CAPITULO 19
BÁSICO Y LETAL
Las cadenas celestes que la sostenían de las muñecas aflojaron, y acto seguido desaparecieron en el aire. La mujer cayó de lado sin fuerzas, sobre la gran cama y se acurrucó juntando sus rodillas cerca del pecho. Los largos cabellos color fuego cubrían parte de su rostro y cuerpo. Sudaba, temblaba como una hoja. Sus ojos que antes irradiaban magnetismo sensual, ahora estaban vacíos, solo ocupados por el terror animal que la experiencia le había dejado.
—6 días…—anunció el joven parado frente a la cama donde la mujer estaba tirada— no pensé que resistiría tanto.
Naruto había usado tres Tsukuyomi seguidos, traducido al lenguaje práctico, Mei Terumi había pasado por 15 segundos de un sometimiento masivo pero lo asimilaba como la violación con 6 días de duración ininterrumpida. Sus ojos estaban perdidos, se cerraron casi automáticos y quedo inconsciente respirando con mucha dificultad.
El rubio se giró caminando con dificultad puesto que le había costado muchísimo chakra mantener esa técnica tanto tiempo. Un solo Tsukuyomi era un desgaste fenomenal para el usuario, imaginen tres consecutivos. Pero Naruto cada vez se sentía menos humano, menos carente de límites y menos dispuesto a descansar mientras sus ambiciones no se concretaran.
— ¿ha terminado? —Preguntó fríamente Yugao sentada en un sillón cercano a la puerta de salida
—si…—respondió el rubio sentándose en una silla junto a la cama— ahora dormirá algunas horas para recuperarse y yo debo hacer lo mismo. Cuando ella despierte….veremos como esta de dispuesta a obedecer.
Yugao se puso de pie mientras Naruto se recostó en la cama justo en el espacio no ocupado por Mei. El rubio se tendió largo a largo tranquilo y dispuesto a dormir hizo señas con su mano para que la kunoichi del ANBU se retirara del lugar. Yugao lo miró sin emoción aparente, aunque una parte de ella se preguntaba qué había pasado en ese Genjutsu que había dejado destruida a una ruda líder como Mei Terumi. Tenía curiosidad, pero viendo los pocos escrúpulos que Naruto demostraba últimamente, era mejor ni preguntar.
Se fue del cuarto, iría a preparar los sellos del remolino que cada ninja de Kiri recibiría en sus brazos o muslos. Naruto había dicho que sería la propia Mizukage quien los sellaría sin problemas, que Yugao no debía preocuparse más que por tener listos los sellos. La tinta con la que Sai y ella había estado creando las marcas especiales, estaba mesclada con una provisión de sangre que Naruto propiamente les había aportado. Hacía días de esta situación, todo parecía irse sobre ruedas y pronto estaría el plan concretado.
Yugao fue al cuarto de Sakura y remplazó en la guardia a la pelirosa para que fuera a dormir. La chica preguntó por Naruto y Yugao mencionó que el rubio descansaba del interrogatorio. Estaba durmiendo y había pedido no ser molestado por nadie. Sakura asintió manteniéndose callada, pero sus pensamientos cada vez se iban más precisamente a lo que la había mantenido ocupada razonando las últimas horas. Naruto—Madara, una dupla temible con poderes lejos de un simple mortal. Sakura se negaba a creer que solo Naruto pudiera planear todo y aplicarse con la brutalidad que ella lo había visto actuar. Se negaba a creer que Madara estuviera sellado completamente. Por lo tanto, decidió mantenerse alerta y esperar su oportunidad de ayudar.
Un punto a favor la beneficiaba con respecto a posibles enemigos. Todos, incluso sus amigos de Konoha, subestimaban el nivel de Sakura Haruno. Todos la creían una gran medico si, también sabían que tenía fuerza descomunal. Pero la subestimaban, no la incluían entre los ninja más poderosos y eso podía ser un craso error. Solo un golpe bien dado, y Sakura podía cantar victoria sobre cualquiera, pero solo era un recurso. Mediante sus estudios, tenía creados venenos, tranquilizantes, paralizantes, anticoagulantes y cualquier implemento que pudiera trasformar un arma común y corriente en un golpe definitivo. Su sello la protegía del Genjutsu, era una kunoichi de temer. Era por esta razón, que prefería mostrarse débil, solo para tomar por sorpresa al rival ocasional.
El equipo de Sasuke ingresó a la baja montaña donde comenzaban las cuevas. A la distancia, Karin pudo detectar las presencias inconfundibles de dos viejos camaradas. Así se lo hizo saber a Sasuke, que los esperó a pie firme mientras Shino rodeaba la posición para tomarlos por la retaguardia de ser necesario. Shizune se paró algunos metros detrás de Sasuke y Karin. Sus invitados comenzaban a llegar tranquilamente por el frente de ese rocoso paisaje.
Segundos después, Suigetsu y Jūgo aparecieron frente a ellos. Caminando serenos, Jūgo venia envuelto en una capa negra cubriendo desde su cuello hasta los pies. Mientras que Suigetsu seguía con su típico traje de redes y ajustados atuendos. Pero el agregado de una enorme espada envuelta en vendas blancas, apoyada sobre su hombro derecho. La sonrisa de filosos dientes contrastaba con un compañero que cuando sus maldiciones no lo consumían, era muy callado y retraído.
—Cuanto tiempo Sasuke-kun…—sonrió Suigetsu cuando se pararon a escasos metros de ellos— nos encontramos nuevamente, y en un extraño lugar… ¿qué piensas Jūgo?
—No es extraño el lugar, cuando conocemos el motivo…—señaló impasible el peli naranja— de cualquier forma….es un gusto verlos bien.
Sasuke y Karin se miraron algo extrañados, tenían la ligera impresión que no sería una reunión "amable" luego del incidente de la pelea contra los Kage y posterior abandono en las tierras samurái. Pero la pelirroja no podía sentir hostilidad en sus dos ex—compañeros. Cosa muy sorprendente por los siempre latentes instintos asesinos de Jūgo, y la perversidad de Suigetsu.
—esa espada…—dijo Sasuke apenas— es Samehada…
Ambos Shinobi de Konoha se miraron nuevamente, sabían que pertenecía a Killer Bee, ¿Por qué la tenía Suigetsu entonces? El ex—Shinobi de Kiri ni se molestó a contestar, solo sonrió ligeramente cambiando el ángulo del tema.
— ¿vienen por la serpiente? –Indicó divertido— les está esperando oculto en su madriguera llena de trampas.
— ¿Qué hacen ustedes aquí? –Preguntó Karin mirando a Jūgo directamente— si no conociera a la perfección tu chakra diría que eres un impostor. ¿Qué paso contigo Jūgo?
—Las maldiciones han sido debidamente controladas…—señaló sereno el pelinaranja— ahora puedo utilizar la fuerza que me inyectan sin por eso asesinar a mis compañeros. Diría que ha mejorado mi situación bastante.
— ¿Sasuke, está todo bien? –preguntó a lo lejos Shizune sería
El Uchiha saludo con el dorso de su mano dando la sensación que no habría problemas. Shizune sin embargo no se acercó, tenía que mantenerse a distancia para usar sus agujas y luego rescatar a quien cayera herido primero. Siempre era mejor prevenirse cuando había dos criminales de alto rango parados a escasos metros del equipo. Shino aún no se mostraba detrás de ellos, pero Shizune suponía que en cuanto comenzara el combate, el Aburame haría acto de presencia.
— ¿Qué hacen aquí ustedes dos? –Preguntó duramente Sasuke— son criminales buscados, y están cercanos a la guarida del criminal número 1 en el libro bingo. ¿Acaso son el comité de bienvenida?
