Feliz día
Caminando por el bosque se ve a Sasuke quien no despega su mirada tranquila de la espalda de Sakura que va unos cuantos pasos delante de él. No hace mucho que la guerra término, un mes a lo mucho, y como muchos ninjas están arreglando los destrozos que la guerra trajo consigo. Esta vez los mandaron a una misión a él, a Naruto y a Sakura.
Sasuke abre la boca como si quisiera decir algo, pero así como la abrió la cerro no omitiendo palabra, haciéndolo soltar un profundo suspiro.
Un codazo en las costillas lo tomo desprevenido, y molesto mira a su derecha donde está el causante sonriéndole de forma zorruna y pervertida.
- Llevas todo el camino mirándole el culo… pervertido. –Naruto lo mira con divertida desaprobación y Sasuke hunde su puño en su cara.
- No se lo miraba, no todos son como tú. –le dice entre dientes, y ambos hablan en susurros para que solo se oigan entre ellos.
- Como si te fuera a creer, no has apartado su mirada de ella, ¿y qué puedes verle de la parte trasera? Obvio, su glorioso culo. –el rubio pone una expresión pervertida sin notar la vena que se le hincho en la frente al pelinegro. –ya decía yo que si tenías hormonas y eres un pervertido del closet Sasuke-kun. –le dice meloso, pero de nuevo el puño de Sasuke se hunde en su cara. – ¡deja de pegarme! –le grita molesto.
- ¡Tú deja de decir estupideces, pervertido! –le grita en respuesta.
- ¡¿No te mordiste la lengua, acosador de culos?!
- ¡¿A quién llamas acosador de culos?!
Ambos empiezan a estirarse el cabello y a gruñirse como perros rabiosos.
- Chicos. –Sakura voltea teniendo una gran sonrisa adornando su rostro y le resbala una gota de sudor en la nuca al ver que están en una infantil pelea. –oigan, ¿es que ustedes no pueden dejar de pelear, infantiles? –pregunta teniendo un tic nervioso en la ceja derecha.
- ¡Él empezó! –exclaman a la par gruñéndose con más rencor a la vez que se estiran las mejillas entre ellos.
Sakura suspira con pesadez, se distrae un poco y cuando voltea ya están teniendo una infantil pelea. Después sonríe levemente, le gusta esto: que las cosas sean como antes, que ellos sean un equipo de nuevo, pero en especial que Sasuke esté ya con ellos.
- En la aldea de aquí cerca hay un restaurante donde venden comida muy rica… ¿qué dicen si vamos? –pregunta dedicándoles una gran sonrisa que le cierra los ojos.
Ambos dejan de fulminarse con la mirada y a la par la miran a ella, notando esa gran y sincera sonrisa. El rubio se puso bobalicón y Sasuke simplemente no pudo apartar la mirada.
- ¿Y? –pregunta impaciente por una respuesta, haciéndolos reaccionar.
- ¡Si! ¡Muero de hambre! –exclama enérgico el rubio a su vez que alza los brazos y da infantiles saltos.
- Hnm. –Sasuke simplemente se encogió de hombros mostrando indiferencia, pero para ellos que lo conocen bien saben que es un sí.
Finalmente llegaron a la aldea y los tres van pasando el puente de madera donde suelen reunirse para ir de misión, incluso donde solían reunirse cuando eran gennin.
- ¡Ah! –exclama el rubio recordando algo. – ¡mi cupón para el ichiraku se vence hoy! ¡Mi rameen! –exclama emprendiendo carrera, alzando una cortina de tierra que hizo toser a sus compañeros.
- Ese idiota, yavera cuando lo vea. –dice tétrica Sakura, apretando un puño a la altura de su barbilla y mirando amenazante por donde fue el rubio.
- Vamos. –Sasuke con sus manos dentro de los bolsillos delanteros de su pantalón comienza a caminar.
- ¿A dónde? –Sakura acelera su paso para darle alcance y al alcanzarlo lo mira curiosa.
- A comer helado. –responde con indiferencia, sin mirarla ni detener su camino.
Sakura deja de caminar mostrando sorpresa en sus ojos, no es como si la estuviera invitando, pero…
- A Sasuke-kun no le gustan los helados. –eso es lo más raro, no entiende la razón por la que le este prácticamente ordenando comer un helado, al menos que…— ¡Quiera una cita conmigo! –Sakura se contuvo por chillar como la fan girl que alguna vez fue, en cuanto su inner no lo soporto y se desmayó teniendo un intenso derrame nasal.
Sakura no deja de sonreír como boba enamorada mientras disfruta el helado. Sasuke se come el suyo de mala gana, está demasiado dulce y eso que pidió de moca, se vio obligado a pedir un helado después de todo él mismo se contradiría con lo de ir a comer helado y quedaría en ridículo.
