Continuación

—significa que a mí me pasó eso ¿No? —afirmo sorprendida.

—si Kagome... Bueno es mejor que vuelvas—me dijo.

— ¿Adónde?—preguntó.

Ella me mira y da un suspiro largo.

—A sengoku jidai—me dijo y desapareció.

La mire desaparecer y cierro los ojos, para, como dijo ella, volver a mi situación de atrás, cuando estaba Sukiri y Rin.


Pov narradora.

La sacerdotisa se encontraba inconsciente, recostada en un árbol, la pequeña Rin estaba a su lado, viendo si no le pasaba otra cosa más. Y por último el daiyoukai estaba mirando hacia al bosque en la espera del pequeño youkai.

Al pasar los minutos se escucha los chillidos y pasos de Jaken.

— ¡Amo bonito!...—dijo éste llegando hasta el susodicho.

— ¡Jaken-sama!—habló Rin con una sonrisa.

—mocosa ¡¿dónde estabas?!—gritó acercándose a ella.

—nos perdimos—solo pudo decir.

—Jaken—dijo Sesshomaru secamente.

— ¡si amo bonito!

—Vamos antes de que llegue el híbrido—avisó el mayor.

—Sesshomaru-sama... ¿Y oka-san? —dijo Rin triste y preocupada a la vez.

Él no dijo nada y se empezó a acercar a ambas, la pequeña se alejó y este se arrodilló para tomar a la miko entre su único brazo.

—Jaken, Rin viajen en ah-un—dijo con su voz habitual.

Los susodichos asintieron al unísono y ambos se subieron en el lomo del dragón de dos cabezas. En cambio el youkai de cabellera plateada emprendió vuelo y se empezó a marchar, seguido por el dragón, la pequeña humana y Jaken.


Pov Inuyasha.

El pequeño sapo y ese bastardo de Sesshomaru se fueron siguiendo a la mujer de cabellos celestes. Doy media vuelta y veo a Kikyo enfadada y al grupo confundido.

—Inuyasha tengo el presentimiento de que la señorita Kagome está cerca—dijo el monje.

— ¡fhe! ¿Qué cosas dices?... Si estuviera cerca ya la hubiera detectado—le dije enojado.

—pero tengo la duda de porque Sesshomaru la siguió a esa mujer... Y lo que me sorprende es que no vi a la pequeña que lo acompaña— empezó a explicar éste.

Tiene razón... ¿Por qué Sesshomaru actuó así?— pensé confundido.

De repente veo a Kikyo empezando a caminar hacía el bosque.

— ¿Qué haces Kikyo?—pregunto mirando cómo se iba.

Ella para en seco y ladeó su rostro, para mirarme.

—voy a seguir a esa mujer—solo se limitó a decir, dio media vuelta y siguió su rumbo hacia el bosque.

Sango, Kirara, Shippo y Miroku empezaron a seguirla, yo quedé mirando cómo se iban todos y me dejaban ahí parado como un tonto. Me decido y los sigo a ellos.


Caminamos por unos cinco minutos y de pronto, a unos cuantos y largos metros, se pudo divisar una luz violeta que se empezó a esparcir por los alrededores, pero no llego a nosotros y tampoco pude entender lo que había pasado.

— ¿Qué fue eso?—se preguntó Sango sorprendida.

—no lo sé—murmuró Kikyo.

Intento moverme del lugar pero no puedo.

—No puedo moverme—dijo Kikyo sorprendida.

—Yo tampoco me puedo mover—digo.

Escucho unos pasos y veo que el monje se pone al frente mío.

—Pero ¿por qué Inuyasha?— preguntó este.

—no lo sé—dijo Sango acercándose al monje.

—y nosotros somos los únicos que nos movemos—comentó Miroku extendiendo su mano hacía la parte trasera de la exterminadora.

Sango se pone roja de furia y con su boomerang le pego fuertemente al monje.

— ¡Monje pervertido!—gritó dándole otro golpe.

—Sangito, sabes que mi mano esta maldecida—le dijo éste.

—mano maldecida, ¡no me mienta!... ¡Maldito monje pervertido!—gritó otra vez.

Miraba un poco enojado por su discusión y empiezo a sentir movilidad en unas de mis manos, después en la otra y por último el cuerpo. Miro a Kikyo y veo que también se puede mover.

—¿Qué será que fue eso?—preguntó Kikyo confundida.

—no se—murmuré.

Doy un suspiro y retomo el camino hacia el lugar donde se produjo la explosión, seguido por los demás.


Minutos después.

Ya han pasado unos largos minutos y de pronto vemos a Sesshomaru empezar a volar hacia los cielos, en compañía con ese dragón y ese sapo, pero no solo ellos estaban, ya que pude divisar que estaba la pequeña, que estaba montada arriba del dragón y también pude observar que Sesshomaru tenía algo o a alguien entre su brazo, pero no podía reconocer a esa persona, solo pude ver a una cabellera negra.

— ¿quién será esa persona que llevaba él?... No entiendo que está pasando aquí—pensaba confundido por la situación.


Pov narradora...

El hanyou y su grupo se rindieron por ahora y como último recurso decidieron acampar en ese mismo lugar, para restaurar energías para el día siguiente.

Con Sesshomaru..

El joven daiyoukai voló hacía un bosque muy hermoso, que tenía cerca de ahí a un gran lago de aguas cristalinas. Bajo su mirada hacía la joven que tenía en su brazo y se sorprendió por lo que vio.

Continuará.