Nos quedábamos en Paris, para alejarnos de tus padres
Y pensé ¡Wow, si pudiera guardar esto en una foto ahora!
No pensé que pudiéramos resolver esto
Afuera en la terraza
No sé si sea justo, pero pensé
¿Cómo podría dejarte caer sola mientras estoy perdido con alguien más?
Si vamos a caer, entonces caeremos juntos
Dirán que pudiste hacer cualquier cosa
Dirán que fui inteligente
Si vamos a caer,
Entonces caeremos juntos
Nos saldremos con la nuestra
Vamos a mostrarles que somos los mejores
—¿Realmente hiciste todo eso?
Agachó la mirada como niño pequeño, me senté en la esquina de su cama, esperando ver otra reacción por parte de él, pero no había culpa, me miraba desde el piso, avergonzado, pero no culpable.
—Sí—Dijo
—No sé qué decir
—No tienes por qué decir algo
—Esperaba otra reacción por tu parte, no que realmente lo aceptaras
—¿Habías preparado un discurso sobre cómo decirme el trato a las mujeres? Ellas saben a lo que vienen conmigo, ellas saben cómo es mi trato, yo no puedo cambiar por el simple hecho de que sea una noche
—¿Eso significa que a mí también me viste como carne para golpear?
—No—suspiró cansado—Te he dicho que eres diferente
—¿Cómo puedo creer eso cuando me has contado todo eso?
—Tú querías saber algo que tenías prohibido saber, ahora asume las consecuencias
Lo observé con detenimiento, mierda, no estaba pensando. No realmente, era como si él se tragara mis pensamientos y las palabras que estaba a punto de decir.
Yo era una chica inteligente, que siempre tenía la respuesta para todo, pero ¿Ahora que puedo decir?
—¿Quieres meditar? —Me dijo, tomando la caja de inciensos
Asentí, mientras me quedaba en la cama, observándolo. Sí, yo quería saber todo eso ¿Ahora que se supone que haga con toda esta información?
—Sarada—Suspiro, odiaba cuando hacía eso, es como si él supiera algo de mí que yo no, es como si me viera como una niña tonta, nadie me veía así, hasta que llego él, burlándose—No lo entenderás
Lo odio.
Nadie me decía lo que no sabía, nadie me decía que era una tonta, nadie pensaba así de mí y es una mierda.
—Yo puedo entenderlo
—Pero no lo estás entendiendo, es mejor que lo dejes así por ahora, te acompaño a tu coche
—Pero yo no me quiero ir
—Eso no tiene que ver con que tengas que irte
Fruncí el ceño y me retiré enojada.
Me observó desde el marco de su puerta—No eres como las demás Sarada—Fue lo único que dijo, antes de cerrar la puerta, entre a mi auto y me fui de ahí enojada
Sasuke estaba en la puerta cuando llegué.
—¿A dónde fuiste?—Me dijo, tallando una madera
—Qué raro, llegó temprano y esa es tu pregunta
—Han llamado de la asociación, no te has presentado en dos semanas, dos semanas Sarada
—Tú no eres mi padre
—Solo porque Itachi no está aquí no significa que puedes hacer lo que quieras
—Si tío, pero dime, ¿Cuándo ha estado?
Le dije, entrando a la casa, enojada, realmente enojada.
Nunca le había respondido de ese modo, ni nos habíamos peleado, pero me estaba cansando de vivir en la mentira que habían creado mis abuelos, no soy hermana de Sasuke o de mi padre, ni su hija, soy la nieta de ellos, soy la sobrina de Sasuke y soy la hija de Itachi.
Vengo de él, tengo sus características, tengo sus rasgos, su cabello, el lunar de mi madre, que posiblemente lo haya tenido también.
Tomé la fruta picada que me preparó mi abuela, y me senté en la barra.
—Hola—Me sorprendió ver a mi padre, envolviendo fruta y comida
—Hola—Le dije sonriendo
—Papi—No me miro, pero supe que había alzado las cejas—¿Puedo viajar con unas amigas este fin?
—No lo sé, pregúntale a los reyes—Así se refería a mis abuelos
—Pero tú eres mi padre
—Pero estás viviendo en su casa, bajo sus reglas
Sasuke entro en ese momento, me observó arriba de la barra y pensé que me reprimiría por eso, a la abuela no le gustaban este tipo de cosas.
Pensé que abriría su boca para decir algo, había dos maneras de comportarnos, siendo su hermana y siendo su sobrina y ahorita mantenía el segundo rol, así que lo que saliera de su boca tenía que hacerlo.
—¿Saldrás?—Le pregunto a mi padre
—¿Acaso estás ciego?
—¿A dónde?
—Al país del té—Mencionó entusiasmado, observé la manera en que guardaba sus cosas, como si eso fuese lo más emocionante en toda su vida, viajar
—Hola, hola mis amores ¡Sarada, bájate de ahí!
—¿Cómo estuvo tu viaje?—Le preguntó el tío Sasuke
—Ha, excelente, magnifico, su padre les ha traído presentes. ¡Itachi! ¿De nuevo vas a salir?
—Si, al país del té, por cierto, Sarada quiere salir este fin
Observé a la abuela—Oh, cariño, ya sabes que sí
—¿Estaría bien papi?—Le pregunte
—Lo que diga la reina—Respondió, guardando sus cosas
—Tienes que salir más cariño, no solo tienes que ir a esas juntas aburridas sobre el feminismo y sobre todas esas charlas motivacionales, no sacaras nada de provecho
—Sí, ¿Cómo te ha ido Sarada?—Pregunto Sasuke, lo miré ceñuda
—Hola, preciosa—El abuelo me dio un beso en la cabeza—¿Nuevamente saldrás polluelo?—Le dijo a mi padre
—Al país del té—Comentó con una manzana en la boca
—Deberías cortarte ese cabello hijo, quien sabe que tipos de roedores tengas ahí dentro—Le dijo la abuela, abriendo las bolsas de compras—Ayúdame cariño
Me comentó—Tu también, no te quedes parado—Le dije a Sasuke
Comenzó a ordenar todo por colores, y yo por tamaños, mientras le revolvía lo que él había acomodado
—Mejor hazlo tú—Me dijo
—Eso no es equitativo
—Tampoco lo que estás haciendo
—Itachi, ¿Sarada te mencionó su reconocimiento?
