Fresas con crema

Es de noche y Seiki con la ropa ninja que usa del diario va caminando por las oscuras calles. Hoy empezó su turno de noche y junto con demás miembros del escuadrón está patrullando, se separaron para abarcar más zonas, ya que los que están de turno de noche son pocos, y sabe que es cuando más trabajo hay.

Seiki se detiene a la vez que Minato, mostrándose algo sorprendidos, yendo ambos por rumbos contrarios, el peli-azul va acompañado por una chica que rodea su brazo de forma melosa.

- ¡Sei-chan! –exclama animado, sonriéndole feliz.

Minato usa la ropa que normalmente lleva puesta como shinobi, consiste en un pantalón bombacho de color azul marino, una playera ceñida al cuerpo color amarilla, encima una chaqueta del mismo color que el pantalón, teniendo en ambos costados el símbolo Uzumaki, sus sandalias ninja son azules y su banda ninja la lleva en la frente.

La chica que lo acompaña alza la mirada mostrándose recelosa, hay oído los buenos amigos que son y eso no le gusta.

- Mina-chan. –Seiki se acerca al igual que él y le sonríe amigable. –no esperaba verte.

- Ni yo… normalmente no sales en la noche. –Minato se muestra divertido. –te presento a Rima-chan, una amiga. –Seiki le sonríe amigable, sabe qué tipo de miga es. –ella es Sei-chan mi mejor amiga.

- Un gusto. –Seiki hace una leve inclinación de forma respetuosa.

- Igualmente Uchiha-sama. –dice respetuosa, ante todo es un oficial e hija del comándate Uchiha.

- ¿Y que haces tan tarde? ¿Guardia de noche? Pensé esta semana te tocaba en el día. –Minato la mira curioso.

- Así era… oto-san me riño por llegar tan ebria y me vio lo del tatuaje, así que me cambio el turno como castigo.

- Me imagino. –Minato suelta la carcajada. –cuando oka-san me vio el tatuaje casi se desmaya y más al verme tirado en el estanque de la casa, pensó que estaba muerto. –Minato se rasca la nuca apenado.

- ¿Tienes un tatuaje, Minato-kun? –Rima lo mira admirada.

- Desde ayer sí. –Minato le sonríe amigable.

- ¡Quiero verlo! –exclama emocionada.

Seiki también se muestra curiosa, no recuerda donde se lo puso y que se puso.

- ¡Claro! –animado Minato se quita la chamarra y Rima se muerde el labio inferior al verle esos marcados brazos, el peli-azul se arremanga la playera mostrando en su brazo izquierdo un tatuaje de unos kanji que forman el nombre de Kairi.

Seiki se sorprendió y Minato se sonrojo un poco, olvido lo que era el tatuaje, solo quería presumirlo.

- ¿Quién es Kairi? –pregunta celosa.

- Una amiga. –Minato desvía la mirada, rascándose la mejilla derecha. –estábamos tan ebrios cuando no los hicimos que recuerdo que nos retamos Kairi y yo a tatuarnos nuestros nombres… ella se puso el mío en la espalda baja. –dice más nervioso por la mirada de la chica.

- ¡No me mientas, seguro te lo tatuaste porque te gusta!

- No, es una amiga. –le responde nervioso y sonrojándose más.

- ¡Idiota! –Rima le voltea el rostro de una bofetada.

- ¡Es enserio! –grita mirando por donde se fue, para después suspirar resignado, y a Seiki le resbala una gota de sudor en la nuca, no es la primera vez que una de sus amigas lo bota por andar mirando a otros lados, aunque esta vez el motivo fue diferente. – ¿Tu si me crees verdad? Kairi es muy linda, pero es mi amiga… nos tatuamos nuestros nombres por estar ebrios y retarnos en el momento, uno ebrio hace muchas cosas, como tu jamás te tatuarías…

- Te creo Mina-chan. –Seiki sonríe de forma forzada.

- ¿Enserio? –Seiki asintió y Minato se mostró feliz, solo ella le cree cuando dice la verdad. – ¿y tú que te tatuaste? –pregunta curioso.

- Un dragón. –Seiki desvía la mirada.

- ¡Genial! ¿Me lo enseñas?

- Está en la espalda, no te lo puedo enseñar. –le dice mirándolo seria.

- Entiendo. –dice deprimido. – ¿ya cenaste? –Seiki negó. – ¡te invito al Ichiraku!

- Lo haces solo porque tu cita te boto. –Seiki lo mira divertida.

- No, la verdad pensaba invitarte a que nos acompañaras, pero es mejor así… me divierto más contigo que con ellas. –Minato le sonríe amigable. –aunque estés de turno tienes tu hora para comer, así que vamos.

- No se… oto-san me castigo prohibiéndome salidas con amigos. –Seiki se muestra pensativa.

- Lo que no sabe no le hace daño… no se enterara. –Minato muestra una mueca traviesa.

- Espero que no… o sino me levanta más tiempo el castigo, aunque seguro ahorita está en casa con oka-san… por otro lado tengo hambre, si se entera podría decirle que fui a cenar y me tope a Mina-chan ahí –vamos. –Seiki le sonríe amigable y Minato se mostró animado.


De pie sobre un póster se ve la figura de un hombre que el sombrero de paja que lleva puesto le ensombrece media cara y la capa que lleva puesta le cubre de la nariz para abajo. Los ojos del hombre están puestos en el Ichiraku donde van saliendo Seiki y Minato riendo divertidos.


- ¡Estoy muy lleno! –exclama Minato de lo más complacido, sobándose la tripa.

- Yo también. –Seiki borra su sonrisa y mira hacia la cima del poste de luz, no viendo nada.

- ¿Qué pasa? –Minato la mira curioso.

- Nada. –Seiki lo voltea a ver mostrándose amigable. –aquí nos separamos, mi guardia es por este rumbo. –dice al llegar a la esquina, apuntando a la derecha. –y tú vas por el otro lado.

- No me gusta que te vayas sola y de noche. –le dice mostrando desconformidad.

- Se protegerme y no es la primera vez que lo hago. –Seiki le palmea el hombro. –anda vete que sino preocuparas a tu madre.

- Oka-san sabía que llegaría tarde, así que puedo acompañarte en tu guardia.

- No es necesario Mina-chan, además si me ven contigo y le dicen a oto-san me va a ir peor, sabes que estoy castigada.

- Bien… pero cuídate.

- Siempre lo hago. –Seiki le sonríe de oreja a oreja haciendo que sus ojos se cierren.

- ¡Nos vemos Sei-chan! –Minato alza su mano derecha y camina hacia la dirección donde está su casa.

Seiki agita su mano, cuando lo perdió de vista borra su sonrisa y comienza a caminar por el lado contrario, mirando de reojo hacia atrás.

