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Hola queridos lectores disculpen la demora de esta semana, pero es que sufri un accidente el miercoles y no he podido escribir hasta hoy, estuve entre hospitales y dolores jejejeje

pero aqui estoy con un nuevo capitulo de los fics ganadores de la semana pasada, retrasare un poco para emparentarlos, muchos de lunes al dia de hoy estuvieron votando por giros del destino por lo que no hay muchos cambios jejeje

asi que disfrutenlo por favor espero que les guste

los veo abajo

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CAPITULO 25 FIESTA DE COMPROMISO Y UN INVITADO INESPERADO II


TRAICION I

LA IRONIA DEL AMOR NO AVISA


El amor no tiene lógica, el amor llega sin avisar, el amor puede cambiar de una a otra forma, ¿Esto último es verdad? En realidad el amor tiene mil colores y mil formas, en realidad no es que cambie de un día a otro, es que el verdadero amor llega de un momento menos inesperado, además el amor se debe cultivar y cuidar como una rosa, se debe alimentar y proteger, para que ese mismo amor puro dure, ya que esto es vital para poder prevalecer pese a todo y a todos.

El amor puede ser de mil formas, el amor tiene mil colores, el amor no es igual para los padres, hermanos, pareja y menos para más de una, siempre será diferente y siempre podremos encontrar que el que fue nuestro amor de vida no es igual que con la siguiente.

Pero entonces ¿Cómo sabes que o quien es el amor de tu vida? El amor de tu vida ¿Cuándo saber que el giro del destino te llevo a donde debías estar? ¿Cómo saber que te llevo ese giro a encontrarte con el amor de tu vida? O a reencontrarte con el amor de tu vida, quien nunca debió de separar el giro del destino

S.M


La rubia después de unos segundos reacciono estaba ya a unos minutos de bajar al gran comedor donde ya se encontraban los invitados de la fiesta de compromiso que ya había comenzado, seguramente Armand ya estaba abajo esperándola pero ella…ella.

-¿Estas bien Candy? –Pregunto Stear mirándola cuando salió de su habitación donde aun permanecía desde hace un minuto.

-Nada –Susurro mirando a su primo, estaba algo menos molesto aparentemente que otros días, se preguntaba si lo que Terrence le dijo era cierto, pero no podía preguntarle en ese momento seguramente no le comentaría en ese momento.

-¿Segura de lo que estás haciendo Candy? –Pregunto el pelinegro mirándola con preocupación no se había metido en la decisión de la rubia pero realmente estaba preocupado.

-Si…si Stear ¿Dónde está…Albert?

-Abajo esperándote al igual que todos ¿Vamos?

La rubia suspiro un momento de nuevo antes de tomar el brazo de su primo y descender con él por el pasillo y escaleras, aunque su mente seguía perdida en lo que Armand había dicho esa mañana junto al canto de la alondra.

Se escuchó tan sincero… "Sé que no me amas Candy, pero realmente soy feliz de poder unir nuestras vidas, hemos tenido varias diferencias pero…prometo poner de mi parte para que todo cambie…quiero…quiero hacerte feliz, solo te pido…pido que me tengas confianza"

Ahí debió decirle que no estaba aún lista para casarse, pero no podía, si no lo hacía como ella había pensado seguramente la tía abuela insistiría hasta que se casara con alguien y si no era Armand ya sabía cuál era su otra opción y no estaba dispuesta, prefería morirse a estar con Neil Leagan.

Candy miro hacia al frente cuando llegaron a los últimos escalones y entonces pudo ver el rostro de Albert sonriéndole tranquilamente y más allá estaba Armand quien le sonrió en cuanto la vio, mas allá pudo ver también a Elisa quien estaba con la misma expresión molesta de siempre.

No vio ni rastro de Neil ni de Terrence pero seguramente el primero si estaba por órdenes de la tía abuela, seguramente toda la familia Leagan estaba allí.

-Te ves hermosa pequeña –Susurro el rubio que despertó de su letargo a la joven, cuando sintió su mano en la de él.