—No—Respondió, empacando todo
—Vamos, cuéntale—Me animó Sasuke
—He ganado
—Nuevamente, como siempre—Me interrumpió
—Sí, como siempre—Le dije, ya desanimada, observando a mi tío
—Fue el primer lugar a nivel de mi generación—Habló el tío
—¿Y no te da vergüenza? ¿Qué más se podría esperar de ti? ¡Eres una Uchiha!—Dijo, parándose de ahí, tomando su mochila y yéndose—Y eres mi hija
Lo dijo sin mirarme, mientras se marchaba.
—Tenemos que hablar—Me dijo Sasuke, tomándome del brazo
Me quedé un poco helada. ¿Acaso me dirá de Kawaki?
Terminamos de guardar todo, y observé como mis abuelos se recuperaban de su crisis y volvían a reír juntos mientras observaban la televisión. ¿Qué me dirían de Kawaki?
Es un bueno para nada Sarada.
Si, como mi padre.
Pero él no te podrá dar todo el esfuerzo que nosotros te hemos brindado.
Si, como mi padre.
Realmente no sabes cuáles son sus intenciones.
Suspiré y pasé por la sala.
—Cariño, cariño—Me señaló la maleta enorme— Tu regalo
—¿Cómo les fue en su viaje?
—¡Fue de autodescubrimiento!—Mencionó la abuela, entusiasmada
—Me sentiría orgulloso si algun día llegas a hacerlo hija, no te centres tanto en los problemas de esta ciudad, no los podrás arreglar todos
—Pero tampoco viajando
—No, pero tienes que aprender de muchas culturas, lo que aquí está mal, en otra cultura está bien
—¡Pero eso es…! Muy…—Pensé en algunas tradiciones, no dejaban que la mujer hablara, no dejaban que pudieran decidir sobre su cuerpo, igualmente los hombres, deberían ser el pilar de una familia, cuando no es así, ellos no deben de ser el sostén, todo tiene que ser equitativo
—Sí, pero tienes que comprender, que, entre más ignorante, más libre eres
—¿Es por eso que mi padre prefiere viajar a pasar tiempo con nosotros?
—Nos tienes a nosotros, cariño—Me dijo el abuelo
La abuela me observó, tocándose su corazón.
—No es que tu padre no te amé
—Pero tiene cosas más importantes que arreglar ¿No es así? Gracias por los regalos
Dije, tomando la maleta y subiendo. Las escaleras tenían una rampa, muy efectiva, que la usaba cuando era niña para resbalarme, no sé porque aún la dejan.
Me senté en la alfombra que me había traído mi padre en uno de sus múltiples viajes, según, él la fabricó a mano, pero tiene la etiqueta, así que dudo mucho que eso haya pasado. Abrí la maleta, pero no la destapé, solo moví el cierre y me quedé pensando.
Ya estaba muy grande como para lamentarme de que mi padre no me quiera y he recibido el cariño de "mis padres" así que, no puedo pedir más.
—Oye—Me dijo tocando la puerta y entrando al mismo tiempo, no le dije nada, solo paso, aquí venía mi reprimenda, pero ya tenía el discurso perfecto para contrarrestar—No lo tomes personal
—Pero—Le dije inmediatamente, aquí venía el "No te conviene"
—Itachi te ama, desde el primer momento en que te vio—Me sorprendió, no esperaba que me dijera eso, para disimular eso me puse a abrir la maleta y lo primero que salió a flote, fue un marco reciclado, hermoso, lleno de colores, era de cartón, pero los pedazos de vidrio formaban una foto de mi padre conmigo cuando tenía dos años
—Pero es más importante descubrirse ¿No es así?
—Viajar no tiene nada de malo
—No, no tengo nada en contra de eso
—Al parecer si—Mencionó cansado
Se sentó al lado de mí, observando lo que me habían obsequiado, sacando cosas de la maleta.
—Tengo algo en contra de que viaje sin mí, prefirió los viajes a educarme y mis abuelos dejaron que hiciera eso
—Tu eres una mujer post-moderna ¿No es así?
—Es un fraude
—¿Por qué no puedes comprender eso?
—que mi padre no iba a detener su vida solo porque yo llegué a su vida
—Que no quería que siguieras su ejemplo—Lo mire—El admira a mis padres, sus enseñanzas, pensó que forjarían a alguien con valores, así como lo hizo con nosotros
—Pero él pudo esforzarse
—Y lo hace—Me dijo Sasuke
—Yo no veo que lo haga, esto es patético, fingir que aquí te tengo el respeto del mundo, pero afuera, fingir que somos hermanos, es cansado, porque, me afecta a mi como persona íntegra, no me siento así, siento que estoy dividida
—Viaja—Me dijo
—No veo que tu estés viajando
—Yo ya lo hice, de niño y mi educación se vio afectada, es por eso que decidí parar y dejar eso atrás
—¿Si?—Le dije
—Porque llegaste tú—Me lo soltó, no molesto—Y mis padres decidieron que nos educarían normalmente, Itachi lo decidió y mis padres se lo cumplieron, mientras él tomaba mi educación
—¿Aquí es donde debo sentirme mal?
—No, te lo digo porque estás desperdiciando muchas oportunidades al quedarte estancada en un lugar, sé que consideras a Konoha tu hogar y he escuchado como te pones ante esas proposiciones de salir, realmente tienes que hacerlo, porque si te quedas en un lugar te estancaras
—¿Y tú porque te estás quedando?
