De nuevo tú.


¡No podía creer su maldita suerte! Justo a él le tocaba el peor equipo de esa generación, con un par de refugiados y para colmo, con un sensei también refugiado.

– Y aparte un maldito fenómeno.

– ¡No te distraigas hmm! – grito el artista al momento que le propinaba una fuerte patada en el pecho que lo estrello contra las rocas.

– Maldice lo que quieras pero jamás descuides a tu enemigo hmm – dijo mirándolo desde su posición mientras era franqueado por sus otros dos alumnos.

Deidara había desarrollado un especial odio por este tal Kentaro, no solo por su maldita actitud hacia él, sino también por el hecho de ser el hermano menor de Hideo Ichise, uno de los nuevos alumnos de Sasori, y ese hecho le repugnaba. Era bien cierto que no podía despedazar a ese imbécil, pero si podía torturar a su hermano menor con el pretexto de su entrenamiento, además, el odio era mutuo.

– ¡Levántate! – Siseo apretando los dientes – ¡Jamás te distraigas hmm! – Agrego al tiempo que le propinaba un certero golpe en el rostro que lo envió de nuevo al suelo – ¿y ustedes dos? ¿No piensan ayudar a su compañero hmm? – Miyuki y Shinta se lanzaron en su contra después de intercambiar una mirada. Rato después unió sus manos haciendo estallar al clon de arcilla con el que pelearan los mocosos, dejándolos tendidos en el suelo – nos vemos el lunes – Llevaba un par de semanas en la misma dinámica, con el objetivo de descubrir las habilidades y debilidades de esos tres y poder sacarles provecho, ahora solo faltaba desarrollar el programa adecuado.

Se dirigió a la torre para poder recoger al moustro, aunque para su desgracia a sus oídos llego la malintencionada plática de dos sensei que al igual que él, compartían un grupo de novatos respectivamente.

– Así que los examanes chunin serán en Suna dentro de seis meses.

– Si, dicen que Konoha nuevamente tiene a los mejores prospectos.

– Bueno, es una pena que "algunos" tengan como alumnos a un trio de inútiles que no sirven para nada.

– Quien sabe, puede haber sorpresas, como la existencia de Suki, ¿no lo crees así Deidara san?

El rubio apretó tanto los dientes que su mandíbula dolió, miro de reojo a sus "camaradas" sin disimular todo el odio que le inspiraban, ni tampoco disimulo las enormes ganas que tenía de matarlos lentamente, porque esa basura ni siquiera se merecía ser materia prima para su arte. Salió de ahí seguido de las risillas de ese par, con la plena convicción de hacerlos tragar sus palabras.

Un par de meses despues consiguió que el trió de alumnos incompetentes se complementaran como equipo, aunque seguían teniendo problemas para controlar el chakra, especialmente el maldito de Kentaro; también les asignaran misiones clase c y b, e incluso logro una clase A en la aldea oculta entre las nubes. El viaje le puso nervioso como todo cambio radical le ponía últimamente, sin embargo todo transcurrió con la "normalidad" propia de un equipo de ninjas, tuvieron algunos enfrentamientos con un grupo de rebeldes, pero el entrenamiento dio sus frutos y ese trió pudieron contener a un grupo numeroso para darle la oportunidad de eliminarlos sin ningún problemas, lo que le hizo demostrar lo valioso de su arte y de esa forma ganarse el respeto de sus alumnos y recuperar su confianza perdida, aunque en el proceso uno de ellos resultara herido.

– Irán a los exámenes chunin – les anuncio en el hospital – así que los entrenamientos serán mas extenuantes.

– ¿De verdad sensei? – pregunto temerosa Miyuki.

– ¿Por qué lo dudas hnn?

– Bueno, es que…no somos precisamente los mejores je – confirmo Shinta.

– Pues es hora de cerrar bocas – les sonrió con suficiencia, tanto que le complació la cara de admiración de sus alumnos, incluyendo al mismo Shintaro.

No mintió, los meses siguientes fueron exhaustivos, y por supuesto, la culminación perfecta para esta nueva etapa de su vida fue la visita a Suna para el examen chunin donde consiguió que sus tres alumnos obtuvieran ese rango a tan solo un año de servicio, muy por encima de los grandes talentos de Konoha, convirtiéndose en el primer sensei en conseguir tres ascensos en un mismo examen. Nada podía arruinar ese momento, ni siquiera la presencia de Sasori, el pelirrojo se podía ir al demonio. Y como era natural, a su regreso los mocosos se mostraban más que emocionados, estaban felices y no paraban de parlotear.

– ¡No puedo creerlo! ¡lo conseguimos! – dijo un muy emocionado Kentaro apoyado por la niña Miyuki, solo Shinta se mantenía callado pero feliz.