-Gracias Albert

Este sonrió dulcemente –Oye Candy me gustaría que por hoy…hoy fuera tu padre…un padre orgulloso de su pequeña dama…deseando toda su felicidad al lado de quien a partir de ahora…será su prometido –Dijo sonriendo aunque estaba fingiendo por supuesto no era lo que deseaba, pero si deseaba que ella no se estuviera equivocando en abandonar a quien era supuestamente el amor de su vida, él la vio sufrir, llorar por Terrence, pero también vio como ese amor se desgasto por tantos azares del destino y decisiones que ambos tomaron.

La rubia sonrió dulcemente con unas pequeñas lágrimas en sus ojos le miro a los ojos tiernamente –Claro…papa

Albert le abrazo un momento en ese momento lleno de una inmensa felicidad que le embriagaba el corazón al oír de la dulce voz de la rubia que conoció desde pequeña decirle papa.

La rubia se separó lentamente del abrazo del rubio, sonrió tiernamente antes de darle un tierno beso en la mejilla –Te quiero mucho, papa

-Candy sabes que te amo como una hija, quiero que…estas… ¿Estas segura de que esto es lo que…?

-Shhh –Dijo colocándole un dedo en los labios –Estoy segura

-Bien…. ¿Lo amas?

La rubia le miro un momento algo sorprendida por la directa pregunta de Albert, pero en ese momento el rubio venia acercándose a ellos, ella sintió unos nervios en su ser, una electricidad recorriéndole por todo el cuerpo y su corazón dio un brinco al momento en que sus ojos se reencontraron.

-Creo que no hace falta que respondas –Murmuro lejanamente la voz de Albert quien vio esa mirada en Candy alguna vez con un pequeño rubio muy cercano a él, ni siquiera con Terrence la llego a ver así con ese brillo especial.

-Candy…estás hermosa princesa –Susurro el rubio al llegar junto a ellos, ella se sonrojo levemente pero sonrió tímidamente al rubio.

-Armand te entrego a mi mayor tesoro…nunca lo olvides –Dijo seriamente al principio pero después sonrió levemente al joven quien le devolvió el gesto

-Nunca –Comento tomando la mano de la rubia para comenzar con el baile tradicional para los novios.

Candy sentía todas las miradas sobre de ellos pero lo que más le importaba en ese momento era la calidez de las manos de Armand alrededor de su cintura así como también su cercanía, su aliento y también su mirada azulada observándola con dulzura y con cariño, algo que no había visto antes en el rubio con tanta presencia.

-Estas hermosa esta noche Candy –Susurro mirando intensamente

-Gra…Gracias

El sonrió ante la timidez de ella, esa sensación dulce e inocente de la rubia es lo que siempre le había encantado, desde la primera vez que la conoció.

-Eres tan dulce…eres mi dulce Candy –Susurro lentamente –Perdóname por lo que dije la vez pasada yo…

-No te preocupes Armand comprendo que…que haya sido una desagradable sorpresa que…

-Shhh –La acallo con un casto beso apenas ligeramente posando sus labios –Como te pedí en la mañana, quiero olvidar todo, solo quiero saber que me has perdonado por mi arranque de enojo

-Claro…Armand

-Gracias, comenzar de nuevo es lo mejor

-Si…creo que si –Sonrió dulcemente la rubia mientras se permitía perderse en el mar tan parecido a aquel primer amor de niñez.

Siempre había comparado los ojos zafiro de Terrence con su amado Anthony y no porque realmente quisiera si no que los ojos de Anthony eran profundos y claros como el mar o el cielo, sin embargo los de Terrence eran azules intensos profundos y oscuros como el cielo nocturno o donde el mar es más profundo, donde se perdía también pero no era igual que la claridad que con la que podía ingresar en el alma de Anthony eso sentía con Armand sus ojos eran claros como el agua del mar en la orilla, como el cielo despejado de una dulce mañana, aunque a veces se tornaban obscuros como queriendo disfrazar sus sentimientos.

