Disclaimer: Los personajes son de S.M, la historia es mía, y cualquier parecido con otra es mera coincidencia. Esta historia está registrada en SaveCreative, absténganse de plagios.


Summary: -¿Qué quieres, Cullen? -inquirí con fastidio. -Saber -contestó como si fuese obvio. -¿Saber qué? -le seguí el juego al final. -Cómo es que Nerdbella Swan tiene tanto genio y no lo había presenciado hasta ahora. "Porque si algo no era Bella Swan, era ser una niña buena." AU Todos Humanos. M por mal lenguaje y lemmons.


Capítulo 23.

-AC/DC. Highway to Hell-

oOo

Tomé una profunda respiración mientras caminaba a paso rápido por el camino de tierra que me llevaría a la carretera principal. Sentía un constante pitido en los oídos, y mi corazón latía de forma desenfrenada, como si hubiese corrido una maratón. Me costaba tragar saliva y tenía la boca seca y los labios rojos e hinchados.

Porque Cullen me había besado.

Aquella idea aún seguía pareciéndome surrealista. Es decir, tenía que estar soñando, porque solamente en mis sueños le besaba. Bueno, él me había besado a .

Aunque la noche comenzaba a caer y hacía demasiado frío como para que aquello fuese producto de mi imaginación.

Cullen me ha besado. Oh, joder, es verdad. Cullen me ha besado. Cullen me ha besado, Cullen me ha besado... No podía parar de pensar eso. Y cuanto más lo pensaba, más lo recordaba.

FlashBack.

Todo pareció ir a cámara lenta. Mi vista se deslizó hacia sus labios, finos y entreabiertos. Podía sentir su aliento chocar contra mi rostro, y olía todavía a chocolate. Me pregunté si el mío olería igual. Y me pregunté cómo demonios podía estar pensando en mi aliento cuando, al alzar de nuevo la vista, Cullen me estaba mirando con esos grandes, verdes y brillantes ojos.

Entonces se inclinó, y me besó.

Cerré los ojos sin pensarlo. Sus labios acariciaron lentamente los míos, suavemente, esperando mi reacción. Entonces dejé de sentirlos y un pequeño quejido salió de mi boca.

Pero volvieron, y otra vez, y otra. Sus labios se encontraban con los míos, saboreándome. Sin darme cuenta, comencé a responder y moví los labios contra los suyos. Sentí su mano acariciando mi mejilla y pasando a mi nuca para mantenerme en mi lugar.

Cullen se acercó hasta juntar nuestros cuerpos, sin despegar nunca sus labios de los míos. ¿Quién necesitaba separarse cuando se podía respirar tranquilamente por la nariz? Y en lo único en lo que yo podía pensar era en su boca sobre la mía, en los suaves que eran sus labios y en lo bien que él sabía.

No quería que terminase nunca.

Pero entonces abrí los ojos y vi el rostro de Cullen, besándome, con los ojos cerrados.

Y fue ahí cuando le empujé y salí corriendo.

FinFlashBlack.

¿Lo mejor para que una relación se joda? Esperar a que el otro te bese, pegarle, y huir despavorida como alma que lleva el diablo.

Bien hecho, Bella.

.

.

.

No sabría decir cuanto tiempo estuve andando. Podrían haber sido minutos o horas. La realidad había dejado de tener sentido y yo miraba fijamente a mis pies, siempre caminando hacia delante, mientras se hacía cada vez más de noche. Hasta que la oscuridad se hizo tan profunda que dejé de ver mis pies y, para variar, tropecé con la nada y caí al suelo.

Maldije en voz alta al sentir el familiar dolor en mi trasero, mezclado con la fría humedad de la hierba que crecía a los lados de la carretera.

Dejé caer con brusquedad mi mochila y mi guitarra mientras me cruzaba de piernas, sentada en medio de la oscuridad en ninguna parte. Perfecto, Bella, pensé, con ganas de golpearme a mí misma al darme cuenta de que estaba perdida.