Entonces alza la mirada viéndola, notando lo feliz que se ve solo porque están comiendo un simple helado, le fue imposible no sonreír levemente.
- Ahora que me doy cuenta, es la primera vez que me invitas un helado Sasuke-kun. –comenta risueña.
- Hnm. –Sasuke ladea su rostro a un lado, como si la ignorara.
Sakura infla los mofles en un infantil puchero, viéndose indignada porque la ignore y Sasuke noto todo eso al estarla viendo de reojo, nuevamente le fue imposible no mostrar esa leve sonrisa.
Sasuke anda extraño, después del helado acepto caminar un poco con ella… ¡lo acepto! No es que lo haya invitado desde que regreso a la aldea, pero cuando eran gennin siempre se negó a caminar con ella, en especial le rechazaba sus invitaciones para alguna cita.
Y ella ha estado hablando como loca sin dejar de sonreír, y él la escucha, lo sabe, no importa que aparente ignorarla. Lo conoce tan bien como para saber cuándo en verdad ignora. Incluso ya ha oscurecido, y la está acompañando a su casa. No le molesta en absoluto, aun así sigue pareciéndole extraño.
Ambos se detienen en la entrada de la casa de la peli-rosa y voltean quedando uno frente al otro.
- Gracias Sasuke-kun, me la pase muy bien. –dice sonriéndole tan ampliamente como no ha dejado de sonreír, no se lo puede creer, incluso siente que sueña.
Sasuke simplemente asintió, teniendo una mueca inexpresiva y mirada indiferente.
- ¡Nos vemos! –Sakura da media vuelta dispuesta a entrar a su casa.
- Sakura.
- ¿Si? –la peli-rosa voltea y ensancha los ojos cuando unos labios se unieron a los suyos.
No se lo cree, una cosa es una cita y que camine con ella, pero que la bese es otra muy diferente. No sabe si durmió y está soñando, o si la metieron en una ilusión, pero no quiere salir de ella.
Entonces como ella no ha cerrado los ojos, vio como él si los tiene cerrados, como esta tan rojo y siente lo tensos que están sus labios. Él está nerviosa y ella se conmovió, siente que lo ama más de ser posible, que lo ama tanto que su corazón no soportara la intensidad de sus palpitaciones.
Ella cerró los ojos disfrutando el contacto de sus labios unidos. Ninguno mueve sus labios, ninguno sabe cómo besarse, pero la sensación es de lo más placentera y provoca extraños y agradables cosquilleos en el estómago.
Cuando él se alejó, y ella abrió sus ojos no le dio oportunidad de verlo porque desapareció en una nube de humo, eso la enterneció más.
- No pensé que Sasuke-kun fuera tan lindo. –teniendo una mirada enternecida lleva dos dedos a sus labios, rosándolos, y aun sintiendo la sensación de sus labios sobre los de ella.
Feliz, emocionada y enamorada entra a su casa corriendo.
- ¡Estoy en casa! –grita al pasar donde están sus padres viendo televisión, no dándoles oportunidad de darle la bienvenida y provocando que la sigan con la mirada, extrañados.
Sakura entra a su habitación, cierra la puerta y pega su espalda en ella.
- ¡Sasuke-kun me beso! –exclama emocionada y feliz, tirándose a la cama y abrazando una almohada, para después comenzar a rodar en la cama sin dejar de chillar como fan girl.
En la rama del árbol que se encuentra frente al balcón de la habitación de Sakura, escondido entre de más ramas se encuentra Sasuke de pie, teniendo toda su cara roja y cubriéndose media cara con la mano.
Cuando oye la puerta abrirse y cerrarse con fuerza se sobresalta, viendo a la causante de que este así de avergonzado.
- ¡Sasuke-kun me beso!
Por primera vez en muchos años se quiso reír a carcajada abierta, se tuvo que morder la lengua y mejilla para no reírse al verla revolcarse en la cama y oírla chillar emocionada.
En el ichiraku se encuentran Kakashi y Sakura, el primero lee su libro y la segunda se ve algo extrañada.
- ¿Por qué me trajo aquí sensei? –pregunta realmente curiosa, no se cree que la haya invitado a comer con lo tacaño que es, lo más seguro es que hará que lo invite a comer a él.
- Naruto me pidió el favor de traerte aquí. –comenta con indiferencia sin apartar la vista de su libro.
- ¿Para qué? –pregunta más curiosa.
- Para celebrar tu cumpleaños. –Kakashi alza la mirada de su libro y alza una ceja al verla sorprendida. – ¿olvidaste tu propio cumpleaños?
- Si. –responde rascándose la nuca y sonriendo nerviosa. –hemos estado muy ocupados en el hospital que lo olvide por completo.
- Más que sorprenderme que tú lo olvidaras me sorprende que Naruto lo recordara. –comenta regresando la vista a su libro.
- Cuando se lo propone es atento. –comenta divertida.
