Qué tal?
No me queda tiempo para hacer una buena introducción, solo lean.
Disclaimer: Los personajes y demás cosas relacionadas con Httyd no me pertenecen, son propiedad intelectual de C. Cowell y Dreamworks.
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Reto del día 25: Historia sobre un viaje en barco
"Cuestión de espadas"
-Buen trabajo Alvin.- Gruñó Mildew al ver como guardaba las herramientas tras concluir el trabajo.- Eres muy destructivo, pero serás un gran vikingo cuando te lo propongas.
-Lo tomaré como un cumplido.- Respondió sonriendo de lado.
-Iré a alimentar a las ovejas. Te veré la próxima semana para que arregles el cobertizo.- Lo despidió comenzando a caminar en dirección a la majada.
-De acuerdo.
-Por cierto,- Agregó deteniéndose un momento, pero sin dejar de darle la espalda.- Hay un canasto de manzanas sobre la mesa, toma algunas si lo deseas.
Alvin no respondió porque su interlocutor se alejó rápidamente, pero amplió un poco su orgullosa sonrisa antes de tomar un par y comenzar el camino de descenso para dirigirse a la playa. Llegó al pueblo y arrojó apresuradamente la bolsa de herramientas por la ventana de su casa de camino hacia la plaza central.
-Hola Alvin.- Lo saludó una animada voz perteneciente a alguien que llegaba corriendo en su dirección.
-Hola Valka.- Respondió sin aminorar el paso.- ¿Te diriges a la playa?
-Por supuesto. Mis padres me tuvieron toda la mañana ocupada en la granja, pero nada impediría que fuera a probar las espadas de Gobber.- Explicó con un giño.- ¿De lo contrario quién les mostrará lo terribles que son comparados a una experta?- Comento dándole un codazo y dando inicio a una carrera.
-Oh. Eso está por verse.- Desafió corriendo tras de ella.
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-Esta no se balacea bien. Necesita un pomo más pesado.- Indicó Finn tratando de bloquear con dificultad los estoques de Spitelout.
-Claro, culpa a la espada.- Se burló su contrincante.- Un verdadero espadachín puede defenderse incluso con la peor de las espadas.
-Pues quizás quieras intercambiare espadas fon Finn para demostrarle como se hace, Spitelout.- Rio Gobber mientras observaba con ojo crítico como se desempeñaban sus creaciones y tomaba nota mental de los comentarios.
-De acuerdo.- Aceptó frenando sus ataques para tomar la espada en cuestión.
Apenas la levantó, el joven Hofferson comenzó una serie de ataques que a duras penas pudo contener al darse cuenta que en verdad era difícil maniobrar la hoja. No más blandirla pudo notar la validez de la queja por la falta de equilibrio del arma en la mano, lo cual no tardó en reflejarse en su cara, para diversión de sus amigos. Incluyendo a los dos que llegaban corriendo.
-Hola chicos. Llegan justo a tiempo para ver como un verdadero espadachín pierde.- Saludó haciendo que la espada del pelinegro se desprendiera de su mano con un hábil movimiento de muñeca.
-¿Cuál es tu excusa Spitelout?- Preguntó el aprendiz de herrero partiéndose de la risa.- No dirás que fue la espada, ¿cierto? Recuerda que un verdadero espadachín puede defenderse con la peor espada.
-¡Sigo yo!- Exclamó Valka apresurándose a donde las espadas estaban apiladas.
-Insisto. Escoge la que quieras.- Invitó Gobber gesticulando hacia ellas.
Sin esperar que le insistieran, tomó una con cada mano y tras comprobar cual se sentía más cómoda en la mano, se landó contra Finn para trabarse en una complicada coreografía de ataques y hábiles movimientos.
-¿Dónde está Stoick? Creí que estaría aquí.- Dijo Alvin.
-Estaba. Pero su padre lo mandó a llamar para decirle algo.- Explicó recogiendo la espada desequilibrada para examinarla mientras Spitelout se acercaba.
-Ese loco de Bucket vino a decirle que el jefe quería verlo.- Agregó éste frotándose la muñeca derecha.
-Ahora, tengan ustedes dos- Comenzó Gobber poniendo una espada en manos de cada uno.- y díganme que opinan.