Suspiré y me dije que nada podía ir peor. Pero intenté no pensarlo con demasiado entusiasmo porque eso es lo que se decía en las películas antes de que algo malo pasara. Así que decidí que lo mejor que podía hacer ahora era tranquilizarme y mantener la cabeza fría. Y como aún sentía los labios de Cullen sobre los míos, aquello iba a ser una tarea difícil.

Inspira, espira, inspira, espira... Bien, podía hacer eso. Seguí respirando como nos habían enseñado en la clase de yoga a la que iba con Rosalie, consciente de que los latidos de mi corazón disminuían de ritmo y que mis músculos comenzaban a relajarse. Paso uno, completado.

Siguiente paso: encontrar a Cullen. Le había prometido que no le iba a dejar tirado en la cuneta y yo siempre cumplía con mis promesas. Y además, tenía que hablar con él. Quizá disculparme por pegarle.

Escuché un ruido detrás de mí y una mano se posó en mi hombro. Grité, recordando todas aquellas películas de miedo que había visto con Rosalie y con Jasper los domingos por la noche y lancé el codo hacia atrás tan fuerte como pude.

Una maldición y la figura se dobló en dos y cayó al suelo. Mierda.

-¡Edward! ¿Estás bien? -exclamé con preocupación.Él parecía no dar movido su cuerpo.

-Me golpeaste -acusó con voz estrangulada.

-Me asustaste -repliqué, quizá un poco más brusca de lo que pretendía-. Lo siento, fue un auto reflejo.

Cullen gimió desde el suelo, su cabeza cayendo hacia un lado. No distinguía bien sus rasgos, pero incluso en la oscuridad podía ver su pelo color bronce. Un repentino alivio me invadió, y protegida por la oscuridad sonreí, agradecida de que él estuviese bien y estuviese conmigo. Paso dos, completado. Ha sido sorprendentemente fácil.

-¿Puedes moverte?

-Creo que sí. Golpeas realmente fuerte cuando quieres, Swan.

-Gracias.

-Y ya me golpeaste dos veces en menos de media hora.

Se revolvió un poco en el suelo, intentando encontrar una postura mejor. Yo fruncí el ceño y me limité a encogerme de hombros, a pesar de que él no me viese.

-Sí... sobre eso, creo que tenemos que hablar.

Cullen se congeló en su sitio, debido quizá al tono tan serio de mi voz. No pretendía que sonase así, en realidad.

Se levantó rápidamente con una mueca de dolor y me agarró por los hombros. Sus ojos verdes parecían arder con urgencia e intensidad. Era increíble cómo brillaban a pesar de ser tan de noche.

-Yo, Bella, yo... Lo siento, siento lo que pasó antes -dijo rápidamente, balbuceando.

Auch. Eso dolió. Alcé las cejas, pero no me dejó decir nada.

-Está bien, no me arrepiento para nada -rectificó, y aunque intenté no hacerlo, no pude evitar sonreír. Mi ego de repente se vio por las nubes. ¡Céntrate, Bella!-. Pero te dije que esperaría y no lo hice, así que siento eso. Sí, siento no haber esperado. Pero no te enfades, por favor.

Huh, ¿cuándo había acabado Cullen suplicando para que yo no me enfadara? Espera, ¿yo tenía que estar enfadada por algo? Él seguía mirándome, aguardando a que contestase.

-Cullen, no estoy enfadada -respondí, rodando los ojos.

-¿Ah, no?

-¡No!

Él parpadeó, confundido.

-Pero dijiste...

-Sí -suspiré-. Tenemos que hablar.

-Eso nunca es bueno.

Abrí la boca para rebatirle, pero callé. Tenía razón.

-Es solo que yo... -comencé, pero me paré a mí misma. Tenía que pensar bien lo que iba a decir.

¿Y qué mierda vas a decir? Huh, quizá debería empezar por eso.