- ¡Que me sueltes, puedo caminar!
Ante el grito enojado de Sasuke ambos voltean al igual que los demás en el restaurante, viendo como Sasuke se suelta de forma brusca del agarre de Naruto.
- ¡Sino te traigo a rastras no vienes! –exclama el rubio en su defensa y Sasuke lo fulmina con la mirada. –es el cumpleaños de Sakura-chan, no sé porque no eres un buen compañero y me obligas a obligarte a venir.
Auch. Eso sí dolió, apenas tres días tuvo la tarde más feliz de su vida, tuvieron una cita y él la beso. Oír que él no quería verla ni por ser su cumpleaños hizo que se le clavara una flecha en el pecho.
- Tan revoltosos como siempre.
Ambos alzan la mirada viéndolos, y Sasuke desvió la mirada cuando sus ojos se toparon con los de ella, aun no estaba listo para verla, eso solo provoco un vuelco en el pecho de Sakura porque pensó que la desvía porque se arrepiente de besarla.
- ¡Sensei, ya están aquí! –exclama feliz el rubio.
- Por lo general el que llega tarde soy yo. –comenta rencoroso porque le quieran quitar el puesto.
- ¡Este idiota que no quería venir! –exclama Naruto apuntando despectivo a Sasuke.
Otra flecha para el corazón de Sakura, y Sasuke noto como en la mirada se le ensombrecía por la decepción, así que fulmino con la mirada a Naruto, una cosa es que no quisiera ir, otra que no quisiera verla, y conociéndola ella piensa que es lo segundo, pero no lo entiende, le es difícil verla, y aun se estaba armando de valor para no mostrarse como el imbécil que se siente.
- Gracias por acordarse chicos. –comenta Sakura sonriéndole, aunque no pasó desapercibido para ninguno lo falsa de su sonrisa.
- ¿Vez? Por borde la has deprimido. –Naruto mira con reproche a Sasuke.
- Sino hubieras abierto tu gran bocota, idiota. –Sasuke afila también su mirada.
- ¡Feliz cumpleaños Sakura-chan! –exclama Naruto extendiéndole un ponte de rameen con una gran moño rosa adornándolo.
- Gracias. –comenta incrédula mientras toma el regalo.
- Es de edición limitada, solo hicieron tres en todo el mundo y tú eres la afortunada poseedora de uno. –dice con orgullo, la verdad él quisiera probarlo, pero es el cumpleaños de su mejor amiga, no hay mejor regalo que ese.
- Gracias Naruto. –Sakura se muestra divertida, conoce a su amigo y sabe que seguramente piensa que es algo que todos desearían que les regalaran, cuando el único que lo desea es él.
- Feliz cumpleaños Sakura. –Kakashi le extiende una bolsa de plástico que tiene el emblema de la farmacia de la esquina haciendo que le resbale una gota de sudor en la nuca al igual que a los otros dos.
- Gracias sensei. –Sakura toma la bolsa, la abre y la gota que resbala por su nuca se hace más grande. – ¿papel higiénico? –dice sacando el rollo de papel haciendo caer estilo anime a sus dos compañeros.
- Y es del suavecito. –le dice con orgullo Kakashi como si le estuviera dando el mejor regalo del mundo.
- ¡¿Por qué no admite que olvido comprarle algo y compro lo primero que encontró en la farmacia de la esquina?! –exclama indignado el rubio mientras se pone de pie.
- Porque no es verdad. Me quebré la cabeza pensando en algo que regalarle que siempre usara, y el papel higiénico vino a mi cabeza porque siempre lo usara, además es del suavecito no se rosara su cu…
Kakashi de un ágil movimiento tomo a Naruto para ponerlo como escudo y que el puño de Sakura se estampe en la cara del pobre rubio.
- Está hablando de más. –le dice teniendo una vena hinchada en la frente.
- Cierto… al menos le hubiera comprado el paquete de cuatro, no un solo rollo… sensei codo. –dice Naruto recuperándose de pronto y volteándolo a ver con reproche.
- ¿Y cuál es tu regalo Sasuke-kun? Apuesto que no superaras el mío. –comenta Kakashi mirando a Sasuke que se tensómás al tener la mirada de todos en él.
- Estúpido Kakashi. –Sasuke gruñe molesto.
- ¿No me digas que no le compraste nada, teme? –Naruto lo mira como si fuera el más grande bastardo del mundo, que de hecho lo es.
- No importa, con que este aquí es más que suficiente. –dice con sinceridad la peli-rosa, dedicándoles una pequeña sonrisa.
- Siendo así, trae acá. –Kakashi le arrebata el papel higiénico. –ya que yo también estoy aquí y con nuestra presencia es más que suficiente no te daré mi regalo, además recordé que no hay papel higiénico en mi casa. –Sakura lo mira con ojos entrecerrados, pero no peleara el mentado regalo.
