''Cuando logras vencerte en un duelo, ahí descubres que tan fuerte eres.''- Poppy la Herrera.

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La caída de Noxus.

Capítulo 24: La determinación de la Herrera.

Las tres leyes del soldado Demaciano:

Un soldado no puede herir a un ciudadano y/o compañero bajo ninguna circunstancia.

El soldado debe defender a un ciudadano de cualquier amenaza, aun si entra en conflicto con la primera Ley.

Un soldado tiene que defender su vida aun si esto entra en conflicto con las primeras dos leyes.

-Vamos Poppy, ¿Qué sucede? ¿Eres tan débil como para enfrentarme?- Dijo aquella persona.

-…- La Herrera se encontraba en estado de Shock al ver a la persona frente a ella, no podía mover un dedo.

-Poppy yo me encargo, no tienes por que hacerlo.- Andrew había dado palabra mientras veía preocupada a su mejor amiga, el tenia apoyado su mano en su hombro.

-¡No! ¡La única que le pondrá fin a esto, voy a hacer yo! ¡Larguense!- Le solto el agarre y lo miro determinada. -No lo conocen tanto como yo…-

Sus amigos quedaron viéndola con atención.

-Despues de todo…- Hizo una pausa.

"-Xin-zhao y yo siempre estuvimos juntos en la Academia de Demacia.- "

/Un tiempo atrás/ Ojos de Poppy/

-Muy bien soldados, escuchen con atención, si alguien es capaz de decirme las primeras tres leyes que nos representan, sera digno de llamarse soldado de Demacia. ¿Quién se ofrece?- Dijo el Capitan de las fuerzas armadas mientras tenia ambas manos puestas en la espalda.

-¡Yo tengo la respuesta señor!- Levante la mano tanto como pude.

-¡Gritelo Fuerte entonces!-

-¡Las primeras tres leyes del soldado Demaciano son: Jamas dañar a un compañero y/o ciudadano bajo ninguna circunstancia; el soldado debe defender al ciudadano de cualquier amenaza, aun si este entra en conflicto con la primera ley y un soldado debe defender su vida aun si esto significa que debe entrar en conflicto con las primeras dos leyes, señor!- Estaba parada con firmeza mientras gritaba las tres leyes, tan fuerte como pudiera.

¡De eso estoy hablando maldita sea! ¡¿No les da vergüenza que una pequeña bola de pelos sepa mas que ustedes, MANGA DE TERMOS!? ¡Dan vergüenza! ¡Capitana Poppy!-

-¡Ordene señor!- Me tomo por sorpresa que me haya llamado Capitana.

-¡Hágalos correr a este menudo par de monos! ¡A partir de ahora serás llamada Capitana! ¡¿Estamos?!-

-¡Estamos señor!- Dije con firmeza y con el pecho sacándolo hacia afuera.

Y asi había empezado mi tarea como la Capitana de las fuerzas de Demacia, un rango bastante alto para alguien que entro hace un par de meses atrás como una simple soldado Yordle de la ya destruida Bandle.

La ejecución de las tareas a los soldados fue dura, pero ellos supieron entender por que tenia que actuar de aquella forma; o al menos eso creo.

-Oye, no tenias por que ser tan dura con nosotros, apenas si terminábamos de acostumbrarnos a algo ya empezabas con otra cosa.- Dijo Xin zhao en el vestidor mientras nos estábamos cambiando para salir.

-Perdon si fue asi, pero no tenia opción, el Capitan me estaba supervisando.- Habia terminado de ponerme el sosten y mientras hablaba, me estaba poniendo la remera.

-Lo se- lo se, no te preocupes orejuda, si fuera por mi, también te hubiera hecho ejecutar de esa manera.- Decía Xin- Zhao mientras se ponía su pantalón y preparaba sus cosas en su bolso. -¿Estas lista para zarpar?-

-…- Me estaba poniendo las sandalias a la vez que me ponía las coletas en el pelo. -¡Lista!-

Me hizo una seña con la cabeza para que prosigamos a la salida del vestidor. Miraba por detrás mio a aquel cambiador mientras hacia una mueca de confusión, mire a Xin-Zhao y noto que lo estaba viendo:

-Aun sigo sin creer que nos hayan hecho cambiar con los masculinos, quiero decir, desde que llegue aquí para entrenar en las fuerzas siempre nos hacían cambiar a las Femeninas con los Masculinos, ¿No te parece loco?- Decia mientras miraba con la misma mueca anterior a Xin-Zhao, el se limito a encoger los hombros.