—En realidad no…—sonrió Suigetsu— nos estábamos asegurando que Kabuto no tuviera el impulso de salir huyendo de un combate. Pero no pensamos interrumpirlos si a eso te estas refiriendo.
—solo vigilamos que no escape de aquí, tan cual se nos ha ordenado. –Aseguró Jūgo serio— si piensan entrar a por él. Buen viaje y ojala logren acabarlo.
— ¿Quién se los ha ordenado? –Pregunto Sasuke intrigado— ¿Para quién trabajan ahora?
—No para ti, —sonrió Suigetsu divertido— lo siento Sasuke-kun…pero mi nuevo jefe tiene dos reglas de las cuales debemos guiarnos a rajatabla. Uno…no exponer nuestras vidas por misiones suicidas o tontas. Ayudamos al jefe pero no vamos a morir por él, y nunca nos ha pedido tal cosa.
—Y dos…—completó Jūgo— el jefe es alguien que no quiere ser identificado. Así que para ti, el jefe es nadie.
— ¿vinieron a evitar que Kabuto huyera? –Preguntó Karin— ¿significa que nos apoyaran contra él?
—significa que no estorbaremos su camino…—corrigió Suigetsu— y que lo esperaremos aquí afuera por si logra burlarlos a ustedes en su cueva. De este lugar, Kabuto no va a escapar.
— ¿Qué ganan asesinándolo? –Dijo Sasuke
—recompensa…—indicó Jūgo— y libertad.
Shino se manifestó a espaldas de los dos Shinobi y los tenían rodeados en su posición. Los brazos del Aburame se hicieron nubes de insectos y comenzaron a formar una especie de pared para capturarlos. Tanto Jūgo como Suigetsu mirando de reojo detrás de ellos y después ignoraron a Shino causando sorpresa. Shino amplió el rango de sus insectos pero no atacó, algo no estaba bien.
— ¿en serio quieren pelear contra nosotros? –preguntó sonriendo Suigetsu— ¿alertaran a Kabuto de nuestras presencias tan solo por capturarnos? Creí que eras más inteligente Sasuke-kun, ju ju ju.
Sasuke elevó su mano izquierda levemente y la bajo indicándole a Shino que no atacara, era cierto que combatir con ellos sería alertar a Kabuto. Siendo el domador de serpientes objetivo principal de la misión, le darían oportunidad de escapar si peleaban contra esos dos Shinobi. Tal vez por esa razón Suigetsu y Jūgo se mostraron sin recelo frente a Sasuke, porque sabían que no se daría una pelea abierta estando Kabuto tan cerca.
—Es cierto…—apuntó Sasuke serio— no debemos desviarnos de nuestro objetivo primario. Pero yo que ustedes no me mostraría ante ninjas de la alianza. –le advirtió a sus ex—compañeros— son criminales y serán cazados con ratas por otros equipos.
— ¿Qué equipos? –Señaló Jūgo tranquilamente— no hay cazadores desde los tiempos de la guerra. La economía de las aldeas no lo permite y siendo francos…—hizo una pausa tranquila— pocos Shinobi pueden pelear a nuestro nivel y vivir para contarlo.
—Supongo que elevaron su nivel…—sonrió Karin apenas— no me sorprende ya que antes eran muy buenos.
—No me refiero a eso…—advirtió Jūgo— simplemente estamos protegidos por algo más grande que nosotros mismos. Si alguien pensara en atacarnos….y tuviera la suerte o habilidad de matarnos…
—pobre de él…—finalizó Suigetsu misterioso— nuestro hermano lo buscaría y lo haría picadillo.
— ¿Hermano? –Pensó Sasuke— creí que no tenían a nadie. ¿Quién será ese jefe del que hablan?
—Sasuke…—interrumpió Shino tétrico— si no vamos a pelear con ellos….debemos seguir con nuestra misión.
—Hai…—asintió Sasuke— registra el lado norte Shino…—el Shinobi de los insecto asintió y desapareció en una nube negra de sus criaturas voladoras— Shizune tu quédate con Karin aquí mismo. Revisare el lado sur y volveré en media hora. Luego entraremos a por Kabuto.
Karin iba a replicar algo, porque la verdad le parecía muy extraña que Sasuke ignorara a esos dos Shinobi en la zona, y más aun dejando a las dos mujeres a merced de ellos. Pero tanto Jūgo como su compañero al escuchar las órdenes de Sasuke se voltearon y caminaron lentamente alejándose del lugar. Aunque el pelinaranja se levantó la manga derecha de su brazo y allí Karin vio una marca en forma de remolino. Algo le decía quién podía ser el "jefe" de aquellos dos, pero ahora estaba completamente segura que se trataba de Naruto.
Sasuke y Shino rodearon las posiciones de la cueva y revisaron por donde entrar. 45 minutos después se reunieron con las kunoichi en la posición inicial donde se había dado el encuentro con os Shinobi renegados. Se organizaron para ingresar por una entrada que Karin descubrió y Shino abrió gracias a unos escarabajos azules del tamaño de perros. Aquellos insectos invocados comenzaron a excavar la piedra como si fuera pan fresco, el túnel se fue formando y se conectó 20 metros más allá, con uno de los pasillos internos de la cueva. El equipo de Sasuke ingresó con cautela en busca del enemigo.
Sintió movimientos apenas, estaban recostados cómodamente y había dormido algunas horas. Abrió los ojos apenas y por la luna entrando a la habitación podía deducir que aún era de madrugada. Su jean estaba siendo asaltado a la altura de la pelvis. Las manos que lo recorrían, hacían movimientos torpes, no podían abrir el cierre a pesar de esforzarse por hacerlo. Naruto elevo su cabeza para ver como Mei intentaba casi sin fuerzas abrir el pantalón para tener acceso al objeto de sus desvaríos.
—Deberías dormir un poco más…—dijo el rubio acariciando la cabeza de la mujer que sin embargo no cesó de intentar abrir el cierre frente a ella— vamos mujer….la diversión la dejaremos para otro día.
—No….pue…no puedo…—dijo con clara desgana Mei— ábrete…—reclamó sin fuerza.
Naruto notó que los dedos de la mujer estaban tan torpes como si estuvieran congelados. Sin dudas un ataque tan brutal a su cerebro la había dañado en mucho más que su voluntad. Pero visto lo que intentaba hacer, estaba bien encaminado el sistema.
—acuéstate a mi lado Mei-san…—le sonrió apenas Naruto— mañana tenemos trabajo que hacer, y luego voy a joderte tan duro, que lo que has vivido hasta ahora te parecerán caricias.
La mujer lo miró a los ojos y temblaba, pero la mirada sin vida tenia también el destello del deseo revoloteando. Quería llegar a esa parte que Naruto prometía sexo, ni siquiera había considerado la primera porción del mensaje. Quisiera lo que Naruto quisiera de ella, estaba dispuesta a dárselo para ser follada como necesitaba. Era todo lo que su mente podía dilucidar.
—Necesito…—gimió arrastrándose hacia la cabecera de la cama— yo…necesito…
Un pequeño hilito de saliva surgía de sus labios voluptuosos, parecía una mujer completamente drogada, no tenía conciencia de donde estaba o por qué razón, lo único que ocupaba su mente era la insatisfacción que sufría su cuerpo. Necesitaba ser calmada esa sensación, necesitaba ser follada urgentemente. Naruto sin embargo, no estaba de ánimo para joderla. Tenía que dormir y al día siguiente habría muchas cosas por terminar. Así que la ayudó a recostarse en la almohada junto a él, y segundos después Mei apoyo la cabeza en el pecho del hombre quedando rendida. No podía recuperarse tan rápido como Naruto, era apenas reflejos de su voluntad truncada lo que la había despertado. Pero Naruto comprendió hasta qué punto la había sometido, le recordó a Ino Yamanaka y sonrió perverso. A más resistencia, mayor era el placer de someter, realmente ese lado sádico que resurgía en Naruto le sorprendía a veces.
