El Principio del Fin


Serena estaba furiosa, casi salió de la casa, cosa que casi no hizo el mes que duró la Liga Pokémon en confirmar la fecha de la batalla, para ir a indicar a la sede del Alto Mando que estaban abusando de su poder. Después de investigar, resultó que luchar contra el Alto Mando en un mismo día, era ahora la única manera de poder formar parte del mismo, y que para poder remplazar un miembro de la Elite Four, era necesario vencer a los cuatro miembros, y no solo uno, como antes.

El cambio fue global, por lo tanto, nada podíamos hacer más que aceptar que me encontraría en una situación sumamente desventajosa. Al final me mentalicé al respecto, pues es muy sencillo, debo luchar contra los cinco entrenadores más fuertes de Kalos, con solo tiempo para curar a mi equipo entre cada batalla; y para cumplir mi sueño, debo vencerlos a todos.

Guardé mis cosas en mi bolso, incluidos los cristales Z y la pulsera necesaria para usarlos, y junto a Serena, partí a la sede de la Liga Pokémon. Me despedí del profesor y sus ayudantes y ellos prometieron ver mi batalla desde el laboratorio. Tomamos un tren hasta una especie de túnel con una entrada en forma de castillo, llamado Camino de la Victoria. El lugar solo podía ser traspasado por el campeón de la conferencia Kalos, así que después de un beso de la buena suerte, un empelado del lugar llevó a Serena a la zona de acompañantes.

El túnel era un lugar oscuro y rocoso, en ciertas zonas tenía pantallas donde se mostraban las mejores hazañas de cada miembro del Alto Mando; el final del túnel estaba atestado de escenas de las batallas de Alain, algo que me puso del mal humor, pero me sorprendió por su gran nivel. Al final me chequeé en lo que era la entrada a un gran castillo, y al entrar, me topé con un enorme salón, con cuatro puertas; podía entrar a cualquiera sin ningún tipo de orden o prioridad, y no sabría qué miembro de la Elite Four sería mi contrincante. El reto constaría de batallas cuatro contra cuatro, y la final sería con equipo completo. Los intercambios estarían prohibidos, y solo se permitiría hacer uno durante todo el combate, y sería solo una vez uno de los Pokémon en el campo estuviera derrotado.

Primero, me tocó luchar contra Siebold, un sujeto vestido con una especie de uniforme de chef ejecutivo de color blanco con detalles en azul, con adornos similares a los de la realeza. El sujeto empezó el combate usando un Starmie, la estrella de mar psíquica, al cual derroté con relativa facilidad usando a Pikachu. Dado que él era el miembro de la Elite Four especializado en el tipo Agua, Pikachu logró vencer a otros dos más de sus Pokémon sin mucho problema, un Barbaracle y un Clawitzer; el monstruo acuático formado por percebes, y el camarón cañón cayeron ante su poder eléctrico. Pero su Mega-Gyarados complicó la situación, y ante un poderoso Terremoto de la serpiente marina, Pikachu cayó noqueado. Toxapex pudo acabarlo con la táctica de envenenar y esperar.

Después de vencer a Siebold, mediante pociones y hiervas que compré antes de salir de Lumiose, curé a mi equipo y descansamos unos minutos. Luego entramos en otra puerta, donde una mujer que reconocí estaba esperando. La miembro de la élite especializada en tipo Fuego, Malva, también famosa por ser la presentadora del canal más importante de Kalos, Lumiose TV. La mujer de complexión elegante y delgada, con anteojos de lente rojo, ropa ceñida al cuerpo de diseñador, pelo rosa peinado en trenzas que caían a cada lado de su cabeza, y expresión vanidosa.

La pelirosa fue bastante más difícil de vencer que el entrenador de tipo Agua. Usando a Toxapex pude lidiar con su Torkoal y su Talonflame, la tortuga de fuego y el ave flamígera cayeron ante la fuerza acuática de mi estrella de mar venenosa. Pero su Pyroar hembra acabó con su racha positiva usando Carga Salvaje, el ataque de tipo Eléctrico fue demasiado para mi Pokémon. Después, la Pokémon felina, venció a Togekiss con la misma estrategia, un error mío al confiarme. Pero hasta ahí llegó su leona de fuego, que cayó ante la fuerza de las rocas de Tyranitar. Su Mega-Houndoom fue otra víctima de mi Mega-Tyranitar, que, con solo par de usos de Roca Afilada, acabó con su miseria. Me sorprendió la agresividad de la chica al luchar, casi podía catalogarla como una entrenadora amoral, que me llevó al límite de tener que dejar a mi tipo Roca/Siniestro usar fuerza de más.

