Capitulo 25

"Una verdad decepcionante"

Todos estaban escuchando con atención el relato que iba a dar la chica.

—Todo comenzó en una noche, mi concierto en estadio mas grande de Osaka, miles de personas estaban presentes, esperaban a la cantante de Rock mas famosa del mundo y gritaban el nombre de esa chica a lo alto...

¡Atenea! ¡Atenea!

Se escuchaba por todo el estadio, ella de un lugar veía a sus fans entusiasmados encamino hacia el escenario cuando se escucho una explosión en lo alto, en el cuarto vip donde estaban sus amigos y su familia.

Corrió hacia el lugar y abrió la puerta de golpe, vio a su madre, su padre, su hermano, todos muertos y la sangre filtraba de sus cuerpos, cayo de rodillas temblante comenzó a querer llorar cuando escucho.

Sabes que te ves muy fea cuando lloras. –ella levanto su cabeza para encontrarse con un joven alto de cabello blanco y ojos grises., solo tenia puesto un pantalón blanco y una capa negra sobre su espalda, su cuerpo lleno de tatuajes que la joven no le dio importancia en ese momento.

Reiji.. –susurro llorando cuando el joven se agacho, ella lo abrazo consolándose en el pecho de su amigo cuando noto sus manos manchadas de sangre, poco a poco se fue desprendiendo y lo miro horrorizada a el como la sangre delatora en sus manos, ella negó tomándose de la cabeza.

¿Tu.. ¡los mataste! –exclamo furiosa.

No fueron todos aun... faltan la amargada de Kyoko y su infeliz padre, también el presumido de Akira y a todos los estúpidos peleadores de KOF.

¡Maldito! –intento golpearlo pero el chico retuvo su puño, sabia que ella nunca aprendió a luchar, su padre decía que no era necesario pero que equivocado estaba, Atenea era una joven frágil y débil.

Desde afuera se escuchaban alborotos, ella se desprendió de el y fue hacia el gran ventanal para ver lo que sucedía, sus ojos se cristalizaron, gritos aterradores de las personas donde miles de ninjas oscuros encabezados por Saiki quien tenia retenía a la fuerza a Hinako, mataban sin piedad a todo el mundo, era una masacre, retrocedió limpiándose las lagrimas, no quería ver mas cuando se topo por detrás al joven.

¿Porque, Reiji? –cuestiono ella, no entendía porque el mato a su familia, a sus amigos.

Porque es mi mundo y esos malditos humanos deben desaparecer para asi reconstruirla a mi modo.-Atenea no entendía lo que escuchaba, Reiji jamás se expresaría asi, sabía que el que estaba detrás de ella no era su amigo.

Tu no eres Reiji.. ¿Qué hiciste con el?

Soy Reiki, Atenea.. aunque algunos me llaman. –se acerco a su oído y le susurro. Yamata no Orochi.

Atenea sintió un escalofrió al escuchar ese nombre, sabia de quien se trataba porque sus padres le habían contado la historia de ese dios y decían que cuando Reiji era mas joven ese dios intento apoderarse de el pero Luke impidió ese proceso y derroto a Fudo y a habían creído que también a Saiki.

¿Era su fin? ¿El fin de la humanidad? Ella apretó sus manos, si lo era ella pelearía hasta el final como lo hizo su familia. Grito dándose vuelta con un golpe certero en el rostro de Reiji quien retrocedió un paso atrás, debía admitir que ese golpe si le había dolido y Atenea se sorprendió de ella misma pero aun asi no bajo la guardia.

Reiji con enojo estiro su mano y usando su fuerza mental la pego con fuerza contra la pared reteniéndola, ella trataba de zafarse pero no podía, esa energía era fuerte y poco a poco se fue acercando a ella y la dejo caer al suelo, todo su cuerpo le dolía.

No vuelvas a golpearme. –lo escucho decir levantándola del brazo, le apretaba tan fuerte que pensó que lo rompería, gimió del dolor apretando sus dientes. Tu no.

