Capítulo 24 Al borde del infierno
Los dos hermanos y la mujer aparecieron en el limbo, viendo la niebla y un sauce a unos metros de distancia.
-¿Escuchan eso?- Noche tembló al oír el sonido de una flauta.
-Es Jokul, es su presencia- Manny se apresuró al sauce pero fue detenido por su hermano.
-Espera, no sabes en qué condiciones esta-
El sonido se detuvo.
-Nos escuchó- dijeron los tres al mismo tiempo.
Manny se soltó del agarre de Sunny, corrió hacia donde estaba el arbol, al llegar se encontró con Jokul sentado tranquilamente.
-Tardaste mucho en encontrarme…-
Manny trago saliva –en realidad solo ha pasado una semana… en la Tierra-
-El tiempo aquí no existe, ¿verdad?- los tres se sorprendieron ante aquella suposición que era verdadera.
-¿Sabes dónde estás?- pregunto Sunny.
-No es el cielo ni el infierno… es el borde-
-¿Quién te conto sobre el limbo?- pregunto Noche.
-Nadie… solo lo supuse- él se puso de pie -¿volvemos a casa?-
-Jokul…- Manny miro a su hijo, se veía completamente normal –vayamos a casa- le dio una palmada en el hombro.
Jokul tomo su cayado y lo golpeo en el suelo abriendo el portal que se llevó a los cuatro de vuelta a casa.
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-¡Diablos, que fue eso!- le grito Sunny a Manny, ambos estaban en la oficina del Hombre de la Luna en el palacio de hielo.
-¡No lo sé!-
-¿Qué le has enseñado?-
-¡Jamás le enseñe a viajar entre mundos, él aprendió con solo verme una vez!-
-Debo de admitirlo… es muy listo- Sunny se rio y luego suspiro profundamente –eso podría ser un peligro latente-
-Lo sé-
-¿Alguna vez has considerado la posibilidad de que en una pelea él te derrote?-
Manny rio –sigue siendo un ser inferior, muy inferior a nosotros dos…- Manny le mostro una botella de licor a Sunny, él asintió.
Mientras el Hombre de la Luna servía dos tragos, Sunny siguió hablando –Sabes, deberías tratar su situación con delicadeza-
-¿A qué te refieres?- Manny le extendió la copa, su hermano la tomo y de paso también tomo la que era para Manny.
-Tu no bebes- rio –me refiero a que su novia se casó con otro y ahora está esperando un hijo que la matara… ¿Cómo te sentirías tu si eso te pasara con Serafina?- le pregunto.
Manny se encogió de hombros –Me daría igual-
Sunny le mostro un pulgar abajo –respuesta incorrecta, aunque digas que no, tu amas a Serafina… y te sentirías muy mal en esa situación, tratarías de hacer lo imposible para evitarlo- el rubio tomo un trago de su bebida.
-Justo como lo está haciendo él-
-Así es… deberías dejarlo ir a verla-
-¿Para confrontarla?-
-Sí… así tal vez la supere, ¿Qué podría salir mal?-
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Manny se sentó junto a su hijo quien estaba sentado en el tejado de una de las torres del palacio de hielo –hace frio, ¿Por qué estás aquí?-
-Quería hablar contigo… sobre lo que paso-
-¿A si?- Jokul lo miro con una ceja levantada.
-Sí, tu tío me aconsejo… al parecer es mejor padre de lo que yo soy y ni siquiera tiene hijos-
-A veces me gustaría tener un hermano- Jokul recordó a Emma con una sonrisa.
-Hasta donde se… podrías tener varios-
-¿Eh?-
-Tu madre, tal vez ella tuvo más hijos-
-¿Con alguien más?-
-Sí-
-Sabes… yo fui a verla y hable con ella-
-Lo sé, me lo conto-
-¿También la viste?-
Manny asintió con una sonrisa –sí, al fin-
-Pero si tanto te ama… ¿Por qué tuvo hijos con alguien más?-
Manny ensancho su sonrisa -¿esa situación te suena familiar?-
-Elisa, ella…- abrazo sus rodillas.