Cuando acabé con la orgullosa entrenadora, que me despidió con una mirada de odio, procedí a sanar y dejar descansar a mi equipo. Aproveché la amplia zona del salón principal de la sede de la Liga Kalos para dejar a mis Pokémon estirar sus extremidades y relajarse entre cada combate. No podía esperar mucho más debido al tiempo límite, así que entré en la tercera puerta. Dentro, en un campo de batalla claramente ideado para Pokémon de tipo Acero, me encontré a un sujeto alto y musculoso, con un atuendo de caballero de color plateado metálico y una estrella de seis puntas en su frente, cubriendo una oscura cabellera despeinada. Él era el entrenador especializado en el tipo Acero de la Elite Four, Wikstrom.

Wikstrom también resultó un luchador muy salvaje, que me obligó a enfocarme en ganar más que nunca. Chandelure lidió bien con sus primer Pokémon, un Klefki, el hada de las llaves cayó por una llamarada. Pero después del hada de metal, siguió un Probopass, que con la fuerza de sus rocas casi quiebra la cúpula de mi fantasma, al que saqué en muy mal estado del campo de batalla. La furia inundó mi cuerpo, y procedí llamando a Pikachu, que con Hierva Lazo acabó con el Pokémon con forma de la estatua de la cabeza de una persona con bigote y sobrero, y una gran nariz.

Luego fue el turno de un Aegislash, de nivel similar al del de Sawyer. La espada fantasma derrotó a mi roedor usando Cabeza de Metal, y el golpe fue tal, que la zona de la cabeza de Pikachu que recibió el impacto, se inflamó. El mismo Aegislash venció a Tyranitar con sus brutales ataques de acero. Me molesté en extremó y llamé a Metagross, al cual Mega-evolucioné, y con su poder aplastante, acabé con el Aegislash y el Mega-Scizor que fue el cuarto y último Pokémon del caballero maligno; el tipo Bicho/Acero nada pudo hacer durante la batalla.

Esta ocasión llevé a mis Pokémon con la enfermera de la Liga, a la cual tenía acceso solo una vez durante el reto al Alto Mando. Dejé a Pikachu y Chandelure, y entré a la última puerta del salón principal. Dentro estaba el último miembro de la Elite Four, y el más poderoso; la ex Campeona de Kalos, Diantha. La mujer, vestida con una blusa y pantalones cortos blancos, y una especie de jacket mesclada con vestido, de color blanco igual que el resto de la indumentaria, y unos accesorios en su espalda similares a alas de un Mega-Absol. Su pelo oscuro como la ceniza, recogido en un peinado en forma de estrella y ojos azules como el océano; indudablemente la belleza de la actriz más famosa de Kalos está a otro nivel.

Su aspecto nada tuvo que ver con su fuerza, y aunque con un estilo delicado y hermoso, similar al de los performances, logró ponerme en aprietos. Su potencia, aunque incomparable a la del resto de sus compañeros, vino acompañada de una gran deportividad, demostrándome que no todo en la alta esfera de Kalos está mal. La antes campeona, y ahora entrenadora de la Elite Four especializada en el tipo Hada, empezó usando un Florges, el hada con forma de flor fue derrotada por mi Toxapex, Pokémon con el que empecé. Por su tipo veneno, creí que mi criatura de Alola aguantaría más, pero fue derrotada por el Gardevoir de la actriz y entrenadora, que usó un increíblemente poderoso Psíquico.

Al vencer a mi Toxapex, la ex Campeona cambió a su Pokémon, y convocó a su Crabink a la batalla. El hada con forma de piedra preciosa sin pulir le dio gran batalla a mi Tyranitar, pero la fuerza bruta de mi bestia al final sobresalió. Yo cambié a Tyranitar, pues pensaba usarlo hasta el final, y llamé a Togekiss. Mi hada tuvo una batalla de tú a tú contra el Azumarril de la chica, y estuvo a punto de definirse de cualquier lado, pero fue mi hada la que venció al conejo acuático con el uso de un poderoso Corte Aéreo. El estado de mi hada no era el ideal, estaba muy cansado tras su batalla contra el tipo Agua/Hada, y eso se demostró en su batalla contra el Gardevoir de la ex Campeona, que venció de un Psíquico a mi Pokémon.

Guardé a mi Metagross en caso de emergencia, y usé a Tyranitar. Mega-evolucioné a mi tipo Roca/Siniestro, y, tras ver a la chica hacer lo mismo, con un mega-aro, por supuesto, se dio una batalla impactante. Ambos estuvieron muy cerca de la victoria, pero el poderío de la mega de la actriz, fue tal que, ante un choque de fuerzas, Roca Afilada contra Brillo Mágico, el hada usó la confusión a su favor para propinarme la primera derrota usando una mega. El Gardevoir usó las rocas para cubrirse y se colocó a la espalada de Tyranitar, y lo fulminó con un súper efectivo Brillo Mágico. Pero el tipo Psíquico/Hada se encontraba en forma similar a la de mi Togekiss hace solo unos momentos, así que Metagross no tuvo problemas en acabar el trabajo de Mega-Tyranitar.