—Para vigilarte—Me dijo, alcé las cejas, mientras me reía por dentro, no necesitaba vigilantes o niñera
Pero luego lo comprendí…
Para que no me sintiera sola.
Reviso el mensaje en su teléfono y salió.
Me levanté de ahí y caminé a la ventana, viendo cómo ella le mostraba dos papeles y él le mostraba una sonrisa y se iban. Aquella chica, ¿Qué le hacía a mi hermano?
Sasuke no se sentaría y me hablaría de mi padre.
Él estaba enojado con la vida y ahora comprendía porque, se había quedado sin viajes desde que llegué, y me regañaba por todo y yo me desquitaba con él cuando lo tenía como hermano, y peleábamos, pero…
Abrí su habitación y busqué, sus libros, sus mapas, la fotografía que tenía de Naruto, y ¡Sorpresa! Debajo de su colchón.
Ahí estaban boletos de avión añejos, observé las fechas, desde hace diez años, cuando tenía 7, cancelando viajes, había como más de cincuenta boletos de avión cancelados, sellados y todos a nombre de él.
—No puede ser
Y todas las fechas o eran en mi cumpleaños o eran porque yo había hecho una aportación a la humanidad "importante". La más reciente fue hace tres meses, cuando entre a la universidad.
Cambió el conocimiento cultural por viejos trofeos en deportes e investigaciones, por reconocimientos y diplomas que colgaban alrededor.
Entre al cuarto de mi padre, y alrededor había fotografías, él pescando, él bailando, él haciendo muchas cosas, la vida no se detiene por un hijo, tu vida continua adelante, igual tu crecimiento personal.
Llevo tres meses con Kawaki. ¿Qué nos hemos aportado?
Lo conozco desde secundaria, el tipo raro que se ríe a escondidas de ti.
El tipo raro que ignoras por los estereotipos de tus amigas, agradezco a mis abuelos por meterme en escuelas públicas, porque te das cuenta de que la gente crea un estigma social.
Se llegan a creer cosas que ni siquiera deberían existir, y contribuyen a su causa.
Es como un efecto Halo interminable, le contribuyes cosas positivas a aquellas personas que te dan buena espina, aquellas personas con presentación, y le atribuyes cosas negativas a gente como Kawaki, lo peor de todo, es que llegué a creerme las estupideces que decían.
Y estoy buscando una respuesta que no encontraré aquí.
¿Cómo debe ser el trato a las personas? ¿Qué busco en Kawaki?
¡¿Busco cambiar su vida?! ¿Ser la primera mujer que logre cambiarlo para sentirme satisfecha conmigo?
¡Una relación no sirve de nada si la persona no te aporta cosas positivas, o te hace crecer! ¿Pero dónde queda superar las cosas negativas?
Coloqué la foto en la habitación de mi padre, esperando que, si algún día se quedara en casa, esta foto le recordara que existía yo.
Caminé a la habitación de mi abuela, ella acomodaba sus cremas.
—¿Con que un viaje al pasado?
—Es de donde aprendes más, cariño
—Abuela, ya no quiero estar en los clubs sociales
Me miro sonriendo.
—Querida, es como te sientas a gusto, si son tus gustos, creo que es donde debes estar, pero muchas veces, aunque encajemos…
—No significa que pertenecemos—Le complementé la frase—¿Qué pasa si conoces el pasado de alguien?
—El pasado no es algo que se pueda cambiar—Me dijo, doblando la ropa—Es algo de lo que se puede aprender. La persona no es la misma que hace dos meses, no es la misma que hace dos años, mucho menos que hace diez años, tu abuelo no es el mismo del que me enamoré—Me pareció triste ese hecho—Es alguien de quien me estoy enamorando
—Pensé que pasaban por algo difícil
—Sí, pero todo tiene solución, a veces uno de los dos crece y la otra persona es la que te hace avanzar, no hay manera de que crezcamos juntos
—Abuela. Siendo honesta, este fin, hay alguien que me invitó a viajar con él, para meditar
—Ohhh ¿Se lo has dicho a tu padre?
—Creo que me ha dicho que ustedes tienen la decisión
—Ya veo. ¿Tú estás segura que quieres ir con esa persona? ¿Hombre?
—sí, y sí
—Pero quiero su localización, nombre y a donde van a llegar, si es posible, nosotros les pagamos la cabaña, pero en habitaciones diferentes
—Sí, eso sería fantástico, pero…no creo que él lo acepte
—Mmm, lo pensaré y meditaré, pero tienes que decirle a tu padre, no puedes estar haciendo todo a escondidas de él
Le sonreí.
—Gracias abuela
Corrí a tomar un papel y un lápiz.
"Este fin estaré en una cabaña con un amigo, meditando"
Lo único que escribí, lo único que coloqué en la pata Garuda, y le abrí la puerta de su reserva especial.
Le mandé el mensaje a Kawaki, respondiéndole con un "Si, voy" A pesar de todo lo que supe de él.
No tenía por qué temerle, no era así, no sería así conmigo.
Salí a la entrada de la casa y observé por el telescopio que teníamos, antes solía usarlo, pero ahora no me llamaba mucho la atención, las estrellas no se observaban, debido a la contaminación lumínica, y los sonidos de los animalitos no se diferenciaban del sonido de los autos.
Me senté en la banca, observando a la nada, viendo la casa de enfrente, sacando conclusiones.
Contando días, refrescándome la memoria, ¿Qué es lo que la gente hacía antes?
—¡Mitsuki!—dije, al verlo y salté encima de él como niña pequeña, el me rodeó con sus brazos, su cabello estaba menos azul y sus ojos no habían cambiado, solo el tamaño de su rostro, más grande, más marcado
—¡Cuánto tiempo!—Me dijo, rodeándome con sus brazos
—¿Cómo te ha ido en la aldea del sonido? ¿Qué has descubierto? ¡Estás tan grande!
Me colocó una pulsera, hecha con cuarzos.
