Hola a todos! Gracias a quienes leen el fic y gracias por sus reviews gaviota2127 (Ahora veremos si salvará el rubito o no) y DDoubt (Jajaja, nop, si los mato reviven xD, en el siguiente capítulo vendrá el tan esperado cumplimiento de la promesa que hizo Dean a su angelito, quien aprovechará muy bien ahora que es mayor de edad) Saludos! :D
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Capítulo 25
El todopoderoso estaba muy pendiente de la situación de los Winchester, especialmente el grave estado en que se encontraba Dean pero por más que deseara ayudarlo, no podía tocar su libre albedrío y el rubio deseaba quedarse en ese sufrimiento que lo consumía poco a poco. Intentó convencerse que no podía interferir y adoptó su ya bien conocido papel de observador pero después de dos semanas ya no pudo continuar, no quería ver a sus hijos tristes, ni tampoco a Sam, los tres habían contribuido a proteger su amada tierra tantas veces que debía retribuírselos de alguna forma. Fue por eso que apareció en la sala del hospital, en donde se llevó una gran sorpresa cuando escuchó las palabras del moreno, sin duda había crecido mucho en esos años humanos y no se arrepentía de haberlo hecho renacer, aunque si se sentía triste de apartarlo de su lado en el cielo pero antepuso la felicidad de su ángel por sobre las demás cosas. La situación del cazador empeoró drásticamente y si no eran capaces de conseguir que reaccionara en la siguiente hora, no volvería a despertar. La desesperación de Castiel, el pánico de Sam y la súplica desesperada de Gabriel, hicieron que una genial idea cruzara por su cabeza. No podía tocar la voluntad de los humanos pero podía…
-Mi deseo- señaló el menor observándolo con confusión- ¿Qué vas a hacer, Chuck?
-Me encargaré personalmente de traerlo de regreso- dijo abriendo el papel y lo leyó con una sonrisa al comprobar sus suposiciones sobre el deseo del ex ángel- "Quiero que Dean sea muy, muy, muy feliz"- dijo en voz alta lo que estaba escrito.
-¿Puedes despertar a Dean con eso?- preguntó el adolescente acercándose a él esperanzado- ¿Puedes hacerlo?- insistió impaciente.
-Sí, porque eso me obliga a entrar en su cabeza para saber qué es lo que desea para ser feliz y yo se lo cumpliré- explicó con una sonrisa antes de colocar una mano en la frente del moreno, quien creció un poco más- Ahora que has cumplido los dieciocho, puedo cumplir tu deseo, tal como prometí.
-Chuck- el menor esbozó una amplia sonrisa para luego darle un abrazo- Muchas gracias… por favor… tráelo de regreso…
-Así será, Cas, déjalo en mis manos- aseguró el todopoderoso yendo a la cama y colocó una mano sobre la frente del rubio-No se preocupen- dijo observando al matrimonio- Va a estar bien.
Una luz brilló en el cuarto y luego todo se colocó negro hasta que la imagen a su alrededor cambió, reconociendo la habitación donde su hijo estuvo a punto de morir y lo hizo renacer como humano. Dean permanecía de rodillas en el suelo, abrazando a la vida pasada del moreno mientras parecía dormitar y una sombra negra cubría por completo sus piernas.
-No- dijo con preocupación para luego acercarse, sino actuaba pronto sería demasiado tarde- De— no alcanzó a pronunciar su nombre cuando esos orbes azules se fijaron en él con hostilidad- Yo no soy un simple humano, ni tampoco un ángel, no puedes dañarme- advirtió con seriedad- Dean- lo llamó con firmeza- Dean Winchester- esas palabras llamaron la atención del rubio, quien entreabrió los ojos- Dean, Dean.
-¿Chuck…?- respondió con confusión y se iba a incorporar pero el moreno lo abrazó con más fuerza- Déjame dormir…
-No, Dean, tienes que salir de aquí, los demás te esperan- comenzó a hablar Dios mirándolo fijamente- Esto no es real, Dean, ese líquido que te dieron suelen utilizarlo como un medio de tortura, sumergiendo a sus víctimas en una horrible pesadilla que termina consumiéndolos hasta morir- el cazador ladeó la cabeza sin entender e intentó colocarse de pie pero el ángel no se lo permitió- Eres mucho más fuerte que esto, Dean, Cas, el verdadero Castiel te está esperando y gracias a su deseo estoy aquí.
