Esta historia es Arsinoe de Blassenville gracias por permitirme traducirla y gracias a Angela Black Blood por betear.

Capitulo 25

Draco agarro a Harry justo después del desayuno el domingo, en parte queriendo saber cómo le habían caído a Harry los "incompetentes" Hufflepuff, pero mayormente, claro está, para hablar de sí mismo. Les hizo una seña con la cabeza a todos los de la mesa Hufflepuff, sus ojos deslizándose lejos de Justin.

"Vamos afuera," le dijo, llevando a Harry con él. "Madre me envió una caja de Chapeaux. Dijo que los compartiera contigo."

La escuela se veía poco poblada esa mañana mientras cruzaban las grandes escaleras. Draco describió la gloria de la sala Común de Slytherin en detalle, y le dijo a Harry como su llegada había totalmente trastornado las políticas internas de la casa.

"Los de segundo año no son realmente de las mejores familias, y no hay muchos de tercer año. Voy a tener todas las oportunidades de establecerme muy bien en la casa en los próximos años. Zabini será mi única competencia para prefecto, pero su padre esta muerto, y su madre probablemente causara otro escándalo antes de eso. Al Profesor Snape de todas maneras le agrado, y es el Jefe de Casa quien elige a los prefectos. El Director elige a los Premios Anuales, por supuesto, así que Padre me dijo que no lo esperara y que no me preocupara al respecto, pero es importante que sea el primero en mi casa, especialmente ahora que tu estas en Hufflepuff y no tengo verdadera competencia en Slytherin."

Su padre le había dicho que no repitiera el resto de la carta, pero Draco después de todo, solo tenía once años.

"Padre dice que es probablemente mejor el que no estemos en la misma casa. Con tu fama, es probable que domines tu año sin importar la casa en la que estés. Contigo en Hufflepuff, y yo en Slytherin, son dos casas que podemos controlar juntos. ¡Eso es la mitad de nuestro año! Yo diría que es bastante bueno para niños de primer año."

"En realidad yo no he pensado en controlar a nadie. Los de Hufflepuff son agradables. Tenemos un chico de tercero cuidándonos, y hay muchas actividades organizadas. Tenemos Noche de Estudio, y después dijo la Profesora Sprout tendremos una Noche de Talento"

"Si, si, todo muy bien, me atrevería a decir. Pero el hecho es que en unos cuantos años podremos regir la escuela como queramos. Los Ravenclaw no parecen tener ningún líder, y los Gryffindor están divididos."

"Que mal que lo demás Gryffindor no sean más amigables con Neville."

"Longbottom está bien. Tiene buenos modales, aunque es bastante callado. Me senté con él en Herbología y parece saber bien la materia."

De hecho, Draco había quedado bastante impresionado con el conocimiento de Neville en Herbología, y de inmediato comprendió que podría irle excelente en esa clase con Neville como compañero.

Tenía más que decir sobre el tema. "Esas chicas Gryffindor no son más que niñas lindas y tontas. Thomas y Finnegan se sientan juntos, y Weasley con Smith son como uña y mugre." Se largo a reír ante su propia broma. "¡Una y mugre!" dijo. "Al menos los Weasley calzan con lo de mugre. Que idiota."

"Él no es tan mal. Aunque Smith si es un idiota."

Siguieron conversando, y por consentimiento mutuo encontraron su camino hasta el lago. Una brisa fría roso el agua en ondas agitadas. Draco abrió su mochila y revelo una caja atada con una cinta roja. Dudoso, Harry se pregunto que habría adentro. La palabra que había usado Draco no significaba nada para él.

El aroma de costosos y delicados dulces flotó hacia él seductoramente. Dentro de la caja, en ordenadas filas había unos dulces cónicos. Draco le paso la caja.

"Sírvete."

Harry tomo uno, y lo olio experimentalmente. El exterior estaba bañado en liso chocolate oscuro con cintas de crema verde y rosa. Draco ya estaba comiendo el suyo. Decidiendo que cualquier cosa cubierta en chocolate debía ser comible, Harry dio un pequeño mordisco a la punta.

