Sólo acéptalo

Snape estaba congelado ante la imagen. Alan siempre era especialmente cariñoso con Hermione, siempre lo había sido. Desde su punto de vista como un pulpo que con dos tentáculos abarcaba más que con ocho. Pero aquel día. Le había dolido realmente verles abrazados. había sido como una puñalada helada en su corazón. le hacía recordar cosas. Cosas del pasado que le traían recuerdos dolorosos. había vuelto a ocurrir como con Lily.

¿Cómo había podido pensar que sería diferente?

Estaba frente a la puerta, con cara de pocos amigos, Hermione podía sentir su gélida mirada. Pero no dijo nada.

Alan miró a Hermione y después al mago, había algo, en su cruce miradas que le indicaba que debía irse en aquel momento.

- Bueno Herms…ejem, quizás sea un buen momento para que estudies ahora. ¿Qué tal si te veo pasado mañana en San Mungo?

Ella sonrió con esfuerzo y asintió.

- cuídate Alan.

Snape ni siquiera le miró cuando salió del salón. ¿Qué les pasaba a esos dos?

Hermione se apoyó en la pared y rodó la vista por el salón. Sabía lo que Snape estría pensando. No era eso exactamente su idea de reencontrarse. Abrió la boca para decir algo, pero la cerró de nuevo. ¿Qué podía decir? ¿Qué hubiera sucedido si hubiera sido al revés?

Snape estaba demasiado enfurecido para decir nada inteligente o racional. No quería hablar del tema, no quería recordar la escena. Quería olvidarlo todo. Se dio la vuelta sin decir nada y se dirigió a la escalera. Hermione se incorporó rápido para ir tras él. Si subía a su cuarto se acabó. No habría una tercera oportunidad.

- no es lo que parece… solo me abrazaba.- intento explicar. Pero él ni la miró.- Espere profesor- ella se golpeó en el codo al intentar alcanzarlo.- ¡Ahh…!¡ouch…! que daño.

Aquello hizo que el se detuviera, pero al volverse la miró con frialdad.

-¿Quizás quiera que llame al Dr Cleveland – ella le miró desafiante y enfurecida. Ese murciélago estúpido, tenía que tergiversarlo todo y estropearlo. –ah...lo olvidaba, para usted es Alan.

Ella alzó la mano para abofetearle, pero Snape la sujetó de la muñeca.

- ni se atreva…- su susurro sonó peligroso

Los ojos se mantuvieron fijos en él estaban húmedos y le miraba con rabia. Le habría abofeteado y dos veces si él soltara su muñeca, por idiota, por estropearlo, pero no lo hizo. Sólo se soltó de un tirón le miró con la respiración entrecortada. Él estaba allí, alto imponente, oscuro atractivo, y herido.

Y sin esperarlo se adelantó un paso y le besó.

Snape sintió los labios calientes de la castaña fugazmente. Aquello fue un mazado a la gélida capa de su corazón. No, no podía seguir así. Retrocedió un paso para apartarse de ella.

- deje de jugar Granger…ya es sufic…- los labios de ella callaron de nuevo los suyos. Eran tan absolutamente suaves.

La castaña se apartó ligeramente, respirando entrecortadamente. Él ni se movía. Sus ojos castaños estaban clavados en los suyos, húmedos, brillantes y le miraban como lo habían hecho a noche anterior. El silencio lo llenaba todo. Hermione sentía su corazón saltar en el pecho y sus manos temblar. Se inclinó ligeramente, para tenerlo más cerca, su cuerpo se vencía inconsciente hacia él poco a poco, mientras él se inclinaba también hacia ella. Hermione entrecerró los ojos y sus labios se entreabrieron en un suspiro.

-Severus…

Snape sintió un fuerte tirón en el estómago al oír su nombre en sus labios. Y terminó con la distancia que les separaba para besarla torpemente. Sus manos cubrieron las mejillas de la bruja mientras sus labios la devoraban en un beso lento y apasionado. Hermione dejó escapar un gemido cuando la lengua de Snape tanteó la entrada de su boca. Ella aventuró la suya en busca de un beso mucho más apasionado y ambas se encontraron en un torbellino de sensaciones. Se acercaron aún más uno a otro, las manos de Hermione acariciaban su pelo su espalda, y el la rodeaba la cintura, estrechándola contra su cuerpo duro.

Se separó de ella un segundo de lucidez para coger aliento.

