* Ningún personaje me pertenece, son propiedad de Lucasfilm.
Es la hora de cenar, cómo cada noche el droide con los alimentos aparece en la puerta de la celda.
El día de hoy fue particularmente diferente, entre el entrenamiento y la conversación en el bosque, no he podido dejar de pensar en todo lo que hablamos. Y más que sorprenderme su soltura al hablar de su familia me impresionaron sus sentimiento ¿De verdad estaba celoso al escuchar sobre mi amistad con Poe? Quizás lo imaginé. Trataba de no pensar mucho en eso pero me era imposible, en todo el tiempo que tenemos juntos jamás había pasado algo tan íntimo entre los dos.
La cena de hoy es ligera, son una selección de frutas picadas y granos, mastico despacio cada bocado y me permito sentir el dulce sabor de la fruta en mi boca, es delicioso, los sabores me evocan recuerdos de una vida más agradable, si justo ahora aparecieran Finn y Poe para hablar sobre la comida favorita sin duda mencionaría esta cena.
Al terminar tomo del armario una de las camisetas negras que antes utilizaba para entrenar, ahora se han convertido en pijamas, me dirijo a la ducha, necesitaba lavarme el sudor y la tierra que traje conmigo del exterior. Continúa asustándome la joven que veo reflejada en el espejo, más fuerte, más repuesta de una vida de carencias. Sigo la línea de la rozada cicatriz en medio de mi torso, el recuerdo de mi enfrentamiento con Kylo Ren, yo también le dejé una marca permanente en su rostro, supongo que ahora estamos a mano.
El agua me llegó de maravilla, fue relajante el sentirla sobre mi cuerpo, me permití permanecer un minuto ante el chorro, mis pensamiento volaron de inmediato a Kylo, en su sonrisa, sus rizos desordenados, el brillo pícaro en sus ojos… mis manos estaban sostenidas sobre la baldosa del baño, sentía el frío que emanaban, eso porque mi cuerpo tenía una temperatura ligeramente más elevada, sentía mis mejillas rojas y un peculiar calor extendiéndose desde mi vientre. Tomé aire y cambié la temperatura de la ducha, de inmediato el agua fría me puso los pies en la tierra ¿Qué me está pasando?
—Concéntrate…—Esa palabra seguía molestándome.
Hemos estado entrenando desde que despuntó la mañana, tenemos más de 5 horas aquí practicando en combate, mi cuerpo está por rendirse, ya no puedo más, pero Kylo Ren parece olvidar que los seres humanos necesitamos de descansos periódicos o al menos de agua. Él es mi contrincante, nos enfrentamos con los sables, su color rojo y el mío amarillo bañan la sala con un ligero naranja que rebota en nuestra piel, y el sudor adherido a ella nos da la sensación de brillo.
—Necesito descansar— Le anunciaba mientras bloqueaba uno de sus ataques. Nuestro sables estaban cruzado el presionaba contra mi pecho.
—En un encuentro real, no hay descansos…— Con su mano me empujaba y blandía el sable con la otra, lo giraba frente a su cuerpo.
—Qué suerte que no sea un encuentro real.
Bajé mi sable, pero él no planeaba rendirse, supongo que debe generarle cierto placer el ganar cada combate al que se enfrenta. Volvió a atacar elevando su sable sobre su cabeza y dirigiéndolo a la mía, me cubrí y giré, sentía el vibrar de su sable muy cerca de mi rostro, un grito se estaba acumulando en mi garganta, pequeños gemidos se producían por el esfuerzo de mantenerlo alejado. Pero no pude más, mis muñecas se vencieron lo que le dio la oportunidad de girar su sable y hacer volar el mío lejos. Di unos pasos para alejarme, estaba cansada y sin arma, si esto fuera real estaría muerta. Ya estaba derrotada pero él continuaba a la defensiva, su sable seguía encendido a su costado me observaba con unos ojos que jamás había visto en él; sedientos. Subí mis manos a la altura de mis hombros, le mostraba mis palmas.
—Ganaste…— Le dije susurrando— Me tienes.
Pero él seguía parado, inmutado, sus ojos me regresaban la mirada con fuerza, esos sentimientos que emanaban de él, ya los había visto alguna vez en mi vida, pero no lograba ubicar de donde los recordaba, apagó su sable y lo arrojó a su costado, comenzó a caminar en mi dirección, me sentí congelar comenzaba a recordar donde había visto estas emociones antes, sólo fue una vez, en la resistencia.
