Ninguno de los personajes me pertenecen.
Pretending
Capitulo 25: Dejate amar
Es viernes, un viernes sin Quinn. Apenas llevaba la mitad de las clases, y se le había hecho eterno y ni medio día lleva sin la rubia. Pensar que faltaban días para verla la ponían de malas. Se encontraba caminando por el campus. La rubia estaba enojada, ya que no le contestaba ni mensajes, ni llamadas y eso aumentaba su mal humor. Su celular comenzó a sonar, lo saco rápidamente. Esa pequeña ilusión de encontrar la foto y el nombre en la pantalla de Quinn se esfumaron al ver el de Mónica. Acepto la llamada.
Hola – saludo un poco seria.
Hola Rachel! Como has estado? Si yo no te llamo te olvidas de mi! – exclamo Mónica efusivamente.
Lo siento Mónica, pero he estado algo ocupada, ya sabes el regreso a clases y ese tipo de cosas – contesto con el mismo tono. No tenia ánimos por el estado en el que se encontraba con su novia y porque aun no se sentía cómoda con Mónica. En Año Nuevo actuó "alegremente" por el estado en el que se encontraba, pero ahora era distinto.
No te preocupes, lo entiendo. En fin, no me has dicho como has estado? – murmuro un poco tensa.
Pues… - comenzó. Soltó un suspiro – Bien, nada nuevo y tú? – agrego.
Todo igual de aburrido por aquí en NY. Ya sabes cómo son aquí en el Colegio – respondió. Pasaron unos segundos, donde ninguna de las dos decía nada – No te noto muy convencida, te pasa algo? – pregunto rompiendo el silencio.
Problemas, pero seguro se solucionan, ya sabes cómo soy de dramática – contesto pasando una mano por su cabello.
Segura que no quieres contarme nada? Tal vez pueda ayudarte – se ofreció. Rachel arqueo una ceja y sonrió para sí misma. Ayudarla? Si en parte gracias a ella estaba peleada con Quinn, gracias a la inseguridad que creo en ella. – Rachel? – pregunto. Cerró los ojos para buscar un poco de tranquilidad, inhalo y exhalo con fuerza. No tenia que tomársela con Mónica. A pesar de todo estaba tratando de ser su amiga.
Problemas con Quinn – respondió llevando su mirada hacia el cielo y frunciendo sus labios.
Quinn? – pregunto
Si mi no…
Ah si ya, ya se quien es – interrumpió Monica bruscamente. Rachel frunció el ceño – Que paso con ella? Pelearon? – pregunto con amabilidad.
Algo asi, fue una pelea estúpida – respondió relajando el ceño.
Por que no hablas con ella? – sugirió.
No puedo, ni quiere – contesto. – De hecho esta de viaje, también por eso no hemos podido hablar – agrego.
De viaje? – pregunto.
Si, fue a un pequeño concurso de porristas y bueno…
Porristas? – pregunto burlona
Si, Quinn es la capitana – contesto bruscamente y con leve tono de molestia.
Wow, no sabia que te gustara ese tipo de gente – murmuro.
Y según tu, que tipo de gente es esa? – pregunto.
Arrogante y superficial – contesto firmemente. Rachel frunció el ceño molesta.
Quinn no es así, es totalmente diferente. No deberías dejarte llevar por lo que dice la demás gente. Ella es distinta – dijo molesta.
Ok Rachel, solo fue un comentario, tranquilízate – se defendió. Rachel tomo aire.
No me tomaste en un buen momento Mónica, lo siento. Quizá deberíamos de hablar en otro momento, no estoy bien y me enojo con facilidad. Me conoces. – explico.
No te preocupes Rach, luego hablamos. Soluciona las cosas, cuídate – contesto seria.
Igual tu, gracias por entenderlo. Cuídate – dijo
Estrella – comenzó. Rachel sintió un pequeño escalofrió. – Te quiero – susurro. Dicho esto corto la llamada. La castaña sacudió su cabeza y giro; debía dirigirse a sus clases, aun que no tuviera ni el mas mínimo animo, ni siquiera de hablar con sus amigos, que lo único que hacían era recordarle a la rubia.
Era Sábado por la noche. Estaba recostada sobre su cama, mirando fijamente el blanco techo de su habitación. Tomo su celular, marco el número de la rubia, pero una vez más la llamada era desviada. Se volteo bruscamente y soltó un puñetazo al colchón en modo de enojo.