- Así que es a mí. –Seiki frunce el ceño, no distingue quien es, pero sabe que la está siguiendo, aparece y desaparece siendo muy rápido para despistarla.

Seiki volteo todo su cuerpo a la vez que saca su espada que uso para detener a quien la sigue que la ataco con la espada, haciendo que ambos hagan fuerza. Seiki le dio un cabezazo en la barbilla, tumbándole el sombrero, pero con agilidad el hombre la tomo de la muñeca con la que sostiene la espada y la empujo contra la barda de madera, haciéndola cerrar los ojos, fue tan rápido y ágil que la tomó por sorpresa, ahora la aprisiona tomando con fuerza la muñeca con la que sostiene la espada y la amenaza con el filo de su espada rosándole el cuello.

- Eso me dolió… Sei-chan. –le dice en un tono burlón.

Seiki abre los ojos topándose con los negros de él que la miran de esa forma burlona, pudo haber crecido, haberse puesto mucho más guapo, sus facciones se marcaron más y se hicieron más varoniles, como su cuerpo creció y se hizo más tosco, pero reconocerá esos ojos y ese aroma donde sea.

- ¿Cómo recompensaras el golpe en mi barbilla? –le dice falsamente ofendido, pero ensancha los ojos ya que él había aflojado el agarre y ella se lanzó a él a la vez que deja caer sus espada, rodeándole el cuello con sus brazos.

- ¡Tatsuya! –exclama feliz, apretando el abrazo.

Tatsuya se sonrojo, no supo dónde poner las manos, ella tiene demasiadas curvas que recuerda antes no tenía, mucho menos tenia esas cosas acolchonadas que chocan en su torso que lo pusieron tieso como una tabla.

- Bienvenido. –Seiki esconde su rostro en su pecho.

- Estoy en casa. –Tatsuya sonríe levemente, al fin supo dónde poner sus manos, en la cintura de ella y sintió que ahí encajan perfectamente, y se sintió en casa, como tenía mucho tiempo sin sentirse.

Estuvieron abrazados un rato, disfrutando el contacto, incluso Tatsuya apoyo su adolorida barbilla en la cabeza de ella. Entonces Seiki como si se diera cuenta de lo que hizo se separa rápidamente.

- Lo siento, me deje llevar por la emoción. –dice rápidamente recogiendo su espada para que él no vea el sonrojo en sus mejillas.

Tatsuya desvía la mirada, no sabiendo que decir, de estar muy cómodo el ambiente se tornó incomodo de pronto.

- ¿Cuándo regresaste? –pregunta curiosa, alzando la mirada mientras se guarda la espalda, le sorprendió ver que está muy alto, mucho más que ella, antes le ganaba por media cabeza ahora lo hace por una y media.

- Acabo de llegar y te vi junto con Minato, así que quise asustarte. –Tatsuya la mira burlón.

- No me asustaste, me alertaste. –le responde divertida, empezando a caminar con él a la par, mientras él se acomoda la espada y el morral que carga.

- Debiste aparecer cuando Mina-chan estaba aquí, seguro grita de la emoción.

- Seguro empieza una pelea por idioteces, y ando cansado por el viaje, no tengo ganas de pelear contra él. –dice con fastidio, resoplando hacia arriba, moviendo con el aire su flequillo.

Seiki alza la mirada, su cabello está más largo y sigue igual de alborotado.

- ¿Qué? –Tatsuya la mira de reojo, notando como le mira la cabeza.

- ¡Tú sombrero, te lo tumbe! –dice rápidamente volteando su rostro a lado contrario, no sabe porque cojones está más nerviosa de lo normal.

- Déjalo ahí, fue un horrible regalo de Orochimaru… lo use porque hacía mucho sol en el camino, pero siendo de noche no lo necesito. –dice agitando una mano restándole importancia.

- ¿Y cómo te ha ido? –pregunta curiosa.

- Fatal… han sido los perores cinco años de mi vida. Vivir con ese par de viejos es asqueroso, lo único bueno que saque es que Orochimaru me enseño muchas cosas, me hice muy fuerte. –dice con arrogancia. –Y Tsunade curaba mis heridas ante cada pesado entrenamiento.

- Ansió ver que tan fuerte te has puesto. –Seiki le sonríe amigable y Tatsuya desvía la mirada, esa sonrisa lo está poniendo más nervioso que antes.

- Te sorprenderás. –dice con arrogancia. – ¿y tú? Seguro pasaste el examen chunnin… ¿ahora en que rango estas?

- Sigo en el rango de gennin. –Tatsuya se muestra sorprendido, no se cree que Isae le haya ganado. –no fui a las finales y perdí por no ir… nunca fue de mi interés eso, yo solo me convertí en ninja para poder pertenecer al escuadrón de policía, en ese sentido lo conseguí, pase las pruebas y estoy en el rango de capitán.

- ¿Segura que no es porque tu padre es el comandante? –pregunta burlón.

- No… me lo gane con mi esfuerzo. –Seiki lo mira con falsa indignación.

- Claro que sí. –Tatsuya mira al frente sonriendo con diversión, Seiki se sorprendió un poco, pocas veces lo vio sonreír así y mostrarse tan relajado, no pudo evitar quedársele viendo, casi embobada. – ¿tengo algo en la cara? No dejas de mirarme. –le dice incómodo.

- Es raro… has crecido mucho y has cambiado físicamente, déjame me acostumbro. –dice volteando su rostro a lado contrario ocultando su sonrojo.

- Tú también has cambiado mucho. –Tatsuya pasa su mirada por su cuerpo y paso saliva con dificultad volteando a otro lado todo sonrojado.

- Obvio… crecí.

- Mucho. –Tatsuya mira de reojo sus caderas cuando la seguía noto ese trasero que le dieron ganas de tocarlo, de apretarlo. –mierda se me pego lo pervertido del par de viejos y de Kakashi. –Tatsuya todo sonrojado deseo tirarse de un puente. – ¿Qué me cuentas de Minato? –aunque no le interese prefiere entretenerse con algo.

- Desde que gano la final de los exámenes chunnin se ha hecho muy popular entre las chicas, y desde hace un par de años las chicas lo siguen mucho. Y desde entonces anda con varias a la vez. –comenta divertida. –no ha presentado las pruebas para ser jounin porque dice que te está esperando para patearte el trasero.

- Que lo intente. –Tatsuya sonríe con arrogancia.

- Y lo hará. –Seiki ríe divertida al imaginárselos juntos, extraña eso.

Ahora fue Tatsuya quien se le quedo viendo algo embobado, y sonrojado, siempre le ha gustado como se ve cuando sonríe y ríe, bueno, desde que son equipo.


