Hola, hola chicas y chico, ¡FELIZ NAVIDAD, FELIZ AÑO NUEVO Y QUE EL 2015 LES TRAIGA MUCHO MIMATO!

Bueno, bueno, estoy aquí para ponerle punto final a esta sarta de tonterías que tanto me gusta escribir jajaja… Quiero comenzar por agradecerles a todos haberme acompañado en este camino, han sido muy pacientes, han mantenido una mente abierta, y han encontrado una manera de tolerar mi locura, lo cual es más de lo que pude haber pedido de ustedes.

Quiero agradecer, a todos los que me comentaron el cap anterior, aquí unos mensajitos para ustedes:

Riru-chin: Me encanta q te sientas parecida a Yamato. Tan linda tú con tus ojos húmedos, tus palabras son muy amables. Siempre me llaman bruja, es algo recurrente en mi vida, pero me halaga mucho que puedas entender partes tuyas leyéndome, siempre he pensado que el contador de RR se siente bien, pero no es la razón para publicar, la razón para publicar es encontrar alguien, en algún lado, a quien no conozcas pero con quien logres conectar con tus palabras. Indiferentemente de lo que pase en este cap, tu opinión me ha hecho sentir que logré eso, mil gracias por ser una lectora tan excepcional, de esas que yo no me merezco.

Anahiihana: me dio mucha risa lo que dijiste, no me estaba dando cuenta de que hacia eso de contar el dia a dia, pero creo que tienes razón, la verdad, buscaba más que todo dar un cierre a los traumas de mis protagonistas, sin curarlos, pero mostrándoles cómo iban lidiando con ellos en su vida normal. Mil gracias por leer.

Esthe: que linda eres, la verdad sí, no buscaba que fuera cuento de hadas, pero igual he sido cursi xDD… gracias por leer y extrañarme.

Minpao hyun: no me demoré un año :), te ayudé en tu tarea de idealismo? Awww eso me hace muy feliz. Ah, un gatito gana un hogar en mi mente cuando me dicen la palabra con 'O', eres muy amable, muchas gracias por leer.

SiageLove: PAISANA….Te pasas de linda, llego a mediocre como más jajaja, mil gracias por leer y siempre estar pendiente de las actualizaciones.

Mariangeles: Mari-chan, me llegaron tres RR tuyos y no me quejo nada, nada, nada, NADA. Mi otra paisana, jamás de los jamases de los jamases tampoco dejaría de esperar RR tuyos :), Yo no creo escoger lo mejor ni siquiera en mi vida diaria xDDD pero es lindo que alguien piense que lo hago al escribir (¿?) Sabes? Me encanta cuando alguien dice en un RR 'Me sentí identificada con…' y es que, por eso nos convertimos en pseudo-escritores, en un desesperado intento por conectar, definitivamente hay que chismear en la nueva temporada de Digimon, búscame en Facebook o algo así xD va un abrazo, gracias por siempre leer mis locuras.

Touko: lamento mucho la sensación de incompleto que te causo con el final, pero eventualmente todo tiene que terminar (¿) espero al menos haber dado un final de tu agrado. Mil gracias por leer.

Noheli: oh, increíble, que bueno que haya escogido la realidad que te gusto. Mil gracias por siempre estar pendiente de mis historias significa mucho para mí.

IzzieBlake: Oh, Izziechan, eres mi lectora VIP favorita, mil gracias por soportar mis divagaciones existenciales sobre queres poner el capitulo en un saco y golpearlo con un bate xD Soy tu autora favorita, mi frio corazón de gremlim sin sentimientos se siente muy feliz de leer eso, hasta le has quitado un poco el azul. Que linda te ves dándote dolor de cabeza al tratar de empatizar con Yama xD, Mi fic te ha hecho ver la vida diferente, wow, eso es de los mejores cumplidos no merecidos que he recibido. Eres la mejor, Izziechan, te adoro. Gracias por todo, por ser mi amiga sobretodo.

Elissa: a mí me alegra que volvieras, estás estudiando música? Tocas un instrumento o algo? Yo siempre quise tocar el piano, pero lo más cerca que llegue fue a un novio que tocaba xD gracias por leerme!

Ana Julia: pues a mí me hace muy feliz que a la gente le haga feliz lo que escribo (¿?). Mil gracias por leer

Damae: hola! Bienvenida al final (¿?), Izzie me está haciendo promoción? Por eso la adoro también xD, Me encanta que te guste mi Taichi y que odies a Satoe, es lo más natural, que todos la odien. Eres de las pocas que me han dicho que empatizaron más con Mimi que con Yamato, te ganaste un gato por eso xD. ME ENCANTA que dijeras que Sora representó su emblema, porque era un capricho que yo tenía (en 02 me pareció' que tanto ella como Yama traicionaron su emblema al traicionar a Tai xD). 'Para que no digan que el Mimato es superficial' JAJAJAJAJA ME ENCANTA. Sobre los diálogos, la verdad yo escribia de la manera tradicional en los primeros FF, pero a mediados de mi segundo FF, el site me obligo a escribir así porque me quitaba las rayitas del dialogo, y se terminó que dando así xD pero entiendo lo que dices. Mil gracias por lo que hiciste.

Athefrod: OTRA PAISANA! Soy tan feliz. ARRIBA VENEZUELA, AL DEMONIO CON MADURO! :D… te leíste el fic en tres días? Espero hayas tenido chocolate xD, Me robaste el corazón al decir que ya no sabías cual Mimi era más real, te amo después de eso, lei el resto del RR con corazones en los ojos por un cumplido tan bonito y no merecido de mi parte. Debo confesar que hacer sentir es lo que más busco al escribir, soy adicta emocional. No divagaste, tu análisis psicológico de Mimi me mantuvo con una sonrisa en el rostro por muchas horas después de leer tu RR, tú, querida venezolana, entendiste a Mimi. Debo admitir, que tu entendimiento del punto de mi Mimato, y los miedos de ambos personajes estuvieron mejor explicados de lo que yo he logrado en más de 20 capítulos. Estoy impresionada. Tu RR largo me hizo muy feliz, seré avara y te pediré otro. Gracias, mil gracias, de corazón, GRACIAS.

Alshi: eventualmente todo acaba, es parte de la vida (¿?) mil gracias por leerme.

Osiris: que hermoso que sientas que puedes tocarlos, me he esforzado por hacerlos multidimensionales y que me lo digas me hizo feliz. Mil gracias por leer.

LilyP: por los demonios dantescos, aquí está el capítulo. Mil gracias por leerme, linda.

MimatoRulez: muchas gracias linda, eres muy amable. Gracias por leer.

DarkyStar: DARKYCHAN! Una de mis comentaristas favoritas de todos los tiempos desde que comencé en este oscuro site tantos años atrás, que hermosa eres relacionando el dilema del erizo con este capítulo, sólo por ese comentario, pude haber bailado. Espero que, como dijiste, el final sí oscile entre ambas posibilidades entre estas dos personas vulnerables (ADORÉ QUE DIJERAS ESO), "nada haría que su historia de amor tormentosa y llena de torbellinos fuese menos completa, fuerte o interesante" esa frase inspiró la sensación que me acompaño a escribir en todo el capítulo. Por lo cual, te agradezco. Wow, tus últimas palabras… NO LAS MEREZCO, en absoluto, pero te agradezco, desde el fondo de mi alma oscura, que me hayas escrito algo tan hermoso y ha dejado una cicatriz en mí también. Darkychan, eres un comentarista angelito que siempre me escribe cuando dudo de mí, y por eso, y por leer, y por siempre comentarme, te estaré por siempre agradecida.

BGRL21: Mil gracias, que linda, espero te guste el final. Gracias por leerme!

MicaNo: oh, esa canción me marcó, me encanta que en este capítulo hayan utilizado tanto las palabras 'real' y 'humano' para describir a mis personajes, es un honor. Gracias, mil gracias.

KaoruxKenshin: Mil gracias, espero te gusté el capítulo!

Alberick: ajá! El chico! Que bueno que te haya gustado mi modo de divagar como nerd por el mundo, y que te haya parecido que mis vagos intentos por explicarlos hayan sido, al menos, decentes xD que maravilla que hayas leído mis otros fics, me gustaría saber qué pensaste. Seguro en este universo hay más hombres leyendo Mimato y sólo son tímidos :D un beso. Mil gracias por leer.

Lady Mary Hiwatari: Que linda eres jaja con timidez y todo, y acordándote de mí tantos años después, la verdad yo también ruego porque no haya Sorato en el nuevo show pero lo veo muy complicado. Muchas gracias por leer y dejar tan lindo comentario, gracias!20

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También quiero agradecer a Andy, mi siempre paciente editora, la que se cala todas mis divagaciones sobre como mi historia apesta y nadie debe leerla, pero aun así me levanta el ánimo y me hace publicar. Andy, eres una de mis mejores amigas, y te ADORO, hoy, mañana y SIEMPRE.

El cap va dedicado a Lu-chan, mi querida amiga del lado oscuro, así jamás se ponga al día, me escuchó sobre mi Taiora. También a la linda y siempre alegre Izzie-chan, por su pendiente cumpleaños, siempre sigue así de feliz Abby, a ver si se nos pega. Un abrazo a las dos.

Tuve un revoltijo de canciones al escribir: So far Away – Staind, It's been a while – Staind, All of me – John Legend, Clarity - Zedd ft. Foxes (esa específicamente la usé para la última escena, a pesar de que es casi de discoteca, y yo odio las discotecas, per amé la letra, si alguien la oye sabrán porqué xD), Creep – Radiohead, y muchas otras. Siéntanse libres de oír cualquiera o ninguna, no creo que afecte el resultado. Me disculpo por la longevidad del capítulo, puede que se me fuera la mano. Ya me dirán.

NUEVAMENTE MIL GRACIAS A TODOS LOS QUE SE TOMAN EL TIEMPO DE LEERME.


La paradoja de Schrödinger

La mano derecha de Mimi Tachikawa se abrió y cerró repetidamente sobre su rodilla.

'Algo te molesta' la voz de Dr. Katss le resonó en el oído.

'Algo siempre me molesta' apuntó Mimi, ladeando un poco la cabeza. Dr. Katss la observó sobre los lentes de media luna, con una mirada condescendiente, esperando que continuara.

'Yamato se gradúa. Me tomó atrasarme yo misma en un año de mis estudios, pero se gradúa' El Dr. Katss asintió, sin emitir ningún comentario 'Sus padres están muy contentos, es… lindo, ver eso, a pesar de lo arisco que es Yama, es lindo ver como sus padres se emocionan por un logro suyo. Él tiene una relación difícil con ellos, pero, se quieren… se quieren'

'¿Eso te sorprende?'

'Un poco. Pero de buena manera, a pesar de todo, su madre lo quiere mucho, y se está esforzando mucho en recuperar su tiempo perdido, no importa cuántas veces Yama la deje con la palabra en la boca, o rechace su cariño'

'Quizás ese tipo de cariño es nuevo para él'

'Sí… pero debería estar feliz por ello'

'Lo dices porque quisieras que te pasara a ti'

Mimi se mordió el labio inferior. Envidiar a su novio no estaba precisamente en su lista de prioridades.

'No puedes proyectar tus asuntos inconclusos con tus padres sobre Yamato… y tampoco es eso lo que te molesta, estás evadiendo' dijo Dr. Katss después de unos segundos de silencio.

'He estado pensando mucho en el futuro, en qué pasará ahora que terminamos la universidad…'

'La ansiedad al futuro es un sentimiento bastante común'

Mimi asintió, ladeando el rostro a su lado izquierdo, y apretando las manos sobre sus rodillas.

'No sé qué esperar del futuro'

'Explícate'

'Nunca tuve que pensar en el futuro, no realmente. En la universidad es donde la mayoría descubre para qué son buenos, o qué les llena de pasión… para mí la universidad era un modo de distraer la atención de mi casa. Nunca tuve que pensar en qué pasaría después de graduarme. Por mucho tiempo no creí vivir más lejos de la graduación'

'Porque pensabas suicidarte antes'

Mimi no contestó la acusación de manera directa.