-¿Deseo?- preguntó antes de negar despacio y se acomodó contra el cuerpo del mayor- Déjame solo…
-No puedo tocar tu libre albedrío, por eso estoy aquí gracias al deseo de Cas, "Quiero que Dean sea muy, muy, muy feliz", ¿Vas a dejar a Cas por este sufrimiento? ¿Te privarás de tu felicidad por esta inútil culpa?
Conocía muy bien el afán del Winchester mayor por cargar con la culpa de todo, aún cuando la gran parte no le correspondía. La representación malvada del moreno, tenía un firme agarre sobre el rubio, tanto físico como mental pero no estaba dispuesto a ser derrotado, así que chasqueó los dedos para hacer aparecer un recuerdo que atrajo la atención del humano.
"-Eres un niño bastante inteligente, Cas-el aludido sonrió- Estoy aquí para darte un obsequio.
-¿Eh? ¿Un regalo?- esos ojitos azules se llenaron de curiosidad.
-Así es- hizo aparecer en su mano un lápiz y un papel- Ven, siéntate.
-¿Para qué es eso, tío Chuck?- obedeció al mayor para luego tomar los dos objetos.
-Voy a regalarte un deseo para el futuro- explicó Dios-Quiero que lo pienses muy bien y escribas tu deseo en ese papel, puede ser lo que tú quieras.
-¿Cualquier cosa?
-Así es y cuando cumplas los dieciocho, cumpliré tu deseo- afirmó sonriendo.
-Pero mi deseo ya se está cumpliendo- dijo el pequeño balanceando sus pies- Quiero estar con Dean para siempre y él prometió que así sería, entonces mi deseo se cumplió."
El rubio observó la imagen con lágrimas en los ojos y se liberó del agarre de la antigua forma del moreno para ir hacia donde se reproducía la escena. Chuck sonrió complacido de que su plan diera resultado y se acercó para quedar tras él.
-Cas ha cumplido su deseo, estar contigo para siempre, ¿Qué es lo que quieres tú, Dean? ¿Seguir encerrado en esta pesadilla hasta morir o volver con las personas que te aman y el hombre que ya dio una vez su vida por ti?- el cazador iba a responder cuando una fuerza invisible lo arrojó sobre el sillón y el ángel se abalanzó sobre él con una expresión de odio.
-¡No saldrás de aquí! ¡No después de todo lo que me has hecho! ¡Te mereces esto, Dean! ¡Mereces morir! Quédate conmigo- el menor comenzó a llorar- No me vuelvas a dejar, Dean, vamos a estar juntos para siempre, nada nos va a separar.
-¡No lo escuches!- replicó el todopoderoso con enfado, ese hechizo se había arraigado profundo en el humano y a este paso, no conseguiría sacarlo de ahí- ¡Cas te espera! ¡Sam, Bobby y Gabe te esperan! ¡¿Vas a dejar a tu familia?!
Se llevó una mano al pecho cuando sintió algo extraño recorriendo su cuerpo y soltó el papel con el deseo del moreno antes de caer de rodillas, percatándose que el ángel lo observaba con una gran sonrisa de satisfacción y comprendió que la decisión ya estaba tomada. Cerró los ojos cuando algo invisible lo jaló hacia atrás con fuerza desmedida y al volver a abrirlos, el bromista lo tenía sujeto por los brazos.
-¿Padre estás bien?- preguntó sin ocultar su preocupación- ¿Qué sucedió?
-Lo siento- se disculpó sintiéndose impotente y el menor negó con lágrimas en los ojos antes de abrazar a su pareja llorando.
-¡Dean despierta! ¡DEEEEEEAAAAANNNNN!- gritó con desesperación cuando el monitor junto a la cama comenzó a emitir un pitido plano mientras los signos vitales del cazador disminuían rápidamente- ¡DEEEAANNN! ¡DEEEAANNN NO ME DEJEEEEESSSS!
Chuck apretó los puños impotente y se acercó a abrazar a su hijo, separándolo del rubio a la fuerza cuando las enfermeras entraron a toda prisa con el equipo de reanimación para intentar recuperar el pulso del rubio. Ya no había algo que hacer.
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Dean observó llorando como Dios era sacado a la fuerza de ese lugar y fijó su atención en la escena que aún se repetía en un rincón de la habitación, la cálida sonrisa del pequeño moreno cuando pronunciaba que su deseo ya se cumplió, provocó algo en su interior.
-No… esto no es real…- dijo percatándose que una sombra negra cubría su cuerpo hasta los hombros- Cas… mi Cas…
-Quédate conmigo- ordenó el moreno abrazándolo con fuerza- Vamos a estar juntos por siempre.
-No… tú no eres Cas- afirmó como si hubiera salido de un largo trance e intentó apartarlo por el pecho- Mi Cas no me lastimaría, él dio su vida por protegerme y jamás me recriminaría eso.