-No tiene nada de malo, y no por que me encante ver chicas desnudas lo cual es natural hacer eso cuando sé es hombre o mujer, pero gracias a ello nos hacen gente recta y educada. Pensa que en otras naciones los soldados se estupidizan ni bien encuentran al enemigo con algo provocativo o desnudos, lo cual causa una muerte instantánea.- Xin zhao tiene la costumbre de mover las manos mientras explica algo, es algo muy particular de él. –Ademas, no te veo quejándote mientras ves a los fortachones de tu grupo desnudos.-

-Ahora no, ya que se me volvió muy común ver miembros masculinos, pero en su momento era estar tapándome casi todo el tiempo los ojos y al mismo tiempo estar tapándome.- Aquello lo recordé con vergüenza, ya que fue la primera vez que nos hacían cambiar junto a los hombres.

Xin-Zhao rie a carcajadas por lo que dije: -¡Aun me acuerdo lo roja que estabas aquella vez, parecías un tomate!-

Hice puchero ante el comentario y le di un golpe en las nueces lo que hizo que se tirara al suelo mientras se agarraba sus partes, sus ojos parecían que se le iban a salir de sus cuencas por el golpazo que le propine. Segui caminando hasta que me encontré con el Capitan, el estaba con las manos atrás de su espalda como siempre, vestia con su ropa de salida y en cuanto se percato de quien era sonrio:

-¡Poppy! ¡¿Cómo te encuentras?!- No parecía el Capitan en si, demasiado agradable para mi gusto.

-¡Muy bien señor! ¡¿En que lo puedo ayudar señor?!- Me habia puesto firme y con la voz en el cielo le gritaba con energía.

El me miro sorprendido y a la vez arqueo una ceja: -Poppy, puedes formar en descanso, es el horario de salida.-

-¿Ordene señor?- Estaba confundida.

-Estamos en el horario de salida Poppy, aquí afuera soy amigo de todos, asi que despreocúpate. Es mas, estaba por salir con Garen y Lux a tomar unas Sidras, ¿Quieres unirte?- Apunto con su pulgar por detrás suyo, fije la mirada y efectivamente, se encontraban la famosa Luxanna Crownguard Y Garen Crownguard hablando entre si.

Mi sueño siempre fue tener un autógrafo de los dos hermanos Crownguard, mas que nada por las hazañas que hicieron durante esta Guerra, tenia la oportunidad frente a mis ojos de pedírselas pero… Tenia a un Xin-Zhao atrás mio que estaba sufriendo el puñetazo en sus baterías, lo cual me hizo reflexionar:

-Seria un honor para a mi señor, pero no me gustaría dejar a mi compañero Xin-Zhao solo, por lo que me temo, tendre que negarme a su invitación.-

Aquello lo tomo con sorpresa, lo pensó por un momento y después asintio con comprensión:

-Es una lastima, pero si es lo que tu quieres, por mi esta bien. En fin, tengo que irme, te deseo suerte mañana Capitana.- Dijo yéndose hacia los dos hermanos.

-Gracias señor… Espere, ¡¿Qué?! ¡¿A que se refiere con eso señor?! ¡Señor!-

El término por desaparecer junto con los dos guerreros, aquello no supe a que se refería, hasta que… Bueno, llego el dia de mañana, habíamos estado formando en la plaza principal de la Academia cuando recibimos la noticia de uno de los superiores… Al parecer el Capitan se habia ido en una misión de rescate junto con los dos hermanos Garen Crownguard y Luxanna Crownguard para salvar al Principe de Demacia Jarvan IV. Pero aquello solo fue la punta del Iceberg, lo que vino después del anuncio fue la ultima orden que dio el Capitan antes que partiera:

"La soldado Poppy tomara mi cargo durante mi ausencia, y se la ascenderá automáticamente el rango de Capitana. Dejo puesto en sus manos mi confianza y sabiduría para liderar al próximo orgulloso batallón de Demacia, administrando todo lo anterior dado y todo lo nuevo que pueda surgir. Ella sabrá como proceder y sabrá como actuar."