Cuando observé caer al último Pokémon de Diantha, sabía que la persona, el entrenador que fui en el pasado, había desaparecido, y fue remplazado por un exitoso luchador que tiene la valía suficiente para que nadie lo mire hacia abajo. Me sentía el mejor de todos, el entrenador que en el fondo siempre quise ser, aunque mi actitud no lo reflejara. Ya no temía al rechazo ni a la traición, nadie me volvería a dar la espalda, y la Serena de mis sueños definitivamente se tendría que tragar sus palabras. Ya podía postularme a un puesto en la Elite Four, pero eso nunca fue mi objetivo, así que, tras curar a mano a mi equipo, y recuperar a mi compañero de toda la vida y a Chandelure, me dirigí a la última zona del salón.

La zona de acceso a la sección del campeón estaba al fondo del salón principal, justo donde antes había una puerta con seguro, sirviendo de bloqueo, ahora había un pasillo que daba a una habitación oscura. Al entrar a la habitación, la puerta de acceso se cerró de nuevo y la penumbra cubrió mi visión, y tras unos tensos segundos, sentí el suelo moverse. Estaba parado en una plataforma, que empezó a bajar. Después de lo que pareció una eternidad, me hallaba en un salón del mismo tamaño que el salón principal, tal vez de un mayor tamaño. En medio del recinto, un amplio campo de batalla se erguía majestuoso.

Subí las gradas que llevaban a la zona del campo de batalla, que tenía un desnivel en comparación con el piso del salón. Y justo en medio apareció una persona, que antes era invisible dada la altura del campo de batalla, dicha persona resultó ser el Campeón Regional de Kalos, Alain. El pelinegro me miró con desagrado, pero al mismo tiempo detecté competitividad en su mirada, claramente para él la batalla era más que solo por una competencia por el título. Sin duda Alain me había reconocido en la gala de la entrega del título de liga, y ahora mismo mi identidad no le era indiferente, claramente esto sería personal.

Sin mediar palabra, el Campeón se colocó en su lado del campo, y yo, que ya estaba casi en la zona del retador, simplemente me acomodé, dejando que Pikachu se pusiera en donde resultara de su agrado. Miré con curiosidad el resto del salón, y para mi sorpresa, me encontré con la mirada de Serena, que se encontraba casi escondida detrás de una cortina roja en uno de los palcos que estaban en cada extremo de salón, sobre el campo de batalla. Me sorprendió, pues no la vi durante las batallas contra la Elite Four, y esto no es de extrañar, pues los campos de batalla de cada miembro de la élite eran únicamente para recibir a los retadores, no tenían espacio para el público. Supuse que Serena había visto las batallas por la trasmisión en algún lugar del palacio de la Liga, y creí que la final sería igual, pero ahí estaba mi hermosa novia, huyendo de la atención mediática, y de la presencia de su loco y celoso ex novio.

Sonreí a Serena, ella me hizo un gesto con la mano, que identifiqué como que me deseaba suerte; me enfoqué en el obstáculo que se cernía ante mí. Inhalé y exhalé, analicé mi situación con detenimiento, y recordé el equipo completo de Alain, tomé la decisión de con quién empezaría, y tomé su Poké Ball. Vi al Campeón hacer lo mismo, y casi con sincronicidad perfecta, ambos llamamos a nuestros primeros Pokémon, frente a Togekiss apareció un Gourgeist. Sería la batalla de mi tipo Hada/Volador, contra el tipo Fantasma/Planta de Alain.

–Ketchum, espero que esta vez no salgas huyendo como aquel día que te encontré con tus sucias manos en mi novia. –Dijo el pelinegro antes de que la batalla empezara oficialmente. Al parecer no era consciente de la presencia de su ex.

–Ella ya no era tu novia, supéralo. Y no, esta vez pienso derrotarte. –Respondí sin mostrarme afectado por sus palabras.

–En tus malditos sueños, perdedor… –Comentó entre gruñidos el Campeón.

–Este es un combate por el título de Campeón de la Liga Kalos. El actual Campeón contra el campeón de la Conferencia Lumiose. Será una batalla de seis contra seis, no está permitido ningún tipo de sustitución; sustituir un Pokémon será considerado como abandono, y ese Pokémon será considerado como eliminado. –Habló el árbitro, ubicado en una tarima por sobre el campo de batalla. El hombre con un uniforme oficial de la Liga Kalos, con un escudo con forma de pentágono, dividido en tres, a la derecha de color rojo, al medio blanco con la forma de la Torre Prisma y a la izquierda azul. Manteniendo coherencia con su escudo, nos señaló a Alain y a mí con un banderín rojo y otro azul. –¡Qué empiece el combate!

