CAPÍTULO 28.

«¿Todo bien pequeña?» «¿estás bien?» «¿Dónde estás?» «Empiezo a preocuparme porque no contestas» «¿Por qué no respondes a mis llamadas?» «Dime dónde estás y voy por ti»

«Candy, coge el teléfono» «Candy, como no cojas el teléfono voy a llamar a la policía» «Candy responde» «¡Maldita sea coge el teléfono Candy!»

Me encontraba en mi habitación chequeando todos los mensajes que Albert habia enviado durante la semana. Estaba en serios problemas. Entonces... Di un brinco cuándo oí que tocaron el timbre. Mire el reloj de mi móvil y faltaba poco menos de una hora para que llegara Terry por mi, ese era el tiempo que tenía para hablar con Albert que estaba segura era él quien acababa de llegar, Mary había salido asi que tenia que ir yo a abrir la puerta, cuando llegue a la puerta y antes de abrirla. Uno inhala, dos exhala—. -Apenas abri la puerta.

—No vuelvas a hacerme algo así. Alcé la vista rápidamente para dar con los ojos azules de Albert que tenía un semblante. Preocupado, furioso, serio y taciturno.

—¡Llevo toda la semana marcándote! —. Vaya manera de saludar pensé . —Lo siento Al—nisiquiera me dejo continuar cuándo me volvió a gritar—Vuelve a hacerlo y la próxima te llevo al militar, —bla,bla,bla- —Albert no —¡Siéntate. Ya! —ordena. Interrumpiendome nuevamente, y hago lo que me dice. Me gustaría gritarle a pleno pulmón, pero sé que no serviría de mucho, es más, se enfadaría más. --Da gracias -- y, sigue gritandome—Al destino, a la suerte o lo que sea... Estaba apunto de llamar ala policia, cuando me llamaste, ¿¡Por que Demonios no dejas de comportarte como una niña!?

Su tono seguía siendo exageradamente frustrante, no parecía calmarse.

-¡Esque una niña de cinco, piensa mejor que tú!.

-¡NO SOY UNA NIÑA! —le grite cuando ya habia perdido el control, y la paciencia,

―Pero puedo juzgar que te comportas como una lo has demostrado esta vez, Candy. Qué esperas que piense cuando no contestas el teléfono, no dices donde vas y para colmo no te encuentro en en el apartamento cuando llego, y no me contestas tu móvil por una semana,

―Soltó de pronto como una perorata haciendo que me cabreara aún más. Guardé silencio. Imaginando a Albert de sacerdote que llevaba regañandome por mas de treinta minutos. nisiquiera he podido hablar con él...me estaba extra exasperando, —Cuando se abre la puerta con cautela entra Mary. Dios es su casa y entra de esa manera. Se queda mirando a Albert que sigue hable y hable. No se cuanto tiempo más pasa. —De pronto —¿Y dónde esta el mocoso arrogante de tu novio?. No me digas que... Albert quedó en silencio de golpe, cuando ve a Mary quien tenia algunos minutos viendo su espectáculo.

" Te presento a mi padre adoptivo el que ocupa tu lugar, pero ahora tiene el papel de mamá engañada y desquiciada" pensé para mis adentros. Entonces

¿Albert?— dije cuándo este no se mueve, se ha quedado cómo estatua.

¿Albert?— volví a decir pero nada que me hace caso. ¡ALBERT!—grite exasperada. — ¿Si... perdón?. ¿Que pasa pequeña? ¿por que gritas?...

—No podía creer esto, ahora yo soy la que grito.— Uno inhala, dos exhala.

Cuándo pude recuperar un poco de mi paciencia que ya andaba bien, pero bien lejísimos.

— Mary. Te presento a mi tutor Albert William

— Albert te presento a Mary Andrew

Pero el rubio otra vez estaba estático. Lo peor fue ver que Mary estába igual —"Dios qué pasa con los Adultos" —. Tarde pero ni tan tarde... Ósea estos ya me empalagaban — Mary —dije para llamar su atención pero nisiquiera se ha movido , creo que nisiquiera pestañeaba. De pronto imagino ver a doña florinda y el profesor jirafales, ¿me preguntó ¿quien será Quico?

Escuché el Ferrari de Terry llegar ¡mierda! Pero no me iba a quedar aquí aver a doña florinda y al profesor jirafales.