-Hermione…esto se nos va de las manos. – ella se mordió el labio inferior y le miraba como si no entendiese nada. Ya nada importaba. Su pulgar rozó la boca de su profesor y su mano continuó acariciando hasta su cuello. Sobre la cicatriz de Nagini.

- por una vez ¿podría no pensar tanto?.

Sanpe parpadeó. La rodeó con un brazo por a cintura, Sus dedos acariciaron lentamente el pelo castaño de la chica, peinándolo hacia atrás, mientras su nariz acariciaba su mejilla y su cuello.

- ahora mismo quiero mucho más de lo que quizás este dispuesta a darme Granger.

Ella se estremeció con el susurro de su voz.

- no me llame Granger. Y no piense más. Sólo acepte esto de una vez.

Él apoyo su frente en la de ella. Nariz con nariz sus miradas conectadas.

- ¿es consciente de lo que hablo? ¿Está segura? Yo no soy…

Ella frenó sus palabras con un dedo en su boca.

- cállese ya y béseme.

La lengua de Snape acarició su dedo haciéndola sentir escalofríos e imaginar tórridas escenas de sexo donde ellos eran protagonistas. Rápidamente sus labios volvieron a atacar su boca. Nunca la habían besado así. Con esa pasión y esa ternura. No tenía muy claro como sería lo que iba a suceder, pero no tenía miedo o dudas. Se sintió rodeada por sus fuertes brazos, y sus pies se despegaron del suelo cuando la alzó, sin soltar sus labios.

- vamos a un lugar más cómodo…-murmuró él junto a su boca con la voz ronca por el deseo.

Cargó con ella hasta el piso de arriba, hasta su cuarto y la dejó sobre la oscura colcha de su cama, Quedando sobre ella.

La miró despacio. Con el pelo desparramado por la cama, los labios húmedos y los ojos entrecerrados, era absolutamente preciosa. Y para él.

Aquello no podía estar pasando. No podía ser real.

Bajó su rostro hasta rozar su nariz con la de ella. Olía a flores, dulce, y sabía aún mejor. Sus labios descendieron por el suave cuello blanco de la joven y mordisqueó su hombro haciéndola estremecerse. Sus manos grandes se deslizaron bajo su camiseta sacándosela con cuidado. Repitiendo lo mismo con sus pantalones. Y la observó nuevamente. Hermione se sentía torpe y azorada en ropa interior, expuesta ante el.

- eres preciosa.

Ella se mordió el labio y bajó la mirada por la vergüenza. Le empujó levemente para que se tumbara en la cama y se echó a su lado. Sus pequeñas manos recorrieron los botones de la camisa de Snape sacando uno a uno de su ojal, dejando su pecho al descubierto, las yemas de sus dedos recorrieron la piel del hombre, la cicatriz del cuello, mientras sus ojos oscuros la seguían con la mirada. Le besó despacio, con ternura, recorriendo cada recoveco de su boca.

La mano de Snape acarició su cintura su espalda y desabrochó el sujetador. Hermione lo sintió deslizarse por sus hombres. Y la vergüenza de quedar casi desnuda la hizo apartarse y cubrirse con los brazos. Snape se incorporó y apartó el pelo de su cara con cuidado. Ella era tan inocente y a la vez tan apeteciblemente sexy, quería tenerla jadeando su nombre, pero no tenía prisa. Acarició sus brazos y la espalda, la besó en el hombro y volvió a sus labios. Ella cedió en su vergüenza y descruzó los brazos para poder rodear el cuello de su profesor. Un ligero gemido se escapó de sus labios cuando la mano de Snape cubrió totalmente su pecho, abrió los ojos sorprendida y le miró totalmente roja de la vergüenza. Los hábiles dedos del hombre la acariciaron, rodearon la areola, y jugaron con el pezón haciendo que se endureciera. Ella dejó caer la cabeza en el hueco de su cuello, mientras el jugaba con sus pechos.

Los labios finos de Snape se inclinaron sobre su pecho y atraparon el pezón mientras su lengua jugaba en círculos húmedos haciéndola estremecerse. Hermione se incorporó para que sus bocas volvieran a encontrarse, se sentía muy agradable tener parte del peso de él sobre ella mientras sus bocas se juntaban y sus lenguas se enredaban una y otra vez. podía sentir la pesada erección en su cadera y los dedos de él explorando bajo el reborde de sus braguitas. Y jadeó cuando tocó justo entre sus piernas.

