Hola chicas, ¡feliz año! aquí les traigo el siguiente capítulo. No es mucho, pero también subiré otro. El próximo promete y mucho. Un beso y gracias :D
Capítulo 25: Fin de año.
La tarde restante fue rápida. Ayudé a colocar un par de guirnaldas con ayuda de la varita. El conserje, el señor Filch me observaba molesto. Se había pasado toda la mañana junto al joven Malfoy para colocar un par de metros del gran salón comedor. En cambio, yo no tardé mucho para hacer lo mismo.
…
Faltaban pocos minutos para la reunión y Hermione iba de camino al despacho del Director. Llegó a la puerta, el águila la dejó pasar y subió las escaleras.
Llamó a la puerta.
. Adelante.
Abrió de una la puerta. El despacho parecía desértico, solamente Fawkes era visible desde lejos, medio desplumado y cabizbajo. Tenía mala pinta, pero no la sorprendió.
Cerró la puerta con cuidado y se acercó al escritorio. La silla crujió y de ella se levantó un anciano, más conocido como Albus Dumbledore. Con sus gafas de media luna y su melena la observaba en silencio.
Le hizo señas para sentarse en una de las sillas libres. Aceptó su invitación y así lo hizo.
. Buenas Tardes, señorita Granger. ¿Qué tal le han ido estas vacaciones?
. Buenas Tardes, Director. Bueno, no han estado mal…
. Me han informado que…
No pudo terminar la frase, pero igualmente no hacía falta. Ya sabía cómo la acabaría. Alguien llamó a la puerta y el anciano le mandó pasar.
. Adelante.
La puerta se abrió y Severus Snape entró al despacho con prisa.
. Recibí su nota, Director. Intenté llegar antes, pero no pude…
Dejó de hablar cuando vio a la joven Granger.
Ella lo observó desde su asiento. Se alegró de verle de nuevo. No pudo retener su alegría al escuchar su voz.
El Director al percatarse de la situación carraspeó con fuerza. Parpadeó un par de veces y volvió a sentarse correctamente.
. Bien, siéntese Snape.
. Gracias Director.
Dicho esto se sentó en el único sitio que quedaba libre, al lado de Hermione. La miró fijamente.
. Buenas tardes, señorita Granger.
Se puso nerviosa, no debía sentirse así, pero había pasado mucho tiempo.
. Buenas tardes, profesor Snape.
Dumbledore empezó la conversación.
. Bien, ¿por dónde iba?, sí… ya me acuerdo. Señorita Granger, la profesora McGonagall me contó sobre su accidente la semana pasada.
Snape no sabía de aquello y miró a Granger y después al director.
. ¿Accidente?, ¿Qué accidente?
. La señorita Granger, aquí presente.- dijo señalándola.- Tuvo un accidente. Lo que pasó es que cayó al frío hielo, patinando se alejó más de lo normal y casi no lo cuenta…
. Bueno, yo no lo veo así. Pero, no lo miremos en negativo, este accidente me ha ayudado para hacer las paces con Malfoy.
Snape arqueó una ceja asombrado.
. ¿Las paces?, ¿Qué ha conseguido?
. Pues, la verdad no mucho. Solo que digamos que es mi sombra…
Dumbledore aplaudió con ganas.
. A eso me refería Severus. La señorita Granger lo ha conseguido. Ahora debe seguir con el plan, sino todo podría torcerse.
. ¿Y qué le pareció a sus amigos, su nueva amistad?
Snape dio donde más me dolía. Ganarse la amistad de Malfoy no había acabado como ella quería. Harry, Ronald y Ginny se habían distanciado mucho, desde que supieron que él la salvó del accidente y que ella estaba a solas con él en el Colegio… las visitas se redujeron poco a poco.
. No les gustó.
Miró el suelo, no quería mirarle.
Después de un leve silencio.
. Bueno, señorita Granger. Gracias por su visita. Ahora si me deja, debo hablar en privado con el profesor Snape. Más tarde la veremos. Sí, Severus. Debemos ir a la fiesta.
. Adiós. Hasta la noche.
Ambos hombres se despidieron de Granger y ella salió de allí pensativa.
…..
Había visto a Severus. Su corazón palpitaba a mil. No había sido un buen encuentro, por su parte. Haciéndola rabiar, pero qué más da. Ya aprendió a no creerse todo lo que decía.
La figura de Dumbledore le intimidaba y más después de lo ocurrido al principio de trimestre.
…
En la Madriguera, toda la familia adornaba la casa con alegría. El trío ayudaba en el jardín.
Ginny observaba como su hermano recogía las hojas con unos movimientos de varita.
Harry, por su parte. Terminó de colocar un gran abeto en la entrada de la puerta.
. Aquí falta Hermione… chicos, no podemos hacerle esto.
Ginny hablaba mientras terminaba las tareas.
. Ginny, otra vez no, por favor. Ella mismo lo decidió. No voy a dejar que ponga en peligro la Orden.
. No pienses así. Hermione es mayorcita para diferenciar una cosa de la otra.
. Es la verdad hermanita.- Ron hablaba con odio.- primero fue el murciélago, ahora Malfoy. No me sorprendería convertida en …
. ¡Ron!, no quiero escuchar más... es nuestra amiga. Si vosotros no vais a hablar con ella, lo haré yo. No permitiré darle la espalda. Ella siempre ha estado apoyándonos en todo.
. Haz lo que quieras Gin, no te vamos a suplicar.
Ginny volvió a la casa para escribirle una carta a su amiga.
….
Faltaba poco para la cena de fin de año.
Después de salir del despacho del Director. La joven rebuscó en su baúl para encontrar un conjunto adecuado para esa noche.
Solo un vestido se salvaba, pero aun así no se ilusionó del todo.
Un estruendo la asustó. Una gran lechuza parda se chocó contra la ventana y con ello partió el cristal de esta.
Cristales por todos lados y la lechuza intacta. De sus garras salía un gran paquete y al lado un pergamino.
Le dio un par de chuches a la lechuza que al verlas se contentó.
El siguiente paso fue coger la carta. La abrió y vió que era la letra de Ginny.
Querida Hermione,
Siento lo ocurrido. No sé cómo pedirte para que me perdones.
Los chicos no entran en razón, pero ya sabes como son. Dales tiempo, tarde o temprano lo entenderán.
Sé que hoy te extrañaré demasiado, deseo que empieces con buen pie este año que llega con prisas.
Un abrazo,
P.D: Espero que te guste el detalle.
Ginny
Hermione abrió el paquete y se quedó sorprendida.
. Ginny…
Con la carta venía un vestido de color rosa mosqueta, con escote de palabra de honor, el acabado del vestido hacia formas de pétalos de rosas y en la parte del escote tenía un poco de brillo.
Era muy bonito.
Hermione no se lo pensó dos veces y fue a probárselo. Le quedaba como un guante, los zapatos era fáciles de conseguir.
