Capituló 24: El pequeño niño.

L POV

Paso casi un mes desde la muerte de Alex y aun me siento culpable pero me hace sentir aun peor el dejar a Kara sola, si es duro para mí ha de ser mucho más difícil para ella, tras cerrar otro caso decidí tomar un descanso y pasar tiempo con Kara.

Fui a buscarla primero al jardín pero no estaba ahí, luego mientras me dirigía a su habitación pasé por la sala de música, pude captar su voz y la de otros niños, abrí la puerta lentamente, ella estaba sentada frente al piano con un niño rubio a su lado y uno pelirrojo observando algo alejado del lugar. Kara enseñaba al niño a tocar las escalas musicales, sonreí simplemente fue una escena que me fascinó, verla con ésos pequeños como si fueran sus hermanos o... sus hijos.

-¿L éstas bien?- sacudí la cabeza y la vi a sus lindos ojos esmeraldas.

-Si, solo pensaba- me acerqué a donde estaba y le di un beso en la frente.

-Oh, él es Mello- dijo señalando al rubio -y el Matt- el pelirrojo sonrió -niños él es L-

Matt sonrió y Mello por su parte siguió en lo que estaba haciendo antes de que llegara.

-¿Me vuelves a explicar K?- pidió tirando levemente de su suéter.

-Creo que es suficiente por hoy Mello, salgan a jugar un rato- Mello puso cara de desagradó pero Matt enseguida lo tomo del brazo y lo empezó a sacar de la habitación.

-Nos veremos más tarde K- se despidió el pelirrojo Kara rio levemente y cerró la puerta luego de que salieran.

Me acerqué a ella e la abracé por la espalda, recargué mi cabeza en su hombro mientras captaba ese aroma a fresas que tanto me gustaba y extrañaba.

-De verdad lo lamento- Kara suspiro con frustración.

-Ya Elle, tu no...- la interrumpí.

-No, lamento haberte dejado sola, de verdad te extrañé mucho- Kara bajo la cabeza -por favor no llores, odio que llores por mi culpa-

Kara se volteó y me abrazo fuertemente, le devolví el abrazó, acariciaba su espalda, ella tomo mi rostro y se acercó a mis labios, enseguida la besé, extrañaba hacerlo saboree sus dulces labios y enredé mis dedos en su cabello estaba aún más largo de lo que recordaba, seguí besándola con entusiasmo, la acerqué más a mí al mismo tiempo que empecé a besarle el cuello Kara solo reía torpemente, la estreché con más firmeza para evitar que se separará, le bese con más ímpetu recargándola en una pared.

-L, espera- me separe de ella y la vi a los ojos, parecía ansiosa -ahora no, falta privacidad- suspire pesadamente.

-¿Privacidad? Estamos solos- ella rio entre dientes.

-¿Crees que tenemos privacidad?- se separó de mí y se acercó a la puerta -Aquí está tu privacidad- Kara abrió la puerta y Mello y Matt cayeron por estar recargados en la puerta escuchando.

Ambos niños se levantaron y salieron corriendo en seguida.

-Nunca los había visto anteriormente en el orfanato- ella sonrió.

-Solo llevan dos semanas aquí, los encontré en el parqué y yo...- la abracé.

-Eres maravillosa amor- ella me devolvió el abrazó y nos quedamos así un largo rato hasta que alguien llamo a la puerta.

-Lo siento chicos- nos separamos para ver a Watari en la puerta -K necesito que me hagas un favor ¿Podrías ir a mi oficina?- ella asintió y me dio un rápido beso antes de salir de la habitación.

Kara POV

Camine detrás de Watari me preguntaba qué clase de favor quería, seguí pensando hasta que entramos a su oficina entonces me pidió que lo esperará ya que iba a buscar información sobre lo que iba a hacer, según él era algo así como experiencia laboral, simplemente saque una paleta de dulce y comencé a comerla mientras esperaba a Watari, odio esperar mucho, luego de un rato Roger y Watari entraron en la oficina.

-Muy bien K, ya tengo la información que necesitas para tu trabajo- dijo Roger mientras sacaba unas tazas y servía té para él y Watari.

-¿Y cuál es ese trabajo?- pregunte terminando mi paleta.

-Debes ir a Manchester para traer al nuevo residente de Wammy's House- dijo Watari sentado en uno de los sillones de la oficina.