-Yo le hubiera puesto una guarda más extensa.- Señaló Alvin luego de intercambiar algunos golpes.
-Anotado.- Respondió sin apartar su atención de ambos combates.
-¡Chicos!- Gritó Stoick obteniendo la atención de los cinco.- Adivinen que dijo papá.
-¿Qué ya no te nombrará jefe y estas libre de la responsabilidad?- Bromeó Alvin con una sonrisa sarcástica.
-Eso sería asombroso, pero no. No podía ser tan bueno.- De lamentó de manera graciosa el fornido hijo del jefe haciendo reír a los demás.- Pero es igualmente genial.
-Dilo de una vez.- Le ordenó Valka.
-¿Recuerdan que le prestamos parte de nuestro tesoro a la aldea…? Cuyo nombre no recuerdo…
-Gran jefe el que olvida el nombre de sus vecinos.- Masculló Spitelout.
-Ya sabemos cuál. Continúa.- Lo defendió Finn invitándolo a seguir.
-El punto es que enviaron una carta para informarnos que están listos para devolvernos el préstamo. Y aquí viene la mejor parte. Papá quiere que seamos nosotros quienes lo vallamos a buscar.- Reveló con entusisamo.
-¡¿Nosotros?!- Exclamaron incrédulos.
-Sí. Nosotros seis.- Confirmó el pelirrojo con orgullo.- Dice que ha habido movimientos raros en Outcast Island y no puede permitirse que muchos guerreros se vallan de Berk en caso de que nos ataquen. Y como cree que somos los jóvenes más prometedores y preparados, confía en nosotros para esta misión.
Un murmullo de aprobación se elevó como respuesta a sus palabras antes de que agregara con algo más de reticencia:
-Además sospecho que quiere ver cómo me desempeño como líder y que aprenda a tratar con otros jefes…- Concluyo entre dientes.
-Y le probarás que eres capaz de hacerlo, como siempre. ¿Cuándo partimos?- Preguntó Alvin cambiando de tema para que dejara de pensar en eso.
-Por la mañana.
-¡Wuju!- Celebró Valka levantando los brazos con espada y todo.- No tendré que ayudar a mis padres a esquilar la ovejas.
-¡Ni yo ordenar el taller!- Se sumó Gobber imitando a su amiga.- Aunque admito que me cortarán una mano cuando mi maestro vea el desorden que dejé al salir esta mañana…
-Por fin una misión para demostrar de lo que somos capases. No nos había ocurrido algo tan grandioso desde la primera invasión de dragones en la que nos dejaron luchar tras terminar el entrenamiento.
-Estoy con Finn. Probaremos de qué estamos hechos. Spitelout, Spitelout ¡Oi, oi, oi!
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Por la mañana se encontraban todos cargando el barco con los suministros necesarios para el viaje que les llevaría algo más de una semana. Habían repasado varias veces la ruta que debían seguir con el padre de Stoick y no eran malos navegantes, por lo cual no creían que hubiera ningún tipo de problemas.
-¡¿Todos listo?!- Corroboró el líder de la misión saltando dentro del barco.
-¡Listos!- Confirmaron los demás subiendo con pasos enérgicos.
-De acuerdo. Alvin, al timón. Val, tú y Finn asegúrense de que la vela esté bien sujeta. Spitelout, ve a la proa, serás vigía. Y Gobber, ¡Tú ve a preparar el desayuno!
-Sí capitán.- Respondieron a coro antes de dirigirse a encargarse de las tareas asignadas.
Los días pasaron tranquilos para los amigos que se divertían sin dar lugar al aburrimiento o a largos ratos de silencio. Ya habían recorrido la mitad del camino cuando avistaron una pequeña isla deshabitada y decidieron acampar en la costa pasar la noche. Llegaron allí hacia el final de la tarde y sin perder tiempo echaron el ancla para saltar a tierra firme.
-Ustedes organicen el campamento.- Indicó Stoick.- Val, quedas a cargo. Alvin y yo iremos a recorrer el lugar en busca de leña y demás cosas que podamos usar.- Explicó tomando un hacha para luego adentrarse en el bosque donde la arena desaparecía.
-Mira. En esa dirección corre un arroyo.- Dijo Alvin señalando una estrecha corriente de agua.