Mátame de una vez, maldito asesino. –hablo como pudo sintiendo el dolor mas punzante.

Sera mejor que cambies esa actitud, Atenea. –sonrió con malicia. —Porque a partir de ahora harás todo lo que te pida, asi es he decidió dejarte vivir.

¡NUNCA! Antes muerta. –respondió con repudio mirándolo con odio.

Sabes que siempre me haz gustado. –expreso el disminuyendo el agarre de su brazo y su mirada a la de ella que no salía de su asombro. No podía ser cierto, el es su mejor amigo, el hermano de su novio.

y tu sabes que quiero a Akira, siempre lo voy a querer. –le dijo con sinceridad, sabia que le dolía

Entonces tendrás que olvidarlo porque el ya no estará en mi planeta ni en ningún otro. Le aclaro serio y sus ojos llenos de frialdad. Y quieras o no serás mía. –la tomo de la barbilla y le dio un beso demandante, ella lloraba y gritaba en sus labios.

Un estallido en la puerta hizo que se separaran cayendo hacia atrás, el humo no dejaba ver a su salvador y cuando se disipo lo vio, era un joven castaño con su mirada furiosa y su cuerpo ardiendo en fuego escarlata.

¡Akira! –exclamo feliz yendo hacia el, quien la abrazo con fuerza aliviado, temía que el la haya lastimado.

—Kusanagi. –dijo Orochi caminando hacia ellos. Akira protegió a Atenea colocándola detrás de el.

Tú no eres Reiji. –hablo Akira confuso, lucia mas fuerte y su mirada estaba llena de odio y ambiciones. ¿Quién demonios eres?

Soy tu peor pesadilla. –hablo antes de usar sus poderes para levantarlo pero un poder conocido lo envolvió a el y a la chica, ambos desaparecieron de la vista de Orochi.

Los chicos parpadearon mirando a su alrededor, estaban en un templo y una mujer que sostenía un espejo se acerco a ellos.

Michiru. –dijo Atenea. ¡Que bueno que estés bien!

¿Dónde estamos? –pregunto Akira.

En el templo Yata, yo los invoque para salvarlos de Orochi...

—Ella me enseño a defenderme mientras que Reiji acababa con todos, con las personas que conocía, amigos de la familia como los Bogard, los Kusanagi, con Ash, Elisabeth... –decía mientras veía a cada uno con pena.

— ¿Y Luke? –pregunto Athena, teniendo la atención de todos y la del mismo Alacrán. — ¿Qué paso con el?

—Unos años antes el se fue dejando a su esposa y a su hija, dijo que algún día volvería... pero nunca apareció. –respondió ella.

— ¿Esposa? –frunció el ceño el chico ¿Acaso se casara con Luz? Si eso fuera cierto el jamás la abandonaría y mucho menos con un hijo.

—Si hermano, te casaras con la mujer más sabia del mundo. –hablo con misterio Atenea mirando a cierta niña morena de quince años y Akira le pego un codazo.

—Quiso decir con una mujer que efectivamente no es Luz. –hablo el chico Kusanagi.

— ¿Qué? –pregunto Luke.

—Lo siento pero no revelaremos mas cosas del futuro, es conveniente que no sepan mucho. –le contesto mirando a todos Akira. —Venimos del futuro no solo para contarles lo que sucederá sino para ayudar a terminar de una vez con Reiji, ese asesino debe pagar.

— ¡NO! –exclamo Hinako con enojo mirando al chico Kusanagi. —Mi Reiji no es como lo pintan ustedes.. el es un niño bueno, alegre, lleno de ilusiones y no dejare que nadie se meta con el. –amenazo.

—Vaya, al fin te muestras tal y como eres Hinako. –hablo Luke con una falsa sonrisa. Ella se dio cuenta que había hablado de mas y miro a cada uno.

—Lo sabía, tú eres la traidora. –hablo después Kensou apuntándola. — ¡Es la madre de Reiji!

Todos la miraron con asombro y decepción aun mas Kyo, Hinako salió huyendo del lugar y Kyo fue tras ella para alcanzarla y la detuvo del brazo, ella se soltó de golpe.