Al sentirse mirada voltea viendo a Naruto teniendo cara de cachorro bajo la lluvia, mirando el ponte de rameen que sostiene en brazos. Negando divertida se lo extiende.
- Anda toma, también es suficiente con que estésaquí, además me invitaste la cena. –dice divertida extendiéndole el rameen.
- ¡Eres genial Sakura-chan! –exclama feliz dándole un fuerte abrazo de oso, divirtiéndola.
Y Sasuke nuevamente puso esa mirada asesina que viene a él de pronto cuando otro tiene demasiado contacto físico con Sakura.
Sakura va dirigiéndose a su habitación recién bañada y vistiendo una bata para dormir, que le llega un par de centímetros debajo de los glúteos, su escote es recto quedando algo ceñida del pecho y de ahí para abajo es suelta.
Se siente feliz porque tuvo un buen día. Después de la comida con su equipo, Ino la busco y la llevo de compras, y como regalo le compro un conjunto de ropa. Para finalizar en su casa su madre le preparo su comida favorita, su padre le compro un pastel y aparte ambos le dieron dinero como regalo.
Cuando abrió la puerta y prende la luz casi pega el grito el ver a Sasuke sentado en su cama. Es bueno que Sasuke sea rápido y ya este frente a ella, tapándole la boca para que no grite.
- Tardaste. –le dice con reproche quitando su mano de la boca de ella.
- No sabía que me estabas esperando. –comenta aun incrédula mientras cierra la puerta tras de ella. – ¿Qué haces aquí Sasuke-kun? ¿Alguna misión?
Pero la confusión se va de su rostro al acordarse lo muy ligera de ropa que está ahí, es de noche y está a solas en su habitación con el chico que ama. Sonrojada cruza sus brazos frente a su pecho e inclina su cabeza hacia abajo.
- ¿Podrías esperarme afuera? –le pide apenada.
Sasuke la mira extrañado porque se ponga tímida de pronto, entonces se da cuenta de lo que trae puesto. Es una bata sencilla pero muy reveladora, ya con el simple hecho de saber que es ropa para dormir le hizo subir la temperatura. Es normal, es un adolescente con hormonas alborotadas, está a solas con la chica que le lleva alborotando mucho las hormonas últimamente y ella vistiendo así es lógico que la sangre se le empiece a concentrar en ciertas zonas de su anatomía.
- Solo vine a traerte esto. –le dice algo brusco, ladeando su rostro a lado contrario y extendiéndole una pequeña bolsa de regalo.
Sakura cuando alzo su mirada se sorprende al ver lo que le extiende… ¿enserio le está dando un regalo? ¿Por qué ahora y no cuando estaban comiendo todos juntos?
- ¿Lo vas a tomar? –pregunta más brusco, y no es que lo haga con intensión, sino que ya suficiente vergüenza siente dándole un regalo, sumándole el cómo viste y que su aroma lo está aturdiendo, provocando más reacciones en su cuerpo.
- ¿Enserio me estás dando un regalo? –pregunta sorprendida e incrédula al tomarlo, pero al caer en cuenta de algo frunce el ceño. – Naruto tienes cinco segundos para regresar a la normalidad. –le dice tétrica.
- No soy Naruto. –le dice molesto, volteándola a ver.
- ¿Kakashi-sensei? –Sakura entrecierra más los ojos.
- Oye. –Sasuke entrecierra los ojos hacia ella. – ¿tan raro es que yo te de un regalo? No soy un tacaño como Kakashi.
- ¡¿Enserio eres Sasuke-kun?! –exclama sin creérselo y a Sasuke se le hincha una vena en la frente.
- No soy tan bastardo como para no regalarle nada a mi novia el día de su cumpleaños. –le dice indignado, y algo sombrío.
- ¿No… novia? –Sakura se sonroja y lo mira sorprendida.
- ¿Por qué te sorprendes? Te creía más inteligente que Naruto. –le dice desviando la mirada.
- ¡Oye! –exclama indignada. –es normal que me sorprenda, tu no me has dicho nada.
- ¿Acaso tenía que hacerlo? –pregunta como si la sola idea le pareciera estúpida. –te invite a un helado, te vine a dejar a tu casa y te bese, debiste entenderlo. –al recordar eso se contuvo para no sonrojarse, esperando haberlo conseguido.
- Si con besos uno se declara Naruto y tú serian novios desde hace mucho. –dice con obviedad.
- Eres tan molesta. –le dice tétrico, porque le haya recordado ese hecho de su pasado que tanto desea borrar de su mente.
Sakura frunce más el ceño, pero no puede replicar ya que Sasuke unió sus labios con los de ella. Queriéndose hacer un poco la difícil intento empujarlo, pero Sasuke no le retuvo las muñecas con sus manos.