–¡Bomba Semilla! –Ordenó Alain sin esperar un segundo, después de la confirmación del inicio del combate.

–Togekiss, esquiva y contraataca con Corte Aéreo.

Un montón de semillas verdes de gran tamaño empezaron a salir de la boca de la calabaza fantasma, todas en dirección del delicado cuerpo de mi ave feérica. Togekiss esquivó con gracia cada una de las semillas, cada vez que esquivaba una, lanzaba una sierra de aire desde sus alas. El fantasma también pudo esquivar varias de las sierras, pero no todas, recibiendo un considerable daño.

–Gourgeist, Sombra Vil. –La calabaza de halloween viviente desapareció en el suelo, a una velocidad equiparable a la de un Ataque Rápido o un Acua Jet. El Gourgeist se elevó en el aire desde la sombra de Togekiss, golpeándola con energía oscura desde atrás; el daño no fue demasiado, así que no me preocupé.

–Togekiss, contraataca con Brillo Mágico. –Mi hada, sin necesidad de volver su cuerpo hasta la ubicación del sombrío Pokémon planta, expulsó la gran cantidad de brillo, quitando el recubrimiento oscuro que poseía Gourgeist, generando daño, antes de que la planta pudiera escapar de nuevo por la sombra misma de Togekiss. El tipo Planta/Fantasma volvió frente a su entrenador tras recibir el ataque tipo Hada, esperando nuevas órdenes.

–Claramente puedo ver que no me debo confiar contigo, ya entendí porque esa Braixen te eligió. De igual manera, le demostraré que no eres más que un perdedor con suerte. –La sangre hirvió en mi cuerpo, al escuchar a ese idiota llamar Braixen, apelativo a la especia zorra, a Serena. Y aún más me molestó escucharlo desvalorizarme, dándome de menos, estoy cansado de ser considerado por todos, incluido yo mismo, como un perdedor. Cuando gané la Conferencia Lumiose, y cuando derroté a la Elite Four, pensé que ya no escucharía más ese calificativo, pero no fue el caso, todavía queda alguien que está sobre mí, sobre mi valor axiológico, mi valía; por eso debo aplastar a Alain, no importa cómo.

–El único que será un perdedor al final de este día, serás tú. En ese momento nada le quedará a tu vacía vida. –Aclaré con veneno en mi voz. El entrenador vestido con una jacket de cuero negra, y pantalones vaqueros negros con botas del mismo color, el escudo de la Liga Kalos en su pecho, y con una bufanda azul enrollada a su cuello, no reaccionó ante mis palabras, retándome con la mirada a seguir con la batalla. "No tienes que pedirlo dos veces", pensé. –Togekiss, usa Velocidad Extrema.

El Campeón no reaccionó de ninguna forma, tal y como esperaba, pues pensaba usar la misma técnica que con el Aegislash de Sawyer. Como debía suceder, Togekiss atravesó el cuerpo de Gourgeist, que se volvió etéreo ante el contacto con la energía de tipo Normal. Me dispuse a ordenar Corte Aéreo, pero Alain se me adelantó, ordenando Golpe Fantasma. La calabaza desapareció, para a una velocidad increíble reaparecer al lado de Togekiss, golpeándolo con fuerza, y enviándolo contra el piso del campo de batalla.

–¡Mierda! ¿Togekiss, estás bien? –Togekiss dio una especie de chillido y volvió al aire, indicándome que estaba bien. Miré a Alain, y este tenía una estúpida sonrisa socarrona en su rostro.

–¿En serio eres tan estúpido para creer que caería en esa táctica tan mediocre? Claramente no soy ese inútil de Sawyer. –Comentó el Campeón. Provocando que cerrara los puños con fuerza. "Maldición, olvidé que Alain estaba en la final de la Conferencia Lumiose ". Mire a mi hada, y está ya se notaba bastante golpeada, no aguantaría mucho más. Generalmente las peleas de alto nivel no suelen durar mucho, pues el poder de los ataques y las estrategias empelados suele ser muy alto.

–Eso no es lo único que tengo, Togekiss, usa Velocidad Extrema para rodear a Gourgeist.

Togekiss empezó a volar alrededor de la calabaza, usando la velocidad otorgada por el movimiento de tipo Normal. Alain se mantuvo expectante ante mi orden; y apenas yo indiqué el uso de Corte Aéreo, él ordenó Golpe Fantasma. Togekiss se detuvo cansado y expectante ante la desaparición de su rival y yo cuando lo vi desaparecer, presté toda mi atención al aire, mientras en el suelo el polvo se elevaba tras el impacto de las múltiples sierras de viento. Sucedió en un milisegundo, pero pude ver la apertura del portal fantasmal justo detrás de mi Pokémon, en ese momento le dije a Togekiss que usara Brillo Mágico con toda su fuerza. La calabaza no pudo realizar su ataque al quedar cegada, y el daño por el brillo fue suficiente para que quedara a solo un golpe de caer.

