¡Wolas peques!
Ya se que dije que actualizaría Pesadillas antes, pero... me he apuntado a un reto y mientras escribía Pesadillas me venían todo el rato las ideas para esos retos... así que no podía concentrarme y ya los he finalizado, así que podéis verlos en mi perfil, son dos Drabbles el primero un Remus/Narcissa y el segundo un Pansy/Hermione, puede que cuando finalice el reto haga versiones extendidas de los dos, porque me quedé con ganas y si vosotros queréis sólo me lo tenéis que decir :D
En fin, el cap de Pesadillas se está cociendo, puede que entre hoy y mañana lo tenga finalizado :D
¡Disfrutad del cap de hoy!
Disclaimer: Ni los personajes que le pertenecen a la maravillosa J.K Rowling ni la trama de esta fantástica historia que le pertenece a IcyPanther (encontrareis el enlace a la historia original en historias favoritas, en mi perfil), son de mi propiedad, yo sólo traduzco la historia para que pueda llegar a más gente.
.- Una historia de IcyPanther -.
Capítulo 25 – Nundus… Those Can't Be Good. (Nundus… Eso no puede ser bueno)
La brillante y cálida luz del sol se colaba a raudales por el gran ventanal, rebotando en la pequeña cascada creando un espumoso arcoíris alrededor de la habitación verde oscuro. Hermione se incorporó con un codo observando el espectáculo, preguntándose porque nunca antes lo había visto.
Y entonces, lo recordó. Anoche. Volteándose rápidamente sobre ella misma se encontró cara a cara con Harry, que dormía pacíficamente. Su garganta se estrujó al observar el cuello del niño. Oscuros moretones, purpuras y azulados cubrían la piel pálida, destacando fuertemente. Pero lo más alarmante eran las marcas. Tenían la forma de unos largos y delgados dedos… demasiado largos como para ser los de Harry.
"Realmente estaba con él." – pensó percatándose, acariciando la mano de Harry para tranquilizarse a sí misma de que estuviera allí – "Voldemort realmente estaba intentando matar a Harry… ¡en Hogwarts! Iremos a ver a Dumbledore antes del desayuno." – decidió, mordiéndose el labio inferior con nerviosísimo – "Él sabrá que hacer."
Conjurando dos bolsa de hielo como había hecho Draco la noche anterior. Levantó suavemente la cabeza de Harry de la almohada y colocó una bolsa debajo del cuello y otra bajo la barbilla. Arrastrándose alrededor de Harry y Draco para salir de la cama, Hermione se sorprendió al escuchar un ladrido de agradecimiento.
Se volteó y sonrió al ver que Caramelo había ocupado su lugar y acariciaba a Harry.
- Sabes, - dijo, mirando al cachorro con cariño – creo que nunca voy a ser capaz de enfadarme contigo… salvaste la vida de Harry y te estaré eternamente agradecida. – Caramelo emitió un pequeño ladrido y volvió a intentar dormir.
La Gryffindor observó a Draco, sorprendiéndose de ver una mueca dolorida en su rostro. Cuando la había despertado a las cinco de la mañana, no parecía estar así… simplemente lucía cansado, sin ser eso una sorpresa ya que era demasiado temprano.
- Soy una maldita idiota. – murmuró, con una oleada de culpa atravesándola.
Los acontecimientos de ayer pasaron por su mente… la caída de Draco, obligarle a meterse jabón en la boca, dejar a Harry en su estómago para que no pudiera moverse, dejarlo sin entretenimiento, aunque eso ultimo podía entenderlo. Después de todo, si estudiara más y leyera menos libros sobre Quidditch no se quedaría tan atrás. Pero estaba herido y posiblemente ella lo había empeorado.
- Lo siento… - susurró, extendiendo el brazo y apartando un mechón rebelde que había caído sobre sus ojos – No quería hacerte más daño… simplemente… oh, no lo sé. Merecías el jabón en la boca, pero debería haber tenido en cuenta tus lesiones. ¿Podrías perdonarme?
- Eso depende.
Hermione soltó un gritito sorprendida, dando un saltito a la vez que se agarraba el pecho donde su corazón latía fuertemente.
- ¡No hagas eso! – exclamó, respirando con dificultad como si acabara de correr un maratón – ¡Me has asustado! ¡Espera! – se apresuró a decir antes de que Draco empezar a hablar – No te disculpes. Esto ha sido culpa mía y lo tenía merecido. Y ahora… ¿depende de qué?