—Como la que solía tener
—La he hecho con mis propias manos—Me dijo, observé el rosa, y luego le agradecí con un beso en la mejilla
—Me encanta
—Lo sé
—¿Por qué no me avisaste que vendrías? Yo…hubiera ido por ti
Observó mi coche—Ya veo
Nos sentamos en el pasto mojado, como niños pequeños.
—Me he topado a tu padre en ciertos lugares—Me lo soltó—Y conocí buena gente en el camino, he hecho un negocio propio en tres distintas comunidades, de joyas, y he venido hasta aquí para hacer otro
—¡Wow!—Le dije, sorprendida—No, pensé, qué—No podía articular palabra—Realmente pensé que no te enfocarías en algo especifico
—Claro, el chico de veintiún años que no ha logrado nada con su vida, creo que eso ya quedo atrás, he escuchado cosas de la gran Sarada, ganadora en el concurso de oratoria durante cinco años seguidos, emprendedora y fundadora de—Le tape la boca—Organizas huelgas, marchas en la calle, ¿Qué falta, tu color de cabello azul?
Entorné los ojos—Eso es un mal estereotipo que estoy buscando erradicar
Abrió la boca en forma de "O" claro. Sarcasmo—Creo que es buena tu causa, pero en vez de eso, porque no buscas que la gente deje de ser esclava del mundo que les han asignado
Me quedé seria, había dado en el clavo, como siempre.
—No creo que sea bueno en eso—Le comenté, esta vez rindiéndome
—Eso es común de la Sarada que conozco, pero no de la nueva Sarada de la que todos hablan, todos te ven indestructible
—Creo que las personas que saben de mi pasado son las más peligrosas—Le comenté, ajustando mis lentes
—No es que te vea como alguien débil, creo que no es tu camino
—¿Viniste aquí para persuadirme de eso?
—Vine aquí para abrirte los ojos
—No tengo problema alguno con la vida que llevó, estoy en mi zona de confort
—Ese es el problema
—Mitsuki, vienes aquí a decirme que tengo un problema cuando no lo tengo—Levantó una ceja
—¿Marchas feministas? ¿Enserio, Sarada?—Lo dijo con burla
—¿Viajes por el mundo? ¿Enserio?—Yo también lo dije con burla
—Creo que el primer problema es la debilidad del ser humano al ver cosas donde no las hay. No hay problemas de discriminación ante la mujer, ante el hombre
—¿No?
—Hay problemas sobre libertad. Estás peleando un lugar para una mujer ¿Exactamente un lugar en qué? ¿En una organización capitalista? ¿En que contribuya a las causas del otro y termine trabajando para alguien?
—Tenemos que vivir de algo—Mencioné
—El mundo haya afuera es grande, no solo vives del trabajo, vives de lo que haces
—Mitsuki, comprendo tu punto de vista y lo respeto, así como te pido que respetes el mío
—Creo que estás perdiendo tiempo de tu vida, Sarada—Me dijo
—Creo que estoy empleando ese tiempo en cosas productivas, en el tiempo que estuviste viajando, aprendí primeros auxilios, aprendí sobre…
—Sí, sí, sí, ¿Has aprendido a ser agradecida por lo que tienes?
Entorné los ojos.
—Lo soy
Vi a Garuda regresar.
Él observó al halcón.
—Es de mi padre—Dije, entusiasmada, Garuda me dejo caer el mensaje—Para tu madre
Decía.
Puse los ojos en blanco—Para la abuela—Dije
Abrí el papel y decía "No".
Fruncí el ceño.
—Mitsuki, realmente me dio gusto verte, pero te sugeriría que a la próxima vez que vengas a visitarme, sea con un "Hola ¿Cómo estás? ¿Por qué no vamos a un café a hablar sobre lo que ha acontecido en nuestras vidas? ¡Sin juzgarnos el uno al otro!"
Él se burló.
—Pensé que algo dentro de ti no cambiaría, pero me temo, que a veces los estudios, y la escuela en vez de ayudar, te perjudica. Me encanto verte Sarada, pero no podría decir que sería un gusto
—No voy a cambiar solo para caerte bien
—Sí, sigues siendo mi mejor amiga Sarada
Se retiró
—Y gracias, por no creer en mí
Abrí la puerta, fingiendo que no había abierto la respuesta de mi padre, caminé nuevamente a la habitación de la abuela.
—Hola, papá respondió—Le dije, entusiasmada y le di la nota
La abuela se colocó sus lentes y observó la carta, alzo las cejas y me miro, mi sonrisa desapareció—Vaya, dice que sí—Dijo, entusiasmada
Mi rostro fue de sorpresa.
La carta decía que no, ella guardó la carta en su cajón, con llave.
Las palabras de Mitsuki sonaron en mi mente. "¿Estás agradecida con lo que tienes?"
—Abuela…es increíble—Le dije
—¿Me permites ayudarte a hacer la maleta?
Asentí, pensando que era muy pronto para eso.
—¿Y a qué horas te marchas? —Me le quedé mirando y ella de igual modo, puso sus brazos en la cintura—¡Sarada, hoy es viernes!
—¿Qué?
Observé el teléfono y efectivamente era viernes.
—Mañana por la mañana, pero, quiero arreglar unos asuntos antes de partir—Tomé las llaves del coche y salí
—Cariño—Me dijo desde la ventana, asomándose—Te quiero
—Te quiero también
Entre al coche y le mandé el mensaje a mi tío, sobre que pasé por mí al café.
Avancé cinco cuadras y llegué al establecimiento, el clima estaba perfecto, templado, quería tomar algo, pero no sabía que, subí las escaleras y me puse en la barra.
—Hola—Le dije con una sonrisa—¿Qué me recomendarías esta noche?
—¿Tienes identificación?
Fruncí los labios—Creo que la he olvidado
El frunció los sus labios.