– ¡En tu cara hermano! – grito otra vez Kentaro a un muchacho mayor que él que custodiaba la entrada.

El mencionada mostro una sonrisa y despeino al niño.

– No podía esperar menos de los alumnos de Deidara sempai, felicidades muchachos – agrego sinceramente. En cualquier otra circunstancia el rubio golpearía al infeliz de Hideo por la estúpida admiración que parecía demostrarle, incluyendo su trato amable, pero no hoy.

– Muchas gracias Hideo san – dijeron Miyuki y Shinta, el artista solo arrugo la nariz, le desagradaba que lo llamara de esa forma.

-Eso es solo el principio, pronto podre partirte la cara a ti y a Deidara sensei – volvió a hablar Kentaro, sin darse cuenta que por primera vez desde que se conocieran, usaba ese apelativo al referirse al artista.

– Sigue soñando mocoso hmm – sonrió el artista satisfecho – jamás podrás superarme.

– ¡Claro que lo hare! – le grito.

– Aquí la única que quizá pueda igualarme será Miyuki hmm.

– ¿Qué? ¿Y eso por qué? – pregunto otra vez Shinta.

– Porque es la única que podrá parir un mocoso par de inútiles hmm – dijo sacándoles dos de sus lenguas al tiempo que jalaba su mejilla debajo del ojo.

– Eso es injusto – protestaron los dos niños.

– Tu pudiste hacer eso porque eres un fenómeno – otra vez hablo Kentaro sin proponérselo provocando un silencio expectante ante el insulto. Todos miraron al artista temiendo su reacción, él acerco su rostro a la altura del agresor con una siniestra sonrisa.

– Claro que lo soy, y por eso tú nunca podrás igualarme hmm – susurro provocando que el chiquillo se sonrojara cuando el artista le revolvió el cabello – Ahora iré a cobrar mi recompensa por lograr que tres inútiles se convirtieran en chunin al mismo tiempo – agrego feliz disipando cualquier tensión.

– ¿En serio lograste que tus tres alumnos se convirtieran en chunin dattebayo? – gritaron a sus espaldas.

El artista giro al reconocer la voz.

– El Kyubi…- susurro asombrado.

El mencionado comenzó a parlotear cosas que Deidara ya no escucho al darse cuenta de la persona detrás del rubio. Todo a su alrededor dejo de existir, incluso el mismo olvido de respirar. La furia creció desde su interior como si le hubiesen dando un fuerte golpe en el estomago al volver a ver al maldito bastardo que lo arruino todo. Afilo su mirada como si con ella pudiera herirlo de la forma más dolorosa posible.

– ¿Qué haces aquí Uchiha hmm? – gruño logrando instaurar un nuevo silencio.

– Estamos de misión diplomática – aclaro el mayor sosteniéndole la mirada.

El rubio apretó los dientes deseando matarlo ahí mismo. Ninguno tuvo que ser adivino para saber que el Uchiha era la persona mas odiada por Deidara, quien solo dio media vuelta para caminar rumbo a la torre con pasos rápidos y fuertes. Estaba totalmente frustrado, era increíble que la presencia de ese imbécil le arruinara todo un año de magnifica existencia, ni siquiera a Sasori se lo había permitido, bueno, a Sasori no lo había vuelto a ver luego de su fatídico encuentro y eso que Vivian en la misma aldea.

– ¡Estúpida Kona! ¡Estúpida diplomacia! ¡Estúpidos todos hmn! – gruño al llegar a la torre y sin mirar a nadie recogió a Natsuki y salió rumbo a su departamento sin la intensión de hablar con la maldita mujer esa. Quizá era lo más tonto, lo sabia, pero no le importaba, prefería morir de hambre antes de volver a ver a ese bastardo, es mas, no se aparecería por la torre hasta que sus queridos "diplomáticos" se largaran o se murieran, de preferencia lo sengundo.

– Que se joda hmm.

Una vez en su casa tuvo que improvisar una cena decente para ambos e irse a dormir maldiciendo su suerte, aunque no logro pegar el ojo en toda la noche, todos sus pensamientos giraban en torno a "esa" persona y a la forma en que le arruino la vida. Al día siguiente se preparo para ir por algunos víveres y esfumarse de su casa por algunos días.

– Veamos hmmm – saco un paquete de su mochila de viaje y de ahí extrajo algunas prendas de vestir para la mocosa. Se las había comprado en Suna con un poco de dinero extra que gano al poner en práctica su arte. Le puso una playera azul claro junto a un pesquero negro, le dejo el pelo suelto aunque perfectamente bien cepillado. A sus dos años y medio la pequeña caminaba, comía e iba al baño sola, una gran ventaja para él, si acaso el único problema que el no consideraba tanto era que todavía no hablaba. Cuando estuvo listo se coloco su capa y salió a hacer sus compras y a la casa de Sora.