- ¿Qué tan difícil puede ser conseguir un antojo? Solo quería fresas con chocolate, bañadas con chocolate, rellenas de chocolate. –Yukina frunce el ceño estando sentada en uno de los sillones del departamento. –estúpido vago, ni para eso sirve. –murmura molesta.

La chica no ha cambiado en nada, pero al ser ya de noche lleva ropa que usa para dormir y su cabello esta trenzado de lado. Viste solo una playera masculina que le queda holgada y unos bóxer masculinos.

La puerta fue tocada haciendo que voltee a ella.

- No creo que sea el vago, ese sino tiene llaves entra por la ventana. –molesta se pone de pie, tiene antojo y cuando lo tiene todo la pone de malas.

Al abrir la puerta se topa con un pelinegro muy apuesto que se le hizo conocido y la mira sorprendido, baja su mirada y se sorprende más al verle ese vientre sobresalir.

- Adiós. –teniendo la frente sombreada de negro da media vuelta.


- ¿Cuándo se me ocurrió ser padre a mí? –Kakashi suspira con pesadez. – ¡ah, ya se! Fue cuando Tatsuya se fue, él es el culpable que se haga responsable… no sabía que tener un hijo conllevaba cumplir antojos a todas horas, Naruto y Sasuke debieron alertarme… y no solo eso, sufrir cambios constantes de humor, y Yukina nunca ha sido muy delicada que digamos… y todavía el pendejo de Naruto sale con que no he sufrido lo peor, y lo peor es que le creo.

Kakashi no ha cambiado en nada, mostrando lo anormal que es que se siga viendo igual a pesar de los años, comienza a sospecharse que le copeo la técnica a Tsunade.

Kakashi termina de subir las escaleras, doblando hacia donde está su departamento al momento que Tatsuya voltea para irse haciéndolos a ambos ensanchar los ojos.

- ¡Tatsuya/Kakashi! –exclaman a la vez sorprendidos.

- ¡Has regresado honney! –dice meloso Kakashi corriendo todo mariconado hacia él y Tatsuya lo recibe con un golpe en la cara, haciendo que desaparezca en una nube de humo.

- Yu-chan, aquí está tu antojo.

Tatsuya teniendo un tic nervioso en la ceja derecha, voltea, viendo a Kakashi entregarle una bolsa a Yukina que la recibe aun mostrando sorpresa al saber quién es el chico, es que creció mucho y ya es todo un hombre, no el niño que recuerda.

- Bienvenido Tatsuya. –Kakashi voltea sonriéndole amigable. –entremos, seguro estás cansado por el viaje.

Tatsuya lo mira serio y luego mira de reojo a Yukina, más específicamente su vientre para después cerrar los ojos y sonreír de forma seca, debió imaginarse que formaría su familia, de hecho ya se había tardado.

- Solo vine a saludarte… me retiro, es tarde.

- ¿Y a donde se supone que iras? –pregunta divertido. –dudo que tengas donde quedarte cuando apenas acabas de llegar y tu habitación sigue desocupada como prometí. –Tatsuya ensancha los ojos mostrando sorpresa y Kakashi regresa su atención a Yukina que le sonríe levemente. –saldré a platicar con Tatsuya… no tardo. –Kakashi se inclina y le da un beso sobre los labios, con la máscara de por medio.

- ¡No lleguen tarde! –Yukina amplía su sonrisa y Kakashi asintió, acariciándole el vientre a Tatsuya se le hizo tan raro verlo ser tierno con alguien.

- ¡Vamos! –Kakashi el sonríe de esa forma que le cierra el ojo y Tatsuya asintió.


Sentados en una banca del parque están Kakashi y Tatsuya, ambos con una lata de refresco en manos.

- Ya era hora de que formaras una familia, aunque pienso que tu hijo te llamara abuelo en vez de padre. –Tatsuya comienza a hablar mirándolo burlón de reojo.

- ¿Qué te pasa mocoso? Si estoy en la flor de mi juventud, le aguanto toda la noche a Yu-chan. –le dice indignado.

- Me sorprende que te haya amarrado, más que aún se te pare.

- Te has vuelto ingenioso con los insultos. –comenta divertido y orgulloso. –también me sorprendió, pero como Yu-chan me la puso difícil hasta para besarla ya cuando me di cuenta estaba enamorado de ella y viviendo juntos, y ahora viene en camino mi segundo hijo.

- ¿Embarazaste a otra? –Tatsuya lo mira como el desgraciado que es.

- Tatsuya… tienes que hacerte responsable de tu hermano menor. –Kakashi le sonríe amigable y Tatsuya lo mira sorprendido.

- Idiota. –Tatsuya no puedo evitar sonreír levemente y con sinceridad.

- ¿Sabes porque seguimos viviendo ahí y no hemos buscado algo más grande?... te estábamos esperando, tu habitación sigue igual… bueno, con algo de mugrero, pero dale las gracias a Pakkun que la ocupo un tiempo. –comenta con burla. –quería que cuando regresaras supieras donde encontrarme, ya que estas aquí nos ayudaras a buscar un lugar más grande para los cuatro.

- ¿No le importa a Yukina? –Tatsuya lo mira de reojo mostrándose serio.

- Para nada, ella ya sabe que tu venias en el paquete y lo acepto… es algo enojona y brusca pero es toda una monada, te agradara tenerla en casa. –asegura divertido. –tienes que pedirle a Seiki que te enseñe a ser buen hermano mayor.

- Lo haré. –comenta divertido, en cierta forma le emociona serlo y le da curiosidad.

- Por cierto ¿ya la viste? Se ha puesto muy guapa. –Kakashi forma con sus manos las curvas de una mujer.

- ¡Ya tienes mujer, deja de joder! –le grita molesto.

- Que este a dieta no significa que no vea el menú. –comenta burlón. –cuando la veas seguro quedas con el ojo abierto.

- Ya la vi. –le dice cortante, volteando su rostro a lado contrario para que no vea su sonrojo.

- ¿Por qué no me sorprende? –cometa insinuante. – ¿y? ¿Qué opinas?

- Se… se ha puesto muy guapa. –dice más sonrojado y teniendo su rostro volteado al otro lado.

- Pillín desvergonzado, mira que un niño ya no eres. –Kakashi le codea las costillas de forma insinuante.

- ¡Deja de joder! –le grita furioso.

- Tatsuya ya eres todo un hombre, me enorgullece verte. –Kakashi posa una mano en su cabeza y le revuelve más el cabello.

- Y a mí me alegra verte a ti. –Tatsuya lo mira de reojo y le dedica una pequeña y sincera sonrisa.

- Cuéntame cómo te fue con el pedófilo. –pregunta divertido.

- Fue un infierno. –a Tatsuya se le sombrea la frente de negro.