—Bueno ¿Qué tal algo para la nena?—Me ofreció una malteada, la tomé sin peros, y tomé un libro de la barra
—¿Cómo pueden tener esto aquí? —Le dije, casi arrojando el libro, "La ama de casa ideal"
—Es divertido, solo ojéalo
Entorné los ojos.
—Es algo, absurdo, no puedo creer que se diviertan con esto, realmente me siento ofendida
—Vamos, párale un poco a tu mamé—Me dijo, sin ánimos de ofender—No pusiste, pero cuando te di la malteada gratis
—No sabía que era gratis, además vengo a consumir, es obvio que pagaré por ella
—Una sonrisa, significa que es gratis
Señaló el letrero, entorné aún más los ojos.
Le puse el dinero en la barra y me bajé del taburete.
—¿Te vas?
Ya ni le respondí, solo sé que él se burlaba. Bajé rápido y fue como en cámara lenta, sus ojos se cruzaron con los míos
—Pobre niña, ingenua—Me tocó la mejilla
—¿Perdón? ¿Nos conocemos?
—¿Crees que lo vas a cambiar? ¿Crees que él va a cambiar contigo?
—¿Qué te hace pensar que me interesa saber tu opinión?
Caminé, lejos de sus comentarios. ¿Qué se está creyendo? ¡No la conozco! Y al parecer, ella me conoce, conoce a Kawaki.
—Acabas de llegar y ya te vas—Me dijo Sasuke
—Sí, bueno, no es lo que quiero
Me tomó de la mano y me sacó de ahí, caminamos juntos un par de calles, él mantuvo sus manos en los bolsillos, observando la ciudad y yo solo observaba los tenis y el tatuaje de mi tobillo.
Mis piernas no eran muy largas y mis caderas no eran tan anchas, pero en la sombra las veía diferente. Mi cabello lo tenía largo y obscuro y siempre lo llevaba arreglado, pero el viento de esta noche lo movía, y era algo, encantador. Metí las manos a las bolsillas de mis vaqueros y miré a otro lado, cuando el flash apareció, ella sonrió, dándome la foto instantánea.
—Lo que gustes aportar—Me dijo
Observé la foto, aclarándose lentamente, y saqué un billete y se lo di, ella me agradeció, Sasuke me quito la fotografía.
—Vaya, nos parecemos
—¿Y te sorprende? —Le dije— Hoy, vi a Mitsuki, pero fue a decirme de lo equivocada que estoy al hacer las cosas
—¿Y si me lo dices es porque realmente lo estas considerando así?
—¿Está mal ir a marchas por querer un mundo equitativo?
—La vida va más allá de eso
—¿Qué te están haciendo?—Le dije—¿Por qué ahora retomas ese lado? ¿Qué paso con aquel hombre que se dedicaba a gastar su dinero en cosas innecesarias?
Solo me sonrió.
—Lamento llegar a tu vida e interrumpir tu ciclo. Realmente no pensé que fuera a cambiar toda tu vida, y que tu estuvieras enojado por lo que cause, ahora lo entiendo, soy un grano en el culo
Me abrazó y me besó la cabeza—Sí, estaba enojado, porque…por todo. No me salía lo que yo quería hacer y nunca era suficiente, estaba entre lo que quería hacer y lo que debía hacer, pero, he decidido tomar las riendas, al parecer hay alguien que ha avanzado más que yo—Se refería a mí
—No estoy escuchando una disculpa de tu parte, y no me estás diciendo que no soy un grano en el culo
—Porque si lo eres. Eres molesta, irritante, como un chile y créeme que yo soy un tipo con gastritis, no te tolero
Le sonreí
—Odiaba a todo el mundo cuando debería odiarte a ti, pero yo te quería, bastante, así que, tenía que odiar a alguien
—Estás cambiando tío Sasuke, y no sé si eso sea bueno, algunas personas quieren estar en mi lugar, estoy haciendo todo lo que puedo para hacer un cambio, pero, no estoy solucionando nada con mi vida
—¿Crees que es un desastre?
—Creo que, si papá llega a tener otro hijo lo odiaré, así como tú lo hiciste conmigo—Me limpié las lágrimas—Porque a él le dedicará el tiempo que a mí no
—Así como lo están haciendo mis padres—Dijo Sasuke, serio, ambos teníamos heridas abiertas
—Yo no quería ocupar tu lugar, así como yo no quiero que ocupen el mío, solo estoy aclamando un poco de atención de una persona y…¿Por qué?
Lo abracé, llorando en este punto, mi tío puso su barbilla en mi cabeza.
—Él te quiere, como no tienes idea
—¿Y porque no está conmigo? ¡A mi lado!
Suspiró, ya no sabía que decirme, pero lo entendía, era normal, no lo diría, la gente intenta reconfortarte con palabras que quieres escuchar, más si es de tú familia, no pueden decirte la gran cosa, tienen que estar neutrales.
Volvimos a casa, fingiendo que no pasó nada, tomé mis cosas y avancé a casa de Kawaki.
Duramos una hora en la carretera, nos detuvimos en medio de unas cataratas, caminamos durante tres horas y nos detuvimos a meditar, caminamos nuevamente durante tres horas y nos quedamos a comer. Nos fuimos aclarando cosas estúpidas y preguntas que no tenían sentido, guardamos silencio para escuchar el canto de las aves, para que nos guiaran en el recorrido, encontramos el lugar perfecto y extendimos las tiendas.
Mi tienda era grande, tres veces más grande que la suya, incluso había ganchos y no se supone que ese sería el propósito.
—No puedes tratar a la gente así
—Eso ya quedo en el pasado
—¿A mí también me harás lo mismo?
Me observó con esos ojos, sin emociones, carentes de sentido, como si estuvieran cansados.
—No venimos aquí para eso
Hicimos un poco de yoga, me enseñó a encender una fogata con dos piedras, metimos los pies al río mientras compartíamos mensajes insignificantes.
