25ª noche - Cataclismo
Las batallas en la Orden Oscura continúan a lo largo de todo el castillo. En el salón de la recepción está Allen luchando contra Kain, los dos volando de un lado a otro, apoyándose en las paredes, saltan y chocan el filo de sus armas de nuevo. En la enfermería está Lenalee peleando con Magdalena, quien lleva una gran ventaja sobre la señora Walker, que apenas puede seguir el ritmo. En el puente exterior, Sarubi, Link, Marie y Chaoji están evitando que el ejército de guardias traído por los ángeles cruce los puentes para ingresar al edificio; Lavi está armado sin su inocencia, acorralado por los ángeles Hannah e Ian; Maus se ha encontrado con Lilith y Benji, con este último dispuesto a atacar a su propia madre. Kanda, por su parte, está enfrentándose contra Basti, que con sus graciosos movimientos evita constantemente ser cortada por la Mugen, ante la cólera del espadachín, que está cada vez más urgido de vencerla al enterarse del hechizo que ha plantado sobre Tiedoll, Sokaro y Klaud, los tres generales que ahora están frente a Stella, dispuestos a terminar con ella. En medio de todos estos enfrentamientos, Road ha logrado pasar sin dificultad a Kaori Kanda y a Krory, y ahora se encuentra frente a Allana, sonriendo triunfante mientras se dispone a poner sus manos sobre la pequeña…
-Buenas noches, señorita Walker. Road ha venido para saludarte… -Le dice en tono de arrullo, moviendo sus manos hacia el interior de la cuna.
-¿Segura que quieres hacer esto, Road? –La interrumpe Tykki, pasando por encima de los cuerpos desmayados de Kaori y Krory, sin hacerles el menor caso.
-Tykki, yo quiero esta muñeca, está muy linda y es muy útil. –Insiste haciendo un puchero. -¡La quierooo! –Insiste caprichosamente, ensombrecida por los akumas que la rodean. –Su poder parece también afectar los sueños… -Entrecierra los ojos. –Si es así, debe ser mía.
-Eso lo entiendo, sin embargo… -Mira la cuna de la pequeña y siente que duda. –Esta sensación… -Por un momento siente en Allana una presencia similar a la de Magdalena, pero mucho más pacífica. –Road, yo pienso que… -Insiste levantando su mano hacia ella, pero la Noé no le da tiempo, dándole la espalda.
-Allana, linda Allana, ven con la tía Road… -Su rostro ennegrecido por la oscuridad de la habitación hace que Allana vea a un payaso de sonrisa amplia acercarse a ella. Sus ojos morados se fijan en los de su agresora, a quien mira tranquilamente, sin llorar. En su interior, la Allana joven parece rezar en silencio. Road toma entre sus brazos a la niña y la aproxima a su cuerpo, rozando su mejilla con la suya. Una onda de energía cálida rodea la habitación.
-¡¡Road!! –Advierte Tykki, sintiendo el peligro que se cierne sobre ellos. Road lo mira y de repente siente la horrible quemadura en su cuerpo al estar en contacto con la hija de Allen, cuya expresión permanece impasible.
-¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!! –Grita mientras todo su cuerpo se electrifica con chispas celestes, su piel quemándose como si estuviese en una plancha al rojo vivo, abultándose y contrayéndose hacia los lados mientras la bebé se rodea de luz que ilumina la habitación. -¡¡¡AAHHHH!!!! ¡¡¡MALDITA, MALDITA!!!!!! -Grita adolorida. Un instante después se ha transportado al universo blanco luminoso que se genera cuando la niña activa su poder. Road se ve a si misma humana, flotando en medio de la nada, observada por la joven albina de cabello largo, que la mira con lástima. Road siente la oleada de sentimientos cálidos que fluyen hacia ella y vuelve a retorcerse, saliendo de la ilusión y volviendo a la realidad, donde Allana ha vuelto a caer en su cuna, con el símbolo de la cruz de su frente emitiendo rayos de luz celestes que destruyen a todos los akumas que rodeaban a la Noé en un instante. Road cae de rodillas sujetándose el rostro y el costado derecho del cuerpo, retorciéndose del dolor. -¡¡¡¡AAAAAAAAAAHHHHH!!!!! ¡¡¡¡AAAAAAAAHHHHHHH!!!!! –Grita de nuevo mientras Tykki la toma entre sus brazos y sale de la habitación lo más rápido que puede, escondiéndose detrás de la pared. Solo observa la luz que inunda la habitación y cuyas ondas salen por la pared hacia el frente.
-¡¡Road!!! ¡¡¡Road!!!! –La sacude Tykki, sorprendido de ver que el rostro y cuerpo parcialmente quemados de su sobrina no se regeneran como usualmente lo hacen. -Inocencia… ¿tan fuerte es la inocencia de esa niña? –Se pregunta mientras ve la sangre mezclada con carne quemada que brota del cuerpo de niña de su compañera. –Se supone que la inocencia no… -Comienza a decir, pero se corta al ver que el tejido de su piel ha comenzado a regenerarse. Sonríe un poco, pero luego se horroriza al ver el resultado de la regeneración. Las partes donde recibió la quemadura se han restaurado, pero ahora tienen color humano; parcialmente exorcizada. –Road… -Profiere al ver su rostro inconsciente, y los parches de piel rosada que ahora hay en el rostro gris de ella. Allana ha comenzado a llorar a todo pulmón, como raramente lo hace; el sonido de su llanto es el único que ha quedado en esa sección de la Orden.
-Maldición, nunca esperé que algo así sucediera… -Comenta el Noé del Placer. –Esto no va a gustarle nada al Conde… -Musita preocupado. Kaori ha comenzado a recobrar el sentido y alcanza a ver la escena de los Noés refugiados, pero no se mueve.
