(Los personajes no me pertenecen, son creación de Mizuki e Igarashi pero la historia es completamente mía)

Capitulo 24.

Cuando te conocí tuve miedo de abrazarte, cuando te abracé tuve miedo de besarte, cuando te besé tuve miedo de quererte y ahora que te quiero tengo miedo de perderte.

El Dr. Lee se dirigía a la habitación de Candy cuando se topo con un doctor que no conocía

- disculpe – dijo el – usted es el Dr. Reiji Lee –

Dr. Lee – por supuesto – afirmo el - ¿Qué se le ofrecía? – pregunto mientras caminaba hasta la habitación de Candy -

- vengo de parte de la Dr. Kelly, ella no pudo venir debido a que tenia mucho trabajo en el hospital al que fue asignada – explico muy formal – yo vine en su lugar –

Dr. Lee – y ¿usted es? – en eso escucharon un estruendo dentro de la habitación y el Dr. Aun desconocido entro y salvo a la chica de que cayera al suelo, el Dr. Lee corrió detrás de el y la subieron a la cama – parece que se desmayo – el otro Dr. La acomodo con cuidado – ahora no me diga su nombre, primero hay que revisarla – el Dr. Lee reviso sus signos vitales y eran normales – parece que ya esta estable ¿pero que le pudo producir el desmayo?

- al parecer fue el dolor del tobillo –

Dr. Lee – esta bien informado – dijo el sarcasmo –

- no desconfié de mi – dijo el – simplemente estoy al tanto de lo que le sucede a la paciente –

Dr. Lee – ya que estamos en eso y que usted sabe mas que nosotros me podría decir ¿Quién es?

- la Dr. Kelly me mando aquí como su suplente, mi nombre es Arthur Stafford –

Dr. Lee – no crea que por tener un buen apellido puede hacer y deshacer en este hospital –

Arthur – claro que no, al contrario solamente soy un simple doctor – rio -

Dr. Lee –en cuanto despierte la paciente avíseme, enseguida mandare a traer a la enfermera – se fue – el se quedo sin decir nada, volteo a ver a la chica desconocida que estaba enfrente de el y la contemplo por alguna razón sintió deseos de tocarle aquel cabello rubio, pero antes de hacerlo la enfermera entro desesperadamente –

Martha - ¿Cómo esta? – pregunto preocupada -

Arthur – ¿trae la bitácora?

Martha – si – se la dio y el comenzó a revisarla –

Arthur – muy bien – Martha volteo a verlo – por ahora esperaremos a que reaccione, mientras usted no se separar de aquí y no deje entrar a nadie al menos que sea doctor –

Martha – si – el se fue – pero que le pasa; pensó – volteo a ver a Candy y miro su rostro preocupada. Al cabo de un rato Candy reacciono - ¿esta bien Candy?

Candy – mmm… si – menciono con una voz débil –

Martha - ¿Qué fue lo que sucedió?

Candy – cuando me levante, sentí un dolor intenso… en mi tobillo y sentí desesperación de no ver a nadie así que trate de alcanzar las muletas, pero cuando me quise mover, sentí el dolor más intenso y comencé a marearme y después no se que paso –

Arthur – con que eso fue –Candy y Martha voltearon a ver de donde provenía la voz y un hombre descocido para las dos, estaba recargado en el marco de la puerta –

Martha - ¡no cree que debería tocar! – exclamo enojada –

Arthur – lo siento, no fue mi intención –

Candy – disculpe, pero y usted ¿Quién es?

Arthur – perdón por no presentarme, mi nombre es Arthur Stafford y seré su doctor como decirlo… personal desde ahora - Candy pensó; de donde había escuchado ese apellido ¿de donde?

Candy – ¡muchas gracias! – Le sonrió – mi nombre es Candy White Andley mucho gusto –

Martha – mi nombre es Martha Scott – dijo sin mirarlo –

Arthur – espero llevarme bien con ustedes – menciono con algo de burla – bien retomando el tema, ahora ya no siente dolor –

Candy – así es, el dolor desapareció –

Arthur – a partir de hoy empezaremos la rehabilitación para que pueda recuperar la movilidad de su extremidad por completo ¿le parece?

Candy - ¡por supuesto!