'Porque no pensé sobrevivir a mamá'

'Pero lo hiciste'

'Sí, y ahora no sé qué sigue'

Hubo un período de silencio entre ambos.

'¿Cómo ves tu futuro, Mimi?'

'Nunca tuve que pensar en ello, entonces, no lo sé…' Mimi apretó los puños.

'Y después de que murió tu madre… ¿no lo has pensado desde entonces?'

Mimi ladeó el rostro al lado izquierdo, aún le costaba creer que eso había sido hace más de un año, casi dos.

'¿Cómo ves tu futuro?'

'Como un espacio en blanco'

'¿No puedes ver nada en él?'

'Sólo… a Yamato'


Taichi Yagami empujó levemente el celular hacia el borde de la mesa con el ceño fruncido. No estaba sonando, y él no entendía por qué. Suspirando, se tumbó en la silla de metal, estirando los brazos para dejarlos detrás de su cabeza.

'Al diablo'

Taichi se puso de pie, alejándose de la mesa y dejando su celular allí por unos segundos de fortaleza, antes de girar sobre sus talones y lanzarse sobre la mesa sosteniendo el teléfono y marcando el número de Sora Takenouchi por tercera ocasión.

'No tienes orgullo, por eso no te llama' la voz de Mark, uno de sus compañeros de equipo, le hizo dar un respingo y colocarse de pie, arreglando el borde de su uniforme con el ceño fruncido.

'No tengo la menor idea de qué estás hablando, y si valoras tus dientes es mejor que no lo expliques'

Mark alzó las cejas con una mirada divertida, y continuó su camino al vestidor, sin decir nada. Taichi lo observó alejarse, para volver a centrar la atención en su celular.

La relación a distancia se la estaba llevando el demonio, tal y como Sora había pensado que pasaría cuando se fue a China todos esos años atrás, sólo que ahora era él quien se encontraba al otro lado del mundo. Suspirando, sus ojos vagaron hasta el campo de fútbol. Estaba viviendo el sueño… ¿Por qué no era suficiente? Ese tiende a ser el lado escondido de los sueños, no se sienten igual sin alguien con quien compartirlos, y su 'persona' estaba a miles de kilómetros de distancia.

Le había pedido a Sora no menos de 100 veces que lo acompañara, pero la muchacha seguía apegada a la recuperación de su madre, más de lo que estaba apegada a él. Aunque eso no debería hacerlo sentir mal, puesto que era perfectamente capaz de comprenderlo, aún así los sentimientos de inseguridad del pasado caían sobre él sin clemencia.

No podía admitirle a Sora que la relación a distancia no estaba funcionando. No podía ni siquiera admitírselo a él mismo, porque eso requeriría un ultimátum.

'Juntos o separados, definitivamente' soltó la frase con un hilo de voz.

¿Estaba siquiera listo para escuchar esa respuesta? Probablemente no, pero la idea de seguir en un limbo emocional era casi igual de malo.

'Mereces más que esto'

La voz de Mimi Tachikawa resonó en su mente, haciéndole dar un respingo. Todos sus amigos habían sido muy enfáticos en apoyar su decisión de venir a USA, en mantener su relación a distancia, y en su permanente idea a no rendirse respecto a ninguna de las dos cosas. Pero a medida que los meses avanzaban, y él se sentía cada vez más solo y miserable, había sido Mimi quien le había traído de vuelta a la realidad.

'La madre de Sora lleva cinco meses sobria, está trabajando en el centro de rehabilitación, se siente mejor, y Sora no tiene necesidad de cuidarla pese a lo que ella cree… tienes que hablar con ella, esto no es justo, Sora ya te ha hecho esperar demasiado… mereces más que esto, mucho más, Tai'

La frente de Taichi se pegó sobre el cristal de la ventana.

Quizás merecía más… pero qué pasaría si no podía obtenerlo.


Miyako Inoue fijó la vista sobre el resplandeciente portafolio negro que reposaba sobre su regazo, al tiempo que una pequeña sonrisa se dibujaba en sus labios pintados de color carmesí. No pudo evitar abrir retirar el pequeño seguro de presión, y fijar su vista en la hermosa caligrafía de su nuevo diploma con una punzada de orgullo: era una profesional ahora. Aunque no estuviera muy segura de lo que eso significaba. Para sus padres era trabajo, para ella no más trabajos, pero prefería pensarlo a como habían resonado las palabras de Ken Ichijouji en sus oídos 'Libertad para hacer todo lo que soñabas para ti'.

Pero, qué soñaba ella con hacer era un asunto complicado. Sentía que el día no tendría suficientes horas en él para condensar todos sus planes, pero como todo lo que había logrado hasta ahora, comenzaría por alinear sus prioridades. Empezando con la más importante.

Como un chiste del destino, esa prioridad cruzó su lado en aquel instante, con destino al podio de graduación. Una punzada de celos recorrió su cuerpo al fijarse en su impecable túnica blanca, la cual bien pudo haber sido de ella, sino hubiera sido por décimas de distancia, había tenido que conformarse con la banda amarilla rodeando el cuello de su túnica. Con una sonrisa, no pudo evitar admitir que él la merecía más. Después de todo, era probablemente la persona más inteligente que había cruzado esos pasillos, aún dando su más mínimo esfuerzo.

Ken Ichijouji alcanzó el tope del pódium, frunciendo ligeramente el ceño ante el recibimiento con aplausos de parte de sus compañeros de promoción. Se sentía bastante estúpido por haber sido escogido para dar el discurso de despedida, Miyako pudo haberlo hecho mucho mejor, independientemente del promedio, al menos ella sabía cómo hablarle a las personas. Suspiró, recordando que fue por ella premisamente que no había rechazado el 'honor'. Miyako le había dicho que era su deber dar la patada de inicio a la vida de sus compañeros menos afortunados. Aún creía que la mera idea del discurso era mundana y autocomplaciente, así que cuando finalmente tomó aire para empezar, sus ojos se fijaron únicamente en Miyako Inoue, sólo a ella le interesaba dar inicio a su nueva etapa.

'En 1935, Erwin Schrödinger al estudiar mecánica cuántica se topa con uno de los ejemplos más tangibles de la función de onda, la superposición y el teorema de la incertidumbre: la paradoja de Schrödinger, o para simplificarlo, el gato de Schrödinger. El científico plantea un sistema formado simplemente por tres elementos: una caja cerrada y opaca, un gato, y una botella de gas tóxico con una partícula radiactiva cuya probabilidad de desintegrarse y soltar el veneno es de 50% durante un período de tiempo dado, lo cual al ocurrir resultaría en la muerte del gato'

Podría sentir las miradas de sus compañeros, oscilando entre aburrimiento e ignorancia, pero continuó hablando sin retirar los ojos de los de Miyako.

'Mientras la caja permanezca cerrada, la probabilidad de vida del gato es de 50%, bajo ese esquema de probabilidad, la función de onda será el resultado de la superposición de ambos estados posibles del gato 'vivo' y 'muerto', y su respectiva función de onda'

Se atrevió a pasar su mirada por el auditorio para encontrar caras de tanta incertidumbre como la paradoja que explicaba. Aunque también observó gratamente, que algunas personas intentaban seguir su tren de pensamiento lógico.

'Las propiedades de la mecánica cuántica, las mismas que poseen los electrones para estar en dos lugares distintos al mismo tiempo, pudiendo ser detectados por dos receptores y dándonos a sospechar que el gato está vivo y muerto al mismo tiempo, esta superposición sólo existe hasta que abramos la caja y comprobemos el estado del gato'

Una sonrisa divertida se formó en los labios de Miyako.

'Esa es la paradoja. En una descripción clásica de sistema, el gato estará vivo o muerto, antes de que abramos la caja para comprobar su estado. Pero en la mecánica cuántica, la descripción de dicho sistema es más complicada, ya que se encuentra una superposición de ambos estados posibles y hasta que no intervenga un observador, ambos estados existen y no existen de manera simultánea. El paso de una superposición de estados a un estado definido se produce como consecuencia del proceso de medida, y no puede predecirse el estado final del sistema: sólo la probabilidad de obtener cada resultado'

Podía sentir a la mayoría de sus compañeros aburriéndose a su alrededor.

'Ha habido muchas interpretaciones de la Paradoja de Schrödinger a través de los años, pero mi favorita ha sido la de Hugh Everett desde su concepción, 'many worlds', en la cual el proceso de medida supone una ramificación a la evolución temporal de la función de onda en el plano físico del teorema de cuerdas, en la cual el gato está vivo y muerto a la vez, pero en ramas diferentes del universo: ambos son reales, pero incapaces de interactuar entre sí por la decoherencía cuántica de su naturaleza'

Ken Ichijouji tomó aire, y se permitió una pequeña mueca de sonrisa.

'Ese es nuestro futuro ahora. Una paradoja de un gato. Donde cada posibilidad que nos planteamos es real e irreal a la vez, quizás navegando por alguna parte del multiverso, a una decisión o acción de distancia, o a mil años luz de nuestro alcance. Cada cosa que somos capaces de pensar o imaginar, es teóricamente posible, o bien no seriamos capaces de imaginarla, radica en nosotros tener la habilidad de volverlas realidad'

Ken suavizó su mirada, afianzando la conexión que mantenía con su novia.

'Somos esencialmente ordinarios y extraordinarios en este momento, donde cumplimos una meta y el futuro incierto es nuestro compañero. Nuestro tiempo en esta alma mater, ha sido el experimento Schrödinger, y ahora es tiempo de abrir la caja, y saber si estamos vivos o muertos a partir de ahora. De convertir en una realidad todo lo que teorizamos poder hacer, y de vivir en la realidad donde deseamos estar'

Ken sonrió con suavidad a su novia antes de cerrar el discurso únicamente para ella.

'Alguien ya abrió mi caja, y descubrí que mi gato está vivo, espero que se quede así'

Miyako fue la primera en ponerse de pie a aplaudir, y Ken podía jurar que sus gritos eran los más altos del salón. Su gato estaba vivo, gracias a ella, esencialmente había existido sin existir hasta que ella había tocado la caja y develarle que encerrado en ella, pensando en todas las posibilidades horribles, únicamente estaba impidiéndose a sí mismo vivir y superar los fantasmas de su pasado. La parte de él que había muerto con Osamu, seguía ausente, pero ahora el resto de sus pedazos latían suficiente para compensar esa ausencia. Estaba vivo, realmente, gracias a ella.


Mimi Tachikawa maldijo por lo bajo mientras tomaba su asiento con el mayor disimulo del cual era capaz. Había llegado tarde a su propia graduación, pero al menos había llegado a tiempo para levantarse cuando mencionaran su nombre, y para escuchar el final del discurso de Ken Ichijouji. No había comprendido a cabalidad lo que dijo sobre la física cuántica, pero sí había comprendido que el gato estaba lleno de posibilidades, y así exactamente se sentían todos en aquel momento.

La muchacha alisó su túnica negra, evitando intercambiar miradas con sus compañeros de pasillo, quien juzgarían su tardía, y prefirió concentrarse en la figura del rector que comenzaba a llamar los nombres por orden alfabético, faltaría bastante para que la llamaran a ella, pero no demasiado hasta que comenzaran a llamar a sus amigos: Ichijouji, Inoue y Ishida, el último quien se había rehusado a ir. Mimi no pudo evitar fruncir el ceño con molestia, ante las dos horas que había perdido discutiendo con él sin ningún tipo de éxito, había llegado tarde por su culpa.

'Terminé los malditos créditos para que me dejaras en paz, ya me gradué. La ceremonia es un maldito tecnicismo, ya que fuiste tú quien me obligó, mejor recoge el maldito papel tu misma'

Las palabras del muchacho le resonaron el oído, y sus manos se apretaron hasta hacerse daño con las uñas.

'Imbécil…' soltó por lo bajo, haciendo que el compañero de adelante girara levemente la vista hacia ella, probablemente preguntándose si le hablaba a él.