- Si prometes que nunca, nunca, volverás a meterme jabón en la boca.
- Trato hecho. – Hermione le tendió la mano y Draco se la tomó después de unos segundos de vacilación – Mira esto. – dijo, volviendo a ponerse sería una vez más – Su cuello. – apartando una de las bolsas de hielo, Draco pudo ver las marcas que los largos dedos habían dejado.
- ¿Acaso fue Harry el que hizo eso o fue…
- Voldemort. Las marcas son demasiado grandes para ser las manos de Harry – después de una breve pausa sin apartar los ojos de esas marcas añadió – Tengo miedo Draco. Por Harry. Es tan pequeño… tan indefenso. Podría haber muerto ayer por la noche si Caramelo no nos hubiera alertado.
- Pero lo hizo, vamos a dejarlo pasar.
- ¡No podemos! No es un hecho demasiado común, sabes. De alguna manera, Voldemort fue capaz de traspasar las barreras defensivas de Hogwarts y casi matar a Harry en nuestras narices. ¿Cómo crees que habría sido nuestra reacción si por la mañana nos lo hubiéramos encontrado muerto?
- Cálmate. – demandó Draco – Sí, hubiera sido terrible y todo eso, pero no sucedió. Cuando hablemos con Dumbledore probablemente lo arregle. Así que relájate… te estas preocupando por algo que no podemos arreglar y si sigues así acabaras atacada de los nervios.
- ¿Desde cuándo te has convertido en inteligente? – bromeó Hermione – Pero tienes razón, Dumbledore se hará cargo de todo. Y Harry no parece estar tan mal, quiero decir, ahora está durmiendo pacíficamente.
Draco pareció ofenderse con la primera pregunta.
- ¿Hola? – preguntó, golpeando con los nudillos el cráneo de Hermione – Soy Prefecto y el segundo mejor clasificado de este colegio. No soy tan tonto como crees que soy.
-Vale, lo siento. – se disculpó Hermione con una sonrisa – Sé que no lo eres. Aunque pueda derrotarte fácilmente en Transformaciones.
- Y yo te gano malditamente siempre en Pociones. Y soy su favorito, ya sabes.
- Sí, lo sé. – gruñó Hermione, con una vena palpitante en su frente – Y esa es la única razón por la que allí no te supero también. – ante esa declaración, Draco simplemente sonrió - ¡Hey, Harry se está despertando!
Y en efecto, Harry estaba incorporándose a la vez que se frotaba los adormilados ojos y Caramelo le lamía la cara en un saludo matutino. Un segundo después las manos del pequeño se dirigieron hasta su cuello y su rostro se contrajo del dolor.
- ¿Te duele mucho? – le preguntó Hermione suavemente, sentándose junto a él en la cama. Harry le dedicó un único asentimiento de cabeza – Vamos directos a ver al profesor Dumbledore. Probablemente hará que te sientas mejor. Vamos, todos a vestirnos y luego nos dirigiremos hasta allí.
Desapareciendo de la habitación y entrando en la suya, Hermione se vistió con unos pantalones de mezclilla, una camiseta de color morado oscuro de manga larga y encima su túnica del colegio. Recogiendo su mochila del suelo, volvió a salir de su habitación.
- ¿Preparados? – preguntó a los chicos - ¿Está Caramelo en su jaula?
- No. – dijo Draco, estremeciéndose – Yo no me acerco a esa cosa.
- No parecías tenerle tanto asco la noche anterior. ¡Estabas utilizándolo como almohada!
- Probablemente porque estaba demasiado cansado como para darme cuenta de lo que era. Y Harry vuelve a estar casi dormido… no voy a pedirle que lo haga él. – y era verdad, el niño estaba acurrucado con satisfacción entre los brazos de Draco, respirando uniformemente y con suavidad.
Sacudiendo la cabeza, Hermione sobornó al cachorro con unas cuantas golosinas para que entrara en la jaula, cerrando la puerta de la misma inmediatamente después antes de que Caramelo ni siquiera se diera cuenta de lo que estaba pasando. Le echó un último vistazo comprobando que el cuenco con agua estuviera lleno y dentro de la jaula, le dedicó una palmadita en la cabeza al cachorro entre los barrotes y le hizo una seña a Draco para que la siguiera.