—Dime que no es cierto. –dijo el con los ojos vidriosos pero lo tapaba con odio. — ¡DIMELO!

—Lamento decepcionarte Kyo, si es cierto ¡Soy la madre de Reiji! –le contesto ella y sus ojos azules cristalizados. —Una traidora como dice Kensou.

— ¿Por qué? –exijo saber, ella solo se dio vuelta tratando de reprimir su dolor. —Creí que..

— ¿Te amaba? –suspiro riendo amargamente. —No Kyo, solo me acerque a ti por tu poder Kusanagi

— ¿Me utilizaste?

— ¡Bingo! –se dio vuelta con una cínica sonrisa. —No eres tan idiota después de todo. –Kyo abrió sus ojos sintiendo como su mundo se derrumbaba. — ¿Qué creías? ¿Qué fue solo por tu linda carita? ¡Por dios! Tuve que soportar tus cursilerías sufriendo por Kushinada "La tonta esposa perfecta y que nunca se negaba a nada" bah no era mas que una presumida, una especie de ratoncito de biblioteca ¡Que horror!

— ¡Cállate! –rugió el.

— ¡Tu no me callas! –grito también ella apuntándolo con un dedo. — ¿De que le sirvió estudiar tanto en la prepa si se quedo estancada en la nada casándose contigo? ¡Yo fui una de las mejores luchadoras! ¡Yo me convertí en una gran cantante! ¡Yo triunfe!

—Tú ahora eres la peor de todas. –escupió cada palabra mirándola con asco. —Nunca debí involucrarme contigo, no eres mas que una perdid.. –Kyo sintió la fina mano de la rubia en su rostro, lo había abofeteado y vio como una lagrima caía de su ojo y ella se la limpio de un manotazo con orgullo.

—No dejas de ser un idiota Kyo, no lo entiendes.

Y sin decir mas se marcho del lugar de prisa, este la veía hasta perderla de vista, aun le dolía el golpe pero más le dolía el pecho, en lo mas profundo.

—Papa.-lo llamo Akira al acercarse y el seguía mirando la calle oscura por donde se había ido ella, Akira hizo lo mismo. —Ella te mintió. -Kyo lo miro sin comprender, al parecer el muchacho había escuchado todo. —Mi madre te ama, siempre te amo desde el primer día.

—Hinako es tu..

— ¿Madre? Si lo es, como también tu esposa en el futuro. –le confirmo de la nada al asombro de Kyo. —El problema es que te ama tanto que prefiere alejarse de ti para no hacerte daño.

Kyo parpadeo pensando en las últimas palabras de Hinako.

— ¿Por qué nos traiciono entonces?

—Luke asesino a su esposo en Rusia y Saiki tiene cautivo a Reiji, la amenaza desde entonces con desaparecer con el sino hace lo que el le pide. Su reacción fue natural, una madre protege a su hijo

— ¿Tu como estas seguro de todo eso? –cuestiono, aun no creía lo que el le decía.

—Porque ella me protegió ocultándome en un pasaje secreto de la mansión Kusanagi cuando Saiki y sus hombres llegaron. –respondió triste recordando. —Ella sabia que Reiji jamás le haría daño, pero al heredero del sol si.

Kyo vio por un momento a su hijo, si era idéntico a el de joven pero su piel blanca y sus ojos claros le recordaban mucho a ella.

—Aun Kensou no termino de comunicarnos lo que dijo el consejo. –hablo Athena saliendo del templo. —El quiere que estén también ustedes presentes.

Esa misma noche Hinako fue a la mansión a buscar a Saiki, apenas entro fue directamente a su cuarto a buscarlo, golpeo varias veces la puerta y este desconfiado abrió la puerta y se sorprendió al verla.

—Quieren hacerle daño a Reiji. –Hablo rápidamente ella al verlo, — ¡No puedes permitir que eso suceda! –lo tomo con fuerza de la ropa desesperada.

— ¡¿Qué te sucede?!-se soltó con rudeza, ella entro sin ser invitada.