-Allana…
+-+-+-+-+-+-+-+-+
Stella está de pie frente a los tres generales, cada uno ya ha activado su respectiva inocencia y se prepara para atacarla. La joven exorcista también ha invocado a su Holy Copycat, habiendo extendido sus alas hacia los lados, con una proyección de las botas oscuras en sus pies y su copia de la espada de Allen entre sus manos, lista para pelear.
-No quiero hacer esto, generales. –Espeta valerosamente. –Pero si quieren pelear, no tengo más opción.
-No es que queramos hacerlo, pero no tenemos opción. El sonido de flauta de ese ángel nos obliga a hacerlo. –Explica de nuevo Tiedoll, empuñando más decididamente su Maker of Eden. Klaud estira su látigo y Lajimin se prepara para golpear, de la misma forma que la Madness en la mano de Sokaro ha comenzado a girar rápidamente, generando un leve viento que mueve los cabellos de Stella hacia atrás.
-Aunque sus inocencias no estén a su máxima capacidad, siguen siendo generales, no son oponentes a los que pueda tomar a la ligera… -Piensa mientras analiza a los tres. –Si no voy en serio, de seguro terminarán aplastándome rápidamente… no tengo más opción que… -Su reflexión de nuevo es interrumpida por el arma giratoria de Sokaro, que pasa por un lado de su cabeza cortando algunos de sus cabellos, pero ella reacciona instintivamente moviendo la cara hacia un lado, evitando perder el cuello. Laijimin da un salto veloz hacia ella e intenta conectar uno de sus puños de acero contra ella, pero Stella levanta su espada proyectada y se defiende del impacto con ella, sin embargo, bajo sus pies salen las raíces blancas del Maker of Eden, sacándola de balance y haciendo que pierda el equilibrio, donde el mono luchador aprovecha para conectar otro uppercut en su costado izquierdo, sacándole el aire. -¡¡¡Aghhh!!! –Profiere al sentir como el aire se escapa de sus pulmones, tirando un poco de sangre por la boca.
-¡¡¡MADNESS!! –Escucha el grito de Sokaro mientras el arma cae girando a intentar a cortarla por la mitad, pero logra invocar su copia del martillo de Lavi en su mano derecha, levantándolo hacia arriba y deteniendo el impacto con él, pero el golpe lleva tanta aceleración que apenas logra desviarlo, lanzándolo hacia el frente donde el General vuelve a atrapar su arma con su mano.
-¡¡¡MAKER OF EDEN!!!! –Invoca Tiedoll, creando el brazo gigante que sale de detrás de él, intentado aplastarla como a una mosca, lo que Stella evita con un salto de sus botas oscuras hacia atrás, pero de nuevo es interceptada por Lajimin, que como un luchador salvaje le da un puñetazo en el rostro, dos más en el estómago, luego la toma por los pies, le da varias vueltas rápidas y la arroja hacia arriba, donde es interceptada de nuevo por la mano gigante del Maker of Eden, que ahora si le dan el manotazo de frente, estrellándola contra una pared, abriéndole varias heridas de las cuales chispea sangre al chocar. Apenas alcanza a abrir los ojos entre dientes apretados para soportar el dolor, cuando se percata de que Sokaro de nuevo ha saltado directo hacia ella, girando su arma entre sus manos, apuntando a partirla por la mitad.
-¡¡¡SSSSSE ACABÓ!!!!!! –Sentencia mirándola a los ojos, los cuales se llenan de terror al ver el arma pronta a cortarla.
-Tengo que hacer algo… -Piensa desesperada.
+-+-+-+-+-+-+-+-+
En el salón de la enfermería, Lenalee y Magdalena han destruido ya varias paredes entre sus constantes choques; sin embargo, la peliblanca luce un desgaste mínimo, mientras Lenalee lucha por seguir el ritmo de la cada vez mas rápida batalla. Magdalena le ha lanzado otro ataque que la dejó enterrada en escombros, de entre los cuales se levanta apoyando la mano en la pared, sacudiéndose de encima la arena y los pedazos de piedra que cayeron sobre ella, mientras observa jadeante a su oponente, que sigue observándola con superioridad.
-Te lo dije, tú no eres nada para mí, Lenalee Walker. –Le dice con voz despectiva. Lenalee cierra un ojo, esforzándose entre respiraciones agitadas por enfocar con el otro la figura de su oponente.
-Esto no va bien… ya destruyó mis botas una vez con mucha facilidad… -Piensa analizando su próximo movimiento.
-"Si no me pongo seria, me matará". –La interrumpe burlonamente su enemiga, habiendo inferido sus pensamientos.
-Precisamente. –Se esfuerza por sonar confiada en su contestación. -La última vez que luchamos no parecías tan fuerte como ahora. –Recuerda limpiándose la sangre que mancha su barbilla.
-En realidad eres tú quien se ha vuelto más fuerte. –Contesta mirándola de pies a cabeza. –Es increíble que una mujer tan dependiente como tú tenga una fortaleza tan grande. –Dice como si intentara interpretar la existencia de Lena. –La dependencia solo es debilidad, una debilidad característica solo de los humanos… -Baja la mirada y por un segundo se recuerda de niña, llorando en medio de una celda. Sus ojos se enfurecen de nuevo.
-¿Debo tomar eso como un cumplido? –Pregunta Lena, insistiendo en la ironía.
-Quien sabe. Los humanos son tan estúpidos que puede que así sea. –Retoma su tono de desprecio al responder; comienza a caminar mientras invoca su espada dorada en su mano derecha. Lenalee retrocede un paso, lista para tomar impulso.
-Puede que tú no lo aceptes… -Sonríe sarcástica. –O que te niegues a aceptarlo, Magdalena, pero es en esa dependencia en la que se puede encontrar la fuerza para ganar.
-Para alguien como tú, cuyo mundo se reduce a las personas a tu alrededor, por supuesto que es tu única fuerza, pobre estúpida. –Su voz es más sombría mientras comienza a rodearse de energía celeste que gira a su alrededor como tornado. El rostro de Lenalee se tensa y se eriza como si fuese un gato acorralado, pero el valor se sobrepone al miedo y aprieta los puños con fuerza. Ahora es ella quien tiene una visión rápida, pero de Allen con Allana entre sus brazos, sonriéndole.
