Bueno creo que he tardado mucho en actualizar y por eso hoy mismo voy a acabar la historia con los tres últimos capítulos, espero no por eso dejar de recibir reviews. Puede que mas adelante haga un capitulo sobre el futuro de Draco y Hermione juntos, ya que es lo que siempre nos suele faltar en los fics, pero no es seguros, mejor me decis que os parece la idea.

besitoss

años más tarde.

-¿Cómo te encuentras hoy mama? – le pregunto un preciosa chica de 16 años apenas cumplidos a su madre.

-estoy bien Alice, creo que hoy me levantaré un rato.

Hacía tiempo que Hermione se sentía enferma. Apenas aguantaba tiempo en pie y debía pasar mucho tiempo en la cama. Poco a poco la tristeza la había ido consumiendo y ahora apenas quedaba nada de la chica vital, fuerte y espontanea que había acudido años atrás a Hogwarts.

Alice se había convertido en una chica inteligente y responsable. Aunque no había acudido a Hogwarts, Hermione se había ocupado de darle clases, a ella y a James en casa. Estaba capacitada para hacerlo y si ambos chicos estuvieran en el colegio habrían sacado el curso con notas extraordinarias. Tenían ganas de aprender, sobre todo James, que estaba empeñado en acompañar a su padre en la batalla final.

-¿donde está James?

El hijo de Harry y Ginny se había convertido en la sombra y protección de Alice. Desde hace mucho tiempo los padres de ambos se habían dado cuenta de que eran el uno para el otro y estaban felices por ello.

-está con Harry, entrenando.

-¿Por qué no has ido tu también?

La niña hizo un movimiento como de espantar moscas con las manos.

-hace tiempo que dómino a la perfección el hechizo que están probando, a James le está costando un poco, no logra concentrarse.

La guerra se acercaba cada vez más. Eran frecuentes los enfrentamientos con los mortifagos, que cada vez atacaban más abiertamente. La misma Hermione había estado en más de una batalla. Pero cada vez estaba más débil y sus amigos ya no la dejaban participar el ellas. Había estado a punto de salir mal herida en un par de ocasiones.

-cuando regrese me gustaría hablar con él.

Hermione había sido feliz muchos años. Su hija había conseguido llevarle algo de felicidad de la que creía haber perdido toda. Un día comenzó a darse cuenta de que no lograba imaginar con claridad el rostro de Draco y fue cuando comenzó a tener problemas.

Le estaba olvidando, estaba olvidando a su amor y eso la mataba. Habían pasado 21 años desde la última vez que le vio y la chica no quería aguantar más. Solo intentaba mantenerse viva por su hija.

Pero sabía que pronto llegaría el regreso de Draco, sabía que a ella no le quedaba mucho tiempo.

Después de cenar Hermione tuvo que volver a la cama y allí escribió su última carta:

"Comienza a anochecer y vuelvo a estar triste, un día mas se va y tú no estás, quisiera escapar, huir de esta soledad… pero algo me impide dejar todo atrás. Sin ti nada es igual, quizás haya una razón por la que luchar.

Cuentan que un ser provocó la ira de un dios por su perfección, su ira acabó con el don, en dos le separó y el dios descansó.

Intento no pensar, no quiero estar triste, mi vida ya no es igual si tu no estás. No entiendo la razón pero algo me dice que un día tu y yo haremos temblar a ese dios, ya lo verás quizás haya una razón por la que luchar.

Y un día tal vez, esas dos mitades se vuelvan a ver sintiendo una atracción, no entiendo por qué, pero han de saber que han roto esa maldición, han de hacer caso a su corazón.

Cuentan que un ser provocó la ira de un Dios por su perfección, su envidia acabó con el don, en dos le separó y el dios descansó.

Cuentan que un ser provocó la ira de un dios por su perfección, de nombre le puso amor. Tu eres la mitad… la otra soy yo.

Comienza a anochecer y pronto te veré."

Poco después James llamó a la puerta de la habitación de la mujer.

-¿querías verme Hermione?

-pasa James.

Hermione se incorporó en la cama, pero el chico tuvo que ayudarla, apenas tenía fuerzas ya para moverse, pero le quedaba un último esfuerzo.

-tú quieres a Alice, ¿verdad?

-claro que la quiero – al chico le sorprendió esa pregunta – siempre voy a estar con ella.

-James, quiero que la cuides y la protejas siempre – hermione comenzó a llorar, solo que las lagrimas ya no caían de sus ojos, era como si en su cuerpo no quedaran mas lagrimas que derramar – tendrás que hacerlo por mí, porque ella es mi vida.

-¿por que hablas así Hermione?

-prométemelo, por favor…

-claro que lo haré. Siempre lo haré, no tenías que pedírmelo siquiera. Alice también es mi vida.

Hermione estiró los brazos para que el chico la abrazara.

-tienes que aguantar por ella – le susurró el muchacho al oído – le matará si tú te vas…

-por eso te necesito a ti James… tu harás que salga adelante – el chico sonrió con lagrimas en los ojos – ahora pídele que venga, por favor. Ve también a buscar a los demás.

El moreno se secó las lágrimas antes de salir de la habitación.

Un minuto después ingresó en la habitación Alice, algo preocupada por la apariencia de su novio.

-¿qué ocurre mama?

-necesito que me hagas un favor, el más grande que nadie podría hacerme y el más importante de mi vida.

-claro, haré lo que sea mama.

-tengo que contarte la historia de Draco Malfoy…

Hermione le relato a su hija como se había enamorado de su peor enemigo, como él había cambiado por ella y como su propio padre se lo arrebató. Le contó el pacto que, sin querer había hecho con la muerte y que cuando ella se fuera él volvería. Entonces Alice tendría que hacerle saber a Draco como volver con ella.

Alice lloraba cuando su madre acabó de relatarle la historia y de pedirle que la ayudara a ser feliz.

-¿y por qué me dices esto ahora? ¿Vas a dejarme? No puedes dejarme sola!!

-Alice… tú nunca vas a estar sola.

-no mama por favor… - lloraba Alice abrazándose a su madre la cual le besaba el pelo mientras también lloraba.

-te quiero mucho Alice, tú has sido mi vida durante estos años y lo volverás a ser, cuando viva mi verdadera vida. Te quiero mi niña.

Esa noche Hermione reunió a todos sus amigos, les abrazó y les besó. Todos ellos sabían que la castaña se estaba despidiendo pero ninguno dijo nada.

Al día siguiente Hermione no despertó.

Mientras todos lloraban la muerte de Hermione, Ginny se secó las lágrimas y se desapareció para aparecer en las puertas del antiguo colegio de magia y hechicería.