Tras colgarle el teléfono a Edward me apresuré a la puerta. Abrí con una sonrisa amable, pero esa sonrisa se borró al ver a la persona que estaba delante de mi.
No podía creerlo, después de todo este tiempo era la persona a que la menos esperaba ver en el rellano de mi casa. ¿Estaría soñando? No, no lo estaba puesto que acababa de hablar con Edward por teléfono y vuelto de clase. Se me hacía tan raro verlo ahí parado, nervioso y dudoso. Era tan raro pero a la vez tan bonito, como me gustaba tenerlo ahí. Lo había deseado muchas veces estas semanas, lo echaba mucho de menos.
— Hola— me dijo mi mejor amigo sin mirarme, puesto que miraba hacia otro lado evadiéndome. Nunca me había hecho eso y me llegó a lo más profundo del corazón. Como cuando me hace unos días prácticamente me echo de su casa.
— Hola Jake— respondí casi sin voz. No podía creer que estuviera aquí, estaba tan nerviosa, no sabía que hacer o que decirle.
¿Para que había venido? ¿Y si había venido para pedirme perdón o para hacer las paces? ¿Qué le decía? ¿O si había venido para meter mas mierda entre nosotros? Este último pensamiento lo deseché, Jacob no era así, por lo menos yo que yo creía conocer de él, puesto que últimamente me estaba demostrando otro tipo de cosas que no quería pensar mucho ahora mismo.
— ¿Está tu padre?— dijo serio sin mirarme todavía y mi animo decayó del todo. Claro que no había venido para hacer las paces, simplemente estaba interesado en hablar con mi padre. Sería por algún tema de Bill.
— No— le respondí sin apartar mi vista de él todavía. No podía dejar de hacerlo, llevaba tanto tiempo sin hablar con el que aprovecharía cada palabra que dijera.
— ¿Y tu madre?— insistió.
— Tampoco— le dije y el bufó mirando hacia atrás, donde no había nadie. Alce una ceja esperando a que por lo menos me mirase cuando manteníamos una conversación. No podía creer lo maleducado que estaba siendo conmigo últimamente. Eso que eramos amigos de toda la vida prácticamente— Pero no tardarán en venir, si quieres pasar...— abrí la puerta más y le hice un gesto para que ingresara en casa.
— No gracias— me respondió— Tengo un poco de prisa y...
— Vamos Jake, no seas así. Conozco cada cosa que haces desde que tengo uso de razón y se perfectamente que no tienes prisa para hacer nada. Seguramente Bill no está ni en casa y no tiene la comida preparada— sonreí y por un momento el me miró fijamente— Pasa anda, no te voy a hablar si no quieres.
Me miró unos segundos antes de entrar en mi casa. Cerré la puerta y suspiré cuando lo vi entrar en la cocina. Fui detrás y lo vi sentado en una de las sillas mirando a la nada, seguramente para no tener que mirarme a mi. Tenia que hacer algo, pero no sabía el que. Para disimular y poder estar en la misma habitación que él sin que pensara que estaba tramando algo me puse a ordenar un poco la cocina, lavar las cosas que había utilizado para hacer la comida y a poner la mesa.
Todo el tiempo que me llevó hacerlo no me dirigió la palabra ni siquiera me miró o eso creo, porque de vez en cuando lo miraba de reojo para ver si el me miraba pero no, seguía mirando al mismo sitio desde que entro.
— ¿Qué tal estas Jake?— le pregunté armándome de valor y sentándome enfrente de donde el estaba. Creo que era hora de aclarar las cosas, no podía estar más tiempo enfadada con él y aunque la última vez me dijo una serie de cosas bastante feas podría perdonarlo, necesitaba hacerlo.
— Me has dicho que no me ibas a hablar. Si lo haces me iré— dijo mirándome furioso. Resople con aburrimiento— Lo digo totalmente enserio Bella, si me hablas me marcho.
— Te estás comportando como un niño. Uno que es muy pequeño, maleducado y malcriado. No creo que tus padres te hayan criado así, mas que nada porque nos conocemos demasiado y creo que ya está bien de tanta tontería. ¿No puedes comportarte como el Jake de antes?— pregunté y el se encogió de hombros.
— Ya no soy el mismo que era antes, creía que te habías dado cuenta— se cruzó de brazos y se echo hacia atrás apoyando la espalda en el respaldo de la silla. Estaba a la defensiva, pero no podía entender todavía que era eso tan grave que le había hecho.
