Capítulo veinticuatro.
Gohan, Bulma, Vegeta y Trunks volvieron a la fiesta que se estaba llevando a cabo en la terraza de la Corporación Capsula. Gokū ya había vuelto del palacio de Zeno-sama luego de dejar a Mirai Zeno-sama para que jugaran juntos, ahora se encontraba sentado frente a la mesa comiendo tranquilamente mientras los demás discutían sobre que podían hacer para ayudar a Mirai Trunks a volver a casa ya que su línea de tiempo había sido borrada completamente por Mirai Zeno-sama, el saiyajin de cabellos alborotados al notar que Bulma lo miraba un poco molesta y con las manos colocadas sobre su cadera, dejó de comer por un momento para ver a su mejor amiga.
-¡H-hola, Bulma!-la saludó Gokū levantando su mano y sonriendo como solía hacer normalmente pero la científica de cabellos celestes solo lo miraba con seriedad.
-Gokū-exclamó la científica de cabellos celestes aproximándose a él sin abandonar su mirada sería, se acercó hasta que quedaron frente a frente-¡¿cómo te atreves a desaparecer y llevarte la máquina del tiempo?! ¿acaso tienes al menos una idea de cuánto tiempo toma recargarla?-
-Lo siento, debí haber preguntado primero pero… te deje una nota ¿no la leíste?-preguntó el saiyajin de cabellos alborotados.
-Sí, la leí. Pero la próxima vez que quieras tomar algo de mi laboratorio, pregúntame primero en lugar de dejarme una nota-respondió Bulma molesta-por cierto ¿para qué tomaste prestada la máquina del tiempo?-
-La use para traer a Zeno-sama de la línea de tiempo de Mirai Trunks al presente, tenía que cumplir la promesa que le hice al Zeno-sama de esta línea de tiempo de traerle amigos para que pueda jugar-dijo Gokū-además, no se me ocurrió algo mejor y cuando llegue a al futuro alterno, no creí que Mirai Zeno-sama iba a ser capaz de eliminar todo el universo-
-¡Te olvidas que por poco nos elimina a nosotros si no huíamos de allí, insecto!-exclamó Vegeta enfadado.
-Está bien, eso no es lo importante, lo importante es que por fin logramos derrotar a Zamas, a Black Gokū y protegimos los demás universos alternos que estaban en peligro de ser eliminados-dijo Mirai Trunks fingiendo que estaba feliz por ello pero su sonrisa instantáneamente se borró y volvió a bajar la mirada hacia la mesa-aunque me da pena saber que ya no podré volver a casa y que tampoco tuve la oportunidad para despedirme de Mai-
-De hecho… hay una solución para ese problema-exclamó Bulma, gracias a que una idea fugaz había aparecido en su mente.
-¿Eh? Creí que habías dicho que no había solución para ese problema y que Mirai Trunks ya no tenía ningún lugar a donde ir-comentó Gokū mientras comía, todos los presentes en la fiesta (a excepción de Mirai Trunks) lo miraron seriamente y una gota de sudor apareció en la cabeza del saiyajin, reconociendo que había metido la pata otra vez.
-Eso era lo que pensaba antes pero… podríamos encontrar las esferas del dragón, pedir un deseo para restaurar la línea de tiempo de Mirai Trunks y también revivir a todas aquellas personas que murieron por los ataques de los androides y Black Gokū-sugirió la científica de cabellos celestes-aún me queda mucho trabajo por hacer, pues debo activar el radar para que podamos encontrar todas las esferas del dragón-
-No puedo creer lo que estoy escuchando, estos tontos siguen ignorando una regla universal tras otra…-dijo Beerus-sama completamente irritado.
-Supongo que esto también podríamos dejarlo pasar, después de todo, sigue vivo gracias a ellos, Beerus-sama-le recordó Whis.
Tres meses después…
Tomo mucho trabajo lograrlo pero finalmente, con ayuda de Bulma y su radar previamente mejorado y activado, Gokū junto con Vegeta y los demás guerreros Z lograron reunir todas las esferas del dragón. Durante ese período de tiempo, además de buscar las esferas del dragón con Gokū, Vegeta intentaba reservar un par de horas para ir con Gohan a espiar a Hyaku y sus dos amigos cuando estos terminaban las clases, averiguar a qué sitios iban todas las tardes y una vez que lograron "aprender" las rutinas que ellos hacían después de la escuela, pudieron comenzar a trabajar en un plan en secreto, pues nadie debía enterarse de lo que estaban por hacer, ni siquiera Trunks.
Una tarde, todos se habían reunido en el jardín de la Corporación Capsula para poder pedir el deseo que habían estado guardando por tres largos meses a las esferas del dragón. Bulma salió al jardín llevando una caja de cristal con el logo de la Corporación Capsula en la tapa que contenía las esferas del dragón que no habría podido encontrar sin la ayuda de Gokū, Vegeta, Mirai Trunks y los demás guerreros Z, colocó la caja en una mesa, la abrió y al instante las esferas del dragón brillaron bajo la luz del sol de aquella tarde.
-Muy bien, ya llegamos hasta aquí, no hay vuelta atrás… tenemos que traer el futuro de Mirai Trunks de regreso-pensó Bulma, estaba un poco nerviosa, pues nunca pensó que usaría las esferas del dragón para restaurar una línea de tiempo alterna, abrió los ojos y miró la caja que contenía las esferas del dragón-¡sal de ahí, Shenlong y haz realidad nuestros deseos!-
Al instante las esferas del dragón comenzaron a brillar con mayor intensidad, un rayo de luz cruzó el cielo y el dragón guardián de las esferas y portador de los deseos hizo su aparición frente a Bulma, Gokū, Vegeta, Mirai Trunks y los guerreros Z, los observó detenidamente a cada uno y finalmente habló.