-¡¡¡Terminemos con esto de una vez!!!! –Le grita liberando la energía acumulada en los talones de sus botas, lanzando dos círculos de luz formados por el impulso de presión que dejan las mariposas de las botas atrás. En un destello se mueve hacia Magdalena, asestando un golpe de metralla de patadas que como una lluvia de meteoros impactan por todo el cuerpo a la peliblanca, que no alcanza a reaccionar mientras siente los pies de Lena estrellarse por todo su cuerpo.
-¡¡¡¡Ahhh!!! ¡¡¡Gaaaa!!! ¡¡¡Ouuuu!!!! ¡¡¡¡Kaaaaaggg!!!! –Profiere a cada golpe que la peliverde le da, empujándola por el aire hasta romper el techo del salón, y sigue golpeándola por arriba hasta romper el techo del siguiente, luego de lo cual hace un torbellino con su cuerpo para retomar impulso y asestar otro golpe de frente al estómago de la peliblanca, sacándole sangre por la boca y empujándola con tanta fuerza que rompe el techo superior de la Orden, saliendo a la noche iluminada por la luz de la luna. Lenalee luce determinada a no detenerse, volando como un cohete hacia arriba buscando aprovechar que Magdalena aún no se ha recuperado de la sucesión de patadas que le acaba de propinar.
-Tengo que terminarla… ¡¡¡voy a acabarla!!! –Sus botas se envuelven de nuevo con el poder celeste y ganan más aceleración, desplazándose hasta llegar junto a Magdalena, lanzando una patada redonda doble con toda su fuerza, impactándola de frente, lo que genera una explosión de luz que ilumina la cielo nocturno al cual han salido a luchar, formando una onda expansiva que como un disco brillante se aleja de la Orden.
-¡¡Lenalee nee-san!! –Grita Sarubi, que aún se encuentra luchando para evitar la invasión terrestre, habiendo alcanzado a ver la explosión de luz provocada por su hermana. Al disiparse la luz, se puede distinguir a Lenalee con el cabello suelto, el coletero roto por la fuerza de la explosión, junto con parte de su vestimenta. Su rostro luce sereno y culpable, con los ojos cerrados, sintiendo remordimiento por haber terminado con su oponente. Sin embargo, abre los ojos y se topa con que Magdalena se ha rodeado con su manto Empress Joker, con lo que se protegió de la superpatada. Los ojos de Lenalee se desorbitan al sentir que su ataque ha sido en vano, mientras a Magdalena se le dibuja una sonrisa triunfante.
-Ahora es mi turno, humana vulgar… -Profiere con su tono superior. La exorcista se apresura a separarse de ella, libera de nuevo los círculos de luz expansivos que salen de sus talones y se desplaza rápidamente hacia atrás, pero se topa con la peliblanca, que de repente está tras ella y la recibe con un corte de su espada en el la chaqueta negra, el filo penetra hasta la piel y deja escapar unas gotas de sangre al aire.
-¡¡AAAAAGGHHH!!! –Profiere Lena, adolorida, pero logra reaccionar, junta sus botas y aumenta el tamaño de las mariposas para ganar más velocidad, desapareciendo de la vista de Magda, que se limita a sonreír, siguiendo con sus ojos rojos el desplazamiento de su rival.
-¡¡No me subestimes!!! –Extiende sus alas y se mueve hacia delante, usando su espada como bate para golpearla en el mismo instante que aparece en el lugar al cual se movió, cortándola de nuevo por un lado, rompiendo su traje por debajo del brazo y parte del costado.
-¡¡Aahhh!! –Vuelve a gritar sosteniéndose la cintura por donde el filo probó su piel. Magdalena entonces guarda su espada, sonríe y desaparece. Lenalee intenta reaccionar, pero súbitamente tiene el puño de la peliblanca hundiéndose en su estómago, haciéndola vomitar agua y sangre.
-Hemos terminado con esto… -Le susurra al oído; luego le da un puñetazo, seguido por otro, y otro en el rostro, uno más en el estómago, uno en uno de los pechos, que hace que su rostro se descomponga por el dolor, uno en el vientre, seguido por otro y otro más a gran velocidad, en los brazos y las piernas, terminándola con un golpe de martillo en la cabeza que la manda girando como un meteoro a caer de nuevo al interior del edificio de la Orden, estrellándola en el piso del salón donde la pelea comenzó, creando un cráter al caer, cuya explosión suena por todos los alrededores, levantando humo por todos lados. Magdalena la mira hacia abajo y rápidamente se transporta de nuevo hasta quedar de pie frente al cráter que ha creado la caída de Lena, quien intenta levantarse con la ropa hecha jirones y la piel llena de moretones y cortadas, vomitando sangre apoyada sobre sus rodillas y sus manos, con el cabello cubriéndole el rostro. Levanta la mirada al sentir el delicado aterrizaje de la diminuta peliblanca frente a ella.
-Yo… -Piensa de nuevo en Allen y Allana. –Nunca… -Hace acopio de su fuerza y se pone de pie, temblorosa. El humo comienza a disiparse de la habitación mientras la joven la observa con ojos entrecerrados. -¡¡¡No me voy a rendir nunca!!! -Grita de nuevo Lena lanzando una patada al rostro de Magdalena, pero su pierna choca contra una pared de energía que vuelve a destrozar la bota oscura, dejando su pierna desnuda, la cual se llena de cortes al entrar en contacto con la energía de la rival, empujándola hacia atrás. -¡¡¡Ahh!!! –Grita esforzándose por no retroceder, se concentra en el estigma de su pie, más sangre brota de él y comienza a rodear su pierna para formar de nuevo su bota, pero Magdalena no le da tiempo y le ensarta su espada dorada justo en el estigma. -¡¡¡¡AAAAAAHHHHH!!!! –Grita Lenalee al sentir su talón atravesado de adelante hacia atrás, habiéndose detenido la regeneración de la inocencia.