Snape, tuvo que tomar aire cuando llegó a tocar justo en su centro. Estaba húmeda y caliente, la habría hecho suya en aquel mismo momento, pero quería que disfrutara. Movió despacio la mano, en un masaje suave, tocando aquel botón duro que la hacía jadear y removerse. Si, era justo ahí donde le gustaba.

- Severus… ah… dios…

- ¿ahí verdad?

- si… por favor, no pares.

- no voy a parar hasta que te retuerzas de placer.

El sonrió triunfal, si, era aquello lo que el quería. Tenerla jadeando en sus brazos. Continuó con el masaje lentamente haciéndola sofocarse y retorcerse con su acertado toque. Ella jadeaba, gemía y susurraba su nombre. Le tenía al borde y ni siquiera la había hecho suya. Aventuró uno de sus dedos un poco más dentro, estaba estrecha, y totalmente empapada y al mover el dedo un poco más, sintió como ella se contraía en un orgasmo.

-¡SEVERUS!

La escuchó gemir. Sintió sus paredes palpitar y la humedad entre sus piernas aumentó. Estaba lista para él.

Hermione le vio deshacerse de los pantalones y tumbarse junto a ella mientras se recuperaba. Aun estaba sofocada y temblorosa por el increíble orgasmo que él la había hecho tener. Había sido fantástico. Nunca pensó que el sexo fuera tan bueno. Pero la asustaba verle desnudo, ver la enorme erección y pensar en lo que él la haría con ella.

- ¿estas bien?- preguntó él al mirarla.

- si- alcanzó a susurrar.

- ¿quieres seguir?

-si por favor…

El sonrió aliviado, no podría haber soportado un no. No con aquella erección palpitante, pidiendo entrar en ella de una vez.

La castaña le empujó sobre la cama y se aventuró a retirar la ropa que aún le cubría Se sofocó al dejar al descubierto su hinchado miembro, sus pequeñas manos lo tomaron con cuidado y lo acarició iniciando un suave masaje inexperto. Que dejó a Snape temblando por intentar controlarse.

La mano del mago la sujetó.

- si sigues así no podré controlarme.

Ella sonrió mientras mordía con sensualidad su labio. Aquel gesto hizo gemir de necesidad a Severus. Que rodó para colocarse sobre ella y la besarla nuevamente, haciéndola retorcerse de necesidad. Hermione le necesitaba a él, necesitaba tenerle dentro. Lo sabía, sabía que aquello calmaría aquel palpitante fuego entre sus piernas.

-mírame Hermione…- sus manos se deslizaban por su vientre- quiero ver tus ojos cuando te haga mía.

Ella clavó sus ojos miel en él mientras colocó en su entrada su duro y enorme miembro, deseando ya estar dentro de ella, y empujó con suavidad. Hermione sintió como entraba parte el él en su interior. Snape se balanceó un poco más, despacio, introduciéndose cada vez más dentro. Ella no parecía dolorida, solo excitada y deseosa.

- no pares…Severus…

Él se balanceó un poco después de un empujón se enterró hasta llegar al fondo, llenándola entera.

Gruño de puro placer de sentirse rodeado por ella.

-¿Te he hecho daño?

Ella negó. Sentía un poco las molestias, pero se entremezclaban con el placer.

- sólo ve despacio.

Snape comenzó a moverse lento pero profundamente dentro de ella. Hermione no sabía que era más excitante, si sentirle dentro de ella o ver su gesto de absoluto placer mientras se enterraba profundamente entre sus piernas y jadeaba en su cuello.

-Hermione… - dijo sin aliento

Ella gimió. El dolor había desaparecido a causa del placer que sentía. La cadencia de los movimientos aumentó el ritmo y la profundidad, era muy íntimo sentirle así. Snape golpeaba en su interior a golpes secos, haciéndola estremecerse en cada uno, su mirada oscura no se apartaba de ella, le sentía jadear, y podía disfrutar de su gesto de placer mientras la hacía suya a un ritmo frenético. sus envestidas le proporcionaban oleadas de placer increíble. Hermione comenzó a sentir de nuevo el cosquilleo en su bajo vientre. Jadeó con fuerza. Y araño su espalda al sentir el orgasmo que estaba a punto de sentir. Snape mordió su cuello con suavidad.

- Dios…Severus…

Él jadeó.

-Hermione…- su nombre escapó de sus labios mientras ella explotaba en un segundo orgasmo mejor que el anterior, la sintió palpitar sobre su endurecido miembro y fue demasiado para él, se dejó llevar derramándose en su interior.