—¡Vaya, no pensé que alguien estaría contigo! ¡Aquí!
—Hola—Le dije amablemente, recordando que ella era su hermana, crucé el río y estreché su mano, pero ella se limpió mi saludo en la ropa— ¡Que alegría que estés aquí! ¿Solían venir muy seguido cuando eran niños? o… ¿Estoy preguntando algo impertinente?
—Creo que tú eres una impertinente—Me dijo
Ya la captaba, era la hermana celosa, no dejaba de ver a su hermano.
—No quiero interferir en sus recuerdos, una disculpa si te ofende mi presencia aquí, pero no sabía que este era un lugar especial de ambos
—No des por hecho muchas cosas niña
Regresé con Kawaki, y me senté al lado de él, no le despegaba la vista a Hotaru.
—¿Puedo hacer algo para que se sientan mejor? ¿Los dejó solos?—Pregunté
—Si—Me respondió ella
—No—Me respondió él
—No soy su hermana, era su amante
—Ha—Le dije
—Y si estoy aquí es porque probablemente seas parte de un trío. ¿No es así Kawaki?
—La verdad no juzgo esos encuentros sexuales, pero, definitivamente no va conmigo
—Entonces no sé qué haces con Kawaki
Su mandíbula se tensaba más y más. Le tomé la mano y moví mi mano rodeando su brazo, tratando de calmarlo, de decirle que estaba ahí.
—Sí, ella fue mi amante—Me dijo, viéndome la cara—Pero ya no lo es ¿O lo eres Hotaru? ¡No he ido a buscarte durante más del mes!—Le dijo—¿Qué te hace pensar que puedes venir aquí?
—El sitio es de ambos ¿No? Dos niños inútiles y pendejos lo descubrieron, con derecho a todo
Realmente esta situación debería sentirme incomoda, pero me causaba curiosidad.
—Bien—Le dijo él—Vamos a buscar nuestro lugar
Se levantó de ahí y me llevo de la mano. Ahora tenía muchas preguntas e hipótesis de algunas respuestas. Debería de estar enojada, molesta, pero no lo estaba.
—¿Te encuentras bien?—Le dije, pero no respondió, observé a Hotaru, atrás, viendo como caminábamos—Tal vez, debas cerrar tu ciclo con ella
Él se detuvo en brusco y me observó, me tomó de las mejillas y observó mi rostro. Sacudió mi cabello, como niña pequeña, como aquella chiquilla que no ha aprendido lo suficiente de la vida.
—Hay personas con las que no puedes cerrar tu ciclo
—¿No la quieres dejar ir?
Se quedó en blanco.
—No estoy preparado, si la dejo ir a ella es como dejar ir parte de mí, quiero que esa parte se quedé con ella, mientras ella me siga recordando quien soy, no tendré problema alguno en recordar que no quiero ser
No entendía a qué se refería, pero sabía que ya no hablaría más sobre el tema.
Caminamos por horas y lo único que logramos fue llegar a un campamento. Dejamos las cosas, fuimos recibidos abiertamente, se llevaron a Kawaki y me quedé haciendo un poco de comida y descansando, Kawaki me sonreía y se reía fuerte con cosas que ellos susurraban.
—¿Sarada?—Me dijo alguien del pasado—¿Qué estás haciendo tú en un lugar así? ¿Te perdiste? Ven, llamaré a tus padres
—Oye, tranquilo—Le dije—Kabuto, no es necesario que hagas esto
—Le avisaré a tu hermano, ¡Mujer! Es raro que estés en cosas como estás
—No, no te preocupes, Sasuke no tiene por qué meterse en mis asuntos, ahora, he cambiado—Le dije—Soy una persona nueva
—Bien—Me dio una palmada en la espalda, antes no dejaría que hicieran eso, pero ahora, lo hago, por el hecho de que no significa nada más que una cortesía—Que bueno que hayas decidido unirte, tenemos un poco de todo, hierva, hongos, seguro que sabes de que va esto ¿No?
—Aléjate de ella—Le dijo Kawaki, detrás de él
Ajusto sus lentes Kabuto—Tranquilo, no sabía que era tu chica
Retrocedió, negando.—¿Te estaba molestando?
—No tenías por qué hacer eso—Le dije, un poco molesta, porque realmente no quería tener guardaespaldas, estábamos saliendo, y ya, no era algo formal y no era para que mencionara cosas así—Él estaba siendo amable
—Sí y yo también lo estoy siendo
Su mandíbula se tensó—Escucha, tal vez fue mala idea estar aquí
—¿Por qué?
—Porque son personas de mi pasado
—¿Y eso importa?
Me miro, tomé el cigarrillo de su bolsillo y lo coloqué en mi boca.
—Somos personas nuevas ¿No? Haciendo nuevas cosas
—No es que yo sea primerizo haciendo esto
—No, pero lo haces conmigo
Le dije. Encendí en cigarrillo, y escuché la canción de fondo, mientras comenzaba a bailar frente a él, sin pena.
—If we go down then we go down together. We'll get away with everything, let's show them we are better
Sacó la sonrisa que iluminaría el cielo en la noche más obscura. ¿Quién diría que el chico malo sonreía de esa forma tan buena?
—Te quiero—Le dije, animándome a dar el primer paso, pero la sonrisa se obscureció y con un dedo hizo clic en mi barbilla y me guiñó el ojo, alejándose de mí.
Tomé un palo y comencé a limpiarlo.
—No somos cavernícolas—Me dijo, dándome una vara pulida, con punta y poniendo tres malvaviscos
Le sonreí.
—Él nunca te dirá que te quiere
—Vaya manera de abrir una conversación y romper el hielo, pero si me permites—Le estiré la mano a esa mujer—Mi nombre es Sarada
Ella no tomó mi mano, solo deslizo la suya por encima de la mía y luego hizo un puño y la estrelló en mi mano
—Mi nombre es Yodo
Tenía los ojos con mucho delineador negro y su cabello rubio lo cubría con un enorme gorro.