"¡Umm!"

Bajo el chocolate había una capa de mazapán, rica y oliendo con fuerza almendras. Dentro había un exquisito mousse de frambuesa. Harry atrapo la suave y rica crema con su lengua, ya la trago con reverencia.

"¿Como se llama esto?"

"Es un Chapeau," le informó Draco. "Un sombrero de bruja." Se metió el resto del suyo en su boca. "Madre los compra en Paris. Sublime, ¿no es así?"

"Ummhmmm," accedió Harry. Después de un momento, suspiro satisfecho, y pregunto, "¿Porque tiene relleno de frambuesa?"

Draco sonrió. "Padre dice que es el cerebro de una bruja-delicioso pero lleno de aire. Madre se enoja cuando él dice eso."

Harry rio. "Son geniales. Que bueno de tu madre pensar en mi." Trato de pensar lo que decía el libro de la Profesora Burbage sobre este tipo de situación. "Supongo que debería enviarle una lechuza agradeciéndole."

"Comeremos mas, después te encargas de eso."

Se recostaron bajo un árbol, y terminaron media caja entre ellos. Draco se levanto y comenzó a arrojar piedras al algo. Harry se apoyo contra el árbol, sintiéndose muy feliz. Quizás ahora era el momento...

"Draco-"

Una piedra choco una, dos veces antes de desaparecer bajo la superficie del lago.

"¿Qué?"

"¿Recuerdas como tu padre quería una clase sobre costumbres mágicas?"

"Si-esa idea de él es la que Dumbledore sigue rechazando."

"El otro día algunos de nosotros estábamos hablando, y pensamos ya que no podemos tener una clase, quizás podíamos tener un club."

Draco frunció el ceño, decepcionado con su siguiente tiro. "¿Qué club?"

"¡Escucha! un club sobre el mundo mágico para todos lo que fuimos criados por muggle. Podríamos aprender sobre modales y cosas como estos Chapeau y costumbres y todo eso. Quizás también algo de historia ya que Binns es un inútil."

"Buena idea. Enseñarles a los sa-nacidos muggle como comportarse. No que necesites ese tipo de cosas, pero sería bueno para los demás. Aunque yo digo que Dumbledore nunca lo aprobara."

"¡No! tenemos una buen oportunidad. Le pregunte al Profesor Snape si él podía estar a cargo, pero llamó a la Profesora Burbage para que ella lo hiciera mejor, y ella estaba bastante emocionada al respecto. Ella cree que es posible. Así que, ¿qué opinas?"

"¿Sobre qué?" Draco se dejo caer en el pasto y tomo otro Chapeau, extrayendo con cuidado el relleno cremoso.

"¡El club! ¿Vas a entrar?"

"¿Hablas en serio? ¡No soy un muggle!"

"¡Lo sé! pero Susan, Hannah y Ernie serán asistentes. Ayudaran a enseñar. Yo pensé en ti, ya que tú sabes bastante. Tuviste clases de etiqueta, ¿no es así? Yo creo que debes saber tanto como los Hufflepuff."

Draco visiblemente se inflo de la indignación. "¡Claro que sí! ¿Ernie MacMillan enseñar modales? ¡Los MacMillan son comerciantes que tuvieron suerte! Abbot es una mestiza, sabes. Los Bones están bien, supongo, pero-"

"¿Ves? ¡De verdad te necesitamos!" sintiéndose bastante sagaz, Harry le dijo, "¿Y tu padre no estaría complacido si lograras realizar su idea? Susan dice que habrá algo de comer también."

"¡Oh! bueno. Si. Padre estará complacido. Imagino que él estará bastante-orgulloso," los ojos de Draco brillaron. "Incluso la mitad de los sangrepura de ahora no recuerdan las Viejas Costumbres. Es una desgracia. Podríamos hablar sobre las verdaderas celebraciones, como Beltane y Samhain, incluso enseñar los bailes antiguos."

"¿Bailes?" pregunto Harry ligeramente horrorizado.