Cullen seguía esperando, quieto delante de mí, con las manos sobre mis hombros. Bajé la vista hacia mi regazo y tragué saliva. ¿En serio? ¿Te pones ahora nerviosa por hablar con él? Sí, mierda, estaba nerviosa de verdad. Limpié el sudor de mis manos en los vaqueros y me aclaré la garganta.

-Es solo que hay aún cosas que no sabes de mí, cosas no buenas. Cosas que quiero contarte pero que me dan miedo -confesé en un susurro-. Cosas de mi pasado. Y ya sé que crees saberlas, y ya sé que puede que parezca una tontería, pero necesito... -cogí una bocanada de aire-, necesito tiempo, no mucho más, porque mierda, de verdad me gustas, pero aún no, yo no...

Perdí el hilo de mi monólogo cuando me di cuenta de que había confesado que me gustaba en voz alta. Me sonrojé, y decidí seguir como si no hubiese pasado nada.

-Y no quiero precipitarme -dije en un susurro-. No quiero que esto se estropee, que acabe.

Esperé unos segundos que me parecieron eternos, pero Edward no respondió. Lentamente, alcé la vista para verle. Ésa fue mi perdición. Sus ojos parecían arder, y me vi a mí misma con la boca ligeramente abierta sin poder formar una oración coherente en mi cerebro. Eso era malo.

-Así que... -Cullen sonrió lentamente, sin despegar su mirada de la mía-. ¿Cosas malas, huh?

-Sep.

-Demonios, Swan, ¿atracaste un banco o algo así?

-¿Me ves capaz de atracar un banco? -pregunté, alzando las cejas.

-Oh, sí. A mano armada.

Rodé los ojos y me reí, porque sabía que él sólo estaba intentando aligerar el ambiente.

-No, no robé un banco -le aseguré.

-Es un alivio saberlo -bromeó, riendo. Le pegué un manotazo mientras no podía evitar sonreír.

-Eres un es-

Sus labios cortaron mi insulto. Abrí mucho los ojos mientras miraba fijamente sus iris verdes. Cullen se separó, y aquel beso duró simplemente un instante.

-No estropees el momento con tu sucia lengua, Swan -susurró.

-Estúpido -repliqué.

-Oh, voy a tener que castigarte por eso -bromeó, y sus ojos se deslizaron a mis labios.

Caca. Esto no era lo que tenía pensado que iba a suceder después de la anterior conversación, pero tampoco iba a ser yo quién lo parase.

¿Qué mierda te pasa, Swan? Que mi cuerpo ganaba sobre mi mente, eso pasaba.

Sin embargo, mientras Edward se inclinaba hacia mí de nuevo, vi a lo lejos dos pequeños puntos de luz que iban acercándose a gran velocidad. Un coche.

Jadeé, separándome de él y levantándome de un salto. ¡Un coche! Si conseguía que se detuviese podría llevarnos hasta la ciudad más cercana, y no tendríamos que dormir en la cuneta.

-¡Ey! -grité, poniéndome en medio de la carretera-. ¡Aquí!

-¡Swan! -chilló Edward frenético, mientras tiraba de mí de vuelta hacia un lado, casi tirándome al suelo.

-Eh, Cullen -me quejé-. ¿Qué mierda haces?

-¿Qué haces tú? No tienes reflectores, ese coche podría haberte atropellado sin darse cuenta.

Le lancé una mirada mortal, pero el maldito tenía razón. Así que los dos nos limitamos a agitar los brazos desde la cuneta, esperando a que aquel coche parase al vernos y no pensase que éramos dos psicópatas. Cuanto más se acercaba, más nerviosa me ponía. Nunca era buena idea dormir en medio de la nada, porque aunque nosotros no éramos psicópatas, nadie podía asegurarme que no había alguno por ahí suelto.

Pero por suerte, el coche paró.

