma, bebe un poco".
"No quiero", dijo Nupao corriendo la cabeza para no mirarla.
"Estas débil, quien sabe donde estuviste todo este tiempo, vamos, toma", Pascua levantó el vaso y se lo acercó, pero Nupao con gran furia lo golpeó con su mano causando que se estrellara contra el suelo.
"Dije que no quiero".
Pascua intentó aguantarse las lágrimas, y se fue de la habitación rápidamente, mientras Nupao se agarraba la cabeza y pensaba quien seria esa chica de sus sueños.
El principio del fin tercera temporada capitulo 5: "Otra vida".
Gabo y Joubert observaban a Nupao sentado en uno de los techos de una de las casas, mirando a la lejanía como si no hubiera un alma dentro suyo.
"Míralo", dijo Joubert, "hace dos semanas que está aquí, y no ha hecho nada más que preocupar a Pascua mas y mas".
"¿Y qué esperas que hagamos?", le dijo Gabo, como si el tema no importara, "si no quiere hablar no podemos obligarlo".
"Ni siquiera sabemos si es Nupao, perfectamente podría ser un demonio o algo similar".
"Créeme, estoy seguro de que es Nupao", Gabo se fue alejando, pero a Joubert no le había quedado demasiado claro, y se acercó a su otro compañero, que seguía mirando a la nada.
"¿Quién eres?", le preguntó, pero no hubo respuesta, así que insistió más fuerte, pero al no escuchar palabra alguna proveniente de la boca del otro, lo agarró por el cuello y lo levantó, "tal vez te creas que puedes venir y hacerte pasar por nuestro compañero, pero no sabes en que te estás metiendo, Nupao fue un gran amigo nuestro, y se sacrificó por nosotros, todos sufrimos, en especial Pascua, y esas heridas estaban curándose, así que espero que no vengas a generarlas de nuevo".
"Joubert, suéltame", le dijo Nupao sin cambiar su expresión vacía.
"No te atrevas a decir mi nombre, bastardo".
En ese momento, Joubert cayó al suelo con un gran dolor que vino de manera repentina, soltando a Nupao, este había vuelto su mano intangible, volviéndola solida en contacto con el estomago de su compañero unos segundos.
"Te había dicho que me soltaras".
Joubert sacó su guadaña que tenía guardada en la espalda, y ya sin preocuparse por nada, la levantó para rebanar a su antiguo amigo en pedazos, pero este saltó hacia atrás esquivándola perfectamente.
Joubert siguió intentando, pero sus golpes nunca llegaban a destino, hasta que todo se detuvo de repente, era fácil darse cuenta que fue por Gabo.
"¿Qué haces?, no me detengas", gritó Joubert.
"Cierra el pico, tienes suerte de que Pascua estuviera en el pueblo", le habló Gabo con firmeza mientras se acercaba a ellos, "y en cuanto a ti", dirigiéndose a Nupao, "aunque fuiste atacado, tu reacción no fue la correcta, sabes que es muy peligroso lo que puedes hacer".
Gabo anuló su poder, pero Nupao salió corriendo en ese momento.
"Te digo que ese no es Nupao", dijo Joubert, pero Gabo le señaló que se callara.
Nupao corrió cada vez más y más, alejándose del templo, mientras más recuerdos se mezclaban en su cabeza.
Podía ver a un hombre bastante joven de pelo azulado, y a una chica pequeña y pelirroja, que le hablaban en una fogata en medio de un paramo.
"¿Qué hacen ustedes?", preguntaba Nupao.
"Estamos buscando algo, algo importante", le respondía el hombre, que no parecía tener muchas ganas de hablar con él.
"Bien, no tengo nada que hacer, así que los acompañare".
¿Acompañarlos a qué?, ¿qué buscaban?, ¿quién era la nena?, ¿por qué parecía tan importante?
Luego se veía defendiendo a alguien, la misma chica, la misma chica que cae en sus sueños.
"No tienes derecho, no la conoces realmente", gritaba su enemigo, ¿quién era?, su rostro se veía borroso.