— ¡Me descubrieron! –le grito ella. —Ahora no solo es el Alacrán sino el Heredero Kusanagi.

— ¿De que rayos estas hablando? ¿Qué tiene que ver Luke y Kyo Kusanagi? –la interrogo.

— ¡Luke es el heredero del Clan, Saiki! Siempre estuvo frente de tus ojos. –contesto con seguridad. El dios del tiempo negó muy confundido.

— ¡No! ¡Es Zuko! Fudo me aseguro..

—Lamento decirte que ese idiota se equivoco una vez mas, Luke es el verdadero heredero y junto Akira van acabar con Reiji.. con mi hijo. –revelo seriamente. Saiki quedo callado por unos momentos meditando, al fin Hinako se dio cuenta de que lado debe estar, fue hacia ella y paso su mano por su cabello rubio hasta terminar acariciando su mejilla.

—Sabias que Reiji es Orochi, ambos son un solo ser. –dijo el sin dejar de mirarla.

— ¿Un solo ser?

—Te haz dado cuenta que es un niño parecido a Yamata... su cabello gris como también sus ojos y esos tatuajes en su cuerpo no solo son marcas de nacimiento, resumiendo es Orochi humano, sin memoria, sin poderes, solo un joven normal. –le confeso, ella lo miro confundida, sabia que lo que decía Saiki era cierto, Reiji se parecía mucho a ese dios que apareció en el '97. —Su destino es que recupere sus poderes divinos y su memoria para que asi al fin renueve este mundo y ocupe su lugar como dios en este planeta que siempre debió ser suyo.

—Y todo eso se hará con ríos de sangre...

—Shhhh. –le tapo los labios con sus dedos callándola. —Es la voluntad de tu hijo... no lo olvides Reiji es Orochi.

Esa misma noche Kyo apareció en su casa junto con Akira, vio a sus padres sentados en la sala, su madre abrazaba a Kyoko quien lloraba y su padre lo vio entrar con otro jovencito muy parecido a el.

— Entonces, es cierto.. –musito con sorpresa Saisyu.

—¡Lo trajiste! –clamo Kyoko con los ojos lleno de lagrimas.

—Hija..

— ¡Sácalo! ¡No quiero verlo!

—Kyoko, tranquilízate, estas muy alterada. –le aconsejo su abuela tomándola de la mano.

—Representa la traición hacia mama. –dijo la chica mirando con odio al chico quien solo rio con gracia.

— ¡¿Acaso te estas burlando de mi?!

—No Kyoko, tú nunca me haz querido como hermano es por eso que no me sorprende tu reacción. –contesto Akira. —Siempre me haz ignorado y todo porque yo si herede las llamas del Clan

— ¡Cállate! Sabia que esa mujer Hinako iba arruinar mi vida ¡Lo sabia! –grito saliendo de la sala corriendo a su cuarto. Kyo iba a ir por ella pero su madre se lo impidió.

—Es mejor dejarla sola por esta noche, hijo. –le dijo la dulce voz de su madre con una sonrisa. —Ya se le pasara.

—El es Akira, el joven que viene del futuro. –hablo su padre con interés y sus ojos brillaron extrañamente, tenia un nieto, un nieto que mantendría el apellido Kusanagi

—Hola abuelo, te ves mas joven. –saludo el chico divertido. —También tu abuela.

—Vaya, si es parecido a Kyo. –hablo Shizuka sintiéndose extraña.

—Al fin tienes a tu heredero, Kyo. –comento Saisyu acercándose aun mas al joven. —Akira Kusanagi.

—Asi es, mi hijo. –hablo con orgullo Kyo.

—Mi nombre lo elegiste tu abuelo. –sonrió el chico.

—Lo se, siempre quise que mi nieto se llamara asi...

Mientras tanto...

—Asi es mama, Michiru le dio mas poder al espejo Yata, por eso nos envió a este tiempo gracias a ese nuevo poder. –le informaba Atenea mientras caminaban por el jardín de la mansión Yagami. —Ella es como una hermana mayor para mí, somos muy unidas.