El hospital de Kiri empezó con sus actividades temprano como de costumbre. Naruto y Sakura ingresaron para visitar a Bee y Samui mientras todos los aldeanos comenzaban sus actividades cotidianas sin saber lo que sucedía con su aldea en realidad. Sakura y Naruto hablaron poco y nada esa mañana. La pelirosa no quería preguntar lo que había pasado con la Mizukage porque temía a la respuesta, evaluó que tal vez preguntarle a Sai sería una forma menos molesta de enterarse. Era eso y además prefería hacer creer a Naruto que seguía completamente fiel a sus planes de conquista general. Era mejor mostrarse solícita y no permitirle a Uzumaki albergar dudas sobre ella. Solo así podría llegar a obtener la oportunidad que tanto había buscado.
Minutos después, el cuarto de los ninja de Kumo estaba ocupado por Naruto, Sakura y Samui alrededor de la cama de Killer Bee. Todos los médicos que lo revisaron llegaron a alarmantes conclusiones que en teoría, Bee debería haber muerto varias veces en esos días de crisis. Sin contar con el Biju en su interior, sin esa fuente de chakra inmenso y tan solo curándose por las atenciones de Sakura, Killer Bee debió morir. Pero allí estaba, sentado en su cama escribiendo versos en su libreta fiel. Samui con gesto impasible lo había vigilado implacablemente, pero nadie en Kiri estaba con los ánimos o el poder para intentar matar al ex–Jinchūriki, los de Kumo no sabían que por causa de Naruto y sus asesinatos que todo Kiri los había ignorado olímpicamente.
—Tengo noticias buenas y también malas…—dijo Naruto luego de saludos y charla triviales al inicio— ¿por cuál de ellas quieren empezar a escuchar?
—"voy a crear…voy a crear…aunque malas nuevas tenga que escuchar"….oh yeah…—escribió Bee concentrado en su intento de Rap— la anotare…me gusta como quedo.
—Maestro Bee…—le corrigió Samui siempre sería— esto es importante. Deje esa estúpida libreta y preste atención por favor.
El Shinobi moreno bajo su lápiz y cabeceó haciendo notar que dejaría las tonterías por un rato, si Naruto decía que era serio, seguramente era una catástrofe. El rubio se apoyó en el muro contrario a la cama de Bee. Se cruzó de brazos y luego de un suspiró, inicio la charla.
—Las malas noticias son muchas…—dijo apenas pero todos estaban prestando atención— primero lo obvio, perdiste a Hachibi, tío Bee. –El hombre sentado en su cama tuvo el leve reflejo de tomarse el vientre pero enseguida se recuperó— además Kumo actualmente está bajo ataque. Sumando este asunto a que el feudal de mi país piensa preparar a su ejército para conquistar los países elementales.
Nadie habló, el asunto era demasiado grave como para pensar en bromas o versos. Samui evaluaba con cuidado cada palabra, Sakura estaba estupefacta ante las novedades y se preguntó cuánto de verdad o mentira había en esas noticias. Bee no emitió gesto alguno, estaba callado y eso era como tener sol en una medianoche. Sin embargo Naruto seguía.
—Las buenas noticias son que Kabuto no se salió con suya…—admitió Naruto sonriendo— tío Bee está vivo, Samui-san también y la estatua del Gedō Mazō donde Hachibi fue sellado…esta en mi poder justo ahora.
— ¿la estatua? –Pensaron todos— ¿Naruto tiene la estatua con los Biju?
Sakura además evaluó con cierto miedo que Naruto tenía el Rinnengan. Eso significaba que podía controlar la estatua, significaba que además podía usarla para sellar al noveno demonio completando el viejo plan de Pain….o la locura que alguna vez pensó Uchiha Madara.
—Kumo está bajo ataque…—dijo Samui— ¿por causa de quién?
—un ejército conformado de criminales…—señalo Naruto— mis contactos me dijeron que ese grupo se hace llamar…
—"el gremio"…—interrumpió Bee increíblemente serio— creíamos que eran un rejunte de ladronzuelos. Hasta que comenzaron a golpear nuestra economía y la de muchos países. No me sorprende que conformara un ejército. Toda la escoria junta….tal vez es más molesta de lo que parece.
—No tengo un número aproximado de atacantes a Kumo…—mintió Naruto para no descubrirse— solo sé que las fuerzas de Raikage se retiraron a las murallas de la ciudad y esperan pelear con ventaja allí.
—El acceso a Kumogakure es como un embudo en la montaña –dijo Samui— los números no valen de nada allí. Raikage-sama los aplastara como moscas si deciden pelear allí.
—El problema no es el resultado sino el tiempo…—señaló Naruto ganándose la atención de los demás— tal vez no lo sepan, pero se me envió como embajador del Daimyō en busca de acuerdos de paz con cada aldea.
— ¿y que tiene que ver con nosotros? –Preguntó Samui
—ustedes deberán ayudarme a convencer a su Raikage de que no acepte esa paz que el Daimyō está ofreciendo tan abiertamente.
— ¿Por qué Naruto? –preguntó entre sorprendida e irritada Sakura
—porque no hay paz con un hombre que se prepara para la guerra.
—Continua…—le indicó Samui sin emoción— debes hablar sobre todo si quieres ayuda. Lo que pides no es algo ortodoxo.
—Daimyō me envió por paz… ¿correcto? –Todos asintieron— ¿entonces por qué está preparando un ejército armado que a estas alturas ya estará superando los 90000 hombres? ¿Para protección personal?
—Eres la carnada amigo mío…—señaló Bee— con su derecha nos ofrece la paz con tu nombre ganado a pulso…y la izquierda de tu señor será una guerra cuando todos bajemos la guardia.
—por fortuna tengo planes para evitar esto. –dijo Naruto sonriendo— planes que evitaran una carnicería, que nos darán la fuerza para sobrevivir.
— ¿Qué planes? –pregunto Samui
—uniremos bajo una sola bandera a todas las fuerzas Shinobi debilitadas y desperdigadas por los 5 países. Todos a una sola villa, con el poder para negociar una paz, o resistir a una guerra.
—Eso llevara tiempo….tiempo que no hay…—advirtió Samui con mucho equilibrio
—este país es una isla gigante que nos cobijara a todos. País del agua, ha aceptado cambiar su nombre y acoger a todos los Shinobi. País del remolino será a partir de las próximas semanas.
— ¿país del remolino? – Preguntó Killer Bee— amigo mío que nombre cool…—pulgar arriba— pero creo recordar una villa así hace tiempo…
—una villa que desapareció hace años…—complemento Samui— algo oí de mi abuelo hace tiempo.
— ¿entonces que dicen? –Sonrió Naruto apenas— ¿están listos para volver a su villa? ¿Me ayudaran a convencer al Raikage sobre venir aquí uniéndose a nosotros?
Los ninja de Kumo se miraron seriamente, obvio que nada influiría sus palabras frente al Raikage que todo lo decidía arbitrariamente. Pero en sí, debían y querían volver a su aldea para saber qué tan mal estaba el asunto de los rebeldes. Y Naruto parecía querer acompañarlos. Así que no dudaron mucho, en cuanto se acomodaran mejor y Bee saliera del hospital, partirían hacia país del rayo a toda marcha.
—Sakura-chan…—sonrió Naruto— tío Bee necesita recuperarse para mañana. No puedo retrasar más el viaje. Te lo dejo en tus manos ¿de acuerdo?