Los pasillos de Hogwarts estaban relativamente vacíos, sólo se escuchaban unos pocos gritos alarmados de los alumnos más pequeños cuando Peeves les atacaba en los pasillos con globos de agua antes de que se dirigieran al Gran Comedor. La luz del sol se filtraba por las altas ventanas, chocando suavemente contra las paredes de piedra y calentándolas poco a poco.
- Así que… - dijo Draco, intentando crear una conversación - ¿Cuál es nuestra primera clase?
- Cuidado de Criaturas Mágicas. Realmente espero que Hagrid no traiga algo demasiado peligroso. Quiero decir, no creo que Harry lleve bien eso de estar cerca de un Dragón o una Mantícora, ¿tú sí?
- ¿Tal vez, un Niffler? Estoy seguro de que Harry le gustaría.
- Pero aprendimos los Nifflers en cuarto año, ¿recuerdas? Fue cuando Hagrid escondió el oro Leprechaun.
- Ah, sí. ¿Un Mooncalf, entonces?
- La única buena manera de estudiar a los Mooncalfs es por la noche cuando ejecutan sus bailes.
- ¿Bailes?
Hermione suspiró.
- Se dice que cuando los Mooncalfs bailan están intentando encontrar un compañero. Bailan sobre sus patas traseras y desaparecen antes de que salga el sol. Realmente es muy interesante. – reflexionó – En 1739 algunos magos estudiaban los patrones de los bailes interpretados por los Mooncalfs realizados en ciertas épocas del año para predecir cuanto crecerían sus cultivos. Pero el verdadero descubrimiento fue hecho en 1748 cuando…
Draco desconectó del parloteo de la Gryffindor y sacudió la cabeza, aunque con una sonrisa en sus labios.
"Realmente es un ratón de biblioteca." – pensó, ensanchando su sonrisa – "Me pregunto si le gustaba leer tanto cuando era una niña. Si fuera así, no tendríamos ningún problema… simplemente habría que llevarla a la biblioteca y dejarla leer todos los días. No entiendo porque cree que será complicado tratarla."
Volviendo a la realidad, empezó a escuchar de nuevo a Hermione.
- Por lo tanto, se dice que realmente los patrones no tienen ningún valor significativo en la agricultura, aunque los estudios siguen en marcha para encontrar si los patrones están de alguna manera conectados de un Mooncalf a otro cuando están intentando aparearse. Interesante, ¿verdad?
- Mucho. – dijo Draco apresuradamente.
- ¿Estabas siquiera escuchándome?
- Eh, sí. – mintió el Slytherin – Hey mira, ya hemos llegado. – añadió, escapando de la conversación de los Mooncalfs y sus extraños bailes - ¿Alguna pista sobre la contraseña?
- Uhmm… realmente no. Simplemente empieza a decir caramelos. Uno de ellos debería funcionar.
- ¡Chicles!
- Snikers.
- ¿Sniker no es un tipo de risa?
- Sí, pero también es una barra de chocolate con caramelo, turrón y cacahuetes.
- Ahh… Fizzing Whizbees.
- Nerds.
- Eh, eso no ha sido muy sutil. – comentó Draco – Algunas personas se sienten orgullosas de ser nerds… como tú.
- Primero, yo no soy nerd. – resopló Hermione – Simplemente disfruto del colegio. Y segundo, los nerds también son un tipo de caramelo.
- Ya… - le contestó Draco, arrastrando las palabras - ¿Qué tal, frikis?
- Eso no es un caramelo. – suspiró Hermione - ¡Butterfinger!
- Sin duda los Muggles tienen nombres muy raros para los dulces.
- Síp, pero ha funcionado. – dijo con una sonrisita, señalando a las gárgolas que se movían para mostrar la escalera de caracol que conducía al despacho de Dumbledore. Se adentró en ellas con Draco, quien todavía sostenía a Harry en sus brazos, siguiéndole de cerca. Permanecieron en silencio durante el corto trayecto, la razón por la que estaban allí era demasiado seria como para hacer bromas.
Entrando en el despacho, notaron que Dumbledore estaba de pie junto a la ventana acariciando la cabeza de Fawkes.
- Buenos días, señorita Granger y señor Malfoy. – les saludo sin darse la vuelta - ¿Cómo estáis en esta hermosa mañana?