Era en momentos como esos que especialmente extrañaba a Taichi Yagami, si bien su moreno amigo se había ido hacía casi un año a los Estados Unidos a convertirse en una estrella del fútbol, y ella le extrañaba todos los días, era en momentos como esos, cuando su novio se portaba como un imbécil, que ella lo extrañaba más. Si él estuviera allí, Yamato habría venido a la graduación, con un ojo morado, pero habría venido. Pero, Taichi tenía sus propios demonios tercos sin necesidad de ella sumarle a los suyos.

'Ishida, Yamato'

Escucho nombrar a lo lejos, y soltó un suspiró de derrota, aguantando las ganas de gritar 'NO ESTÁ'. Por supuesto que no estaba, no le importaba. Decidió dejar eso de lado, y esperar que llamaran su nombre, para ella esto sí era una meta cumplida. Por muchas noches, llegó a creer que aquello no ocurriría, para ella el futuro solía ser un incierto en el que era mejor no pensar para no hacerse ilusiones irrealistas.

Había sido una niña asustada y sumisa cuando había entrado a aquel recinto. Buscando un complemento a una fachada de normalidad, completamente inexistente, y una distracción a la cual enfocarse para no fijar la cabeza en sus problemas. Pero era diferente ahora, su madre ya no la impulsaba hacia el suelo, ya no corría detrás del recuerdo de su padre, y finalmente comenzaba a sentirse como una persona por mérito propio. La mujer que saldría por aquel edificio hoy, era muy diferente a la que había entrado en muchos aspectos, no en los importantes, su personalidad no había cambiado, pero sí había aprendido a aceptarla a cabalidad, con altos y bajos. Definitivamente, era más fuerte ahora.

'Tachikawa, Mimi'

Mimi se colocó de pie, esbozando una sonrisa de satisfacción. En otra época de su vida, jamás habría esperado tener a alguien esperándola entre el público para felicitarla, y eso le habría lastimado. Pero hoy eso no era importante, para ella, verse en el espejo hoy y comenzar a sentirse bien con quien se había convertido era suficiente.


Taichi Yagami tomó el teléfono, al que le había sacado la batería en tres oportunidades, y lo reconectó. Sus manos dudaron por unos segundos sobre el nombre de Sora, antes de llamar a Mimi Tachikawa.

'Tai-chan…' la voz de la muchacha le hizo sonreír por primera vez en el día, fuera del campo.

'Felicidades, graduada' Mimi soltó una pequeña risita.

'Gracias'

'Yamato no está gritando porque te llamo, así que asumo que no fue'

Mimi soltó un suspiro de derrota.

'Yama… ah, no es fácil'

Taichi se frotó las sienes con fastidio.

'¿Qué está mal contigo y conmigo, buscando parejas tan complicadas, cuando obviamente somos perfectos el uno para el otro?'

Mimi soltó una carcajada sonora.

'Si me pides que me mude, lo haré'

'Ven a USA, ven conmigo'

Hubo un periodo de silencio, antes de que ambos estallaran en carcajadas.

'No me tientes'

'Oh vamos, Los Ángeles, podrías intentar ser actriz y yo tendría alguien que me animara en los partidos. Tienes que admitir que es perfecto'

'Lo es, si no estuviéramos totalmente enamorados de personas diferentes'

'Tecnicismos' soltó Taichi inflando las mejillas.

Mimi sonrió, dejando las llaves del auto en el encendido, y conectando el manos libres.

'Tai, a la Sra. Takenouchi le entregaron todos los papeles de liberación del centro, los médicos le dijeron que no podía seguir ocultándose. La enviaron al casa, y trabaja como voluntaria todos los días, pero desde su vida normal'

Taichi asintió con lentitud, mientras la escuchaba arrancar el auto.

'Tai…' llamó ella, frunciendo ligeramente el ceño, y recordando la moraleja del discurso de Ken 'si no haces la pregunta, la respuesta siempre será no. Tienes que preguntar'

Taichi soltó un suspiro sonoro.

'No creo poder perderla de nuevo'

'Si es lo suficientemente estúpida para permitirlo, no te merece ni siquiera un poco' dijo Mimi de manera tajante 'Esté no es el muchacho valiente del que me enamoré'

Taichi guardó silencio por unos segundos

'Ella… tengo un hueco en el alma con la silueta de Sora, es mi única debilidad irrevocable. No tengo el poder de librarme de eso, o llenar su lugar con nadie más'

'Y si ella sigue tan segura de eso, seguirá dándote por sentado. No eres el chico que se da por sentado, eres el chico que la chica mata por tener. Como hizo para que le perdonaras, así debe ser ella contigo todos los días, eres EL chico, y no permitas que te trate como lo contrario, ni siquiera porque te deje un hueco en el alma'

Taichi asintió, girando los ojos.

'Si termino soltero y con gatos, tendrás que mudarte aquí conmigo'


Yamato Ishida esparció el resto del contenido del tubo color negro sobre el borde del lienzo y lo regó con la punta de madera del pincel por el borde, realizando movimientos en onda. Antes de levantar un pincel de brocha fina y regar la pintura como espinas sobre la onda semi-serpentesca que bordeaba la imagen del rostro de Mimi desde el perfil derecho, sólo se podía observar la mitad del rostro de la muchacha, y esté era iluminado desde el tope, por un sol inexistente, con tonos dorados que parecían mezclarse con el castaño de su cabello, dándole reflejos, y dejando sus ojos rallados por dejos de luz; mientras que la parte inferior se debatía entre tonos grises y plata que rozaban los labios de la muchacha. El rostro de Mimi estaba ligeramente alzado hacia el sol, observando la luz, y dejando atrás el grisáceo silencio que solía cubrir sus labios.

Una sonrisa cruzó los labios del muchacho, observando fijamente la pintura por bastante tiempo. Era hermosa, incluso esperanzadora. Yamato soltó el pincel fino, antes de tomar otro de brocha más gruesa para y usarlo para esparcir protector transparente sobre su obra.

Un golpe sordo en la parte exterior a su estudio, le hizo saber que Mimi había regresado a casa. Suspirando, el muchacho caminó hasta la puerta del estudio y la abrió con cautela. Mimi estaba dándole la espalda, con la frente pegada a la puerta de la entrada, sostenía el birrete con una mano, desordenando los caireles de su cabello con la otra.

'Espero te hayas divertido jugando a ser normal'

'Tu madre estaba en la ceremonia' dijo la muchacha, mirándolo de reojo 'también tu hermano' Yamato alzó las cejas, confundido.

'Yo no los invité' soltó él, encogiéndose los hombros.

'Es lo que las familias hacen, Yamato'

'Mi familia debería saber que eso no es lo que yo hago'

'Al menos tú tienes familia, deberías agradecer eso'

Yamato entornó la mirada, dando un pequeño resoplido.

'Los invité a cenar' soltó Mimi.

'¿Que hiciste qué?'

'A tu padre también'

'Pero…'Yamato balbuceó con indignación '¿Por qué? ¿Es tu macabro modo de castigarme por rehusarme a participar en los eventos de la manada?'

Mimi giró hacia él, encogiéndose los hombros.

'Me agrada tu familia'

Yamato alzó las cejas sin comprender, por unos segundos, hasta que lo vio. Siempre había sido el chico marginado de los padres divorciados, nunca había conocido a nadie que envidiase su familia. Se sintió como un perfecto imbécil en ese instante, pero prefirió no decir nada.

'Tu madre me ayudará a cocinar, así que ve a cambiarte. Pareces un enfermo mental'

Su novia le dedicó una sonrisa, y él tuvo que contrarrestarla. Mimi Tachikawa, tenía varios toques melancólicos durante el día, pero últimamente se recuperaba muy rápido de ellos.

'Me bañaré sólo si vienes conmigo'

Antes de que ella pudiera hacer algo, el muchacho la alzó sobre su hombro como un saco de papas. Mimi se retorció, tratando de soltarse, pero entre sus gritos se escaparon unas carcajadas.

'¡Yamato, no te atrevas! ¡Mi maquillaje, mi cabello!'

Yamato pateó la puerta del baño y la llevó contra la pared de la ducha, encendiendo el agua helada.


Mimi Tachikawa extendió la delicada masa de galleta sobre el envase de metal en forma de corazón, mientras tarareaba por lo bajo. Resopló, quitando de su cara un mechón mojado de su cabello, antes de girar entregándose a la canción, y soltar las palabras de sus labios.

'Te estás volviendo loca, otra vez' escuchó decir a Yamato a su espalda. Giró para encontrarlo medio desnudo, secando su cabeza con una toalla.

'Ponte una camisa, tu madre verá tus cicatrices' dijo Mimi, con una sonrisa.

Yamato soltó una pequeña risa.

'Apuesto que le aliviaría saber que mi locura no era su simple imaginación' sin embargo, el muchacho fue por una franela azul marino y se la colocó.

'Te ves mucho más apuesto así' le dijo Mimi.

'Diferimos'

Mimi soltó una pequeña risa, y continuó estirando la masa en el molde. Yamato la observó por unos segundos, antes de acercarse y mirarla a los ojos.

'¿Extrañaste a tu madre hoy?'

Mimi negó con la cabeza, hundiendo la mano en la masa.

'Quería a mi padre… pero eso es imposible'

'Lamento no haber ido a la graduación'

'Debes disculparte con tu familia que fue hasta allá por ti' dijo, encogiéndose los hombros.

'No, quiero decir, que lamento no haber estado en la graduación, por ti'

Mimi le envió una pequeña sonrisa, y se puso de puntillas para darle un beso en los labios.

'Así desconsiderado y todo, te amo'

Yamato resopló, girando los ojos con toda la madurez de un infante de 6 años.

'Es muy infantil que después de casi dos años sigas sin poder decirlo'

'Sabes lo que siento' Mimi giró los ojos, y él volvió a mirarla con seriedad '¿Te fue difícil?'

Mimi ladeó el rostro.

'Sorprendentemente no, para mí la Universidad era un modo de mantener las apariencias, nunca pensé que de hecho me importaría el diploma, y quizás sólo sea la influencia de Miyako, pero me sentí bien recibiendo el diploma… es mío, ¿sabes? No de mi familia, no de mi madre, es mío… todo lo que tengo es una herencia hecha de culpa, pero no lo siento realmente mío, ¿sabes?... Fue lindo, sostener algo en mis manos sabiendo que me lo gané yo misma'

'¿Es por eso que has estado regalando todo el dinero de los Tachikawa? ¿Por qué sientes que no es tuyo?'

'No es mío' aseguró ella 'y no lo he estado regalando, lo he estado donando. Te aseguro que las fundaciones de enfermedades mentales que han recomendado mis abogados son mucho más aptas para recibir ese dinero que yo'

'Quizás, tú te lo gastarías en ropa de diseñador' concordó él 'pero, donar tu casa para un centro de rehabilitación fue algo excesivo'

'Hey, con eso hasta logré ayudar a la Sra. Takenouchi. Sora dice que seguirá trabajando en el centro. Fue lo correcto'

'Entonces, ¿Por qué sigues viéndote triste ahora?' preguntó.

Mimi se encogió los hombros, enviándole una sonrisa.

'No estoy triste' aseguró 'pero sí me siento algo incompleta'

'No comprendo'

'No tengo lo que tú tienes'

'¿Completa apatía al mundo que me rodea?'

Mimi soltó una pequeña risa, negando con la cabeza.

'Pasión'

Yamato alzó las cejas.

'¿Estás tratando de decirme que quieres más sexo? Porque eso puede arreglarse'

Mimi le dio un pequeño puñetazo en el pecho, riendo.

'Quiero decir la pintura. Dios, es que te veo en ese estudio, y ni siquiera puedo enojarme de que pases días encerrado ahí. Admiro esa pasión, desearía poder sentirla, por algo más que por ti'

Mimi le lanzó un poco de harina en la nariz, al tiempo que el timbre del apartamento sonaba.