—Hai…—asintió la muchacha— podrá viajar, pero no podrá pelear en mucho tiempo. Es prácticamente un milagro que haya sobrevivido a la extracción del Biju. Bee-san deberá cuidarse y no sé si el viaje sea lo recomendable ahora que…
—el viaje no lo forzara en lo más mínimo –advirtió Naruto— durara unas pocas horas según mis cálculos. –Dijo sorprendiendo a todos que sabían mínimo un mes de travesía— me encargare del viaje, tu solo asegúrate que no se muera por estar de pie algunas horas.
Mientras Sakura se ocupaba de atender las diferentes deficiencias en el funcionamiento corporal de Killer Bee, Samui se quedó con la chica pelirosa preguntando cosas sobre los años pasados ya que ella había estado encerrada en la vasija sagrada sin contacto con el mundo. Sakura hablo sobre lo que conocía, hablo sobre todo menos sus sospechas rondando al caso de Naruto. Tenía que mantenerlo callada hasta comprobar que las palabras del rubio eran verdad. Aunque además ahora, tenía una ligera idea de para que servía el sello de 10 trigramas que Naruto le había pedido restablecer. Pero solo era intuición, solo eso porque no tenía pruebas de Naruto concreto.
Naruto se reunió con Yugao, Sai y Mei en la sala de recepciones para las visitas de Mizukage-sama. El consejo de ancianos y la gran mayoría de los líderes de clanes estaba también allí. La reunión constaba de unas 35 personas. La Godaime Mizukage sentaba en la cabecera de la larga mesa estaban aún escoltada por los guardias que la noche anterior la había asistido en su intento de captura a Sakura Haruno. Los Shinobi la protegían dos pasos atrás de ella y enmascarados no se veía sus gestos. Naruto llego al lugar seguido por sus compañeros y la Mizukage se aferró fuerte del apoyabrazos en su sillón. De solo ver a Naruto el deseo insano de su cuerpo se encendía como hoguera. ¿Qué rayos le pasaba? ¿Por qué no podía evitar desearlo? ¿Acaso le había gustado ser violada durante días? ¿Le había gustado ser una puta, una esclava, una cualquiera?
—Señores del consejo y líderes de clanes…—empezó Naruto sonriendo y caminando por detrás de los hombres y mujeres sentados alrededor de la mesa— permítanme decirles lo que Mizukage-sama sabe de mi propio informe. Lamentablemente estamos a las puertas de un gran conflicto bélico. El señor feudal de fuego quiere guerra, y las villas Shinobi aun debilitadas son su única oposición.
Todos guardaron silencio, había rumores que había llegado al país por diferentes viajeros. Incluso un espía de Kiri vivió algunas semanas en la capital del país del fuego y podía confirmar como ese ejercito personal del Daimyō no paraba de crecer en fuerza y variedad. Obviamente no era una guardia personal, era claramente las bases de una campaña fulminante de conquista.
—los territorios de los 4 países elementales exceptuando este, proveerán de una ventaja fulminante al enemigo cuando nos ataque. Las villas serán aisladas y exterminadas. Cada ninja será eliminado para dar fin al sistema Shinobi. Daimyō aprendió una valiosa lección al salvarse de Kabuto Yakushi hace años, cualquier ninja por habilidades personales, constituye un peligro latente a su reinado. Soldados en cantidad son fuertes, pero individualmente…solo son hombres comunes.
—Uzumaki-sama viene de la aldea de la hoja… –interrumpió un anciano líder de clan sentado cerca de Mei— Konoha peleara contra nosotros porque su señor así lo requerirá. No entiendo porque nos advierte de todo este plan siendo como es…nuestro enemigo.
—Soy ninja de Konoha…—remarco Naruto— lo sé bien y otras circunstancias diría que tiene razón. Es más, se me envió para proponer paz y lograr que se confíen, para finalmente exterminarlos.
Hubo murmullos en el salón, había mucha furia y ganas de ir a guerra contra los traidores de Konoha que no respetarían la alianza firmada, pero más les sorprendía que Naruto hablara con libertad sobre el enemigo cerca de la Mizukage.
—la pregunta es… ¿qué creen que pasara con Konoha, cuando Daimyō haya eliminado al resto de las villas Shinobi?
Hubo silencio, los líderes comenzaban a comprender.
—Seremos eliminados…—indicó Naruto— somos ninja igual que ustedes. Seremos remplazados por el ejército del feudal y eliminados. Nosotros, nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos. Así como todo usuario del chakra. Todo heredero de cultura ninja. Todo vestigio de libertad.
—Nuestra aldea no será cambiada…—amenazó un líder con facciones de pez que hizo a Naruto recordar al fallecido Kisame— no seremos nunca parte de ninguna villa que no sea Kirigakure –todos asintieron confirmando su apoyo— tu idea de renombrar nuestro país es ridícula.
—Ahora no son nadie…—señaló Naruto— el feudal del país fue asesinado y cada uno de ustedes no tiene señor ni destino. Yo simplemente quiero crear una villa cuya fuerza y economía no dependa más que de nosotros mismos. Este país está aislado del resto, los ejércitos del feudal combatirían en la máxima desventaja. Podemos hundir sus barcos, podemos acabar sus tropas sin que pongan un solo pie en la tierra del remolino.
—Deberán respetar el antiguo dueño de estas tierras…—señaló desafiante el anciano— somos país del agua, y así nos vamos a quedar.
— ¿el antiguo dueño? –sonrió la Mizukage sumándose al debate— que interesante…
—hace ya muchos años….la familia Uzumaki ayudó a fundar esta villa y dio provisión de sellos, alimentos y medicamentos a los pobres clanes que conformarían Kirigakure. Soy descendiente directo de los Uzumaki del remolino. Los padres de esta aldea y las demás. Un clan que ustedes exterminaron hace años, por ambición y poder. –Todos se paralizaron al oír esto— sé que todos son hombres de honor aquí, sé que matarían por honor, que morirían por la misma causa. ¿Qué creen que un Uzumaki como yo deba hacerles, por lo que ustedes hicieron hace años?
Era oficial, el silencio glaciar había ganado terreno y muchos de los más jóvenes ya pensaban en manera de escapar con sus familias de esa destrucción. Porque si los rumores eran ciertos sobre Naruto, eran mejor escapar del país antes que ser pulverizado completamente. Tal el poder del hijo de los Uzumaki antiguos.
—Puedes tomar mi cabeza si te place…—desafió el anciano del clan Ozuna— pagaré la deuda de mi familia.
—mataron a mis hermanos Shinobi, incendiaron la aldea y robaron mi herencia. Violaron a mis hermanas, mataron a los niños y exterminaron todo buen nombre del clan. Todas las villas se unieron contra mi familia por ambición. Muchas veces me dije desde que lo supe, que debería liderar yo mismo ese ejército del feudal. Venir aquí como a cada villa y exterminarlos a todos. Matar a sus hijos o nietos, violar a sus mujeres y esclavizarlas. Robar todas sus herencias y finalmente hacer que nadie jamás se acuerde de ustedes. Pero no lo hare….respetaré la última voluntad de mi clan. Una familia que buscaba la paz, por sobre todas las cosas. ¿Realmente piensa que un par de cabezas rodando por el suelo pagaría mi humillación?
— ¿Qué se supone que harás? –Preguntó otro líder neutro
—como no confió en ustedes, y claramente ustedes no confían en mí… usare mi herencia para convertir en hermanos a cada Shinobi que pise este país. La marca del remolino no influye en ningún aspecto ninja de las personas. Su única función es hermanar a cada sellado con el otro. Todos seremos una familia, un solo pueblo que unidos lucharemos por nuestra libertad. Daimyō no podrá con todos nosotros, Daimyō no podrá con la aldea del remolino. Una aldea que no tendrá divisiones ni traidoras. La verdadera fuerza del clan Uzumaki, la lealtad….esta en su sangre.