- Estamos bien, señor. – le contestó Hermione – Pero Harry no.
- ¿Harry? – preguntó Dumbledore volteándose y mirando fijamente con sus penetrantes ojos azules al niño.
- Sí. Pensamos que anoche… no, estamos seguros de que Voldemort estaba aquí, en Hogwarts. – Dumbledore le indicó con un gesto que continuara y la chica así lo hizo – Estábamos durmiendo cuando Caramelo, el perro de Harry, nos despertó con sus ladridos. Cuando llegamos hasta la habitación, parecía como si Harry se estuviera estrangulando a sí mismo o como si sus manos fueran las de otra persona. Nos las arreglamos para despertarlo y cuando lo hizo nos dijo que estaba con el "mago malvado". Está mañana con la luz del sol pude ver bien los moretones alrededor de su cuello… los dedos son demasiado largos para ser los suyos. Voldemort estaba aquí y casi mata a Harry.
- ¿Puedo verlo? – preguntó Dumbledore, extendiendo sus brazos.
Draco asintió, colocando cuidadosamente a Harry entro los brazos del hombre, a la vez que Harry despertaba. Le devolvió a Dumbledore la mirada y sus vibrantes ojos esmeraldas se tornaron de un color rojo sangre. Hermione soltó un grito y Draco se echó hacía atrás con el niño, acurrucándolo protectoramente contra su pecho.
- Es lo que me temía. – dijo Dumbledore en voz baja.
- ¿El qué? – susurró Hermione, mirando a Harry, quien volvía a tener los ojos verdes, pero ensanchados y llenándose lentamente de gruesas lágrimas.
- En primer lugar, darle esto. – dijo Dumbledore, entregándole un frasquito a Draco – No podemos dejar que oiga nada… es un simple somnífero. Lo despertaremos en cuanto hayamos acabado esta conversación.
Draco asintió, observando a Harry quien tenía su cara enterrada en su túnica.
- ¿Podrías beberte esto? – le preguntó en un susurro. Harry dio un leve asentimiento con la cabeza y tomó el frasco que le entregaba el Slytherin. Segundos más tarde, volvía a estar profundamente dormido.
- Sentaos. – sugirió Dumbledore, conjurando dos sillones frente a su escritorio. Lo que diré podría tomaros por sorpresa, sobre todo a usted, señorita Granger. Sé que ha sido amiga de Harry desde el principio, pero no debe culparle por no contarle lo sucedido en el Ministerio el año pasado. Y señor Malfoy, confío en que no le diga a nadie lo que está a punto de escuchar.
Ambos asintieron, el ambiente estaba cargado de tensión y miedo y harían cualquier cosa por hacer que desapareciera.
- El año pasado en el Ministerio se vio obligado a un duelo con Voldemort. – dijo Dumbledore con gravedad - Finamente, lo tenía acorralado y… de alguna manera, se las arregló para tomar el control de Harry y hablar a través de él. Me temo que cuando Voldemort resucitó con la sangre de Harry hace dos años, adquirió algunos nuevos poderes.
- ¿Quiere decir que puede hacerse con el control de Harry cada vez que quiera? – preguntó Hermione quedándose sin aliento, mirando con horror al niño recostado en los brazos de Draco.
- No exactamente. El año pasado se las arregló para tener acceso a él cuando Harry estaba muy inestable emocionalmente; acababa de ser testigo de la muerte de Sirius. En estos momentos, Harry tiene las barreras defensivas muy bajas, por ser tan sólo un niño. Una vez que vuelva a su edad original, las barreras se restablecerán y mantendrán a raya a Voldemort, por ahora…
- ¿Por ahora? – repitió Draco. Dumbledore inclinó la cabeza.
- Cada vez que Voldemort intenta romper las barreras de Harry, estas se debilitan ya que no sabe cómo defenderse. Esperábamos que la Oclumancia le hubiera ayudado, pero entre la aversión del profesor Snape por Harry y el temperamento de este no hemos llegado muy lejos.
- Tenemos que hacer algo. – declaró Hermione – Harry es mi mejor amigo. – dijo en un tono más suave – No voy a quedarme esperando a que pueda llegar hasta él. Tiene que haber alguna manera de poder ayudarle.