Con eso dicho, oficialmente, puedo llamarme Capitana de nuestro batallón. Aquella ultima orden del Capitan sirvió para sembrar dudas y polémica dentro de nuestro escuadrón, Xin-Zhao apoyaba la idea de que fuera Capitana, más que nada por todo lo que he aprendido y le enseñaba a la par, y después estaban algunos de mis compañeros que no estaban de acuerdo con que fuera Capitana.

Yo ante todo esto, solo podía decir, "¿Por qué?" ¿Por qué no otra persona? ¿Por qué no alguien que sabe mas como dirigir que yo? ¿Por qué no alguien con la sabiduría y experiencia necesarias para cargar con un ejército completo? ¿Por qué yo?

Xin-Zhao, ante toda esta situación, apoyo su mano en mi hombro y sonreía, a la vez que decía: "La determinación es uno de tus puntos fuertes, no pelees sin ello."

/Presente/

Las tres leyes del soldado Demaciano:

Un soldado no puede herir a un ciudadano y/o compañero bajo ninguna circunstancia.

El soldado debe defender a un ciudadano de cualquier amenaza, aun si entra en conflicto con la primera Ley.

Un soldado tiene que defender su vida aun si esto entra en conflicto con las primeras dos leyes.

Me reí ante un pequeño recuerdo mientras tenía mi martillo apoyado en el suelo, Xin-Zhao, quien se encontraba a unos metros de mí, me miro con curiosidad a la vez que sonreía malévolamente:

-¿Qué es tan gracioso?-

-Nada en especial…- Mire a mi hombro y como si se tratara de su mano que está siendo apoyada en el mismo, lo agarre con ternura. –Recuerdo que me dijiste una vez, "La determinación es uno de tus puntos fuertes, no pelees sin ello", apoyaste tu mano en mi hombro y yo la agarre con ternura.-

-¿Y qué pasa con ello?- Puso su lanza en el frente y se puso en posición de pelea.

-Aquel agarre lo sentí como si fuera un abrazo, un abrazo que me dio fuerzas para lidiar con los soldados que no querían que fuera una Capitana.- Rei con unas pequeñas lagrimas cayendo por mi rostro al mismo tiempo que Xin estaba cargando contra a mi. –Que mal que no tenga ese abrazo ahora mismo para lidiar contigo.-

-¡Yo no soy el Xin-Zhao que conoces!- Al decir esto, empezo a gritar mientras cargaba contra mi.

Yo seguía mirando mi hombro y lo agarraba pensando que estaba su mano allí, en cuanto estuvo lo suficiente cerca de mi gire por detrás de mi hombro recibiendo a la par, un corte en la mejilla izquierda mientras que Xin-Zhao siguió cargando hasta detenerse a unos metros de mi; lo suficiente como para analizar bien sus rasgos faciales.

No era el Xin que yo conozco, parecía sacado de un laboratorio, un laboratorio donde hacen experimentos humanos para volverlos unos robots super soldados. Eso era mi compañero, un super soldado robotico mitad hombre mitad maquina, algunas de sus partes fueron reemplazadas con tornillos y acero resistente a los golpes y cortaduras. Su colita de pelo seguía destacando igual que siempre, pero el seguía siendo otra persona, otra persona con deseos de matarme, otra persona a la que me cuesta considerar… Mi enemigo.

La atmosfera se habia tornado pesada y oscura, la tensión iba creciendo conforme nuestra respiración iba siendo escuchada, una respiración tensa y concisa; ante mis ojos se encontraba mi objetivo al cual tengo que eliminar, mi objetivo parecía mi mejor amigo de la Academia, pero no lo era, aunque me cuesta aceptarlo.

El me miraba con aquella maliciosa sonrisa, aquella misma sonrisa que puso cuando nos hicieron enfrentar en la Academia, lo recuerdo muy bien y podía sentir como si estuviera atrapado dentro de aquel recuerdo; todo el campo de batalla parecía transformarse en la arena de la Academia progresivamente.