Para cuando llego se encontró con la terrible noticia de que Sora sufrió su segundo aborto. La familia se mostraba triste y sin duda la presencia de Natsuki pareció hundirlos mas, aunque se esforzaron por sonreír y hacer sentir a la niña como en casa. Algo que lo hizo pensar que la mocosa estaría mejor con ellos que con él; movió la cabeza desechando la idea, su decisión estaba tomada y no había marcha atrás.

Se quedo un par de días con ellos para ayudar en los cuidados de la enferma, y porque aunque nunca lo admitiría le gustaba estar con esa familia, ahí era libre de cualquier responsabilidad y mascara, podía reclamar por todo, dejar libre su carácter explosivo o simplemente dejar que su mente divagara en la nada, ausentarse por largos periodos en los que su rostro demostraba el cansancio y amargura que todavía no le dejaban en paz, con la certeza que no tendría a nadie exigiéndole volver para que la cuidaran. Suspiro para mirar como Hiroki cargaba al moustro.

Fue el marido de Sora quien le informo de lo sucedido en la torre. Por lo que dijo, la reunión era para hablar de la paz entre Suna, Konoha y Ame, Iwa quedo descartada por lo sucedido con el moustro y él. Para establecer la paz, el resto de los países exigían la apertura de la aldea y Konan parecía estar de acuerdo, pues planteaba la construcción de un "domo" que ayudara a elevar el poder económico de la aldea. Un proyecto ambicioso y peligroso para un lugar tan pobre como ese, lo que a él no le importaba.

Cuando Hiroki le informo que los de la hoja se fueron, regreso a su casa para encontrar varias cartas debajo de su puerta. La mayoría eran de Konan, las tiro sin leerlas. Solo una era de Hinata; la mujer seguía manteniéndose en comunicación con él y siempre se disculpaba por no ir tan seguido como quería. En esta carta en particular le pedía disculpas por no informarle a tiempo de la visita del Uchiha pero estuvo fuera cuando eso sucedió. Le había hecho jurar a la ojiperla que nadie en Konoha se enteraría de su condición, al menos no por su boca. El artista se enfureció y le mando una extensa carta de reclamo mas que nada para desquitar su coraje con alguien, anexo también un par de arañas explosivas y un "la arcilla no es muy buena hmm" como agradecimiento por enviarle una caja de arcilla por el logro de sus tres alumnos.

Hasta el siguiente día se presento frente a Konan, con quien sostuvo una estúpida pelea por la falta de su informe acerca de los exámenes.

– Tú estuviste ahí y lo viste todo, no necesitas que te informen hmm – reclamo y solo consiguió pasar todo el día archivando papeles y redactando todos y cada uno de los detalles de la participación de su equipo en los exámenes. La muy infeliz conseguía castigarlo como si fuera un mocoso. Al finalizar su labor se dirigió a recoger a la mocosa, quien era cuidada en un área especial de la torre junto con Yahiko, el hijo de Konan (cuya existencia sorprendió al artista). Al abrir la puerta sintió ese odio por el mundo crecer desde su interior, llevo instintivamente las manos a sus bolsas de arcilla y comenzó a crear pequeñas arañas, sin que eso fuera suficiente para calmarlo.

– ¿Qué haces aquí Uchiha hmm?

Sentado cómodamente en una silla, los codos apoyados sobre sus rodillas y las manos juntas cubriendo sus labios, Uchiha Itachi miraba fijamente a una dormida Natsuki.

– Es idéntica a ti – murmuro.

–¿¡No me digas hmm!? Te juro que nadie lo había notado – Ironizo apretando los dientes- ¡responde!

– Investigue tu caso.

– ¡Bastardo…! – Su cuerpo se tenso al grado que su cuello comenzó a doler – ¿con que derecho…

– Con ninguno en realidad – suspiro con un deje de tristeza que no paso desapercibido para el artista.

Un silencio muy tenso se creo entre ambos, Deidara dudaba en avanzar, pensando que el Uchiha estaba muy cerca del moustro, aunque la actitud del mayor le decía que no pretendía dañarla no quería confiarse

– ¿Sasori?

–¿ te-importa hmm?

– Mucho – susurro Itachi con la fuerza suficiente para ser escuchado, cosa que descoloco al artista y lo pudo más alerta todavía.

– Púdrete – hablo acercándose para tomar a la niña pero procurando no rozar ni siquiera con su aire al Uchiha, tanta cercanía le producía asco, mataría a Usagi por dejar que esta imbécil se acercara a Natsuki.

Con la niña en brazos giro para salir lo más rápido posible pero se topo de frente con el Uchiha, por lo que retrocedió para poner toda distancia posible. El azabache lo miraba con un extraño brillo en los ojos, algo que lo ponía nervioso y por instinto abrazo con mas fuerza a la mocosa, buscando protegerla de forma inconsciente.