"Baile mágico-el verdadero, ¡bailes antiguos-son lo mejor! Tienen especiales significados mágicos, sabes-no como los muggles saltando como salvajes. ¡No, de verdad, Harry! Es bastante divertido. Y Padre dice que es bueno para el núcleo mágico." Se apoyo en el árbol pensando. "No le digas a nadie que estoy involucrado. Si Dumbledore escucha que los Malfoy tienen algo que ver con el asunto, nunca lo permitirá. Él nos odia. Le mandare una lechuza a Padre contándole, pero le diré que tu eres el que está hablando. Una vez que el club este aprobado y todo listo, Dumbledore no podrá detenernos y quedar como un aguafiestas."

"Eso es bastante Slytherin de tu parte," Harry lo felicito.

Draco estaba complacido. "Si, lo es, ¿no es así?

Harry tomo otro dulce, y se entretuvo comiéndolo capa por capa. "Claro, en un club como ese, tendrás que pasar tiempo con mestizos y nacidos muggle como Justin-y Hermione Granger."

Al ver nublarse el rostro de Draco se apresuro. "-y tendrás que hablar con ellos y ser amable. Si no les hablas, ¿cómo van a aprender? No es justo decir que alguien es ignorante, sin darle la oportunidad de averiguar las cosas que necesitan saber. Supongo que realmente van a mirar con admiración a la gente que los ayude primero."

Draco considero esto. Un poco incierto, dijo, "Le mandare una lechuza a Padre. Él querrá saber sobre esto." Sonrió de medio lado. "¡Que entretenido, enseñarle a los nacidos muggle las maneras apropiadas justo bajo la nariz de Dumbledore! Está bien. Si Padre aprueba, acepto. ¡Pero eso no significa que seré el mejor amigo de Granger!"

"No te estoy pidiendo que te cases con ella, Draco," Harry dijo tranquilo. "Solo comparte lo que sabes y asómbralos a todos con los impresionantes modales Malfoy. ¡Muéstrale a los demás como se hace!"

"Puedo hacer eso," dijo Draco, gustándole la idea de él mismo como un respetado líder. "¡Casarme con Granger!" bufó, lamiendo el chocolate de sus dedos.

La Profesora Burbage les aviso que el club de estudios mágicos estaba autorizado. Ella había hablado con la Profesora McGonagall, que había hablado en favor del grupo.

"Después de todo," dijo ella en la sala de maestros. "Muchos de los nacidos en el mundo mágico han tenido oportunidad de conocerse. Parece sensible darles a los estudiantes nuevos en nuestro mundo la oportunidad de conocerse. Fue la idea del pequeño Harry Potter, sabes. Es algo muy bueno, y es para todos lo de mi primer año. Los nacidos en el mundo mágico le ayudaran a los nacidos muggle sobre el mundo mágico y vice versa. Una muy buena idea, y una muy apropiada con los tiempos."

Dumbledore expreso su reservas sobre los prejuicios sangrepura, pero encontró que la mayoría de los profesores apoyaba el nuevo club. Quirrell no expreso su opinión, y Binns no se veía interesado para nada, así que la idea fue bien recibida.

El Club de Exploradores del Mundo Mágico fue aprobado, con la Profesora Charity Burbage encargada. Los estudiantes serian informado en los siguientes días. El club se reuniría las tardes del domingo en un salón desocupado cerca de la Torre de Astronomía.

Mientras tanto, las clases de vuelo habían sido anunciadas, y el feliz, feliz martes llego al fin. Hufflepuff y Gryffindor aprenderían juntos.

La Casa Hufflepuff estaba alborotada. En el Sett, los estudiantes mayores les desearon a los de primer año buena suerte. Cedric le dijo a Justin, Harry y Sally que le iría bien.

"Madame Hooch sabe lo que está haciendo," les aseguro. "Escúchenla, y no pierdan la cabeza. Ustedes tres," le dijo a Ernie, Hannah y Susan. "Estén atentos a sus compañeros." Entonces se dirigió a los otros tres niños de primero, y le dijo a Justin que estuviera con Ernie, a Sally con Hannah, y a Harry con Susan. "De esa manera tendrán a alguien a su lado que ya ha volado. Y tú, Harry," le sonrió. "Escuché que tu padre fue un gran jugador de quidditch en su día. Aquí en la escuela hay un trofeo con su nombre. ¡Me pregunto si tendrás algo de su talento!"