No me dejas otra opción Quinn – murmuro entre dientes molesta. Busco el número de Santana, lo marco, espero 4 tonos. Cuando estaba a punto de colgar, la latina contesto. – No digas que soy yo! Se que esta frente a ti, por favor Santana! – pidió levantándose bruscamente de su cama.
Que quieres? – contesto bruscamente.
NECESITO hablar con ella y no contesta ninguna de mis llamadas! – exclamo caminando por su habitación.
Y como? – pregunto.
Dile que soy Tina, inventa algo, por favor Santana! – rogo. Pasaron unos segundos.
Tina! Hola! Como estas? – pregunto alegre. Rachel sonrió tontamente.
Extrañaba tu voz – murmuro aun sonriendo.
Rachel? Pero que…
No cuelgues Quinn! – interrumpió desesperada, pero era tarde. La rubia ya lo había hecho. Se dejo caer en su cama y comenzó a darle puñetazos. Estaba molesta con ella, con la rubia y con todo el mundo. No quería hablar con nadie. Necesitaba hablar con Quinn y lo único que hacia era ignorarla. Comenzó a llorar, pero no de tristeza, sino de frustración y enojo.
Domingo y aun no veria a la rubia. No quería, ni podía esperar, asi que tomo su celular y decidió mandar un mensaje a Santana.
Hoy regresan cierto? A que hora? - R
Pero que manera de joder enena! – S
Rodo los ojos al ver la respuesta de la latina.
Santana, podrías contestar mi mensaje? – R
Ya vamos en camino, llegamos despues del medio dia. Como a las 2. – S
Perfecto! Gracias! Sabes si su mama pasara por ella? – R
Vendra conmigo y mis padres, pasaremos a dejarla a su casa – S
Y si te pido un favor? – R
Las Cheerios llegaban al Colegio, donde sus respectivos padres las esperaban. Brittany, Santana y Quinn, bajaban juntas del autobús. Cada una paso por sus equipajes.
Ahí están mis padres! Vamos Santy! – exclamo Brittany
Te iras con Brittany? Pero tus papas no iban a llevarnos? – pregunto Quinn confundida.
Cambio de planes rubia – exclamo una voz detrás de ella. La reconoció, cerro los ojos tratando de tranqulizarse, esbozo una sonrisa, paso su lengua por sus labios, abrió los ojos y miro furiosa a Santana.
No me mires asi Quinn! Yo no quería, te lo juro! Pero esa enana hablo con Brittany y practicamente me obligaron! – exclamo defendiéndose.
Callate Lopez! No quiero que me dirigas nunca mas la palabra! – exclamo furiosa y señalándola con el dedo índice.
Pero…
Pero nada, ya no tenemos nada que hacer aquí, vámonos! – interrumpió Brittany tomándola del brazo – Nos vemos mañana chicas! – agrego despidiéndose con la mano. Ambas chicas quedaron solas. Quinn tomo su equipaje y comenzó a caminar.
Vamos Quinn! En serio harás eso? – pregunto Rachel yendo detrás de ella.
Mi casa no está lejos, puedo ir caminando – contesto siguiendo con su camino.
Por favor Quinn! No hagas esto mas grande! - pidió Rachel siguiéndola. Pero la rubia la ignoro y siguió con su camino. Rachel negó con la cabeza, dio media vuelta y comenzó a correr.
Pero que fácil te das por vencida – susurro Quinn furiosa al notar que la castaña ya no la seguía. Comenzó a caminar con rapidez. Se notaba que era domingo, la calles estaban desiertas, ningún carro, ningún taxi. – Maldito pueblo – murmuro. Solo se escuchaba el sonido de las ruedas de su maleta. El viento comenzó a soplar con fuerza, el cual era totalmente frio y es que estaban a mitad de Enero y es cuando el clima empeoraba.
Rubia, caminas muy rápido! – grito Rachel dentro de su auto, siguiéndola. – Anda, no ridícula y sube, tu casa esta lejos y lo sabes! - agrego, abriendo la puerta del copiloto, sin detener el auto.
No Rachel! Déjame tranquila, prefiero destrozarme los pies caminando que hablar contigo – exclamo Quinn deteniéndose, al igual que la castaña.