-¿Quién se atrevió a invocarme? ¿cuáles son los tres deseos que van a pedir?-preguntó Shenlong, todos se quedaron callados al saber que solo podían pedir tres deseos, por lo tanto debían ser muy cuidadosos con lo que iban a desear, pues no había marcha atrás y tampoco había forma de restaurar el deseo que habían pedido hasta que las esferas del dragón volvieran a ser útiles.
-Fui yo-respondió Bulma-te invocamos para pedirte que restaures la línea de tiempo de Mirai Trunks-
-También queremos que revivas a todas aquellas personas que murieron intentando protegerse de los androides y Black Gokū-dijo Gohan acercándose unos pasos hacia el enorme dragón.
-Esos deseos… son complicados pero creo que se pueden cumplir-respondió Shenlong, sus ojos rojos se iluminaron por unos segundos y luego volvieron a su estado original-ya restauré la línea de tiempo alterna y reviví a todos los que murieron ¿tienen un último deseo que pedir?-
-Tengo que ser honesto, nosotros… no habíamos pensado en un tercer deseo-respondió Gohan un poco nervioso-de hecho, no tenemos idea de que pedir-
-¡Esperen!-gritó Goten corriendo hacia ellos-sé que pueden pedir como último deseo-
-¿Tienes alguna idea de que podemos pedir, Goten?-preguntó Gohan, el niño semi-saiyajin se acercó al oído de su hermano y susurró algo en secreto para que nadie más lo escuchara, nisiquiera Mirai Trunks-oye, eso no está nada mal, eres un genio, Goten-
-¿Y bien? ¿van a pedir su tercer deseo o no?-preguntó Shenlong esperando a que alguno de esos mortales pidiera el último deseo.
-Sí, ya sé que quiero pedir-respondió Gohan-quiero que revivas a Mirai Son Gohan, él fue el sensei de mi mejor amigo, Mirai Trunks y creo no sería justo que continuara viviendo en un mundo donde él no esté-
-Ese deseo… se puede cumplir-dijo Shenlong, al realizar el último deseo que le fue otorgado, desapareció y con ello las esferas del dragón perdieron su brillo, se elevaron al cielo dispersándose por distintos puntos del planeta dejando la caja de cristal completamente vacía. Gohan contempló el cielo naranja con ligeros tonos violáceos dando a entender que pronto vendría la noche, sintió un ligero toque en el hombro y al voltear su mirada se encontró con Vegeta.
-¿Qué sucede, Vegeta?-preguntó Gohan sin entender que estaba pasando, Vegeta no respondió, miró a los lados asegurándose de que nadie los estuviera observando o escuchando, tomó la muñeca de Gohan y caminaron a una parte alejada del jardín, cuando estuvieron a una distancia segura, lo acorraló contra la pared del enorme edificio en forma de domo-hey ¿qué estás haciendo? ¿vas a decirme que sucede o no?-
-Cállate, insecto. Hoy tenemos que poner nuestro plan en acción-le gritó el saiyajin en voz baja, al instante, Gohan recordó el plan que él y Vegeta llevaban planeando por tres largos meses para poder darles una lección a Hyaku y sus amigos por haber violado a Trunks, volvió a mirar a Vegeta y se limitó a asentir-¿y bien? ¿qué estamos esperando? hay que irnos de aquí cuanto antes-
Ambos saiyajin se asomaron por la pared, vieron que los demás estaban ocupados conversando así que aprovecharon esa pequeña oportunidad de distracción para poder escapar e ir al centro de Satan City pero apenas salieron de su escondite, tuvieron que detenerse pues escucharon la voz de Bulma llamándolos y aproximarse hacia ellos, haciendo que se quedaran quietos en su lugar como si fueran estatuas o un tetris (*) humano.
-¡Oigan! ¿a dónde creen que van ustedes dos?-preguntó Bulma parada de brazos cruzados frente a Gohan y Vegeta, el príncipe saiyajin rápidamente deshizo la posición en la que estaba quedando parado de forma autoritaria frente a su esposa.
-Eso no es algo que deba importarte, Onna. Gohan y yo tenemos asuntos que hacer y no regresaremos hasta dentro de un par de horas-respondió Vegeta de manera directa, demasiado directa, tomó a Gohan de la muñeca y lo jaló quedando de pie a pocos centímetros de él-¡vámonos, Gohan! no hay tiempo que perder-
-S-Sí, lo siento, Vegeta.
Enseguida, Gohan y Vegeta se alejaron corriendo de la Corporación Capsula y se dirigieron volando hacia el centro de Satan City, antes de llegar, Gohan oprimió el botón de su viejo reloj con su traje de "Gran Saiyaman" y se disfrazó para permanecer de incógnito, ya había tenido suficientes problemas con la policía hace tres años atrás y no quería volver a repetir ese suceso. Una vez allí comenzaron a rastrear el ki de Hyaku, ya que él era el más "fuerte" de los tres chicos y por ser el líder del grupo, había sido el primero en tener el privilegio de violar a Trunks, tras unos diez minutos buscando su ki, Gohan pudo detectarlo en el árcade, estaba a punto de aterrizar pero Vegeta lo detuvo y le señaló un callejón pues debían tenderles una trampa. Mientras eso ocurría, Hyaku y sus amigos estaban en el árcade del centro de Satan City jugando videojuegos, habían decidió ir a divertirse un poco después de la escuela y antes de llegar a casa para hacer sus tareas, aunque normalmente no las hacían ya que le pedían a otros niños que les dieran sus tareas para copiar las respuestas y así poder pasar la clase.