Tatsuya de doce años tiene la frente sombreada de negro, esta pálido y asustado de pie mirando a Orochimaru desnudo, dormido abrazando una almohada con un globo de moco saliendo de la nariz.

- Tatsuya-kun ven con papi, durmamos juntos. –murmura en sueños abrazando más fuerte la almohada.

- Sake, ven con mamá. –Tsunade abraza con fuerza la otra almohada vistiendo solo ropa interior.

- ¿Qué cojones hacen dormidos en la sala y semidesnudos? Lo peor es que es mi primer día con ellos y ya me quiero ir. –Tatsuya se contiene por no llorar.

De solo recordar su primer día ahí y que los demás fueron peores se estremeció. Y Kakashi ríe divertido al verle la cara, se imagina como le fue.

- Eso te ganas por irte con un pervertido. –comenta con diversión.

- ¡No molestes! ¡Al menos ese idiota sirvió de algo y me enseño muchas cosas, soy muy fuerte!

- ¿A costa de qué? –pregunta insinuante.

- ¡No me hizo nada, no lo deje! –exclama más furioso.

- Pero apuesto que no te cambiabas frente a él.

- ¡Deja de molestar!


Su antigua habitación huele a perro y esta desordenada, pero a Tatsuya en estos años jamás le agrado tanto una habitación como esta.

El pelinegro se quita la capa mostrando que viste una playera negra, ceñida y sin mangas, mostrando lo marcado de sus músculos y como en su brazo derecho tiene un tatuaje del yin-yang, en el izquierdo una enredadera de espinas de rosas en negro. Tatsuya se quita la playera y la avienta en la cama, dejando ver los cuadros en su vientre y lo ancho de su espalda y torso, como también en su espalda tiene tatuadas unas alas parecidas a las de un dragón negras, en la parte izquierda de su pecho se tatuó una cerradura antigua.

Tatsuya se quitó en cito y lo aventó a la cama junto su espada y estuche de armas, para después desabrocharse el pantalón, justo cuando la puerta se abre haciéndolo voltear sobresaltado, Orochimaru lo dejo traumado, siempre entraba sin avisar cuando se cambiaba, pero solo es Kakashi que lo mira sorprendido.

- Tatsuya. –lo llama mirándolo serio. –Te has puesto bien bueno, ¿cómo le hiciste condenado? –pregunta meloso y Tatsuya casi cae estilo anime. –no dudo que te hayas convertido en la manzana de la tentación de Orochy-pedofilo.

- ¡No molestes y toca antes de entrar! –le grita furioso.

- Tienes muchos tatuajes, no pensé que te gustaran. –comenta juguetón. –¿Cuándo te hiciste el primero?

- A los catorce. –responde indiferente.

- ¿Y cuál fue? –pregunta curioso.

Tatsuya baja la mirada a su pecho, viendo el que tiene en el lado izquierdo del pecho.

- ¡Qué romántico, tu primer tatuaje fue una cerradura! –exclama meloso y Tatsuya se sonrojo. – ¿acaso insinúas que se necesita llave para entrar a tu corazón? ¿O me dirás que alguien ya tiene la llave?

- Sigues siendo tan desesperante. –le dice entre dientes.

- Claro, no hay que perder el estilo. –Kakashi sonríe de forma socarrona. –anda dime si ya alguien tiene la llave. –chilla meloso.

- ¡Kakashi deja de molestarlo! –Yukina aparece atrás de él, dándole un zape, pero al ver a Tastuya semi-desnudo desencaja la mandíbula. -¡Joder, te has puesto bien bueno y los tatuajes te hacen ver sexy! –exclama muy sorprendida.

- ¡Tatsuya no le alborotes los calores a mi mujer! –Kakashi le tapa los ojos y lo mira con reproche. – ¡tapate desvergonzado exhibicionista! –le dice con reproche cuando aún con los ojos tapados Yukina silbo.

- ¡Dejen de molestar, yo estoy en mi habitación, ustedes que andan de cotillas! –exclama molesto, digna pareja de Kakashi, igual de desesperante que él.

- Solo lo mande a que te avise que hice algo para comer. –Yukina sonríe de forma socarrona. –seguro no has cenado… así que ponte algo de ropa y ven a cenar, deja de andar alborotándole la hormona a una embarazada, mira que le diré a Seiki lo descarado que eres.

- Si maldito infiel. –Kakashi lo mira con decepción. –y para que te bañes también cochino, seguro no te has duchado en todo el día.

A Tatsuya se le marca un tic nervioso en la ceja derecha, antes era insoportable aguantar a Kakashi, ahora con Yukina se le hace que será peor.

- Solo espero que el hijo que tengan no sea peor que esos dos juntos. –Tatsuya se estremeció de solo pensarlo.


Acostados en la cama, desnudos, acariciándose y besándose están Yukina y Kakashi, el peli-plata encima de ella pero sin llegar a aplastarla. Cabe mencionar que no trae puesta su máscara.

- Te vez muy feliz. –le comenta divertida cuando se rompió el beso por la falta de aire, dejando ver lo acelerada de la respiración de ambos y el sonrojo de sus mejillas.

- Lo estoy… Tatsuya regreso. –Kakashi sonríe ampliamente haciendo que sus ojos se cierren,

- Lo hizo y a tiempo para conocer a su hermano menor cuando nazca, incluso llego con cuatro meses de anticipación. –Yukina le acaricia el rostro, mostrándose enternecida al verlo tan contento.

- Yu-chan no es cómodo hablar de Tatsuya mientras pretendemos hacerlo… ¿acaso te excito verlo semi-desnudo que quieres recordarlo mientras estás conmigo? –Kakashi la mira como una mujer dolida que su esposo usa porno para excitarse con ella.

- Sí, es que es carne joven. –Yukina le sonríe de forma socarrona, pero jadea cuando él entra de pronto en ella.

- Anda… te mostrare lo que es carne madura. –una sonrisa socarrona adorna sus labios y comienza a mover sus caderas, haciendo que ella rodee con sus piernas sus caderas.

- Idiota. –le dice divertida y Kakashi mostrándose igual sella sus labios en una apasionado beso que ella respondió gustosa.


En una banca del parque se ve a Tatsuya sentado de forma desparramada, apoyando sus brazos en el respaldo de la banca. Tiene varios golpes en el rostro y en las partes visibles del cuerpo, además su ropa esta algo aterrada y se le ve cansado. El pelinegro lleva puesto un pantalón algo bombacho de color negro, sandalias ninja del mismo color, una playera color blanca que se le ciñe al cuerpo, no tiene mangas y el cuello es algo alto. Su banda ninja la lleva puesta en la frente.