Sube, por favor! Mírate como estas, tu nariz y mejillas están rojas, por el frio. Anda amor, que seguro te enfermas! – exclamo. Quinn mordió su labio, dudando. No tenía otra opción, su casa aun se encontraba a gran distancia y el frio cada vez se sentía mas. Camino hacia el auto. La castaña se bajo y abrió la cajuela. – Dame eso – pidió señalando la pequeña maleta.
Lo hago porque no tengo otra opción que te quede claro – dijo Quinn poniéndose el cinturón de seguridad. Rachel encendió el auto, sin decir nada. Pasaron 10 minutos donde ninguna de las dos decía nada, hasta que la castaña estaciono el auto. – Pero qué diablos haces Rachel? Porque te detienes? – pregunto molesta.
No vamos a salir de aquí, hasta que llames a tu mama, le digas que llegaras mas tarde a tu casa y aceptes tomar un café conmigo – señalo la pequeña cafetería que se encontraba cerca - Para conversar como gente civilizada – agrego extendiéndole su celular. Quinn negó con la cabeza y trato de abrir el auto – Seguro de niños rubia, no puedes salir, así que o aceptas mi propuesta o nos quedamos aquí todo el día. Mientras nuestros padres seguramente nos buscaran por todo Ohio, llamando a miles de policías, interrogando a nuestros am…
Rachel no pudo continuar, porque Quinn se acerco y sin mas comenzó a besarla. Al principio no supo como reaccionar, la había tomado por sorpresa. Pero después, tomo las mejillas de la rubia y comenzó a besarla. No era un beso lento, ni tierno. Sino brusco, intenso, donde dejaban ver la frustración y necesidad que ambas traían consigo, la necesidad de sentirse. La rubia fue la encargada de romper con el momento y separándose bruscamente.
No creas que las cosas se han solucionado, necesitaba hacerlo – murmuro seria, tomando su celular y llevándolo a su oído. Rachel sonrió victoriosa, había quedado claro que la rubia no podía resistirse. Después de unos minutos ambas se encontraban bajando del auto y dirigiéndose hacia la cafetería.
Creo que será imposible tomarlo aquí dentro – dijo Rachel esquivando a las personas que se encontraban dentro – Vamos al auto? – pregunto, la rubia asintió con la cabeza.
Y bien? Te escucho – dijo la rubia, recargando su espalda en el auto.
Se que fui injusta contigo hace unos días, que debi entender tu amistad con Rebeca, como tu lo hiciste con Monica, tenias razon. Actue como una estúpida y espero que logres perdonarme, por que no me agrada estar asi contigo. No tienes una idea de lo mucho que te extrañe estos días, fueron eternos – dijo frente a ella, dando un sorbo a su café - Yo te amo y a veces, temo no ser lo suficiente para ti... – murmuro desviando su mirada. – Rebeca es mucho mas atractiva que yo y bueno, tu…
No digas tonterías Rachel, eres la mujer mas hermosa del mundo – dijo Quinn acercándose a la castaña. Dejo su café y el de su novia, arriba del auto y la tomo de ambas manos. La miro fijamente – No quiero volver a escuchar algo parecido porque esta vez si no volveré a hablarte – amenazo seria.
Pero..
Pero nada, es en serio Rachel. No tienes porque tener esa inseguridad. Yo te amo y solo quiero estar contigo. Te repito: Eres la mujer mas hermosa del mundo – dijo con una pequeña sonrisa.
Eres perfecta Quinn. Se supone que deberías estar furiosa conmigo y ve, solo buscas hacerme sentir bien. Es por todo esto que pienso lo que pienso. Tu puedes estar con cualquier persona, eres perfecta – dijo encogiéndose de hombros.
Se que hubo gente en el pasado que no supo valorarte, que te dejo por la primer cosa que se le cruzo. Pero para mi, eres la mujer perfecta. Eres hermosa, inteligente e increíblemente talentosa. Tus ojos son perfectos, tus labios, tu sonrisa, tu cuerpo. Sabes cuanta gente debe de tenerme envidia? Miles! – exclamo arqueando las cejas, la soltó y tomo sus mejillas – Yo no te voy abandonar, nunca. Siempre estaré contigo y si me dejas, lo estaré toda la vida. Porque lo siento aquí – llevo una de sus manos a su corazón – Lo siento cada vez que me miras, que me hablas, que me abrazas, que me besas, se acelera y sabes? Yo digo que es de felicidad, es como si estuviera brincando de lo feliz que esta – continuo con una pequeña sonrisa y encogiéndose de hombros. Rachel sonrio – Te amo Rachel, te amo como nunca pensé que lo haría. Te amo desde el primer momento en que escuche tu voz. Y cuando te tuve en mis brazos, cuando hicimos el amor, cuando lo hice por primera vez, porque asi lo fue, entendí que solo una vez te entregas de esa forma, entendí que solo tienes un amor de tu vida y si, ese eres tu – agrego perdiéndose en la mirada de la castaña – No tienes por que sentir celos de nadie, no tienes porque ser insegura. Dejate amar Rachel, dejame amarte. Dejame enseñarte lo que es entregarse sin miedo. Por favor – susurro, mientras una lagrima recorría su mejilla – Olvidala, olvida lo que te hizo, no soy como ella, nunca te dejare, nunca. -
Rachel la rodeo por el cuello y la abrazo fuertemente.