'Ve a abrirle a tu madre, con una sonrisa'

Yamato dudó por unos segundos, aun pensando en sus palabras, pero hizo lo que le pidieron.

La tarde transcurrió relativamente rápido. Su familia acogió a Mimi como si siempre hubieran sido un mismo ente. Su madre y Mimi se habían llevado de las mil maravillas desde que se habían conocido, Natsuko había acogido a Mimi como la hija que nunca tuvo; cocinaban, salían de compras e intercambiaban historias sobre él. Mimi recibió gustosa, y con algo de confusión, lo que se sentía ser querida por una madre. Takeru la adoraba. Mimi pasaba horas enteras chateando en Skype con él, mientras Yamato estaba encerrado en el estudio, ella escuchaba sus ideas sobre temas para escribir, y Mimi le pedía consejos sobre redacción para el diario que le hacía llevar Dr. Katss. Incluso su padre la adoraba, y se cansaba de recordarle que esto era algo que él no podía arruinar. Graciosamente, Mimi había encajado en su familia mejor de lo que él jamás había logrado.

Parecía feliz, hasta normal, y él se sentía en paz, tan en paz como se podía permitir ser acosado todos los días por los demonios de la inspiración. Seguía hundiéndose con regularidad, pero siempre la tenía a ella para sacarlo de la oscuridad. Se suponía que ese era el final del cuento… ¿no?

'Te ves horrible' dijo Takeru desplomándose a su lado.

Yamato giró los ojos.

'Vete al diablo'

'Cuidado, te acusaré con Mimi'

Yamato fijó la vista en Mimi, soltando un pequeño suspiro. Después de transcurrido unos minutos, Takeru frunció el ceño.

'Ok, ¿Qué te pasa? Porque si vas a romper con ella, juró que voy a asesinarte'

Yamato le envió una mirada asesina, cruzando los brazos sobre su pecho. Hoy extrañaba a Taichi Yagami, él sabría qué hacer, pero Taichi no estaba allí, y sólo tenía a Takeru. Girando los ojos, volteó hacia su hermano menor.

'Creo que la estoy absorbiendo'

Takeru alzó las cejas.

'No entiendo'

Yamato suspiró.

'Creo que estoy absorbiendo a Mimi. Me lo temía, que iba a arrastrarla conmigo… pero siempre pensé que iba a ser a la oscuridad, nunca se me ocurrió pensar que podría terminar volviéndola 'normal'… ¿sabes?'

'No, no lo sé'

Yamato resopló con pesadez. Su hermano se había vuelto algo tonto.

'Mimi era este… increíble torbellino de traumas y oscuridad, al que me avoqué completamente, y luego su madre murió, y yo vi que ella era como era por sus circunstancias, no por algo podrido desde adentro como yo…'

'Si rompes con ella, voy a asesinarte' repitió Takeru. Yamato le envió una mala mirada, y continuó como si este no hubiese hablado.

'Mimi está mejor, su madre la dejó en paz, y ahora me tiene a mí. Se ve… tranquila'

'¿Y eso por qué es malo?'

'No lo es. Pero, como yo siempre voy a ser un vórtice de entropía, la estoy absorbiendo. Se está avocando a lidiar con mi locura, y en el proceso, está perdiendo la suya'

Takeru lo miró confundido, y se encogió los hombros.

'No sé, para ser tu novia tiene que seguir algo loca'

Yamato le envió una mirada asesina, nuevamente.

'Dice que se siente algo incompleta… y creo que es porque se está enfocando sólo a mí, y se está perdiendo ella, como se perdió en su madre'

Takeru se acomodó en el asiento, dándole más seriedad a la conversación.

'¿Te dijo eso?'

Yamato asintió.

'Tal vez quiere casarse, y tener niños, y por eso te dijo eso, ya sabes que las mujeres normalmente no están completas sin hijos'

Yamato se ahogó con su propia lengua.

'¿Ma…matrimonio?

Takeru sonrió ante la mirada de pánico de su hermano.

'Matrimonio, y niños' continuó con voz de presentador de películas de terror.

'Estás… loco. Mimi no es así'

'Tú eres el que está diciendo que es normal'

'No tan normal. Takeru, el matrimonio es para gente vacía, que no está conforme con su existencia entonces tratan de probar la inmortalidad pasando sus traumas a la siguiente generación'

'Sí, claro, si tan sólo no acabaras de decir que tu novia se siente incompleta, esto sería completamente descabellado'

Yamato retrocedió, con una mirada de terror.

'Yo pensé que debía buscarle un hobby, enseñarla a pintar, o pedirte que le dieras clases de escritura… pero… ¿Matrimonio? ¿Estás demente? ¿Niños? ¿Con mis genes? ¿Más o menos para qué necesito regar más miseria en el mundo convirtiendo a unos niños en víctimas, como Satoe Tachikawa?'

Takeru se encogió los hombros.

'Sólo te digo una opinión, creo que deberías hablar con ella'

Yamato cruzó los brazos sobre su pecho frunciendo el ceño. Maldiciendo a su hermano por lo bajo. Matrimonio… ¿Por qué mataría su relación con Mimi con algo como el matrimonio?

'Eso… no es nosotros'

'Está bien, ¿Qué es ustedes? ¿Qué ves cuando piensas en tu futuro con Mimi?'

Yamato entornó la mirada, mientras intentaba responder esa pregunta. Era difícil, la verdad, veía muchas posibilidades cuando divagaba sobre el futuro, las posibilidades se le antojaban como al experimento del Gato que había visto en The Big BangTheory, sobre el principio de incertidumbre y las ramificaciones cuánticas de las posibilidades presentes en un plano complejo. Todas las posibilidades existían y no existían, superpuestas sobre la misma realidad.

Su realidad era Mimi, el futuro de esa realidad fluctuaba cada vez que intentaba pensar en abrir la caja para verificar si el gato estaba vivo o muerto.

Sin poder evitarlo, su mente se fue hundiendo en el mundo de posibilidades que seguía poblando su mente.


Futuro Posible #1

Yamato Ishida se haló el nudo de la corbata con un gesto de ahogo. Odiaba las corbatas, eran pequeñas sogas simbólicas diseñadas para castrar su cuello y su habilidad de respirar. Su vista bajó hasta su traje negro y un choqué eléctrico, le hizo arrancar la corbata en su cuello y la lanzó al suelo.

Se sentía claustrofóbico, y quería vomitar.

'Te ves realmente enfermo'

La voz de Taichi le hizo querer vomitar con más ganas.

'Cállate' Yamato tomó la botella de vodka del suelo y la empino, bebiendo con ahínco. El alcohol lo hizo sentir peor.

'Sólo estás teniendo un pequeño ataque de pánico. La amas'

Yamato Ishida maldijo por lo bajo. No estaba dudando eso.

'Esto no es lo que quiero, Taichi. Esto no es lo que soy'

'Esto es lo que ella quiere, y tu prometiste hacerla feliz'

'¿Es lo que ella quiere? ¿O es lo que se supone que debe querer? ¿Acaso no estamos cayendo en el convencionalismo? ¡Me siento como parte de una fachada!'

Taichi giró los ojos.

'Ya de por sí vives con ella, no es como si esto va a ser un gran cambio para ustedes'

'Oh, pero lo será. Entré en pánico cuando tuve que firmar un contrato con un representante, y eso era por 5 años… ¿Cómo se supone que me sienta ante la idea de firmar un contrato por el resto de mi vida? ¡Siento que debería lanzarme por la ventana primero!'

'No es un contrato, es un matrimonio'

'Es la misma cosa, es una transacción de negocios, de bienes y de libertades, y lo sabes, por eso no te has casado con Sora'

Las cejas de Taichi se alzaron, indignado.

'Yo no me he casado con Sora porque ella sigue sin desligarse de Japón, está más apegada a su madre que a la posibilidad de un futuro con nosotros. No puedo casarme con alguien que pretende pasar la mitad del año en otro país'

Yamato le envió una mirada asesina, antes de empinar la botella nuevamente en su boca.

'Esto será todo, después de que firme ese papel, vamos a terminar en homicidio-suicidio, lo sé'

'Tú y Mimi realmente están hechos el uno para el otro' comentó Taichi, girando los ojos.

'¿Qué se supone que quiere decir eso?'

'Nada. Que mejor voy a verla a ella también. No te muevas'

Yamato lo observó salir, mientras continuaba bebiendo de la botella. El muchacho se dejó caer en el piso, moviendo la pierna derecha con un tic nervioso.

'Al diablo todo'

Yamato se colocó de pie, y caminó hasta la ventana, abriéndola y mareándose con la brisa de invierno que desordenó su cabello rubio.

'Lo lamento, Mimi' susurró el muchacho, antes de sostenerse de la escalera de incendios y bajar hasta la parte inferior del edificio.

El muchacho echó una mirada al edificio por última vez, antes de emprender carrera con dirección a la estación de taxis más cercana. En menos de una hora, estaba en la entrada del Aeropuerto de Tokio, con su pasaporte en mano, listo para despegar lo más lejos de la ira de sus seres queridos posible. Aún sentía un tic en el ojo, y su garganta no le permitía respirar con libertad. Se había mareado todo el camino hasta allí, e incluso en el enorme aeropuerto, su claustrofobia no le dejaba enfocar su cabeza con claridad.

No le tomó demasiado tiempo ubicar un mostrador desocupado, y compró un pasaje sin importarle a donde lo llevaría. Apenas cruzó la seguridad del aeropuerto, y se sentó en la sala de espera, se sintió aún peor. Liberado, pero peor. Mimi iba a matarlo, y se lo merecería.

Yamato apoyó los codos en sus rodillas, quitándose el sudor frío de su frente. Nunca debió haber permitido a su familia convencerlo de que esto era lo correcto. Todo había sido culpa de Takeru y sus malditas divagaciones sobre que Mimi se sentía incompleta porque quería la convencionalidad que no había tenido durante toda su vida. También había sido culpa de su madre, que le había llevado el anillo al apartamento, sin siquiera esconderlo y permitiéndole a Mimi encontrarlo.

¿Qué se suponía que hiciera entonces? Dar un discurso sobre la inutilidad del matrimonio. Sí, eso debió haber hecho. No encogerse los hombros y preguntar '¿Por qué no?' ¡ESTO ERA POR QUÉ NO! Porque era estúpido, y sin sentido, y lo hacía sentir físicamente incapacitado.

'Va a pensar que ya no la quiero, y esto no tiene nada que ver con ella, esto tiene que ver conmigo y mis tornillos sueltos'

Yamato maldijo, al tiempo que apoyaba la cabeza en sus manos.

'Estoy tan muerto'

Ahora lamentó no tener más vodka, necesitaba cantidades semi industriales de alcohol que bloquearan su mente y le dieran algo de paz. Inmediatamente, se colocó de pie, y buscó algún establecimiento que vendiera alcohol. No le tomó demasiado tiempo ubicar un bar, más que dispuesto en adormecer sus problemas. Pero apenas entró en el local, sus ojos se fijaron en una mujer en la barra. Estaba vestida de blanco, en un abombado vestido de princesa, y con una hermosa cortina de caireles marrones cayendo por su espalda.

No puedo evitar soltar una carcajada.

'Mimi Tachikawa'

Apenas el nombre salió de sus labios, la muchacha se atoró con el contenido verde de la copa que estaba bebiendo, aún mantenía apretada en su mano izquierda un boque de peonias rosadas. Con cautela se giró hacia él. Su maquillaje se había corrido por lágrimas claramente derramadas, y su semblante era de total confusión.

'Yamato…'

El muchacho suspiró con alivio, enviándole una sonrisa.

'Estoy tan feliz de que estés aquí'

Mimi bebió el resto del contenido del vaso y se puso de pie. El muchacho avanzó hacia ella listo para alzarla por los aires de la felicidad, cuando el buque de peonias de la castaña se estalló contra su cara.

'¿Qué?'