-Perdón, ¿yo cuidando a un niño de...? ¿Cuántos años dicen que tiene?- pregunte para poder terminar de formular mi reclamo.

-Siete- contesto Roger fastidiado, no sé por qué nunca hemos congeniado mucho.

-De siete años, no tengo ni el más mínimo instinto maternal, va a ser un total fracaso eso te lo aseguro- dije cruzada de brazos.

-Estoy seguro que con todas sus habilidades, usted va a ser capaz de manejar la situación- dijo Watari divertido por mi reacción.

Yo solo los vi molesta mientras comía los bombones que tenía Roger en un tazón sobre su escritorio, pero después de ver que de nada serviría que hiciera berrinches tome los archivos donde estaba la información del niño:

Nombre: Nate Rivera.

Edad: Siete años.

Nacimiento: 24 de Agosto de 1991.

Estatura: 1.00 m.

Grupo sanguíneo: B+.

Apariencia: Complexión delgada, ojos grises, cabello blanco.

Habilidades: Tiene una gran habilidad matemática, un gran nivel de deducción y análisis para su edad.

Termine de leer el expediente, la única parte que omití de leer fue su historia, ya tenía demasiado con mis propios traumas como para agregar otro por solo leer unos simples trozos de papel.

Mientras Watari me llevaba a la estación para ir a Manchester pensaba ¿Cómo se supone que debería de tratar a un niño que sin duda alguna venía de una situación difícil? Una de mis más grandes habilidades nunca ha sido consolar a las demás personas, sentía la boca seca, no sabía que era esa sensación que de repente se apodero de mi cuerpo.

-Watari- llame, el solo asintió para indicar que me escuchaba -¿Qué pasa si no sé qué hacer? Digo nunca he estado a cargo de un niño- dije nerviosa, Watari solo rio.

-No te preocupes por eso, tú sabrás que hacer, no debes de pensar negativamente, ya verás que no es cosa del otro mundo- respondió Watari dulcemente, este hombre realmente tiene un gran corazón, lo he llegado a considerar mi padre.

-Gracias Watari- dije más animada.

-Bien recuerde, llegara ya de noche a Manchester, primero ira a recoger al pequeño Nate y luego ira con el niño, con cuidado al hotel donde se hospedaran, que está a tres calles de las oficinas de trabajo social y su tren de regreso sale a las once y media de la mañana- dijo recordándome mi itinerario para ese día y medio.

-Si Watari, no te preocupes por los asaltantes o ladrones, mejor preocúpate por que el chico llegue en una pieza- dije sarcásticamente.

-Ya basta de subestimarse Kara- dijo firmemente.

-Lo siento- cambié mi actitud -Watari ¿Porque siento la boca seca?- pregunte ya harta de esa sensación.

-Eso pasa a veces cuando tienes miedo- dijo Watari divertido por mi evidente nerviosismo.

Cuando llegamos a la estación Watari me repitió por millones vez lo que debía de hacer, al parecer yo no era la única nerviosa, luego llevo el momento de que partiera.

Llegue a Manchester cuando iba a dar las 8:30 p.m. me dirigí directo a las oficinas de trabajo social, nunca en mi vida me había constado tanto caminar, llevaba puestos unos tacones y un traje sastre, según Roger debía de ir presentable, dijo que con mi ropa normal no me iban a tomar en serio y que tal vez no me dejarían llevarme al niño.

Mientras esperaba a que se terminara de hacer un papeleo, intentaba mantenerme tranquila, me empezaban a doler los pies y no me podía sentar cómodamente gracias a la falda que llevaba, no me dejaba de mover en el asiento, trataba de encontrar una posición cómoda, decidí mejor esperar de pie después de que la recepcionista del lugar me lanzará una mirada de extrañeza por mi evidente inquietud.

Aproximadamente quince minutos después apareció el trabajador social con una maleta en una mano y sujetando a un pequeño niño con la otra, el niño se veía con la mirada pérdida, una cara sería, pero al mismo tiempo en sus ojos se veían reflejados el miedo y el dolor por lo que había vivido hacia poco.

-Él es Nate- dijo el hombre, acercando al niño hacia mí -no habla mucho o nada- me entregó la maleta y se retiró.