Mentiría si dijera que desde que la beso hace tres días no se quedó con ganas de besarla más, incluso se siente idiota porque solo unió sus labios con los de ella, el nerviosismo le gano. Ya después, analizándolo mejor se dio cuenta que quiere probarla, está seguro que ella sabe tan bien como huele.
No es que sea un experto besando, de hecho esta es la primera vez que besa por iniciativa propia y que no sea solo unir labios. No sabe si lo está haciendo bien, mucho menos si los dientes tienen que chocar de vez en cuanto como está pasando ahorita, pero lo único que importa es que se siente tan jodidamente bien besarla. Pensar que ella sabe tan bien como huele fue completa ignorancia, el sabor de ella es único y esquicito.
En cuanto Sakura solo se deja llevar, intentando imitar sus movimientos. El como la está besando le ha puesto la mente completamente en blanco y la ha debilitado tanto al grado que sus piernas tiemblan, sino se agarra de los hombros de él seguro caería.
En el parque frente al hospital se encuentra Sasuke teniendo los brazos cruzados y ojos cerrados.
- ¿Esperando a Sakura?
Admite que casi se le sale un pedo del susto, pero aparentando que ya lo había sentido venir solo abrió uno de sus ojos con absoluta molestia viendo a Kakashi a su lado, leyendo una de sus novelas.
- ¿Qué te hace pensar eso? –pregunta cortante, ocultando como se muere de vergüenza al verse descubierto.
- No sé, me lo imagine porque ya van varias veces que te veo venir a recogerla… de hecho te veo hacerlo desde hace una semana, exactamente un día después de su cumpleaños. –comenta con simpleza.
- A veces pienso que no tienes vida propia y te la pasas espiando la nuestra. –y realmente espera que no sea así o si no él habrá visto lo patético que se ve intentando ser romántico.
- Tengo vida propia, es enserio que te he visto por mera coincidencia.
Sasuke entrecierra su ojo no sabiendo si creerle.
- Cambiando de tema, ¿conoces las tres maravillas de Konoha? Son deseadas por todas las aldeas, tanto que podrían provocar una guerra si alguna otra aldea intenta robarlas.
- ¿Cuáles son? –comenta serio e interesado.
- La primera mi cara por su puesto. –dice con obviedad y Sasuke cae estilo anime. –la segunda mi cuerpo. –Sasuke tiene un tic nervioso mientras se pone de pie. –y la tercera el goloso culo de Sakura… ¿has visto lo tentativo que es?
¿Qué si lo ha visto? La pregunta es estúpida, claro que lo ha visto, ese culo no deja de llamar la atención, pide a gritos ser tocado y eso le caga porque no solo lo descontrola y lo pone más nervioso sino que no es el único, como desea matar a todo aquel que lo mira con deseo, en este momento al pervertido de Kakashi que pone una mirada de anhelo y perversión mientras habla del culo de Sakura.
- ¡Ups! ¡Recordé que deje los frijoles en la lumbre! –exclama para después desaparecer en una nube de humo cuando oyó el chidori de Sasuke comenzándose a formar.
- Un día de estos lo matare. –piensa viéndose espeluznante.
Sasuke va caminando unos pasos atrás de Sakura y no deja de mirarle el culo. Culpa a Naruto y a Kakashi por eso, no dejan de decirle lo goloso que es ese culo y él para comprobarlo lo miro, y ahora no puede dejar de verle el culo, sintiéndose tan pervertido como esos dos.
- De que tiene el mejor culo de Konoha lo tiene. –Sasuke gruñe, si tan solo fuera el único que lo viera, pero claro que no, después de todo esa cochina aldea está llena de pervertidos, debió haber dejado que Madara la destruyera, chance las nuevas generaciones no están tan peor como estas.
Y ella no deja de tentarlo, contoneándose así, moviendo ese culo de forma tan erótica al caminar ya le ha puesto dura la verga, de nuevo.
- … entonces la cerda salió con una de sus cochinadas, enserio está enferma. –dice Sakura con desaprobación, pero nota que Sasuke ya no va a su lado, estaba tan metida en su plática que lo seguí haciendo alado de ella. – ¿Sasuke-kun? –lo llama deteniéndose y volteando.
- Aha. –Sasuke alza la mirada frunciendo el ceño, le estaba viendo el culo, y ella tiene que voltearse privándolo de esa maravillosa vista.
- ¿Me estabas ignorando? –pregunta indignada, colocando sus manos en la cadera. – ¿Qu…é? –Sakura se sintió intimidada por su mirada, la mira de una forma muy extraña.
Sasuke camina hacia ella haciéndola cohibirse, la toma del brazo y comienza a caminar llevándosela consigo a rastras.
- ¿Qué pasa? –pregunta extrañada y temerosa, su instinto le dice que sino huye perderá algo muy importante, pero no sabe que es.
Sasuke no le respondió y siguió llevándosela consigo.