-¡Sí! ¡gané otra vez! ¡en tu cara, Muasaki!-exclamó Hyaku entusiasmado mirando a Muasaki.
-¡Maldición, Hyaku! No puede ser que cada vez que jugamos siempre me ganes-protestó Muasaki cruzado de brazos.
-Aaaw, no te enojes conmigo-dijo Hyaku burlonamente picando la mejilla de su amigo con el dedo, Muasaki se resistió por unos segundos pero no pudo evitar ceder y comenzar a reírse a carcajadas junto a su líder.
-Oigan ¿quieren dejar de hacer eso? me están avergonzando-dijo el tercer chico del grupo mirando a sus otros dos amigos, al percatarse de esto, Hyaku se separó rápidamente de Muasaki ligeramente avergonzado por lo que acababa de hacer, además de que noto la mirada extraña de otros niños y niñas que se encontraban allí-¿podemos irnos ya de aquí? estoy aburrido y si mis padres ven que no estoy en casa haciendo la tarea me matarán-
-¿Qué rayos tiene que ver eso?-preguntó Hyaku mirando a su amigo con una expresión incrédula pero luego volvió a ponerse serio-está bien, como ustedes digan… vámonos de aquí, ya no me queda dinero para seguir jugando-
Vegeta estaba asomado en la pared del árcade aguardando el momento en que Hyaku y sus amigos salieran, unos segundos más tarde los vio salir por la puerta principal del local y enseguida se dirigió al callejón que no se encontraba muy lejos del árcade para poder ejecutar el plan que había estado organizando con Gohan. Hyaku y sus amigos se alejaron caminando del árcade mientras hablaban de cosas triviales y se hacían bromas pesadas unos a otros pero enseguida se detuvieron al ver al príncipe saiyajin apoyado contra la pared del callejón de brazos cruzados, Gohan estaba escondido en un contenedor de basura, atento a las acciones de Vegeta.
-¿Quién eres tú?-preguntó Hyaku al ver a Vegeta apoyado en la pared. El príncipe saiyajin tenía los ojos cerrados y seguía de brazos cruzados sin dejar de lado su semblante serio, Gohan solo observaba desde su escondite sin saber que estaba planeando hacer-¡oye! ¿me escuchas, insecto? ¿quién eres tú y qué haces aquí?-
-Ustedes tres son amigos de Trunks ¿no es así?-preguntó Vegeta, Hyaku y sus dos amigos se miraron entre ellos sin saber que responder-¡les estoy hablando, sabandijas! Ustedes son amigos de Trunks ¿si o no?-
-¡H-Hai!-respondieron los tres chicos al unísono un poco atemorizados por el tono de voz con el que les habló el príncipe saiyajin.
-Perfecto, y ya que ustedes son amigos de Trunks, quiero invitarlos a una pequeña… eh… fiesta que organizó en su casa-dijo Vegeta.
-Bueno… una fiesta no se oye nada mal ¿dónde queda la casa de Trunks?-preguntó Hyaku con curiosidad.
-Queda a veinte minutos de aquí, les sugiero que vengan lo más temprano posible, no querrán hacer esperar a su amigo ¿verdad?
Vegeta le hizo una señal secreta a Gohan (quien aún seguía escondido detrás del contenedor de basura) indicándole que lo siguiera, el semi-saiyajin de cabellos oscuros obedeció y salió de detrás del contenedor, vio como Hyaku y sus amigos se alejaban de aquel frío callejón, Gohan se aseguró de que se hubieran alejado lo suficiente y cuando dejó de escuchar sus voces, se acercó caminando rápidamente hacia Vegeta.
-¿Qué crees que estás haciendo?-exclamó Gohan en voz baja pero audible para que Vegeta lo escuchara.
-Tranquilízate, insecto. tengo una idea-respondió Vegeta-tú solo sígueme y cuando te dé mi señal, entrarás en acción ¿de acuerdo?-
Ambos saiyajines regresaron volando velozmente a la Corporación Capsula, a pocos metros de llegar, cada uno voló por lados opuestos, Vegeta aterrizó en la entrada mientras Gohan se escondía en el jardín, cerca de la puerta que daba ingreso a la enorme edificación, tenía suerte de que nadie lo haya visto, si eso ocurría, todo el plan se estropearía. El príncipe saiyajin esperó por unos minutos y finalmente, Hyaku y sus amigos llegaron al enorme edificio en forma de domo, al principio los tres chicos se quedaron un poco sorprendidos, pues nunca imaginaron que el niño al que habían estado molestando todo este tiempo viviera en una casa tan grande, Hyaku salió rápidamente de su asombro y miró a Vegeta con los brazos cruzados y una expresión desafiante en el rostro.
-Seguimos tus instrucciones y vinimos hasta aquí ¿dónde es la fiesta, insecto?-preguntó Hyaku sin dejar de lado su pésima actitud.
Vegeta no respondió, pues poco le importaba el mal comportamiento de aquel niño, caminó por uno de los pasillos de la Corporación Capsula con Hyaku y sus dos amigos siguiéndolo detrás, tras recorrer un breve trayecto se detuvieron frente a una enorme puerta metálica con un panel para insertar un código y una manija de rosca para poder abrirla.