Arthur – volveré después del desayuno para empezar que pasen buen día – se fue –

Martha – no te parece que es muy exigente –

Candy – Martha, hemos visto tantos estilos de doctores que se me hace raro que hagas ese estilo de "expresiones" – rio – la verdad a mi me pareció muy formal –

Martha – ¡es cierto! – Se levanto – voy a ir por nuestro desayuno, el Dr. Lee me dio permiso de poder desayunar contigo así que no me tardo – se fue casi corriendo –

Candy – por fin voy a salir a tomar aire fresco – murmuro –

Después de 10 minutos Martha volvió con el desayuno – aquí esta esta así que a comer –

Candy – Martha que vas a hacer después –

Martha - ¿a que te refieres?

Candy – supongo que tu razón de estar aquí en Escocia es por mí o soy muy ¿pretenciosa?

Martha – no te equivocas, su tu te regresas a la guerra yo me voy contigo –

Candy – no debes de pensar así – le riño – debes de saber lo que quieres Martha no por que yo me valla al pozo tu también –

Martha – pues pensé en regresar a América, tengo muchas ganas de ver a Catherine.

Candy – ¡a eso me refería! Por que yo cundo vuelva quiero regresar al hospital ver a mi familia ¡por supuesto! – sonrió –

Martha – Candy, cuando sonríes así me dan ganas de sonreír también – rio –

Candy – es un hecho – rio también –

El Dr. Lee y Arthur hablaban en su oficina.

Dr. Lee - me parece bien, entre más rápido se recupere mejor –

Arthur – si, revise su tobillo y no tan grave a como la Dra. Me había explicado –

Dr. Lee – me agrada su carácter sabe, es raro la persona que es muy responsable y honesto en estas cosas –

Arthur - ¿lo dice por experiencia?

Dr. Lee - ¿Qué? ¡Acaso no queda claro!

Arthur disimulo para no reír – si muy claro –

Dr. Lee – gracias por informarme –

Arthur - no hay de que – salió en la oficina del Dr. Lee y fue hacia con Candy – Srta. Candy esta lista –

Candy - ¡por supuesto!

Arthur – me gusta su motivación – se acerco ella – Scott traiga la silla de ruedas saldremos hasta el jardín –

Martha - ¡muy bien!

Archie y Annie estaban en el jardín tomando el te cuando llego la tía abuela de mal humor –

Archie - ¡me alegra verla de nuevo!

Elroy – si, estoy de vuelta – miro a Annie de reojo – y su dama de compañía Srta. Brither – Annie agacho la cabeza –

Archie tomo su mano y lo volteo a ver – vamos tía abuela, ella esta conmigo –

Elroy – pero no es correcto, Archie – exclamo enojada – debería tener una dama de compañía – miro a su izquierda y derecha - y no la veo –

Archie – mire tía abuela, usted últimamente ha estado teniendo un humor, que no siquiera yo lo soporto – se levanto – tal vez se escuche grosero pero yo no quiero escuchar como me reclama y le dice cosas a Annie cada vez de que la ve – exclamo –

Elroy - ¡pero va a hacer una futura Andley! – Explico – no puedo creer que me respondas así –

Archie tomo la mano de Annie y se la llevo – si nos disculpa tía abuela nos retiramos –

Annie – buenas tardes – se fueron de ahí. Archie caminaba hecho una furia y comenzó a apretar la mano de Annie y ella se detuvo – ¡calma Archie!

Archie - ¡¿Cómo quieres que me calme?! – Grito - Estoy arto de que tengamos que escondernos y cada vez que quiero estar solo contigo, alguien nos reprocha – el la abrazo – No quiero que nadie nos diga que tenemos que hacer, ni donde estar –

Annie - ¡lo se Archie! ¡Lo se! Pero no podemos desobedecerlos – dijo entre sollozos - ¡te amo demasiado! Y no quiero que por una desobediencia me separen de ti – se aferro - ¡no quiero!

Archie – no te preocupes – tomo entre sus manos la cara de Annie – nunca voy a dejar que pase eso entiendes – la miro fijamente y la beso – ahora te llevare a tu casa y hablare con tus padres para que me den permiso de llevarte conmigo –

Annie – esta bien – abordaron un coche y se dirigieron a la casa de los Brither.

Albert estaba en la cubierta admirando el mar y Mei interrumpió sus pensamientos – esta bien Al ¿no tienes sueño?

