N/a
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Resumen:
No es que odiara el 14 de febrero, en lo absoluto, era solo que le molestaba que las chicas se lanzaran sobre él y sus amigos diciendo que los amaban cuando ni siquiera los conocían, pero solo quería recibir el chocolate de una persona de ella que resultaba faltaba a la escuela porque estaba enferma, estaba molesto con ella aunque no era su culpa... si definitivamente el chocolate de Sakuno era su favorito y el más especial
Chocolate
Entro con miedo a la escuela al igual que sus amigos, todos miraban en todas direcciones cuando se escucho el grito que era como el grito de guerra de las chicas, de inmediato salieron corriendo como locos hacía sus aulas, no es que él odiara el 14 de febrero, en lo absoluto era solo que le molestaba que chicas superficiales dijeran estar enamoradas de él cuando ni siquiera lo conocían, no sabían absolutamente nada de él pero siempre le decían que lo querían y que deseaban una vida a su lado, eso lo sacaba de quicio en su totalidad.
- ¡De prisa! - grito Marui mientras entraban a su aula, sentía un poco de pena por el resto del equipo que estaba en el otro edificio pero él solo deseaba salir ileso de la montaña de hormonas de las mujeres de su escuela, con un suspiro camino hasta su asiento, él solo quería un chocolate ese día, solo deseaba el de Sakuno, era el de la unica persona que iba a aceptar, claro que aceptaría los demás pero con sonrisas no sinceras después de todo le habían enseñado a agradecer los detalles pero él solo de corazón aceptaría el chocolate de Sakuno.
Miro por la ventana observando la llegada de los demás estudiantes, esperaba a que ella llegara sonriendo con su gruño de amigas, eran novios desde hace dos meses, la amaba mucho, quiza era poco tiempo pero en verdad era la persona por la que había esperado toda su vida, lo había sabido en cuanto miro sus ojos, los de ella brillaban cuando veían y había tardo demasiado en darse cuenta de ello pero en cuanto decidio tomar la iniciativa y la hizo su novia sabía que había tomado la mejor decisión de toda su vida.
Suspiro un poco para acomodarse en la banca observando que el profesor entraba, sería un día demasiado aburrido, al menos eso pensaba y es que de verdad no quería pasar ni un minuto en la escuela sino con su cobriza novian pero contra ello no podría hacer nada así que presto atención a las clases.
- ¿Enferma? - pregunto por el celular, era la hora de descanso y la había estado buscando como loco cuando recibio su llamada, él quería verla, no quería tenerla lejos ese día tan importante, encarno una ceja ante la mirada de sus amigos que sabían que iba a comenzar a medio gritar - L-Lo siento... t-tengo fiebre - se disculpo y noto que su voz era casi como un murmullo, ella nunca mentía pero estaba enojado, su plan era estar con ella durante el receso y comer el chocolate que era para él pero ahora todo estaba arruinado.
- Este día era especial - señalo molesto y ella medio tosio un poco - L-Lo siento - se disculpo de nueva cuenta y apreto los puños, Dios estaba demasiado molesto que podría matar a cualquiera en el momento - Olvídalo... solo olvídalo - antes de colgar se escucho un espera de parte de ella, sabía que estaba siendo inmaduro pero solo deseaba pasar el día a su lado, esperaba con ansías el chocolate y al final nada de nada - N-No te enojes - suplico su novia desde el otro lado de la línea, quería desquitarse con ella pero es que no podía porque no era su culpa.
- Mañana nos vemos - dicho esto colgo y se llevo a la boca la botella de agua, sus amigos lo miraban como un bicho raro - Creo que no tenías porque ser tan cortante, esta enferma - señalo Yagyuu observandolo fijamente, estaba molesto más que nada y claro que sabía que no había culpables excepto la fiebre que había escogido ese día para entrar en su cuerpo, suspiro y dejo caer la cabeza sobre la mesa - No quería sonar así - señalo y sus amigos rieron mientras negaban con la cabeza por lo que alzo la vista no entendiendo que les causaba la risa.
- La amas y lo sabemos pero ella no es la culpable Seiichi, actuas como un niño pequeño - hablo Jackal con una leve sonrisa y asintió ante esas palabras, el timbre sonó así que se levanto de su asiento al igual que los demás, quería disculparse con ella cuanto antes por lo que marco su número mientras caminaba al salón pero solo sonaba como ocupado, lo más seguro es que no quisiera contestarle, oficialmente se sentía la peor persona del mundo por hacerle eso a su novia, Jackal lo había definido bien, era como un niño pequeño y ahora estaba pagando el precio de su desplante.