Mi respiración era mas pesada y mas profunda, mi corazón bombeaba con fuerza, mi martillo y escudo se encontraban en lo alto, y aunque temblaba como una hoja, tenia un sensación en todo el cuerpo, era como si la sangre estuviera hirviendo como fuego en el yunque. Todos los recuerdos que tuve de la pelea con Xin-Zhao parecían estar cobrando vida, al igual que toda la arena, la euforia de mis compañeros al animar mas la emoción del combate, los silbidos, los abucheos todo se estaba volviendo real y lo podía escuchar con claridad.

-¿Atrapada en un sueño Poppy?- Me decía Xin-Zhao, que habia recuperado sus rasgos faciales al igual que su piel humana.

-Un sueño no, una pesadilla.- Decia mientras lo miraba seriamente mientras un rastro largo de lagrimas estaba cayendo por mi rostro.

El empezo a atacar mientras me defendia con mi escudo y mi martillo al mismo tiempo, habían veces que esquivaba haciendo uso del cuerpo y la flexibilidad que logre obtener con el paso de los años, contraatacaba cada vez que me protegía de un golpe, pero era defendido por el hábil lancero. Era una lucha de constante cambio de posiciones de lucha, movimiento y esquivadas cada intercambio de combate era mas preciso y mortal que el otro, y todo con tal de vencer al oponente contrario. Podia escuchar la voz del Capitan gritándome que le asestara un golpe, a mis compañeros que me abucheaban para que sea vencida y Xin-Zhao gritándome que lo golpeara sin piedad. Cada momento que pasaba era un rasguño que recibia por parte del lancero con su arma, mis contraataques no eran tan precisos por que eran mortales, tan mortales que podían romperle un hueso a mi mejor amigo y yo no quería hacer eso.

Logre asestarle un golpe, le rompi las costillas del lado izquierdo de su torso, el escupió sangre pero seguía luchando, firme y determinado, como si aquello no le importara; el Capitan me felicitaba, mis compañeros me llamaban monstruo y yo me sentía terrible.

-¿Te encuentras bien?- Dije mientras se me cortaba la voz por la tristeza y seguía peleando a la vez que defendía los ataques de mi oponente.

-¿Tan preocupada estas por tu oponente como para preguntar si esta bien?- Seguia atacando con aquella maliciosa sonrisa mientras defendia mis golpes a la par de contraatacar.

-Tu no eres mi oponente, eres mi mejor amigo.- Mi cara no tenia expresión, parecía que estaba muerta en vida.

-Yo ya no soy tu amigo.- Giro con su lanza en 360° grados rápidamente dejándome con la guardia baja y lanzándome lejos de él.

Aquello me dejo con una cortada grande en el pecho, si la armadura no hubiera estado en ese momento creo que habría sido mi fin. Estaba tendida en el suelo boca arriba mirando el sol, aquel sol de verano que iluminaba la arena de combate de la Academia, la veía sin ninguna expresión aparente, como dije antes, parecía un muerto en vida; como si me dejara llevar por lo que estuviera pasando o bien, como si hubiera muerto por dentro. Vi una silueta en mi campo de visión:

-¿Ya te rendiste soldado?- Dijo el Capitan, estaba extendiéndome la mano. –Te di una simple tarea y no eres capaz de hacerla, ¡Levántate!-

-Lo siento señor, pero se me es imposible atacar a un compañero. Una de las leyes dicta que no se puede atacar un compañero.- Lo miraba atentamente y con decepcion hacia mi persona.

-Se te está olvidando la Ley Nro. 3 soldado Poppy, ¿Quiere repasarlas de nuevo?- Dijo el Capitan mientras tenía sus manos puestas en su espalda.

Mire a la nada pensando en las tres primeras leyes, hice una mueca mientras lo hacia y las recordé a todas:

- Las tres leyes del soldado Demaciano: Un soldado no puede herir a un ciudadano y/o compañero bajo ninguna circunstancia. El soldado debe defender a un ciudadano de cualquier amenaza, aun si entra en conflicto con la primera Ley. Un soldado tiene que defender su vida aun si esto entra en conflicto con las primeras dos leyes.- Estaba mirando a la nada mientras iba diciendo en voz alta las primeras 3 leyes.

-Muy bien, ahora respóndame, ¿Por qué no esta cumpliendo la tercera Ley?- El seguía mirándome con las manos en puestas en su espalda.