Albert – no, el clima es muy agradable no quería perdérmelo – Mei lo rodeo con sus brazos por la cintura –

Mei – yo iré a descansar, por que por la mañana llegaremos y quiero tener mucha energía – rio –

Albert – esta bien, yo me quedare un rato más – Mei lo beso en la mejilla y se fue dejando solo a Albert –

Martha entraba a la habitación de Candy y se topo con Jacob cerrando la puerta – buenas tardes – saludo con una gran sonrisa –

Martha – buenas tardes – iba a entrar cuando Jacob la tomo por el hombro - ¿Qué sucede?

Jacob - ¿me podría decir donde se encuentra el Dr. Que esta a cargo de Candy?

Martha – se va al fondo del pasillo, sube las escaleras, a mano derecha en la primera puerta –

Jacob – muchas gracias – se fue –

Martha entro a la habitación y ahí estaba Candy con una expresión seria pero sus manos se movían de forma desesperada – Candy te veo inquieta ¿te molesta algo?

Candy - ¿eh?... no, solamente me siento rara –

Martha – hoy también vino ese chico ¿verdad?

Candy - ¿te refieres a Jacob?

Martha – si –

Candy – si, vino a visitarme en cuanto empezó el horario de visita – rio –

Martha se acerco a ella y señalo un sobre – y si piensas ir –

Candy - ¿A dónde? – Martha señalo una invitación que había sobre el libro que leía – ah… esto, bueno aun no lo se, no me han dado de alta y es mañana –

Martha – si, y con el Dr. Que te toco mucho menos creo que te deje salir –

Candy – Jaja… a ti de verdad no te cae bien ¿verdad? – rio –

Martha – no lo se hay algo en el que… no me gusta.

Candy – no es para tanto – tomo la invitación -

Martha – Candy… yo no se mucho de esto pero ¿no crees que esta enamorado de ti?

Candy - ¿Qué? – Exclamo y se sonrojo - ¡eso es imposible! – Lo negó – el solamente es un amigo –

Martha – mmm… si tú lo dices –

Candy - ¿Qué con ese tono?

Martha – nada, no es n-a-d-a… - Candy rio alegremente – por cierto, sabes para que ocupaba al Dr. Stafford, cuando yo venia me pregunto donde lo podía encontrar –

Candy – no me menciono a mi nada – explico seriamente –

Martha – hace rato fui a dejar una carta a Catherine –

Candy - ¿enserio? Tengo muchas ganas de verla –

Martha – imagínate yo – las dos rieron – bueno Candy, te dejo por que tengo que ayudar a una enfermera con un paciente que es bastante agresivo a si que no voy a poder venir a acompañarte a cenar –

Candy – no te preocupes el Dr. Stafford dijo que tengo que empezar a moverme así que voy a cenar acompañada –

Martha – entonces si tengo tiempo te veo allá –

Candy – por supuesto – Martha se fue de ahí –

Jacob encontró la oficina y llamo a la puerta.

Arthur – adelante – contesto sin verle la cara –

Jacob – buenas tardes –

Arthur – ¿que se le ofrecía? – Volteo para voltear a verlo y los dos se quedaron sin habla – ¡oh!

Jacob – ¡oh! – tenia una sonrisa de par en par – ¡pero que milagro verte aquí!

Arthur – ¡eso es lo que yo debería decir! – Se acercaron y se dieron un abrazo - ¿Qué te trae por aquí?

Jacob – bueno vengo buscando a un Dr. –

Arthur – bueno, aquí hay muchos doctores – menciono con sarcasmo –

Jacob – Jaja, bueno eso ya lo se – rio – estoy buscando al Dr. De la paciente Andley – Arthur sonrió -

Arthur – y para ¿que lo buscabas? - Aun sin sacarlo de su duda –

Jacob – bueno no se si aun te acuerdes, pero mañana es cumpleaños de mi padre y quería saber si es posible que le dieran permiso de salir –

Arthur – bueno… eso se escucha difícil –

Jacob – pero quiero preguntarle al Dr. ¿sabes donde lo puedo encontrar?