-Tú no eres nada contra mí… -Saca su espada de la herida que le causó y ahora se la ensarta en la otra pierna, reventando también su otra bota, los cristales vuelan por todos lados dejando descubierta la otra pierna de la exorcista, que llora de dolor, sin ceder en sus movimientos.
-Magdalena… -La pelinegra piensa de nuevo en su familia. -¡¡¡¡NO VAS A VENCERME!!!! ¡¡¡INOCENCIA, ACTÍVATE!!!! –Grita con toda su fuerza, obligándose a activar sus botas por sobre los estigmas perforados por la espada de Magdalena, quien se sorprende al ver el súbito aumento de poder de la casi vencida exorcista.
-¡¡¿Qué rayos?!! –Un relámpago pasa por su cabeza, entendiendo la razón. –Allana Walker… ¡¡¡El poder de esa maldita niña!!! –Grita mientras busca mover su espada para atravesar el pecho de Lenalee, pero el poder que emana de sus pies aumenta tanto que aturde los movimientos del ángel, que por un segundo es incapaz de dominar su arma. -¡¡¡Rayos!!!!!
-¡¡INOCENCIA!!! –Grita la esposa de Allen logrando crear una bota celeste brillante que rodea su pierna, de cuyos talones salen dos alas blancas largas que le dan más velocidad a la patada que aún mantiene contra el campo de defensa creado por Magdalena.
-¿¿¡¡Alas!!?? –Profiere sorprendidísima al ver el fenómeno en el pie de la peliverde, quien finalmente logra romper la pantalla de defensa y asestar una superpatada de luz celeste en el costado de la enemiga, destruyendo parte de su atuendo y llenando su cuerpo de un número similar de cortadas al que ella ha recibido, dejándola atónita. –Esto es… -Sus desorbitados ojos rojos intentan asimilar la imagen que captan. –Una humana… -Profiere antes de que la bota recién formada vuelva a hacerse pedazos. De repente una sonrisa sádica y loca se dibuja en la cara de la orgullosa exorcista de élite.
-Empress Joker… involución inocente… -Profiere casi en un susurro. De repente, del interior de Lena comienzan a salir destellos de luz, como si su piel se transparentara y fraccionara como cascarón, mientras mira a su enemiga, sorprendida.
-No… -Su voz se escapa en un débil hilo. –Allen… Allana… -Profiere mientras cae la piso totalmente desprovista de su fuerza, mientras de la luz que sale de su cuerpo comienza a formarse de nuevo el cristal de inocencia que se expande sobre su cuerpo. –No… este cris… tal... –Profiere entrecortadamente.
-Ese cristal se forma cuando tu inocencia cobra su propia voluntad. La "involución inocente" hace que tu inocencia deje de obedecerte, por lo menos un rato. Descansa en tu cama de cristal, mujer común. –Le dice mientras Lenalee solo ve como su vista se nubla con el cristal verde. Luego pierde la conciencia.
+-+-+-+-+-+-+-+
(Intermedio D. Gray-man)
(Fin del intermedio)
+-+-+-+-+-+-+-+-+
En el recibidor principal, el peliblanco y el rubio continúan enfrentándose a gran velocidad. Sus figuras aparecen y desaparecen amenazándose mutuamente con sus armas sin dar tiempo a que los golpes terminen de ser recibidos por el aire.
-¡¡Allen Walker!!! –Grita Kain intentando cortarlo, pero Allen de nuevo levanta su espada y detiene el filo de la alabarda con ella, lanzando chispas en todas direcciones y creando una fricción que arrastra los pies de ambos alejándose mutuamente. Los dos se arrodillan, luego se miran, se levantan y vuelven a desvanecerse, chocan sus armas de nuevo, Allen da un salto de 360º hacia atrás y bloquea otro corte, empujando a Kain y tratando de cortarlo con su brazo Edge, ataque que esquiva moviéndose hacia la derecha, transformando su alabarda en hoz, lanza un corte horizontal, pero Allen da un salto lo suficientemente alto para que la hoja pase bajo sus pies, enroscándose en su capa blanca y tomando impulso en ella para darle una patada en el rostro que le sirve para ganar impulso, sacar de nuevo su espada y lanzar un corte que Kain intercepta con su arma, lanzando rayos celestes en varias direcciones de nuevo al mismo tiempo que sus poderes empatan generando una barrera de energía presionada que vuelve a aumentar el tamaño del cráter que han formado bajo sus pies.
-Eres muy fuerte, en verdad… -Profiere Allen mientras se esfuerza porque su espada no sea empujada hacia atrás, tratando de avanzar los pies junto con su arma.
-Lo mismo digo, Walker, eres mucho más fuerte que la última vez. –Reconoce Kain, cuyo cabello se ha despeinado y cae sobre su cara. Sigue empujando su arma para terminar de hundir a Allen en el piso, volviendo a romper las lozas del suelo haciendo crecer de nuevo el hueco del impacto.
-Gracias, supongo. –Contesta el peliblanco. Aprovecha el breve momento de titubeo y empuja a Kain hacia atrás, aprovechando para volar hacia atrás envuelto en su capa, impulso que utiliza para formar fuerza centrífuga alrededor de él girando a gran velocidad, gracias a lo cual lanza un ataque de espinas blancas a toda la habitación, algunas de las cuales logran alcanzar al ángel, una de ellas hiriéndolo en la mejilla, sorprendiéndolo.
-¿¡Qué!? –Profiere sin tener tiempo de reaccionar cuando Allen ya le ha lanzado el ataque del Clown Belt, envolviendo sus muñecas y tobillos con la venda blanca de su capa.
-¡¡Te tengo!!! –Grita el exorcista atrayéndose hacia él ayudado por su capa; saca su brazo Edge y lanza un corte de energía hacia el frente, el cual remata con un corte vertical por su espada de Inocencia. El ataque de su brazo logra herir superficialmente al oponente, pero su espada de exorcismo vuelve a atravesarlo como si nada, igual que la primera vez. Los ojos de Allen se desorbitan al darse cuenta que obvió ese detalle.