-Tú acabaste con mi vida, ahora debes quedarte aquí, conmigo, vamos a estar juntos, Dean, ¿Acaso ya dejaste de amarme?- preguntó inmovilizando sus muñecas contra el sillón.
-Te amo, Cas, te amo mucho pero tú no eres mi Cas, el ángel que amo jamás me lastimaría, el ángel que amo dio su vida para proteger la mía, no voy a terminar así, no ahora que Chuck nos dio esta invaluable oportunidad de ser felices, ¡No vas a quitármelo!
Hizo uso de todas sus fuerzas para liberarse del agarre del mayor y cayó de rodillas al suelo, en donde comenzó a forcejear con el ángel pero aún cuando sabía que no es real, no podía herirlo y eso aprovechó su oponente para darle un fuerte puñetazo que lo aturdió antes de llevar las manos a su cuello, cortándole la respiración.
-Cas… basta…- pidió con dificultad e intentó apartarlo sin éxito- Cas… lo… sien…to…- la falta de aire se hizo presente y dejó caer los brazos a los lados, esperando lo peor cuando su mano derecha tocó el papel que dejó caer el todopoderoso y lo levantó hasta observarlo, reconociendo la infantil letra de su amada pareja- Quie…ro que De...an… sea muy… muy… muy… fe…liz…- apretó el deseo con fuerza- Quie…ro… estar con… Cas… se…ré… muy, muy… muy feliz… a… su… la…do…
Sus ojos se cerraron lentamente cuando distinguió una silueta brillante que apareció tras el moreno y luego todo se fue a negro.
¡An!
Una lejana voz lo llamaba pero se sentía demasiado cansado para responder y todo lo que quería en ese momento era dormir.
¡Ean!
¿Quién era tan insistente? Su cuerpo pesaba mucho y una larga siesta parecía la opción ideal para recuperarse. Quien sea que gritaba, no quería seguir oyéndolo, solo deseaba descansar.
¡Dean!
La voz se hizo muy clara en ese momento y reconoció de inmediato que pertenecía a su amado Castiel. No, no podía seguir durmiendo, después de permanecer en esa horrible pesadilla quien sabe por cuánto tiempo, no podía darse el lujo de rendirse ahora. Deseaba más que nada volver junto a la persona que amaba, su querido hermano menor, su adorado padre adoptivo y su preciado amigo, estar junto a su familia, compartir alguna rica comida, salir juntos. Quería regresar con ellos, quería estar con ellos.
-¡DEEEAAANNN!- ese último grito fuerte y nítido lo sacó de ese extraño estado de suspensión, incorporándose sobre la cama mientras daba una profunda respiración y un par de manos lo forzó a acostarse antes de que colocaran una mascarilla en su boca.
-¡Hay signos vitales! ¡Estabilícenlo!- logró reconocer una enfermera que daba órdenes hasta que sintió que le inyectaron algo en el antebrazo derecho y todo se fue a negro otra vez.
Poco a poco comenzó a despertar, parpadeando varias veces hasta que reconoció la habitación de un hospital en que se encontraba, recordando al cabo de unos segundos todos los eventos que lo llevaron a ese lugar e intentó incorporarse pero sintió un peso en su pecho y bajó la vista, encontrándose con el moreno que dormía acurrucado contra su cuerpo.
-¿Cómo te sientes?- preguntó Dios acercándose con una sonrisa- Yo diría que ya estás recuperado, seguro que te darán el alta hoy.
-Chuck… gracias por ayudarme- dijo llevando una mano a la espalda del menor para acariciarla despacio.
-Yo no lo hice, Dean, no puedo tocar el libre albedrio de las personas, a quien debes agradecérselo es a tu chico- respondió guiñándole un ojo- Gracias a su deseo, conseguimos que reaccionaras, él te ama tanto que estoy sorprendido- admitió quedando de pie a su lado mientras miraba al ex ángel con cariño- Cas es una de mis creaciones más preciadas, cuando lo convertí en un humano para que estuviera contigo, fue difícil ¿Sabes? Pero no me arrepiento porque lo has cuidado muy bien todos estos años, Dean, incluso cuando era un ángel y se ha convertido en alguien maravilloso gracias a ti, eres un buen hombre Dean, por eso sé que mi hijo está en buenas manos, tanto Cas como Gabe- el rubio esbozó una sonrisa al oír esas palabras y estiró su mano libre hasta el mayor, quien la tomó.