Nadie replicó más el asunto, la Godaime Mizukage le pidió a Naruto que abandonara la sala de reuniones y se dedicó a limar las asperezas que quedaran. Les hizo entender a los líderes que Naruto no podía ser vencido, les contó lo que el rubio había hecho en el combate de hacía días, y finalmente les instruyó sobre las bases de un acuerdo comercial que podía sacar a la aldea de la pobreza que estaba sufriendo por causa de la muerte del feudal. Ella iba a convencerlos o someterlos, era su misión, su amo se la había dado y Mei Terumi no iba a fallarle. Sabía que de no cumplir, jamás podría disfrutar del placer carnal más salvaje que había conocido. Mei estaba entregada, estaba controlada y haría lo que Naruto le había ordenado. En pocas horas, comenzarían a sellar cada Shinobi de Kiri. Cada mujer o niño también recibiría la marca del remolino, todos serían sellados, todos serían una gran familia con Naruto Uzumaki.
—Uzumaki Naruto es el culpable de todo….
La reunión de Inoichi con varios líderes de clan y el Hokage había incurrido en serías acusaciones cuando la cabeza del clan Yamanaka revelo el embarazo de su hija Ino.
—Mi hija ha sido violada…—anuncio duramente— está esperando un hijo bastardo de ese criminal.
Era una acusación grave, los consejeros ancianos sabían por su contacto con el feudal, que necesitarían de todos los Shinobi más poderosos para la guerra. Y Naruto Uzumaki era el mejor.
—Inoichi-sama acusa sin fundamentos…—señalo Homura— él dice que su hija fue violada…pero no ha existido denuncia ante Hokage-sama en tiempo y forma.
—Mi hija ha sido sellada…—indicó el blondo líder— por eso no puede denunciar a su agresor. Pero entre en su mente y pude ver con claridad la perfidia.
— ¿y quién realizó el sello? –Pregunto Kakashi tranquilamente— ¿es un sello de origen Uzumaki?
Inoichi gruñó apenas, no era un sello Uzumaki sino Genjutsu de sellado. La mente de Ino estaba dominada por una ilusión. Inoichi extrajo algunos documentos y los expuso ante los líderes.
—No tengo pruebas contra Uzumaki…—señaló el Yamanaka— pero los recuerdos reprimidos en mi hija son claros. No sé cómo lo hizo, pero él fue el culpable.
— ¿y su pedido concretamente es…? –Pregunto el consejero Koharu seriamente
—que se lo juzgue por esto…
Kakashi se colocó una mano en barbilla pensante, su mente ya tenía una solución probable al asunto, definitivo que Naruto había escogido bien de quien fiarse.
—creo que juzgar al héroe más grande de la aldea nos traería muchos problemas. –Hizo una pausa mirando a Inoichi que estaba sorprendido— el pueblo no creerá que Naruto Uzumaki hubiera violado a una joven. Nuestras acusaciones solo pondrían en contra al pueblo. Además estoy convencido que hay líderes de clanes que no verían con buenos ojos este juicio.
— ¡EL VIOLO A MI HIJA! –Estalló Inoichi— ¡ESTOY SEGURO QUE TAMBIEN ES CULPABLE DE LAS MUERTES DE SHIKAKU Y SU HIJO! ¡TODO SE HA IDO AL DEMONIO DESDE QUE ESE "HEROE" VOLVIO A LA ALDEA!
—La grave acusación que quieres hacer…—señaló Tsume Inuzuka— requiere como mínimo que la víctima declare sobre lo ocurrido.
—Mi hija esta sellada…—dijo el rubio— no puedo quebrar ese control, está fuera de mis posibilidades. Pero se quien si puede hacerlo….Uchiha Sasuke.
—El Sharingan…—pensaron todos— tal vez pueda ser…
—tal vez debería intentarlo yo…—añadió Kakashi— tal vez mi ojo no tenga el nivel de Sasuke pero ciertamente puedo quebrar ciertos jutsu.
—Toda esta cuestión me parece ridícula…—apunto la anciana Homura— difamar así a un héroe de guerra…sin pruebas más que las imágenes que pudieras haber visto Inoichi-sama. Incluso si fuera verdad… ¿Qué se supone que haremos con Uzumaki?
Todos reflexionaron profundamente, ¿Qué se podía hacer con un sujeto tan poderoso? ¿Cómo castigarlo sin exponerse a perderlo de cara a la próxima guerra?
—Si cometió un crimen…—definió Kakashi seriamente— debe ser castigado. No podemos permitir que ciertos Shinobi anden por allí haciendo lo que les venga en gana.
Esas palabras fueron acompañadas por asentimiento de todos los presentes. Los había dejado conformes por el momento lo dicho por el Hokage. Ino sería traída frente a Kakashi y el mismo guerrero del Sharingan podría decir lo que estaba pasando. Por supuesto era todo una falacia. ¿Kakashi acusando a Naruto de violación? Ni en broma. Él tenía que protegerlo, el sello se lo exigía y él iba a cumplir. Cuando todos se retiraron evaluó meterse dentro de Ino y colocarle un nuevo Genjutsu, o directamente destruir su mente para luego argumentar que el mismo sello acabo con la vida de la chica. Solo tenía que proteger a Naruto, respaldarlo hasta que volviera a hacerse cargo de todo.
Inoichi hablo con Chouza y varios amigos, no estaba conforme con las palabras del Hokage y se dispuso averiguar entre sus contactos que se podía hacer contra Naruto si el asunto no se resolvía de la mejor manera. No iba aceptar que ese patán saliera ileso de lo que había hecho. Naruto Uzumaki iba a pagar, Inoichi estaba seguro de que encontraría la manera.
Kakashi en tanto se quedó junto a los consejeros evaluando la situación general de la aldea. No era secreto para el Hokage que Ino estaba embarazada de Naruto. Tampoco que casi todas las kunoichi del clan Inuzuka también lo estaban. Incluso entre las líderes del clan Hyuuga, Kakashi evaluó que Naruto tenía cierto control sobre ellas. En realidad no sabía cuánto, pero tanto Hinata como Hanabi eran fieras defensoras de cualquier punto que lo involucrara a ese rubio. Kakashi supuso que Naruto las tenía bajo su control. En tanto los consejeros estaban muy complacidos por esa tarea. Calculaba que contarían con unos 20 nuevos Uzumaki para reforzar el plantel Shinobi a futuro. Guerreros de chakra inacabable, guerreros con cuerpos tan fuertes como para soportar a los Biju. Naruto había prometido traer la estatua del Gedō Mazō a Konoha. La aldea de la hoja tendría a todos los monstruos como en las primeras épocas del Shodaime. Sería la más poderosa, sería invencible.
— ¿Qué haremos con la niña Yamanaka? –Pregunto Koharu seriamente— Uzumaki Naruto tardara en volver y no debemos…
—no habrá problemas…—señalo Kakashi— usare mi Sharingan para hacerle creer a Ino que en realidad otro hombre la sello. El que Naruto no utilizara uno de los sellos familiares nos ha beneficiado.
— ¿Cómo pudo usar un Genjutsu de sellado? –Pregunto Homura sorprendida— creí que solo los ninjas con Sharingan podían hacerlo.
—Él también puede…—definió Kakashi y tembló ligeramente— créanme…pocas cosas no puede hacer en la actualidad.
—¡kuchiyose no jutsu!