-Muy bien, aquí dentro es la fiesta, sabandijas-dijo Vegeta parado de brazos cruzados junto a la puerta, Hyaku y Muasaki se acercaron a ver que estaba escrito en la puerta y pudieron leer las siguientes palabras: Cámara de gravedad. Vegeta noto como los tres amigos se miraron entre ellos entusiasmados, pues debían creer que la cámara de gravedad era un lugar donde se jugaban juegos con temática espacial o algo así, no estaba seguro, después de todo, a él poco le importaban esas cosas que usaban los humanos para entretenerse.
Al entrar en la cámara de gravedad, Hyaku, Muasaki y su otro amigo se asombraron de lo enorme y espaciosa que era esa habitación. Comenzaron a caminar lentamente observando todo a su alrededor, pudieron ver unas luces en el techo (que eran los láseres con los que Vegeta entrenaba), unas compuertas (de donde salían los robots programados por el padre de Bulma) y un panel de control encendido, los tres chicos se voltearon para preguntarle a Vegeta cuál era el botón para sacar los cascos de realidad virtual y jugar un rato hasta que llegara Trunks pero el príncipe saiyajin no se encontraba detrás de ellos, de hecho, nunca se dieron cuenta de que la cámara de gravedad estaba totalmente a oscuras. De pronto, algo les rozó la espalda dándoles escalofríos y al girar la mirada hacia la izquierda se encontraron con la sombra de Vegeta parado junto al panel de control, los tres chicos sintieron que el pánico los invadía, por un momento les surgió la idea de escapar ya que se percataron de que habían caído en una trampa pero el príncipe saiyajin oprimió un botón del panel de control de la cámara de gravedad, haciendo que la gravedad en aquel lugar bajara a diez niveles de presión. Los tres chicos sintieron como las piernas comenzaban a fallarles y lentamente caían hasta quedar de rodillas en el suelo, luego el resto de su cuerpo cayó haciendo que quedaran acostados, completamente incapaces de moverse o levantarse siquiera.
-Q-Que… ¿qué pasa? ¡¿qué pasa?! ¿por qué no puedo moverme?-exclamó Hyaku intentando levantar la cabeza pero cada vez que lo intentaba, su cabeza temblaba por la falta de fuerza que su cuerpo poseía y nuevamente quedaba apoyada contra el frío suelo, dirigió su mirada hacia sus amigos-¡ayúdenme, chicos!-
-N-No podemos… estamos en las mismas condiciones que tú, baka-le gritó Muasaki.
-¡Entonces no digas nada! ¡no tienes derecho a responderme así!-le gritó de igual manera el líder del pequeño grupo.
Los tres chicos elevaron su mirada al techo al ver una sombra pasar volando velozmente, sintieron sus corazones latir con fuerza dentro de su pecho, señal de que estaban asustados, vieron aquella sombra volando sobre ellos y luego sus miradas se posaron sobre una figura que apenas podía distinguirse en la oscuridad. De pronto, se escucharon unos lentos pasos avanzar hacia ellos a través de la oscuridad, hasta que la figura se reveló, siendo nada más y nada menos que Gohan usando su viejo disfraz de "Gran Saiyaman", Hyaku levantó su cabeza débilmente para poder ver mejor al semi-saiyajin disfrazado.
-T-Tú… ¿q-quién eres?-preguntó Hyaku respirando agitadamente debido a la falta de presión en la cámara de gravedad, Gohan no respondió, solo se quedó parado frente a los tres chicos con los brazos cruzados, solo se podía ver su sonrisa debajo del casco que estaba usando-¡respóndeme! ¡¿tú quien eres?!-
-Soy alguien que se encarga de proteger a los indefensos y darle su merecido a quienes se dedican a hacer daño-dijo Gohan-yo soy… yo soy… ¡el Gran Saiyaman!-
Tras terminar esa frase, Gohan hizo una de aquellas ridículas poses que solía hacer cuando defendía Satan City de crímenes que para cualquier ser humano eran habituales, disfrazado de aquel superhéroe que parecía haber sido sacado de algún anime, los tres chicos miraron a Gohan y luego se miraron entre ellos para echarse a reír a carcajadas, cosa que molestó al semi-saiyajin de cabellos oscuros quien los miró enfadado.
-Jajajaja ¡oh dioses! ¡eso fue muy gracioso! Jajaja-exclamó Muasaki sin dejar de reír a carcajadas.
-Tendría que disculparnos pero… nunca antes hemos oído a alguien hablar de usted, "Gran Saiyaman"-comentó Hyaku con sarcasmo. ¡Ojala nunca hubiera dicho eso! Gohan se acercó a él y le dio una patada que lo empujo lejos e hizo que se estrellara contra la pared golpeándose la cabeza, cerró los ojos emitiendo un quejido de dolor pero no duró suficiente, Gohan lo tomó con fuerza de la camisa haciendo que lo mirara fijamente, el chico comenzó a temblar de miedo pero intentó mantenerse firme para que el semi-saiyajin disfrazado no se diera cuenta de que se estaba asustado, abrió la boca para poder decir algo pero Gohan no lo dejó hablar, pues le había dado un fuerte puñetazo en el rostro, un segundo golpe se hizo sentir, esta vez en el extremo de la boca de Hyaku seguido de un tercero y para ese momento la boca del chico derramaba sangre.
-N-No entiendo porque me hace esto… ¿qué fue lo que le hice?-preguntó Hyaku.
-¿"Qué fue lo que hiciste" dices? Tú mismo deberías saber que fue lo que hiciste-respondió Gohan enfadado sacudiendo a Hyaku con fuerza, el chico lo miró con su boca sangrante ligeramente abierta.