Era un maldito deportivo de color rojo sangre. La ventanilla del conductor bajó y pudimos escuchar la música que salía de la radio. Highway to Hell, de AC/DC. ¿Era una especie de advertencia o una broma mala del destino? No pude darle muchas más vueltas, pues una cabeza rubia apareció de la nada.

-¡Hola, señorito músculos y señorita despeinada! ¿Necesitan ayuda?

¿Despeinada? ¿Yo? Pasé una mano por mi pelo y sí, estaba despeinado. Había sido culpa de Cullen, cuando me había besado. Dos veces.

-Hola -respondí, sonriendo dulcemente como cuando Renée me pillaba de pequeña cogiendo galletas de la despensa-. Sep, necesitamos ayuda.

-Nos dirigimos a Chicago -indicó aquella chica-. ¿Vosotros?

Me giré hacia Cullen, que parecía esconderse tímidamente detrás de mí. Nos encogimos de hombros al mismo tiempo.

-Dicen que Chicago está estupendo en esta época del año, ¿no?

-Cierto.

Volteé de nuevo hacia el coche.

-Pues Chicago será.

Y subimos.

Dentro olía a perfume. Fue lo primero que noté, porque me pareció que algo me golpeaba en el rostro. Varias veces. En los asientos de delante estaban dos chicas muy parecidas entre sí. Las dos rubias, con los ojos grises y vestidas como si fuesen a los premios Oscar.

-Mi nombre es Kate -se presentó la chica del asiento del conductor, la que había hablado con nosotros y la única que sonreía-. Y esta es mi prima, Lauren.

Se parecían mucho, pero podía notar una diferencia abismal entre ellas. Kate tenía un rostro dulce y agradable, y una sonrisa que iluminaba todo el coche. Lauren, por otro lado, tenía cara de caballo y los pechos más grandes que su cabeza.

-Yo soy Bella, y este es Cullen -nos presenté.

-Edward -corrigió él inmediatamente.

-Prefería señorito músculos -bromeó Kate, riendo.

-No lo repitas más veces, o terminará por creérselo -me burlé.

Cullen resopló en medio de las risas. Kate me guiñó un ojo desde su asiento, y yo sonreí, mientras que Lauren sólo tenía ojos para Edward y se recolocaba no muy sutilmente el escote.

Supe que tendría problemas con ella. Nadie toca lo que es mío.

.

.

.

Tardamos un día y medio en llegar a Chicago. Kate conducía como una auténtica lunática, pero me caía bien. Ella me recordaba de alguna manera a Rose y a Leah, aunque tenía mejor humor. Así que hice otra amistad en la carretera, que esperaba que durase para siempre.

No podría decir lo mismo de Lauren. Más bien podría decirse que había hecho otra enemiga en la carretera. Lauren era el tipo de persona que yo odiaba. Egoísta, ególatra, manipuladora e increíblemente rastrera, así era ella. Pero también era dulce, amable y generosa... cuando Cullen miraba.

Porque si había alguien por quien Lauren mostrase un poco de humanidad, era por los chicos guapos con los que quería enrollarse. Y Edward estaba ahora mismo en el puesto número uno.

Pero por supuesto, yo no iba a permitir que aquello sucediese. Por. Encima. De. Mi. Cadáver. Zorra. Ajá, era eso lo que pensaba cada vez que veía como Lauren le tocaba el brazo a Cullen a la vez que se reía por algo que él había dicho. Una tontería, porque Cullen no era tan gracioso.

Dejando de lado todas las absurdas maniobras que Lauren pensase utilizar, Edward se encontraba con tres chicas que no paraban de prestarle atención. Kate, porque le encantaba meterse con él y también echarle un vistazo de arriba a abajo, aunque mantenía las distancias; Lauren, porque intentaba llevárselo a la cama; Y yo, porque intentaba impedirlo. Mirándolo con perspectiva, y para divertimiento de Cullen, me comportaba como una cavernícola celosa.

Huh.