Una explosión en las afueras de Kirigakure antecedió a la aparición de un enorme sapo de invocación. La criatura miro a Naruto y a su grupo con serenidad, abrió su boca dejándoles ingresar tranquilamente y luego se trasporto a través de una invocación inversa. Cuando nuevamente la criatura abrió su boca, estaban en algún lugar dentro del país del té, límite con país del agua. Habían ahorrado casi 2 semanas de travesía en cuestión de minutos.
Naruto hablo con Sai y Yugao, intercambiaron palabras durante algunos minutos y luego el rubio le entrego un pergamino a cada uno. Acto seguido desaparecieron por los bosques montando leones de tinta, hacia rumbo desconocido.
— ¿a dónde fueron? –Pregunto Sakura intrigada
—fueron a distintos puntos de los países, —respondió neutral el rubio— tiene que informar a todas las naciones, incluso a las más pequeñas lo que está ocurriendo. País del remolino los cobijara a todos, sin excepciones.
— ¿Qué pasara con la misión? –interrogo la pelirosa
—Kabuto morirá, yo mismo me voy a encargar. Ahora lo que necesito es reunirme con el Raikage y la Tsuchikage. Eso me deja a Gaara para el final, quiero que tú, vayas por él.
— ¿Cómo dices? ¿Quieres que convenza a Gaara-sama de unirse a esta locura oponiéndose a Konoha?
—Si no quieres ayudarme está bien…—anuncio el rubio— no estás retenida por la fuerza aquí. Puedes regresarte a Konoha y advertirles a todos lo que estoy haciendo. Me da igual, no puedo dejar que nada me detenga o todos los sacrificios habrán sido en vano.
—pero pero…es que… ¿Cómo pretendes que lo convenza de cruzar los países junto a su pueblo para venir a territorios del agua?
—su hermano Kankuro te debe la vida por ese veneno del cual tú lo salvaste…—le recordó Naruto— llevaras este documento donde explico detalladamente lo que ocurrirá de aquí a algunos meses. Tiene mi firma, tiene la marca de los Uzumaki y además…—señalo sonriendo el rubio— Gaara sabe que la economía de su aldea no resistirá una guerra, sabe que no podrá contra Konoha máxime que el resto de las aldeas se unirán a mí. Es inteligente, sabrá elegir con equilibrio.
— ¿y si no acepta?
—entonces te sales de la aldea y allí estas libre…—respondió el rubio— puedes volver a país del agua donde seguramente me encontraras, o puedes volver a Konoha, donde te pedirán explicaciones sobre mi paradero y deberás quedarte de ese lado para siempre. Alguna vez te dije que podías ser mi compañera, pero nunca dije que te obligaría a serlo. Puedes elegir, te dije que podrías elegir.
El rubio la dejo pensativa y le indico al sapo ermitaño que los había trasportado la ubicación de un sello Sennin a pocos kilómetros de la frontera de país del viento y el fuego. Hasta allí podría acercar a Sakura, luego ella tendría que correr el resto del camino. Sakura no dijo nada más, sabía que todo era un gran error pero debía mantenerse alerta. Debía seguir esperando para usar el sello de 10 trigramas, era lo único que podía hacer para ayudar a Naruto y detener a Madara.
Cuando el sapo desapareció en una explosión, solo quedaron Naruto, Bee y Samui. El rubio se cortó levemente su dedo y activo su Rinnengan haciendo un…
— ¡kuchiyose no jutsu!
Un pájaro enorme apareció frente a los tres ninja, tenía cuadro alas y dos picos, parecía la mescla bizarra de dos tipos de aves distintas. Era feo sí, pero sus aletazos iniciales arrancaron arboles cerca del lugar donde estaban, era tremendamente fuerte, sería un trasporte súper veloz.
—a volar amigos….—sonrió Naruto y todos montaron a la criatura sobre su lomo
Levanto vuelto el pájaro y girando hacia país del rayo elevo rápidamente su velocidad, solo con chakra en los pies que los tres Shinobi se pudieron mantener estables sobre la criatura, ya que iba a una fantástica rapidez. Bee y Samui se sorprendieron por la monstruosa invocación, Naruto seguía dando sorpresa no importando el tiempo trascurrido, era su característica principal, por eso tal vez lo hacía un rival terrible. Su capacidad de ser siempre imprevisible.
—llegaremos a Kumo en algunas horas…—grito a sus compañeros para que lo escucharan a través de viento— no se suelten del pájaro o seguramente morirán por la altura de caída
Tanto Bee como Samui se arrodillaron afirmándose con sus manos del pelaje naranja de la criatura, el graznido feroz del ave resurgió por el viento y Naruto parado cómodamente cerca del cuello condujo con sus ojos la dirección de su invocación. La próxima parada debía ser rápida, debía sacarse de encima a Kumo y luego terminar con Iwa, un equilibrio precario debía generarse o todo se iría al demonio.
Había bajado durante varios metros en completo silencio. Sasuke lideraba el grupo que caminaba en línea recta por los pasillos de la cueva. Le seguía Karin muy de cerca y Shizune detrás. Shino completaba la hilera como el Shinobi encargado de custodiar la retaguardia. El avance era muy lento, cada 10 metros o menos había trampas. En los techos, las paredes y el suelo. Sasuke podía ver la mayoría de las artimañas por su Sharingan, Karin lo apoyaba captando ligeros cambios de energía en los distintos mecanismos. Era un trabajo de hormiga avanzar sin activar ninguna de la defensas. No solo debían esquivarlas, también debían desactivarlas para que no alertaran a Kabuto ni entorpecieran la retirada en caso de necesitarlo.
Shizune usaban una tinta luminosa que marcaba cada muro con flechas para indicar la salida. Si tenían que retirarse rápidamente, nadie iba a tener dudas por donde habían entrado. Shino utilizaba pocos insecto consiente que el zumbido de un enjambre podía retumbar y ser oído a la distancia. Eran un buen equipo, un equipo inteligente y peligroso. Kabuto estaba en graves dificultades y ni siquiera lo sabía.
Finalmente arribaron a un salón amplio, paredes trabajadas y de un tamaño rectangular de unos 100 metros de largo por 20 de ancho. Había antorchas en las paredes y se podía ver al final de pasillo una entrada a otro salón. Sasuke no ingreso al lugar, miro el techo, el suelo y los muros laterales con cuidado. Saco un kunai preventivo para cortar cualquier mecanismo de cuerda que se activada de improvisto. Ventajas del Sharingan, podía ver a velocidad pasmosa los movimientos a su alrededor y prevenirlos.
—Sasuke-kun…—susurro muy bajo Karin— arriba…—le señalo con el dedo...
El Uchiha fijo la atención al techo nuevamente, entre los bordes de las piedras, algo había oculto. Miro nuevamente la entrada que tenía que atravesar para avanzar, a la altura de sus tobillos, un inexistente hilo invisible. Se agacho a observarlo con cautela, no tenía chakra, era un filamento de vaya a saber que material especial. Nadie que no se acercara a pocos centímetros podía haberlo visto.
—Maldito seas…—pensó Sasuke sobre su enemigo— esta porquería insignificante puede activar algo enorme.
Shino se paró junto a Sasuke en la entrada, miro con atención el lugar y enseguida señalo a un punto en el suelo diciendo:
—el piso esta raspado…—indico apenas— este lugar es el único que está iluminado desde que ingresamos aquí. Como una invitación a confiarse.
— ¿piso raspado? –Se preguntaron las mujeres— ¿Qué significa?
—Si rompemos este hilo…—señalo Sasuke pausadamente— presumo que las paredes se cerraran aplastándonos. Y evitarlo tampoco parece la solución, puede haber más mecanismos para activar esta trampa en el interior del lugar.