La única forma de marcarla como suya es haciéndola suya de una vez por todas, ¿para qué perder el tiempo? La vida es corta más en ellos gracias a lo que se dedican. Además solo así seguro deja de estar tenso cada que esta con ella.
Sakura no entiende como llegaron a eso, él la jalo hasta su departamento, nada más entraron y la empezó a besar y acariciar con desesperación. Al principio intento separarse, hacer que le explique lo que pasa, pero él no la dejaba ni terminar una palabra porque la callaba con sus labios.
Al final ella termino dejándose llevar, uniéndose a esos besos desesperados y apasionados como sus caricias.
Ella no se dio cuenta cuando terminaron en la cama de él, de pronto estaba encima de ella. La ropa hace rato que comenzó a estorbar y se la fueron sacando. Todo fue tan natural a la vez fueron guiados por su instinto que ya están ambos desnudos con él en medio de sus piernas.
Sakura gime con fuerza y arquea su espalda cuando él entro de una sola estocada en ella, provocándole cierta incomodidad y un ligero dolor.
- ¿Duele? –pregunta ronco, sobre el cuello de ella el cual lame y mordisquea.
Todo en él esta tenso, su mandíbula la tiene fuertemente apretada. Estar dentro de ella es la sensación más placentera que ha tenido en toda su jodida vida. La forma en que se conectan sus cuerpos es tan perfecta como si hubieran nacido para estar así. Lo sabía, ella es suya y por como tal está hecho para ensamblar perfectamente con él.
- Algo. –responde quedito y con algo de dificultad.
Sasuke succiono fuerte el cuello de la peli-rosa y comenzó a moverse, lento, en un intento de hacer que ella se acostumbre a él, que deje de doler. Tiene su mano derecha en la cadera de ella para impulsarse y la otra mano la tiene en un pecho de ella, que masajea.
Es la primera vez para ambos, pero no se siente así, todo fue instinto, como si cada uno supiera que debe de hacer y cómo debe de hacerlo, sin pensar y solo dejando que el deseo guie sus cuerpos.
Los gemidos de ella fueron subiendo de volumen de nuevo así como sus estocadas. Hace rato que el dolor se olvidó por parte de ella y él al notarlo dejo de contenerse. De pronto ella grito de puro placer a la vez que arque su espalda, el cuerpo tiene leves espasmos y aprieta con fuerza su entrada, como si no quisiera dejarlo salir nunca.
Esa sensación fue tan jodidamente placentera que a Sasuke se le nublo por completo todo, aunque quedo una ligera cordura en él, fue la que lo impulso a salirse y correrse fuera de ella, vaciándole su semilla en el vientre de la peli-rosa que aún sigue teniendo espasmos de su orgasmo.
Fue difícil hacer eso, algo dentro de él le pedía a gritos correrse dentro de ella, pero no puede hacerlo, no necesita traer al mundo más escoria como él, a más malditos de su apellido, eso fue lo que lo impulso a negarse a ese impulso animal que lo impulsaba a correrse dentro de ella.
Cansado, agitado, Sasuke se dejó caer alado de ella, intentando recuperarse. ¡Y joder! Tomar el cuerpo de tu mujer es algo tan jodidamente placentero y adictivo, apenas la acaba de tomar y quiere tomarla de nuevo.
- Sakura. –la llama colocando un brazo sobre su frente.
- ¿Si? –Sakura se voltea hacia él, abrazándolo melosa y dándole cariñosos besos en la mejilla.
¡Oh! Hacerle el amor la hace más cariñosa, eso le gusto.
- ¿Sabes de algo que me permita correrme dentro sin que te preñe? –sí, tomo confianza con ella hace días, ya no siente vergüenza después de besarla o acariciarla, no tiene porque después de todo es su mujer, le esta permitido todo eso. además Sasuke tiene que preguntarle eso, no sabe si después pueda contenerse y reprimir ese deseo abrazador de correrse dentro de ella, ella al ser médico debe saber de algo.
Sakura detiene sus besos y caricias, sonrojándose toda.
- Si. –responde tímida y avergonzada.
- Consíguelo. –Sasuke le alza la barbilla para que sus miradas se topen. –no quiero tener hijos.
La forma en que lo dijo no es como si lo dijera solo por ahora, ella lo conoce y sabe que él en verdad no quiere ser padre ni ahora ni nunca. No sabe cómo sentirse al respecto, tiene mucho que pensar, mucho que plantearse, ¿sería capaz de renunciar al ser madre en un futuro solo porque el hombre que ama no quiere ser padre?
Sasuke la beso y al igual que ella no cerró los ojos haciendo que sus miradas estén puestas en el otro mientras se besan. La de él mostrando seriedad y la de ella una maraña de sentimientos.
Sasuke cerro sus ojos, entregándose completamente al beso a la vez que la toma de la cintura para acercarla más a él haciéndola que sienta la alzada y dura verga del pelinegro chocar contra su vientre.
