Actualizaré esta historia seguido, publicaré todos los capis excepto el final, para manteneros en más ascuas xD


.:Capítulo 25:.

La confesión de su reina las dejó pensando. ¿Lo que recordaban no era todo? ¿Acaso el final del Milenio de Plata no acabó como todos sabían? Dudas como ésta acechaban las mentes de todas las Sailor Senshi. Cuando todas se fueron a sus respectivas casas, Usagi y Serene fuaron a dormirse y Daisuke y Serenity también. Suerte que sus padres no estaban.

-Qué raro, mis padres no están.-

-Ya volverán, de momento, disfrutemos de esta reconciliación.- Dijo socarronamente.

-¿Y cómo piensas hacerlo?- Preguntó ella acercándose sensualmente.

-Mmmm, sorpréndeme.- Dijo el chico.

-¿Yo? Está bien.-

Empezó a recorrer el pecho de su amado lentamente por encima del traje elegante que tenía puesto. Le quitó la americana lentamente. Y a una prudente distancia, haciéndole saber que lo haría sufrir pero él sabía que sería una dulce tortura. Entonces se acordó de que algo le impedía continuar, puso su mano en el vientre de ella y lo entendió.

-Hay que cuidarse, no quiero que te pase nada.-

-Tienes razón. ¿Qué vamos a hacer con Kenta?-

-Lo mataré y lo remataré las veces que haga falta.- Dijo malévolamente.

-Nosotros no, dejemos que su conciencia lo haga porque ya estoy pensando en cómo hacerlo.-

-¿Puedo saberlo?-

-No, ya lo verás, será una venganza muy dulce. Te lo aseguro.-

Su voz sonó fría y con rencor que Daisuke tuvo que apartarse un poco. El aura de su novia se empezó a transformar en oscura pero fue momentáneamente, hasta que se calmó. La abrazó porque sentía que si no ella desaparecería.

-¿Qué fue eso?- Preguntó el chico angustiado.

-¿El qué? Yo no he sentido nada. ¿Qué te pasa?- Le miró curiosa. Él negó con la cabeza y luego sonrió.

-Nada, tonterías mías. ¿Y qué es eso de que lo peor está por llegar?- Serenity suspiró.

-Lo peor no son los enemigos a los que nos podamos enfrentar, si no a los recuerdos, a unos muy dolorosos y otros no tanto, simplemente te diré que no todo es lo que parece.-

"No todo es lo que parece." Esas palabras sonaron en la cabeza de Dai. ¿Qué significaba eso? ¿Las cosas que todos y cada uno de ellos recuerdan no pasaron así? Eso le asustaba. ¿Y si había algo más detrás de la destrucción del Milenio de Plata? ¿Y si no hubiera sido la Reina Beryl quién lo habría hecho? ¿Por qué su novia alteraría así los recuerdos de todos ellos? ¿Quizá porque quería evitarles sufrimiento?.

-No te preocupes, estarán bien y yo necesito descansar. ¿Vienes?- Me dijo socarronamente.

-Cómo negarme a ti.-

-¡Eh! ¡A callar y no hagáis ruido!- Era Serena quien los regañaba, ambos rieron.

-No prometemos nada.- Gritaron los dos a la vez.

-¡Cotorras!-

Sin duda las cosas estaban más calmadas entre todos, el problema era... ¿Soportarían toda la verdad que estaban a punto de conocer? Serenity también tuvo algo de culpa en aquella catástrofe y es algo que nunca se perdonará pero... ¿La perdonarían a ella? Eso era ya más difícil, hizo cosas buenas, pero también de malas aunque no se comparaban con algo muy grave, eran incidentes leves, casi sin importancia excepto uno. Aquel que provocó la destrucción de su reino y de todos sus habitantes, el causante de su muerte.