– Lo lamento – dijo el mayor.

– ¿Qué? – aquellas palabras lo tomaron por sorpresa y le parecieron irreales.

– Hasta ahora se que te cause problemas con Sasori y nunca aclare los malos entendidos, me disculpo por ello.

El artista parpadeo varias veces sin dar crédito a lo que oía, el gran Uchiha Itachi… ¿disculpándose? ¿Con él? ¿Por un mal entendido provocado por los estúpidos celos de Sasori? Diría que era imposible de no ser porque lo había escuchado hace tan solo unos segundos. Lo miro por largo rato buscando un rastro de falsedad en su gesto, sin embargo el mayor permanecía impasible haciéndole mas difícil creer lo que dijo, creyendo por un instante que su mente sufría una recaída y le jugaba una mala pasada otra vez.

– ¿Qué rayos pretendes hmm?

– Pretendo lo que dije.

El artista entrecerró los ojos sin dejar de estudiarlo.

– Aun puedes arreglarlo hmn – contraataco, a lo que Itachi afilo la mirada y una ligera arruga se dibujo en su frente, tomándose su tiempo para responder.

– ¿Crees que valga la pena?

Ahora fue el turno del artista de fruncir el ceño contrariado, tomándose su tiempo para reflexionar bien su respuesta ¿cambiaria en algo el hecho de que el mismo Uchiha le dijera a Sasori que todos estos años estuvo en un error? ¿Itachi sería realmente capaz de aclararlo? Pero de ser así… ¿por qué lo haría? Y él ¿realmente quería que todo entre Sasori y él se arreglara? Un escalofrió le hizo temblar de pronto, realmente, no quería repetir su encuentro con el pelirrojo, con una humillación había tenido suficiente.

– No, no lo haría hmm – susurro dolido.

Un nuevo silencio se instalo entre los dos, el artista no tenia nada que decir y por un momento sospecho que el gran Uchiha no sabía que más decir, teniendo en cuenta que ya había hablado demasiado para ser él.

– Lo siento – repitió el mayor quitándose del camino, el simplemente no supo identificar el verdadero motivo de la disculpa y solo atino a salir de ahí cuanto antes, sin detenerse a mirar atrás hasta que estuvo en su departamento.

– ¿Qué rayos fue eso hmm? – se pregunto contrariado. Al llegar a casa había cerrado todos los accesos como si temiera ser atacado, se recargo en la puerta y se dejo caer hasta estar sentando, no se había dado cuenta del descontrolado temblor de su cuerpo, ni del sudor nervioso que perlaba su frente.

– Quizá nuevamente estoy alucinando – susurro para si mismo al tiempo que enterraba sus dedos entre sus rubios cabellos comenzando a jalarlos con cierto de desesperación – ¿o tú que crees? – pregunto a la niña como si ella pudiera darle sentido a lo que acaba de vivir, pero ella solo atino a verlo con sus enormes ojos sin entender nada de lo que decía.


Que puedo decir?' Al fin, tenía que volver a salir en algún momento, creo que este capitulo me ha gustado mucho, no estoy segura, estoy satisfecha con el resultado, al menos por el momento. Y esta actualización me preocupa, ya que solo tengo dos capítulos mas e Word y creo que otros dos en borrador…y la historia no acaba y no he seguido escribiendo, tengo que ponerme a escribir o esta historia quedara inconclusa por largo rato…otra vez, en fin.

Esto no viene al caso, pero hace poco volví a leer mi fic "nuestros errores" y me quede asombrada por ese fic, es uno de mis favoritos, simplemente lo amo, y lo recomiendo para los que gustan del angs en su máxima expresión jojojo.

Strugberry, si, creo que esas pastillas de ego no te hacen bien, aunque de vez en cuando sirven bastante bien jejeje. Yo necesito una de esas en estos días je. Realmente…usar la metáfora para embellecer algo es natural, lo cual me hace preguntarme que clase de imagen genere al escribir lemon y lime en este fic, creo que exagere…un poco, ¿en que abre estado pensando? Mejor no respondas a eso. Pero por mas que me imagine a Itachi y Deidara haciendo eso…no pude imaginármelos mientras tomaban el te…eso ya era demasiado. Y si, olvida la demanda que ya apareció el otro padre . espero estés satisfecha con su pequeña participación ya que ahora si, a partir de este momento empieza el ItaDei jojojojo…y la recta final del fic si logro escribir antes de que se me acaben los capítulos de reserva. Nos leemos luego, gracias por el review, me sube los ánimos y me divierto mucho leyéndolo y espero leerte pronto y que el capitulo sea de tu agrado ^^