—Busquemos otro camino…—intervino Shizune
—él está del otro lado de este salón –sentencio Karin— estoy segura de eso.
—Si rodeamos podemos ser descubiertos…—indico Shino— cada segundo en sus dominios nos expone más y más.
—Entonces solo queda enfrentarlo…—dijo Sasuke decidido— pero si intenta escapar, tú te encargaras de detenerlo Shino.
—No iras solo…—finalizo Shizune preocupada— no vamos a dejarte solo.
—No iré solo…—dijo Sasuke evaluando la situación— necesito que ustedes cubran mi espalda por si Kabuto tiene más sorpresas esperándonos.
— ¿Cómo sus resurrectos? –pregunto Karin
—justo a eso me refiero…
En las afueras de la cueva de Kabuto, Suigetsu, Jūgo y Zetsu tenían una reunión. El pequeño lago donde el Shinobi usuario de Samehada se refrescaba estaba adornado nuevamente por una fogata a pocos metros. Zetsu recibió las novedades de sus dos compañeros y evaluó la situación, Jūgo era el pensante puesto que las maldiciones ya no lo enloquecían. Ahora planeaba y lo hacía bien.
—Sasuke acabara con Kabuto…—dijo pausadamente— su nivel de pelea esta fuera de los límites que esa serpiente puede manejar.
— ¿aun con los resurrectos? –pregunto Zetsu sonriendo
—no le queda mucho…—señalo Jūgo— tú mismo nos dijiste que Naruto-sama le había arrebatado el control sobre la anterior Hokage, el anterior Tsuchikage y Uchiha Izuna. Además perdió a los hermanos oro y plata de Kumo según lo que Bee le dijo hace días en el hospital. No le queda poder de fuego para luchar contra el Sharingan eterno de Sasuke.
—Cualquier daño que reciba Sasuke-kun, —complemento Suigetsu— Karin lo curara, además tenemos a ese muchacho de los insectos que tiene un chakra notable. Kabuto está muerto, solo falta que alguien se lo deje en claro, ju ju ju.
—de cualquier forma me quedare aquí para revisar que todo termine bien. –Señalo Zetsu— ustedes deben ir a las aldeas que Naruto-sama les ha designado. Entreguen los pergaminos y repliéguense hasta país del remolino, donde estarán seguros.
—No nos separaremos…—anuncio Jūgo— iremos a mi objetivo que está cerca, para luego ir por el Suigetsu. No confió en las personas que él tiene que visitar y ya estuvimos por morir una vez en ese país del hierro.
—Háganlo con cautela, —señalo Zetsu sonriendo— pero rápido….sin errores y sin fracasos. Naruto-sama fue muy generoso con ustedes, no se atrevan a desatar su lado oscuro decepcionándolo.
Dicho esto Zetsu desapareció en el suelo. Jūgo y Suigetsu se miraron ligeramente asintiendo en comprender el mensaje. Ambos había notado la maldad dentro de Naruto cuando lo conocieron, ambos sabían que ese hombre era capaz de hacerles un daño irreparable si se lo proponía. Era mejor no fallarle, era mejor cumplir con éxito la misión.
Mientras todos continuaban con sus viajes, mientras Sasuke y su equipo rodeaba la gran trampa para atacar directamente a Kabuto, mientras en Konoha Inoichi creaba un plan para oponerse al Uzumaki en caso que Kakashi y el consejo no lo hicieran, mientras en Kirigakure todos y cada uno de los ninjas y civiles eran sellados con la marca del remolino….
Naruto descendió con su pájaro gigante a escasos metros de Kumogakure. Bee y Samui cayeron al suelo respirando pesado. Había sido muy difícil recaudar oxígeno a la velocidad que el ave había imprimido y prueba de eso era que jadeaba exhaustos. El rubio admiraba el paisaje desde un pequeño risco donde se podía apreciar un campo amplio de batalla, los rebeldes con sus carpas y pertrechos y kilómetros en subida por la montaña, signos de batalla, sangre y fuego.
—no…—jadeo Samui acercándose a ver lo que Naruto— no avanzaremos más desde aquí. Hiciste bien en descender por que tu bestia sería tomada como enemigo.
—lo se…—señalo Naruto— pero en realidad descendí porque este pájaro…—la invocación dio un graznido feroz— es un cabrón que hubiera atacado a toda la aldea si lo hubieran intentado derribar.
El pájaro explotó desapareciendo y Killer Bee algo ahogado aún se acercó a los demás para ver la batalla. La ladera de montaña era un pasillo de unos pocos kilómetros de ancho, Samui estaba en lo correcto en afirmar que no podrían vulnerar con números a los ninjas de Kumo. El Raikage se había retirado y ahora les estaba dando una paliza.
—Mi hermano es impetuoso…—señalo Bee— más no estúpido. Sabía que esta batalla la podía ganar en donde fuera. Pero decidió pelearla aquí mismo, donde los daños humanos bajaran al mínimo. Nunca confió en Konoha, y ahora vienes tú a darle razón.
—Raikage-sama no aceptara abandonar el país del rayo…—argumento Samui— lo he pensado con detenimiento….lo que tú quieres hacer es una locura.
— ¿Ni para salvar a su pueblo? –Pregunto Naruto a sus acompañantes— por que no tengan dudas que Daimyō lo asesinara a todos para evitar revoluciones. Él va a pacificar sus nuevos territorios, lo hará con la sangre de ninja, y de sus posibles generaciones futuras.
—Entonces queda resolver como llegaremos hasta Kumo sin morir…—señalo Bee mirando el gran ejército que descansaba a pocos metros. Porque no creo que ellos nos dejen pasar libremente.
—Cuando la batalla se detenga…—indico Naruto— pasaremos…
Dos horas después la batalla mermo en intensidad, los contendientes se alejaron volviendo a sus campamentos a curar heridos y cumplimentar bajas. Había mucho enojo por no poder avanzar entre los rebeldes. Muchos empezaban a dudar de los supuestos "beneficios" que daría el saqueo de Kumo y comenzaban a ver las bajas de sus diferentes agrupaciones criminales como muy "costosas". Agregado el punto que Uchiha Madara no había acto de presencia en el frente de batalla. Eso exaspero a muchos. Pero aun habían pasado pocos días desde que la guerra comenzó, no era tiempo de deserciones aun, sino de atacar y obtener el botín. Todo había sido perfectamente calculado desde las sombras.
Los murmullos se convirtieron en algarabía, entre los campamentos rebeldes, un hombre encapuchado caminaba dos pasos detrás de dos ninja de Kumo maniatados con las manos por detrás de la cintura. Muchos lo reconocieron, Killer Bee, el hermano menor del Raikage. La kunoichi era capitana en la guerra, Jounnin de elite, era dos presas valiosas para Kumo. Muchos de los líderes rebeldes no se atrevieron a intervenir el camino de Uchiha Madara. Enmascarado, poderoso, carente de dudas o debilidad. Siguió conduciendo a los dos prisioneros directo al frente de batalla. Subiendo por la ladera hacia Kumogakure. Hubo gritos de hurras y moral en alza. Se llamaron a todos los que pudieran pelear al frente. Aún quedaba algunas horas de la tarde para reiniciar la batalla. Los Shinobi de ambos bandos habían consumido casi todo su chakra, pero aun así tenían la oportunidad por la aparición de Uchiha Madara de por fin romper la moral y defensa de Kumo. Esta noche habrían saqueado y quemado hasta los cimientos esa aldea ninja.
—no puedo que creer que funcionara…—susurro Samui— ¿Naruto como supiste que…?