Cuando todos en la casa estaban dormidos, ella abrió los ojos y salió de la cama, necesitaba pensar en muchas cosas, lo dejó durmiendo y se dirigió al pequeño balcón y allí se apoyó en la baranda, iluminada por la luna llena y las estrellas.

-Si estuvieras aquí todo sería diferente.- Habló en voz baja. -¿Por qué tuviste que irte? Necesito tu cariño ahora más que nunca, hermano.- Unas solitarias lágrimas rodaron por su mejilla.

Otro secreto que sería desvelado tarde o temprano. Los más oscuros secretos de su reino estaban a punto de salir a la luz. ¿Qué haría? Sin el apoyo de todos no podría hacerlo y el que más temía era que Daisuke la volviera a abandonar. ¿Era eso lo que realmente le preocupaba? Posiblemente sí, se arrepentía de muchas cosas entre ellas: Haber permitido que su padre la manipulara a su antojo, chantajeándola de mil maneras diferentes. Si tan solo le hubiera hecho frente aquella vez, si tan solo pudiera volver al pasado y cambiar ese pequeño recuerdo, ahora todo sería diferente.

-Esto no puede estar pasando. Debe ser un sueño. A quién quieres engañar Serenity, todo esto te lo has buscado tú solita así que paga las consecuencias.-

Habló para si misma, se sentó y lloró agarrada a sus piernas, tenía suerte de que sus hijas estuvieran profundamente dormidas porque sino se iría de la lengua y sería peor.

-Espero que sepan comprender, espero que algún día me perdonen...- Se secó las lágrimas y volvió a los brazos protectores de su novio, el cual al sentirla cerca la abrazó de nuevo y se quedó dormida.

Mientras, tanto Usagi como Serena tenían el mismo sueño.

Las dos niñas estaban jugando en el gran jardín del palacio cuando su madre las llamó. Parecía seria y se asustaron pero una sonrisa de ella las calmó, aunque ellas sabían que no era sincera.

-Todo está bien, tan solo venía a ver si os diveriáis.- Las niñas asintieron y ella sonrió. -Me alegro. Entrad dentro que pronto empezará a hacer frío y no quiero que nada malo os pase.- Pero en su voz no había mucha preocupación.

-Está bien mamá.- Su progenitora esperó a que entraran sanas y salvas al castillo pero ella no mostraba atención alguna.

Hoy estaba más fría de lo normal y eso a las niñas les preocupaba. Su madre siempre había sido así con ellas. ¿Por qué? Se preguntaban las pobres niñas que se sentían triste ante la indiferencia de su madre. Luna apareció y al ver sus rostros se preocupó.

-¿Qué os pasa mis niñas?-

-¿Por qué mamá es tan fría con nosotras? ¿No nos quiere?-

-Eso no es verdad, hace poco que ha perdido a su esposo, a vuestro padre. Está sufriendo mucho.- Tan sólo era una parte de la verdad.

-No, hay algo más y no nos lo quieres decir. -Habló Selene muy seria.

-Yo no tengo el don de saber qué pasa por la cabeza de vuestra madre pero lo que sí sé es que os adora y os quiere mucho, dadle tiempo.- La nana las calmó y las puso a dormir, contándoles un cuento.

Ambas hermanas se despertaron de golpe y se miraron entre ellas. ¿Su padre no había muerto antes de que ellas nacieran? Al menos eso es lo que su madre les dijo... O lo que quería que creyeran. ¿Y si sus recuerdos fueron manipulados? La primera muestra de ello era ese extraño sueño en que Luna les decía que hacía poco que su padre había fallecido. ¿Todo lo que recordaban era una mentira? ¿Qué o quién había sido capaz de hacer tal cosa? Ambas llegaron a la misma conclusión: Su madre lo había hecho. ¿Por qué?

-No puede haber sido ella, tiene que haber alguna explicación lógica...- Usagi habló temblorosa.