Yo no siento nada por ella Quinn, yo se que te amo, que te amo con todo mi corazón, que estoy enamorada de ti. Perdóname por ser insegura, perdóname por pensar que podias llegar a ser como ella, que podias llegar a cambiarme por alguien mas. Soy una tonta, perdóname – murmuro entre lagrimas y aferrándose al cuello de la rubia. Esta comenzó acariciar su espalda delicadamente, tratando de calmarla.
Ain't no way for me to love you,
(No hay manera para mi amarte,)
if you won't let me.
(si no me lo permites.)
Quinn comenzaba a cantar en el oido de la castaña, con voz temblorosa
It ain't no way for me to give you all you need,
(No hay manera de que te dé todo lo que tú necesitas,)
if you won't let me give all of me.
(si no me dejas dar todo de mí.)
Stop trying to be someone you're not.
(Deja de tratar de ser alguien que no eres.)
And if you need me to love you, say, say you do
(Y si necesitas que te ame, dilo, dime que lo necesitas.)
Oh, then baby, baby, baby don't you know that
(Oh, entonces, bebé, bebé, bebé no sabes que)
I need you.
(Te necesito)
Rachel ya mas tranquila, se separo lentamente, la miro a los ojos y le dio un pequeño beso.
Te amo – murmuro.
Y yo a ti – contesto pegando su frente a la de la chica. – Todo bien entonces? Fuera inseguridad? – pregunto. La castaña asintió con la cabeza. – Te explicare lo que pasa con Rebeca, vale? – pregunto.
No Quinn, yo entendió si quieres hablarle, asi que no tienes que exlicarme nada amor, de verdad lo entiendo – contesto separándose poco a poco. – Por favor? – pregunto. La rubia asintió con la cabeza.
Olvidemos esa pelea tonta, si amor? – pregunto arqueando las cejas y pegándola a su cuerpo. La castaña no contesto, se acerco, rodeo su cuello y la beso. El cual fue tornándose cada vez, mas intenso, dejando entrar sus lenguas con desesperación. Rachel se separo lentamente. – Me debes algo amor – susurro sensualmente.
Hum.. Vamos – dijo separándose, tomo su café y rodeo el auto, se introdujo en el. La rubia la imito.
A donde vamos? – pregunto confundida. Rachel arranco el auto y comenzó a manejar, con un poco de velocidad.
Al Bosque Brush Creek, no estamos muy lejos – respondio con una pequeña sonrisa.
Para que? – pregunto aun mas confundida. Rachel rodo los ojos.
Espera y veras – respondió con una sonrisa traviesa. Bastaron 20 minutos, para que Rachel fuera adentrándose poco al bosque, el cual estaba totalmente solo. El clima no ayudaba, habia un poco de neblina, era domingo, asi que era comprensible y seguro. – Esperame – ordeno, quitándose el cinturón y bajando del auto. Quinn frunció el ceño, la siguió con la mirada y noto como su novia, ponía un parabrisas al frente y detras, que ayudaba a cubrir del sol, cosa que no habia en ese momento. Sonrio y pudo imaginar que era lo que planeaba Rachel. Noto como esta, se subia en la parte trasera y comenzaba a poner, ropa en las ventanas – No te importa? Tome un poco de tu ropa – murmuro. La rubia negó con la cabeza. Despues de unos minutos, las chicas se encontraban dentro, la diferencia era que Rachel, ya no ocupaba el lugar del piloto, sino se encontraba arriba de la rubia, recargando cada rodilla en el asiento, rodeando a la rubia con sus piernas. Paso sus brazos alrededor del cuello de esta.
No es muy arriesgado? – pregunto Quinn.