Al parecer no le caía bien al cielo, estaba lloviendo, no peor que eso, se estaba cayendo el cielo, eran las siete de la noche, su plan era ir a la casa de Sakuno después de acabar los deberes pero daba la tremenda casualidad de que había comenzado a llover cinco minutos antes de que tomara su abrigo, suspiro y se dejo caer en la cama, sus padres estaban en el trabajo y su hermana pequeña con una amiga en la casa de la misma puesto que harían una fiesta nocturna o quien sabe como se llamaba, él solo quería ir donde ella cuanto antes.
Dio media vuelta cuando tocaron a su puerta, sentía pena por la pobre alma que estaba tocando a su puerta en esos momentos, bajo de prisa las escaleras para abrir la puerta... se quedo de piedra al ver a Sakuno delante de él, jadeante seguramente por la carrera, con las mejillas sonrosadas y extendiendole una bolsa que parecía ser un regalo - T-Tomalo - le dijo ella, estaba goteando de agua, al parecer había corrido desde su casa que estaba a una hora porque no había ni rastro de un auto cerca, solo se escuchaba el sonido de la lluvia.
- ¿Q-Qué... - no termino de preguntar cuando ella se sostuvo de la pared mientras se sujetaba de su pecho, de inmediato llevo una de sus manos a su frente, ¡estaba ardiendo en fiebre!, de inmediato la tomo de la mano para llevarla a su habitación sin importarle que mojara la casa, después la limpiaría, la hizo sentarse sobre la cama para quitarle la sudadera con cuidado, su camisa también estaba mojada - ¿En qué estabas pensando? - pregunto molesto y ella tan solo cerro un poco los ojos, al parecer estaba cansada.
- T-Tú e-estabas enojado - murmuro ella y entonces si que se sintio la peor persona del mundo, de inmediato la obligo a despojarse del pantalón que traía para colocarle unos pants que la calentarían, la despojo de la camisa para indicarle que se adentrara en el sanitario y se secara el cabello, ella con pasos temblorosos accedio - Te quitas la ropa interior - ella asintió cerrando la puerta detrás de si, Dios quería matarse por obligarla a salir de su casa con ese torrente de lluvia, su abuela lo iba a matar por hacerle eso a su nieta.
La puerta se abrio después de unos minutos y Sakuno salio secandose el cabello, se notaba que estaba demasiado cansada - Siento haberte obligado a venir aquí, ahora ven, necesito llamar al médico por tu fiebre - ella camino hasta donde él se encontraba para dejarse caer sobre la cama, cerro los ojos sintiendose demasiado cansada - Feliz día del amor - murmuro ella con una sonrisa mientras cerraba los ojos, entendía que él estuviera enojado, lo entendía porque se suponía que tenía que ser un día perfecto pero la fiebre lo había arruinado.
Después de llamarlo importandole poco su salud se había levantado de la cama para ir a prepar el chocolate que le iba a regalar, agradecía que nadie estuviera en su casa de lo contrario la habrían mandado a la cama, claro que era más que consciente de que su madre y su abuela le gritarían por escaparse mientras el cielo se caía pero Seiichi lo valía, estaba lista para los meses de castigo pero solo quería entregarle su chocolate.
Abrio poco a poco los ojos y lo observo recostado a su lado con una sonrisa - He llamado a tu madre, le dije la verdad y ahora quiere matarme pero dice que lo mejor es que te quedes hoy conmigo - asintió cuando sintio que este se acercaba para besarla suavemente - Gracias por el chocolate, perdón por ser un tonto - se disculpo y esta tan solo nego con la cabeza suavemente - Te amo - murmuro mientras él besaba su frente - También te amo - señalo este mientras ella volvía a dormir, con pasos sigilosos se levanto de la cama para ir donde el chocolate y comer un poco de este... si definitivamente el chocolate de Sakuno era su favorito y el más especial porque ella lo había preparado con sus hermosas manos y porque sobre todas las cosas toleraba sus rabietas, tendría que compensarselo el día blanco con algo lindo.
N/a
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