Sentado a su lado esta Minato en la misma posición e igual de golpeado, cansado y aterrado, incluso tiene el labio partido.

- Vaya suerte la mía, toparme contigo cuando voy a buscar soya al mercado. –comenta Tatsuya con fastidio.

- ¿Andas de mandadero Tatsuya-kun? –pregunta meloso, mirándolo de reojo burlón.

- Yukina me mando ya que dijo que si va Kakashi la salsa no será para la comida sino para la cena. –Tatsuya resopla haciendo que el pelo sobre su frente se ondee.

- Eso que ni qué, pero para lo que duro nuestra pelea o mando a Kakashi-sensei o fue ella misma… seguro tu nueva mami te va a reñir cuando llegues. –Minato se muestra socarrón, dejando ver lo mucho que está disfrutando. –como extrañaba a este cabrón. –Minato se quiere reír a carcajadas.

- No molestes. –le dice con fastidio, aun así sus ojos muestran diversión, extrañaba esto.

- ¿Y que con esos tatuajes? –el peli azul apunta sus brazos mirándolos como si fueran mocos. – ¿te quieres hacer parecer el chico malo con ellos? –pregunta burlón.

- Jodete. –Tatsuya le alza el dedo medio de la mano derecha.

- Jodete tú. –Minato le alza el dedo medio de su mano derecha también. –yo también tengo uno y está más genial que los tuyos. –dice como niño presumiendo juguete.

- Eres tan infantil. –Tatsuya roda los ojos como si a él le importara que se tatuó también.

- ¡Ah! –exclama Minato mirando al frente. – ¡Es Kairi! –Tatsuya alza una de sus cejas al verlo demasiado emocionado, más de lo normal. – ¡Kairi! –le grita alzando su mano derecha y agitándola en un intento de llamar su atención.


Kairi que iba corriendo al ser llamada voltea, deteniéndose y se sorprende al ver a Minato, para después sonreír ampliamente y correr hacia donde esta él, pero en el camino su mirada se posó en el chico de alado.

- Jesús, María y José… ¿quién es ese bombón y porque se me hace jodidamente conocido? –Kairi pone expresión bobalicona, entonces a su mente paso la imagen de Tatsuya y ensancho los ojos. – ¡Tatsuya-kun!


- Kairi, que bueno que te veo… ¿podrías curar nuestras heridas? –pregunta meloso Minato cuando llego con ellos, pero al notar que su amiga mira a Tatsuya como idiota, o como si viera un fantasma no entendió porque le molesto. - ¿Otra vez se coló por Tatsuya? –el peli-azul entrecierra los ojos.

- ¡Ah! –al fin reacciona Kairi y apunta a Tatsuya que la mira como la loca que siempre ha sido. – ¡si eres Tatsuya-kun!

- ¿Enserio? Me vengo dando cuenta. –Tatsuya roda los ojos mostrándose fastidiado.

- Si, lo eres… sigues igual de pedante. –Kairi entrecierra los ojos hacia él y Minato soltó la carcajada, aunque sintiéndose aliviado al no verla colada por él, atribuye que le molesto porque no le gustaría enojarse con Tatsuya si lastima nuevamente a Kairi y no quiere que ella salga lastimada.

- Na, na, na Kairi… cúranos. –Minato la mira con inocencia, poniendo su mejor cara de niño bueno.

- ¿Nada más me llamaste por eso? –pregunta indignada. – ¡no es mi culpa que siempre te vayas a los golpes! ¡No soy tu médico personal! –le grita furiosa. – ¡tengo cosas más importantes que hacer que perder mi tiempo curándote las heridas! –Tatsuya hace mueca de fastidio, sigue tan gritona.

- También te llame para saludarte. –Minato sonríe como niño bueno.

- ¡No te creo! –Kairi se acerca a Tatsuya, dispuesta a curarlo y dejar al peli-azul así para hacerlo enojar, pero cuando intento acercar sus manos a su cara Tatsuya la detuvo de las muñecas mirándola molesto. – ¡solo planeo curarte! –le grita ofendida.

- ¡¿Y porque a él lo curaras antes que a mí?! –exclama Minato indignado.

- ¡Porque quiero! –chilla sacándole la lengua, pero regresa su mirada a Tatsuya cuando le suelta las muñecas con brusquedad.

- No necesito que me cures. –le dice cortante.

- Pero si estas todo golpeado. –Kairi lo mira incrédula.

- No es nada.

- Pedante amargado, todavía que te están haciendo el favor. –Minato lo mira molesto.

- ¡No quiero que me toque y ya! –les grita con fastidio, no es su culpa, necesita acostumbrarse al tacto de las personas, al de Tsunade se acostumbró a huevo, lo toqueteaba todos los días para curarlo de los entrenamientos, las demás veces que lo han curado sino es Sakura han sido otros médicos mientras él estaba inconsciente.

- ¡Ni que tuviera lepra! –Kairi le da un coscorrón en la nuca, sacándole otro chichón y Minato suelta la carcajada. – ¡no te burles! –grita mirando a Minato.

- ¡Me rió porque le pegaste! –dice rápidamente, dejando de reír y mirándola nervioso.

- Más te vale. –Kairi se acerca a él para curarlo.

Tatsuya tiene el ceño fruncido mientras se soba la nuca, no sabe cuándo le dio a esa mujer derecho de golpearlo. Furioso voltea para fulminarla con la mirada, pero alza ambas cejas al sentir un ambiente meloso.

- Enserio que no tienes remedio Minato, vivo curándote los golpes. –le dice con reproche.

- Son golpes de la vida. –dice heroico, relajándose al sentir el chakra de ella, adora la sensación por eso siempre quiere que lo haga ella.

- Son golpes que te das por pendejo.

Minato la mira ofendido, pero cuando sintió sus dedos en sus labios, curándoselo se le quedo viendo y ella se le quedo viendo a él, las miradas de ambos quedaron atrapadas.

Tatsuya quiso vomitar, verlos así es casi tan asqueroso como cuando vio al par de viejos follando. Se podría ir y dejarlos en su burbuja melosa, pero se la deben… así que se aclaró la garganta de forma exagerada haciendo que ambos reaccionen, se sonrojen y volteen a lado contrario donde esta él.

- ¡Listo! –exclama Kairi toda nerviosa.

- ¡Me siento nuevo y renovado! –exclama igual de nervioso para después reír de forma exagerada.

- Se ven tan idiotas… apenas está el agua para el marrano. –Tatsuya ríe entre dientes.

- ¿Y qué es eso tan importante que tenías que hacer y por lo que ibas tan apurada? –Minato mira curioso a Kairi, en un intento de romper el incómodo silencio que se instaló.

- ¡Es verdad! –exclama recordándolo. –y ustedes tienen que ayudarme. –ordena.