—Entiendo, vi como la mirabas a ella y a Luke.. –sospecho Athena.

—A ti no voy a engañarte mama, en el futuro Michiru y Luke están casados y tienen una niña preciosa llamada Aio, ella es única. –sonrió ella.

— ¿Y que hay de Zuko? –quiso saber Athena.

—Bueno, el también formara una familia con cierta chica. –contesto con misterio Atenea, le gustaba hacer suspenso.

—Kyoko. –comento su madre, sabia de la relación con su hijo.

—Sabes que te equivocas mama, es nada mas y nada menos que..

— ¡Hola! –saludo Lily junto con su hermano. —Kenji nos dejo pasar ¿Esta Zuko?

Athena la miro y luego miro a su hija quien asintió despacio, la psíquica parpadeo varias veces sorprendida, los chicos esperaban que respondieran pero al no escuchar nada Lily se adelanto en decir.

—De seguro debe estar en la cocina, adiós Señora Athena. –los chicos entraron nuevamente a buscar a Zuko.

—Bueno ellos son amigos desde que eran niños pero Zuko siempre la ha visto como una amiga, no comprendo como van a enamorarse.

—Lo dices también por esos gruesos lentes, esa gorra de lana en su cabeza y esa ropa dos tallas más grande que ella. –comento Atenea divertida. —El verdadero amor nacerá en el baile de graduación, ella se vera totalmente distinta.

—Vaya.. –suspiro Athena, era mucha información junta. — ¿Y que hay de ti? ¿Algún noviecito? –Atenea se sonrojo.

—Bueno.. salgo con Akira. –soltó, Athena se quedo una sola pieza.

—Akira, sabes que es un Kusanagi, el hijo del hombre que mas detesta tu padre.-le recordó.

—Lo se, la historia de los clanes, la rivalidad, lo se todo y créeme que eso no me detuvo para fijarme en el, amo a Akira mas que a nada. –expreso ella feliz. Athena sonrió le agradaba verla feliz pero había algo que tenia que preguntar, algo serio.

— ¿Y que hay de Reiji?

Atenea se entristeció. La psíquica se arrepintió de haber preguntado.

—Lo siento yo..

—Descuida mama. –la interrumpió. —El fue mi mejor amigo, mi consejero, confidente... Jamás creí que sintiera algo por mí, sabia que salía con su hermano, tal vez es por eso que nunca se atrevió a confesarme nada. –Athena la abrazo. —El no era mala persona sino bueno, siempre ayudando, me era imposible creer que seria capas de algo tan macabro.

—Antes que Orochi se apropiara del cuerpo de Chris el fue un jovencito muy alegre, tímido y normal. –recordó Athena a Chris.

—Pero mama. –se deshizo de su abrazo y la miro con preocupación. —Ese hombre que vi en el futuro no parecía Reiji, sus ojos mostraban frialdad, odio y resentimiento.

—Es porque Orochi se apropio de su cuerpo, Reiji es el heredero Hakkesshu y cuando ese dios se metió en su ser todos sus deseos mas reprimidos salieron a flote mostrándose tal y como es.

—Solo se que por mas demonio que fuera el seria incapaz de lastimar a Hinako, la ama porque es su madre...

—Y también a ti, porque eres su amor prohibido. –agrego Athena acariciando su mejilla.

Al otro día Zuko asiste a la escuela y espera a Kyoko como siempre en la azotea. Pasa el tiempo y ella no aparece, decide ir a buscarla y la encuentra platicando con Heiri que al verlo se aleja para que hablara con ella.

—Te estuve esperando. –le dijo el chico pelirrojo mientras se acercaba ella.

— ¿Sabes que yo también? –cuestiono ella con enojo.

— ¿Cuándo?

—Anoche cuando ese quien dice ser mi hermano revelo que el era el Heredero del sol dejando en claro que es mejor que yo, el hijo que tanto había deseado mi papa. –respondió desilusionada. —Tú no estabas ahí para consolarme.