-Yo… no sé de que está hablando…
-¡Mientes! ¡tú le hiciste algo horrible a alguien que es muy importante para mí!-gritó Gohan. Hyaku, quien aún estaba aturdido por los golpes, recordó a cierto niño de cabellos lilas a quien hace unos meses había violado y comenzó a reírse, molestando a Gohan-¡¿de qué te ríes?! yo no le veo lo gracioso al asunto-
-¿Acaso ese niño llamado Trunks era alguien importante para ti? ¿por qué lo dices? ¿qué rayos eres tú de él? ¡me imagino que tú no eres absolutamente nada de él!-dijo Hyaku mientras la sangre seguía cayendo de su boca, Gohan sujetó su rostro con una mano y sin perder tiempo, apoyó bruscamente al chico en el suelo con él arrodillado a su lado.
-¡Te equivocas! no saques conclusiones erróneas, yo soy su amigo… no, soy más que eso, yo soy su novio-respondió Gohan molesto, Hyaku se rió entre dientes mientras el semi-saiyajin de cabellos oscuros sostenía fuertemente su rostro con sus dedos.
-Oh, no lo sabía ¿él es tu novio? pues… ¡lamento mucho informarte que yo lo folle primero! así es, le quite a tu novio su preciada virginidad y lo tenemos grabado en video-exclamó el chico con arrogancia, Gohan levantó su cabeza en un arranque de ira y comenzó a estrellarla contra el suelo repetidas veces atontándolo-e-eso dolió…-
-¿Cuál… video? ¿de qué estás hablando?-dijo Gohan sin entender de que estaba hablando ese chico, rápidamente soltó a Hyaku, abandonó la cámara de gravedad y caminó a la sala de estar encontrándose con las mochilas de los chicos en el sofá, abrió una por una buscando el video, finalmente lo encontró y rápidamente regresó a la cámara de gravedad, se acercó a Hyaku y le mostró la pantalla del teléfono que contenía el video-¿es este?-Hyaku no respondió, solo cerró los ojos sintiendo unas enormes ganas de echarse a llorar.
-Por favor, déjame ir…
-¡¿Es este el video, si o no?!
-S-Sí…
Gohan alejó el teléfono del rostro de Hyaku y le puso "play" al video, con cada segundo que pasaba mirando ese video sentía como el enojo invadía su cuerpo pero debía controlarse, pues si llegaba a enojarse demasiado podía llegar a convertirse en súper saiyajin y no quería que esos chicos descubrieran sus poderes. Los dos "secuaces" de Hyaku desviaron la mirada completamente avergonzados, no se atrevían a hablar, el sonido del video resonaba por toda la cámara de gravedad penetrando sus oídos.
*Inicio del video*
-¿Está encendido? ¿esta cosa está grabando?
-¡Claro que sí, idiota! Solo empieza de una vez-le ordenó una voz, pero la pantalla solo mostraba una pared de azulejos blancos.
Al instante la pantalla se acomodó y se podía apreciar el cuerpo desnudo de Trunks recostado en el frío suelo, estaba atado por los pies y manos, amordazado, con los ojos ligeramente enrojecidos y la cara mojada por las lágrimas que resbalaban por sus mejillas, apenas se veía su rostro por completo a través de sus despeinados mechones lilas, tenía unas ligeras marcas rojas en los tobillos y las muñecas, señal de que había estado intentando escapar hace unos segundos pero todo lo que logró fue hacerse más daño. La cámara se volteó y rápidamente se mostró el rostro del chico que estaba grabando el video, aunque se veía algo borroso debido a que la cámara estaba mal enfocada.
-Buenas tardes a todos ¡hoy les presentaremos un espectáculo gay protagonizado por nuestro querido "amigo", Trunks Briefs!-exclamó el chico riéndose a carcajadas al igual que sus otros dos amigos-oigan, en serio, dejando de lado las bromas ¿me pueden decir para qué estamos grabando esto?-
-¡Para la posteridad es que estamos grabando esto, insecto!-exclamó Hyaku enfadado, el chico que grababa asintió, filmó hacia abajo mostrando sus zapatillas, se acercó a Trunks y él comenzó a retroceder arrastrándose por el frío suelo sin dejar de temblar, una de las zapatillas del chico empujó al semi-saiyajin de cabellos lilas en su hombro haciendo que quedara recostado bruscamente en el suelo, intentó esconder su rostro sin éxito, pues sintió como Hyaku lo tomaba fuertemente de los cabellos y lo hacía mirar a la cámara.
-¡Mira a la cámara, inútil! ¿qué no ves que te estamos grabando?-dijo Hyaku molesto con el rostro a unos centímetros cerca del menor.
Trunks miró hacia la cámara con el cabello despeinado y los ojos brillando por las lágrimas que amenazaban con salir de ellos. El video siguió, mostrando a los dos amigos de Hyaku detrás de Trunks, quienes se desabrocharon los pantalones bajándolos junto con la ropa interior hasta las rodillas y comenzaron a masturbarse encima de él, el semi-saiyajin de cabellos lilas intentó deshacer los nudos que ataban sus manos frotando sus muñecas en un vano intento por querer escapar.
-Sonríe un poco, Trunks. Nosotros sabemos que te encanta hacer esto, sonríe para la cámara, insecto-dijo Hyaku sin dejar de filmar al menor quien parecía estar gritando el nombre de Gohan con su mirada a través de la pantalla, sin poder contenerse más, los dos amigos de Hyaku llegaron al orgasmo y se corrieron sobre el cuerpo del menor quien cerró los ojos y desvió la cabeza quejándose del asco, aunque no se podía oír mucho por tener la boca amordazada.