Baje a la altura del niño para poder verlo bien, él me miro a los ojos por unos momentos pero luego bajo la mirada.

-Hola mi nombre es Kate Maison- él solo se limitó a asentir -Nate ven conmigo te llevare a tu nuevo hogar- me levante y tome la maleta, el niño tomó mi mano y salimos del edificio.

A pesar de que no estaba muy lejos el niño se veía cansado de caminar, no lo culpaba, así me sentía yo cuando me llevaron al primer orfanato donde estuve, también se veía muy delgado, definitivamente mostraba un cuadro grave de desnutrición.

-Te puedo cargar si quieres, no falta mucho para llegar- el solo asintió, lo tome en mis brazos, no me pesaba nada -En cuanto lleguemos al hotel te pediré una buena cena, pero antes debo conseguirte ropa blanca para proteger tu piel- por alguna razón él se aferró más a mí.

Cuando llegamos el niño se sentó en el sofá que había en la habitación, abrazaba sus piernas, se veía muy mal, pedí la comida y me acerque a él.

-Nate, no soy muy buena en esto, este es mi primer trabajo cómo niñera creo que no voy muy bien que digamos, pero si quieres hablar de algo puedes contar conmigo- el sólo alzó la mirada y asintió.

Cuando llegó lo que había pedido para Nate, le pedí que comiera lentamente, así lo hizo pero aún no decía ni una palabra, era algo que no era para nada bueno desde mi punto de vista. Tome un periódico donde venía un sudoku, trataba de resolverlo para entretenerme, pero me di cuenta que era mala para eso, solo la deje a un lado y me quite los molestos tacones, Nate tomó el periódico y la pluma, yo solo lo miraba atentamente.

Pasaron apenas menos de veinte minutos cuando dejo el periódico y para mi sorpresa ya había resuelto el juego.

-Esto es impresionante, de verdad eres un niño muy inteligente- el solo hizo una media sonrisa.

-Gracias señorita Maison- por fin habló.

-Es muy lindo poder oír tu voz- le dije al niño.

-Sólo hablo con quienes me inspiran confianza señorita- continuó un poco más desinhibido.

-No me digas señorita, prefiero Kate, no quisiera que me vieras cómo una figura de autoridad sino cómo una amiga- dije sonriendo -mira la hora, deberías de ir a dormir ya es tarde- él se levantó y se dirigió a la habitación donde estaba la cama.

-Buenas noches seño... Kate- el me mostró una sonrisa amplia.

-Buenas noches nene- le devolví la sonrisa y él se fue a acostar.

Me quede en el mismo lugar durante unas horas más sin saber que hacer no tenía sueño, leí un poco un libro que había en la mesita de centro de la sala del cuarto, no sabía porque Roger o Watari habían pedido una suite si solo estaríamos una noche, luego me di un baño y me puse mi ropa de siempre, no sabía porque pero no podía dormir, cuando sentía que mis ojos se cerraban un grito me sobresalto, entre a la habitación corriendo y vi a Nate muy agitado sentado en la cama, me acerque y me senté a su lado.

-Tranquilo pequeño, ya paso solo fue una pesadilla- el pequeño me abrazo fuertemente -si quieres puedes contarme que soñaste a veces ayuda- el solo siguió llorando.

-Perdón yo no quería despertarla- se disculpó el pequeño.

-Tranquilo yo no estaba durmiendo- él solo siguió llorando.

-Tú... Tú no me abandonarás ¿Verdad?- sentí una especie de vacío repentinamente sentía ganas de llorar.

-No... Yo nunca lo haría- el niño se separó de mí.

-¿Lo prometes?- pregunto levantando su dedo meñique me recordó a mí misma cuando era niña y quería que L me prometiera algo.

-Te lo prometo nene- dije entrelazando su meñique con el mío -Deberíamos dormir ya, mañana hay que despertar temprano- Nate asintió y se acurrucó en la cama para volver a dormir.

Yo solo volví a sentarme en el sillón pensando, ahora deseaba haber leído su historia para saber cómo ayudarlo.

Continuará...

N/A: Hola, aquí estoy de verdad muy satisfecha por esta capítulo de verdad me sentí muy realizada y espero de todo corazón que les haya gustado y como siempre espero que me dejen algún hermoso review.

Sayonara: 3