'¡Ibas a dejarme en el altar, maldito desgraciado! ¡Frente a todas esas personas! ¡¿tienes la menor idea de cuan humillante habría sido eso?!'

'¡Puedo darme una idea, ya que veo que me ibas a hacer lo mismo a mí, tremenda hipócrita!

'No es lo mismo, yo tengo una diagnosis de sensor de huida patológico!'

'Oh, porque yo no' soltó él con sarcasmo.

'Las mujeres huyen por amor, los hombres por imbéciles'

'Tu nivel de doble estándar sexista, y doble moral, es impresionante'

Ambos se observaron por un momento, antes de que Mimi comenzara a golpearlo con el buque de nuevo.

'¡No puedo creer que escaparas!'

'¿Qué hay de ti, señorita? Correr con ese armatoste de malvavisco, dice que quieres casarte todavía menos que yo'

Mimi suspiró, dejando caer el buqué en el suelo.

'No queremos casarnos'

'No, ciertamente no'

Mimi suspiró nuevamente, dejándose caer en el asiento nuevamente.

'No vamos a casarnos'

'No'

'¿Qué dice eso de nosotros? Si no queremos casarnos… ¿Qué estamos haciendo juntos?'

Yamato se encogió los hombros, suspirando.

'¿Eres infeliz? ¿conmigo? ¿No somos suficiente?'

Mimi le tomó la mano, enviándole una pequeña sonrisa.

'Sí lo soy, claro que eres suficiente' respondió ella.

'Entonces… ¿Por qué estamos dejándonos llevar por lo que se supone que debemos hacer?'

'Porque se supone que es lo correcto'

'Al diablo con lo correcto, demasiados matrimonios terminan en divorcio. Eso debería ser suficiente razón para no querer ser una estadística. Sólo es un papel, seguiremos juntos de todos modos'

Mimi se acercó, y le dio un beso corto en los labios.

'Si es sólo un papel, ¿Por qué nos asusta tanto firmarlo?'

'Porque es un control sobre nuestra relación, y ambos hemos pasado la vida rodeado de ataduras para sumirnos a otra más. No eres una atadura para mí, eres mi complemento y por eso estoy contigo, no necesito un papel para recordarme que debemos estar juntos'

'No, para eso tenemos la cicatriz' completó ella.

Ambos intercambiaron una corta sonrisa. Yamato se puso de pie, y se arrodilló frente a ella.

'Mimi Tachikawa, ¿pasarías el resto de tu vida conmigo en feliz no-matrimonio?'

Mimi soltó una pequeña carcajada, antes de asentir y lanzarse a sus brazos.

'Acepto, jamás-esposo'


Futuro Posible #2

Yamato esquivó el tubo de oleo que cruzó el aire, y giró hacia Mimi con una mirada desencajada.

'¿Qué?'

Mimi lo observó fijamente por unos segundos, esperando que cayera en cuenta.

'Tu obra' soltó él con aire derrotado. Lo había olvidado por completo.

'No fuiste'

'Lo olvidé' dijo él, señalando la pintura 'lo siento mucho'

Mimi alzó las cejas.

'Lo sientes' repitió ella como un eco 'Conseguí el protagónico, tú te quedas encerrado aquí, y lo sientes'

Yamato se mantuvo inmóvil por unos segundos, esperando que se abalanzará a él queriendo matarlo a golpes. Pero Mimi simplemente giró sobre los talones y salió del estudio. Yamato suspiró, dejando los pinceles en el paral, y caminó detrás de ella.

'Realmente lo lamento, me quedé absorbido aquí y no supe del mundo'

Mimi se dejó caer en el sofá, quitándose los tacones puntiagudos de color rojo y dejándolos en el suelo.

'No supiste del mundo, porque ni siquiera contestas tu celular. Debo haberte llamado al menos una docena de veces'

'Ni siquiera sé dónde está esa cosa'

Mimi abrió los botones de su abrigo negro y se levantó del sofá.

'Me voy a dormir, por favor, duerme en tu estudio hoy' Mimi entró al cuarto y cerró la puerta con estruendo.

Yamato se quedó congelado unos segundos, antes de pararse frente a la puerta, golpeándola con el puño cerrado.

'Oh, vamos, si fueras tu que hubieras perdido una exhibición mía, yo no estaría tan molesto'

'La diferencia en eso, es que yo no me habría perdido la exhibición' se escuchó a Mimi contestar del otro lado.

'Ok, puede que eso sea verdad, pero vamos, no falté apropósito'

No hubo respuesta del otro lado.

'Mimi…'

Yamato suspiró.

'En verdad, lo lamento, fui un imbécil. La próxima vez prometo cargar mi celular y dejar diez alarmas en él'

Por más de 20 minutos no hubo respuesta, y Yamato suspiró, manteniéndose frente a la puerta.

'No me voy a ir'

La puerta se abrió y Mimi salió en pijama, dándole un puñetazo en el pecho.

'Eres un imbécil'

'Estoy al tanto'

'Eres un imbécil y ¿sabes cuál es tu problema?'

'No, pero mucha gente ha tratado de decírmelo por años'

'¡Esto no es gracioso!' soltó ella empujándole por el brazo 'Tu problema es que no crees que lo que yo hago es tan importante como lo que haces a tu'

'Eso no es verdad, sólo porque fui un imbécil hoy no significa que no te apoye'

'No me hagas reír, ¿a cuántas presentaciones mías has ido?'

Yamato balbuceó.

'Exacto'

'Oh, vamos, sólo porque no me gusta el teatro, no quiere decir que no respete y apoye lo que haces'

Mimi negó con la cabeza, esquivando la mano de Yamato, y se dirigió al estudio. Yamato la siguió confundido.

'Ella tiene tu atención, no yo' dijo señalando el lienzo en el paral.

Yamato oscilo la mirada entre la pintura y su novia sin comprender. La pintura era de ella, una reinterpretación de las pinturas bíblicas de Botticelli. Oscura y visceral.

'Esa eres tú'

'No. Yamato, esa es la versión mía que vive en tu cabeza. La que quieres es ella, no soy yo'

'Claro que eres tú'

'¡No!' soltó Mimi, alzando la voz, para dejar una mano sobre su pecho '¡Yo estoy aquí, yo te necesitaba esta tarde en mi primer protagónico, yo estoy aquí todas las noches, mientras tú te encierras aquí con ella! ¡Yo estoy aquí! ¡Ella es producto de tu imaginación! ¡No es real!'

Yamato se acercó a ella, únicamente para ser alejado por ella.

'Cálmate'

'No me pidas que me calme, ¡Estoy harta de competir con tu musa!'

Yamato frunció el ceño.

'Tonta, mi musa eres tú'

'¡No!' gritó Mimi, empujando el lienzo al suelo.

'¿Estás celosa de una pintura? ¿Siquiera te estás oyendo?'

'Sí, ¿acaso me oyes tú, cuando estás encerrado aquí y yo estoy sola afuera?'

Yamato retrocedió con una mirada confundida en el rostro.

'Debí dejarte encerrada en el cuarto. Me tienes a juicio. Todo lo que digo es y será usado en mi contra'

Mimi lo miró con rabia, mientras levantaba la pierna y hundía su pie descalzo en el lienzo con saña. Yamato soltó un grito exasperado.

'¡ESO ME TOMÓ CUATRO DIAS!'

Mimi lo ignoró, caminando por el estudio, escogiendo otra pintura y lanzándola contra el suelo. Yamato la observó con horror, antes de lanzar las manos en rendición.

'Necesitas tranquilizarte, actúas como loca'

'¿Loca?... Crees que no te he escuchado hablar con ella, hablas más con ella que conmigo'

'Hablo solo, y creo que no estás analizando lo que dices'

Mimi lanzó una tercera pintura al suelo, antes de girar sobre sus talones y salir del estudio. Yamato suspiró aliviado, arrodillándose a revisar los daños a sus pinturas. Eran irreparables, pero podría usar los escombros para una obra tridimensional, si amoldaba los pedazos a un nuevo lienzo. Aún estaba pensando eso, cuando Mimi volvió al estudio, cargando una manguera y la encendió permitiendo que el agua se regara sobre las pinturas. Yamato exclamó con sorpresa, mientras corría hacia ella, intentando quitarle la manguera, y sólo logrando empaparse en el forcejeó.

'¡Terminaste de volverte loca!'

'¡Apuesto a que ahora me prestas atención!'

Mimi continúo mojando los lienzos, utilizando la manguera como una metralleta de una mala película de gánster en los 50.

'¡Alto! ¡Ya basta! ¡Estás arruinando meses de trabajo!' soltó Yamato forcejeando para quitarle la manguera.

'¡Tú arruinaste meses de trabajo! ¡Trabajé muy duro porque quería sorprenderte, quería que estuvieras orgulloso de mí!'

Yamato sintió la punzada de dolor en sus palabras, y retrocedió. Su novia no le estaba hablando a él, o al menos no únicamente a él, y acababa de entender eso. Sintiéndose como un tonto por no haberlo comprendido antes, le permitió continuar en silencio.

Para el tiempo que la castaña finalmente se cansó y soltó la manguera, todas sus pinturas nuevas estaban arruinadas, y ambos estaban empapados de pies a cabeza.

'¿Te sientes mejor?'

Mimi no contestó, pero él pudo ver que estaba llorando. El muchacho avanzó hacia ella con duda.

'No quiero tener que mendigar tu atención'

'No lo haces, hoy sólo fue un día estúpido. No estoy ignorándote por mi arte, no apropósito'

Mimi soltó un sollozo suave, intentando secar sus mejillas con la manga de la pijama, sin éxito.

'Mimi…' llamó el muchacho, halándola por la cintura. La muchacha se dejó llevar, escondiendo el rostro en su pecho 'No soy ella. Yo sí sé que metí la pata, y lo lamento'

Mimi soltó un nuevo sollozo, y negó con la cabeza.

'Me volví loca y dañé tus pinturas… yo lo siento'

Yamato negó lentamente con la cabeza.

'Haré mejores, no debí estar dándoles más atención que a ti'

Mimi se frotó los ojos con los dedos, sollozando.

'Sólo… quería que estuvieras ahí'

'Lo sé. Pero sí estoy orgulloso de ti, lograste un protagónico en pocos meses, sé que vas a ser increíble. Siempre lo has sido para mí'

Mimi le envió una débil sonrisa.

'Siento lo de tus pinturas'

'Dejemos de pedir disculpas. Yo hice algo estúpido, tú hiciste algo estúpido, dejémoslo a mano. Ciertamente no será la última vez que eso pase'

Mimi hundió el rostro en su pecho.

'No te cansas…'

'¿De pelear contigo? ¡Jamás!'


Futuro Posible #3

'Quiero irme a Nueva York'

La afirmación de Mimi le cayó como un balde de agua fría, sobre sus hombros. Lo había visto venir, sin embargo, habría esperado que no llegara tan pronto. El muchacho dejó el lienzo sobre el paral, antes de girar hacia ella, con los brazos cruzados sobre el pecho.

'Pensé que habías dicho estar feliz en la televisora de Tokio'

'Lo estoy, pero, Yamato, ese trabajo en el teatro me hizo sentir más pasión por dentro de lo que mil programas de noticias harán jamás. Quiero intentar en el teatro, quiero intentar en el teatro musical'

'Broadway, de nuevo'

'Sí, Broadway de nuevo. Las conversaciones no acaban sólo porque no estés de acuerdo'

Yamato suspiró, asintiendo lentamente con la cabeza.

'No me gusta la idea de una relación a distancia'

'A mí tampoco, pero es posible, mira a Taichi y a Sora'

'Taichi no está feliz con eso, y lo sabes'

'Lo sé, pero, Yama… ¿tu si quiera considerarías mudarte de Tokio?'

'No'

Mimi soltó un pequeño suspiro, había esperado esa respuesta.

'Entonces… ¿Qué otra opción queda? Alguno de los dos pone lo que quiere en espera, una relación a distancia… ¿o terminar?'

Yamato la observó de manera fija.