*Fin del video*
Gohan se quedó en silencio por un largo rato hasta que finalmente levantó su mirada ensombrecida, la cual no se podía ver debido a que el casco que usaba tenía unos lentes de vidrio polarizado que por dentro contenían un escáner que había instalado Bulma para que pudiera rastrear la ubicación de los delincuentes con más facilidad sin necesidad de sentir sus ki. Apretó fuertemente el teléfono en la mano mientras dirigía la mirada hacia los dos "secuaces" de Hyaku quienes aún seguían inmóviles en el suelo.
-¿Quién hizo esto?-preguntó el semi-saiyajin de cabellos oscuros lentamente sin soltar el teléfono, Hyaku y Muasaki se miraron al mismo tiempo completamente horrorizados y luego desviaron sus miradas hacia su amigo.
-¡Fue él! ¡él lo hizo! ¡Shichi fue el que grabó el video!-gritaron ambos chicos, delatando a quien consideraban su amigo.
-¡Son unos desgraciados…!-les gritó Shichi pero no pudo seguir hablando, pues Gohan lo calló de un solo movimiento introduciéndole su teléfono en la boca y con su palma enguantada empujó el teléfono lo más que pudo por el estrecho pasaje de su garganta, el chico comenzó a moverse desesperadamente y cerró los ojos lentamente al saber que se estaba ahogando pero Gohan no iba a dejar las cosas así, no quería matarlos, solo quería darles una lección. Sin pensarlo siquiera, le dio un fuerte puñetazo en el estómago y Shichi logró expulsar el teléfono de su garganta, hizo una horrible arcada y vomitó en el suelo haciendo que sus amigos pusieran una leve expresión de asco e incredulidad.
-Muy bien, creo que con eso fue suficiente… ahora escuchen bien lo que voy a decir porque no lo pienso repetir-les dijo Gohan seriamente, Hyaku y Shichi se encontraban retorciéndose de dolor y Muasaki se estaba muriendo de miedo-Trunks es alguien muy importante para mí, es el amor de mi vida y por él haría lo que sea ¿me oyeron? lo que sea, incluso podría acabar con sus vidas en este mismo instante pero en lugar de eso pienso dejarles una advertencia… vuelven a acercarse a Trunks o incluso a tocarlo y se las verán conmigo y con su padre ¡¿entendido?!-
-S-Sí…
-¿Sí qué?
-¡Sí, Gran Saiyaman!-exclamaron los tres chicos atemorizados, Gohan sonrió levemente al saber que había cumplido su objetivo y ahora tenía a esos tres chicos a sus pies.
-Perfecto, pueden retirarse-dijo Gohan, se acercó al panel de control desactivando los diez niveles de presión que Vegeta había programado previamente Hyaku y Shichi se levantaron del suelo y salieron corriendo de la cámara de gravedad lo más rápido que podían, Hyaku corría con un poco de dificultad debido a que una de sus manos cubría su boca ensangrentada, en cambio, Muasaki permaneció recostado en el suelo de la cámara de gravedad mirando a Gohan atemorizado-ya vete de aquí si no quieres terminar igual que ellos-
El chico asintió rápidamente, se levanto torpemente del suelo y salió casi tropezándose de la cámara de gravedad. En ese preciso instante en que Muasaki salió corriendo de la cámara de gravedad, Bulma, Gokū y los guerreros Z entraron en la Corporación Capsula y vieron como Hyaku y Shichi salían corriendo por la puerta que daba al jardín, Bulma supuso que algo había pasado y corrió lo más rápido que pudo hacia la cámara de gravedad, al llegar se encontró con Gohan quien estaba usando su viejo traje de "Gran Saiyaman" tenía uno de sus guantes blancos manchado de sangre, había unas manchas de sangre cerca de la pared que se extendían hasta la puerta y un charco de vómito a pocos centímetros del semi-saiyajin de cabellos oscuros.
-¡Gohan!-dijo Bulma llamando la atención del semi-saiyajin mayor-que… ¿qué fue lo que pasó aquí? ¿quiénes eran esos chicos? ¿por qué hay manchas de sangre en la cámara de gravedad? ¿tienes idea cuanto tiempo me toma limpiar este lugar?-
-Primero que nada, tranquilízate, Bulma-dijo Gohan, la científica de cabellos celestes asintió, tomó aire y respiró profundo para calmarse-verás, lo que pasó aquí… es algo difícil de explicar-
-No importa, lo que sea que haya pasado ahí adentro lo entenderé, prometo no enfadarme…-dijo Bulma, Gohan estaba a punto de hablar pero fue interrumpido-pero quiero que me digas toda la verdad ¿de acuerdo?-
-Está bien.
Un rato más tarde, Gohan le explicó a todos lo que había pasado en la cámara de gravedad, el plan que había elaborado junto a Vegeta para poder darle una lección a Hyaku y sus dos amigos por lo que le habían hecho a Trunks varios meses atrás. Trunks estaba agradecido porque Gohan hubiera logrado enfrentar a esos chicos, cosa que él no había podido hacer debido a que en ese momento se encontraba en un estado de vulnerabilidad y le fue imposible defenderse, los demás, en cambio, no podían dar crédito a lo que Gohan estaba diciendo, para ellos estuvo mal que Gohan haya golpeado a unos chicos todo por querer defender a Trunks y sin perder tiempo comenzaron a criticar al semi-saiyajin por sus acciones, Gohan intentó defender lo que hizo justificando que solo intentaba proteger a Trunks pero nadie le creía, entonces Bulma no tuvo más opción que defenderlo.