—Vaya, como el número 53 de la tabla periódica
—Sí, creo que era mejor Titanio, como sea, Yodo es mejor que todas esas mierdas de elementos químicos y él no te dirá que te quiere
—Creo que ahí sobra la palabra "No"
—No eres su tipo—Me dijo y me lo tomé en forma de reto
—¿Acaso eso se convierte en un cliché? ¿El amor viene en forma de estereotipo y encapsulado?
—¿Llamas a lo suyo amor? Kawaki no hace eso y te lo digo por tu bien
—Yo lo escuchó más como un reto
—¿Acaso ves el amor como un reto?—Me preguntó, no nos conocíamos y ya estábamos iniciando una discusión
—No, es solo que, no lo conoces
—Por supuesto que lo conozco, más de lo que debería. Y, tú no perteneces aquí, ni a él
—¡Oye Yodo! ¿Qué tal si me hechas la mano por aquí?—Le grito alguien y se fue
Y como decían, apenas llegué y ya estaban lloviendo golpes.
Observe durante la tarde a Yodo, besándose con cualquiera de los que estuviese ahí, sentándose en las piernas todos, mientras dejaba que revisaran su cuerpo.
Yo estaba entre las piernas de Kawaki, él estaba sentado en el tronco, pero yo estaba en la tierra, me metió un par de moras a la boca, mientras contaba un chiste que no tenía sentido para mí, pero los demás sí.
Tal vez esa Yodo tenía razón, yo no pertenecía aquí, era incomodo no saber de qué se reían o no entenderlo.
Pero ya había escuchado más comentarios de los que debería escuchar sobre él.
"no eres su tipo" "no eres esa clase de mujer" "a él no le gustas así" "Finalmente te dejará"
¿Por qué nadie podía aceptar que éramos un "ahora"? Maldita sea, ¡Somos un ahora!
—Bebe esto—Me dijo, poniendo la cantimplora en mis labios
—¿Qué es eso?
La retiro de mis labios y le dio un sorbo.
Luego se lo arrebate y le tomé.
—Es pulque
Dijo, pero termine escupiéndolo.
—No es como el escoces que tienen tus padres ¿He?
Me dijo alguien con burla.
Kawaki me limpió el resto de la bebida con sus dedos, mientras le pasaban el porro.
—¿Por qué no le das una calada?—Alguien me dijo y yo negué sonriendo
No era mi estilo.
—No, aléjalo
Dijo Kawaki, después de darle una fumada, olía a hierva quemada, apestaba horrible.
Yodo comenzó a bailar alrededor de la fogata, embarrándose algo en la piel y todos ahí la seguían con la vista, ella iba quitándose prenda por prenda, agachándose hacia el fuego cada ciertos pasos, poniéndose una corona de plumas, mientras agradecía cosas que no lograba entender y bebía de un cuerno.
—¿Qué es eso?—Le pregunte a Kawaki
Me tomó de la mano y me dirigió a la tienda.
—Es mejor no estar presentes
—Pero quiero saber—Dije, intentando asomarme
—No es tu asunto—Me detuvo de la muñeca y me estiro a su lado
—¿Qué de romántico tiene esto?
—¿Romántico?—Escupió la palabra con burla, le fruncí el ceño
Es mejor que descanses
—Pensé que iríamos a observar las estrellas, aquí no hay mucha contaminación y…
—Shhh
—Además podemos estar conviviendo ¿Por qué no estamos afuera?
—Son cosas que no son aptas para ti—Me dijo
—Muéstrame que es lo que hacen, que es apto para mí
Se recostó y comenzó a reír.
Me quité la blusa y me subí encima de él.
—No Sarada, tu primera vez tiene que ser especial
Fruncí aún más el ceño y comencé a moverme, soltó la carcajada.
—Eso no funcionará
—¿Por qué?
—Porque estas en mi abdomen
—Ha
Me bajé de encima de él y me senté al lado, observé la casa, ni siquiera se veía nada, estaba obscuro.
Escuché gemidos y agradecí no estar fuera.
—Empiezan una orgía con las mujeres que hay fuera—Me dijo—Incluso con ellos mismos ¿Acaso querías estar entre eso?
—No, pero eso significa que has estado en eso ¿No es así?
—Hay cosas que no deberías preguntar pequeña Sarada
—Deja de hacerme sentir así, como si no lo supiera, como si fuese una ignorante retrograda y conservadora
—Pero si tú lo sabes todo
—Al parecer siempre sabes algo que yo no
—Y tú sabes cosas que yo no sé, creo que estamos a mano
Quise asomarme nuevamente afuera.
Se levantó y se sentó, colocó una mano en mi barbilla.
—Te enseñaré lo que están haciendo, así no sentirás curiosidad
Sentí su respiración cerca de la mía y no pude ocultar mi estremecimiento, oh por dios, lo sentía tan cerca, la piel desnuda de él. ¿En qué momento no tenía la playera?
Comenzó a besarme y meterme la lengua, y sentía que se me iba la respiración. ¿Por qué pensaba que esto era mágico?
Me recostó con cuidado en el piso, y comenzó a tocarme el brazo, a deslizar sus dedos suavemente por mi piel, haciendo que se erizara.
—Vamos a escaparnos Sarada—Me dijo—Si no lo hago ahora, no podré hacerlo después
Asentí, sin pensarlo.
—¿Estás segura?
Asentí de nuevo
Y él comenzó a mover sus manos con rapidez, haciendo que mi cuerpo se erizara y se calentara, yo estaba roja, está ardiendo, con miedo, con mi boca y mis ojos abiertos, sintiendo como rodeaba todo lo que estuviese abultado en mí y como intentaba alcanzar mi oreja con su lengua, como dejaba un camino y como lo formaba, estaba completamente congelada, no sabía qué hacer. ¿Acaso también debía tocarlo?