–Togekiss, rápido, acabalo con Corte Aéreo. –La orden sucedió el momento indicado, porque Gourgeist nada pudo hacer para esquivar las sierras circulares de viento que empezaron a golpear su cuerpo sin piedad. Cuando parecía que ya nada podría hacer la calabaza, Alain grito una última orden desesperada.

–Gourgeist, usa Halloween. –Antes de que el último Corte Aéreo golpeara su debilitado cuerpo, el tipo Planta/Fantasma liberó gran cantidad de energía morada en dirección de Togekiss, que fue cubierta por esta, formando una figura extraña y tenebrosa.

Cuando la energía fantasmal se asentó en el cuerpo de Togekiss, esté se mostró con un color gris pálido, a diferencia de su blanco brillante habitual. Mientras eso ocurría, la última sierra de aire atravesó parte del cuerpo de la calabaza fantasma, que quedó inmóvil, totalmente inconsciente. En un principio no entendí muy bien las razones de Alain para ordenar un movimiento que no hace daño, en ese critico momento, pero al ver su segundo Pokémon, lo entendí. Halloween, siendo un movimiento capaz de convertir al Pokémon que lo recibe al tipo Fantasma, resulta muy útil si vas a usar un tipo fuerte contra dicho tipo; y el Weavile que apareció de su segunda Poké Ball, definitivamente lo es.

–Mierda, es una buena táctica. –Comenté para mí mismo.

–Lo sé. –Respondió muy lleno de orgullo el pelinegro, haciéndome rabiar.

–Ya que… Togekiss, ataca usando Brillo Mágico.

–Cuchillada Nocturna.

La táctica de Alain consistía en cambiar a mi tipo Hada por un tipo Fantasma, de esa manera los ataques de tipo Siniestro de Weavile serían muy eficaces, y el daño por los movimientos de tipo Hada no tendrían el daño por Stab, así la balanza de la batalla estaría de su lado. Pero para vencer a mi hada de Sinnoh falta mucho más que convertirla al tipo Fantasma. El Pokémon oscuro, con una especie de corona roja, orejas, collarín, y cola del mismo color, una gema amarilla sobre sus ojos con expresión malévola y garras blancas y filosas, saltó al aire con sus garras imbuidas en energía rojiza oscura. Togekiss no se iba a dejar golpear, así que, irradiando una gran cantidad de luz, golpeó al Weavile, que fue devuelto al suelo con un golpe seco.

–¡Mierda! Weavile, levántate y ataca usando Rayo Hielo para hacer que caiga. –El Pokémon Garra filo se reincorporó y escupió un rayo helado al cuerpo de Togekiss, que tardó en reaccionar y se empezó a precipitar contra el suelo. Yo vi una buena oportunidad para aprovechar el momentum de la caída, y le indiqué que usara Velocidad Extrema para golpear a su adversario. La Velocidad que adquirió fue tal que parecía que el tipo Siniestro/Hielo nada podría hacer para salir del camino; pero no salió como esperaba.

–Weavile, Protección. –Un poco más de diez centímetros antes de que el cuerpo de Togekiss lo embistiera, el Pokémon de Alain se cubrió con una barrera de energía inquebrantable, contra la que se estrelló mi hada. Mi cara se desencajó en una expresión de horror al ver y escuchar el golpe que se llevó mi pobre Pokémon, deseaba salir de donde estaba y ayudarlo, pero Alain no tuvo piedad. –Acabalo con Cuchillada Nocturna.

Mi ave feérica no parecía reaccionar, pero eso nada le importó al entrenador y su Pokémon, cuando con una sonrisa macabra, el Weavile usó sus garras rojas para golpear repetidas veces su emplumado cuerpo. Miré al árbitro, pero éste no parecía tener la intención de declarar la batalla por finalizada. Las plumas empezaron a cubrir el campo de batalla, y la sangre le dio un tono más brillante al rojo oscuro de las garras del pokémon siniestro.

–¡Basta, ya está derrotado! ¡Árbitro, si no indica como finalizada la batalla, no me importará ir yo mismo por mi Pokémon! –El sujeto, que parecía andar por los treintas, me miró serio, para finalmente hacer su trabajo. Weavile se alejó del cuerpo de mi Hada, volviendo con su sonriente entrenador. Yo aproveché eso para entrar al campo y recoger a mi hada voladora.