Arthur – no necesitas buscarlo, soy yo –

Jacob - ¿enserio? – Exclamo victorioso – hubieras empezado por ahí –

Arthur – pero como te dije esta algo difícil – explico - su condición es buena, pero…

Jacob – bueno si tú vas no creo que haya ningún problema –

Arthur – bueno… si pero…

Jacob – pero nada – lo interrumpió – tal vez es tiempo de que me pagues aquel favor –

Arthur – aun te acuerdas -

Jacob – no fue nada fácil, devolver los dulces que nos robamos –

Arthur – Jacob… éramos unos niños –

Jacob -todo se paga en esta vida – rio –

Arthur – pero y ella quiere ir y no creo que tenga algo que ponerse –

Jacob – bueno de eso no estoy seguro – sus ánimos se decayeron - pero yo puedo traerle algo para que se ponga ¿no crees? – Arthur suspiro – vamos…

Arthur – siempre te aprovechaste de mi por que yo era un año mas pequeño que tu, y ahora me sales con esto – bufo –

Jacob – ¡eso no es cierto! Siempre fuiste mi mejor amigo de la infancia –

Arthur - ¡claro! – Jacob lo miro fijamente, siempre había sido su debilidad que lo miraran fijamente sabia que sedería – esta bien –

Jacob - ¡Si!

Arthur - ¿a que hora va a ser?

Jacob – a las 6 de la tarde –

Arthur – esta bien, pero no quiero que agás nada imprudente –

Jacob – no – se levanto y camino normal, su pierna estaba completamente sana – al rato mandare a alguien para que traiga dos vestidos –

Arthur - ¿dos?

Jacob – no quiero que se sienta incomoda, así que también arregla unas vacaciones para las Srta. Scott – se fue antes de que se pudiera negar –

Arthur – que se le puede hacer -

El reloj marcaba las 10:00 en punto y a Arthur lo estaba venciendo el sueño cuando llamo a la puerta de su oficina – adelante –

- sr. Stafford el sr. O'Connor mando esto para usted – le dejo tres cajas –

Arthur – si muchas gracias – se retiro – Arthur comenzó a verlas y traía una nota una de ellas –

Este es para ti,

Quiero que vallas presentable…

Arthur – esta si me las paga – murmuro –

Tomo las otras dos cajas y se dirigió a la habitación de Candy llamo la primera vez y nadie contesto, volvió a tocar y fue cuando alguien respondió – adelante – abrió la puerta y estaban Candy y Martha – perdón que las interrumpa pero, les mandaron esto – se acerco y Martha tomo las cajas –

Martha - ¿Qué es? – pregunto curiosa –

Arthur – la persona que los mando fue Jacob –

Candy - ¿Jacob?

Arthur – así es, ustedes van a poder asistir a la fiesta que se les fue invitada –

Martha - ¿pero si yo no fui invitada? – exclamo –

Arthur – eso fue lo que me dijo el, así que mañana vendré por ustedes después de las 5 ¿esta bien? – las dos asintieron – bien entonces me retiro – se fue -

Martha – ¡vamos ábrelo! – Candy quito la envoltura y las dos quedaron sorprendidas con el contenido – ¡pero que hermoso!

Candy - ¡es verdad! – el vestido era color café chocolate, con un cinto que marcaba perfectamente la cintura, de manga larga –

Martha – voy a abrir también la otra caja – abrió la caja sin importarle la envoltura y el vestido que tenia un escote en forma de v de manga corta que lo acompañaba unos guantes, el vestido era color perla con encaje en las orillas de las mangas, cuello - ¡oh mira Candy!

Candy – ¡es muy bello! – se estrepitaron al escuchar que algo callo al suelo, Martha lo levanto y era una caja con dos juegos de joyas que encajaban perfectamente con los vestidos de las dos chicas –

Martha - ¡ya quiero que sea mañana! – dijo muy emocionada –

Candy – Jaja…- Comenzaron a guardarlos –

Martha – bueno Candy, te dejo dormir mañana vendré temprano para ayudarte -

Candy – si gracias – se fue y después Candy se quedo profundamente dormida –

Archie había conseguido llevar con el a Annie aunque con dama de compañía, pero lo había conseguido estaban por llegar a Nueva York.

Annie – ¿Archie? –

Archie -¿Mmm…?

Annie – mas o menos cuanto tiempo estaremos en Nueva York después de que vuelvan –

Archie - ¿Por qué lo mencionas?

Annie – la verdad es que me estoy preocupando de que nos topemos con…

Archie –yo también lo pensé –

Annie – y ¿que le diremos?