Harry sonrió, feliz de oír un halago a su padre, esperando haber heredado algo más que joyas y un baúl.

Los seis tejones se apresuraron a las puertas de entrada de catillo, dirigiéndose al sector de pasto liso frente al bosque prohibido. Los Gryffindor ya estaba allí, habían trece escobas en el piso ordenadas en una fila. Harry le sonrió a Neville y le hizo una seña con la mano. Neville también le hizo una seña, luciendo enfermo. Zach Smith y Ron Weasley estaban bromeando sobre las escobas. Acercándose, Harry noto que las escobas no estaban a los estándares de la mansión Malfoy. Eran viejas y palitos sobresalían en extraños ángulos.

Su maestra, Madame Hooch, arribo. Ella tenía corto cabello gris, y ojos amarillos como un halcón. Harry decidió que le gustaban sus ojos.

"Bueno, ¿que están esperando?" ladro. "Cada uno parece al lado de una escoba. Vamos, apresúrense."

Hubo una breve disputa, mientras Zach y Ron se apoderaban de las mejores escobas. Los demás se repartieron lo que quedaba.

Neville se paro al lado de Harry, y le dijo en voz baja, "Nunca me he subido a una escoba. La abuela no me dejaba estar cerca de una."

"Mucha gente aquí nunca ha estado en una. Yo solo he volado dos veces, y no tengo una escoba propia. oye-Susan," le dijo a la chica. "¿Podrías cuidar a Neville en vez de a mi? yo por lo menos he volado, y él no lo ha hecho nunca."

Susan se ubico entre los dos chicos, luciendo muy seria. "Los cuidare a ambos. Neville, lo más importante es mantenerse calmado. Tu estas a cargo de-" ella punto imperativamente "-esa escoba. ¿Ella no está a cargo de ti!"

Al frente de la fila, Madame Hooch dijo, "Pongan su mano derecha sobre la escoba y digan ¡Arriba!'"

No fue de extrañar que la escoba de, Harry saltara de inmediato a su mano. Como la mitad de las escobas se mantuvieron en el suelo. La de Justin se encabrito tentativamente, y luego se quedo quieta. La de Sally se levanto muy, muy lentamente, haciendo que los demás estudiantes sonrieran. La escoba de Neville no se movió para nada. Después de unos intentos mas, y algunos agarres directos, cada estudiante tenía una escoba, más o menos, cuando Madame Hooch les mostro como sentarse en ellas sin deslizarse por el extremo. Ella marcho por la fila, corrigiendo sus agarres. Hubo algunas quejas de voladores expertos, pero ella insistió que lo harían a su manera o no volarían.

"Ahora, cuando suene el silbato," dijo, "den una patada al piso con fuerza. Mantengan sus escobas firmes, elévense un par de pies, y luego bajen apoyándose hacia adelante ligeramente. Cuando suene el silbato-tres-dos-"

Neville estaba tan nervioso que casi salio volando antes que sonara el silbato. La advertencia de Susan lo detuvo. Desafortunadamente, lo detuvo con tanta eficiencia que se quedo helado, mientras el resto de la clase se elevo en el aire: algunos sin problemas, como Harry, y algunos con pequeñas sacudidas y tirones, como Justin. Sally voló alto en un gracioso arco, dando un grito.

"¡Baja aquí chica!" grito Madame Hooch. Sally, alarmada, se apoyo hacia adelante, y la escoba marcho hacia el piso, Hannah, por suerte, salió tras ella, y atrapo la escoba, deteniendo la caída de Sally.

"Apóyate hacia adelante solo un poco," grito Hannah. "¡Así como yo!"

Sally no tuvo problemas en copiar la postura de Hannah exactamente, y las dos chicas tocaron el piso juntas. Hannah le dio a Sally una palmadita reconfortante en el hombro.