—Nos vemos pronto... adiós, salí de lo más calmada que pude, estos nisiquiera se dieron cuenta.

—¿Qué pasa nena?—Me pregunta Terry cuando entre al Ferrari riéndome

—Estaba viendo el chavo del ocho, en vivo. —dije sin pensarlo

¿Que?-- Dije cuándo vi a Terry que me veía estupefacto.

—¿Enserio?- Pregunto incrédulo— Si... dije pero ni me hagas caso,

—Creo que Mary te esta pegando su locura —Candy.

—Tal vez... dije sin darle mucha importancia. Entonces

—Hola -Nena

—Hola... Guapo. sonreí, —no podía decirle como a mi ex bombón.

—Te extrañe— dijo mi Chico guapo y me dio un beso fabricado para mi.

—Yo tambien. Gracias por el detalle, me encanto como tú me encantas

—Me gusta oír eso nena. —¿A dónde vamos?- pregunte cuando empieza a manejar, mire que traia escoltas, aveces eso me ponía algo nerviosa.

—-Es una sorpresa.

Y, vaya que era una grande, Estábamos en un Night Club, pero lo mejor fue vera Jimmy, Matteo, Keily, Paty, Raúl a este ultimo le tebia yo una sorpresa... pense maliciosa.—nos abrazamos todos, bailamos, platicamos, reimos, planeamos.

¿Entonces vaz a regresar al colegió?, preguntan los chicos.

—Si — bueno eso espero.

—¿Candy estas enojada con migo?— me pregunta asercandoce él chico pervertido, por que ahora ya no me parecía tan gracioso.

—¿Tú que crees Raúl?—dije sin mirarlo,

mire a patito y me veia estupefactada y miedosa. —Le guiño un ojo, para darle a entender que todo esta bien, noto como se relaja y me sonríe. —Candy, no te enojes, mira que pastelito ya me perdono. ¿Pastelito? - Patito Pastel, o pastel patito, —no suena mal pensé. — Paty le puedes decir a tu marido, novio, o lo que sea que es este, que siquiere que lo perdone tiene que dejar que lo rape pelón por la mitad de su pervertido cerebro.

— Todos me miraron guardando silencio.

— Tontos es broma.

Ay Candy pero que graciosa, —dijeron casi en coro— la verdad no era broma pero después de ver las miradas me cohibí.

Seguimos bailando, riendo, Entonces mire a un chico muy, pero muy guapo, El chico guapo me coqueteaba descaradamente, en mi escala del uno al diez, rompía el récord. Alzó su copa y, yo la mía. Lentamente se fue acercando y yo me empezaba a poner muy pero muy nerviosa, mire a todos lados. Pero Nadie prestaba atención.

—Estás sola.—me dijo cuándo ya estaba muy cercas de mí ... con la voz más ronca y sexy

— No, y por favor no me molestes no me gustaría que mi novio se moleste con migo por tu presencia

— Pues yo no miro a tu novio con tigo. No creó que se moleste, y no le vamos a decir.

―Mi único deseo es disfrutar de tu compañía y deleitarme con tu belleza —manifestó seductor. Mis mejillas probablemente estan rojas,

A la mierda con la decencia. El chico sexy me llevó a lo oscurito y nos besamos y besamos. —

-Nena me encantas... el chico sexy es mi guapo Terry.

—Ami también me encantas.

Entonces el recuerdo de la mentira, y el secreto guardado me llega como huracan

—-Terry Tenemos que cuidarnos. - No te preocupes nena esta vez vengo prevenido dice entre jadeos

-Terry—Necesito hablar contigo —susurro, finalmente. La confusión y el miedo toman fuerza en las facciones de Terry, pero no dice nada de inmediato.

—¿Sobre qué? —dice. despues de un momento Trago duro. Muerdo la parte interna de mi mejilla. Mi cuerpo comienza a traicionarme y la serenidad previa disolviéndose en la espesa bruma del nerviosismo.