-Excelente. Por la mañana podremos llenar los odres de agua.- Celebró palmeándole el hombro.- De momento no creo que haga falta llevar. Recuerda en qué lugar estamos.
-Por supuesto. No creo que tú seas capaz de ubicarte, asique si no lo recuerdo yo ¿Quién lo hará?- Contestó encogiéndose de hombros con fingida seriedad.
-Disculpa, pero si no mal recuerdo, fuiste tú quien se extravió en el bosque a doscientos metros de la aldea. Y si no recuerdo mal, fui yo quien te arrastró hasta el final de los árboles cuando estabas a punto de romper a llorar.
-Bah, tan solo tenía seis años. Y tú tampoco encontraste el camino de regreso en el primer intento.- Se defendió, pero esto perdió todo efecto cuando cayó de cara por tropezarse con algún objeto semienterrado provocando las carcajadas de su amigo.
-No eres ni competencia para una raíz.- Lo molesto dejando caer el hacha y apoyándose en sus rodillas a causa de la risa.
-No fue una raíz.- Replicó con seriedad intentando salvar algo de su dignidad.
-Sí, claro.- Coincidió con él con una clara ironía expresada en su tono.- Ahora me dirás que fue un dragón que te derribó con su cola y se alejó al ver tu fea cara.
-No, lo digo en serio. Mira.- Insistió poniéndose de rodillas y señalando el objeto.
-Parece una espada. ¿Crees que esté en buenas condiciones?- Preguntó el pelirrojo observando la empuñadura cubierta de musgo corrido a causa del contacto con el pie de Alvin.
-Solo hay una manera de averiguarlo.- Concluyó tomando su hacha para utilizarla como pala.
Tardaron largos minutos, pero entre los dos consiguieron desenterrarla. Efectivamente se encontraba en buenas condiciones, algo picada por el efecto de la humedad, pero nada que no se arreglara con una buena pulida.
-Que gran espada.- Molestó Stoick al ver la sencillez del arma que no aparentaba la gran cosa.
-Sí. ¡Magnifica! Digna de un jefe.- Rebatió Poniéndosela en la mano.- No de un simple vikingo como yo.- Agrego con una burlesca reverencia.
-Ja, ja Luego veremos qué hacer con ella.- Rio de buena gana cruzándola en su cinturón.- Ahora busquemos algo de leña para la fogata. Ya está por caer el sol.
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Dos días después llegaron a la isla donde fueron gratamente recibidos por el jefe que dio un banquete en honor de los representantes del pueblo al que tanta gratitud le tenían por el préstamo que les representó la reconstrucción del pueblo tras un grave enfrentamiento con los dragones que los dejó casi en la nada.
Otros dos días después se encontraban haciéndose a la mar con el cofre para emprender el regreso de cinco días a Berk. Al pasar frente a la isla desierta resolvieron detenerse a pasar una noche en ella nuevamente.
Se encontraban descansando alrededor de la fogata cuando un grupo de feos vikingos los sorprendió saliendo de entre el follaje del bosque.
-Outcasts.- Exclamó Stoick tomando la espada que Alvin le hubiera regalado.
En menos de un parpadeo los demás estaban de pie empuñando sus armas. Lucharon hábilmente, pero en cuestión de minutos se vieron vencidos por el número de los enemigos que los superaba ampliamente.
-Bien, bien, bien.- Dijo un Outcast que vertía una armadura en mejor estado.- Stoick, el futuro jefe de Berk. Tal parece que mis fuentes no mentían. Y debo admitir que tu espada deja mucho que desear…-Se burló sosteniéndola.- Ahórranos las molestias y dinos en donde guardan el tesoro.
-¡Jamás!
-Que lastima.- Suspiró con un hosco y simulado sentimiento.- ¡Registren el barco!- Ordenó con un gruñido.
Los guerreros abordaron bajo la lluvia de insultos proferidos por Spitelout, Finn y Alvin.
-¡Aquí esta!- Informó uno de ellos mientras otros dos cargaban un cofre hasta la cubierta para luego bajarlo a la playa y depositarlo frente a su líder.
-Miren que tenemos aquí…- Comentó de manera desagradable abriendo la tapa para revolver las piezas con la mano y enseñárselo a sus compañeros tanto como a los prisioneros.- Dile a tu padre de mi parte que es un digno botín.- Alagó cerrando el cofre.- ¡Llévenselo!