-Que ha sido ella no cabe duda hermana, podría ser que lo que pasó fuera más terrible y quiso ahorrarnos el disgusto, quién sabe lo que piensa o va a hacer mamá. Un día de estos nos la encontramos zombi o con su alma en manos del diablo.- Su hermana gemela le dio un coscorrón.

-Deja de decir tonterías, mamá no vendería su alma al diablo.- Pero ahora no estaba tan segura de ello.

Para asegurarse de que su madre estaba bien, subieron a su habitación sin hacer ruido pero ella no estaba. Despertaron a su padre a gritos.

-¡Papá, mamá no está!-

-¿Qué dices? Si hace un momento la estaba abrazando...- Pero era verdad, no estaba. -¡Serenity! ¿Dónde estás?-

La buscaron por toda la casa y nada, la buscaron por los alrededores y tampoco. ¿Dónde se había metido ahora? Miraron en la cocina y allí había un sobre el cual ninguno de los tres sabía cómo había llegado ahí. La cogieron y Daisuke la abrió con cuidado y con miedo y, definitivamente, era su letra.

Si estáis leyendo esta carta, es que me he ido durante un tiempo, necesitáis asimilar todo lo que se os viene encima y yo estando cerca alteraría más las cosas. Realmente no sé que escribir, me siento culpable de muchas cosas y no estoy preparada para que me las reclaméis. Llamadme cobarde, sí, lo soy pero no quiero sufrir. Os quiero mucho a los tres, saludadlas a todas de mi parte y espero que algún día me perdonen por todo lo malo que he hecho a lo largo de mi vida, tanto en el milenio como en esta época.

Os adoro, no os preocupéis por mí, yo estaré bien, tendréis noticias mías en cuanto me haya instalado en el lugar que tengo pensado, yo contactaré con vosotros y no hagáis el esfuerzo de encontrarme, porque no lo haréis. No estoy pensando en el suicidio, ahora tengo un motivo por el que vivir. Vosotros no tenéis culpa de nada, sólo yo soy la causante de todo el mal que habéis presenciado en ambas épocas.

Sé que no me entendéis pero, cuando lo recordéis todo, me juzgaréis y ese día volveré, aunque me duela todo lo que me digáis, lo aguantaré y aceptaré vuestros reproches, broncas e insultos hacia mi persona. No os culpo de nada.

Os quiere vuestra madre y novia:

Serenity.

¿Qué significaba esa carta? ¡No querían que se fuera! Intentaron notar su energía pero no pudieron hacerlo, había bloqueado su aura y no podían saber dónde estaba.

-¡Maldita sea! ¡¿Por qué nos pasa esto ahora?- Gritó furioso el hombre.

-Nosotras... Hemos soñado algo, más bien era un recuerdo en el que la primera mentira del día se había desvelado. ¿Cuántas más como esa nos esperan?- Serena estaba muy preocupada al igual que su hermana gemela, aunque ésta estaba peor porque se sentía más unida a su madre que a su padre.

-Cierto, pero yo no la iba a juzgar... ¿O sí? No me lo puedo creer. ¡No quiero que se vaya!- Cayó de rodillas y su padre la abrazó.

-Sus razones las ha dicho claramente en la carta, pequeña. Volverá, lo ha prometido y sé que lo cumplirá.-

-¿Y quién te dice que no es otra mentira como tantas de ellas? Si lo ha hecho con nuestros recuerdos, no dudo en que lo hará más de una vez.- Ninguno de los que estaba ahí la contradijo porque tenía parte de razón.

Su madre no era quien creían que era, la dulce, buena y cariñosa Serenity era fría, calculadora y careciente de sentimientos, al menos en ese sueño. ¿Qué más descubrirían de ella? Eso era un gran misterio y con los días, se iría aclarando quién es realmente Serenity Kaname.


O_O ¡Serenity se vuelve mala! Dios... ¿Por qué? Nahh, es broma, no voy a hacerla mala (de momento xD)

Ohh, la verdad está por saberse ya. No todo es lo que parece... :)