No pude reaccionar a tiempo su mano me presionó por el abdomen y me empujó hasta uno de los pilares que sostienen la estructura de la sala, mi espalda rebotó ligeramente en la pared, con su otra mano libre me tomó de la quijada y presionó sus labios contra los míos.
Sólo recordaba un beso en toda mi vida, y ni siquiera estaba segura de que fuera real, y mientras ese beso fue ligero y eléctrico, este se sentía más como un rayo que me atravesaba justo por la mitad del cuerpo.
Sus labios eran intensos, se abrían lentamente camino entre los míos, su mano en mi vientre se relajaba y con sus dedos acariciaba mi costado luego mi espalda. La fuerza de su cuerpo se recargaba sobre el mí, podía sentir el palpitar de su corazón. Ahora sus dos manos estaban sobre mi rostro. Un calor volvió a inundarme el cuerpo, nacía en mi vientre y recorría cada rincón de mi ser, aferré mis manos a su camiseta las extendí sobre su pecho y lo alejé un poco.
Respiraba entrecortada, mis ojos se clavaron en los suyos, podía ver el deseo emanando de ellos. Relajó sus manos y se alejó un paso de mí, continuaba pegada a la pared no podía moverme.
—Así es como se siente un beso de verdad…—Dijo él mientras bajaba su rostro apenado.
No sabía que responder ¿idiota? ¿Atrevido? ¿Egocéntrico? ¿Otro más por favor?... sólo me quedé callada, sentía que mis labios se abrían ligeramente, mi corazón palpitaba a un ritmo que no podía controlar. Él se alejó un paso más y caminó a la salida de la sala. Cuando por fin pude reaccionar y girar mi rostro lo vi cerrando la puerta detrás de él, llevándose consigo todas sus emociones ¿Que significó todo esto que acaba de suceder? ¿Cómo podré preguntárselo mañana que lo vea de nuevo?
Me quedé al menos dos horas más en la sala de entrenamiento, analizando todo lo que pasó, seguía sintiendo la huella de los besos, podía cerrar los ojos y sentir su cuerpo sobre el mío. Fue tan intenso, jamás había experimentado tantas emociones y tantas sensaciones al mismo tiempo, y quería más, comenzaba a culparme por los deseos y las exigencias que mi piel requería. Debía correr a la regadera y colocarme sobre el chorro de agua helada ¿En qué momento permití que él me hiciera sentir de esta forma? Salí furiosa de la sala y corrí hasta mi celda, quería dejar de pensar en todo, quería dejar de tener el rastro de sus manos y sus caricias tatuadas en mí.
El agua me tranquilizó, a pesar de estar fría, relajaba mi cuerpo y mi mente, salí envuelta en la bata de baño y me recosté sobre la cama, no me importó tener el cabello húmedo. Cerré los ojos y me dispuse a dormir. Mañana despertaré para darme cuenta que realmente no pasó nada tan grave, sólo necesitaba descansar.
Una luz se arremolinaban a la distancia, una sombra negra se materializaba frente a mí, caminaba tras ella, pero esta no se percata de mi presencia, parece incluso ignorarme, la luz comienza a hacerse más intensa, su cegador color amarillo impedía mi vista, pero este poco a poco comenzaba a cambiar de color, desde abajo tomaba un tono rojizo y la luz se hacía cada vez más tenue, una figura más aparecía detrás de esa luz rojo, una mujer, ahora la luz tomaba forma de un sable y apuntaba con el a la persona que estaba delante de mí, pude distinguir los rostros antes de que comenzaran a hablar.
—Ben Solo…—Fue impactante escuchar mi propia voz en el cuerpo con el sable rojo. La figura de Kylo Ren estaba tensa, sentía que intentaba moverse pero algo lo paralizaba —…Eres débil y no mereces el poder que te ha sido otorgado…—Las palabras de esa otra Rey estaban cargadas de odio, acercó lentamente su sable a Kylo Ren y comenzaba a hundirlo en su pecho, este seguía sin moverse —…Y será todo un honor tomar tu lugar. —Culminaba con una sonrisa en los labios.
Asustada abrí los ojos y salté de la cama ¿Qué acaba de pasar? ¿Un sueño? Respiraba con dificultar el corazón me presionaba sobre el pecho, ¿Cómo puede ser un sueño? Yo regularmente no sueño nada, y esto no tenía sentido ¿Por qué soñaría algo como eso? Me veía en tercera persona, y seguía de cerca una figura que no distinguí al comienzo, de hecho jamás sentí nada emanando de él hasta que la luz del sable me permitió ver su rostro. Acababa de soñar que asesinaba a Kylo Ren, extraño porque justo antes de dormir sólo podía pensar en nuestro encuentro. Me senté y bajé mis pies de la cama.