-¿Por qué tengo la impresión que te estás despidiendo?- preguntó con tristeza y suspiró bajito- Sé que tienes obligaciones que cumplir pero prométeme que de vez en cuando vendrás a visitarnos, te guste o no ya eres parte de nuestra familia y una vez que te conviertes en un Winchester no hay escapatoria- advirtió con diversión antes de que el todopoderoso se riera asintiendo.
-Cuídalos mucho, Dean y sé feliz, yo me encargaré personalmente que nada vuelva a lastimarlos, tendrán una vida tranquila, prospera y cálida, como la que siempre debieron tener- prometió estrechando la mano del humano antes de inclinarse para revolverle el cabello al moreno, quien soltó un pequeño gemidito- Nos vemos, Dean y disfruta lo que tienes, el pasado es pasado y la vida humana es demasiada corta para vivirla llena de culpas.
-Tienes toda la razón, Chuck, nos vemos pronto- el mayor desapareció sonriendo y fijó toda su atención en su pareja, quien comenzó a desperezarse- Buenos días o tardes, dormilón.
-¿Dean…? Dean- esos orbes azules lo contemplaron desbordantes en felicidad- ¡Dean!
El menor se abalanzó sobre él llorando de felicidad y el rubio lo abrazó con fuerza, no quería ni imaginar cuando tiempo llevaba ahí o lo mal que estuvo para que su pareja reaccionara de esa forma al verlo despierto. Correspondió cada uno de los besos del moreno con la misma efusividad hasta que se calmó, manteniéndolo abrazado mientras lo miraba sonriendo.
-Estoy tan feliz de que estés conmigo, Dean, te amo mucho, no tienes idea de cuánto te extrañé y pensé lo peor…- su expresión se entristeció unos segundos- No, eso ya es pasado, lo importante es que estás aquí, te amo, te amo.
-Tranquilo, tigre, no tengo planes de dejarte en esta vida, ni en cualquier otra- aseguró haciendo sonreír al menor y le dio un casto beso en la frente- ¿Qué sucedió? Solo recuerdo que fuimos a rescatarte, ese sujeto me obligó a beber algo y me sentí horrible…
-Fue terrible, Dean- el ex ángel le contó todo lo ocurrió, descubriendo que ya llevaba dos semanas y medias en el hospital.
-Vaya, les di un buen susto- su pareja asintió acurrucándose contra su cuerpo- Ya estoy aquí, Cas y te prometo que nada volverá a separarnos, ya se acabó.
-Sí, Dean, iré a buscar a los demás, fueron a la cafetería a beber algo- dijo incorporándose para besarlo nuevamente- Ya regreso.
-Cas- lo detuvo por la muñeca derecha con una sonrisa- Te amo mucho, revoltoso, ahora que me acuerdo, cierto chico de hermosos ojitos azules me prometió algo cuando cumpliera los dieciocho- el moreno se rio con sus palabras y lo tomó por la nuca para darle un apasionado beso que correspondió de la misma forma.
-Claro que lo recuerdo y en cuanto regresemos a casa, voy a hacerte de todo, usaremos todos los juguetes que compré y te follaré toda la noche de mil maneras diferentes- esa afirmación tan osada hizo reír al cazador.
-¿Piensas que recreemos todo el kamasutra en una noche? Quizás no nos dará el tiempo, angelito- el menor lo observó con deseo y se lamió los labios.
-Quizás pero si te aseguro que lo disfrutaremos mucho- le guiñó un ojo para ir hacia la puerta- ¡Ya regreso, Dean!
Castiel se marchó muy entusiasmado a buscar a los demás y el rubio se acomodó en la cama para quedar sentado con una sonrisa. Nunca podría agradecerle lo suficiente a Dios por esa segunda oportunidad que le dio y más aún por entregarle a una de sus más valiosas creaciones, por eso se prometió a si mismo que ya no continuaría cargando con culpas inútiles, ni remordimientos, tenía una gran vida junto a las personas que ama y la disfrutaría al máximo.
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-¡Dean!- el castaño corrió hacia su hermano cuando lo vio despierto y le dio un gran abrazo mientras lloraba de felicidad, se había llevado un buen susto cuando las enfermeras intentaron reanimarlo- Menos mal que estás a salvo.
-Ya estoy aquí, Sammy y no se librarán de mí en mucho tiempo más- aseguró guiñándole un ojo a su pareja.
-Ya era hora que despertarás, bella durmiente- dijo el bromista rodeando la cama para quedar del otro lado y le dio un fuerte abrazo cuando el más alto se apartó- No vuelvas a asustarnos así, Dean…
-Lo siento, ya estoy de regreso, Gabe- el arcángel le rodeó el cuello con un brazo y le revolvió el cabello con algo de fuerza.