—No sé por dónde empezar. —Me estás poniendo nervioso, Candy —advierte. —¿Puedemos sentarnos, por favor? —sueno tímida. Sus manos se cierran en puños y las venas de sus brazos resaltan con ese simple movimiento. Entonces, toma una inspiración profunda. Sé que trata de relajarse, - hay algo que he guardado— El silencio vuelve. —¿Qué?— «De acuerdo. Ese fue un pésimo comienzo…». Alzo la vista para mirarlo por que él no se ha sentado. Sus facciones se han ensombrecido—Candy, solo dilo… —dice, en un susurro áspero y ronco, necesito que te sientes —pido, y trato de sonar autoritaria esta vez. —Candy, ¿qué es? —suelta, con impaciencia—. Déjate de misterios y suéltalo ya. El silencio se extiende entre nosotros, pero hay algo vicioso y amargo mezclado en él. No es solo silencio, es algo más oscuro que eso. —Candy, por el amor de Dios, dímelo —ruega—. Voy a enloquecer ahora mismo

—Te mentí —lo interrumpo. El silencio vuelve. —

—¿Me mentiste? —dice, como si tratara de digerir la información. Como si se negara a creer lo que he dicho—. ¿En qué me mentiste?, ¿cuándo?... Sé que trata de mantenerse tranquilo,—¿Me engañaste? —su voz tiembla ligeramente. Mi ceño se frunce en confusión, antes de que sus palabras se asienten en mí conrazón con brutalidad. —Por supuesto que no —la indignación se mezcla con el nerviosismo que siento—.—¡Jesús, Candy! —exclama, con alivio—, ¿por qué tienes que hacerlo así de dramático?, casi enloquezco aquí.

—Te escucho —dice, pero ya no luce preocupado en lo absoluto.

—Es acerca de tu difunta exnovia —digo, tras unos instantes de silencio absoluto.

—¿Qué con Susana? —habla, con cautela. Su voz suena más profunda que nunca.

Es sobre el dia que murio, Ella antes de expirar me dijo que estava embarazada

Su vista se aparta de la mía en ese momento y se pone de pie con lentitud. Entonces ahora soy yo la que espera repuesta, y empiezo a crear un montón de respuestas en mi cabeza y nada agrables

—Ella te mintió—- dice y suelto el aire que hasta puedo oir apezar de la musica en el antro. la liberación que siente mi cuerpo es tan grande que siento que he bajado kilos...

Tarde pero ya bien tarde nos fuimos del night club, había invitado a todos a quedarse en casa de Mary,

ya estaba un poco pasada de copas.

Cuando llegamos escuchamos risas familiares

Doña florinda y el profesor jirafales.

Terry frunce. el cenño

Mary recibió a mis amigos como lo esperaba todos hicimos una lunada. Mire que Alber estaba sonriendo con Mary, y me sentí feliz, no sabía si decirle a Mary lo que hubo entre Albert y yo. Definitivamente tendría que hablarlo con mi Terry, no como con Terry, ¡maldicion!, ¿que hago? Hey nena me abandonaste —dijo mi chico guapo cuando me llevo para acostarnos en el césped con cobijas, alrededor estaban todos así que teníamos que portarnos bien...

Nos regresamos al siguiente dia, la proxima semana estariamos todos juntos nuevamente.

Albert tomó lo de Camila lo mejor posible quizás Mary intervino.

X~*~X

Regresamos al Colegio y los dias pasan rapidos.

―Sé responsable si tu novio está allí, ¡eh! ―Me advirtió. Albert, como si fuera a realizar alguna fechoría, aunque en realidad iba a hacer muchas sin decírselo a nadie.

Asentí con la cabeza porque si le decia que ya no era una niña, ni tampoco era menor de edad, pensé que sería iniciar una guerra en la que nadie saldría vencedor..

Más dias pasaron...

Terry habia viajado una semana a Rusia, lo extraño. Terminaba el mes de mayo pronto las graduaciones...

—Hola nena.

—Hola Guapo, ¿estas bien?

—- Claro nena pecosa, te llamo para decirte que he regresado de Rusia con mis padres pero, solo vienen de visitas.

—-¡Oh!-— fue todo lo que dije, eso es bueno o malo pense.

—¿En donde estas?--me pregunts

—En donde crees- contestó con ironía

―Esa es mi chica, te dejo que seguramente tendrás que estudiar.

y este que no tiene que estudiar Maldito inteligente.