¿En qué momento me había sacado el sujetador? ¿En qué momento estaba en medio de mis piernas?
Me colocó arriba de él, no sé cómo lo hizo, y me movió el cabello, detrás de las orejas y rodeo mis pechos con sus manos, haciendo que retrocediera y topara con sus rodillas dobladas.
Puso sus manos en mis caderas y comenzó a moverme, y sentí cada vez más duro, teniendo miedo.
—Kawaki…
Le dije, queriéndolo abrazar, pero él no me dejó.
La tienda se abrió y alguien me tomó del brazo.
Me sacó de ahí, acomodé mis cabellos y miré furiosa a quien quiera que hubiese hecho eso, de seguro es la maldita de Yodo.
—Vámonos—Me dijo, bajándome la blusa, comenzó a caminar, conmigo sostenida del brazo—Le dije a mi madre que no te dejará salir
—¿Por qué?
—¿Por qué te estás comportando así? ¡Tú no eres así!
—¡Ey imbécil!—Grito Kawaki—¡Que mierda!
Vi como Kabuto llegaba por detrás y le metía un golpe en la mejilla, Kawaki lo tomó de los hombros y golpeó frente con frente, haciendo que Kabuto cayera al piso.
—¿Con esa clase de persona quieres estar?
Me dijo mi padre.
—Tú no lo conoces
—No, tú no lo conoces
—¿Y tú?—Le pregunte—¿Acaso te estás involucrando con toda este gente cuando sales? ¿Esto es lo que haces? ¿Se cogen los unos a los otros mientras beben pulque y queman hierva?
Intenté zafarme de su agarre.
—Solo dime ¿Quieres estar con él?
Soltó mi agarre y se giró y vi cómo se dejaban ir a golpes, mi rostro se deformó, esto era…
—¡basta!—Grité
Mientras ellos rodaban
Mi padre era más alto de Kawaki, pero aun así él llevaba la ventaja.
Se sentó encima de él mientras le metía golpes en el rostro, me acerqué a ellos e intenté retirar a Kawaki, pero él me empujó, fuerte.
—Aléjate—Dijo—¿Acaso ibas a hacer lo mismo que las demás?—Esta vez me lo dijo, dejando a mi padre y viniendo hacia mí—¡No Sarada, deja de intentar cambiarme, deja de pretender que soy algo que realmente no soy y de querer involucrarte conmigo! ¡Esto es lo que soy!—Dijo, a punto de darle otra patada a mi padre, pero él lo tomó del tobillo y lo tiro, lo golpeó nuevamente
Y le dio en un punto débil en el cuello, inmovilizándolo.
—¿Estás segura de que esto es lo que quieres?
Mis labios temblaron y mi padre lo empujó lejos, se limpió la boca y se sacudió la ropa, caminando al lado de mí. Yo sabía que se había dejado golpear a propósito, solo para que viera la crueldad de mi situación, yo sabía que Kawaki era así y pretendía arreglarlo, pero, fallé.
—¡Sarada ven aquí!—Me dijo Kawaki, observándome desde el suelo
Lo miré con furia, con los golpes no se soluciona nada, no debería ser impulsivo.
No caminamos mucho, al parecer alguien ya nos esperaba en el auto de él, me subí atrás, decepcionada.
Era como si me hubiese escapado un rato de casa y…
No iba a llorar, no quería…
—Es lo mejor que pudiste hacer, alejarte de él
—No puedes decirme que es lo mejor
—Soy tu padre—Sentenció
—No lo eres—Le dije, susurrando
Llegamos a la casa y me bajé de su auto, cerrando la puerta con fuerza.
Mi abuela abrió la puerta y me deje ir a sus brazos, abrazándola.
—Te dije, que no iba
—Es una niña, no puedes prohibirle que haga las cosas que ella quiera
—¿Para que termine de la misma forma que Izumi? ¿Eso es lo que quieres? ¡A la próxima vez asegúrate de que no mienta!
Dejé de abrazar a mi abuela, y subí las escaleras, llegando a la habitación de Sasuke, abriéndola sin permiso y dejándome caer en sus brazos.
—Fuera—Dijo y los movimientos se escucharon—¿Qué te paso?
Comenzó a quitarme varios objetos que tenía en el cabello.
—Escúchame bien—Escuche la voz de mi padre—Y tú también, no quiero que ella vuelva a salir fuera, vamos a poner horarios y vamos a poner ciertas reglas, las salidas con personas que conozcamos y que vengan a la casa, nada de quedarse a dormir en casas ajenas y entrega las llaves del coche
—¿Por qué?—Pregunto Sasuke
—¡Porque está arruinando las cosas que estoy comenzando a hacer!—Le dije— Me canso de hacer la misma porquería de siempre, esforzarme por sacar algo bueno, y tú solo estás viendo lo malo, solo porque he salido y hago cosas que la gente normal hace
—¡Esas cosas no lo hace la gente normal!
—¿Y entonces porque lo haces tú? ¿Por qué estás de un lugar a otro involucrándote con personas así?
—Tú no perteneces ahí
—Pero puedo intentarlo, yo puedo hacer todo lo que me proponga, he estado más tiempo encerrada en esta maldita ciudad que ya la conozco, la maldita mentalidad de todos, he estado luchando por cosas que no se van a cumplir y he estado siendo esclava de cosas que no me van a servir, la gente no quiere un proceso de cambio
—¿Y por eso te vas a liar con esos malditos revoltosos?
—¡Tú eres uno de ellos!
—No te están educando para que lleves esa clase de vida
—¡Pero tú me estás dando el ejemplo!
—¿Cómo demonios te puedo dar un maldito ejemplo cuando no estoy presente?
—Exacto, todo lo que hago no sirve ni para que estés presente, ¿Qué tal si empiezo a hacer las cosas que tú haces para que estés presente?
—¿Qué? ¡BUSCAR A TU MADRE!
—Yo ya tengo una madre, Itachi—Le dije