—yo no pude porque me detuvo Atenea. –excuso el.

— ¡No me interesa! ¡Cómo pretendes que lo nuestro vaya enserio cuando a ti lo único que te importa es tu maldita familia! –remarco bien las palabras llena de odio.

— ¡Alto ahí, Kyoko! A mi familia la respetas. –le ordeno el con enfado, ya se estaba pasando de la línea.

—En verdad pensé que eras como Romeo y yo Julieta. Pero solo fue fantasía, nada real. –dijo ella bajando su enojo y Zuko espero que se explicara. —Admítelo Zuko, nunca me amaste, solo fue el hecho de saber que lo nuestro era prohibido, ese miedo de ser descubiertos nos impulsaba a seguir...

—No Kyoko yo..

—Déjame terminar por favor. –le pidió ella y el asintió. —Luego de que lo nuestro se descubrió yo cambie, tu cambiaste. Ya no era lo mismo y lo sabes... lo nuestro nunca fue amor solo queríamos descubrir que era romper las reglar de nuestro Clan e ir mas allá de sus principios. Y lo logramos. –medio sonrió ella bajando un poco la vista. Zuko se dio cuenta que tenia razón, su relación con ella había cambiado desde entonces. —Iré al baile de graduación con Heiri, adiós Zuko, -se despidió ella alejándose rápidamente dejándolo solo en el medio del pasillo.

—Hey, Zuko.. ¿Te encuentras bien? –le pregunto Lily al verlo tan desanimado.

—Kyoko termino conmigo. –soltó el viéndola. —No se porque pero no me afecta en lo absoluto.

—Tal vez no la querías lo suficiente. –sospecho ella sonriendo mientras lo miraba fijamente a los ojos.

—oye.. tienes ojos Azules. –dijo acercándose aun mas a ella y mirarlos con atención. —No se te notaban por tus lentes, son bonitos.

—Ah.. si. –tartamudeo ella sonrojada.

— ¡Te sonrojaste! ¡Esto es algo nuevo en ti! –se burlo.

— ¿Quieres callarte? –le reprocho ella. —Ahora que Kyoko te boto de seguro no tienes compañera para el baile.

—Si asi es y falta muy poco para el baile..

— ¡Estas de suerte! ¡Yo seré tu pareja para ir al baile! –exclamo ella con entusiasmo.

— ¿Otra vez Ryu te rechazo? –supuso el.

—Si, el caso es que no quiero ir sola al baile, estuve ayudando en cada detalle para que esta fiesta fuera perfecta, por favor Zuko.. solo acepta ir conmigo. –le rogo ella con los ojos vidriosos.

—Es raro tu y yo en un baile Lily ¿Y Jeff?

—Nací con el, no pegado a el Zuko. –le aclaro ella. — además el ira con Sakura Nikaido.

— ¡¿Enserio?! ¿Cómo la convenció? –quiso saber.

—Hay ya Zuko, si no quieres esta bien. –se retobo la muchacha queriendo irse pero el la detuvo del brazo.

— ¿Por qué siempre me haces lo mismo? ¿Qué te hace pensar que no iría contigo?

— ¿Eso quiere decir que si?

—Exactamente Señorita Lily Bogard, la llevare al baile. –ella se lanzo hacia el abrazándolo.

—Awwww Zuko ¡Eres lo máximo! Gracias, gracias... –repetía feliz.

Mientras tanto Luz ya lista para salir bajaba de las escaleras mientras hablaba con Luke por teléfono.

—Si cariño, estoy yendo... –le decía ella.

— ¡Tu no iras a ningún lado! –le grito Saiki cuando llego hasta el final de las escaleras.

—Espérame un minuto, ya te marco. –corto Luz el teléfono y se dirigió a Saiki. —oye ¿Qué te pasa?

—Pasa que descubrimos que nuestro Alacrán es un traidor.

—No, no es cierto.. el solo.

— ¡Es el Heredero del Clan! –le confeso a ella quien quedo muda de la sorpresa, muy confundida, Saiki se acerco y mas calmado le toco tiernamente su rostro. —Nos confundimos princesa, Luke es nuestro enemigo.