Archie – ya se me ocurrirá algo –

Annie - ¿Cómo que?

Archie – ¡pues muy simple! Que Candy encontró a alguien y para este tiempo ya tiene una vida hecha – Annie no dijo nada la verdad no le parecía la idea, ella definitivamente no respondería, no era buena para mentir –

Albert se despertó y no sintió a Mei a su lado, miro para todos lados y no había nadie –

Mei – veo que ya te levantaste –

Albert volteo a ver de donde provenía la voz y era Mei que salía del baño con un vestido muy ligero pero bonito – es raro verte así –

Mei – ¿tú crees?

Albert – ya llegamos –

Mei – si hace como diez minutos - se levanto de repente y se metió a la ducha -

Albert - ¿Por qué no me despertaste? – exclamo –

Mei – digieran que primero bajarían un carga que venia en el barco y después nos avisarían cuando pudiéramos bajar –

Albert – con que eso era – después de media hora avisaron que ya podían descender. Mientras llegaban al carruaje que los esperaba Albert le explicaba a Mei lo que iban a hacer - Dejaremos el equipaje en la mansión y después iremos al hospital –

Mei – sabes a ¿Qué hora es la visita? – Albert se detuvo – no lo sabes verdad –

Albert - ¡vamos Mei no te enojes! Ya pasa del medio día –

Mei – esta bien, no nos queda de otra – se resigno –

Albert rio victorioso y se dirigieron al carruaje que los esperaba –

- sr. Andley – grito a lo lejos un hombre de mediana edad - me alegra saber que volvió -

Albert se acerco mas a el – a mi también me alegra estar aquí de nuevo –

- y la Srta. ¿Es?

Albert – ella es Mei, mi prometida –

- mucho gusto – dijo el hombre –

Albert -necesito ir primero a la mansión y después quiero que me lleves a un hospital –

- si sr. Andley a ¿Cuál?

Albert - al hospital Western Infirmary –

- si – abordaron y se fueron mientras que veían el hermoso paisaje, Albert le platicaba de cuando había vivido aquí en Escocia sobre su madre y padre; Mei también le conto sobre su madre y hermano que lamentablemente habían muerto.

Cuando llegaron Mei se quedo impresionada con la bella arquitectura y buen gusto que tenían –

Albert – y aun no has visto por dentro –

Mei - ¡parece un castillo!

Albert – y no has visto la casa de campo que esta cerca del lago – menciono entusiasmado – luego iremos, ahora vamos al hospital -

Mei - ¡si! –

Salieron de la gran mansión y se dirigieron al hospital.

El Dr. Arthur se dirigía a la habitación de Candy ya que tenía los nuevos resultados – Srta. Andley –

Candy – dígame Candy – insistió -

Arthur – esta bien… Candy – se sonrojo – aquí están sus nuevos resultados que le hicimos cuando llegue y su tobillo esta respondiendo al tratamiento que estamos haciendo tal vez se le pueda darse de alta antes de lo que teníamos previsto –

Candy - ¡enserio! ¡Muchas gracias doctor! – Le tomo la mano sin darse cuenta - ¡oh lo siento!

Arthur se tapo con la otra mano para que Candy no se diera cuenta - no se preocupe –se dio vuelta y se fue –

Candy pensó; será que fui muy imprudente ¿se abra enojado?

Arthur cerró la puerta y sintió que las piernas le temblaban y su corazón latía muy rítmicamente – creo que…no es imposible; pensaba – sacudió la cabeza para ordenar sus pensamientos y se fue directamente a su oficina -

Jacob estaba en su habitación algo impaciente por que llegara la hora de que llegara Candy se sentó en su cama y la cajita que siempre protegía se callera al suelo provocando que todo quedara por ningún lugar, pero sus ojos se concentraron en un solo lugar, el diario estaba abierto y ahí había una foto, la tomo entre sus manos temblorosas y ahí estaba su madre junto a una bebe de ojos grandes y almendrados, su rostro no salía del asombro, entonces comenzó hacer conclusiones – entonces… este sentimiento con ella, es de amor… pero de…, el querer protegerla y cuidarla era solamente eso.

Su padre había estado llamando a la puerta la preocupación lo invadió y entro sin permiso, lo primero que pensó al verlo en el piso es que se había sentido mal así que se acerco a el; pero al ver su expresión hacia lo que veía, decidió también mirar y su expresión fue la misma.