Apenas había dormido los últimos días repasando todos mis apuntes para los últimos examenes, exámenes, Llevaba todo el curso preparándome para este momento Terry me habia ayudado todo el tiempo. Aunque para ser sincera algunas veces. terminaba sin cabello y a pesar de que mis compañeros y yo parecían algo frustrados durante el último examen Terry en cambio, parecia relajado.

Hice la última prueba de la mejor manera que me fue posible y salí bastante contenta cuando la entregué. Ya era oficial, ¡Era libre del internado.!

—Iré a cenar oficialmente a la casa de los padres de Terry. ―Entonces habrá que ir de compras ―dijo Paty con una sonrisa que enseñaba todos sus dientes a lo que yo respondí con otra.

Los meses pasan rápido

Terry ha hecho que creyera en el amor eterno. Nuestra historia ha sido simple, y tal vez es por eso por lo que lo amo aún más. Nunca he dicho que tenga un carácter fácil, reconozco que a veces es exasperante, Tenemos dos caracteres fuertes y es inevitable que choquemos a menudo. Solo él me hace suspirar, anhelar, soñar e ilusionarme por el significado del amor. Él es el único capaz de remover en mi interior ese mariposeo en el estómago

Estoy por terminar mi cuarto año de carrera en Harvard.

¿Candy quieres ser mi esposa...?

El hombre que amo me está pidiendo que me case con él y yo no encuentro el valor para decirle que estoy embarazada. Nuestra vida cambiará para siempre. No sé qué nos deparará el futuro y nunca me hubiera esperado una propuesta de matrimonio… —Yo... — No consigo las palabras

—¿ Tú qué ?, ¿no quieres casarte conmigo?, ¿es esto lo que tratas de decirme? —Responde con un tono de voz preocupado. Claro que me quiero casar con él, ¿cómo puede pensar algo así? Siento que me desmayo, mi corazón se acelera y me tambaleo hacia delante. Él me tira hacia sí. —Tranquila —me susurra al oído. —Te amo. —Me da un beso en la cabeza. —Estoy embarazada —confieso. —No me odies —. Retrocede y me mira sorprendido. Tengo el corazón en la garganta mientras espero su reacción. Rezo mentalmente para que me diga que no es un problema. —¿ Por qué debería odiarte? —pregunta frunciendo el ceño. —Sé cuánto aprecias tu libertad —respondo bajando la mirada. —¿ Todavía no te has dado cuenta de que eres el centro de mi universo? Te estoy pidiendo que seas mi mujer, que formes una familia conmigo. ¿Cómo puedes tener miedo de decirme que esperas un hijo mío? —Creía que me dejarías, que enloquecerías.

Con el pulgar me acaricia la mejilla y yo dejo de respirar perdiéndome en esos ojos profundos VerdeAzul. —En ese momento casi se me había olvidado respirar, ¡OH DIOS! —Repito la pregunta… ¿Quieres casarte conmigo? —Sí —respondo con los ojos llenos de lágrimas. Me besa con tal pasión que me deja sin aliento. —Esta noche me has hecho el hombre más feliz del mundo por dos motivos: serás mi mujer, solo mía, para siempre; y seré papá, una cosa que siempre he soñado. —Seré tuya para siempre.

x~*~x

Hoy me convertiré en su mujer. Que quede claro, estoy muy emocionada, no podría pedir nada más,

Paty, Mary y Eli. Han ayudado organizando mi matrimonio a todo lo alto y estoy segura de que no he reparado en gastos. Tenemos todo bajo control. A Terry, la idea de no haber visto mi vestido le ha vuelto loco.

—¿Dime nena como es ?

—Es Amarillo. ya contento

Ver su cara en ese momento ha sido muy divertido. No sabía qué decir, estaba en shock. Me habría gustado echarme a reír, pero he intentado permanecer seria. No quiero que tenga ni la más mínima idea de lo que llevaré puesto. He elegido un vestido blanco y baige

—Tesoro, estás preciosa —exclama Eleonor con los ojos llorosos. Se acerca cogiéndome de la mano y me sonríe. — Serás la esposa más hermosa del mundo. Cuando Terry te vea, dará gracias al cielo por lo afortunado que es. Eli Siempre es muy cariñosa conmigo. No imagino mi vida sin ella, se ha convertido en alguien especial para mi, pero Falta esa pieza importante, mi padre. Suspiro intentando contener las lágrimas y saco fuerzas. —

Pareces pensativa. ¿Pasa algo? —pregunta Paty observándome atentamente. No pasa nada, todo es perfecto.