Al mirar el área donde recibió las constantes Cuchilladas Nocturnas, pude ver cortadas, raspones, plumas arrancadas de cuajo y ensangrentadas. Suprimiendo mi furia, saqué una poción de acción rápida, y la apliqué sobre la piel de mi Pokémon. La hemorragia paró, así que devolví a mi amigable criatura a su dispositivo de contención y me coloqué en mi lugar al borde del campo de batalla. Miré a Pikachu, y su expresión me lo dijo todo, deseaba hacer pagar a ese Weavile por lo hecho a su amigo, así que decidí que ahora lo usaría a él. Antes de hacer el llamado, miré una vez más a Alain, y su expresión me lo dijo todo: estaba dispuesto a llegar aún más lejos. Entendí que tendría que dejar cualquier tipo de moralidad a un lado para vencer a tal sujeto, y al fin cumplir mi sueño.

Le indiqué a mi roedor que era hora de seguir y este salió al campo con sus mejillas expresando con chispas sus ardientes deseos. Miré al placo donde estaba ubicada Serena, y pude apreciar que me miraba preocupada, yo le hice un gesto con la cara indicando que todo estaría bien, y ella me sonrió comprendiéndome. "Lo siento Serena, pero no puedo apegarme del todo a nuestro credo durante esta batalla", pensé, ahora convencido de que debía ir con todo, incluida la agresividad necesaria para vencer al campeón.

–Pikachu, usa Atactrueno.

–Weavile, Rayo Hielo.

El torrente eléctrico chocó contra el rayo concentrado de energía gélida, ninguna de las dos expresiones de energía elemental cedía ante su homónimo. Lo átomos de aire cercanos al extremo del Rayo Hielo perdían energía, la nueve de electrones perdía velocidad de giro, por el contario, el aire cercano al Atactrueno sufría de sobre energización, un constante flujo de electrones permitía la aparición de múltiples chispas y una sensación de calor proporcionada por los iones en reacción. La Bola Luminosa colgando en el cuello de mi roedor brilló, otorgando energía de ataque a su poseedor. La reacción química y física llegó a su punto culmen, cuando Pikachu liberó aún más energía, y los átomos electrificados sobrepasaron a aquellos sin energía calórica y cinética. La termodinámica en su máxima expresión mostró a los átomos con electrones de más ponerse por encima de aquellos con un estado inversamente proporcional; en pocas palabras, el Atactrueno golpeó el cuerpo de Weavile, electrocutándolo.

Sonreí de lado al ver como con dificultad el Weavile se reincorporaba, sus movimientos eran lentos, demostrando que la suerte estuvo de mi lado, el Atactrueno paralizó al Pokémon oscuro. Pero mi sonrisa desapareció al ver a mi Pokémon respirar agitadamente, como si hubiera hecho esfuerzo de más; al mirar al Weavile lo comprendí. Presión, esa desgraciada habilidad con la que he estado lidiando más veces de lo normal, ahora debía acabar con el tipo Siniestro/Hielo usando pocos movimientos para evitar que mi roedor se presione más de lo necesario.

–Rápido Weavile, sacúdete esa parálisis y usa Cuchillada Nocturna. –Pikachu se tensó al escuchar esa orden, claramente seguía molesto por lo sucedido con Togekiss, y yo también. El Pokémon siniestro acató lo dicho por el pelinegro, y con una velocidad muy inferior a la mostrada hasta el momento, se lanzó con sus garras blancas teñidas de rojo oscuro.

–Pikachu, usa Sustituto y luego ataca con Hierva Lazo.

Sin esfuerzo mi roedor amarillo evitó el ataque, dejando atrás a una versión sintética de sí mismo, el Pikachu falso, muy similar a un Wobbuffet, que solo es capaz de recibir golpes sin atacar, pero a diferencia de dicho Pokémon del tipo Psíquico, es incapaz de contratacar o devolver los golpes. En esencia, el Sustituto es una bolsa de boxeo con resistencia limitada por los tipos del usuario y el tipo del ataque usado en él; igual a como sería en un combate real. El sustituto reacciona ante los pulsos mentales de su creador, tanto instintivamente, como conscientemente; o sea, es capaz de actuar ante impulso, como actuar mediante el control de su usuario.

El roedor amarillo sin sentimientos ni expresiones aguantó el golpe del Weavile sin ser derrotado, cosa que el Pikachu real aprovechó, para, saliendo detrás de su Sustituto y atacar con un Hierva Lazo, que tomó de los pies al Pokémon siniestro, azotándolo contra el suelo. El peso ligero del tipo Siniestro/Hielo influyó en que el daño fuera poco, pero, aun así, era fácil decir que no duraría mucho más.

–Weavile, evita al Sustituto ese y ataca al Pikachu con Rayo Hielo. –El Pokémon de Alain se alejó del aparente sin vida Pikachu y lanzó su ataque gélido a mi Pokémon; pero el ataque nunca hizo contacto con Pikachu, pues su versión realizada en base a energía elemental de tipo Normal, apareció para recibir el golpe y evitar de esa forma que su creador saliera lastimado, controlado de manera mental como por el mismo Pikachu. Aun habiendo recibido el Rayo Hielo de lleno, el Sustituto aguantó, y permaneció en medio del campo, preparado para defender a la versión original de sí mismo. Sonreí al comprobar que el entrenamiento de resistencia de mi Pikachu estaba dando resultados hasta en sus Sustitutos.