Los outcasts se retiraron dejando a los seis atados fuertemente con el líder cerrando la marcha.
-¿Saben? Dicen que una espada dice mucho de quien la lleva. Te dejaré la tuya para que lo recuerdes. Creo que combina muy bien contigo.- Rio arrojándola con desprecio frente a Stoick.
Cuando ya se hubieran perdido de vista, Finn se contorsionó hasta conseguir alcanzar una daga oculta en su bota con la cual cortó sus ataduras. Rápidamente liberó a Valka que se encontraba a su lado y dejándole la daga se apresuró a escabullirse tras sus atacantes para espiar sus movimientos. Ella no perdió tiempo en cortar las ligaduras de Stoick, quien se frotó las muñecas desalentado, y luego la de sus otros tres amigos.
-Esto es mi culpa.- Suspiró mirando en la dirección desde la cual los emboscaron.
-No digas eso.- Intentó calmarlo Gobber.
-Pero aunque no lo fuera lo que dijo es cierto.- Replicó levantando la espada.- Nunca seré un buen lider.- Murmuró con tristeza dejándose caer sobre una roca a modo de asiento y soltando la espada que volvió a caer en la arena.
-Stoick.- Lo llamó Valka poniendo una mano en su hombro y agachándose hasta estar a su altura.- Todos acordamos acampar aquí. Aunque tú hayas dado la orden para que se hiciera, todos somos responsables por eso. Y una espada no dice nada de quien la empuña, lo que esa persona hace con ella es lo que en verdad habla de cómo es esa persona.- Dijo mirándolo a los ojos.- Quizás no lo creas ahora, pero serás un buen líder cuando te llegue la hora de serlo.
-No, no lo seré.- Lloriqueó con un nudo en la garganta.
-Sí lo serás. ¡Dile algo Alvin!- Ordenó mirando en dirección al aludido quien se acercó a ellos.
-Sabes Stoic… ¿Recuerdas cuando me metí en problemas por desobedecer al instructor del entrenamiento para matar dragones y quiso expulsarme de la clase? Estuve a punto de permanecer en la brigada de incendios por cinco años. ¿Y recuerdas quien negoció con tu padre para que me admitieran a cambio de que limpiara las cadenas de la arena eslabón por eslabón? Por si no lo recuerdas, fuiste tú. ¿Y recuerdas quien ha resuelto cada lío en el que nos hemos metido a causa de nuestras cabezas duras? De nuevo, fuiste tú. Creo que ser líder te sale naturalmente. Tan solo necesitas un poco más de experiencia, pero serás un gran jefe en algún momento.
Se inclinó para levantar la corroída espada y la tomó entre sus manos antes de continuar.
-Y como dijo Valka, no es la espada, sino lo que se hace con ella.
-Sí. Deberías haber visto lo que hizo Finn con una espada terriblemente mal balancead mientras que Spitelout terminó en ridículo.
-Gracias Gobber.- Apreció recordando aquello ante la mirada de orgullo herido del pelinegro.- Ahí tienes la prueba.- Y guardando silencio durante unos segundos en que bajó la mirada agregó de manera seria.- La verdad… Es que yo te envidio Stoick. …Eres más capaz de hacer las cosas que todos nosotros juntos. Eres más paciente, ingenioso y noble que nadie que yo conozca. Hay veces en que verdaderamente desearía ser más como tú. No hay nadie en quien tenga tanta fe de que sea un gran jefe como la tengo en ti.- Concluyó con una simple y sincera sonrisa.
-¿De verdad lo crees?- Preguntó con una pequeña chispa de esperanza en tus ojos.
-Cada palabra. Y ni te creas que lo voy a repetir en lo que me queda de vida. ¿Te quedó claro?
Antes de que Stoick contestara, Finn apareció en medio del grupo dando grandes bocanadas de aire.
-Están al otro lado de la isla.- Informó.- Subieron a un barco en el otro extremo de la playa…- Y tras detenerse un instante para recobrar el aliento, continuó.- Pero una corazonada me dijo que los siguiera. Lo hicieron solo para despistarnos…Fiu… Echaron anclas a tan solo un par de kilometro en una playa al otro lado de esta isla.
-¿Seguro?- Interrogó Spitelout.