Jacob se dio cuenta que su padre estaba ahí - ¡oh padre! – trato de disimular - ¿Qué haces aquí? –pregunto nervioso -

- como es que tu tienes esa foto – pregunto disgustado –

Jacob – tranquilo padre – se levanto - te contare si prometes tomarte lo con calma – lo agarro del brazo y lo sentó en la cama – la verdad no planeaba contártelo, pero no puedo mantenértelo en secreto no a ti – tomo el diario – mi madre escribió todo esto antes de morir – tomo la foto – ella no murió de una enfermedad – su padre se sorprendió – ella tubo a mi hermana – volteo la foto y la puso en su mano – mi madre tubo un segundo hijo –

- ¡pero eso es imposible! – Exclamo atónito - ella… no podía… no debía… tener otro hijo –

Jacob – yo quería preguntarle a mi abuela ya que hable con el Dr. Lee ¿te acuerdas de el? El me entrego todo esto - señalo las cartas que aun estaban en el piso - ¿estas bien padre?

- si hijo -suspiro – eso quiere decir que tú tienes un hermano –

Jacob – una hermana –

- pero, se me hace imposible –

Jacob – padre – titubeó – si yo te digiera que se donde esta ella ¿Qué dirías? – su padre volteo a verlo –

- no bromees así Jacob – exclamo enojado y molesto – tal vez ella no haya sobrevivido al igual que tu madre – su voz se quebró -

Jacob – esta bien no te diré más hasta saber del asunto pero…

- puedo leer los sobres –

Jacob – si, pero hay mas para mi tíos y hay una que no tiene nombre, aun no eh leído el diario completo así que tomate tu tiempo, pero no me pidas que me valla por que no lo are –

-aquí es señor – dijo el chofer – Albert y Mei se miraron se tomaron de la mano y salieron –

Albert - ¡muchas gracias!

- vendré dentro de una hora y media -

Albert – me parece perfecto – se fue – bueno entremos – se dirigieron a recepción – buenas tardes –

- si buenas tardes, en que le puedo ayudar –

Albert – quisiera saber sobre una persona que esta aquí –

- si ¿cual es su nombre?

Albert – Candy White Andley –

- permítame un momento – comenzó a buscar entre sus listas – si efectivamente aquí esta ella permítame llamar al Dr. Que esta a cargo de ella – la enfermera se fue –

Mei - ¿Qué te dijo?

Albert – efectivamente, Candy esta aquí –

Mei - ¿y?

Albert, bueno, fueron a buscar al Dr. – explico ansioso – en eso llego la enfermera con el Dr. Lee y Mei al verlo empezó a llorar – ¿Qué pasa amor? - dijo Albert al ver la expresión de Mei estaba atónita, se llevo las manos a la boca –

Dr. Lee - ¿Mei?

Mei – ¿papa? – Soltó la mano de Albert y se acerco a el y lo abrazo – ¡me da tanta alegría verte! – exclamo entre sollozos –

Dr. Lee - ¿estas bien? Hace mucho que no se de ti – su voz se quebró – pero, ¿Qué haces aquí?

Mei – es una historia muy larga – se separo de el y limpio sus lagrimas – tengo a alguien a quien presentarte – estiro su mano y Albert la tomo -

Albert -mucho gusto en conocerlo sr. Lee – lo saludo y el Dr. Lee comprendió y acepto el saludo –

Dr. Lee – también es un placer conocerlo – miro a la enfermera y pregunto - ¿Quién dijo que venia buscar a la Srta. Candy?

- ellos Dr. Lee – señalo a Albert y a Mei –

Dr. Lee -y ¿usted es?

Albert -perdón por mi no decir mi nombre, soy William Albert Andley y soy tutor de Candy – el Dr. Lee abrió los ojos como platos - ¿quisiera saber sobre su condición?

Dr. Lee – bueno, es mejor que la vea así usted podrá deducir si esta bien –

En eso Martha iba caminando por el pasillo cuando vio a la Dra. Mei, pero ella no se dio cuenta que ella la estaba viendo, quería avisarle a Candy pero tenia que entrar a asistir a un Dr. En quirófano.

