Woooooooow casi me olvido cómo entrar y cómo usar esto! Miles de meses sin publicaaar! Disculpen mi demora! Han pasado taaantas cosas en mi vida... en resumidas cuentas, ya no soy la misma yo... aunque así me gusto más... XD

Bue... Me ahorro las excusas y los dejo leer! XD


Mi gran familia

(Esme POV)

– Digo yo... ¿Rapunzel no se podía cortar el pelo, trenzarlo y usarlo de soga para bajar? ¿Para qué tenía q subir el príncipe? – comentaba Bella mientras Alice sugería ese libro para leerle a un muy embarazada Rose. Se habían ido de compras esa tarde y ahora estaban tratando de elegir algo para leerle a los bebés. Porque para sorpresa de todos, Rose iba a tener nada más y nada menos que mellizos. Estaba tan demacrada como Bella en su momento, pero no podía ocultar la felicidad que se había apoderado de ella.

– Yo lo hubiera usado para ahorcar a la bruja que la encerró – respondió Rose. – mis otras 2 hijas y Nessie la miraron raro. – ¿Qué? – rodamos los ojos. Feliz o no, Rose seguía siendo Rose.

– ¿Y que problema tiene Blancanieves? ¡Abrile la puerta a cualquiera se oyó por ahí! – Acotó mi nieta.

– ¿Qué me dicen de Cenicienta? ¡Hello! ¿Alguna vez escuchaste hablar de la emancipación? ¿Y del autoestima o amor propio? No, ¿verdad? – agregó Leah, mientras entraba y se sentaba a comer lo que le estaba preparando. Últimamente nos visitaba mucho junto con Nahuel. Todas asentimos en respuesta.

– ¿Y La Sirenita? Tienes los 7 mares a tu disposición, pero nooo, ella quiere ir a la Tierra... insatisfecha... – comenté irónicamente riendo, para la sorpresa de todas. – Hey, yo también tengo derecho a opinar.

– Jazmín... "Ohh, que aburrido que es vivir en un palacio, lleno de gente que hace lo que tu pidas, joyas, ropa, bla..." – imitó Leah. – Y ella se va... Si no te gustan las cosas... ¡CAMBIALAS! Eres la futura reina, ¡por Dios!

– La Bella Durmiente... ¿Qué decir? ¿Quién se pincha prácticamente a propósito con una aguja? ¡¿Y WTF con los padres? ¿Por qué no le dicen "Si tocas una de esas cosas para coser, te duermes para siempre y nosotros también, así que mejor no lo hagas"? Pero nooo, ellos tienen que hacerlos desaparecer del reino y no decirle nada a su hija... Total, son mucho más inteligentes que una bruja con años y años de experiencia... No sé porqué noto cierto paralelismo. – dijo Nessie burlonamente.

– ¿Pocahontas es princesa? Bueno... hagamos de cuenta... ¡Cambialo a Smith por cualquiera! ¡Total! – agregó Alice exasperada. – Aunque la culpa fue de los que escribieron la continuación... – comentó más para sí misma. – Igual, ¡tanto drama y al final no se quedan juntos!

– Alicia, no es princesa, pero es la Reina de Hago-lo-que-se-me-canta-land... – añadió Rose. – También noto un cierto paralelismo. – Todas miramos a Alice. Ella fingió con éxito no darse por aludida.

– ¿Quién nos falta? – preguntó Nesie. – Ahh... la Bella... ¡una grossa! Se sacrifica por su papá, es muy inteligente y todo...

– La clave está en el nombre. – rió Bella engreídamente.

– Pero, óyeme una cosa... ¿nunca escuchaste hablar de la policía? O sea... una llamadita al 911 hubiera simplificado bastante las cosas, me parece... – acotó Leah.

– Por eso… – comenzó a decir Bella mientras se levantaba su remera y nos dejaba ver la que llevaba debajo de esa. – "SCREW BEING A PRINCESS… I WANNA BE A VAMPIRE"* – en la remera había una imagen de las princesas de Disney hecha parodia.** Y muchos dibujos de murciélagos y colmillos. Todas reímos, excepto Alice que consideraba a esa prenda un grave insulto a la moda.

– ¡Aaaaa! – Gritó Rosalie.