- Simplemente hazle saber que estás ahí para él. – le aconsejó Dumbledore – Asegúrese de que sepa que se preocupa por él y por su amistad. Voldemort nunca llegará a comprender el verdadero significado del amor o la amistad, por lo tanto no podrá abrirse paso a través de ellos. Creo que sería más seguro devolver a Harry a su edad original… estará mejor protegido y Voldemort no podrá visitarlo en sueños o tomar el control de su cuerpo.
- No sé si eso sería la mejor opción. – murmuró Hermione – Harry tuvo una infancia bastante triste. Quiero que sepa que nos preocupamos por él… pude que cuando vuelva a la normalidad nuestro vinculo sea incluso más profundo que antes, incluso están llegando a hacer nuevo amigos con este proyecto… como Draco y Pansy.
- La entiendo. – dijo Dumbledore pensativo – Al tener más amigos, Harry tendrá aún más defensas contra Voldemort, porque será capaz de sacar fuerzas y apoyo de ellos. Entonces, lo mejor que podemos hacer es dejarle como está hasta que finalice su parte del proyecto. Pero, si vuelve a ser poseído o a tener otro encuentro con Voldemort, como el de la noche anterior, no tendremos más remedio que devolverle a su edad original, ¿entendido?
- Muy claramente, señor. – le contestaron Hermione y Draco a la vez.
Dumbledore se acercó hasta su mesa y le alborotó el pelo a Harry.
- Pienso que es hora de despertarlo y bajar directos a desayunar. Parece que todos tenéis ganas de una comida caliente, dadle esto a Harry después de haber comido algo. – dijo Dumbledore, entregándole una pequeña botellita a Draco – Hará que se sienta mejor. Y recordad, que si alguna vez necesitáis algo, mi puerta siempre está abierta.
Hermione asintió y agarró el frasquito que contrarrestaba los efectos del somnífero. Se lo administró a Harry, dedicándole una sonrisa agradecida a Dumbledore y se volteó para salir del despacho, con Harry ahora en sus brazos empezando a despertarse. Draco le dedicó un movimiento de despedida a Dumbledore y siguió a Hermione y a Harry, cogiendo la demasiado pesada mochila de la chica antes de la salida.
El director le envió una sonrisa al trío, con sus ojos azules parpadeando con un humor malicioso.
- Debo decir, - se rio en solitario, observando como Draco y Hermione empezaban a hablar y a quejarse sobre el estado de Harry, bueno, en realidad Hermione era la única que se quejaba, Draco simplemente estaba asegurándose de que estuviera bien – que soy un genio.
- Me pregunto qué es lo que estará planeando Hagrid. – dijo Hermione, mientras el trío iba de camino hacia la cabaña de Hagrid. Ya habían desayunado y Harry se había tomado la botellita que les había entregado Dumbledore, ahora estaban listos para enfrentarse a lo que el semi-gigante había planeado para ellos.
- ¿Dará miedo? – preguntó Harry, trotando alegremente sobre los hombros de Draco.
- Espero que no. – intentó tranquilizarlo Hermione – Al menos no tenemos que preocuparnos por los dragones, ¿no? – a medida que se acercaban al claro, vieron como Hagrid se colocaba en los escalones de entrada de su cabaña con una gran sonrisa en su rostro.
- Tengo un verdadero regalo para todos hoy. – dijo sin borrar la sonrisa de su cara. Al ver a Harry, su sonrisa se ensanchó aún más – Harry, es un placer verte de nuevo.
- ¡Tío Haggid! – exclamó Harry con alegría. Draco bajó al niño de encima de sus hombros, observando cómo se alejaba corriendo hacia Hagrid y abrazaba sus rodillas - ¿Vas a enseñarnos algo que de miedo? – preguntó, alzando la cabeza para mirar al guardabosques.
- No, por supuesto que no. – le contestó Hagrid sonriendo – Nunca os enseñaría nada peligroso.
Todos los alumnos, al oír las palabras de Hagrid se miraron entre sí antes de que se empezaran a escuchar unas risitas disimuladas para luego convertirse en estruendosas risotadas.
- Nada peligroso… - dijo Lavender riendo - ¿Qué pasa con los Escregutos de Cola Explosiva?
- ¿Y Norberto? – intervino Terry.
- ¿Y todas las demás cosas que hemos estudiado? – agregó Pansy.
Deliberadamente Hagrid no les hizo ni caso.