— ¡Que dices! –exclamo Fudo llegando. —Explícate, Saiki.

—Fudo, trajiste al heredero del Clan a nosotros. –le dijo también a el. —Ese maldito Alacrán es el verdadero Heredero del Clan Yagami, tiene la marca. ¡Como pudimos ser tan imbéciles!

— ¿Estas seguro? ¿Quién te lo dijo?

—Hinako, ella me lo aseguro como también muchas cosas interesantes que te pueden interesar, se trata de Reiji y ese Heredero del Sol que llego del futuro.

— ¿¡Que?! –exclamaron Fudo y Luz a la vez.

Ese día tan esperado, la fiesta de graduación llego, cierta chica de ojos Azules esperaba ansiosa a su pareja por la ventana, Lily usaba un lindo vestido liso color Azul turquesa que su mama le había comprado unos días antes, un vestido lindo era discreto de cuello v, lo convino con unos lindos zapatos altos de color Azul.

Lo mas difícil para mary fue convencer a su hija que se sacara ese gorro de lana que le había regalado Rock cuando era pequeña y maquillarla, peinarla que cuando se miro al espejo no podría creer que era la misma Lily de siempre.

—Awwww ¿Por qué tarda tanto? –se desespero Lily.

—Tranquila hija, aun falta para que comience la fiesta. –le dijo su mama mientras la veía caminar de un lado a otro desde el sillón de la sala.

—Si decidió dejarte plantada, se vera con la furia de Terry Bogard. –le aseguro su padre haciendo tronar sus puños.

—No antes que yo papa. –y justo cuando dijo eso el timbre sonó. — ¿Sera?

Fue corriendo para abrir la puerta y al hacerlo se encontró nada más y nada menos que con su hermano Jeff con Sakura Nikaido y se quedaron asombrados al verla.

—Hay ¡Entren ya! –los apuro Lily mirando una vez mas por la calle por si aparecía Zuko pero nada, cerro la puerta algo enojada.

—Lily te ves tan bonita. –comento Sakura con una linda sonrisa.

—Si ¿Qué te paso? –se burlo Jeff ante la mirada de desilusión de su hermana.

—Zuko no vendrá... –musito ella.

— ¿Zuko? –cuestiono Sakura. —El ira con mi amiga Kyoko ¿No lo sabias?

—Idiota. –susurro ella. — ¡Quiero estar sola!-grito subiendo rápidamente las escaleras y se escucho el portazo de la puerta de su habitación.

Una vez sola Lily se sentó en su cama y suspiro con cansancio. "Tal vez se arreglo con ella y decidió ir con ella..." pensaba triste y sus ojos Azules brillaron, esta noche debía ser perfecta, su oportunidad con Zuko, siempre lo había querido mas allá de un amigo, el problema era que el la veía como una amiga. En ese momento tocaron la puerta.

—Lily..–la llamo ¿Zuko? Ella se levanto enseguida mirando la puerta. —Siento la tardanza, ya estoy aquí ábreme.

En ese momento vio como la puerta se abría y vio a la chica más hermosa, para el era más bella que la misma Luz, de ojos claros y expresivos, sus risos dorados caían sobre sus hombros, sus labios se curvaban con una linda sonrisa al igual que sus mejillas rojas tan tiernas. Por primera vez sintió algo verdadero, especial, algo único.

—Creí que no vendrías. –dijo ella algo nerviosa por la constante mirada del pelirrojo.

—Es la voz de Lily. –dijo el divertido. — ¿Eres Lily?

—Ja ja que chistosito. –dijo con ironía. — ¡Ya vámonos!

En la mansión Yagami...

— ¿Por qué tan bella? –pregunto Athena entrando a la habitación de su hija.

Ella se estaba cepillando su largo cabello fino mientras veía a su madre por el espejo.

—Mama, sabes que me contrataron para ir a cantar en el colegio de Zuko. –le recordó su hija, Athena sonrió colocándose al lado de ella, su princesita se veía hermosa con ese vestido negro que dejaba mucho que ver.