- Yo que decía que no quería tener hijos…
Se ve a Sasuke de la actualidad llegando del entrenamiento, al entrar al comedor ve a su muy preñada hija mayor sentada en una silla, teniendo la mesa llena de alimentos condimentados con cosas raras como kétchup, mayonesa, mostaza y de más cosas que se ven asquerosas. Ver como su hija se las traga le provocaron nauseas y ella se las come como si fuera lo más delicioso del mundo.
- Bienvenido. –Seiki le sonríe amigable a su padre para después tomar una rebanada de pastel a la que le puso mostaza y se la llevo a la boca.
Sasuke se tapó la boca donde se contiene por no vomitar.
- ¡Aquí están! –Sakura sale de la cocina sosteniendo un plato con varias empanadas de camarón. –Oh Sasuke-kun, bienvenido. –dice sonriéndole amorosa.
Sasuke sigue sin entender como una sola sonrisa de ella aun le provoca esas cosas raras en el estómago y le hace enloquecer el corazón, haciéndolo sentir el mocoso virginal que le dio ese torpe beso fuera de la casa de sus suegros.
- Me las llevo hoy la señora Kaede como agradecimiento, ella las hizo y están muy ricas. –comenta Sakura acercando el plato a su hija. –come las que quieras cariño.
- Sakura no deja de mimar a esa mocosa. –Sasuke entrecierra los ojos.
- ¡Gracias oka-san! –Seiki le sonríe como si su madre le hubiera dado el elixir de la vida y toma el plato como si en verdad fuera algo sagrado, haciéndole ampliar la sonrisa a Sakura.
- Deja de alimentarla, ya parece marrano en engorda. –le dice Sasuke con fastidio, pero se estremece al tener la mirada fulminante de ambas mujeres, incluso su hija tiene el sharingan en sus ojos.
- Oka-san dice que no estoy gorda, que mi bebé será un niño grande. –le dice tétrica Seiki, incluso su voz sonó demoniaca.
- Así es Uchiha, mi niña no está gorda, está embarazada. –le dice igual de tétrica Sakura, ella no necesita sharingan para intimidar.
Cuatro embarazos y no aprende, Sasuke sabe que no saldrá vivo de esta.
- ¡Oto-san, necesito tu ayuda! –Itachi salió de pronto, pasándole un brazo por los hombros y llevándoselo de ahí, salvando a su padre.
Antes de salir del comedor Seiki le aventó algo a su padre que por reflejo atrapo en el aire, y se dejó salvar por su retoño.
Itachi saco a Sasuke hasta el patio y ambos suspiraron aliviados.
- Ten cuidado oto-san, nee-san anda más sensible que nunca, que da mucho miedo, y oka-san más sobreprotectora con ella. –le dice divertido.
- Si lo sabré yo. –Sasuke suspira con pesadez.
- Las mujeres embarazadas dan miedo. –dice con más diversión.
- Itachi. –Sasuke apoya su mano en el hombro de su hijo y lo mira como si le quisiera dar un importante consejo de la vida. –ahora que sabes lo mucho que cambia una mujer estando embarazada no te apresures hijo, disfruta tu vida… no importa lo mucho que esa mujer te amé, embarazada te podría hasta matar. –Sasuke tiene la mirada pérdida como si estuviera recordando los traumas que ha vivido con los embarazos de su esposa y algunos que le han alcanzado con su hija.
Una gran gota de sudor resbala por la nuca de Itachi, que sabe su padre no miente, lo que lo deja incrédulo es ver la mirada de su padre, con esa mirada le muestra que la sufrió mucho, y para que algo traume a su padre es porque si estuvo cabrón.
- Por cierto. –Itachi saca de atrás de su espalda un nuevo estuche de armas y se lo extiende. – ¡Feliz día papá! –le dice dedicándole una gran sonrisa, tan parecida a las de Sakura.
Sasuke toma el estuche de armas, acordándose de que días es.
- ¡Tengo que irme, regreso para la cena! –dice Itachi, saliendo de ahí corriendo y despidiéndose con su mano.
Sasuke mira lo que tiene en su otra mano, lo que Seiki le aventó viendo una caja que al abrirla dejo ver un juego de nuevos y afilados kunai. El pelinegro mira los regalos que sostiene de sus hijos mayores y una leve sonrisa adorna su rostro.
- ¡Viejo!
Sasuke voltea viendo a Daisuke saltar desde el tejado.
- Que milagro, nos honras con tu presencia en casa… ¿acaso vienes a que tu madre te pegue el pito que seguro se te cayo por caliente? –pregunta sarcástico.
- Si no se te ha caído a ti, con menos razón se me caerá a mí. –Daisuke le sonríeburlón.
- Buen punto. –Sasuke le sostuvo la mirada, aparentando que ignora su comentario.