-Ya te lo dije. –Ahora Kain sonríe de nuevo. –La inocencia solo puede cortar al mal, y yo, bueno, nosotros los ángeles, somos el bien. De los dos, eres tú quien es el mal, Walker. –Su mirada es de satisfacción y de creciente deseo de luchar. –Los humanos son el mal que contaminó un trozo de la línea Celeste para convertirla en el cubo de inocencia… los humanos son aquellos que con su debilidad atrajeron a demonios como el Conde del Milenio, ¡¡los humanos como tú fueron los que mancharon a un ángel como Stella transformándola en una de ustedes!!!! –Se enfurece, sostiene su hoz que vuelve a ser alabarda y se la clava de frente a Allen, que recibe el corte atravesándole el muslo derecho.
-¡¡¡Agghh!!! –Profiere al sentir la carne atravesada por el arma negra. Levanta la mirada y ve los ojos fuera de control del rubio, que sonríe sádico mientras parece disfrutar haberlo lastimado. Luego éste intenta sacar su arma de la herida que acaba de hacerle, pero Allen aprovecha la oportunidad y sostiene el arma de Kain con su brazo Edge para evitar que la saque de su pierna, a pesar del dolor que siente al tenerla atravesada. -¡No te será tan fácil! –Le dice con voz de sentencia. Kain cruza sus ojos con los suyos y sus pupilas se contraen al ver la expresión confiada de Allen, cuyo ojo maldito de repente se ha activado.
-Tu ojo…
-Mi ojo tiene la habilidad de detectar al mal… -Le explica con voz lenta y superior. –Y ha detectado al mal en ti. –Le dice mientras con su mano derecha levanta su espada de exorcismo sobre su cabeza, listo a lanzar el corte contra su oponente, que pone cara de horror al darse cuenta de la situación.
-No es posible… ¡¡¡Allen Walker!!!!!!!!!!! –Grita al verse acorralado. Segundos después, Allen ha dejado caer su espada contra el pecho del ángel, esta vez haciendo con ella un surco de sangre que atraviesa la ropa y la piel del rubio, manchando su rostro con la sangre de éste.
-Perdóname… -Dice en voz baja. Su cabello blanco teñido de ojo mientras Kain retrocede unos pasos, con su arma ya fuera de la pierna de Walker, ahora igual de lastimado que él. Súbitamente siente la sangre venir por su garganta y vomita color rojo frente a él. Allen observa la acción impasiblemente. Al cabo de un momento, Kain se limpia la sangre de la boca y le dedica una mirada desidiosa. Al cabo de unos segundos, su actitud cambia, se yergue y comienza a reírse, lo que rápidamente se transforma en una carcajada descontrolada.
-¡¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!! –Se burla como si estuviese fuera de sí. Allen se queda confundido viéndolo reírse, ambos pintados con el color de la sangre del otro mezclada con la propia que mancha sus cuerpos. Un momento después, el rubio deja de reírse y mira a Allen con una confianza que no estaba en sus ojos antes.
-¿Qué te pasa? –Pregunta el peliblanco, extrañado. Kain lo mira y toma su alabarda entre sus manos.
-Pensaba mantener el nivel a algo que no te humillara tanto, pero no me esperaba que tuvieras tanto poder, Allen Walker. –A su alrededor el brillo de inocencia comienza a arremolinarse. –¡INOCENCIA ACTÍVATE, NIVEL DOS… CHAOS VORTEX, DOOM REAPER!
Una súbita onda de poder golpea en la cara a Walker, mandándolo a volar hacia atrás. Kain luce más confiado mientras su arma evoluciona en hoz de cadena, mirándolo con ojos que sentencian la muerte de su rival.
-Este poder es… mucho mayor al que tenía hasta hace un momento… -Profiere Allen mientras lucha por no ser empujado por el viento generado por el arma del enemigo, cuyo poder comienza a fragmentar las paredes de la habitación.
-Es mi punto de alcance, Walker. –Anuncia confiado. La cadena comienza a moverse hacia Allen, que se prepara para evadirla con ayuda de su espada, dando un salto hacia arriba para evitar el impacto.
+-+-+-+-+-+-+-+
-¡¡¡MADNESS!!! –Grita Sokaro mientras hace girar su arma y la arroja intentando partir en dos a Stella, que aún está estrellada contra la pared. La exorcista ve venir la técnica y hace cara de furia al no tener tiempo de reaccionar para defenderse, pero el ataque es súbitamente desviado por un disparo de bala que hace que el arma giratoria de Sokaro regrese hasta sus manos. Los tres generales y la exorcista vuelven la mirada sorprendidos, es Cross quien ha aparecido por una ventana de arriba, interviniendo en la batalla.
-¡¡General Cross!! –Lo saluda Stella, alegrándose, pero luego su expresión se vuelve de horror al pensar que Cross también es un general. El pelirrojo le dedica una mirada desinteresada e indescifrable, manteniendo a los otros tres también a la expectativa.
-Si esta es una oportunidad para darles una paliza a estos inútiles, no seré yo quien la desaproveche. –Avisa finalmente. La exorcista pelinegra da un suspiro de alivio, procediendo a salir del empotramiento y caer al piso, donde rápidamente se le une el general.
-Muchas gracias, General. –Le dice sin mirarlo.
-¿Qué es lo que está sucediendo aquí? Nunca pensé que les cayeras tan mal a estos tres. –Se burla mientras le quita el seguro a la Judgement.
-Están bajo el influjo de la técnica de uno de los ángeles. La flauta de Basti parece tener el poder de controlar las inocencias que aún no han sido bañadas por la luz de Allana. –Infiere sin dejar de ver a los tres oponentes. –Es la única explicación que encuentro.
-Y es una muy válida, muchacha.