—Me he dado cuenta de eso, pero tengo la esperanza de que algún día mi mejor amigo vuelva y que sea todo como antes o por lo menos parecido. Que cuando me vea por el instituto no me ignore o haga como que no me a visto cuando yo se perfectamente que si lo a hecho. O que hable con Ángela y que de mi pase...
— Ya vale— me cortó— Ya has dejado claro como soy, no creo que tengas que seguir diciendo lo malo que puedo llegar a ser contigo Isabella. Tengo muy claro como me comporto contigo y creo que no, nada será igual y puede que tu ex mejor amigo no vuelva para ti nunca mas— lo miré sorprendida por la crudeza de sus palabras.
Este no era mi Jake, no era mi amigo con el que yo jugaba de pequeña en el barro, con el que me he reído tanto que hasta he llorando, con el que he llorado por tantas cosas que me han pasado en mi vida, el que sabe todos mis secretos y yo se los suyos, el que sabe mis miedos y todo lo relacionado con mi vida. Este no podía ser mi Jake.
Lo mire detenidamente sin saber muy bien que responder a lo que me acababa de decir. Me asombré al descubrir que estaba mas delgado y que tenía orejas, aunque gracias a su piel morena se disimulaban bien. A pesar de sus palabras firmes y duras yo lo conocía y sabía que el no estaba bien, al igual que yo no estaba bien...
— Te echo de menos— le dije y el cerró los ojos con fuerza por mis palabras— Te echo mucho de menos y se que tu también me echas de menos a mí a pesar de todas las palabras y cosas que haces malas hacia mi. Se que dentro de ti está el Jake que yo tanto quiero y aprecio y que se muere por darme un abrazo, quedar conmigo y sentarse con nosotras en la mesa de la cafetería y cotillear sobre los compañeros tan estúpidos que tenemos en el instituto. Ir a la reserva y bañarnos en el agua helada y empujar a Ángela porque es miedosa y no quiere enfermarse. Se que echas de menos todas esas cosas como yo lo hago y ninguna de tus palabras me hará cambiar de opinión.
— Cada una de las cosas que te e dicho son ciertas...
—¿No estás harto de estar enfadado conmigo?— le pregunté aguantandome las lágrimas— Yo estoy muy cansada y creo que es el momento de aclarar todo de una vez.
—Estoy cansado si, pero no puedo hacer nada. Ni siquiera puedo intentarlo todavía.
— Puede que estés dolido conmigo, pero no puedes negar que me necesitas como yo te necesito a ti. Ángela y yo te echamos mucho de menos, sobre todo yo, porque tengo constancia de que con ella sigues teniendo el mismo trato que antes fuera del colegio. No te voy a mentir, cuando me entere de ello me molestó mucho— lo miré y por primera vez desde que había entrado en mi casa me devolvió la mirada.
—Creo que todavía no has asimilado que ya nada volverá a ser como antes Bella— me dijo con voz dulce— No entiendes que estoy enamorado de ti y que tu estas enamorada de otra persona.
—¿Y por eso no podemos ser amigos?— le pregunté con la voz cargada de desesperación. Necesitaba a Jacob conmigo a mi lado, me sentía rara y vacía si el no estaba y eso a él parecía no importarle en absoluto— Yo te quiero de verdad que lo hago...
— Basta— me dijo— Me quieres, no dudo de eso. Pero no me quieres como yo lo hago o como me gustaría que lo hicieras. Sólo quiero que entiendas que para mi también es difícil estar separado de ti y de Ángela. Te quiero Bella y no sabes cuanto, por eso no puedo soportar verte con otro chico que no soy yo. No puedo volver a tener contigo la misma relación que teníamos antes porque todo ha cambiado.
— Jacob...
—Entiéndeme Bella— me dijo— Entiende que para mi es tan duro como para ti, incluso más que para ti. Yo estoy enamorado de ti y me mata no poder estar contigo todos los días y verte sonreir.
— Lo harías si quisieras, ya sabes que eres bien recibido en el grupo de nuevo cuando tu quieras. Nosotras tenemos los brazos abiertos para mi siempre y lo sabes— le sonreí y cuando lo hice el apartó la mirada de mi incomodo.
