Buenos días, tardes o noches mie queridos lectores. Después de un rato de estar bien muerto tras caer en la depresión por tantas críticas negativas que me llevaron al alcohol, fui revivido por el amor a esta historia y el deseo de venganza (ustedes saben quiénes son). Y juro que si capítulo no les hace que se les caigan los calzones, cierro mi perfil y a la verga con la historia (cosa que en realidad no haré y nomas me iré a una esquina a llorar un rato y emborracharme).
Pero bueno, ya poniéndonos serios, el capítulo pasado fue creo que el más polémico hasta ahora. La mayoría de ustedes tuvo opiniones diversas sobre la inclusión de un personaje de la vida real en mi historia. Y respeto su derecho como lectores a criticar mi trabajo, pero reafirmo mi autoridad como escritor mandándolos a la ver… *cof* *cof* digo, que los quiero mucho y respeto mucho sus opiniones.
Pero bueno, sé que no tengo por qué hacer esto, pero explicaré mis motivos. La idea de meter a un personaje de la vida real en una de mis historias ronda en mi cabeza desde que abrí mi perfil en este sitio y cuando estaba creando el capítulo pasado, en el que quería incluir a un maestro pokémon, me dije esta es la oportunidad perfecta. Se Jun Park es el campeón del pokémon world championship y en la vida real sería una de las pocas personas a quien podríamos llamar maestro pokémon y preferí incluirlo a él en vez de un OC genérico.
Ahora, si no les satisface su inclusión, pues lamento decirles que se van a tener que aguantar porque no será la última vez que verán que meta a una persona real. Y si aún no les late, los invito a que lo consideren como a un OC normal que "casualmente" tiene el nombre del campeón.
Bueno, dejando de lado eso, pasemos con algunos comentarios. En primera, sorpresivamente me llegó un segundo hater (me estoy volviendo famoso yey). Lo curioso es que este sujeto dejó su veneno en uno de mis fics ya terminados, "Ash, me volví un pokémon". Si quieren verlo, ahí pueden checarlo.
En segunda para el usuario cefiro101, Sé que tanto en este, como en capítulos pasados has pedido la inclusión de Misty. Y créeme que odio ser el portador de malas noticias, pero ella nos es un personaje que este contemplado en esta historia. Aclarando, como ya mencioné antes en otros caps, si desean que incluya algún personaje, solo serán a partir de BW hasta ORAS. Así que para efectos de esta historia considera que Misty es novia de Tracey y están esperando un hijo.
Y ya en tercera (y si, sé que me estoy extendiendo un chingo), a él cookies, gracias por el review y tienes varios puntos que me gustaría debatir. A) No creo que Ash no se fije en el físico; mi teoría es que el Ash del ánime sabe que sus compañeras son guapas, pero no le da prioridad a ello, pues su interés está en cumplir sus metas más que en tener una pareja. B) No creo que el incluir sangre en una historia la haga más "seria" (digo, si hiciera un capítulo que hablase de la menstruación, dudo que alguien lo considerase serio), la sangre como recurso narrativo es usada para darle énfasis al daño que reciben los personajes; en este caso, siendo Ryiot un ninja, famosos por ser espías y asesinos, es un personaje que haría de todo por conseguir su objetivo. C) Sé que he flaqueado en cuestión de las peleas, pero no quiero excederme en la cantidad de pobras que escribo pa que ustedes no terminen leyendo un cacho de biblia. D) No tengo pensado traer a un viejo rival, principalmente porque creo que Alan, Calem (o Kalm, ya no recuerdo), Serena, Bianca y Sawyer (o Shouta, ustedes decidan como le pongo) ya son bastantes rivales. La idea está sujeta a cambios, así que si sería posible meter a UNO. Ojalá te hagas un perfil para que podamos debatir y compartir ideas.
Y bueno, ya para acabar, como siempre haré mis comentarios de cómo va el anime y déjenme decirles que me ha dejado con la boca abierta hasta el suelo. La calidad argumental de estos últimos capítulos ha excedido mis expectativas. La derrota de la campeona a manos del súper Greninjash dios (porque eso era una victoria aquí y en china… o Japón a todo caso), las dos derrotas del chavo a manos de su ex-perra y Santa, y el capítulo de la pelea que estuvo meh y me dejo a deber mucho en varias cosas. Y este jueves revancha.
Y ya, muchas gracias por soportar esto y vámonos con el cap antes de que me odien por hacerlos leer tanto.
Cap. 25. Diancie y la crisálida de la destrucción parte 2.
Nuestros héroes habían logrado huir del ataque nocturno de Ryot y Marilyn. Todo gracias a la oportuna intervención de una chica misteriosa, a quienes los maleantes reconocieron como Millis. Ella se ofreció a enfrentar al par de criminales para darles tiempo de huir. Nuestros héroes, a pesar de no saber las intenciones de la muchacha, no tuvieron otra opción más que acceder y huir del lugar.
Por decisión de Diancie, todos optaron por entrar a la cueva reflejo, donde estaban ahora.
A causa del ataque nocturno, todos estaban desgastados física y mentalmente. En ese tiempo que tenían, aprovecharon a curar sus heridas; tomando como prioridad al equipo de Ash que eran los que recibieron más daño. Por desgracia, la curación de los pokémon consumió todos los recursos médicos con los que contaban en ese momento y ya no les quedaba nada en caso de un encuentro futuro.