-Pero, si es así, ¿Cómo es que usted? –Lo mira de reojo. Cross sonríe mientras detrás de él sale el ataúd de Maria.
-Si te soy sincero, yo quería que Allen tuviera un hijo, pero conociéndolo, era obvio que saldría niña.
-… Eso no tiene nada que ver… -Le dice con una gota en la cabeza.
-Digamos que Allana y yo ya somos amigos. No pierdas la concentración en la pelea. –Se pone serio mientras analiza a los tres que tiene al frente. Stella lo imita y se pone en modo de ataque, sin embargo, a los pocos segundos Cross retira su arma y se ríe.
-¡Haz lo tuyo, Maria! –Ordena a la inocencia detrás de él. El ataúd se abre y sale la cantante con antifaz de mariposa que flota y toca con sus manos los hombros del General Cross, que sonríe confiado.
-¡¡Es Maria!! –Advierte Tiedoll, que por lo bajo muestra una sonrisa. –No puedo creer esto, pero gracias, Cross. No quería tener que matar a la hija de Bastian Jaques… -¡¡MAKER OF EDEN!! –Invoca luego de eso. El gigante blanco de árboles y escrituras aparece detrás de él . Klaud y Sokaro hacen la misma sonrisa de aceptación e invocan de nuevo sus inocencias.
-¡¡LAJIMIN!!!
-¡¡¡MADNESS!!! –Las tres inocencias lanzan un rayo de energía concentrado en una bola de luz verde que vuela directo hacia el par defensor. Cross se queda de pie viéndola acercarse, mientras Stella se aterra.
-¡¡General!!!
-Yo pararé a esos tres, tú cúbrenos. –Le Ordena mientras Maria comienza a cantar. De inmediato los cerebros de Tiedoll, Sokaro y Klaud reciben la descarga y comienzan a retorcerse de dolor.
-¡¡AHHHH! –Gritan los tres, rodeados del poder del sonido. Stella mira que la bola de energía aún viene hacia ellos, así que cobra valor y se prepara para rechazarla.
-¡INOCENCIA, ACTÍVATE, HOLY COPYCAT! –Invoca su capa negra y su escudo de espejo, contra el cual choca con la bola de energía de frente, sin embargo, el poder de tres generales es mucho y Stella rápidamente empieza a retroceder. -¡¡¡Ahhh!!! –Grita mientras es empujada. Extrañamente Cross se ha quedado inmóvil, solo usando a Maria para parar los movimientos de los contrincantes. –Esto no va bien, si este poder llega hasta el general, ya no habrá manera de pararlos a los tres de nuevo… -Piensa la joven Jaques mientras siente como sus brazos comienzan a entumecerse por la fuerza del ataque; sin embargo, decide no rendirse y se concentra al frente de la bola de energía.
-Veamos que tan bien lo haces. –Murmura Cross. Timcampy está observando la acción desde el hombro del General.
-¡¡¡INOCENCIA!!!!! ¡¡¡POR FAVOR!!!!! –Grita con más fuerza. Por un instante siente la presencia de alguien que la abraza, su presencia es como la de Allen y Lenalee mezcladas, la calidez de ambos en unas manos delicadas que se ponen sobre las suyas, murmurándole de nuevo al oído; luego siente como si esa presencia se uniera con la suya y de repente despertara a un nuevo conocimiento.
-Inocencia… ¡¡¡activación celestial!!!! –Da un grito con voz segura, sorprendiendo al general, que se queda expectante. Los ojos de Stella brillan verde intenso, con la cruz de inocencia en su interior, expandiendo el resplandor por todo su cuerpo, y al hacerlo, dos alas blancas reales brotan de su espalda, a su escudo le salen grabaciones jeroglíficas y su rostro y cuerpo se llenan de rayas grises. -¡¡CELESTIAL COPYCAT!! –Anuncia mientras siente como el poder que estaba deteniendo ya no es nada para ella. Se para firme y con un movimiento de sus alas hacia el frente deshace la bola en un segundo. Sin embargo, en cuanto termina de hacerlo, su transformación termina y su inocencia se apaga, cayendo de rodillas y luego de cara al piso, desmayada.
-Stella… -Profiere el General, sorprendido. Le dedica una mirada a los tres que ya ha dejado desmayados y comienza a caminar hacia ella para ayudarla, pero su marcha es interrumpida por un cuchillo proyectado que se clava en el piso y luego se desvanece. Mira hacia arriba y ve que han arribado al salón Ian y Hannah, esta última arrastrando por la camisa a un derrotado, sangrado y moreteado Lavi, que está también desmayado.
-Esto fue demasiado aburrido, espero que tú nos des mayor diversión, general exorcista. –Le dice Ian, su compañera solo hace un gesto de afirmación.
-Vaya, y yo que no pensaba usar mi nueva Judgement… esto va a ser divertido.
+-+-+-+-+-+-+-+-+
En la zona exterior, Komui y los buscadores están en la zona trasera evitando que los guardias poseídos de Lilith terminen de subir por la pared, pero el número es abrumador y apenas logran contenerlos con los talismanes disponibles. El supervisor mira al cielo y ve sorprendido que los Akumas que rodeaban el cielo de la Orden hace un momento ya no están.
-¿Qué rayos…?
-¡¡Supervisor, han roto la segunda línea de defensa!! –Le informa uno.
-¡¡De prisa, usen dos talismanes en el mismo punto, no podemos permitir que ni uno solo pase al interior de la Orden!! ¡¡Es nuestro hogar, vamos a defenderlo!!!
-¡¡Si!!! –Responden todos cual soldados. Súbitamente se escucha el grito de alguien muriendo, Komui dirige su mirada hacia ese sector y ve a Road que acaba de clavar uno de sus dulces en la garganta de uno de los buscadores, riéndose macabra. Tykki está un poco más atrás de ella.
-Noés… ¿están ayudando a Lilith?