- Claro. –Minato le sonríe amigable, ella lo curo así que lo que menos puede hacer es ayudarla.

- N…

- ¡Iremos a salvar a Seiki! –interrumpe la negativa de Tatsuya mostrándose acongojada y Tatsuya frunce el ceño.

- ¿Salvarla de qué? –Minato se muestra preocupado.

- De la soledad y aburrimiento. –le responde con heroísmo y ambos varones caen estilo anime. –Sensei me contó que Uchiha-sama la castigo por llegar borracha y al verle el tatuaje ayer en la mañana que la encontró tirada en la sala noqueada por el alcohol.

Tatsuya ensancha los ojos, siente que le están hablando de otro a persona, la Seiki que conoce no haría esas cosas. En cuanto Minato asintió, su amiga se lo contó.

- De castigo no solo la mando al patrullaje de la noche, sino que la obligo a que en las mañanas cuide a Dai-chan y le prohibió salir con amigos… Me siento responsable porque yo casi la obligue a tomar en mi fiesta, sin contar que cuando la fuimos a dejar a su casa la dejamos en la puerta y no en su habitación, tal vez si la hubiéramos dejado ahí no se hubiera dormido en la sala y su padre no la habría descubierto.

Tatsuya entrecierra los ojos hacia esos dos, ya decía él que Seiki no haría eso por si sola.

- Eso sí… aunque ni nosotros podíamos mantenernos en pie, dudo que hayamos logrado llevarla a su habitación sin ser descubiertos. –Minato se soba la barbilla pensativo y Kairi cayó en cuanta de eso. – ¿y cómo planeas salvar de la soledad y aburrimiento a Sei-chan? –pregunta dramático pero mirándola con interés.

- Iré por Mangetsu e iré a casa de Seiki. Si Uchiha-sama me ve ahí o se entera sacare el pretexto de que solo estoy cuidando a mi pequeño hermano menor que quiso ir a jugar con su mejor amigo. –dice llevando una mano a su frente de forma dramática y a Tatsuya le resbala una gota de sudor en la nuca.

- Si su hermano menor es amigo de Daisuke no me dan ganas de conocerlo, ha de ser igual. –Tatsuya frunce el ceño, recuerda al mocoso y eso que solo tenía un año, no quiere imaginar cómo es ahora que está más grande.

- ¡Qué buena idea! –exclama Minato. –Yo iré por Kushina-chan y diré que la lleve a jugar con Dai-chan… aunque a mi padre le diré que la llevo por un helado, no sé porque no quiere que este cerca de Dai-chan, tal vez porque le da miedo que le contagie lo diablillo.

Kairi y Tatsuya tuvieron que admitir que eso suena lógico.

- ¡Aww…! Que mal Tatsuya, tú no tienes hermanito, ósea no tienes pretexto para ir a ver a Sei-cha y salvarla de su soledad y aburrimiento, aunque con lo aburrido que eres en vez de salvarla de eso la hundes más en su sufrimiento. –Minato mira con falsa lastima a Tatsuya.

- Tengo un hermano. –Tatsuya a una velocidad impresionante que no se vio su movimiento saco un papel rectangular de entre su ropa haciendo que los otros dos la miren curioso y casi caen estilo anime al ver la foto de una pansa de embarazo.

Si, al principio se le hizo lo más estúpido que Kakashi le diera esa foto alegando que debería tener una foto de su hermano menor, y solo es una foto de la pansa de Yukina, aun así el condenado lo obligo a guardarla en su estuche de armas, y ahora le dio uso.

- ¿Qué es eso? –Minato lo mira incrédulo.

- Mi hermano menor. –Tatsuya le sonríe de forma socarrona.

- Es solo es la pansa donde está tu hermano menor el cual aún es un feto. –le dice Kairi con firmeza y como si le enseñara clase de biología.

- ¿Es un qué? –Minato la mira curioso.

- Cuando seas grande te lo explico. –Kairi le palmea la cabeza.

- ¡Oye! –exclama ofendido y Tatsuya ríe entre dientes.


En la cocina están los tres hermanos Uchiha. Itachi y Seiki cocinando y Daisuke sentando en la silla quitándole las hojas a las fresas, su hermana dijo que le hará de postre fresas con crema si la ayudaba en la cocina y con esa condición haría lo que sea. Y Seiki lo puso ayudar porque manteniendo ocupado a Daisuke es la única manera para que no haga de las suyas.

La pelinegra no tiene tanto sueño ya que cuando llego de la guardia fue a entrenar con su padre, y cuando llego del entrenamiento con su padre y todos se fueron solo dejándola a ella y a Daisuke, el pelinegro menor aun no despertaba así que se fue a dormir con él para sentirlo por si se despierta y agradece que el canijo sea dormilón ya que despertó hasta las doce dejándola descansara a ella.

Al oírse el timbre de la puerta principal Seiki voltea hacia Daisuke.

- Ve a abrir Dai-chan. –le pide con amabilidad.

- ¡Si! –responde obediente, tiene que obedecer si no quiere perder su ración de postre, además como pela las fresas esta emocionado porque son muchas eso significa que comerá muchas.


- ¡Hola Dai-chan! –saluda Kairi cuando el pequeño abrió la puerta y Daisuke le sonrío de forma angelical.

- Hola. –le responde de lo más mono.

- ¡Eres tan lindo! –Kairi le pellizca melosa las mejillas y Daisuke amplía su sonrisa dejándose querer.

Tatsuya y Minato entrecierran los ojos hacia él, el primero al ver que no ha cambiado, el segundo al verlo siempre portarse así ante Kairi o cualquier chica.

- ¡Daisuke! –exclama enérgico Mangetsu cuando su hermana dejo de mimarlo y hace un saludo extraño con su amigo usando las manos.

- ¿Esta Itachi-kun? –pregunta emocionada Kushina adentrándose en la casa sin esperar respuesta.

Daisuke la dejo pasar sin decir nada, es una chica, las chicas son bienvenidas en su casa para él, pero al sentirse mirado voltea topándose con la mirada de los chicos y Daisuke los mira con desagrado haciéndolos entrecerrar los ojos. Jamás ha visto al de pelo negro pero siente que lo conoce y no le agrada, no solo por ser chico sino por algo más y no sabe que es.

- Te odio. –le nació decírselo y con infinito rencor.

- Ya somos dos. –Tatsuya lo mira altanero.

Kairi alza ambas cejas extrañada, Daisuke no es así o ella no lo ha visto ser así con las personas ya que cuando esta con ella es toda ternura. Y Minato se rió, es obvio que Tatsuya no sea del agrado de los niños es tan pedante, y ellos con solo verlo lo deben de odiar.


- ¡Itachi-kun!