Mientras que llegaban hasta el cuarto de Candy, el Dr. Lee le explico la situación por la que pasaba Candy y por fin la verían y eso la tenia tan contento – pero no se preocupe – explico el – su hija es muy fuerte –

Albert – si, así es - suspiro – ella siempre ha sido muy valiente –

Dr. Lee – bueno llegamos – estaban enfrente de la habitación – Mei, me gustaría hablar contigo –

Mei – claro papa, pero primero me gustaría ver a Candy –

Dr. Lee - por supuesto – abrió la puerta y Candy volteo –

Candy - ¡Dr. Lee! – Exclamo Candy - ¿Qué lo trae por aquí? –

Dr. Lee – Candy, hay alguien que quiere verte –

Candy - ¿enserio? ¿Quién? – el Dr. Lee se paro y le indico a Albert y a Mei que pasaran –

Albert – hola Candy – Candy no creía lo que veía, era Albert en carne y hueso, sus lágrimas empezaron a brotar y Albert so se puedo resistir y la abrazo - ¡me alegra tanto Candy!

Candy – oh Albert… - no podía decir mas sus sentimientos estaban mas alborotados que nunca, el que lo haya vuelto a ver era un milagro que tarde que temprano se aria realidad –

Mei no se pudo resistir y corrió hacia ella y comenzó a tocar su pelo y puso las manos en su rostro - ¿esta bien Candy? – Candy asintió con la cabeza - ¡me alegra tanto poder volver a verte y ver tu sonrisa de nuevo! –

Candy - ¡no se que decir! – Limpio sus lagrimas – no saben la felicidad que estoy sintiendo en este momento -

Albert – pequeña a mi también me da mucha felicidad que estés bien –

Candy - ¡Mei! Tu padre esta aquí ¿lo has visto?

Mei – si Candy ya lo vi, quiero ir a platicar con el Candy –

Candy – por supuesto ¡ve! –

Albert - si amor has de tener muchas cosas que hablar con el –

Mei – enseguida vuelvo – dijo dirigiéndose a la puerta y después de eso Albert y Candy se quedaron solos –

Albert me tío la mano e su bolsillo y saco el emblema – toma Candy te lo devuelvo –

Candy lo tomo entre sus manos – gracias Albert –

Albert – veo que aun llevas tu guardapelo –

Candy - ¡si! – Exclamo de lo más feliz - ¡me ha traído mucha suerte! –en eso alguien los interrumpió –

Arthur - ¡lo siento! – se sonrojo -

Candy - ¡no que pasa! –

Arthur – bueno si quieres vengo en otro momento –

Candy - ¡espera! – Le grito – dile a Jacob que no pude ir que me perdone, pero que se lo recompensare –

Arthur – esta bien ¿quieres que le avise a la Srta. Scott?

Candy - si, por favor – solamente sonrió y se fue –

Albert - ¿Quién es el?

Candy – el es el doctor que me esta ayudando a rehabilitar mi tobillo –

Albert – mmm…

Candy – no te agás ideas equivocadas -

Albert - ¡claro que no!

Arthur subió a su coche y condujo hacia la mansión de los O'Connor, cuando llego los invitados ya habían llegado, busco entre las personas y encontró a Jacob que se le veía una de ansiedad; se acerco a el y parece que se había desilusionado - ¡parece que tienes muchas ganar de verme! – lo dijo con sarcasmo – ella se disculpa contigo –

Jacob – esta bien –

Arthur – debes de disculparla, al parecer sus familiares vinieron a visitarla –

Jacob - comprendo - menciono algo desilusionado –

Arthur - ella dijo que te recompensaría – le susurro al oído – así que no estés triste –

Jacob sonrió de medio lado – ¡Jajá!… - comenzó a reír sin razón aparente –

Arthur - estas raro –

Jacob se acerco mas a el – sabes que te cuento todo y ahora que tengo la oportunidad no quiero desperdiciarla –

Arthur – primero me gustaría felicitar a tu padre –

Jacob – si, vamos – se dirigieron al salón principal donde se encontraba charlando con varias personas - ¡padre!

- ¿Qué paso hijo? –

Jacob acerco a Arthur - ¿te acuerdas de el? – lo miro fijamente –

- ¡pero claro que me acuerdo! – Lo abrazo - ¿Cuál es tu razón, motivo, circunstancia, por la que no nos has visitado?