-No estoy seguro si el resultado de nuestras acciones es beneficioso para ella, pero Road es una niña traviesa y no puedo detenerla cuando tiene un capricho. –Explica el Noé del Placer. -¿No es así, Road? –Le dice mientras ella sale de las sombras, mostrándose ante el supervisor con la apariencia que Allana le ha dejado, con partes de piel humana sobre la textura gris de su faz, su ojo de Noé totalmente sádico mientras el ojo que ahora es humano parece desesperado por llorar.
-Todos van a morir… ¡¡¡este juego ya no es divertido!!!! –Muestra una nube de sus dulces estaca, la cual lanza de frente, asesinando a los buscadores que mantenían la línea de defensa; los talismanes se apagan, permitiendo que todos los guardias demonio de Lilith terminen de subir. Road va a dar otro paso para matar a Komui, pero de repente siente un destello en su cabeza y cae de rodillas.
-Ya no más, por favor…
-¡¡¿Quién rayos eres tú?!!! ¡¡¡déjame!!!!! ¡¡¡déjame matarlo!!!! –Grita discutiendo consigo misma. Komui y Tykki la miran extrañados.
-Esa apariencia… -Murmura Komui. -¿Acaso…?
-¡¡No debo matarlos!! ¡¡No debo!!! –Sigue gritando ella.
-¡¡Road!!! –Tykki la toma entre sus brazos, corrobora que los demonios ya han llegado al lugar y, dedicándole una sonrisa de hasta nunca a Komui, desaparece. El supervisor de repente se da cuenta de que está frente al grupo de atacantes que cada vez son más, sin ninguna defensa.
-Rayos… tendré que disculparme con Miranda… -Da un pequeño suspiro. –Lenalee…
-¡¡¡TIME RECORD!!! –Escucha detrás de él. La luz de la inocencia de Miranda cubre por completo al ejército de Lilith, parándolos justo antes de que el primero de ellos pudiera arrojarse sobre Komui.
-¡¡Miranda!!! –Le grita él, aliviado. Miranda está parada mostrando su disco de inocencia, su rostro agotado por el gran esfuerzo que representa parar tantos tiempos a la vez.
-No te preocupes… puedo resistir un poco de tiempo… -Le sonríe.
+-+-+-+-+-+-+-+-+-+
Maus está toda llena de cortadas mientras su hijo insiste en atacarla con el cuchillo de filo negro que Lilith le ha entregado. La mujer del Bookman intenta de nuevo quitarle el cuchillo, pero es golpeada por un rayo de energía disparado desde el dedo de la lolivillana, que parece muy divertida con el juego.
-¡¡Hijo!!! –Grita de nuevo con dolor, sin poder evitar que el pequeño niño haga un movimiento con el arma blanca y la coloque justo apuntando a su garganta. La niña maligna sonríe al ver que su pieza ha ganado el juego.
-Bien, parece que Benji es el ganador de nuestro pequeño juego, señora Bookgirl.
-Eres una maldita… mi hijo… ¡¿por qué mi hijo?! –Le pregunta entre lágrimas. Lilith deja su cara de niña y su expresión se vuelve calculadora.
-Para que podamos hacer negocios el día de hoy.
-Ne… gocios…
-Yo devolveré a tu hijo a la Orden Oscura, pero hay algo que tú debes entregarme a cambio. Algo que nadie más puede darme, ni Lenalee-chan, ni Stella-chan; ellas ya no sirven para ese propósito. –Llega a su lado, toma un poco de su cabello entre sus manos y lo huele. –Hmm… sin duda el aroma de una mujer, totalmente diferente al que yo tengo ahora.
-¿Qué es lo que quieres?
-Te quiero a ti. –Le dice sonriendo de nuevo. Sudor frío recorre el rostro de la exorcista.
+-+-+-+-+-+-+-+-+
Kanda y Basti siguen luchando, pero es el ángel quien tiene la ventaja en la pelea. Kanda intenta cortarla, pero cada vez ella hace una tonada de re-do-re y crea un campo de partículas que hace rebotar los ataques del exorcista, quien está cada vez más agotado.
-Debo terminar con ella rápido, Stella… -Musita mientras se prepara para seguir luchando.
-¿En verdad vas a terminar conmigo? ¡¡Yo lo dudo!!! ¡¡INOCENCIA NIVEL DOS… FLUTE DANCER, SUMMONER!!! –Invoca confiada. Toda su flauta en si-la-so-fa-re-do-mi y sobre su cabeza se forma una insignia de inocencia de la cual sale una serpiente gigante que rápidamente se arroja hacia Kanda, intentando morderlo, pero él da un salto y le corta la cabeza.
-Che. –Dice al evadir el ataque. –No tengo tiempo para estos juegos de niños… -Dice confiado, pero es interrumpido al ser mordido en la cintura por una segunda cabeza que le ha aparecido a la serpiente.
-Hidra… -Explica Basti. Kanda le dedica una mirada de horror al ver que la otra cabeza también ha crecido y busca comerse la suya.
+-+-+-+-+-+-+-+-+-+
Allana se retuerce en su cuna, llorando al sentir la desesperación de todos en la Orden, cuyos sentimientos han comenzado a fluir hasta ella desde que emitió la luz que destruyó a los akumas a su alrededor. Nuevamente se rodea de luz y frente a ella aparece su forma juvenil, que toma en sus brazos a la bebé.
-Debo ser fuerte, Allana. En estos momentos la única forma de salvarlos a todos es usando mi poder. –Dice mientras le habla a la niña, acariciando su cabello. –Debes despertar, Allana. Si quieres salvar a tu familia, a los seres que amas, debes dejar que la luz que hay en ti llegue hasta todos…
-Aaaa… -Profiere la niña tocando la cara de su álter ego, quien comienza a llorar.
-Volveremos a vernos siempre que tú quieras, porque yo soy tu inocencia… -Le explica mientras una pequeña sonrisa se dibuja en sus labios. De repente ambas comienzan a sentir la presencia de Allen que está siendo golpeado salvajemente por Kain.