—solo un loco podría capturarlos a ustedes dos y avanzar arrogante hacia el Raikage para pedir su cabeza. –dijo el rubio oculto en su máscara y Henge para asemejarse al Uchiha— un loco o un hombre demasiado poderoso como para temer a nada. Pensé que Uchiha Madara contaba con ambas características, je je je.
— (Vete al demonio) –se escuchó claramente en su cabeza
Avanzaron pausadamente y desde los muros de Kumo se vio salir erguido y orgulloso al Raikage. Lo seguían sus capitanes directo a negociar por la vida de su hermano. A pocos kilómetros las tropas rebeldes esperaban expectantes. Bee sonrió sin poderse contener, su hermano no sabía que pensar. Finalmente a pocos metros de encontrarse, el Raikage hablo furioso:
— ¡suelta a mi hermano farsante! –Amenazo el líder— Uchiha Madara está muerto, yo mismo vi su cadáver.
—Tío Bee tiene razón…—señalo "Madara"— Raikage-sama aún no controla su temperamento.
Los ninjas de Kumo miraron sorprendidos, "Madara" se quitó su máscara y Naruto les sonrió guiñando su ojo derecho.
—Niño…—sonrió el Raikage sorprendido— cretino loco…—gruño— trajiste a mi hermano pasando por el medio de todos esos malditos. Si salimos vivos de esta te voy a matar.
—Dejemos las charlas para después…—finalizo Naruto— lentamente, caminaremos dentro de la villa, tanto Tío Bee como Samui-san no están en condiciones de pelear. En cuanto a mí, estoy para terminar la batalla.
—Déjate de pavadas, —señalo el líder— ¿todo lo que tienen ellos contra Kyuubi? Destruirás mi villa en el intento.
— ¿Quién dijo que utilizare a Kyuubi?
Todos con clara interrogación en sus rostros se preguntaron de que estaba hablando específicamente, todos vieron en primer plano como Naruto, lento pero seguro se despojó de su capa de nubes rojas, se quitó su máscara, dejando su torso desnudo. Todos admiraron el crecimiento físico que había obtenido, sus tatuajes, su porte arrogante que parecía invencible. Se giró mostrando su rostro al ejército rebelde que reacciono negativamente. ¿Qué haría? ¿Cómo detendría a esos idiotas criminales?
¿Qué haría Naruto Uzumaki el héroe de la paz? ¿El niño de la paz?
—(existen dos técnicas que pueden hacer el trabajo— susurro la voz profunda de Madara en su interior— una es mía, los meteoros asesinos, la otra es…)
—LIBERACION DEL SELLO 5, —dijo con firmeza Naruto— SAL DE AHÍ….DRAGON JADE DE LA TEMPESTAD….
Todos sintieron un escalofrió extraño cuando el brillo del tatuaje en la espalda de Naruto se hizo muy notorio. Las tropas rebeldes lo reconocieron, era Uzumaki Naruto. El ninja más poderoso de la aldea de la hoja. ¿Qué hacía aquí? ¿Cómo pudo hacerse pasar por Uchiha Madara? ¿Cómo imitó su frio poder que hasta engaño a los rastreadores calificados? Nadie tuvo que pensar demasiado, Naruto estaba evidentemente del lado de Kumo y tenía que ser eliminado. Tal vez los rumores sobre su poder eran infundados, tal vez…
— ¡ACABEN CON TODOOOOOOOS! –un grito entre los ejércitos rebeldes que inicio la marcha hacia la subida de la ladera
El dragón se hizo evidente en la espalda de Naruto, se amplió despegándose de su piel y le hizo gruñir. Finalmente sin poder evitarlo, Naruto grito apretando sus puños y cayendo de rodillas soportando la carga como podía.
—GROAAAAAARRRRRRR—rubio como colmado por la furia
—Naruto…—pensaron varios ninjas de Kumo tan obnubilados por el espectáculo que olvidaron al enemigo acercándose hacia ellos
—"resurge el hombre de sus cenizas olvidadas, —anuncio Naruto como frase de guerra— resalta la furia de todo un clan que nunca pudieron expresar, Dragón de jade….Raito Uzumaki".
Nadie pudo reaccionar…
Una correntada de viento se formó alrededor de Naruto rodeándolo como torbellino verdoso, el viento elevado se fue comprimiendo en dos puntos azules, los ojos del monstruo elemental. El viento continuaba aumentando de intensidad, se hacía más y más fuerte. En las espaldas de Naruto, un cuerpo largo se elevaba al cielo, la cabeza del dragón, sus garras delanteras, la fiereza en su mirar azul. Emitió un rugido que paralizó los corazones y detuvo la carrera de todos los rebeldes que atacaban. Estaban aterrados, pero la fascinación de la muerte los tenía completamente inamovibles.
El nivel de chakra en Naruto bajó hasta más de la mitad, aún continuaba de rodillas sudando a mares por el esfuerzo, el dragón pareció aumentar de tamaño por los vientos cruzados que surgieron en la zona. Dragón de jade tenía esa virtud, cuando más viento natural absorbía a su paso, mayor era su poder de golpe y extensión. Era la técnica definitiva de los Shinobi tipo Fūton. Viento alimentado del entorno. Detenlo antes que inicie su paso, o nunca podrás detenerlo.
—ataca dragón de jade….TEMPESTAD INFERNAL…
Las imágenes causaron horror, las primeras líneas del ejercito enemigo desaparecieron sin apenas parecer haber estado allí, algunos en la retaguardia trataron de usar jutsu de tierra para defenderse, pero el dragón creció y tan solo los torbellinos a la altura del suelo cortaban en pedazos a cualquiera que se opusiera. Destrozando defensas, pulverizando muros.
Nadie pudo reaccionar…
Rápido, mortífero, sin dudar. Un verdadero asesino de masas. El dragón barrió con todo el ejercito de un solo y brutal golpe. No hubo oposición, no hubo respuestas. No hubo oxígeno en los pulmones de los Shinobi de Kumo. Todo el espectáculo fue demasiado para ellos, fue demasiado comprobar como un solo jutsu, había terminado una guerra tan trágicamente. La batalla se terminó, la sangre teñía de rojo el campo de batalla a kilómetros, medio bosque había sido tumbado en la lejanía y una explosión finalizó con la desaparición de la técnica.
El tatuaje en la espalda de Naruto dejó de brillar, el Shinobi de rubios cabellos jadeó muy cansado, pero su sonrisa demoniaca era espantosa cuando se giró enfrentando al Raikage y a todos sus hombres. Asunto terminado, guerra terminada.
Todo hombre por mas bueno que sea….tiene un lado opuesto. Un lado perverso que nunca muestra, ese punto negro en el blanco signo del Ying y el Yang. Y el sello dentro de Naruto se rompió al fin, el sello que contenía al lado oscuro. Como una pasta negra se acercó al alma blanca de Naruto. Se pegó a él, sin que pudiera evitarlo. Se unió a él para siempre.
La teoría de Madara era correcta, cuando Rikudō Sennin dividió el poder de su cuerpo. Cuando dividió los 6 caminos también supo que su alma inmortal podía rencarnar. Su ansia de volver a unirse con sus poderes no cesaría. Lo que una vez estuvo unido, lo que una vez fue uno con él mundo, querría volver a estarlo. Así que dividió su espíritu mismo. Con el poder de sus ojos, con el poder del Juubi y la naturaleza combinadas, Rikudō Sennin dividió su alma en dos. Su ying y yang. Su lado malo, y el lado bueno.
Unidos sus trozos alma separados por muchas décadas….ambos se trasformaron en uno. En el único, en el heredero. Ambos….ahora eran el nuevo Rikudō Sennin. En camino espiritual, al fin estaba reunido.