- ¿Estáis todos? – preguntó, mirando a los estudiantes que había allí reunidos – Bien, voy a ir a buscar a la criatura. – desapareció dentro de su cabaña, emergiendo de ella segundos después con una cesta bastante enorme de mimbre, posándola ante los alumnos – Acercaos un poco más. – les dijo – Os voy a mostrar lo que hay dentro.
- ¿Queremos saberlo? – le susurró Draco a Hermione, quien se encogió de hombros adelantándose unos pasos y sentándose en el suelo, con Harry agarrado firmemente en su regazo.
- Esto es un Nundu. Los Nundus son originarios de África y se dice que están al borde de la extinción, debido a la caza de magos.
- Un Nundu. – exclamó Hermione, dando unos pasos hacia atrás - ¡¿Te has vuelto loco, Hagrid?! ¡Esa cosa nos puede matar a todos en cuestión de minutos!
- No, él no. Míralo, es solamente un bebé, no puede causar ningún daño serio todavía. Ahora, como iba diciendo, hay un gran debate entre magos sobre si los Nundus son las criaturas más peligrosas del mundo. Por mi parte, no creo que lo sean. Sobre el Nundu: Es un leopardo de proporciones gigantescas muy sigiloso, pese a su gran tamaño. Su aliento está lleno de enfermedades que podrían acabar con pueblos enteros.
- Entonces, ¿por qué estamos estudiando uno? – preguntó débilmente Pansy.
- Siendo tan sólo un bebé, la mayor enfermedad que podría causarte Bola de Pelusa sería un resfriado de un día más o menos. ¿A alguno de vosotros le gustaría acariciarlo? – nadie se movió.
Hermione suspiró. Cuando Harry tenía su edad normal, siempre era el primero en participar en las clases de Hagrid, así el profesor no se sentiría tan mal de que a nadie le gustaran sus "mascotas".
- Yo lo acaricio, Hagrid. – dijo suspirando, resignándose a su suerte. Hagrid sonrió.
- Bien, Hermione. Cuando estés acariciándolo, contén la respiración. Así evitarás enfermarte, siempre y cuando no respires el aire de su alrededor. – dijo Hagrid, al tiempo que metía la mano en la cesta y sacaba al Nundu. Era como un gato de muy gran tamaño en plena madurez, manchas doradas y negras cubrían su pelaje identificándolo como un leopardo.
Bola de Pelusa estaba profundamente dormido, se acurrucó contra los brazos de Hagrid en cuanto notó que ya no estaba en la cesta. Gritos de exclamación se elevaron por el claro por lo bonito que era, de todos los niños y niñas presentes. Hermione tomó una gran bocanada de aire fresco antes de contener la respiración y se acercó al gran gato que Hagrid sostenía entre sus brazos. Extendiendo el brazo suavemente acarició al Nundu quien ronroneo en respuesta.
- ¡Yo también quiero acariciarlo! – gritó Ron, saltando del lado de Lavender – donde ella le había ordenado que se sentara, sin Harry y sin Neville – y empezó a correr hacia el leopardo. Desafortunadamente, Ron no contuvo la respiración y en su lugar tomó una gran bocanada del aire de los alrededores del Nundu. Una fracción de segundo más tarde, se había caído contra el suelo.
- ¡Ron! – gritó Lavender.
- Está bien. – dijo Hagrid – Sólo tendrá un resfriado… sin embargo, el choque lo ha derribado.
- ¿Puedo acariciarlo, Draco? – preguntó Harry, mirando a su tutor - ¿Por favor?
- Vale. – le contestó Draco débilmente – Pero iré contigo… y recuerda contener la respiración. – Harry asintió y ambos se movieron lentamente hasta Hermione y Hagrid – Harry también quiere acariciar al gato. – anunció.
- Vamos, Harry. – le animó Hagrid – No te morderá.
Cautelosamente, Harry acarició al Nundu, quien Hagrid lo había bajado para que quedara a la altura del niño y pudiera alcanzarlo. Sus ojos se iluminaron y le dedicó una gran sonrisa a Hagrid, quien lucía como cuando el pequeño Draco le había preguntado si podía montarse al dragón.
Cuidado de criaturas mágicas terminó poco después, sin que ocurrieran más accidentes, cosa bastante extraña teniendo en cuenta que Neville rondaba por allí. Ron fue llevado a la enfermería para que le suministraran alguna poción para el resfriado.