Hoy se ha superado, está espectacular. Ha elegido un vestido atrevido color turquesa que le queda increíble. Imagino que será de algún diseñador importante

—Señoras, ha llegado la hora —nos avisa Keily, por su parte, es una mujer fantástica.

paty y ella ya estan casadas son muy felices y yo tambien lo sere.

Soñaba con casarme encima de una colina y así ha sido. Desde donde me encuentro ahora dista unos unos 10 minutos. Teniendo en cuenta que deberíamos casarnos a las 12 en punto, quizás es mejor que me dé prisa, las chicas ya se an marchado

Mary me ayuda con el vestido mientras nos dirigimos al vehículo. Una vez dentro noto que se aleja. —¿ No vienes conmigo? —pregunto sorprendida. —Me gustaría, pero tengo que llegar antes y asegurarme de que los chicos estén en su sitio. Quiero que te todo este perfecto cuando entres

—De acuerdo, nos vemos después —digo decepcionada. Me gustaría tenerla a mi lado todo el rato. Aunque no lo demuestro, estoy nerviosa. Me caso, ¡caray! Después de haber tenido algunas dificultades para entrar, me siento intentando mantener la calma. Veo alejarse el coche de Mary y me despido con la mano. Ya falta poco. Es la primera vez que estoy sola, y la ansiedad aumenta por momentos. Tengo la sensación de que en este coche hace demasiado calor. —Perdone, ¿podría encender el aire condicionado? Hace demasiado calor aquí

No consigo ver al conductor, entre él y yo hay un cristal tintado. No responde. Probablemente no me ha escuchado. Me acercando golpeando el cristal delicadamente. Cuando el cristal se baja, lo que ven mis ojos es la cosa más imposible del mundo. —Hola, dulce Candy—su voz es todavía más odiosa y chillona de lo que pensaba. Por favor, dime que es solo una pesadilla. No es posible. No, hoy no. hoy no. Si esto es una pesadilla, quiero despertarme inmediatamente. —¿ Camila, qué haces aquí? —pregunto asustada.

Creías que te saldrías con la tuya después de lo que ha pasado? —ríe maléficamente. Me está asustando. Esta mujer está loca y yo no quiero estar ni un minuto más en su presencia. Intento salir del coche, pero las puertas están bloqueadas, estoy entrando en pánico. —Déjame bajar —grito a pleno pulmón. —No, querida. Ahora tu y yo vamos a hacer un bonito viajecito— levanta la ventanilla que nos divide y sale a toda velocidad. Desesperada golpeo reiteradamente con los puños sobre el cristal, pero no obtengo ninguna respuesta. ¿Por qué está pasando todo esto?

Me saca del coche, las lágrimas que han dejado de salir, no dejan ver bien en donde estamos, cuando porfin distingo veo el pleno campo, no hay nada más que una pequeña casita. Camino con la pistola apuntando hacia mí cabeza, estoy temblando y no se si es de frio o de miedo. Tengo que ser valiente me repito varias veces en mi mente, esta terrible situación acabará pronto. Resiste pequeño, mamá es fuerte, todo ira bien. veraz papá nos encontrara muy pronto

Por que haces esto Camila

—Porque tu futuro marido y tú me han arruinado la vida. Quiero pagarles con la misma moneda. y Tú eres el punto débil.

Cuando era pequeña, soñaba con cómo tú...

No dejaba de imaginar este día. He tenido que ver por mucho tiempo cómo se amaban y eran felices. Mientras yo no tengo nada.

--Te has vuelto loca --

—¿Todo esto solo porque No pudiste quedarte con Terry?

—Qué ingenua eres. Deduzco que no te ha dicho nada—. Sonríe satisfecha. —Él me hizo su mujer todos los dias, que no estubiste, y él me hubiera hecho su esposa si no hubieras llamado.

--No te creo. después de todo lo que hiciste ya no te creo nada.

--No me importa si me crees o no

Ne llevo con la pistola puesta en mi cabeza a una habitación desamueblada con una cama en el centro. Mis ojos se detienen en la cadena clavada y enrollada alrededor del cabezal de la cama.

Continuará...