Madame Hooch grito, "La escobas responden al menor movimiento. ¡Pequeños movimientos, clase! ¡Pequeños movimientos!"

Harry vio que Ernie y Justin estaban subiendo y bajando exitosamente juntos. Justin le estaba diciendo a Ernie como le recordaba el Lamborghini de su padre.

"No sé mucho sobre escobas Italianas," respondió Ernie, muy interesado. Se alejaron, mientras Justin le explicaba sobre autos deportivos muggle y los divertidos que eran.

Entre ellos, Susan y Harry ayudaron a Neville a subir lentamente. Susan le dio a Neville una brillante sonrisa.

"¿Ves?" dijo ella. "¡Es fácil!"

Ella se apoyo hacia adelante ligeramente, y Neville ansiosamente la siguió. Harry se les unió, con facilidad, y Madame Hooch lo vio y le asintió con satisfacción.

"Muy bien," dijo ella. "Ustedes se están ganando un regalo."

A continuación, ella quiso que volaran en círculos a no más de diez pies del piso, primero hacía la derecha, luego hacia la izquierda. Era algo como la lección en la mansión Malfoy, aunque sin tanta emoción y creatividad. Entre Susan y Hannah, Harry voló decorosamente, preocupado de su agarre y velocidad. Los Gryffindor estaban probando los límites de la paciencia de Madame Hooch, quejándose de que ya sabían todo esto, ¿Y que porque tenían que hacerlo tan lento por culpa de los bebés?

"Dejen de quejarse y vengan hacia acá," grito Madame Hooch "Enderécense. ¡Tú! Finnegan, ¿no es así? ¡No estas montando un burro!"

Eso hizo reír a todos-a Seamus más fuerte que ninguno. Volar nunca seria aburrido, aunque Harry estaba de acuerdo con los Gryffindor de que los voladores con más experiencia deberían ser enseñados en un grupo aparte.

Se estaba felicitando a si mismo por lo bien que lo hacía, cuando su escoba comenzó a sacudirse.

"¿Qué pasa?" se pregunto, sosteniéndose con fuerza.

"¡No juegues al tonto, Potter!" gruño Madame Hooch.

"¡Yo no estoy haciendo esto!" reclamo Harry. "¡Hay algo malo con la escoba!"

Madame Hooch voló hacia él, murmurando, "Basura antigua. Si los gobernadores no entregan escobas nuevas el próximo año, ¡mejor no enseñamos a volar!"

"¿Quirinius?" Minerva vio a Quirrell mirando por la ventana la lección de vuelo de los niños de primer año. Ella sonrió para sí cuando vio a Harry, volando junto con sus compañeros. Mirando nuevamente a Quirrell, ella frunció el ceño. Los labios del hombre se movían, pero no se escuchaba nada. ¿Que esta haciendo?

"¡Quirinius!" llamo ella, "¿No tienes clase de tercer año?"

¿Acaso estaba lanzando un hechizo? Los labios dejaron de moverse, y se giro con clara molestia. Quirrell no tenía ms opción que girarse y hablar con ella, su expresión ahora la de usual nerviosa aprehensión.

"S-s-si, M-M-Minerv-va. H-hermoso d-d-día, ¿no es así?"

"Diría que si," respondió cortante. "No te atrases. ¡Le envía el mensaje equivocado a los alumnos!"

Ella se alejo, teniendo que asistir a su propia clase.

La escoba se calmo repentinamente. Harry le hizo una mueca de disculpa a Madame Hooch.

"Ahora parece estar bien."

"No es tu culpa, Potter. El arco es una desgracia. Es un milagro que puedas maniobrarla. Aunque lo hiciste genial pese a la escoba." Ella se alejo frunciéndole el ceño a Dean Thomas.

Luego, practicaron ascensos y descensos, marcando su altitud con la muralla del castillo. El ángulo de Lavender Brown estaba muy inclinado, y la chica se deslizo hacia atrás, aterrizando de trasero con un chillido. Zach y Ron se largaron a reír, olvidándose de poner atención a lo que estaban haciendo. Sus escobas chocaron, y ambos salieron dando vueltas en direcciones opuestas. Hubo más risas. Las orejas de Ron estaban rojas por la vergüenza, y le frunció el ceño a Harry, no gustándole que se rieran de él.