–Pikachu, atácalo con un Atactrueno. –Pikachu saltó al aire y por sobre su copia, lanzó un poderoso torrente eléctrico.

–Protección Weavile. –El Pokémon Garra filo creó un escudo de energía frente a él, y éste dispersó la energía eléctrica del ataque de Pikachu. –Ahora usa Doble Equipo y ataca con Cuchillada Nocturna.

Ese fue el mayor error de Alain hasta el momento de la batalla, pues yo solía practicar bastante las contra-estrategias para lidiar con Doble Equipo. Probablemente en ese momento, cuando era un máximo perdedor, lidiar con los clones del Doble Equipo era lo que mejor sabía hacer. El Weavile se dividió en múltiples copias, versiones de sí mismo similares a reflejos o sombras, diferentes al Sustituto por ser meras ilusiones, sin resistencia, incapaces de soportar el más mínimo roce, y solo útiles para imitar a su usuario y esconderlo durante el ataque, aumentando su evasión. Cuando los clones etéreos estuvieron suficientemente cerca de Pikachu y su Sustituto, lancé mi orden.

–Pikachu, lanza Atactrueno y usa Contraescudo. –La estrategia que ideé en un momento de inspiración durante mi viaje por Sinnoh, fue llevada a cabo a la perfección por mi roedor. Mientras el Sustituto se alejó a una zona segura, Pikachu lanzó un Atactrueno al aire, y empezó a girar sobre sí mismo, en algo visiblemente similar al Break Dance. El escudo de plasma generado sobre Pikachu bastó para que, ante el contacto, todas las copias del Weavile que se lanzaron al ataque, desaparecerán en el acto. En ese momento se escuchó un ruido sordo, fue el Weavile original, que cayó al suelo del campo de batalla, claramente dañado.

Al parecer el Weavile intentó confundir a Pikachu avanzando junto a la primera ola de copias, usando la otra mitad de estas como engaño. Ante el impacto con el piso, el resto de copias desapareció en el acto, siendo Weavile incapaz de mantener la ilusión debido a su estado físico. Yo decidí que era hora de acabar con la batalla, y producto de un último Atactrueno, el tipo Siniestro/Hielo fue derrotado; el grito de dolor que salió de la boca de la oscura creatura hizo que una extraña sonrisa sádica apareciera en mi cara, me sentí poderoso, y me estaba gustando esa sensación.

Para mí no fue un secreto que Pikachu usó más electricidad de la necesaria para derrotar al Weavile, eso fue una clara venganza en nombre de su compañero. Pero ante tal acción, ni yo, ni Alain, dijimos nada. El pelinegro regresó su Pokémon a su dispositivo de contención, y en silencio sacó a su siguiente opción. Mi sorpresa fue mayúscula al ver el Pokémon que el Campeón de Kalos eligió.

–¿Alain, me estas subestimando? –Pregunté sarcásticamente. Frente a Pikachu, en el aire, realizaba piruetas un hermoso Unfezant. El Pokémon ave, de varios tonos oscuros, predominando el gris claro en su pecho y alas, y color verde oscuro en su abdomen, finalizado con una especie de mascarilla roja en su cara, como claro indicativo que era un macho. No dudaba de la fuerza del Pokémon, pero usar un tipo Volador contra un tipo Eléctrico en una batalla por el título de Campeón Regional, es jugar con el destino.

–No puedo subestimarte si de partida no estimo nada de ti. Puede que seas un combatiente fuerte, pero no tienes madera de Campeón, a diferencia de mí. Y pienso demostrártelo venciendo a esa rata tuya con el poder de mi Unfezant. –Aclaró con tono y mirada engreídos.

–Pienso hacer que te tragues tus palabras y provocar que esa expresión se convierta en una de terror. –Murmuré para mí mismo. –Pikachu, espera detrás del Sustituto.

–Unfezant, acaba primero con ese Sustituto, usa Viento Afín y luego ataca con Ala Acero. –El ave agitó sus alas, provocando que se formaran corrientes de aire que funcionaban de manera positiva para el equipo de Alain, y negativa para el mío. Gracias al efecto de las corrientes de aire, el Pokémon de Unova se lanzó en picada a una velocidad increíble en dirección a Pikachu y su Sustituto. Pero la velocidad extra no bastó para que rebasara la velocidad de mi roedor por una diferencia lo suficientemente grande, para que este no tuviera tiempo de reacción.

–Pikachu, detenlo usando Poder Oculto. –Las esferas gélidas aparecieron desde detrás del Pikachu falso, golpeando el pico y la cara del Unfezant, causando bastante daño.