O algo más.

-¿Puedo interrumpir?

Neil había hecho su entrada como sospecho Candy había esperado el mejor momento para él.

-En realidad no

-Tranquilo Armand, solo venía a felicitar a mi prima –Dijo el castaño tratando de acercarse a la rubia

-Desde lejos están bien tus deseos Neil, no hace fala afectos hacia mi futura

-Vaya que inseguro te ves ahora, será porque piensas que es mi mujer con la que te casaras

Armand molesto se quiso acercar pero la rubia lo detuvo

-Armand por favor –Susurro la rubia –No hagas caso, sabes ya como es Neil

-Tú me conoces mejor, querida Candy –Guiño el ojo mientras sonreía burlonamente –Felicidades, preciosa –Quiso besarla pero Armand se interpuso nuevamente –Nos vemos luego

Se retiró de los rubios cortando su momento mágico, ella le miro con algo de pena y la mirada de él se tornó bastante molesta pero segundos después se percató de que algunas personas miraban la escena, quienes no bailaban en el salón comedor.

-Vamos Candy –Tomo la mano de la rubia para acercarse a donde se llevaría a cabo el brindis, ella solo lo siguió por inercia ya que sabía que aquello que había visto con Neil sería una mancha en su matrimonio.

-Bien su atención por favor –La voz de Albert se escuchó a través del bullicio –Quiero brindar por la felicidad de mi hija Candice White Ardley, por lo que hoy estamos reunidos, por su –Miro a Armand y a Candy un momento –Por su futuro matrimonio con el señor Armand Miller aquí presente.

Todos aplaudieron y alzaron las copas cuando William lo hizo, los rubios sonrieron solamente agradecidos aunque ambos se mantenían en sus pensamientos la presencia de Neil no era grata y lo que derrumbo el vaso con agua fue darse cuenta que Terrence estaba justo ahí delante de ellos al lado de Stear, no lo podían creer ninguno de los dos.

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Conforme fue pasando la noche los invitados se fueron retirando quedándose prácticamente solo parientes más cercanos en el comedor donde algunos platicaban y otros se debatían era el caso de Armand miraba receloso a Terrence quien estaba con Albert y este a su vez tenía en ese momento sujetada a Candy.

-Dije que no Terrence –Comento la rubia mientras miraba molesta a este quien le miraba suplicante

-Candy debemos…

-No, no tenemos nada de qué hablar

-Yo no te obligare más pequeña, solo que Terrence me pidió permiso para dirigirte unas palabras y sé que Armand no lo hubiera permitido

-Está bien papa –Susurro la rubia sonriéndole, este sintió una vez más su corazón embriagarse de felicidad –Pero Terrence y yo ya no tenemos nada de qué hablar, yo tome mi decisión y quiero que también la respete el.

-Pero Candy

-No –Interrumpió rápidamente la rubia –Si me disculpan tengo que ir con…

-Perdón princesa, es que te tardaste mucho y ya te extrañaba –Dijo el rubio sonriéndole con dulzura y una pizca de picardía a la vez, tomando su mano cuando ella se estaba retirando para acercarla

Albert carraspeo –Recuerda que aún no es tu esposa, Armand –Dijo divertido y pudo notarlo el rubio

-Por supuesto, es solo que es insoportable estar lejos de ella

-Lo se sobretodo cuando amas a la persona –Dijo Albert provocando el nerviosismo del rubio, amas…esa palabra retumbo en su mente.

Amas, la persona que amas... ¿él amaba a Candy? Claro que era ilógico seguir negándolo pero ¿De verdad ya la amaba? No era solo un simple gusto, cariño, anhelo, un deseo de venganza combinado con un anhelo del pasado de algo que nunca tuvo y nunca fue, ¿Era eso no?