-…- Lo mire a Xin-Zhao a lo lejos que parecía estar cargando contra a mi. –El es mi mejor amigo, señor.-

-Si el fuera tu mejor amigo no estaría peleando a muerte contigo.- Apoyo su mano en mi hombro. –Ademas, no puedes dejarte vencer aun cuando tienes compañeros que te apoyan.-

-Ellos no son mis compañeros, ellos solo son personas que me abuchean llamándome monstruo y Capitana inservible.- Xin-zhao se encontraba a unos metros de mi, seguía cargando con su lanza puesta en el frente mientras gritaba.

-…- Apreto el agarre de mi hombro levemente. -¿Y entonces quienes son ellos?-

Mire por detrás mio, de entre toda la multitud, pude notar varias siluetas que estaban ovacionándome, llamando por mi nombre como si fuera lo mas importante para ellos; eran Andrew, Rumble, Tristana, Lulu, Heather y todos los demás. Me quede viéndolos como me ovacionaban, como me deseaban suerte, como aplaudían y silbaban para animarme.

Me sentí feliz, no, me siento feliz y agradecida de tenerlos, de poder conocerlos y hablar con ellos aun si algunas veces me encierro en la Herreria de mi casa trabajando en nuevas armas o sentada en la silla de la Direccion de mi Academia viendo a los reclutas entrenar, pelearse o ayudarse entre si. Ese es mi lugar, mi hogar, mi paraíso; y jamás lo cambiaria por nada.

-¿Ya dejaste de pelear contigo misma soldado Poppy?- Dijo el Capitan mientras seguía teniendo su mano apoyada en mi hombro.

-…- Lo mire atentamente, me refregué la cara con mi brazo y después sonreí con determinación a la vez que asentía. -¡Si señor!-

-Bien…- Saco su mano de mi hombro. –Oficialmente puedo decir, que recuperaste tu rango como Capitana de este orgulloso batallón. Ahora termina con lo que empezaste hace años.-

-¡Si señor!- Mire al frente a la vez que me puse en posición de combate.

Basto con que parpadeara una vez, para que todo el terreno, que alguna vez fue la arena de combate de la Academia se desvaneciera en un segundo y fuera reemplazado por el Coliseo al que fuimos metidos para derrotar a Darius. Aquel Xin-Zhao que fue, alguna vez, un ser humano amable y considerado con los demás, fue reemplazado con una persona mitad humana-mitad robot con arduos deseos de matar (de matarme) estuviera cargando contra mi con su lanza en el frente mientras gritaba.

En cuanto estuvo a unos centímetros de asestarme un golpe en el torso, use mi escudo para desviar su ataque haciendo que la lanza y el se fueran a mi costado izquierdo para que, rápidamente, diera un salto de 360° grados y llevara todo el peso y la energía de mi brazo al martillo para asestarle un golpe contundente en la cabeza, haciendo que caiga a unos pocos metros de mi con su lanza quedando boca arriba en el suelo y con algunos tornillos sueltos:

-¿Ahora si te pusiste enserio enana?-

-…- Me limite a responderle con una risa cortante que incitaba, violentamente, a seguir peleando.

Aquello funciono, ya que se levanto de manera hábil del suelo y se puso en posición de pelea con su lanza en el frente. Su mandibula estaba dislocada, tenia un trozo de metal sobresaliendo de su mejilla, su sangrado era leve, pero de haber sido una persona real, estaría muerto al instante o bien, con un terrible dolor; el parecía no sentir nada.

-De igual forma, aun si tus golpes me rompen todos los huesos, yo jamás me detendré. Soy prácticamente imparable.-

-Veremos si es asi.- Con una picardia en mi mirada movi el escudo de forma provocativa.

Ya habia dejado de pelear conmigo misma pero ahora me falta pelear con algo todavía peor…

-¡Voy a matarte maldita rubia estúpida!- Comenzamos de nuevo a pelear.