-¡Escúchenme todos! Entiendo que lo que Gohan hizo estuvo mal y que no debió haber atormentado a esos chicos pero piénsenlo bien… si su pareja hubiera pasado por una situación similar ¿ustedes que hubieran hecho? ¿acaso dejarían pasar por alto lo que sucedió o la hubieran defendido a pesar de todo?-preguntó Bulma-además, Gohan tuvo una muy buena razón para hacer esto, él solo estaba tratando de proteger a Trunks-
Por unos segundos nadie dijo nada, todos estaban muy apenados por haber tratado a Gohan de esa manera, tuvieron que reconocer que Bulma tenía razón en lo que decía.
-B-Bueno… supongo que te debemos una disculpa-dijo Yamcha avergonzado por cómo había tratado a su amigo.
-Bulma tenía razón, solo intentabas proteger a Trunks, lo sentimos mucho, Gohan-se disculpó Krillin cabizbajo.
-Ahora que lo considero mejor, yo también hubiera hecho lo imposible para proteger a la persona que amo si se encontrara en una situación similar-dijo Mirai Trunks-y también me disculpo por no apoyarte en lo que hiciste, Gohan-
-Está bien, no hay necesidad de disculparse, reconozco que lo que hice estuvo mal pero tenía que hacer algo para proteger a Trunks-dijo Gohan.
-Entonces, supongo que todo ya está arreglado ¿no? ¿qué pasó con esos chicos?-preguntó Gokū recordando que había visto a Hyaku y a sus dos amigos salir corriendo de la Corporación Capsula-no habrás pensado en matarlos ¿verdad?-
-De hecho… lo había considerado pero no lo hice. En su lugar los dejé ir con una advertencia-respondió Gohan-les dije que si volvían a molestar a Trunks, iban a tener que enfrentarse conmigo y con Vegeta si era necesario-
Después de recibir disculpas de sus amigos, Gohan comenzó a contarle a los guerreros Z todo lo que había sucedido dentro de la cámara de gravedad, Trunks lo escuchaba sin interrumpir y con una sonrisa en el rostro, pues le alegraba saber que sus acosadores habían recibido su castigo, también estaba feliz de que Gohan lo hubiera salvado y por fin era libre, no tenía nada de qué preocuparse, ansiaba ver como habían quedado Hyaku y sus amigos luego de los golpes que su novio les había dado. De pronto, en medio del relato, Bulma apoyó su mano en el hombro de Gohan y le hizo una seña para que la siguiera al pasillo pues tenía algo importante que decirle, el semi-saiyajin se levantó del sofá, salió de la sala y caminó al pasillo, cuando la científica de cabellos celestes notó que estaban a una distancia segura, se detuvieron.
-¿Qué sucede, Bulma? ¿por qué me trajiste hasta aquí?-preguntó Gohan mirando a la científica de cabellos celestes.
-Necesitaba que estuviéramos a solas, hay algo que debo darte y no puedo hacerlo si están todos en la sala-respondió Bulma, acto seguido, sacó unos sobres y se los entregó a Gohan quien los miró sin entender que estaba pasando y porque de repente le daba unos sobres-ábrelos ¿qué estás esperando? son para ti-
Gohan no respondió, abrió el primer sobre con las manos un poco temblorosas por los nervios y extrajo unos papeles que tenían impreso el símbolo de una universidad, abrió el segundo sobre y contenía una carta que al parecer provenía de una empresa que también pertenecía a la misma universidad que le envió el primer sobre, leyó el contenido detenidamente mientras sentía que las lágrimas se asomaban por sus ojos por la emoción que estaba sintiendo, guardó los papeles lo mejor que pudo y se secó las lágrimas con el dorso de la mano (sí, ya había desactivado su transformación hace unos minutos).
-B-Bulma… e-esto… no sé qué decir… ¿de dónde sacaste estos sobres? ¿por qué no me los diste antes?-dijo Gohan sin poder creer que algo así de verdad estuviera pasando.
-Me dieron esos sobres un día que tú no estabas, decidí quedármelos hasta que tuviera el valor para entregártelos, pues no sabía cómo ibas a reaccionar-respondió Bulma-el primer sobre contiene una beca para estudiar en una universidad muy importante, no está muy lejos de aquí y el segundo sobre tiene una carta en la que te ofrecen un trabajo en una empresa dentro de la universidad-la científica dejo de hablar al ver como los ojos del semi-saiyajin brillaban por las lágrimas que se acumulaban en ellos-Gohan, no llores, no hay razón para llorar, esto es algo bueno para ti ¿acaso no te gusto la propuesta?-
-¿Estás bromeando? ¡claro que sí! esto es lo mejor que me ha pasado hasta ahora, muchas gracias, Bulma-respondió Gohan abrazando a la científica de cabellos azules, quien se mostró sorprendida al principio pero después correspondió al abrazo.
Al día siguiente, Bulma estaba re-programando las coordenadas de la máquina del tiempo, la línea de tiempo alterna había sido totalmente restaurada y Mirai Trunks no podía esperar ni un minuto más para regresar a casa, si Shenlong había logrado revivir a todos aquellos que murieron intentando protegerse de los androides y Black Gokū, eso también quería decir que su madre, su padre, Mirai Gokū y los guerreros Z estaban vivos, en especial su sensei Gohan, ansiaba llegar lo más pronto posible para abrazar a su madre y a Gohan. El joven de cabellos lilas estaba a punto de subir a la máquina del tiempo cuando sintió una mano posarse sobre su hombro, giró su mirada notando que Bulma estaba parada detrás de él.