El mencionado que acomodaba la mesa alza la mirada y se sorprende cuando Kushina se le echa encima, así que como pudo la cargo en el aire reaccionando rápido y por reflejo.

Seiki voltea curiosa y se sorprende al ver entrar a la cocina a Daisuke junto con los demás. El pelinegro se ve molesto, no le pudo negar la entrada a Kairi y los demás se colaron y al ver como Mangetsu mira a su hermana, embobado como siempre lo hace, le da un golpe en el estómago sacándole el aire.

Cuando la mirada de Seiki se topó con Tatsuya ambos se sonrieron, aunque viéndose ya de día y con más luz ambos se sonrojaron y Daisuke lo noto, eso no le gusto, su hermana no se sonroja con nadie y no entiende porque lo hizo con ese chico.

- ¡Venimos a salvarte de la soledad y aburrimiento! –exclaman animados Minato y Kairi, sorprendiendo más a Seiki, que después sonrío divertida.

- Llegaron en buen momento… la comida esta lista, así que vamos a comer. –les responde ampliando su sonrisa y Daisuke puso expresión de circunstancia, son muchos, comerá muy pocas fresas.

- Malditos colados. –Daisuke mira con rencor a los varones.


Terminaron de comer y todos los demás están en la sala mientras Itachi y Seiki preparan el postre y algo de té en la cocina.

- Tatsuya-nii ha crecido mucho, sino me dicen quien es no lo habría reconocido. –comenta divertido Itachi mientras acomoda los vasos de fresas con crema sobre una charola.

- Si. –Seiki sonríe levemente mientras sirve el té en las tazas.

- Pero sigue siendo el mismo. –Itachi sonríe feliz por eso y mira de reojo a su hermana. –siempre te está mirando. –comenta insinuante.

- ¿Enserio? –Seiki lo mira con interés e Itachi amplía su sonrisa.

- Lo hace y me gusta como lo hace. –los ojos de Itachi se cierran ante su sonrisa.

- ¿Por qué? ¿Cómo lo hace? –pregunta realmente curiosa.

- ¿Necesitan ayuda? –Kairi entra a la cocina mirándolos curiosa haciendo que el par de hermanos alcen la mirada.

- Si, gracias… ayuda a Itachi-chan a llevar el té. –le pide Seiki con amabilidad.

Kairi asintió y tomo la charola, ella junto con Itachi caminan hacia la salida de la cocina pero al ver que Seiki no los sigue la miran curiosos.

- ¿No vienes Seiki?

- De rato los alcanzo… lavare los platos.

- ¿No quieres postre nee-chan? –Itachi la mira curioso.

- No… coman ustedes.

- Te ayudo a lavarlos. –se ofrece Kairi. –solo dejo las fresas…

- No es necesario, mejor ayúdenme a vigilar a Dai-chan y Man-chan.

- Bueno, pero no tardes. –Kairi le sonríe amigable y la pelinegra le sonríe en respuesta.


Cuando llegaron con el postre Daisuke rápidamente se acercó para tomar la porción más grande y así lo hizo.

- ¿Y Sei-chan? –pregunta Minato mientras toma su porción.

- Esta lavando los platos, dijo que ahorita nos alcanza. –le responde Itachi sentándose en el suelo y Kushina al instante se sentó a su lado pasándole una porción de fresas. –gracias. –Itachi le sonríe amigable.

- De nada. –Kushina le sonríe ampliamente teniendo un adorable sonrojo en las mejillas.

- Lo hubiera dejado para después que se terminara el postre. –dice Minato para después meterse una cucharada con fresas en la boca.

- En vez que digas que lo hubiera dejado para después para que le ayudes. –Kairi lo mira con reproche, sentándose a su lado mientras toma su porción.

- ¡¿Y porque no te ofreciste a ayudarla tú?! –Minato la mira con reproche.

- Lo hice, pero ya sabes como es. –Kairi suspira resignada.

- Porque sé cómo es, es porque no me ofrecí. –Minato asintió dándose la razón y Kairi lo mira con ojos entrecerrados, no le cree.

Tatsuya toma la última porción que quedo mientras pasa su mirada en todos. Minato y Kairi metidos en una plática o discusión. Kushina platicando con Itachi que la escucha atento. Daisuke quitándole fresas a Mangetsu y este reclamándole.

Sabiendo que nadie le presta atención se fue a la cocina pero como nada pasa desapercibido para Daisuke este si lo vio de reojo y frunció el ceño.


- ¿Necesitas ayuda?

Seiki se sobresaltó, no lo sintió acercarse, eso es raro, siempre siente cuando las personas se acercan. Voltea sorprendida viendo a Tatsuya meterse a la boca la cuchara con fresas.

- Mejor come tus fresas. –le responde divertida.

- Eso hago. –Tatsuya pasa su lengua por sus labios quitando la crema de ellos.

Seiki no supo porque se le hizo agua la boca cuando lo vio hacer eso y se sonrojo levemente

- ¿Tienes calor? –Tatsuya se inclina levemente hacia ella, dejando sus rostros a un poco de distancia y mirándola curioso. –te has sonrojado mucho. –en verdad le da curiosidad eso, lleva haciéndolo mucho desde ayer, tal vez esta acalorada, ha estado haciendo mucho calor en Konoha, con este día que lleva ahí lo noto o tal vez es el cambio de clima del sonido a Konoha que hace que lo sienta más.

- De hecho… me siento algo acalorada. –le responde desviando la mirada. –Tatsuya me está poniendo más nerviosa que antes. –Seiki se muerde el labio inferior y Tatsuya se le antojo mordérselo también. –supongo tú también. –Seiki lo mira de reojo. –estas rojo y te has puesto así cada que te veo.

- No creo que sea por el calor. –Tatsuya se sonroja más. –es que hace más calor que en la aldea del sonido. –responde con simpleza a la vez que se endereza. –supongo que como tenemos la piel clara se nos nota mucho al acalorarnos. –comenta desviando la mirada.

- Supongo. –Seiki también desvía su mirada pero se sorprende y hace su rostro hacia atrás cuando una cuchara con fresas se puso frente a sus labios.

- Come. –le ordena.

- Son tuyas. –le dice frunciendo el ceño.

- Y quiero compartirte. –le dice frunciendo el ceño también. –es de mala educación rechazar algo que alguien te ofrece de buena manera. –le dice mirándola de forma penetrante.

Seiki quedó atrapada en su mirada y solo abrió la boca, Tatsuya metió la cuchara a la boca de ella sin apartar su mirada de la de ella, es como si se hubieran quedado sus ojos atrapados.

- ¡Nee-chan!