Arthur – bueno señor O'Connor…

- como que señor, dime Joseph como antes –

Arthur – si, sr. Joseph –

Joseph - siempre tan formal –

Jacob – bueno padre, quisiera hablar con Arthur así que me lo llevo –

Joseph - ¡claro hijo!

Arthur y Jacob se fueron a la habitación - ¿Qué hacemos aquí Jacob? ¿Estas raro?

Jacob – ya deja de hacer preguntas – abrió la puerta – quiero que veas algo – Arthur lo miro fijamente lo que hacia - acércate – se acerco y saco un montón de sobres – esto es lo que quiero que veas –

Arthur – ¿Qué significa esto?

Jacob comenzó a contarle lo que el Dr. Lee le había dicho – ayer accidentalmente este diario – se lo entrego – se cayo y esto fue lo que encontré – lo abrió y Arthur se sorprendió – hazme un favor Arthur ¿quiero que averigües sobre Candy?

Arthur – pero hace cuantos años tiene esta foto, puede ver muchas chicas iguales ¡Jacob! ¿Te has vuelto loco?

Jacob - ¡claro que no!

Arthur – bueno, el Dr. Lee me hablo un poco de ella – Jacob le presto atención – se que ella tiene 19 años, es de Chicago y es adoptada –

Jacob -¡ves! – Se levanto – puede ser ella –

Arthur – yo también tengo algo que confesar… Jacob – dijo seriamente –

Jacob - ¿Qué?

Arthur – creo que me enamore de Candy –

Jacob - ¿Eh? – no salía de su asombro –

Annie y Archie paseaban por la ciudad pero con precaución – Archie ¡no quieres un helado!

Archie - ¿quieres uno?

Annie - ¡si!

Archie – bueno quédate aquí, enseguida vuelvo – se dirigió a los helados que estaban algo lejos de ahí –

Annie miraba a las personas transitar y volteo hacia su lado izquierdo y sus ojos toparon con los ojos azules que no se quería topar, se levanto tratando de evadirlo, pero el la tomo del brazo –

Terry – ¡espera Annie!

Annie - ¿Qué es lo que quieres Terry?

Terry - ¿quiero saber donde esta Candy?

Annie – no creo que tú tengas derecho a saberlo – Terry la soltó –

Terry - ¡pero estoy seguro que tu sabes algo! - exclamo suplicándole –

Annie comenzó a recordar aquellas letras que estaban en aquella carta - "por favor Annie se que tengo toda tu confianza y no quiero que nadie ni siquiera tu se preocupan por mi, el mundo es muy pequeño y si por casualidad vez a Terry no le digas nada… ¡por favor! – Lo siento Terry – se giro y al sacar la mano de su bolso una hoja salió y Terry la junto - ¡espera Terry! – Trato de quitársela - ¡no lo leas!

Terry - Escocia, hospital Western Infimary -

Annie - ¡Terry!

Terry – lo tomare como un favor Annie – se dio la vuelta -

Annie - ¡no puedes ir!

Terry - ¿Por qué no? - Annie no le contesto nada – lo siento, pero las cosas han cambiado y no voy a perder la oportunidad de volver con Candy – se fue –

Annie corrió hacia con Archie y este lo miro preocupado – Archie, tenemos un problema -

Archie - ¿Qué sucede? ¿Por qué estas tan agitada?

Annie - Terry –

Archie - ¿Qué?

Annie – Terry vio la carta que Candy me mando del hospital y va hacia allá – Archie se sorprendió - ¡es todo mi culpa!

Archie – claro que no Annie – le dio su helado – vamos, a avisarle a Albert – Annie y Archie fueron a mandarle un telegrama a Albert diciéndole –

Albert…

Terry se entero de donde esta Candy y va para allá,

Tienes que hacer algo!

Continuara…

Agradecimientos especiales a:

Goshy, Gris, janet, Jet, , LUZ RICO, Dino Andrew, Guest, Iris, Maria Isabel, aligrandchester, cc, Annilina, noemi andry, LUISA1113, Candy 20086, passcusa, Blanca Andrew, sara Brown, Rosy Jimenez, Nandumbu, lulu mau,

rosa granchester, susy andry, andrye amy, ArA.

Este es el capitulo mas largo que eh hecho Jajá…

Gracias por sus buenas vibras, siempre lo tendré en cuenta!

Nos vemos en el siguiente capitulo!

Cellyta G.