-Cuando nos conocimos tal vez era una maldita rubia estúpida…- Defendía sus ataques y contraatacaba efectivamente rompiendo, progresivamente, el acero pesado que tenia en su pecho. –Pero termine siendo algo mejor que solo una maldita rubia estúpida… Termine siendo una Capitana, una encargada de una Academia que construí con mis propias manos y una orgullosa Tía.-

Volvi a contraatacar tirándolo al suelo con el escudo para terminar con contundente golpe en el pecho, haciendo que el acero se rompiera por completo haciendo que los tornillos que lo contenían fueran lanzados por los aires junto con los trozos; deje caer el arma al suelo en cuanto logre recuperar compostura. Como lo supuse desde un principio, aquel acero que se encontraba en su pecho antes de destruirlo, no era mas que una simple armadura que lo protegía de su aparente punto débil. Al estar su pecho al descubierto descubri que tiene un vidrio en el centro, casi igual al que tenia Sion cuando lo enfrentamos en el campamento hace mucho tiempo, en ella no se encontraba su corazón, pero si una nebulosa roja que rodeaba todo el centro del vidrio y que brillaba con mucha intensidad como si fuera de un rubi o un cristal.

-¿Sabes que aprendi hoy Xin?- Lo miraba con una leve sonrisa.

-…- El decidió no responder.

-Cuando logras vencerte en un duelo, ahí descubres que tan fuerte eres.- Mire a mi pecho mientras apoyaba mi mano en ella y lo apretaba con fuerza. –Gracias a ti descubri que tan fuerte pude llegar a ser, lo único que me falta es enterrar el pasado…-

Lo mire con una sonrisa: -Tu eres ese pasado que quiero enterrar Xin.-

Agarre mi arma del suelo, la movi levemente hacia los costados para recuperar la flexibilidad que tenia antes de tirarla al suelo y después la prepare para dar el golpe final:

-Hasta siempre amigo mio, fuiste un gran compañero y un gran apoyo en los días de la Academia.-

El se encontraba mirando el cielo, sonrio mientras iba cerrando los ojos lentamente y como si estuviera aceptando su destino, respiro tranquila y profundamente diciendo contento: –Hasta siempre amiga mia.-

Sonrei ante ello mientras me temblaban los brazos y me caia un rastro largo de lagrimas, y después de un momento… *Crush* el ruido del vidrio rompiéndose al igual que el del cristal que se encontraba en el centro del pecho.

No hubo sangre de por medio, pero su cuerpo termino de desmaterializarse en una nubosidad roja hasta desaparecer junto con el cuerpo. Agarre mi bolso de salida y empece a caminar hasta la entrada de la Arena de la Academia:

-¡Poppy! ¡¿A dónde se cree que va?! ¡Aun no ha terminado su trabajo!- Dijo el Capitan mientras tenia ambas manos puestas en su cintura.

-Lo siento señor, yo ya termine mi trabajo hace mucho tiempo.- Mis compañeros abrían paso mientras pasaba entre ellos, sonreían y algunos me miraban sorprendidos.

*Llamenme monstruo, llámenme Capitana inservible, llámenme como quieran. Mi trabajo termino aquí.* Pensaba mientras iba llegando a la entrada de la Arena.

-¡Les encargo el resto amigos!- Decia con la mano puesta en el aire en forma de despedida.

Mis compañeros iban desapareciendo a medida que pasaba entre ellos, la Arena se iba transformando, nuevamente, en el Coliseo a donde estábamos peleando para derrotar a Darius.

*¿Cuáles son las primeras 3 leyes del soldado Demaciano Capitana Poppy?* Escuche la voz del Capitan en mi cabeza.

Sonrei ante ello y dije en voz alta: -Las tres leyes del soldado Demaciano: Un soldado no puede herir a un ciudadano y/o compañero bajo ninguna circunstancia. El soldado debe defender a un ciudadano de cualquier amenaza, aun si entra en conflicto con la primera Ley. Un soldado tiene que defender su vida aun si esto entra en conflicto con las primeras dos leyes.- Seguia caminando con el Martillo en el hombro y el escudo en la otra mano.

*¿Cuál es la 4rta Ley Capitana Poppy?*

-Nunca olvidar para quien peleamos.- Respondi con una clara sonrisa en mi rostro.

Despues de haberlo dicho, me desvaneci en el suelo por el cansancio del combate. Podia ver la salida del Coliseo al frente mio mientras se volvia cada vez mas apagado e imposible de ver.

Cerre completamente mis ojos con una sonrisa puesta en mi rostro.

Fin del capitulo 24.

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