Harry estaba demasiado ocupado ayudando a Neville para prestarle mucha atención a Zach. Su escoba comenzó a vibrar de nuevo, moviéndose de lado a lado como una serpiente enojada.

"¡Harry!" grito Ernie, "¡Afírmate con fuerza!"

Salió de la fila, seguido por Justin. Para cuando alcanzaron a Harry, la vibración había parado.

"Estoy bien," les aseguro Harry. "Madame Hooch dijo que esta escoba es basura. Aunque igual es divertido."

"No estás apurado en ir a clases, Quirrell, ¿no es así?" gruño Snape, saliendo repentinamente de entre las sombras. "Y el año anterior estabas tan ansioso por la posición de maestro de defensa. Tus ganas parecieron enfriarse."

Incluso con la adición del turbante, Snape era más alto que Quirrell, y ocupaba su altura para intimidarlo.

"Si no te vas a molestar en enseñar, hay personas con más experiencia, y quizás más calificadas para reemplazarte."

"L-lo-siento, S-S-Severus. Solo miraba a los niños."

"¡Míralos en el salón de defensa!"

Snape se dio la vuelta con rapidez, y se marcho hacia las mazmorras.

Harry se rio de la preocupación de sus amigos. Ahora que estaban dando giros y vueltas, era mucho más divertido. Todos parecían más tranquilos ahora, y aumentaban su velocidad en los giros y en la figura ocho. Neville aun se veía ansioso, pero lo estaba haciendo bien. Sally lo había tomado rápidamente, y parecía estar disfrutando. Justin, también estaba pasando un buen rato, molestando a Madame Hooch con preguntas que parecían más relacionadas con la equitación. Quería saber que tenía que hacer uno con los pies. ¿Si tenía que presionar con los tacones? ¿Qué tipo de botas uno debía usar? ¿Si habían ropas especiales para volar?

"No importa-piel de dragón-si-" fueron las rápidas respuestas de una distraída Madame Hooch, que estaba demasiado ocupado observando a todos para escuchar.

Harry pensó que las preguntas de Justin eran buenas, y quizás en una de las sesiones del club podrían aprender todo sobre volar. Madame Hooch quizás aceptaría ser una oradora invitada, si la Profesora Burbage le preguntaba. Volar y quidditch eran cosas muy importantes en el mundo mágico.

De repente, la escoba se dio la vuelta, casi botándolo al piso. Apretó los dientes y se aferro con fuerza. Ron Weasley justo iba pasando en la otra dirección, y de repente hubo un grito de alarma. Mirando hacia atrás, vio que la escoba del pelirrojo estaba moviéndose violentamente. Una vuelta, y el niño fue arrogado de la escoba, aferrado solo de sus manos, mientras la escoba marchaba a toda prisa al suelo. Ron grito, abriendo sus ojos azules.

"¡Arghhh! ¡Ayuda!"

Harry se movió de inmediato. Forzando su escoba a la velocidad máxima, salió disparado tras Ron, con la mano extendida. Con un movimiento enderezo la escoba y Madame Hooch justo apareció al otro lado. Ella agarro también el palo de la escoba, mientras Harry lo aferraba con más fuerza. Juntos, descendieron la caída. Ron se dejo caer a tres pies del piso, respirando pesadamente. Madame Hooch se deslizo de su escoba, saltando ligeramente al piso.

"¿Estás bien? Déjame ver tus manos." Ella luego le dijo a Harry, "¡Buena atrapada, Potter!"

Zach Smith voló hacia Harry, fulminándolo con la mirada. "¡Crees que eres muy inteligente, Potter! Tu probablemente botaste a Ron de su escoba, y ahora actúas como una especie de héroe, salvándolo!"

Harry lo miro enojado. "¡Yo no lo bote de la escoba, Smith!"