Preguntas demasiado – respondió Rachel. Sin mas, comenzó a besar a la rubia desesperadamente, introduciendo su lengua y recorriendo cada cm de la boca de Quinn, la cual soltaba un pequeño gemido. Comenzo a acariciar la espalda de la castaña, hasta bajar y depositar ambas manos en el trasero de esta. Rachel al sentirla, se excito aun mas y comenzó a desvestir a la rubia, quitándole poco a poco la sudadera.
Seria mas fácil, si tuvieras el uniforme de siempre – murmuro sobre sus labios. Quinn sonrio y volvió a besar los labios de su chica. Rachel logro desnudar la parte de arriba de su novia. Comenzo acariciar sus senos desesperada.
Tienes prisa amor? – pregunto Quinn, mientras besaba el cuello de la castaña.
No sabes cuanto te extrañe – respondió pasando sus dedos por el cabello de su novia. Quinn subió sus manos, levantando la ropa de la castaña, la cual hizo todo mas fácil y se despojo de su ropa rápidamente. Sin pensarlo dos veces, la rubia beso los senos de su chica, pasando su lengua lentamente. Rachel erguía su cuerpo, mientras gemia mordiendo su labio. Quinn totalmente excitada, comenzó a desabrochar el pantalón de Rachel, lo bajo un poco, dejando al descubierto la pequeña ropa interior.
Te he dicho que me encanta tu cuerpo? – murmuro la rubia volviendo a posar ambas manos en el trasero de la castaña, lo apretó ligeramente, haciendo que soltara un gemido.
Y yo te he dicho que hablas demasiado? – pregunto metiendo su mano bajo el pants de la rubia, para despues pasarla por debajo de su ropa interior. Fue tocando poco a poco la intimidad de la chica, hasta llegar a su clítoris, el cual comenzó a frotarlo. Quinn comenzó a respirar rápidamente, producto de la excitación – Juntas – pidio. La rubia asintió, metiendo sus dedos bajo la ropa interior de su chica. Imito a la castaña. Frotando el clítoris de esta. Rachel bajo aun mas, metió dos de sus dedos, lo cual hizo gemir fuertemente a la rubia, esta la imito. Las dos comenzaron a mover sus dedos, mientras gemían por igual. Trataban de besarse, pero tanta era la excitación y la necesidad de soltar gemidos, que apenas si rosaban sus labios y lenguas.
Rachel detenia su auto frente a casa de la rubia, la cual quitaba el cinturón de seguridad, se acerco a la castaña y dejo un suave beso.
No pensé que fueras asi amor – susurro divertida.
Quinn! No hagas esos comentarios! – exclamo sonrojada.
Por que? Si te ves tan sexy de esa forma – respondió. Rachel se acerco a su oído.
Esa solo fue un pequeña introducción – susurro con voz sensual – Mis padres se van de viaje en un par de semanas, tal vez podamos quedar… - comento. Quinn abrió los ojos sorprendida, trago saliva.
En- En serio? – pregunto incrédula, Rachel solto una carcajada y asintió con la cabeza. – Apartir de hoy contare los días, para que llegue ese momento – agrego.
Ok Fabray, ahora andando, tu mama debe estar esperándote – dijo quitando su cinturón de seguridad. Quinn asintió y ambas bajaron del auto, la rubia bajaba su maleta, cuando sintió los brazos de su novia rodearle su cintura. – Sabes? – pregunto. – Ahora entiendo lo que decían – agrego.
Decian? – pregunto.
Si. Lo mejor de las reconciliaciones, es el sexo – murmuro dando un pequeño beso en el cuello de la rubia.
Entonces… Supongo que deberíamos pelear un poquito mas – contesto dando vuelta.
Algo asi – respondió divertida.
Eres sexymente tonta – comento, acariciando su mejilla.
Y tu hermosamente sexy! – respondió Rachel, dando un delicado beso – Paso por ti mañana? – pregunto.
Si amor. Te amo y gracias por el momento – dijo con una pequeña sonrisa divertida.
Igual amor, gracias por perdonarme – contesto dando otro beso, pero este se torno por mas de 5 segundos. Ambas se despidieron con la mano.
Espero que les haya gustado el capitulo, gracias por los reviews! Y disculpen las faltas de ortografía, pero no me ha dado tiempo de revisarlo!
Cancion: Ain't no way – Glee Cast (Mercedes-Amber)