-No sé por qué Sefi tuvo hijos con alguien más, nunca le he preguntado… pero me ama, de eso estoy seguro-
-¿Entonces…?-
-Sunny me dijo que debería dejarte ir a Arendelle para que hables con ella… así sabrás la respuesta a lo que me acabas de preguntar-
-Ya veo… cambie de opinión, no me siento listo para saberlo-
-¿Por qué no?-
-¿Y si la respuesta es que ella ya no siente nada por mí?-
-Entonces tengo que admitir que me quitare un peso de encima- Jokul lo miro con fastidio –pero aun así, deberías ir y averiguarlo por ti mismo-
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Cinco meses después…
-No puedo creerlo, se mueve- dijo Adrastros acariciando el vientre de Elisa.
-Sí, así se sienten seis meses de embarazo- ella rio mientras tomaba una bola de estambre y un par de agujas.
-¿Qué es eso?-
-Quiero hacerle su primera prenda al bebé-
Adrastros se rio -¿Tu, tejiendo?... eso es algo tan inimaginable como Anna cocinando-
Elisa también se carcajeo –Te dije que no probaras eso-
-Se veía bastante bueno-
-Las apariencias engañan, sobre todo con la comida de Anna-
-No hemos pensado en un nombre para el bebé-
Los ojos de Elisa se abrieron recordando algo.
Flashback
-Elisa, te ves muy pálida- Anna toco la frente de su hermana para ver si tenía fiebre, pero no había signos de que fuera eso –llamare a un doctor-
-No, por favor, no- rogo Elisa.
-Pero estas enferma…-
-No lo estoy-
-¿Entonces qué es esto?-
-Estoy bien Anna- Elisa le sonrió.
La chica de trenzas miro a su hermana en silencio.
-¿Hay algo que quieras contarme?- Anna se sentó despacio en el borde de la cama, conocía la mirada de su hermana, escondía algo.
-Estoy embarazada- Anna trago saliva.
-¿Embarazada?... vaya, sí que olvidaste rápidamente a Jokul- respondió molesta.
-Este bebé no es de Adrastros, ni siquiera lo he besado-
Anna suspiro ante aquella confesión –doble vaya… sí él se entera…-
-Él es un buen hombre, no dejaría que me hicieran daño… a pesar de que lo engañe-
-No sé, no puedo confiar del todo en él, hasta el mejor hombre se podría cegar ante esta oportunidad… podría acusarte de adulterio, serias sentenciada a muerte y se quedaría con el trono-
-Tienes razón, no puedo arriesgarme, dejar Arendelle para salvarme-
-¿Entonces qué harás?-
-Seré su mujer, estaré con él y en un par de semanas le revelare el embarazo, creerá que es su hijo y no pasara nada porque solo será un mes de diferencia con la realidad-
-¿Y qué hay de Jokul?-
-Sera lo mejor para él, olvidarme-
-Elisa… tú lo amas y él te ama, esto le hará mucho daño-
-Tal vez… y no solo a él, le estoy mintiendo a Adrastros-
-Elisa- Anna la abrazo.
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-¿Elisa?- Adrastros la llamo.
-Estaba pensando en un buen nombre, pero creo que no se me ocurre ninguno-
-Se nos ocurrirá alguno- él le sonrió.
-Creo que saldré a tomar algo de aire fresco- dijo Elisa poniéndose de pie.
-Te acompañare- propuso el hombre en medio de un bostezo.
-Pero estas cansado, has estado trabajando muy duro… mejor descansa-
-Pero no debería dejarte sola, ¿y si algo te sucede afuera?, ¿si te caes o te golpeas?-
-Le pediré a alguien que me acompañe, no te preocupes- ella lo tranquilizo y salió de la habitación.
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-El rey Adrastros la cuida mucho- comento la chica joven de nombre Shelby, sobrina de Gerda.