– ¿Estás bien? – Leah se acercó rápidamente, preocupada.

– Sí, sí. Parece que no se llevan muy bien ahí adentro. – sonrió cálidamente.

– Pobres. No deben tener mucho espacio. – bromeó Leah. Ambas se miraron incómodamente. No era muy usual en ninguna de ellas tratar tan gentilmente a los demás, especialmente entre ellas mismas. Leah se levantó y se acercó a mí para pedirme algo de beber mientras Rose seguía criticando junto con Alice la remera de Bella y Nessie la defendía.

– Es curioso cómo dos personas tan diferentes pueden llevarse bien cuando comparten un mismo sueño. – comenté en voz baja, sólo para que Leah escuchara.

– ¿Nunca quisiste…? Ya sabes… poder volver de cero. ¿Rehacer tu vida? – soltó la joven.

– No creas que esa idea, volverme humana, no ha pasado por mi cabeza alguna vez. Pero yo ya tengo a mis hijos. – respondí honestamente.

– No es lo mismo.

– ¿Dices tener un hijo biológico? – alcé las cejas. – Ya tuve al mío y lamentablemente lo perdí. – le conté. No parecía muy sorprendida. Por lo visto los rumores corren, no me ofendió que lo supiera. La manada había probado ser merecedora de nuestra confianza. – Pero sé, siento que debe ser feliz, en algún lugar.

– ¿Nunca culpaste a Carlisle por haberte transformado?

– Te voy a contar una pequeña historia. – comencé***: – Yo nací en 1895, viví en Columbus. Conocí a Carlisle Cullen por primera vez cuando tenía 16 años y me había roto una pierna trepando un árbol, siendo él quien me atendió. Poco tiempo después Carlisle se mudó, pero nunca olvidé esa experiencia. Inicialmente quise ir al oeste para convertirme en maestra, pero mis padres querían que me casara. A los 22 años me casé con Charles Evenson, esperando agradar a mis padres y tener un matrimonio feliz, pero pronto me dio cuenta que mi esposo no era lo que esperaba, y me maltrataba. Avisó a mis padres, mas éstos me advirtieron que debía ser una buena esposa y callar. Cuando descubrí que estaba embarazada huí. Fui al norte a vivir con una prima segunda, para luego mudarme más al norte cuando mis padres se enteraron del lugar en el que me encontraba. Logré pasar desapercibida haciéndome pasar por una viuda de guerra más. En 1921 nació mi hijo, pero murió unos días después de nacido. Tras la muerte de mi hijo, no encontré razones para seguir con vida y traté de suicidarme saltando desde un acantilado, rompiéndome varios huesos. Me dieron por muerta, siendo trasladada a la morgue, aunque mi corazón seguía latiendo. El doctor Cullen estaba trabajando en el área y reconoció en mí a la alegre y hermosa joven que había atendido 10 años atrás. Palabras textuales de Carlisle. Él siempre tan dulce y romántico. – añadí. – Carlisle decidió convertirme en vampiro porque creyó que no merecía morir. Posteriormente, nos casamos y nos convertimos en los "padres" de los Cullen. Esa es básicamente mi historia. – concluí. – Y en respuesta a tu pregunta; no, nunca lo culpé. – ella asintió pensativamente.

– Creo que me gustaría tener una oportunidad de ser feliz. – miró a Rose con ensueño luego cambió a preocupación y hasta atisbé una pizca de miedo y confusión. – Pero creo que el destino se empeña en que no sea así. – se levantó bruscamente. – Creo que voy a buscar a Nahuel. Con todo lo que hemos pasado, podríamos tomarnos un descanso.

– Unas vacaciones nunca están de más. – la animé.

– Es que con esto que descubrió Nahuel, no sé… siento que no deberíamos irnos. Pero…– se refería a lo de Joham. Había logrado enterarse luego de varias averiguaciones, de que su padre estaba buscando a Nessie, por órdenes de los Vulturi, sospechábamos todos. Pero al desobedecerlos, lo mataron.

– No te preocupes, pueden irse no muy lejos. Cualquier cosa, los llamamos. Los Vulturi no van a atacar sorpresivamente, aunque pudieran. Todavía tienen miedo de enfrentarse a nosotros.

– Tienes razón. Nos vamos hoy mismo, voy a sorprender a Nahuel.