Justin voló hacia ellos y dijo. "Claro que no lo hiciste, Harry. Yo vi todo. Weasley perdió el control y se habría estrechado si tú no lo atrapas. Lo justo es justo," le dijo a Smith. "Yo no te vi ayudando a tu amigo."

Zach bufo, y se alejo volando. Harry rodo sus ojos y miro a Justin, que soltó una carcajada.

"Ese es bastante desagradable."

"¡Esta bien!" grito Madame Hooch, "¡Eso es todo por hoy! ¡Bajen todos! Estén aquí a la misma hora el jueves. Y si no quieren arruinar sus manos," dijo, mirando molesta a Parvati Patil, "¡usaran guantes!"

Ron aun estaba sentado en el piso, recuperando el aliento. Harry iba pasando cerca de él con Justin, cuando el pelirrojo lo llamo, "Potter!"

Harry se dio la vuelta, preparándose para más acusaciones.

"Gracias," murmuro Ron.

Harry le sonrió.

Quirrell siguió a Dumbledore hacia la oficina del Director, echando chispas. El viejo tonto quería que Quirrell le diera ideas para el Nuevo Club de Exploradores del Mundo Magico, y había estado decepcionado por no haberlas recibido antes. Claramente hacer nada en una área publica era una invitación para retos de McGonagall, amenazas no tan disimuladas de un envidioso y resentido, Snape-y té con el Director. En el futuro, al observar a Harry Potter debería hacerlo con más discreción.

Mientras los demás se alejaban de la clase de vuelo, Madame Hooch le dijo a Harry que se quedar un momento. "No lo hiciste mal, Potter," dijo aprobadora. "Pareces ser natural en una escoba."

"¡Gracias, Madame Hooch!"

Harry se sintió muy bien por sus cálidas palabras. Volar de verdad era la cosa más maravillosa del mundo. Draco tenía toda la razón.

Y hablando de Draco-allí venia, en camino a su clase de vuelo Slytherin/Ravenclaw. Venía con Vincent y Gregory, contándoles la historia de como había escapado de un helicóptero muggle.

Más allá, tras los Ravenclaw, estaba Hermione Granger. Su pequeña cara enmarcada por su cabello se veía asustada y nerviosa. Harry se sentía mal por ella. No parecía que los Ravenclaw fueran tan unidos como los Hufflepuff. Se acerco a hablar con Draco.

"¡Harry!" llamo el rubio. "¿Como estuvo?"

"Muy divertido. Aunque las escobas son basura. Ten cuidado con ellas." Bajó su voz. "Salió tan bien porque los que tenían mas experiencia cuidaron a los que no la tenían como tu padre y tu lo hicieron en la Mansión Malfoy. Eso hizo la diferencia hoy, sabes."

Draco sonrió con satisfacción.

"-Así que yo," Harry continuo, "De verdad apreciaría si cuidaras a Hermione. Ella va a estar en nuestro club. Esta es una oportunidad de mostrar liderazgo," le dijo virtuosamente. "Yo lo habría hecho si ella hubiera estado en nuestro grupo, pero después de todo tu eres el más experimentado, y reconozco que de todas maneras tu harías un mejor trabajo."

Draco hizo una ligera mueca, dividido entre el halago y aceptar el cuidado y tutelaje de una nacida muggle.

Harry lo miro, con brillantes ojos verdes. "Draco," dijo seriamente. "CON GRAN PODER VIENE GRAN RESPONSABILIDAD."

Las palabras se quedaron en el aire. Draco hizo su mejor esfuerzo para no mostrar lo impresionado que estaba con la elocuencia de Harry. El mundo pareció darse la vuelta en su eje...

"Oh, está bien," se rindió Draco. "¡Pero mejor que ella no me hable hasta morir!"

Malhumorado, les murmuro una despedida a sus guardaespaldas, y se dirigió a hablar con Hermione. Harry observo, y vio a la chica animarse y comenzar a hablar mientras marchaba con Draco hacia donde estaban las escobas. Harry sonrió, notando que Draco estaba tratando de caminar más rápido para escapar al torrente de preguntas.