'No voy a impedirte ir. Tampoco voy a acompañarte, mi trabajo está aquí. No creo que una relación a distancia sea una posibilidad, sin importar qué tanto lo queramos nosotros'

'Dices que debemos terminar'

'Digo que parece la única respuesta'

Hubo un período de silencio, entre ambos por mucho tiempo. Habían tenido aquella discusión demasiadas veces. Yamato había jurado no interponerse en la búsqueda de su 'pasión' igual que ella había hecho lo mismo con sus extraños hábitos a la hora de pintar. Mimi era más idealista a la hora de pensar en una relación de distancia, sin embargo, Yamato mantenía una fuerte idea, bastante realista, de lo que eso significaba para ambos. Diciéndole que era mejor terminar, a herirse en el camino. Siempre podían volver a encontrarse, mientras se siguieran queriendo, pero reparar una traición era casi imposible. Lo cual era probablemente cierto.

Aun así, ella no quería separarse de él, ni siquiera por un par de meses. Pero qué decía eso de ella entonces, comprometida en una relación con la persona más apasionada por su trabajo que podía imaginar, y ella sintiéndose incompleta con el suyo. Se lo debía a sí misma si quiera intentar.

'¿Qué hay si te pierdo?'

'Nunca podrías perderme. Estaré aquí si me necesitas, y tú allá si yo te necesito a ti'

'Te estás tomando esto con demasiada tranquilidad'

'No puedo hacer nada, salvo amarrarte a la cama, querida Musa'

Mimi soltó una pequeña carcajada, y se sentó en el piso del estudio, y él se sentó a su lado.

'Me asusta irme, y que no estés cuando vuelva'

'Sí voy a estar, no hay ningún otro lugar donde pertenezca'

'¿Y si conoces a alguien más?'

'Entonces te sentirás muy tonta'

Mimi le dio un empujón.

'Probablemente no aguante, y te alcance en menos de tres meses' dijo él.

Mimi le envió una sonrisa, dando un pequeño asentimiento.

'Quizás sea yo quien no aguante'

Su relación de Skype, emails y llamadas, había durado exactamente dos meses y medio. Hasta que Mimi finalmente volvió, de visita a Japón, decidiendo sorprender a Yamato. La muchacha entró con su llave, hasta el estudio, y lo encontró dormido en el mármol negro. No pudo evitar sonreír, exactamente así lo había imaginado. Rodeado de al menos 50 pinturas, desde las cuales su otro yo 'la musa' le devolvía la mirada, en varias formas y tamaños.

'Yama…' llamó ella, arrodillándose.

El muchacho abrió lentamente los ojos, y la observó medio dormido. Mimi pasó una mano por su rostro, notando como la barba le había salido, y las ojeras poblaban su cara. El muchacho la observó, aún medio ido, probablemente pensando que se trataba de un sueño, hasta que se dio cuenta que era real.

'¡Mimi!'

El muchacho se puso de pie y la abrazó con fuerza, lanzándose en seguida a besar sus labios con pasión contenida. No hubo tiempo de decir nada, antes de que la ropa ya estaba estorbando y la idea del 'rompimiento' quedando muy atrás.

Después de un rato, Mimi lo observó dormir con una sonrisa. No importaba que él dijera que no estaban juntos, para sentir que mantenía el control, ambos sabían que eso no era verdad.

'Yama…' le llamó, apenas el muchacho se movió, despertando.

'Tengo una contrapropuesta al rompimiento. Tiempo compartido'

Yamato alzó las cejas, sin entender.

'La mitad del año en Nueva York, la mitad en Tokio'

'Pero, y si tienes presentación, o yo una exhibición'

'Viajaremos a ello, pero podemos compartir el tiempo, he descubierto que estamos más atados el uno al otro que a lo demás, y eso está bien, siempre y cuando no perdamos lo demás'

'Tiempo compartido. Creo que puedo vivir con eso' asintió el muchacho dándole un beso en los labios.


Futuro Posible #4

Mimi Tachikawa dio la vuelta sobre sus talones, con una mirada horrorizada en sus ojos caramelo.

'No está aquí' soltó con un hilo de voz 'Se fue'

La muchacha se desplomó en el suelo, con una mezcla de derrota y confusión.

Yamato Ishida se había ido, y aun cuando había amenazado a ello muchas veces, ella nunca creyó que fuera un probable tangible. Él no podía irse, se suponía que ellos pertenecían al lado del otro. Eso decía la cicatriz que en aquel instante escocía en su mano izquierda, eso era lo que decían las palabras del rubio en sus recuerdos. No se suponía que él simplemente podría levantarse un día y abandonarla. No se suponía que así debía resultar su relación.

Inmediatamente, se sintió enferma, combinando unas ganas insufribles de llorar, con unas náuseas incontrolables.

¿Qué se suponía que hiciera ahora? Sus ojos vagaron por el apartamento vacío, y por primera vez en muchos años, ya no lo reconocía. Ya no se sentía como un hogar, ya sus paredes no le hacían sentir segura.

'Esto no era lo que habíamos acordado… ¡Esta rutina! ¡Esta normalidad! Esto no somos nosotros… ya no te reconozco, ya no me reconozco yo mismo'

Las palabras del rubio volvieron a resonar sobre sus oídos, haciéndole dar un escalofrío.

'¿Qué imaginabas que sería? ¿Fogatas de pinturas y rociadores activándose en el techo todos los días? ¡Nadie puede mantener esa intensidad todo el tiempo!' había contestado ella.

'Pensé que nosotros sí' había dicho él 'pensé que pasara lo que pasara, nosotros no seriamos aburridos'

'¿Te estoy aburriendo?'

'No. La vida me está aburriendo'

'La vida es lo único que tengo para darte… ¿no basta eso?'

Después de eso, el silencio había caído sobre ambos, y ella había huido al trabajo. Sin imaginar, que él ya no estaría al volver. No era primera vez que tenían la discusión sobre el 'cáncer de la rutina', ella jamás se imaginó que al volver encontraría el apartamento vacío, y todo el material de pintura de Yamato desaparecido del estudio.

'Se fue…'

Mimi soltó un sollozo, al tiempo que se desplomaba, acostándose en el suelo de mármol negro, el cual jamás se había sentido más frío que en aquel momento. Estaba sola de nuevo, en una época de su vida donde ya no sabía cómo estarlo. Era dependiente de él, y estúpidamente había creído que él de ella. Pero no era así, él había tenido la fortaleza de irse, y ella no sentía fuerza ni siquiera para levantarse del suelo. Las lágrimas se apresuraron a salir por sus ojos caramelo, causándole un ahogo por los sollozos que no permitían al aire entrar en sus pulmones.

Se quedó allí, ahogándose en llanto por más tiempo del que fue capaz de contar, marcando el número celular de Yamato de manera autómata, sin ningún éxito.

'Maldición, Yamato… Maldición…'

Para el momento en el que la luz del sol entró por la ventana del estudio, y le cegó la vista. El celular de la castaña estaba descargado, y en un ataque de frustración, la muchacha lo había estampado, pantalla por delante, contra el mármol negro.

Mimi no abandonó el apartamento por más de una semana. Compreramente negada a contestar la llamada de los amigos a quien debería dar explicaciones, y durmiendo en el piso de la tina del baño, para evitar perderse en el olor de la cama que compartía con el rubio. Sentándose en la sala con la vista en la puerta, esperando que Yamato volviese a cruzar el umbral de vuelta a ella. No se había sentido tan perdida desde la muerte de su madre, y eso era porque desde que Yamato se había vuelto parte de su vida, ella jamás había tenido que pensar en qué significaba estar sola.

Todo había vuelto con su partida. Las pesadillas, donde despertaba a mitad de la noche con las manos en su cuello y un grito ahogado. Las dudas sobre recurrir a ayuda farmacológica para hacerla volver a la realidad. La oscuridad que le rodeaba e intentaba consumirla. Todo había vuelto sin él. Todos sus sentimientos arraigados de abandono y falta de atención, le habían hecho caer al mismo estado de desolación del que le tomó tanto tiempo superar.

Pero algo había cambiado.

Todo se sentía igual, el dolor era el mismo. Pero ella era capaz de resistirlo sin rogar por un final, sin pensar que la acabaría, y sin dejar de tener esperanza. Él le había enseñado la salida a la oscuridad, y aún si volvía a caer en ella, ya sabía que podía salir, también sabía que él volvería.

Y en semana y media lo hizo.

La encontró dormida en el piso del estudio, como tantas veces ella lo había encontrado a él. El muchacho se arrodillo a su lado, tomándola en sus brazos y cargándola de vuelta a la cama. La muchacha no despertó por más de tres horas, y él se mantuvo en silencio, observándola dormir, hasta que ella despertó, mirándolo con ojos de incredulidad.

'No me fui' se apresuró a decir, alzando las manos en señal de rendición 'sólo… tomé un descanso'

Un silencio sepulcral cayó sobre ellos, únicamente interrumpido por las gotas de una llovizna que golpeaba el cristal de la ventana.

'Me arrepentí apenas tomé el avión, pero no podía conseguir un pasaje de vuelta por la estúpida tormenta y tú no contestabas el celular… pensé que te habías ido también'

La mano del muchacho se alzó hasta tocar la de ella, y Mimi se levantó de la cama como si la misma le quemase, con una mirada de pánico en el rostro.

'Te fuiste'

'No me fui'

'Te fuiste'

'Tenemos una discusión por semántica, y yo sólo quiero disculparme'

'Ciertamente pasas mucho tiempo disculpándote'

Yamato ladeó la cabeza hacia su izquierda, dando un leve asentimiento. Sin poder evitar una pequeña sonrisa al ver el modo en el que la luz del amanecer se esparcía iluminando la cabeza de Mimi, con su cabello desordenado y un dejo de sensor de huida, como una aureola. Hizo una nota mental de

'Paso mucho tiempo disculpándome, igual que tú. Por eso funcionamos. Ninguno pretende ser perfecto. Tú haces cosas estúpidas, yo hago cosas estúpidas, y luego nos disculpamos'

Mimi se mantuvo al otro lado de la habitación, alzando la barbilla.

'Y supongo que debo perdonarte… así como así'

'Bueno, ciertamente soy el pintor más sexy que podrías conseguir'

Apenas la broma salió de sus labios, quiso retirarla. Los ojos de Mimi se llenaron de furia y avanzó hacia él con rapidez, lo que le forzó a ser más rápido y levantar las manos frente a él en señal de rendición.

'Fue una mala broma, lo lamento'

Mimi dio una patada en el suelo con el talón derecho.

'¡Esto no es gracioso! ¡Esto no es como uno de tus encierros en el estudio donde sé perfectamente dónde estás! ¡Pensé que te habías ido! ¡Pensé que me habías dejado! ¡Tuve que enfrentarme a estar sola de nuevo! ¡Sola! ¡Tú me prometiste que nunca tendría que estás sola de nuevo! ¡Me fallaste!'

'No me te dejé, sólo me escapé a pintar en otro ambiente por unos días. Me sentí estúpido apenas pasó… Me sentía hundido en la rutina, porque mis pinturas han sido un desastre últimamente, y lo tomé contra ti de manera inconsciente… ¡pero no te dejé!'

Mimi resopló como un toro, y Yamato esperó que se abalanzara sobre él, sin embargo, la muchacha simplemente suspiró y se encogió los hombros.

'Entendí eso después de la crisis. Lo único que me detenía de perderme en la miseria, era saber que tu estúpido trasero encontraría su camino de vuelta'

Yamato suavizó su mirada, intentando acercarse a ella, sólo para ser alejado de un manotazo.

'No me toques. Vas a pagar por esto el resto de tu vida' soltó la muchacha girando los ojos, y saliendo de la habitación.

'Cuento con eso' susurró Yamato, siguiéndola.


Los ojos azules de Yamato Ishida se abrieron, al tiempo que una sonrisa iluminaba su rostro, mientras los escenarios se borraban de su cabeza. Cuando había conocido a Mimi Tachikawa, se había obsesionado por completo con ella, de muchas maneras. Se obsesionó con la idea de pintarla, de poseerla y de perderse en ella. Se había obsesionado con la idea de salvarla, sólo para que ella lo salvase a él.