Se dejó caer sobre ella, exhausto después del intenso orgasmo. Su respiración agitaba los mechones castaños sueltos del pelo de la muchacha. Levantó la cabeza y la miró. Hermione sonreía mordiéndose ligeramente el labio. Tenía las mejillas sonrojadas de la excitación y los ojos brillantes por el placer. Las pequeñas manos de la bruja se entrelazaron entre sus mechones de pelo, peinándolos con suavidad. Snape no quería moverse nunca, quería que aquel momento durara siempre, sin embargo pesaba demasiado para permanecer encima de ella.

La miró y en el sopor después del intenso placer acarició su pelo sonriente. Permanecieron en silencio mucho rato, mirándose, acariciándose.

Hermione se retorció entre las sábanas oscuras de la enorme sábana y frotó su nariz con ternura sobre el pecho de Snape que acarició su espesa melena suspirando. Ella estaba tumbada boca abajo y se incorporó sobre sus codos y él repaso su figura con la mirada. allí tendida en su cama, entre las sábanas negras con los labios rojos y el pelo alborotado sobre su rostro y sus hombros. Sus brazos se cruzaban sobre el colchón tapando sus pechos, y los juntaban haciendo que se formara un apetitoso canalillo. Severus deslizó su mano por la suavidad de su espalda, haciendo que se acercara más a él.

-¿acerté?

Ella jugaba con sus dedos recorriendo cada parte de su pecho. y alzó la mirada cuando habló

-¿Cómo?

-me preguntaba si acerté con el libro que escogí.

- si, ¿Cómo sabía que me gustan las historias cortas?

- sabía que le gusta leer.

Ella apartó un mechón rebelde de su pelo liberando un pecho. La vista de Snape la devoró con la mirada.

- ¿y el abrigo?- preguntó Hermione con curiosidad, ajena a las sensaciones que despertaba en él.

- casi negro.- dijo con una leve sonrisa.

- si bueno, ya sabe que opino de que siempre vaya de negro

-no ha pareció importarte ni ayer ni hoy.

Ella se acurrucó sobre él y le besó con ternura. La lengua de él dibujó sus labios y mordisqueó con ternura el labio inferior.

- ¿sabe? ha sido la mejor clase de mi vida, profesor.- comentó la castaña con una sonrisa traviesa en un arrebato de atrevimiento.

Él se rió, sus carcajadas eran graves y agradables. Era una Risa de lo más sensual. Besó su hombro con suavidad.

- aún tiene mucho que aprender Granger

- bueno, quizás quiera enseñarme…profesor. – sus ojos oscuros la miraron, ella se mordía el labio de aquella forma tan sensual. Sintió un tirón en la entrepierna.

Sonrió como un lobo hambriento y tiró de ella para colocarla encima. Hermione pudo sentir lo duro que estaba otra vez, iba a ser una noche muy larga.


primero de todo deciros que UFFF ha sido difícil escribir una escena así es la primera vez que lo hago y he releído el capitulo 12 veces y las 12 he cambiado algo jaja probablemente lo relea mañana y quiera cambiar cosas. pero ya esta hecho. y espero que sea lo que esperabais.

después de todo Hermione y Snape ya están juntos, no va a ser un camino de rosas pero ;) por algo se empieza.

os agradecería que me comentarais que os ha parecido. que os gusta que no, porque así a la próxima, puedo cambiar cosas y mejorarlo.

TequilaNervous: Ves, Alan se retira porque sabe que no tiene nada que hacer ;)

Sailor Mercuri o Neptune: JAJAJ siiiii, era por darle un poco de picante a la relación los celos en snape me parecen muy tiernos.

mama shimi: bueeeno, parece que no ha hecho falta quitarles las varitas ;)

ErreDeRojas: como ves ya se puso las pilas con Hermione jiji, a pesar de Alan

Alexza Snape: sorpresa, ves el acercamiento entre Alan y Hermione ha llevado a una situación de lo mas placentera :)

patybendemalfoy: parece que Hermione sabe salir de los embrollos en los que la mete Alan y ha salido muy bien parada. ^^

viviana: no se si has empzado ahora a leer, si es así no te he hecho sufrir toodas estas semanas esperando por este deseado momento jajaj auqnue espero que lo disfrutes mucho. gracias por apreciar mi pequeña aportación. un beso!

Niñas quiero deciros que este sábado dia 2 tengo un super examen muy importante asi que esta semana lo siento muchísimo pero no podré actualizar. os prometo que la semana que viene tendré una nueva actualización. pero esta semana tengo que estudiar!

un besooo!