– ¿No van a esperar a que nazcan los niños?

– Cuanto antes nos vayamos, mejor. Realmente necesito unas vacaciones lejos de todo. – respondió incómodamente. – ¡Nos vemos, chicas! Cuiden de los nuevos miembros de la flía. – y se retiró sin más.

– ¡Emmett McCarty Cullen! ¡Ahora no quiere tener otro nombre! ¡Le has lavado el cerebro a nuestro hijo! – Rosalie, de nuevo siendo una feroz neófita, arremetía contra su marido, luego de escuchar a su hijo en su mente, gracias al poder de E.J. – Y tú, fuiste su cómplice. Tú conectaste sus mentes. – culpó al pobre de mi nieto que sólo la miraba rogándole disculpas. Todos sabíamos que no era solamente eso lo que le recriminaba.

– A León le encantó mi sugerencia. – se defendió Emmett. – Él tiene derecho de elegir su nombre. Además tu elegiste el de Vera, y no me ves quejándome, ¿no?

– Eso es porque Vera es un nombre muy lindo. No un nombre de un animal.

– No es un simple animal, es el rey de la selva. El poderoso León. El símbolo de la valentía. – sentenció solemnemente.

– Y el emblema de Gryffindor, no te olvides de eso, hermanito. – acotó Jasper burlonamente, sabiendo que ese argumento estaba presente en la mente de Emmett pero nunca lo iba a presentar como fundamento para la elección del nombre de su hijo.

– No me digas que nombraste a tu hijo por una película.

– No es cualquier película. Es una película de magos. – agregó Edward mofándose de su hermano.

– No te hagas el que no te gusta. Bien que hiciste el test del Sombrero Seleccionador y festejaste cuando te tocó Hufflepuff. – atacó Emmett. – ¡Un tejón! Deberías agradecer que no me gusta esa casa. Tejón Cullen no combina para nada.

– Mamá, linda. León me gusta. ¿Me puedo quedar con ese nombre? – todos nos quedamos helados, cuando el hijo de apenas 1 semana, de Rose y Emmett dijo sus primeras palabras batiendo sus largas pestañas y abriendo sus encantadores ojos azules mientras jugaba con su cabello rubio brillante. Estaba claro que iba a ser todo un galán.

– Claro que puedes, hijo adorado. – respondió una madre completamente enternecida.

– ¡Quiero E.J.! ¡Quiero E.J.! – se escuchaba que bajaba la otra hija de mis hijos en brazos de Alice. Ella ya había dicho sus primeras palabras o letras: E.J. Otra imprimación más para la lista, por eso se le había dificultado tanto a Alice ver el embarazo. E.J. buscó la aprobación de Rose con los ojos. Ella lo miró con recelo pero terminó asintiendo. Él corrió para alzar y acunar a la pequeña niña de bucles dorados como el sol y de ojos celeste cielo. Vera dejó de llorar una vez en los brazos de su imprimado. En el fondo, Rose no podía negarle nada, a fin de cuentas, todo esto había sucedido gracias a E.J. y además todos sabíamos la pureza de los sentimientos de los imprimados. Parecía obra del destino. Daba igual, destino o no, yo no podía ser más dichosa de tener a mi gran familia feliz, unida y en paz… Por el momento…


* La traducción sería: "A la mierda con ser una princesa, yo quiero ser una vampiresa." Es una frase que encontré hace mucho en Internet y me encantó. Me sonó muy Bella.

** En esta página está la imagen: http : / i174 . photobucket. com /albums/ w85/ supercheco/ princesas. jpg

*** Gracias al Fic de Nalu en su sección de "Nalusis" leí por primera vez la historia de Esme, que publicó S. Meyer aparte en la web. Me hubiera encantado que la pusiera en alguno de los libros, es muy linda, triste pero romántica.

Bue... con este cap doy por terminada la 2da Parte de este fic... seguramente tarde bastante para subir los caps que siguen... nunca lo voy a abandonar al fic, porque ya está todo pensado... falta redactarlo... voy a tratar de no tardar tanto! Pero por ahora quedó bastante cerrado... ESPERO LES HAYA GUSTADO! SEAN FELICES! Y LES DESEO INSPIRACIÓN Y AMOR PARA TODOS!