"Si, la conozco, me ha demostrado que es una gran persona, alguien que puede reír ante los problemas, y luchar para detenerlos, y es algo que yo nunca he tenido, porque yo…, hui de mis problemas, necesite que alguien los sacara por mi…, y sé que estuvo mal, pero al menos ella me ha ayudado, y ahora sé lo que tengo que hacer", ¿de qué hablaba?
¿Qué era todo eso?
Nupao empezó a golpear las rocas, y pegó un gran salto, lo que lo llevó más arriba de la montaña, donde había nieve, y siguió golpeando todo mientras una gran manta blanca lo cubría.
Recordaba una selva, un desierto, un grupo de científicos, una nave gigantesca a lo lejos, animales que nunca había visto, los templos todos destrozados, ¿qué era todo eso?, y siempre terminaba igual, la chica caía, y caía, y caía, y el no podía hacer nada, y ella decía algo, ¿qué era lo que decía?, y solo un nombre en su cabeza, uno sin sentido, de alguien que no podía recordar.
"¿Quién es Tebigong?", gritó con toda la fuerza de sus pulmones, mientras la nieve ya le imposibilitaba la visión.
"Aunque no puedes resfriarte, te recomendaría que vuelvas a los templos, o los demás se preocuparan por ti".
Nupao se dio vuelta, y vio a Dolphin, pero se veía diferente a como lo recordaba, tenía el pelo suelto, unas extrañas marcas en su brazo izquierdo, y se lo veía sonriendo, pero de verdad.
Entonces pestañeó, y vio que Dolphin seguía tal y como lo conocía, con esa sonrisa falsa de siempre.
"Tú eres el causante", Nupao no ocultó ira en su mensaje, e incluso se notó como crecía en el debido a la actitud impasible de su compañero, "te vi allí, yo…, yo estuve en el futuro, y estabas con vida ahí", Nupao se agarró la cabeza y empezó a sacudirla, "se supone que eres el más poderoso de todos nosotros, pero no vas a hacer nada para evitar todo lo que va a pasar", los recuerdos empezaron a entremezclarse en su cabeza, "el mundo devastado, y esa chica, esa chica", la imagen de la chica cayendo una y otra vez pasa por su mente, "esa chica va a morir por todo esto".
Dolphin se dio vuelta, pero Nupao siguió gritándole, ahora más fuerte.
"No puedes irte de aquí, yo terminare esto".
Nupao saltó para dar un puñetazo, pero Dolphin lo frenó sin demasiados problemas, de todas maneras, siguió insistiendo sin que siquiera llegara a dar un golpe.
"Nupao", Dolphin empujó a Nupao y lo dejó en el suelo, "espero que te calmes y vuelvas a los templos en paz, convendría que hables un poco mas con tus compañeros sobre esto que viste".
"¿Acaso va a ser como siempre?".
"¿De qué hablas?".
"Se supone que eres el que está más arriba de todos nosotros, ¿pero cuando has hecho valer eso?, desapareces miles de veces, nunca has hecho nada por nosotros más que estar arriba, como la figura de lo que nunca podremos superar".
Dolphin empezó a alejarse, pero Nupao no se detuvo en su discurso, "si no te hubieras ido, tal vez yo nunca hubiera terminado como terminé".
Fue raro en el corazón del líder de La Secta escuchar eso, sobre todo porque hasta ahora nada parecía afectarlo, pero luego de su derrota contra Shugenju, las dudas habían llegado, pero siguió adelante, dejando el lugar al poco tiempo.
Nupao no soportó eso tampoco, la ira iba creciendo más y más en su interior, y entonces, como si fuera un pequeño destello, las últimas palabras de la chica llegaron a su mente.
Gabo acababa de volver del pueblo, cuando vio llegar a Nupao, y decidió acercarse.
"Espero que hayas aclarado un poco tus ideas", dijo Gabo, pero al ver que Nupao seguía con una expresión de disgusto, levantó las manos, "no tienes que decirme nada".
"No, está bien", dijo Nupao, y por primera vez desde su regreso, sonrió, pero no como alguien con un corazón lleno de bondad, sino como alguien que está dispuesto a todo para lograr sus objetivos, "reúne a todos, es hora de cambiar las cosas por aquí".
Continuara…