El chillido de Daisuke hace que ambos se sobresalten, Tatsuya soltó la cuchara como si quemara y Seiki se sacó la cuchara de la boca, para después limpiarse de los labios la crema, metiendo rápidamente la cuchara al vaso de Tatsuya, ambos sonrojados miran hacia donde esta Daisuke que corre hacia Seiki abrazándola de las piernas.

- ¡Nee-chan quiero más fresas! –Daisuke alza su cara mostrando un puchero y Tatsuya lo fulmina con la mirada, el mocoso sigue igual.

- Lo siento Dai-chan, ya no hay. –Seiki le sonríe apenada y Daisuke marca más su puchero.

Al oír algo quebrase los tres miran hacia la entrada de la cocina.

- ¡Mangetsu ten más cuidado! –oyen el grito de regaño de Kairi.

- ¡Lo siento, se me resbalo nee-chan de mi vidaza, no me pegues!

- Ya regreso. –Seiki hace que su hermano la suelte y camina hacia la sala para ir a salvar al infante antes de que Kairi lo mate por solo romper un vaso accidentalmente.

- Bien hecho Mangetsu, te daré tu premio después, ahora…—Daisuke borra su sonrisa y deja de mirar hacia la entrada de la cocina. —No te quiero cerca de nee-chan. –Daisuke lo mira amenazante haciendo que Tatsuya detenga su acción de seguirla y voltee a verlo.

- No molestes enano. –le dice con fastidio.

- Yo sé lo que quieres y no lo vas a tener. Nee-chan es mía. –le dice firme y mostrándose amenazante, Tatsuya se quiso reír al ver su intento de parecer intimidante y tal vez lo sea pero solo para mocosos.

Tatsuya se inclina para que su rostro quede a su altura y le sonríe de forma socarrona.

- Me robare a tu nee-chan, así que aprovéchala porque después será mía. –le dice con mofa y burla.

Daisuke ensancha los ojos, ha oído ya esas palabras o casi las mismas palabras, lo recuerda, ya sabe quién es, podría ser muy pequeño pero esas palabras le trajeron ese leve recuerdo algo borroso.

- Inténtalo. –Daisuke le sonríe de forma angelical. –a los que insultan a mi nii-chan les profano el culo con un palo… imagina lo que le haré al que intente robarse a mi nee-chan. –le dice de forma angelical e inocente.

Tatsuya se muestra incrédulo por lo que ese mocoso hace, más al oírlo decir esas cosas con un tono de voz lleno de inocencia, pero hace mueca de dolor y se muerde la lengua para no gritar cuando siente una patada en la espinilla, en el mismo pie que lo golpeo hace cinco años.

- Hijo de…

Tatsuya lo intenta atrapar para darle su merecido pero el mocoso alcanzo a huir estando ya en la entrada de la cocina y le saco la lengua mostrándole las fresas que segundos antes él sostenía. Tatsuya baja la mirada a su mano con la que las sostenía viendo que ya no tiene nada, no se dio cuenta cuando se las quito.

- Jodido mocoso escurridizo, consiguió quitármelo sin que lo notara y eso que tengo entrenamiento… seguro me la quito cuando me dejo sorprendido por su forma de hablar. –Tatsuya voltea a verlo con rencor, con una promesa de venganza.

Daisuke le saca la lengua a la vez que le avienta la cuchara, ni loco comerá con la cuchara que él lo hizo, no importa si también con ella comió su hermana porque ese loco la "obligo", esa cuchara ya tiene gérmenes masculinos, hará que su hermana se lave bien la boca, no se le vaya a enfermar.

Tatsuya atrapa la cuchara en el aire y cuando Daisuke está por huir se detiene cuando la cuchara pasa frente a él, clavándose en la pared, voltea hacia Tatsuya viéndolo enderezarse mostrando una mirada espeluznante que a decir verdad lo tenso.

- Será mía mocoso y no dejare que la vuelvas a ver. –le dice amenazante. –te regalo las fresas como tu premio de consolación. –una sonrisa altanera adorna su rostro.

Daisuke le saca la lengua y con su mano libre le levanta el dedo medio en una seña obscena para después salir corriendo de ahí, no es pendejo, sabe que es más fuerte que él, contra esos enemigos tiene otra forma de trabajar.


- ¡Ya voy! –exclama exasperada Isae ante ese baboso que parece que se le pego el dedo pegado en el timbre. – ¡que ya voy! –Isae abre la puerta y se enfurece más al ver a Minato sonriéndole burlón al igual que Kushina que esta frente a él, pero cuando vio al chico de alado que la mira indiferente se sonrojo toda, se le hace conocido. –Es el chico más guapo de toda la aldea. –Isae rápidamente le sonrío coqueta. –preséntame a tu amigo, Minato –dice mostrándose insinuante y coqueta.

- ¿De qué hablas loca?, ya lo conoces. –Minato se muestra burlón, sospechaba una reacción así y quería verla para divertirse a costa de ambos.

- No lo creo, lo recordaría. –Isae le sonríe amigable al pelinegro que rodó los ojos.

- Pero si es Tatsuya-kun. –dice meloso Minato y Kushina, su hermano le dijo que lo hiciera en su momento.

Isae ensancha los ojos, ahora entiende porque se le hizo tan guapo, hasta ahora nadie se le había hecho más guapo que su primer amor platónico, y ahora sabe porque ese chico si, después de todo es el mismo solo que se puso más guapo.

- ¡Bienvenido Tatsuya-kun! ¡No sabía que ya estabas en la aldea! –Isae está por abrazarlo, pero Tatsuya desapareció haciendo que abrace el aire.

- ¡Eres un pendejo Minato!

Isae alza la mirada hacia donde oyó la voz viendo a Tatsuya a un metro de distancia, dándoles la espalda y alejándose caminando.

Tatsuya está molesto, Minato casi se lo llevo a rastras, diciéndole que Isae no estaba en casa fue lo único que hizo que se resigne a acompañarlo a dejar a Kushina.

Isae frunce el ceño al oír las risas de Minato y Kushina que están en el suelo revolcándose ante las carcajadas y apuntándola burlones.

- ¡Dejen de reírse idiotas! –grita furiosa, cerrándoles la puerta en la cara, se siente humillada, Tatsuya sigue humillándola con sus rechazos y más cuando lo hace frente a los demás.

- ¡Fue tan gracioso! –exclama Kushina entre carcajadas.

- ¡Te lo dije! –le responde Minato de lo más divertido.

Continuará

joder, me imagino a tatsuya y yesus! sta bien sabroso el condenado *¬*

seiki y tatsuya con las ormonas a todo lo ke da :3

jajajajaja ese daisuke es todo un modellito jajajajajajaj y kushina toda mona coladita por itachi, al parecer saco los mismos gustos que su papi

spero les haya gustado el cap

muchas gracias por sus reviews

cuidense

besos

kriss