—Será mejor que me marche— dijo de pronto tras un silencio incomodo por parte de ambos. Desde que nos conocíamos nunca habíamos compartido un silencio tan incomodo en nuestra vida, ni siquiera cuando la madre de Jacob falleció y el se quedó a dormir en casa conmigo. Esa noche habíamos estado abrazados en silencio toda la noche, cómodos, sin necesidad de hablar para comunicarnos. Por eso me dolía tanto toda esta situación.
—¿Tanto mal te hago que no puedes estar mas de diez minutos en mi presencia?— le pregunté enfadada.
—La verdad es que si, me haces mucho mal— me miró— Me haces mal desde hace años pero no me había dado cuenta hasta que tuviste que fijarte en el estúpido y mujeriego de Edward Cullen. No te das cuenta de lo donde te has metido y si quieres te que diga la verdad, deseo que todo te vaya muy mal con él.
—¿Pero que estás diciendo?— salté poniéndome en pie— Jake no puedo creer lo que estoy escuchando. ¿Pero tu te has vuelto completamente loco o que? No te permito que digas esas cosas sobre mi relación con Edward, ¿Me has oído? No lo conoces y no tienes ni la menor idea de como es, por lo que te pido que por favor lo respetes, por lo menos cuando yo este presente.
— Claro— dijo el con una sonrisa malvada— Perdóneme me olvide de que Cullen es el hombre perfecto que lo tiene todo. El que merece la oportunidad primera y la segunda cuando en la primera ha demostrado que es un autentico gilipollas, pero bueno, si ya lo tengo asumido, no soy lo suficiente para ti ¿Verdad?— me preguntó echando fuego por los ojos y me aparté de el.
— Jacob yo no se exactamente que es lo que te ha dolido tanto de mi como para que me trates así. Yo no tengo culpa de haberme enamorado de otra persona que no eres tu. En mi corazón no mando y ojala pudiera hacer algo para que no sufrieras y todo volviera a la normalidad y que pudiéramos compartir cosas como hacíamos antes. Por mi parte ya sabes que no es algo imposible todo lo contrario, es muy posible...
—Dejalo, no vaya a ser que por mi culpa tengas problemas con tu amor— dijo el con la voz cargada de rencor. Iba a ser mas difícil de lo que yo creía.
— Me da igual que Edward se enfade, tu eres mi amigo, mi mejor amigo y eso es algo que el entiende perfectamente. No le hace gracia que me hable contigo porque últimamente no me has estado tratando muy bien que digamos y eso es lo que a el no le hace gracia. Pero por lo demás...
— ¡Te he tratado exactamente como te mereces ni mas ni menos!— medio gritó poniéndose en pie de golpe y haciéndome que me chocase con el mostrador de la cocina del susto que me había causado— No puedes saber todo el daño que me has causado Isabella Swan y en este momento te odio con toda mi alma— dijo y mi corazón se rompió en mil pedazos al escucharlo decir eso. Lo miré haciendo fuerza por no llorar y vi que el también se estaba conteniendo para no llorar— No tenía que haber entrado, sabía que era mala idea y sin embargo he sido el mismo idiota de siempre y mirame aquí. Perdoname Bella, no te odio ¿Vale? No tenía que haber dicho todo eso porque no es cierto. Será mejor que me vaya, esta vez si de verdad...— asentí.
— Perdoname ¿Vale?— le pedí y el me miró con sorpresa sin saber muy bien que quería decirle— Perdoname por ser tan tonta y no poder entenderte, pero sinceramente no puedo. No entiendo como puedes decir que me quieres y que te gustaría que todo estuviera como antes sino haces nada para ello. Como puedes soltar así como así que me odias, gritarlo para más tarde decir que no, que ha sido un calentón tonto. Yo eso lo veo algo muy grave Jake, tu sólo estás pensando en tu sufrimiento pero en el mio no. Te da igual lo que yo este pasando. Yo puedo entender que te duela verme con Edward pero no tienes porque hacerlo, no te pido que te vengas con nosotros a nuestras citas. Sólo quiero tener a mi Jake de vuelta, poder conversar y poder reír con él...
—¿No puedes entender que ahora mismo no quiero tener nada que ver contigo Bella?— me preguntó un poco alterado— Quiero, te suplico— cerró los ojos— Que me dejes tranquilo y que cuando yo quiera y esté preparado volveré a hablarte y a intentar tener una relación mas o menos parecida a la que teníamos antes de que todo esto explotase. Te lo pido por favor.