-Así es, se preocupa mucho por mí y eso es muy tierno… pero hace mucho que no tengo tiempo a solas-
Elisa veía el cielo estrellado sintiendo la brisa de mayo, las flores ya habían florecido y el jardín real estaba impregnado por aquel dulce aroma.
-Bueno, podría darle cinco minutos a solas mientras voy por un poco de té, ¿le parece?-
Elisa asintió y la chica se levantó entrando al palacio.
La rubia acaricio su vientre sintiendo al pequeño bebé moverse más de lo normal -¿Qué sucede, porque te has puesto inquieto tan repentinamente?- le pregunto con dulzura.
-Tal vez está ansioso por salir y ver el mundo por sí mismo- la voz de Jokul apareció tras Elisa.
-¡Jokul!- Ella se puso de pie inmediatamente ocultándose en las sombras, no quería que él la viera en ese estado.
-Supongo que el olor a flores es más fuerte que mi propio aroma- Jokul se rio –no tienes por qué ocultarte, es inútil esconder eso- dijo con cierto odio, después de todo se trataba de aquello por lo que moriría Elisa.
-Honestamente, sabía que algún día vendrías- ella volvió a sentarse y Jokul se le unió.
-¿Cuántos meses tienes?- ambos continuaron su charla sin imaginarse que alguien los observaba.
-Seis meses, más o menos- mintió.
Los ojos del peliblanco se entrecerraron notando algo extraño -¿seis meses?-
-Sí-
-Entonces lograste engañar a Adrastros-
Un nudo se formó en la garganta de Elisa –Sí, no sospecho nada-
Jokul hizo un pequeño silbido –nada mal, y esa pequeña horrible cosa que cargas es la prueba de que todo te salió muy bien-
Ella lo miro con los ojos muy abiertos, los labios le temblaron y sin pensarlo dos veces le soltó una bofetada.
-¡Como te atreves a hablar así!- le grito ella.
-¡Es la verdad!, dijiste que me amabas y me olvidaste bastante rápido, yo lo vi todo-
-¿Todo ese tiempo estuviste espiándome?-
-¡Sí!, y gracias a eso confirme que me mentiste-
-¡Como lo sabes!-
-¡Estuviste con otro!-
-¡Tú dijiste que estaba bien eso, que querías eso!-
-¡Lo sé, pero no pensé que fuera a ser olvidado así de fácil!-
-¡Te equivocas!- ella comenzó a llorar.
Él comenzó a elevarse hacia el cielo marchándose -¡Es tuyo, este bebé es tuyo!- ella le grito con todas sus fuerzas.
Estas palabras lo hicieron perder el control y caer de rodillas en el suelo –Todo este tiempo, he mentido… le he mentido a Adrastros, para proteger a Arendelle y a tu hijo… nuestro hijo-
Él se puso de pie y corrió a abrazarla –Lo siento mucho- ambos se disculparon en medio de lágrimas.
-Nunca he dejado de amarte- dijo ella.
-Yo tampoco, ni un segundo-
-¿Qué debo de hacer?- ella lloro.
Jokul sudo frio al darse cuenta de algo aterrador, todo este tiempo había hecho de todo para evitar lo inevitable… pero todo eso de alguna manera termino provocándolo aún más.
Jokul se ha enterado de la verdad… pero no solo él, alguien más estuvo esa noche escuchando todo y ahora muchas cosas están en peligro, Elisa ya tiene siete meses de embarazo… solo falta que se cumpla la última parte de la profecía, ¿morirá?
-Mil disculpas a todos, estoy editando esto rápidamente así que seré breve con los comentarios.
-Cristina: lamentablemente no conozco casi nada de Star Wars, como dije prefiero Star Trek… aunque no como supermega fanática, solo he visto las películas, en realidad el tema de la ciencia ficción y batallas épicas en el espacio no es lo mío… excepto tal vez por Star Trek y el planeta del tesoro.
-Guest: a mi también me encanta Jack, en serio merecían una segunda película… hay tanto que se pudo desarrollar pero no lo hicieron, sobre todo con el pasado de Jack y la relación entre Manny y Jack Frost.