Y si fue otra visión, y si ahora la fuerza me pide que mate a Kylo Ren, no puede ser, no es algo que desee. De repente una voz comenzó a sonar, "Fue sólo un sueño", las emociones que sentía me atormentaban la mente, me sentía vulnerable, asustada, con miedo y odio, odiaba a alguien, el odio se convertía en imagen y esa imagen tomaba mi forma ¿Me odio a mí misma? "fue sólo un sueño" volvió a repetir esa voz, giraba mi rostro ¿Habrá alguien en el pasillo? "fue sólo un sueño… —Decía de nuevo—… Ella no me va a matar, confía en ella, confía en ella" —La voz tomó forma, no era una persona fuera de la celda, ni un recuerdo, era la voz de Kylo Ren y creo que estoy dentro de su cabeza.
Cerré los ojos tratando de bloquearlo, sabía cómo hacerlo, Luke me ayudó a expulsar su voz cuando llegué a entrenar a su lado. Pero ¿Cómo me metí? No recuerdo haber hecho alguna proyección, además él lo habría notado, me vio cuando entre a su habitación, pero el Kylo Ren de mis sueños parecía ignorarme, cómo cuando entré a los sueños de Poe; nadie podía verme ni escucharme… De repente la idea me provocó un escalofrío; Y si no eran mis sueños ¿Y si eran los sueños de Kylo Ren? Sentí que los ojos me saltaban de las cuencas.
Creo que acabamos de formar un vínculo, son usuales entre maestros y aprendices, pero jamás lo he considerado mi maestro ¿Él ya lo habrá notado? Debía tranquilizarme y primero estar segura de mis sospechas, mantendré bloqueada mi mente para no correr riesgos y de alguna forma descubriré que está sucediendo con nosotros.
No pude volver a dormir después de lo que pasó, tenía miedo de volver a dormir y aparecer en un sueño que no me pertenecía. Kylo Ren no llegó por la mañana, en su lugar K me dijo que "Por órdenes de su amo; me adelantara a la sala de entrenamiento y medite un rato". Aquí he estado por lo menos una hora, pude relajarme con mayor tranquilidad, sin sentir la presión de Kylo Ren. Cuando apareció en la sala, abrí mis ojos y los dirigí a él.
—Llegas tarde…—Le decía, aún estaba sentada, trataba de sonar lo más natural posible.
—Tenía asuntos que atender… Pude sentir tu progreso, en ocasiones desapareciste.
—Hoy fue más sencillo, no tener tu presencia fue suficiente.
—Buen trabajo…—Dijo mientras se sentaba a mi lado.
Lo observé con curiosidad, se veía cansado.
—Deberías intentarlo.
—¿Desaparecer? —Preguntó con una sonrisa en los labios.
—Meditar…—Cerré los ojos mientras hablaba. —Vamos, inténtalo— Extendí mi mano para que la tomara. Debió dudar un momento pero al final accedió, tomó mi mano y relajó su cuerpo y mente.
Esta vez no sentía la corriente fluir entre nosotros, moví ligeramente los dedos y sentí los guantes en su mano, inhalé y exhalé con fuerza. Podía sentir la tensión y pesadez en el cuerpo de Kylo.
—Lamento mi comportamiento de ayer…
—Si tú no lo mencionas, yo no lo haré…
De nuevo inhalé y exhalé con fuerza, dejé que mis propias emociones de paz y calma lo inundaran, y me permití ir más allá, abrí un poco los ojos para observarlo, estaba relajado, sujetaba mi mano con fuerza, mantenía su voz bloqueada en mi cabeza y abrí un poco mi mente, si estamos conectados de alguna forma él debe reaccionar justo… Soltó mi mano.
—¿Todo bien?... — Pregunté como si nada pasara, como si no hubiera notado lo que acababa de pasar.
—¿No lo sentiste? — Preguntó viendo mis ojos.
—¿Qué cosa? — Me recargué sobre mis manos.
—Fue cómo… nada, olvídalo.
Lo seguí observando con curiosidad, así que pudo sentirlo, algo está sucediendo entre los dos y no sé cómo resolverlo. Primero el beso y ahora esto. Debía ser rápida, si esta conexión sigue creciendo pronto estaré fundida en su mente y él en la mía, y es algo que no quiero experimentar.