Ginny se reunió con Hermione y los demás en el Gran Comedor un par de horas más tarde, con su rostro furibundo.
- ¿Qué te pasa? – le preguntó Hermione, agarrando una manzana.
- Mi "hermano pequeño", - susurró entre dientes, para que Harry no la escuchara, mordiendo un sándwich de mantequilla de cacahuete y jalea – Lavender me pido que lo vigilara un momento mientras ella iba al baño ya que Terry estaba en la enfermería intentando conseguir una poción para el resfriado.
- Eso no suena tan mal…
- Durante esos cinco minutos se las arregló para robarme la varita y teñirme el pelo verde lima. Mira, todavía queda algo de verde en mis raíces. Y después ese mocoso me ató y me vi obligada a observar como pintaba la habitación de Lavender del marrón más "bonito" que he visto. Cuando llegó no parecía muy contenta…
Hermione asintió simpatizando con ella a la vez que le daba unas palmaditas en el hombro a su amiga.
- No te preocupes. – le consoló – En cuestión de dos semanas, todo volverá a la norm… - su voz quedó ahogada por un fuerte grito desde el vestíbulo de entrada.
El ruido fue elevándose y varios de los niños comenzaron a llorar cuando los estudiantes que había a sus alrededores se levantaron con rapidez sacando sus varitas y preparados para defenderse, con las caras mortalmente serias. El griterío ya era ensordecedor, llegando a un nivel que parecía que el edificio explotaría por el sonido.
La pregunta era… ¿quién estaba atacando Hogwarts?
¡Tacháaaaannn! ¿Quién estará atacando Hogwarts? ¡Se admiten apuestas! xDD
¡Nos veremos pronto guapiss, Besos!
Contestación a los reviews sin cuenta:
Chicadelasfrases: JAJAJAJAJJA me ha encantado que te pongas ese nombre :D Y si Voldemort es un calvo deforme que en todos los fics tiene que tocar los cojo*** xD Pero podríamos crear el escuadrón de los tacones homicidas, suena bien y a por todos los desgraciados: Lucius, Los Dursley y Voldemort... a ver quien más se une a la lista negra... xDD JAJAJ Cuanta razón Los domingos son para quedarte fusionado con el sofá... ¡así se habla Draco! Gracias por el review cielo, siempre me sacas una sonrisa :D Espero que te haya gustado el cap ;P Besotesss mi chicadelasfrases (L)
Rosy Fdz: Siiii... jodido Calvo deforme, en todos los fics tiene que ir dando por culo... grrr y encima aprovecha cuando Harry es un niño, cobarde cabrón... JAJAJAJA Hermione da grima... está completamente loca, ya veremos que pasa cuando sea la pequeñaja del grupo ;P Besos cielOOOO, gracias por el review y espero que te haya gustado el cap!
SALESIA: Wooww, espero que ya estés mejor de esa gripee, aquí hace un calor que derrite ;P Sii el día anterior no fue para Harry el más feliz de su vida... pobrecito, awww que me lo comía (L) Habría que darle a Caramelo el mejor regalo del mundo por haber alertado a los chicos de que algo estaba pasando, y encima el calvo deforme aprovecha ahora que Harry es un niño, es un cobarde.. ahbjasda ¡quiero matarlo! Muy buena teoría porque casi casi es como tu lo has descrito, de pequeño Harry no tiene las barreras mentales tan desarrolladas y no puede llegar a defenderse y claro así es muy fácil... cabrón... grrrr! Esperemos que de momento los Slytherins estén a salvo, ya veremos que va pasando ;P Jajajaj Siii, Hermione es horrible con Draco... es insufrible xDDD Pero bueno ya sabes lo que dicen, quien se pelea se desea xDD Sii es bueno que de momento Ron se quede alejado de los seres humanos restantes del castillo... xD Mucisisisimas gracias por el review que incluso con gripe es monumental, awww te adoro (L) Espero que ya estés mejor y que el cap te haya gustadoo, Besos cielOOO (L)
Orne: De nada cielOOO, es lo mínimo que puedo hacer después de tomaros las molestias para dejarme un comentario :D Me alegra mucho que te gustara el cap y si, pobre Draco, Pobre Snape y cualquier ser humano que este cerca de esos pequeños monstruos.. xDD Besos cieloo (L)