- Hoy decidí que tú escogerás tu regalo. –Daisuke da media vuelta y mueve su cabeza como diciéndole que lo siga.
Sasuke alza una de sus cejas, ciertamente siente curiosidad por saber dónde lo llevara.
Sasuke tiene un tic nervioso en la ceja derecha al estar en la entrada de la tienda donde lo llevo su hijo, viendo que esa tienda está llena de juguetes sexuales de los más pervertidos.
- Debí imaginarme algo así de este sinvergüenza sin remedio. –el tic en Sasuke se marca más.
- Ten viejo. –Daisuke le extiende una canasta. –no te límites y escoge lo que quieras, va por mi cuenta. –le dice sonriéndole de oreja a oreja, pareciendo un inocente angelito. – mi deber como hijo es consentirte en tu día. –Daisuke parpadea mostrando inocencia que ni siendo feto tuvo.
Sasuke entrecierra los ojos y Daisuke con su canasta se dirigió a los estantes para escoger su dotación del mes.
- Ese mocoso seguro se gasta gran parte de su sueldo en esta tienda… note que hasta membrecía tiene. –Sasuke entrecierra más los ojos viendo como su hijo está en esa tienda como niño en dulcería. –bueno… la intención es lo que cuenta. –Sasuke se encoge de hombros y se dirige a uno de los pasillos donde vio cosas que tomaron su completo interés. –esta noche no duermes Sakura. –una sonrisa pervertida adorna su rostro.
Ambos van de regreso a casa cargando sus bolsas llenas de sus nuevos juguetes, sintiéndose complacidos por sus compras y ansiosos por ya usarlas.
- ¡Papi!
A Sasuke apenas le dio suficiente tiempo de reaccionar y sostener en brazos a la monta de cabello rosa que se le echó encima.
- ¿De dónde vienes Mi-chan? –pregunta curioso Daisuke.
- De casa de Katsu-chan. –Mikoto sonríe ampliamente. – ¡estábamos haciendo juntas el regalo de nuestros papis!
Sasuke ahora entiende porque su hija se levantó muy temprano siendo que es una dormilona, en especial los días que no tiene que ir a la escuela.
- ¡Feliz día, papi! –exclama risueña, teniendo esa gran sonrisa adornando su rostro con mejillas sonrojadas, haciéndola ver más mona.
Mikoto le extiende a su padre un portalápices hecho de macarrones, esta deforme y chueco.
- Eres tan hábil como oka-chan en las manualidades. –le dice burlón Daisuke y Sasuke lo fulmina con la mirada, nadie se burla de su princesa.
- Gracias Mikoto. –Sasuke coloca sus labios en la frente de Mikoto que se sonrojo más y amplio su sonrisa.
- ¿Te gusto? –pregunta emocionada y Sasuke asintió.
- Y luego dicen que de donde salí tan mentiroso. –comenta con mofa el pelinegro.
Ingeniándosela para sostener los regalos de sus hijos menores sin que se les caigan, y además sostener a Mikoto para que ni un rasguño le pase, le hizo una barrida a Daisuke de forma ágil y rápida que su hijo ni la vio venir, por consecuencia cae al suelo, dándoseen la nuca con el pavimento.
- ¡Dai-niichan! –exclama preocupada al verlo con los ojos en forma de espiral.
- Tu hermano solo payasea. –le dice Sasuke para que su niña no se preocupe, y como si nada sigue su camino.
Daisuke se sienta de golpe, viéndose furioso y con un gran chichón en la nuca.
- ¡Me la pagaras viejo! –grita alzando su puño derecho.
Sasuke lo ignoro, siguiendo su camino. Mikoto dejo de ver por donde dejaron a su hermano y mira el rosto de su padre.
- Papi ya no soy una bebé, no necesitas llevarme cargando a casa. –le dice haciendo un infantil puchero.
- Es el día del padre… ¿no me vas a complacer dejando que te cargue? –le pregunta decepcionado.
- Solo porque es el día especial de papi. –dice resignada, rodeándole el cuello a su padre con los brazos y escondiendo su cara en el hombro de su padre, es que le da vergüenza que la vean siendo cargada por su padre como una niña chiquita, solo espera que nadie de la academia la vea, en especial Neji.
Sasuke sonríe complacido, tenía tiempo sin llevar en brazos a su pequeña hija que ya lo extrañaba.
- Es verdad que no quería hijos… y aunque ninguno de mis hijos fue planeado, no lamento para nada el tenerlos.
Fin
cien por ciento dedicado a mi papi que lo amo mucho!
(obvio no lo leera porke trae lemon, dejenlo creer ke sigo siendo inocente y pura O:) )
un especial por el dia del pare, atrasado, si, con sto del ciber no puedo publicar los dias ke kiero ya sea porke olvido guardarlo en usb etc
spero les haya gustado el cap
muchas gracias por sus reviews
cuidense
besos
kriss