Candy se había sonrojado y estaba atenta a cualquier movimiento del rubio pero en eso llego Archie riendo e interrumpiendo –Pero ten cuidado luego las mujeres son traicioneras o los hombres –Miro al rubio –Más vale que no lo hagas porque Candy es una mujer que no cualquiera merece

-Lo sé y no pretendo ser idiota y perder su amor –Dijo sujetándola de la cintura –Porque es un hermoso diamante imposible de encontrar y difícil de alejar la mirada de él.

-Qué bueno –Dijo Archie molesto y se notaba que había estado tomando

-Vamos Archie hermano, debemos retirarnos ya

Archie no dijo nada solo dejo que su hermano se lo llevara lejos de los rubios, Terrence también decidió mejor alejarse estaba comenzando a no controlar sus celos y la rabia que tenía al ver a ese joven aprovecharse estando cerca de ella.

-Me dijo el señor Leagan que mañana se bate a duelo ¿Señor Miller? –Dijo más serio

-En efecto, Neil Leagan me ofendió y no pienso dejarlo así

-Y a mí me alegra que no desconfiaras de mi hija –Susurro el rubio que estaba agradecido por ese hecho que logro que recapacitara un poco respecto al joven pues sabía que a diferencia de Terrence no se dejaría llevar por su enojo, al menos no para abandonarla.

-Conozco a la gente como Neil

-Si es desagradable que sea mi pariente –Comento el rubio molesto

-Mañana vera lo que merece por ser como es con los más débiles

Albert le miro un poco sorprendido y a la vez esa manera de fruncir el ceño se le hacía conocido, por supuesto que sí, pero no sabía dónde.

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Candy miraba dulcemente a su prometido quien se estaba despidiendo de ella en el marco de la entrada a la mansión Ardley, él sonreía con ternura.

-Ya debo irme o mañana no estaré listo

-Realmente tengo miedo de eso –Susurro la rubia algo angustiada, no era alentador saber que tu actual prometido se pusiera en riesgo solo por ella.

-No puedo renunciar, yo lo rete Candy y tú lo sabes

-Si pero no vale la pena yo…

-¿Acaso no te ofendió lo que hizo?

-Por supuesto que sí pero…

-Entonces por favor Candy déjame ir y enfrentarlo

-Pero es que…

-Por favor, no te fallare, no en balde tantos años estuve involucrado en la piratería ¿No lo crees?

Ella sonrió muy a su pesar. –Tienes razón

-Bien descansa preciosa

-Descansa Armand

-Oh sí que lo hará –Susurro alguien en la oscuridad y antes de que ambos rubios terminaran de descubrir a la persona un disparo en la noche retumbo en el aire, Armand cayó al suelo después de recibir la bala perdida y Candy solo pudo dejar salir un grito ahogado, antes de caer arrollada ante Armand mientras una pequeña risa salía del mismo lugar donde venía la bala pero antes de que este pudiera hacer algún otro movimiento Stear llego logrando detenerlo antes de herir a Candy, ambos forcejearon, mientras llegaban más sirvientes y Albert quien también había escuchado a su hija.

-Armand por favor, por favor…

-Candy –Trato de enfocar a la rubia y vio su rostro enmarcado de lágrimas, mejillas sonrojadas, sus ojos detonaban preocupación inmensa al verlo así, sintió una gran calidez en su ser pensando que tenía a la mejor mujer del mundo y lo amaba, lo amaba podía verlo…si claro que sí pero antes de poder dar un nuevo suspiro con su nombre cayo en los brazos de la oscuridad.


Hola queridos lectores espero que les haya gustado este nuevo capitulo

disculpen por no haber actualizado esta semana como puse tuve un pequeño accidente el miercoles y me fue imposible hcer actualizaciones, pero aqui estoy dejandoles un nuevo capitulo hehjehe

muchas gracias a todos por sus hermosos reviews y por sus mensajes que hacen que siga escribiendo dia a dia, ustedes me motivan jejee ;D

por favor dejen sus votos para los fics ganadores de la semana entrante que seria apartir del miercoles ahorita subire solo de volverte a ver, volverte a amar y Giros del destino

saludos