FlashBack

Después de unas dos horas en coche, y cuando el reloj marcaba la medianoche, Kate se decidió a parar en un hotel a descansar. Cullen y yo nos encontrábamos medio dormidos en el asiento trasero, y tuve que sacudirle varias veces para que dejara de babear encima de mí.

-¡Despierta! -gruñí-. Nos tenemos que bajar del coche.

-Cinco minutos más.

-¡Cullen!

Kate se rió mientras iba a recepción. Lauren, increíblemente rápido para la altura de los tacones que llevaba, abrió la puerta de atrás y se ofreció a cargar con Edward.

-Puedo yo -gruñí de nuevo, esta vez entrecerrando los ojos en su dirección con mirada asesina. Pero ella no se dio por aludida.

Pasé un brazo por la cintura de Cullen mientras este dormitaba apoyado en mí. Kate se acercó dando saltitos y me entregó una llave de habitación.

-Oh -exclamé-. ¿Cuanto es por noche?

-No te lo voy a decir -replicó ella-. Invito yo.

-¡Kate! -me quejé, resoplando para quitar algunos mechones de cabello que me caían delante de la cara-. No puedo aceptarlo.

-Sí puedes, y no se hable más -zanjó-. Tú y Edward dormiréis en una habitación, y yo y Lauren en la otra. He pedido camas separadas, ya que habéis dicho que no sois pareja.

Sentí como dos pares de ojos grises se clavaban en mí, y en mi brazo que todavía agarraba a Cullen por la cintura. Compuse mi mejor sonrisa, y respondí con sinceridad.

-No, no somos pareja.

Bueno, era verdad. Una verdad a medias, porque aunque no éramos pareja, tampoco se podía decir que éramos simplemente compañeros de clase. Pero no iba a explicarles lo complicado de nuestra relación, menos aún a Lauren que miraba a MI chico con ojos de loba. Cerda, gruñí en mi interior.

-Pues vamos -exclamó Kate, mientras se dirigía hacia el ascensor. La seguimos y logramos entrar antes de que las puertas se cerraran.

En cuanto llegamos a nuestras respectivas habitaciones, Lauren volvió a ofrecerse para ayudarme a "desvestir" a Edward.

-No creo que puedas tú sola -dijo inocentemente, con su increíble voz de gato atropellado.

-Tranquila, querida -sonreí-. Está acostumbrado a dormir con ropa normal. Sobrevivirá. Y no necesito ayuda para quitarle los zapatos.

Kate tuvo que llevarse a rastras a Lauren, mientras esta seguía argumentando que teníamos que desvestirle. Abrí la puerta de la habitación y encendí las luces. No era muy espaciosa, pero tenía dos camas, cuarto de baño, y había suficiente espacio para estirar las piernas.

Dejé a Cullen sobre una de las camas y le quité sus zapatos, tal y como había dicho. Estuve a punto de quitarle también la chaqueta, pero sería tentar a la suerte, así que sacudí la cabeza y fui al baño a darme una ducha y a lavarme los dientes.

Después de volver a parecer una persona corriente, me vestí con mi pijama y salí del baño. Allí, en medio de la habitación, estaba Lauren.

-¿Qué mierda estás haciendo aquí? -salté, con la toalla en mano lista para usarla como látigo. Había visto muchas películas de acción, sabía como hacerlo.

Ella saltó al oír mi voz y me miró otra vez con cara de inocencia.

-Lo siento, creí escuchar un ruido y la puerta estaba abierta.

-¡Fuera! -chillé.

Lauren me dedicó una mirada altanera antes de irse. La muy...

-Estás muy sexy cuando te enfadas, Swan -escuché la voz de Cullen, medio dormido, hablando desde dentro de las sábanas. No sabía cómo había conseguido meterse.

-Cállate -le espeté, lanzándole la toalla mojada.

-¡Eh!