Pero el Poder Oculto de tipo Hielo no bastó para detener la arremetida del ave, que, con su ala recubierta en metal, golpeó el abdomen del Sustituto, provocando que cayera al suelo y se desvaneciera como si fuera una escultura de arena. Dado lo productivo del uso del Sustituto durante la batalla contra el Weavile, pensé en volver a usarlo; pero tomando en cuenta que la creación de dicha copia requiere bastante energía vital, y que contra un tipo Volador la batalla sería más frenética, decidí dedicarme a atacar usando el poder de ataque especial de mi primer Pokémon.

–¡Perfecto! Unfezant, ahora ataca usando Corte Aéreo.

–¡Pikachu, Atactrueno!

Las típicas sierras de viento salieron de las alas del ave de Unova, y la rapidez del ataque fue tan estremecedora, que Pikachu nada pudo hacer para evitar recibir todas y cada una de ellas. Pésima fue nuestra suerte pues al recibir el ataque de lleno; Pikachu cayó al suelo, quedando expuesto, y perdiendo su oportunidad de atacar. Ese efecto, conocido como retroceso, tiene un bajo porcentaje de suceder al usar Corte Aéreo, en mi caso no sucede muy seguido, y al suertudo de Alain le salió a la primera. El engreído ex novio de mi bella pelimiel ordenó sin piedad el uso de un Ataque Aéreo. Uno de los ataques de tipo Volador más poderosos, usado en mi Pikachu, que aún tan siquiera lograba reincorporarse.

Pensé en volver a usar Sustituto, pero el ave, sin perder un solo segundo, se lanzó desde el aire, usando los últimos vestigios del Viento Afín para aumentar su velocidad. Pikachu solo fue capaz de volver a ponerse sobre sus cuatro pequeñas patas, cuando el ataque le llegó con toda la furia del cielo. El calibre del impacto fue tal, que montones de polvo se levantaron sobre el ambiente, ensombreciendo la visión. El ave no tardó en salir de la nube de suciedad, colocándose al lado de su sonriente entrenador. Cuando la tierra y polvo se asentaron, Pikachu estaba luchando por levantarse, estaba muy dañado, se veía golpeado, magullado.

–Creo que ya puede dar por terminada la batalla, señor árbitro. Unfezant, acaba a esa rata usando Ala de Acero. –Miré con terror la mirada asustada de Pikachu, no podía quedarme de brazos cruzados.

–¡Vamos amigo, esto es todo por lo que hemos luchado este año! No salimos de la miseria para volver a ella, no podemos volver con las manos vacías. ¡Tenemos que demostrarles a todos que estaban equivocados! ¡Tenemos muchas bocas que callar! –Pikachu recibió mi discurso, y aumentó los esfuerzos por ponerse en pie.

–Qué tristes y patéticas formas de vida… ¡Salgan de Kalos y vuelvan al basurero de donde salieron! –Gritó Alain, indicando con su cabeza al ave que ya podía ejecutar su acción; al parecer el ave estaba esperando eso desde que escucho su orden, intuyendo que su entrenador no había acabado de fanfarronear.

–¡Vamos Pikachu, ponte en pie y derríbalo con Atactrueno, usa todas tus fuerzas! ¡Recuerda todo lo que pasamos en las ligas anteriores, recuerda las ocasiones que nos dañaron, recuerda todas esas veces que nos humillaron, recuerda las mentiras que juntos vivimos, deja salir todo el resentimiento que juntos hemos acumulado por estos siete años de vida! –Dije, ignorando los comentarios del pelinegro.

El ave se elevó en el cielo, generando expectativa, y recubrió sus dos alas con un brillo metálico, usando cada célula de hierro de su cuerpo. Con las plumas de sus alas endurecidas, bajó en picada, a una velocidad promedio, pues la corriente de aire ya había cesado. Pikachu, por otro lado, ignoró el daño recibido por el Corte y Ataque Aéreos; a los cuales no habría sobrevivido de no ser porque su Sustituto recibió la mayoría de daño en su batalla contra el Pokémon siniestro. Aún a pesar de no haber sido muy dañado en su batalla contra el Weavile, la Presión hizo su trabajo, y el roedor se veía muy cansado.

Pero Pikachu lo ignoró todo y se enfocó en cargar energía eléctrica en sus mejillas rojas; la Bola Luminosa en su cuello brilló como nunca, y un rayo luminoso como el Sol salió en dirección del Unfezant, que ya se encontraba a casi un metro de Pikachu. La energía eléctrica recorrió todo el cuerpo del ave, que chilló dolorosamente, pasando de lejos a su objetivo. El Pokémon de Unova terminó por estrellarse contra el piso justo detrás de mi roedor. Residuo eléctrico aún era visible en su cuerpo, pero el ave tras semejante ataque, no pudo volver a levantarse.