-Espera, antes de que te vayas, quiero darte algo-dijo Bulma, acercándole una caja blanca a Mirai Trunks ¿qué sería eso? ¿acaso le había hecho otro regalo? la científica de cabellos celestes abrió la caja y dentro de ella había una cantidad considerable de capsulas, todas con numeraciones y etiquetas de diversos colores-llévate esto contigo, empaque todo lo necesario en caso de que un desastre como ese vuelva a ocurrir-
-Gracias, mamá-le agradeció el joven de cabellos lilas tomando aquella caja con las capsulas que preparó Bulma.
-Te has vuelto muy fuerte durante todo este tiempo, Trunks. espero que sigas entrenando para poder proteger la tierra y no tener que depender de nadie nunca más-dijo Gokū quien estaba feliz por el progreso de su amigo-pero, ya sabes, si todo se sale de control no dudes en venir a pedirnos ayuda-
-No te preocupes, seguiré entrenando para proteger la tierra y no tener que volver a molestarlos-respondió Mirai Trunks, escuchó el sollozo de una niña junto con unos pasos correr hacia él y supo que se trataba de Bra, el joven de cabellos lilas apenas tuvo tiempo de reaccionar pues vio como la niña semi-saiyajin se abalanzaba sobre él y lo abrazaba con fuerza.
-Onii-chan ¡no quiero que te vayas! ¡por favor, quédate!-exclamó Bra escondiendo su carita en el pecho de su hermano de un futuro alterno para que no la vea llorar, Mirai Trunks se sintió mal por ella pero no había nada que pudiera hacer.
-Lo siento, sabes que me gustaría quedarme pero… hay personas que me necesitan en mi línea de tiempo y no puedo abandonarlas-respondió Mirai Trunks abrazando a la niña de cabellos celestes-además-miro a su contraparte del presente quien miraba como su hermana abrazaba a Mirai Trunks-aquí tienes a tu verdadero Onii-chan y estoy seguro de que él te va a proteger-
Bra se separó de Mirai Trunks, lo miró fijamente por unos segundos, luego miro a su Onii-chan y asintió mientras se secaba las lágrimas con una de sus pequeñas manos cerradas en un puño. La niña de cabellos celestes escuchó los pasos de Gohan acercarse a Mirai Trunks, se bajó de su regazo y se alejó caminando de allí hasta llegar con su madre, quien la cargó en sus brazos, el semi-saiyajin de cabellos oscuros acercó su mano a su mejor amigo de un futuro alterno para ayudarlo a levantarse y este no rechazó la oferta por no ser descortés. Apenas se levantó se quedaron mirándose fijamente por unos breves segundos, desviaron la mirada en lados opuestos y luego volvieron a mirarse, ambos estaban un poco nerviosos, pues no sabían que decir y además esa sería la última vez que volverían a estar tan cerca uno del otro.
-Uh… yo…-dijo Mirai Trunks con un nudo de nervios en la voz mientras llevaba una mano a la nuca como solía hacer su sensei Gohan.
-Esto… yo… yo… ¡te deseo mucha suerte!-exclamó Gohan llamando la atención del joven de cabellos lilas-y… y también espero que encuentres la felicidad que estás buscando. Algún día me gustaría ir a conocer tu línea de tiempo y ver cuántas cosas han cambiado y si no te molesta, quisiera saludar a Mirai Bulma-
-Se lo diré cuando llegue y veré que puedo hacer-respondió el joven de cabellos lilas riendo nerviosamente-yo también espero que seas feliz y asegúrate de cuidar bien de mi yo de esta línea de tiempo-
-Lo haré, no te preocupes por eso.
Mirai Trunks subió las escaleras para entrar a la máquina del tiempo, antes de entrar observó a sus amigos y familia por última vez, sonrió levemente, terminó de subir las escaleras, entró de un salto a la máquina, encendió el motor y la máquina comenzó a elevarse hacia el cielo mientras una luz azul la rodeaba, escuchó a sus amigos y familia despedirse de él allá abajo, miró hacia el horizonte mientras oprimía unos botones del panel de control de la máquina, varios recuerdos le llegaron a la mente, entre ellos, los momentos que había vivido con su sensei Gohan cuando era niño, se alegró al saber que pronto lo volvería a ver.
-Gracias a todos, gracias por ayudarme. Espero que muy pronto nos volvamos a ver-pensó el joven de cabellos lilas, la luz azul rodeó la máquina desapareciendo completamente y esta vez para siempre.
Gohan se quedó observando como la máquina del tiempo era rodeada por la luz azul hasta que desapareció por completo dejando nada más que un pequeño destello de luz blanco en el cielo, Trunks se acercó a él, tomó la tela de su traje de mecánico azul jalándolo levemente para llamar su atención. El semi-saiyajin de cabellos oscuros se dio cuenta de ello y desvió su mirada hacia abajo encontrándose con Trunks a su lado.
-Vas a extrañarlo ¿no es así?-preguntó Trunks mientras tomaba la mano de su novio y le sonreía.
-Puede que sí lo vaya a extrañar un poco pero eso no me preocupa, porque…- respondió Gohan, acto seguido cargo a Trunks en sus brazos para que pudiera verlo a los ojos desde una altura apropiada-después de todo, te tengo a ti-
Trunks se rió levemente y Gohan sonrió, esa risa siempre le había parecido adorable. El semi-saiyajin de cabellos lilas rodeó el cuello de su novio con sus brazos atrayéndolo hacia él en un abrazo, un abrazo que Gohan no pudo rechazar y correspondió al abrazo mientras cerraba los ojos y sonreía, dejándose llevar por la cálida sensación de volver a tener a Trunks cerca de él y estaba completamente seguro de que esta vez sería para siempre.