Me dirigí hacia mi cama, me metí dentro y apagué las luces. La habitación quedó a oscuras y en silencio, solo roto por nuestras respiraciones. Intenté dormir, sin éxito. Cerré los ojos y luché contra las sábanas, que parecían enroscarse alrededor de mi cuerpo como un puñetero pulpo. Arg.

-¿Estás enfadada conmigo? -preguntó él, rompiendo el silencio.

-No -suspiré-. Ya te dije que no estaba enfadada contigo.

-Entonces, ¿estás enfadada con Lauren?

Resoplé y me puse boca arriba, mirando el techo desnudo.

-¿Por qué lo preguntas?

-La miras como si quisieses arrancarle el pelo -bromeó.

-No sería mala idea -murmuré yo por lo bajo, pensando como quedaría su cara de caballo sin la cabellera rubia.

Cullen se rió desde su cama, y no pude evitar sonreír.

-Bueno, ¿no crees que sin el pelo estaría menos guapa? -pregunté al aire, como quien no quiere la cosa. Pero por dentro aguanté la respiración mientras esperaba su respuesta.

No escuché nada, y eso me preocupó.

-¿Cullen? -demandé, y entonces sentí como alguien levantaba las sábanas y se metía en mi cama. Si no hubiese estado segura de que había cerrado la puerta con llave antes de acostarme, me habría puesto a gritar-. ¿Qué demonios haces?

-Acurrucarme -respondió él, pasando un brazo a mi alrededor y acercándome a su cuerpo. Respiré hondo, y su olor me tranquilizó, y pude sentir todo el cansancio acumulado del día.

-No respondiste a mi pregunta.

-Bueno, tu pregunta era una pequeña indirecta para saber si Lauren me parece guapa.

-Puede -repliqué, aunque lo suyo había sido una afirmación.

Cullen se rió entre dientes y sentí como besaba mi cabeza.

-Si te soy sincero, Swan... -respiró con teatralidad antes de seguir, susurrándome en la oreja-. Prefiero las morenas.

Cerré los ojos, ignorando el ardor de mis mejillas y la sonrisa que pugnaba por aparecer en mis labios.

-Bien, porque tiene una horrible cara de caballo.

-Sí, sí la tiene -se rió él, haciéndome cosquillas con su aliente. Solté un chillido y empecé a reírme yo también.

-Anda, a dormir -dije, golpeándole ligeramente en el pecho mientras me giraba para darle la espalda.

Pero sentí su mano agarrar suavemente mi rostro, y sus labios se posaron encima de los míos, sólo durante un segundo, para luego desaparecer en la oscuridad.

-Buenas noches, Swan -susurró él.

Y yo no encontré las palabras para responderle.

FinFlashBack

Había sido una buena noche. Pero ahora, treinta y dos horas después, nos encontrábamos en la enorme casa de los padres de Kate, que se encontraban fuera por trabajo. Así que teníamos una mansión para nosotros solos. ¿Y qué fue lo primero que dijo Kate cuando llegó a su casa y dejó las maletas en el suelo?

-¡Fiesta!

Y aquello, conociendo a Kate, no presagiaba nada bueno. Por lo menos para mí.

.

.


¡Hooola! :D Bien, primero de todo, quiero disculparme por este retraso de muchos meses (no quiero contarlos -.-) Fue horrible para mí, pero terminé los exámenes la semana pasada y aquí estoy :D Y el esfuerzo mereció la pena, saqué matrícula de honor en 2º de Bachiller y aprobé el B2 de Francés ^-^ con lo cual estoy muy contenta. Aún me queda por saber las notas de Selectividad, que saldrán hoy, pero espero aprobar también :D

Así que quería pedir disculpas, y sobre todo, agradecer vuestra paciencia y vuestra comprensión. No sería nada sin vosotros, y aunque este cap es cortito, prometo que el siguiente será más largo. Espero que disfruten con el cap :)

También quería agradecer a las personas que dejaron un review debido a mi nota del otro día, vuestro apoyo y vuestras palabras son inigualables para mí y lograron animarme y sacarme una gran sonrisa. Disculpen que no les responda, pero prefiero dejar enterrado lo que pasó y seguir adelante. Aún así, quiero que sepan que leí cada review.