-Absolutamente.
-Bien…- Comenzó Alvin tendiéndole a su amigo la espada.- ¿Qué harás con tu espada?
-¿Qué crees que deberíamos hacer?- Devolvió el interrogante al tiempo que tomaba el arma en su mano.
-Atacar por la noche.
-¿No es algo peligroso?
-Todo lo que hacemos es peligroso.- Rio.- Y yo no sé mucho sobre ser líder, pero creo que eso incluye escuchar las ideas de otros. ¿Tú que dices? ¿Crees que podremos recuperar lo que le pertenece a Berk?- Arengó con una amplia sonrisa extendiendo los brazos a sus costados.
-¿Qué dicen ustedes, amigos?- Se puso de pie mirando a los demás.
-Lo que sea que tú digas, yo estoy contigo.- Respondió a su lado Valka sin dudarlo.
-Te sigo hasta el fin del mundo.- Coincidió Gobber.
-Lo mismo digo.- Se sumó Finn.
-Y bueno… Para que contradecir al resto del grupo.- Bromeó Spitelout simulando indiferencia.
-De acuerdo. Si ustedes están de acuerdo, hagamos un plan.- Indicó el líder con renovada seguridad.
Los outcast no supieron completamente que los golpeó. Cuando se dieron cuenta se encontraban atados y muy pocos estuvieron en condiciones de dar pelea, los cuales fueron dejados fuera de combate en poco tiempo.
Regresaron triunfantes a su propio barco cargando el cofre. El único incidente fue un corte que Alvin recibió en la cara, pero él mismo le restó importancia alegando que era su primera cicatriz de combate y se encontraba orgulloso de ella. Levaron anclas en ese mismo instante y celebraron el éxito de su operación de rescate con una amena cena.
Tres días más tarde desembarcaban en el puerto de Berk donde el padre de Stoick los recibió gratamente esperando escuchar la crónica de su viaje. Grande fue su sorpresa y doble su alegría al enterarse la manera en que los jóvenes resolvieron el imprevisto, sin mencionar su orgullo por el desempeño de su hijo.
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-Stoick.- Recibió el jefe de Outcast Island cuando el pelirrojo jefe de Berk se paró sobre el mulle.- Y el ya no tan pequeño Hiccup. Has crecido muchacho.
-Nos alegra encontrarnos aquí. Al igual que nos complace la paz entre nuestros pueblos.- Aseguró Stoick estrechando la mano con Alvin.
-Vallamos al gran salón para dar comienzo a la celebración.
-Gran idea.
Ellos, seguidos por Hiccup y algunos otros vikingos de la delegación de Berk se pusieron en marcha.
-Veo que la conservas.- Comentó Stoick mirando el arma de Alvin.
-Nunca creí convertirme en líder, pero incluso siendo enemigos pensaba en qué harías tú para ayudar a tu pueblo. Esta espada siempre me recordó aquello.- Rebeló dándole unos ligeros golpecitos.
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-¡Alvin!- Gritó Stoick para llamar su atención.- Tengo algo para ti.
-¿Para mí?- Repitió intrigado.
-Ten.- Dijo entregándole la espada encontrada en la isla, pero en una buena funda y pulida para darle un gran aspecto.- Gracias por tener fe en mí. Quiero que sepas que yo también tengo fe en ti.
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Espero que les haya gustado.
El principio es para engancharlo con el fic anterior y para resolver una pregunta que siempre me rondó por la cabeza…
Acordemos que Mildew se unió a Alvin por despreciar en lo que Berk se había convertido, ¿pero porqué seguirle siendo leal después de que Dagur tomara el control si lo había obligado a entrenar los dragones que tanto detestaba?
Bueno, yo creo que debe haber habido alguna razón. Obviamente conoció a Alvin antes de que fuera desterrado por Stoick, por lo que supongo que debe haberlo admirado por sus cualidades o conducta, o haber tenido algún tipo de relación con él para serle más fiel que el mismo Savage. Porque si Dagur lo descubría, le iba a ir peor que a Snotlout si intentara besar a Astrid.
Acuérdense que pueden buscarme en face, link en el bio de mi perfil.
Gracias por leer, se despide…
Jaguar Negro: Heart of Writer, Soul of Fighter…
Bdcs
Suerte;)