—Sabes... tu eres mi sueño hecho realidad. –le dijo Athena, la chica paro de cepillarse y miro a su madre con algo de melancolía, ella sabia que se refería a su éxito como cantante, el sueño de su madre. La tomo de la mano.

—Se que tu sueño era convertirte en una gran estrella, una gran cantante, es por ese motivo que seguí ese sueño mama... para darte el gusto.

—Cuando te vi por primera vez en ese estadio yo me imaginaba que esa niña talentosa era yo, era como volver el tiempo atrás y estar en el escenario... todos mis fans gritando mi nombre con sus carteles, ansiosos de que me presentara... eso para mi era todo mi mundo. –recordó Athena con ilusión su antigua vida.

—Lo se... –dijo ella con una sonrisa. —Y estoy segura que sino hubiese pasado todo este problema con Orochi tu te hubieras convertido en una gran cantante...

—Hija.. –la interrumpe Athena conmovida. —Gracias por tus palabras pero pienso que sino hubiera pasado lo que pasado yo no hubiera conocido a tu padre... tampoco hubiera tenido tres hijos maravillosos, además las cosas pasan por algo y no me arrepiento de mi destino. No hay mejor sueño que una familia.

En ese instante Atenea abraza a su madre feliz, la quería muchísimo ya que ambas eran iguales en todos los sentidos.

Iori pasa por casualidad por la sala cuando tocan la puerta, como no vio a ninguno de la servidumbre para que abriera fue el directamente y al abrir su puerta se encontró con un enorme ramo de rosas rojas y detrás de ella la cara del hijo de su antiguo rival.

—Hey ¡Buenas noches señor Yagami! –saludo algo nervioso por la expresión seria de Iori. —eh.. vine por Atenea.

En ese momento Iori quiso cerrar la puerta cuando escucho la voz recriminatoria de su hija.

— ¡Papa! Ya déjalo entrar. –dijo bajando rápidamente las escaleras junto con Athena.

—Iori.. se amable. –le pidió su esposa acercándose a el. El pelirrojo gruño y dejo pasar al joven Kusanagi.

—Esto es para ti. –dijo Akira entregándole el ramo de rosas.

—Awww gracias. –las recibió feliz abrazándolo. —Siempre tan atento.

Akira sonrió recibiendo su abrazo cuando escucho como rechinaban los dientes del Yagami deshizo el abrazo.

—Ah si.. "Solo espero que Iori no vaya a querer matarme" – pensaba el chico preocupado, sabia lo celoso que era con su esposa no se imaginaba con su princesita.

—Bueno ya me voy. –dijo Atenea dejando el ramo en una mesita.

— ¿Qué es esa tela tan delgada que cubre tu cuerpo? –le pregunto Iori a su hija.

—Un vestido papa. –respondió con otra sonrisa la chica.

— ¿Quién lo dice? –frunció el ceño Iori.

—El diseñador Roberto Giordano.

—De ninguna manera dejare que salgas usando solo eso. –le advirtió.

—Eso pensé. –tomo un saquito de seda del mismo color del vestido que le entrego Athena y se lo puso, luego se acerco a su padre dándole un lindo beso en su mejilla. —Adiós papa.

Iori vio con algo de temor como ese Kusanagi se llevaba a su hija de la casa y salió para verlos, el chico se subió a su motocicleta esperando que Atenea se subiera también.

—Akira. –lo llamo Iori antes de que arrancara, el chico voltio a verlo. —Cuídala.

—Como siempre señor Yagami. –respondió con una sonrisa y arranco a toda marcha.

—Estúpido Akira. –musito el pelirrojo.

—Vamos, no es para tanto. –hablo Athena pensando que se refería en la velocidad que se llevo a Atenea en la motocicleta.

—Tiene la misma sonrisa arrogante de Kyo. –hablo con cara de pocos amigos entrando a la mansión, Athena sonrió divertida a lo que acaba de decir.

Continuara...