Una última cosa que quería decir, es que Unstoppable llegó a los 587 reviews :D ¡Wow! Nunca imaginé que mi historia tendría tantos ^^ Desde la última vez fueron como 112 reviews o algo así. Así que sólo quería agradecerles a todos por vuestro gran apoyo a mi historia.

Ahora tengo que irme :( y no puedo responder a los reviews. Cuando vuelva los responderé, editaré el cap e intentaré contestar los máximos posibles (pues son muchos haha) Así que si alguien lee esto, puede volver después por si respondo a su review (siento el incordio :$)

Bien, responderé ahora los reviews:


hildiux: el pasado de Bella se sabrá más adelante, pero en el próximo cap se descubrirán más cosas. Sin embargo, espero resolverlo pronto. xoxo

: muchas gracias :) espero que te guste este cap!

Rebelde Bella: Rose y Jazz saldrán pronto, en unos cuantos caps más. Y mis otras historias las tuve también abandonadas por culpa de los exámenes :( Empezaré con ellas pronto, lo prometo.

Lore562: no tengo un tiempo fijo para actualizar, porque no trabajo bien con la presión xd Pero ahora que estoy de vacaciones, intentaré actualizar constantemente.

BlissVmpKr: jajaja, acertaste ;) Se ve que conoces bien a mi Bella!

yasmin-cullen: muchas gracias :) espero que te guste también este cap!

Cullen aka LizyVi: muchas gracias :D felicidades! yo también aprobé todos los exámenes, me queda por saber selectividad, pero espero que bien también ^^ hahaha i love you too 3

TheDC1809: hahaha (dios, eso fue hace mucho tiempo .) sep, una persona por twitter, creo recordar, dijo que mi fic le parecía aburrido, pero no pasa nada, es un comentario crítico que acepto.

TatiiSwan: muchas gracias :)

YessBarrios: siento mucho la espera ;(

darky1995: hahaha bienvenida a mi fic :) me encantaron tus reviews de cada cap, era emocionante ver como progresabas con la historia! xoxo

ALEXANDRACAST: sí, se juntarán emmet, alice, rosalie, jasper, bella y edward, todos juntitos hahaha me alegra de que te guste mi historia :)

antomirok: muchas gracias por recomendar esa canción, la amé! la intentaré poner en la historia en algún momento :D

Mystery-thief: hahaha me alegra de que te gustase :3 y gracias por tu pedazo review, lo amé! creo que volveré a poner a oasis, si el momento lo indique, porque yo también los amo ^^ ya, no hay muchas gallegas por aqui, es genial encontrar a gente de Galicia en Internet :D Bicos!

Nyx-88: muchas gracias :D de verdad intentaré subir otro cap en Hogar, dulce hogar. Es más, me pondré este finde con él .

Mili.p: nunca olvido a mis lectoras ;)

lunalunatica27: awwww :3 me encantó tu review, mil gracias! espero que te guste este cap ^^

Nessie: muchisimas gracias :D no pasa nada, yo también lo entiendo, los maestros nos asfixian hahaha

vanesscsb: muchas gracias :) intentaré actualizar pronto, lo prometo. Explico: Edward odia a su padre porque él le mete mucha presión para que sea médico, para que sea un hijo modélico y se comporte como él quiere, pero Edward no quiere lo mismo que Carlisle, por eso chocan tanto y se enfadan.

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Sin más, me despido, ¡hasta pronto! ;)

Besos,

JC.

PD: Mi beta dio el visto bueno al cap, pero no tuvo tiempo de darle una segunda correción, así que disculpen si hay faltas de ortografía :$

PD2: He vuelto a leer los reviews de las personas que contestaron a mi nota, y he vuelto a emocionarme, así que mil gracias de nuevo, sois los mejores, os quiero! 33