-¡¡¡Muere, maldito exorcista!!!! –Le grita dándole otro golpe con la hoz de Cadena, lanzándolo en el aire.
Por otro lado, Lenalee está siendo cubierta por el cristal de su propia inocencia mientras Magdalena espera a que termine el proceso para romperla de golpe con ella en su interior.
-Allana… -Piensa su madre.
-¡¡¡Son demasiados!!! –Le grita Sarubi a Link y a Marie cuando ya no pueden parar el arribo de las fuerzas terrestres de la Orden.
-¡Stella… debo salvar a Stella! –Piensa Kanda mientras otra cabeza más vuelve a morderlo.
-Benji, mi hijo… Lavi… perdóname…
-Onii-sama… -Los pensamientos de Kaori.
-Eliade… tal vez finalmente nos reunamos. –Los de Krory.
-Estos dos ángeles son más fuertes de lo que pensaba… ¡¡así será más divertido!! –Piensa Cross, quien en realidad está angustiado en su interior.
-Maus… yo… debo… -Piensa Lavi tratando de despertar.
-¡¡Komui, huye de aquí!!! –Le grita Miranda, pero él la abraza y niega con la cabeza.
-No pienso dejarte nunca. –Responde mientras el Time Record llega a su fin.
-Yo no quiero… no debo rendirme… soy humana… ¡¡soy una exorcista!! –Escucha los pensamientos de Stella. Tantas emociones puras fluyen hasta Allana, quien, abrazada junto con su inocencia, siente el poder en su interior que finalmente explota.
-Se ha abierto el camino hacia la línea Celeste. –Profiere la inocencia de Allana, sonriendo. Una explosión de luz sale desde Allana iluminando toda la Orden y haciéndola temblar como el más fuerte de los terremotos, mientras las partículas de luz invaden cada salón, interrumpiendo todas las batallas.
-¡¿¿Qué es esto??!! –Profiere Kain, que siente el calor quemante de la energía que viene hacia ellos. Allen, que está sostenido de la camisa por el brazo de su oponente, siente el origen de la luz y sonríe.
-Allana…
En todos los lugares el resplandor llega rápidamente, iluminando a todas las inocencias, destruyendo a todos los demonios y liberando todas las mentes, pero Magdalena se enfurece al sentir la energía que viene hasta ella y libera la de ella.
-¡¡¡No creas que vas a ganarme, maldita bebé del infierno!!!!!! –Grita liberando varias insignias de energía que brillan por debajo de su ropa, tatuadas en su piel, creando una explosión que se mezcla con la de Allana.
-¡¡¡TODOS VAN A MORIR!!!!!!! –Grita furiosa. -¡¡¡NADIE PODRÁ LLEGAR A LA LÍNEA CELESTE, ESE CAMINO ES SOLO PARA MÍ!!!!
-Allana… -Piensa Lenalee, que alcanza a ver la luz lanzada por la enemiga.
-Lenalee, Allana, todos… -Piensa Allen. El brillo cubre a todos en sus respectivos lugares de batalla, a Lavi, Kanda, Kain, Sarubi, Link, Chaoji, Marie, Cross, Klaud, Sokaro, Tiedoll, Basti, Kaori, Krory, Komui, Miranda, Hannah, Ian, a los buscadores y a los científicos que aún permanecían en la Orden.
Y entonces, una gran explosión blanca ilumina el espacio desde la tierra. Un punto de luz es lo que alcanza a verse desde afuera de la atmósfera; y dentro de ella, la onda expansiva pasa como un huracán arrancando los árboles a su paso. La luz se expande hasta crear un segundo sol que es visible desde el horizonte en todo el mundo por algunos instantes.
(Continuará)
Han pasado dos años y medio desde el Cataclismo. Una niña de cabello blanco viaja con sus padres, interesada por cada cosa y dispuesta a ser feliz. Un amor se ha separado, otro se ha roto, y más se han formado. Un bebé ha venido a un mundo que ahora es dominado por las fuerzas de la oscuridad, que se disputan la supremacía. El escenario de una fantasía termina y el viaje de sueños y pesadillas prosigue…
Próximo capítulo de Ser Celestial
Tres años después…
¡¡Lucha por la salvación de las almas de los akumas!!
+-+-+--+-+-+-+
(omake)
Una prisión abandonada, pero dos presos aún continúan encerrados en las mazmorras. En el exterior, solo una diadema con orejas de gato es todo lo que queda.
-¿Hay alguien? ¡¡Auxilio!!! ¡¡Sáquennos de aquí!! –Se escuchan los gritos de Saulen y Komui. -¡¡No quiero pasar tres años junto a un fanático de Lenalee como él!! –Dicen al mismo tiempo.- ¿A quien le dices fan compulsivo de Lenalee? –Se preguntan de nuevo. -¡¡A ti!!!! –Se responden mutuamente.
Se cierra el telón.
+-+-+-+-+--+-+-+
¡Tarán! Este fue el cap de la semana. Mucha acción y una duración aceptable, creo yo. La verdad tenía miedo de que me saliera más largo, pero al final quedó bien.
Bueno, algunas novedades. Primero, bienvenida, Rosba, me alegra que te guste la historia y espero que nos acompañes hasta el final. Y Haru-chan, no te preocupes, que así pasa cuando hay exámenes. Por cierto, escribí mi correo electrónico en mi perfil, así que lo puedes ver desde ahí para mandarme tus dibujos.
En otro orden, la saga de ojos de inocencia y ser celestial va a cumplir un año de vida y de actualización semanal ininterrumpida el 25 de septiembre. Muchas gracias a todos los que me han acompañado a lo largo del camino, y esperemos que podamos seguir disfrutando juntos, porque aún no pienso terminar el fic, jejeje, aún queda para seguir un rato más con este proyecto.
Bueno, es todo por ahora, espero que el cap te haya gustado, no olvides dejar tu comentario, que es muy importante, ¡hasta luego!
¡¡¡Allana ya va a poder hablar en el próximo cap!!!! ¡¡siii!!!