— Está bien— dije al fin— Si es lo que quieres no se hable mas. Ya no habrá mas Jacob y Bella hasta que no quieras, pero que sepas que no estaré toda la vida esperando que me perdones el haberme enamorado, mas que nada porque no creo que tengas que perdonarme y aún así te he pedido perdón mil veces. Espero que recapacites... Ya sabes que te echo de menos.
— ¡Jacob!— escuchamos la estridente voz de mi madre entrando en la cocina cuando él iba a abrir la boca— Cuanto tiempo sin verte cariño... Estás mas delgado— dijo ella haciendo una mueca— ¿No comes bien? ¿Quieres quedarte a comer? Bella a hecho espaguetis que tanto de gustan— le dijo mi madre con una sonrisa y el le sonrió, como hacía tiempo que a mi no. Me alegré de verlo tan contento, por lo menos con alguien, aunque esa persona no fuera yo.
— No gracias Renne— dijo el acercándose a ella— Sabes que Bill no se apaña muy bien en la cocina y me estará esperando para que haga la comida yo. Pero muchas gracias, otro día vendré y comeré todos los espaguetis que Bella haga ese día— me miró fugazmente y yo miré a mi madre.
— Puedo llamar a Charlie y que traiga a tu padre ahora mismo. Quedate a comer, hace mucho tiempo que no lo haces y se te echa de menos por esta casa. Alegrabas mucho, sin ti esta muy mustia, mi Bella esta mustia últimamente. Un pajarito me a dicho que estais enfadados y te echa mucho de menos— le susurró pero lo escuché y el se sonrojó un poco haciendo reír a mi madre. Yo miré a otro lado un poco colorada también por sus palabras— ¿Te quedas entonces?
— De verdad que no puedo...— le respondió con una mirada de disculpa.
— Que difícil eres de convencer madre mia...— dijo ella sonriendo y rodé los ojos por lo pesada y cansada que era.
— Mamá dejalo, ya te ha dicho que no puede otro día será— le eche un clave. Mi madre podía ser muy pesada cuando quería.
— Está bien, pero otro día seguro que te quedas. Y no vale decir que si y luego no cumplir. Que se donde vives Jacob Black— dijo ella y él soltó una carcajada despreocupada.
—Bueno tengo que irme. Si le puedes dar esto a tu marido... — le dijo a mi madre y ella lo cogió con una ceja alzada.
—¿Qué es esto?— le preguntó sonriendo.
— No tengo ni idea. Me lo ha dado mi padre para que se lo diera a Charlie, creo que es algo sobre un permiso de un club de pesca que han fundado o algo así.
Después de que mi madre le insistiera dos veces más a Jake para que se quedase a comer este se fue entre cansado y avergonzado por Renne, lo que yo decía que era muy pesada cuando ese lo proponía.
—¿Seguís peleados?— me preguntó ella sentándose en la mesa. Había que esperar que mi padre llegara del trabajo para poder comer. No tenía muchas ganas de hablar del tema pero bueno...
— Yo no estoy peleada con nadie, por lo que yo no. Pero el parece que si, los consejos que me diste el otro día sobre las galletas y el perdón no han servido de nada. Ese día me echo de su casa y no hemos vuelto a hablar hasta hoy— suspiré— No se que hacer mamá. Le he pedido perdón de todas las formas posibles pero el está empeñado en no perdonarme y decir que le dañado mucho. No ha sido mi intención, yo lo quiero y el único pecado que he cometido es enamorarme de otro chico que no es el... creo que tampoco soy tan mala— dije limpiando una solitaria lagrima que caía por mi rostro.
— Oh cariño— dijo ella pasando su brazo por mis hombros—Claro que no, en el corazón no se manda y ya verás que cuando todo esta un poco mas calmado volveréis a ser los mismos de siempre.
— Eso espero...— contesté y ella me sonrió.
— Y hablando de Edward... Todavía estoy esperando que ese chico venga a comer o cenar a casa, aunque entre a verme cuando te recoja pero necesito conocerlo. Sabes que no puedo vivir con esta angustia.
—Mamá— dije enfurruñada y subí a mi habitación para dejar de escuchar su estridente risa por sacarme de mis casillas.
¿Por qué me había tenido que tocar una madre tan metomentodo?
Gracias por todos los reviews del capitulo anterior =)
Espero que este os haya gustado... algunas han acertado en cuando a que era Jacob y para las que preguntaban por él y que que iba a pasar pues nada, ya veis por ahora nada... ¿O si? Jojojo ya veremos...
Pues nada espero que disfrutéis el capi y mil besitos =)