En esa época cualquier escenario que se planteaba con la muchacha terminaba en caos, un caos al que él se sumiría aún hoy con perfecta voluntariedad. Cuando solía pensar en el futuro, podía imaginarse maltratándola como Satoe Tachikawa, abandonándola sin dejar rastro para pasar el resto de sus días pintando su recuerdo, o siendo dejado atrás por una curada Mimi, para vivir con sus demonios el resto de su existencia. En el pasado, al pensar en el futuro, siempre imaginaba tragedia, una tragedia a la que él gustosamente se entregó completamente seguro de que fuese lo que fuera que le deparara el futuro, lo valdría: por ella.

El comienzo de su relación había estado plagado por un campo minado donde cualquier cosa podría haber acabado con los dos, y eso le gustaba.

Ahora, años después, ese seguía siendo el caso. Cualquier movimiento en falso del otro podría destruirlos, pero si bien su futuro era vivir o ser destruido, ciertamente ahora no era capaz de imaginar ninguno donde terminaran separados.

No sabía si terminarían como viejos viviendo en un faro a la orilla del mar, o en un homicidio-suicidio a causa de un arranque pasional de oscuridad. Pero fuese lo que fuese, ahora, más que nunca, estaba seguro de que ese futuro les deparaba juntos. Fuera difícil, lleno de peleas, de recaídas emocionales, y de batallas con sus demonios… pero juntos.


Taichi Yagami pateó el balón de futbol hasta el fondo de la portería, con mucha más fuerza de la necesaria, sólo para pasar al siguiente balón de la hilera de 7, y repetir el procedimiento. El muchacho corrió hasta la portería, lanzando los balones al punto inicial y repitiendo el mismo procedimiento que había estado ejecutando por más de una hora.

No parecía dispuesto a concentrarle en la práctica, así que el entrenador le había enviado al otro lado de la cancha a practicar tiros simples. Taichi se sentía como un niño al que le pedían repetir la tarea para mejorar su nivel de caligrafía, y lo odiaba, pero no era capaz de refutar la lógica del entrenador. Su mente estaba en otro lado. Específicamente, en Japón, en manos de Sora Takenouchi.

Se sentía como un imbécil al ser incapaz de dejar de pensar en ella, aun cuando la respuesta de su novia a su exigencia de mudanza había sido completo silencio.

Taichi pateó el siguiente balón, maldiciendo.

'Habría preferido que me dijera que no… pero ¿nada?...'

En un ataque de ira le había gritado que habían terminado, y había lanzado su celular a las duchas del estadio. Eso lo había hecho sentir aún más estúpido, puesto que ahora sólo se sentaba a ver el teléfono descompuesto. Se había negado a ir a casa, temiendo caer en la tentación de volver con la mujer que, pese a los años, seguía siendo su única excepción.

'Taichi, ve a casa'

La voz de Mark le hizo dar un respingo.

'Deja de stalkearme, es realmente escalofriante'

'Si no lo haces, le diré al entrenador que llevas dos días durmiendo en el lounge VIP para evitar hablar con tu novia'

Taichi iba a replicar, pero la voz del entrenador enviando a todos a las duchas, le hizo guardar silencio. Su compañero tenía razón, era hora de dejar de evitar su apartamento, sus ganas de llamar a Sora estarían ahí, indiferentemente de a donde fuera.

Taichi decidió saltarse las duchas, esperando caer inconsciente, sin pensamientos, cuando su cabeza tocase la almohada. Agradeció a los Dioses haber alquilado un apartamento cercano al estadio, mientras se cerraba el abrigo y cruzaba la calle trotando. Si Yamato Ishida estuviese aquí, ahora estaría en un bar bebiendo su peso corporal en alcohol, pero tristemente, su mejor amigo estaba tan lejos como su novia… ¿o acaso era exnovia ya? Un suspiró escapó sus labios, mientras negaba lentamente con la cabeza, era tarde para retirar el ultimátum de todas maneras.

El muchacho subió las escaleras de dos en dos, y cruzó el umbral de la entrada lanzando las llaves con una mano y tomando la botella de ron añejado que había traído de regalo su entrenador hace unos días, para empinarla sobre sus labios con sorna. Nunca había comprendido porque aquel líquido formaba una parte tan importante del ritual de su mejor amigo, todo lo que el alcohol hacía con él era hacerle sentir como un mayor perdedor y cuestionarse su compromiso con el deporte.

Aún así, se vació la botella completa y se durmió en la alfombra del piso, de un modo que Yamato habría aprobado.

Eran pasadas las 5 AM cuando una mano rozando su frente le trajo de vuelta a la realidad. Taichi giró sobre la alfombra, sintiéndose mareado y con náuseas.

'No le agrado al alcohol…'

'Taichi'

La voz le hizo levantar la cabeza como un resorte, y se giró con un movimiento violento hacia ella, con los ojos abiertos como platos.

'Sora'

La pelirroja se arrodillo a su lado, con una mirada dulce, y se encogió los hombros.

'Dijiste que si no venía era el final. Nunca podría aceptar que fuera el final'

Taichi tragó grueso, él no había dicho eso, nuevamente Sora estaba poniendo palabras en su boca, palaras que eran su intención, pero aún así.

'No pedí una visita'

'No estoy de visita' Sora miró a su derecha, donde un bulto de cinco maletas reposaba junto a la puerta.

Taichi se quedó paralizado, oscilando la vista entre Sora y las maletas, con un fajo de preguntas rondando por su mente.

'¿Quién rayos te dejó entrar?' No pudo evitar golpearse mentalmente. De todas las preguntas, tuvo que escoger esa.

'Tu portero, es muy amable'

Taichi se levantó con esfuerzo del suelo, haciendo que su cabeza girara a mil por hora, tuvo que sostenerse del borde del mueble para no caer de bruces nuevamente. Resoplando, el muchacho intentó sacudir la borrachera, para señalar las maletas con vehemencia.

'¿eso es una visita larga? Porque tampoco me refería a eso'

Sora negó lentamente con la cabeza.

'Mi madre… está mejor. Hablé con ella, y está de acuerdo contigo, en que mi vida no puede detenerse por su alcoholismo… que has esperado más que suficiente, y que no tengo derecho a seguir postergando las cosas, no es justo para ti'

Taichi la observó alzando las cejas.

'Entonces…'

'Entonces aquí estoy. Juntos, por fin'

'¿Hasta cuándo?'

'Tanto como desees tenerme. Para siempre, espero'

'Vas a mudarte aquí… conmigo' preguntó con duda.

'Toda tuya, Tai'

Taichi alzó las cejas con incredulidad… ¿realmente había ganado una discusión con una mujer o lo estaba soñando?

El muchacho no pudo evitar soltar una carcajada, y abalanzarse hacia la pelirroja, alzándola en los aires.

'¿Vas a quedarte?'

'Me quedo'

Sora se aferró a su cuello y el continuó girando aferrándose a su cintura hasta que las náuseas lo forzaron a dejarla sobre el suelo nuevamente.

'Alcohol… realmente no le agrado al alcohol' soltó el muchacho, antes de hacer unas arcadas y correr al baño.

Sora lo observó, alzando las cejas confundida, mientras el muchacho se perdía detrás de una puerta de roble.

'Esto es tan romántico…' comentó la muchacha con sarcasmo, dejándose caer en el sofá y sin poder evitar sonreír ante la borrachera de su normalmente sobrio novio. Era adorable, en verdad, casi un sueño, tener junto a ella a un chico al que le importaba tanto tenerla a su lado. Ella tenía suerte, y era su trabajo atesorar a aquel muchacho por el resto de su vida, y más.


Mimi Tachikawa se mordió levemente el labio, al tiempo que asentía con lentitud.

'Wow, Taichi eso… es increíble, estoy muy feliz por ti'

Yamato giró en la cama, enviándole a su novia una mirada confundida, antes de volver a hundir la cabeza en la almohada con sorna.

'No podía haber salido de otra manera, Sora sería muy estúpida de haber escogido diferente'

Yamato bostezó acercándose al celular y quitándoselo a Mimi en un movimiento rápido.

'Taichi, interrumpes, ya ve a hacer algo con Sora y deja a mi novia en paz'

Mimi le golpeó la cabeza, frunciendo el ceño y recuperó su celular.

'No le hagas caso, Tai. Estamos muy felices por ti, y espero verte muy pronto'

Yamato volvió a bostezar, dejándolos despedirse en paz mientras abrazaba su almohada. Mimi finalmente colgó y se levantó de la cama.

'Voy a hacer café'

'Dijiste 'verte' en singular…' balbuceó Yamato desde la almohada '¿vas a ir a USA sin mí?'

Mimi se detuvo en la puerta, con la boca semi abierta.

'Ah…' la muchacha suspiró 'he estado hablando sobre mi futuro, con Dr. Katss… Como realmente nunca he tenido que pensar en él, pero ahora que ya no tengo más universidad, quería… no sé, averiguar para qué soy buena'

Yamato se sentó en la cama, dándole la espalda y estirándose para alcanzar su camisa.

'¿Y necesitas ir a USA para eso?'

Mimi dudó por unos segundos.

'No… sí… no lo sé…' Mimi se apoyó en el umbral de la puerta.

Yamato se levantó, girando hacia él.

'Quieres intentar actuación, y las mejores escuelas están allá'

Mimi parpadeó varias veces, dando un leve asentimiento.

'Si para algo siempre he sido buena es para fingir… sería interesante usar eso como un trabajo, y no como un mecanismo de defensa… he estado pensando que podría gustarme…'

Yamato asintió con lentitud.

'Creo que iría perfecto contigo'

Mimi le envió una sonrisa tímida.

'Pero sólo quisiera ir a USA por unos cursos de verano, no me veo buscando carrera allá. Mi lugar está aquí, contigo'

Yamato asintió, encogiéndose los hombros.

'¿Esto tiene que ver con el asunto de Inoue y Ichijouji? El estúpido compromiso que anunciaron esta mañana... Porque si eso es lo que quieres, supongo….'

'No' soltó Mimi enseguida 'espera… ¿es lo que tú quieres?'

'Oh, diablos no'

Ambos suspiraron con alivio. Mimi se encogió los hombros.

'Supongo que sí es un poco preocupante que todos estén avanzando y nosotros sigamos igual'

'¿En qué sentido?'

'¿En qué debería ser diferente?'

'Nota que no me lo dices, me lo estas preguntando'

Yamato avanzó hacia ella, mirándola de manera intensa.

'Mimi… no me importa si quieres ser actriz o domadora de leones, te puedo apoyar en cualquier cosa, pero sí necesito saber… ¿Eres feliz aquí, conmigo?'

'Soy ridículamente feliz contigo, pero aquí, es debatible'

'Bueno, esa parte puede arreglarse'

'¿dices que podemos con cualquier cosa?'

'Eso suena idealista. No, te diré algo más realista. Porque una de las cosas que me gusta de nosotros es que no pretendemos ser perfectos, y menos aún que esto lo es. No es perfecto'

'Ni siquiera cerca' concordó ella.

'Lo que estoy diciendo no es que estaremos bien con cualquier decisión. Sino que seguiremos juntos, cuando la decisión explote en nuestra cara y nos haga arder en las llamas del noveno infierno'

Mimi soltó una pequeña carcajada, asintiendo.

'Entonces, dices que si decido irme, o quedarme, si decides matarme para usar mi sangre en tus pinturas, o si yo decido decapitarte en con un cuchillo mientras duermes, o lanzarnos desde la torre de Tokio a una muerte segura…'

'Nos iremos al infierno, juntos'

Ambos intercambiaron una sonrisa.