-Y más te vale quedarte aquí o ya verás lo que te haré, rubio idiota- amenazó haciendo reír a los demás.
-Qué bueno tenerte con nosotros, muchacho- Bobby le dio un fuerte abrazo.
-Siento haberlos preocupado, chicos- se disculpó sonriendo y tomó la mano de su pareja- Gracias a mi Cas pude regresar a tiempo, gracias por salvarme, angelito, siempre estás cuando más te necesito.
-Y seguiré estándolo- prometió el menor con una radiante sonrisa para luego besarlo apasionadamente- No tienes idea de cuánto te extrañé.
Sam tuvo que separarlos cuando comenzaron a colocarse cariñosos ahí, ya que no era el lugar preciso para lo que planeaban hacer, además podía apostar lo que sea a que el moreno tenía algo muy grande entre manos para festejar con su pareja, sin mencionar lo ruidosos que serían. Cuando su hermano empezó a quejarse por la comida de hospital, fue a la cafetería a traerle algo en compañía de su esposo, quien lo mantenía sujeto de la mano.
-Vamos a tener una gran fiesta hoy- propuso el arcángel entusiasmado ante la infinidad de dulces que podría hacer aparecer, además de que había prometido darle muchas tartas al rubio y tenía planeado cumplirlo.
-Solo buscas excusas para llenarte de dulces- canturreó el castaño con diversión- Pero me encanta consentirte, así que lo haremos.
-¡Sí! Ese es mi cachorrito- dijo abrazándolo por la cintura y le dio un besito en la mejilla derecha antes de susurrarle al oído- Después de la celebración, serás todo mío, vamos a tener nuestra propia fiesta privada en uno de mis rinconcitos especiales.
-Eres un pervertido, Gabe- replicó riéndose.
-¿O prefieres quedarte a escuchar como follan nuestros hermanos? El pobre Dean no tiene idea de lo que le espera con esa fierecilla en abstinencia- canturreó con malicia, él mismo había contribuido con algunas ideas para que el moreno pusiera en práctica y estaba seguro que lo regañarían después pero bien valía la pena gastarle una broma al rubio.
-¿Qué hiciste, cariño? Conozco esa carita y es cuando haces alguna travesura, Trisckter- el aludido lo observó con fingida inocencia.
-¿Me crees capaz de eso, cachorrito? Soy un lindo arcangelito- habló suavizando su voz y el cazador se giró para pellizcarle una mejilla sin demasiada fuerza mientras se reía.
-A mí no me engañas, sé muy bien que te encantan las bromas, especialmente cuando Dean es la víctima, así que tendrás que pensar en una buena forma de sobornarme o te delataré- el bromista se rio antes de inclinarse para susurrarle al más alto.
-Sé la manera perfecta de conseguir eso, mi compañero de travesuras.
Fue hasta pasado el mediodía que el doctor decidió darle el alta a Dean, sorprendiéndose con su milagrosa recuperación. Cuando llegaron a casa, Gabriel se encargó de hacer aparecer todo lo necesario para tener una gran celebración, por fin podrían llevar una vida tranquila, sin preocuparse por algún futuro peligro que pudiera acecharlo y eso último se lo debían a Chuck.
-Como aún no sabíamos con certeza cuando te darían el alta, no te pude hacer una rica tarta- dijo el moreno haciendo morritos- Pero te prepararé una sin falta mañana- aseguró abrazando a su pareja, quien correspondió su gesto y le dio un beso en la frente.
-Eso me encantaría, porque la de la otra vez estaba exquisita, Cas- el menor iba a besarlo pero el arcángel intervino, manteniéndolos separados.
-A ver tortolitos, los cinco vamos a tener una gran fiesta y después podrán hacer todas las guarradas que quieran, especialmente Cas que con la abstinencia que lleva, Uuuuyyyy, ten cuidado rubito- advirtió sin ocultar lo divertido que le parecía la situación.
Sam se rio con la expresión pervertida que colocó el menor y la pánico de su hermano, no quería ni imaginar que le haría a su hermano pero seguramente lo disfrutarían mucho juntos. Le hubiera encantado que Chuck se quedara más tiempo, al menos hasta la fiesta de celebración que tendrían por la noche, aunque sabía que tenía asuntos celestiales que atender pero el rubio les dijo sobre visitarlos, así que mientras esperaban ese momento, iban a disfrutar mucho esa segunda oportunidad en familia.
Ya solo quedan dos capítulos más (incluyendo un epílogo) y la historia se acaba.
Gracias por leer! :D