'Puedo vivir con eso'

'Yo también'


El viento golpeaba sus rostros con una rudeza inclemente, desordenando sus cabellos al compás de una música inexistente. Los ojos caramelo de Mimi se llenaron de pánico mientras no podía evitar mirar hacia abajo. Por toda la vida, había escuchado decir a sus psicólogos que el miedo a las alturas era un miedo patológico a caer, sin embargo, en aquel instante, a tantos metros de distancia de tierra firme, y con una enorme cuerpo de agua negra bajo sus pies, aquello aprecia fútil y estúpido. Sí era un miedo a las alturas, el miedo a las alturas le estaba queriendo hacer vomitar.

Frente a ella, los ojos azules de Yamato Ishida brillaban con un toque de locura que la hizo enamorarse nuevamente de él. El cabello rubio del muchacho, se movía con mucha más naturalidad que los caireles que se enredaban en sus zarcillos.

'Me parece muy estúpido que estés usando joyería para esto' dijo Yamato, cruzando el umbral protección que separaba al puente del vacío, para mantenerse sostenido únicamente por una mano ceñida a la reja de protección.

'Tengo que usarlas' dijo Mimi, halándole el brazo 'uno siempre debe estar preparado para morir bella'

'Si mueres aquí, lo que menos recordaran es tus zarcillos' comentó él.

Mimi giró los ojos, bajando la vista hacia abajo y mareándose con los metros que separaban su sitio de origen con el agua. Le habían dicho que eran 50 metros, pero ahora parecía tan lejano a estar lanzándose de la luna.

'No creo que esto sea una buena idea'

'Eres una cobarde, está bien, lo haré solo' dijo Yamato.

'¡No!' exclamó ella con terror 'Si tú saltas, yo salto'

Yamato hizo una reverencia, señalando a su lado, y ella aguantó la respiración, antes de reunir el valor para subirse en la cerca de protección y cruzar al otro lado con él. Yamato le envió una sonrisa burlona.

'No tiene que morir aquí conmigo, señorita'

'Si he de morir alguna vez, que sea contigo' contestó Mimi.

Yamato soltó una carcajada, soltándose de la cerca para aferrarse a la cintura de ella, obligándola a aferrarse con más fuerza a la cerca para sostenerlos a ambos mientras el muchacho lograba equilibrarse en una pelea contra el viento.

'¿Sabes?' preguntó Yamato con repentina seriedad 'he estado pensando en esta repentina ansiedad que tienes sobre el futuro, y me parece estúpido'

Mimi alzó las cejas.

'No me digas' Mimi miró por encima del hombro de su novio, antes de asentir 'ante este prospecto, pensar en el futuro sí suena bastante estúpido'

'No sólo eso, el futuro es para gente avariciosa que nunca tiene suficiente, por eso tienen que irse aferrando a las metas que pueden lograr. Por eso siempre persiguen el amor, cuando lo tienen es el matrimonio, cuando tienen eso es los hijos, y después que tienen eso es retirarse a crecer viejos juntos… y morir'

Mimi meditó las palabras por unos segundos, antes de asentir.

'¿Por eso nos saltamos a la parte de morir?'

Yamato le envió una sonrisa de suficiencia.

'Nuestra vida no gira entorno a esperar la siguiente etapa. Yo ya tengo todo lo que necesito ahora. Si salto ahora y muero aquí, moriría feliz'

Mimi meditó la premisa por unos segundos, antes de concederle la razón.

'Si muriera ahora, moriría completa' concordó 'porque lo que sea que fuera la pieza con la que no me ensamblaron al dejarme en este mundo, ciertamente, tú la colocaste en su sitio'

'El futuro es para gente que no tiene suficiente. Yo te tengo a ti'

'Y yo a ti'

Ambos se acercaron hasta unir sus labios en un beso apasionado. El futuro arruina las cosas, el futuro trae problemas, nuevas tragedias, nuevos obstáculos y nuevas razones para entender la crueldad del mundo. Y justo ahora, su presente era demasiado bueno para preocuparse por algo tan lejano y efímero como el futuro, después de todo, bien podrían morir ese día con sólo lo que poseían ahora sobre su legado. La mayoría de la gente encontraría una muerte repentina trágica, pero para una persona completa, simplemente sería un cambio de ambiente. Podrían morir ahora, en la plenitud de la felicidad, sin tener que conocer ningún nuevo dolor, ningún nuevo obstáculo por superar, y todo estaría bien.

Habían nacido para encontrarse con el otro, para sanar al otro. Para encontrar la claridad en el caos del otro, y el remedio a sus problemas en la tragedia compartida. Eso habían hecho, y nada ni nadie podría arrebatárselos, ni siquiera la muerte.

De pronto, muchas conversaciones pasadas golpearon su memoria de manera simultánea:

"'¿Puedo… puedo preguntar qué te pasó?'"

"'Por favor… por favor….no me hagas preguntas'"

"Sé que estás mintiendo. Puedo verlo en tus ojos"

"Dime que no tienes clase de expresionismo abstracto… Oh, no"

"Así que… ¿Sólo puedes ver cuando yo estoy mintiendo?"

"'¿Qué quieres decir con que no vas a irte?'"

'Tu madre te atacó'"

"'Sí puedo verte… y creo que eres la obra más hermosa en la que jamás he puesto mis ojos'"

"'¿Qué hay en la bolsa?'

'La solución a todos mis problemas, según la psiquiatría moderna'"

"'No he estado huyendo de ti. He estado huyendo de mi misma. Tú me haces lidiar con más cosas de las que estoy lista para manejar… Eres como un espejo para mí… me siento reflejada en tus ojos'"

"'Esa oscuridad no va a desaparecer sólo con ignorarla'"

"'Vine a ofrecerte un paseo al infierno'"

"'Estabas en tu época trágica cuando pintaste esto… ¿Estabas tomando los medicamentos o acababas de dejarlos?'

'Pinté eso durante mi shock de abstinencia'

'Eso explica la frustración… te sentías atrapado'

'Y perdido'"

"'El infierno no es el final para los que tienen la fuerza de salir de él'"

"'Al menos ustedes tienen su arte para lidiar con… yo no tengo eso, no tengo nada… nada más que las sonrisas, los pompones y el maquillaje…'

'Me tienes a mí'"

"'Tú vas a ser mi fin… lo veo venir'"

"'¿Me quieres o no? ¡Sólo dame una maldita respuesta!... Sólo… contéstame… '

'Tú eres mío. No hay necesidad de que acepte algo, para que seas mío. Tú eres mío, y yo… yo jamás me he sentido más propiedad de nadie a como me siento en este momento'"

"'Sacaré a quien tratas de esconder, así nos destruya a los dos'

'No sé si puedo con lo que esperas de mí. Pero, eres la única persona en toda mi vida que me ha hecho querer intentar'"

"'Hablo en serio, sólo, piénsalo. Vivir en el pasado es vivir de resentimientos, y vivir en el futuro es vivir en ansiedad. Todo lo que queda es el ahora… Cuando caminaba hacia acá, eso era todo lo que podía pensar. En cómo, había perdido un día sin verte, sin hablarte, sin besarte… No quiero desperdiciar ningún hoy a tu lado'

'Si el mundo termina mañana, que no me quede sin volver a besar tus labios, sin volver a tocar tu rostro y sin volver a mirar los ojos caramelo que acosan cada minuto de mis días'"

"'Ya no sólo tienes la vida de tu padre contigo. Ahora tienes parte de la mía'

'Ya no me siento sola…'"

"'Eres la persona menos sociópata que conozco. Eres asocial, pero no sociópata. Eres demasiado sensible, por eso te aíslas de la gente, para no sobrecargarte… Sólo imagínate si pudieras conectarte con alguien más, o con todos, como lo haces conmigo… sería insoportable'"

"'No importa si te acostumbraste a la jaula, Mimi… Ya nadie va a impedirte volar… Y eso no debería darte miedo. No estás perdida, sigues siendo tú, y el dolor va a pasar… No tienes que dejarme ayudar si no quieres, pero voy a quedarme aquí hasta que pase'

"'Tú eres la única morfina que tiene efecto en mi cabeza, Mimi'"

"'Sí te necesito, no me importa que tan independiente crees que sea… Siento que ni siquiera respiro correctamente cuando tú no estás. Tú eres lo único que he necesitado, por eso temo tanto de ti… Podrías destruirme, pero sé… sé que hasta un segundo a tu lado vale más que toda una eternidad sin ti… Si algo le agradezco a 'mis circunstancias' es haberme hecho la persona que pudo cruzarse en tu camino'"

"'No podría odiarme, sabiendo que tú me amas'"

"'No más silencio. Nunca más'"

"'¿Y si termino siendo tu muerte?'

'Si voy a morir una vez, mejor que sea en tus brazos'"

Yamato le envió una sonrisa a la muchacha, dándole otro beso en los labios.

'Quizás sí termine siendo tu muerte'

'Y habrás valido cada segundo' aseguró ella.

El muchacho se balanceó hacia atrás, empujándola con él hacia el vacío.

'Te amo, Mimi Tachikawa'

La sorpresa de finalmente oír esas palabras le hizo soltarse del borde de la cerca, y antes de saber lo que estaba pasando ambos cayeron abrazados al vacío. Los gritos de Yamato y Mimi se mezclaron con las carcajadas, mientras permanecían abrazados al cuerpo del otro. La caída duró mucho más de lo que hubieran esperado, lo cual les hizo pensar que la distancia era más de la que les habían dicho, sin embargo, para el tiempo que la punta de sus cabezas se hundieron en la fría agua del tormentoso río que separaba los dos extremos de la ciudad, la descarga de adrenalina fue tal que el vértigo en sus estómagos fue reemplazado por un cosquilleo eléctrico en todo el cuerpo. Cuando la cuerda del arnés se tensó haciéndolos subir de nuevo, ambos estallaron en carcajadas, mientras volvían a bajar casi rozando el agua nuevamente. La acción se repitió un par de veces, hasta que finalmente quedaron suspendidos de manera estática sobre el agua.

A lo lejos escucharon a los instructores de la parte de abajo, mientras se acercaban en una pequeña balsa de motor para explicarles cómo sacarse el arnés.

Pero no había prisa, concluyeron Yamato Ishida y Mimi Tachikawa mientras compartían un nuevo beso en los labios. No existía ningún otro lugar donde ninguno de los dos prefiriera estar justo en aquel instante. Ni en ningún otro, para el mismo caso. De ahora en adelante, siempre que saltaran al vacío, lo harían juntos.

FIN


Chan, chan, chan… Ok eso fue todo. Lo amen, lo odien, ya está publicado (¿?). Debo confesar que el final del Mimato lo planee por allá en el cap 17, un capricho mío de querer comparar este capítulo con ese, para crear una metáfora sobre ángeles caídos. Pero la verdad, tenía ocho finales diferentes en la cabeza hasta ese momento, y no quedaban juntos en la mitad, así que esto funcionó para mejor (¿?). El Mimato lo tenía calculado, pero me ha costado un mundo cerrar el Taiora, ya dirán como quedó xD, al final decidí que lo que me interesaba era demostrar que hay relaciones donde uno de los dos quiere más, y hay relaciones 'equilibradas' como el Kenyako (¿?) estoy divagando, mejor sigamos…

Mil gracias por haberme acompañado en este camino tan tormentoso. Espero que les haya entretenido, les haya hecho sentir y sean tan amables de escribirme aunque sea para declarar su odio a mi final sin hijos y boda (Ale-chan, te estoy mirando a ti), y no los haya matado a todos (Sorry, Rossie-chan).

Ha sido un placer maravilloso realizar un FF lleno de temas psicológicos y filosóficos, y poseer una paleta de lectores dispuestos a verme intentar hacerlo. No tengo palabras para agradecer el apoyo, no sólo por aquí, sino por Twitter (especialmente, te estoy mirando a ti iMiine deja un RR esta vez xD), y hasta por Facebook (¿?), también por la asombrosa cantidad de Hits que recibe mi historia. Gracias por haberme acompañado, mientras pasaba días comiendo torta de queso con mis demonios internos.

Nos vemos en el próximo fanfic (espero), queridos lectores.