Los humanos también habían recibido heridas. Las muchachas fueron atacadas por los Yanmega tenían algunos raspones y moretones en las áreas expuestas de su cuerpo; nada lo suficientemente grave como para evitar que se movieran, pero si dolían y mucho. Por otro lado, Ash era el que recibió la mayor cantidad de castigo. Su cuerpo estaba lleno de cortes a causa de las garras metálicas de Greninja.
Ash: ¡AYAYAYAYAYAYAYAY! – Se quejaba sonoramente mientras Serena le limpiaba y desinfectaba las heridas.
Serena: Lo siento. – Se disculpaba en cada ocasión.
White: Guarda silencio. No sabemos si esos 2 andan cerca. – Advirtió.
Diancie: No se preocupen. Esta cueva contiene un pasaje pertenece a mi reino. – Los calmó. – Según las antiguas historias, hace mucho tiempo toda la cueva pertenencia al reino, pero todo cambio cuando su pueblo apareció y abrió un camino a través de nuestros dominios. – Comenzó a relatar.
Shauna: Wow, eso es muy diferente a lo que narran los libros de historia. – Se mostró incrédula. – Según todos esos, los antiguos habitantes descubrieron la cueva reflejo hace miles de años y nunca se mencionó la existencia de los Carbink.
Diancie: Supongo que debo haber sido por el conflicto entre nuestras especies por el control de la cueva. Seguramente los humanos no quisieron relatar esa parte de los hechos. – Razonó. – En fin, el asunto se resolvió cuando mi ancestro en ese momento, realizó un acuerdo con los humanos para compartir la cueva.
Cuando Serena terminó de tratar Ash, procedió a vendarlo de brazos, piernas y tronco. A causa de la tensión que sentía, ni siquiera pudo disfrutar del tacto de la piel del chico que le gustaba. Como su ropa había quedado hecha jirones con tanto corte, el niño se desvistió con intensión de cambiar su pijama por sus ropas regulares.
White: ¿¡Qué demonios crees que haces!? Eres un desvergonzado – Lo regañó.
Ash: Pero mis ropas quedaron prácticamente destruidas. – Se justificó.
White: Aun así, puedes hacerlo en otro lado.
Ash: ¿Cómo en dónde? – Señaló con la mirada el estrecho túnel en el que estaban.
Serena: Yo no le veo problema alguno. – A la pobre casi se le sale un hilo de sangre de ver el cuerpo casi desnudo del objeto de sus deseos.
Mei: Yo tampoco. – Dijo con inocencia.
White: Tú no veas. – Rápidamente le tapó los ojos y la alejó del lugar a pesar de los reclamos de que le explicara el por qué. – Y tú también ve a donde no te veamos.
Así Ash se alejó un poco a cambiarse a sus ropas regulares, sin notar que ciertas miradas lo espiaban (ya sabe quiénes). Las chicas también hicieron lo propio, haciendo que el chico se volteara.
En cuanto el grupo quedó parchado de las heridas, retomaron su andar, siendo guiados por la princesa. Ella los alejó del camino principal, llevándolos por rutas alternas, bastante más angostas y estrechas, pero definitivamente también más seguras. Para sorpresa de todos, los pasajes estaban bien iluminados, todo gracias a los cristales de roca que producían una luz natural.
Bianca: Es asombroso. – Expresaba con esa emoción.
Diancie: Estos son los cristales que proveen de energía a nuestro pueblo. – Señaló al más cercano. – Todos ellos obtiene su poder del diamante corazón que está en el centro del reino. Si el diamante corazón perdiera su poder, todas las colonias de Carbink en el reino perderían su luz y morirían.
Mei: Que terrible. – Se compadeció.
Diancie: Por eso debemos llegar a donde el señor Xerneas. Solo él podrá darme el poder para salvar a mi pueblo. – Así, a pesar de las heridas, nuestros héroes apuraron el paso.
Al salir de la cueva, todos se aliviaron de ver la luz del sol nuevamente.
Bianca: ¡Qué bien! Al fin salimos del túnel. – Se regocijó. Sentimiento que compartía con todos.
Pero su alegría no duraría mucho, cuando de entre unos arbustos, una figura conocida para Diancie salió y atacó a Ash, derribándolo con su cuerpo.
Ash: Auch. – Se quejó del dolor. - ¿Qué fue lo que me golpeó? – Se preguntó y alzó la vista para comprobarlo. Lo que impactó con él era un Carbink.
Diancie: ¡Eres tú! Me llena de dicha ver que estas bien. – Se alegró, aunque eso cambió luego de ver el estado del pequeño. Su cuerpo rocoso estaba lleno resquebrajado y sus cristales cuarteados; señales del daño recibido a manos de Marilyn y Ryot.
Ash intentó levantarse y Carbink dio un salto atrás para bajarse de él. El muchacho quiso acercarse para brindale primeros auxilios, pero solo recibió un ataque antiaéreo que esquivó por los pelos.
Diancie: Detente por favor, estas personas no son enemigos. – Trató de disuadirlo, pero sus palabras caían en oídos sordos. El daño recibido lo cegaba de todo juicio y solo permanecía en su mente el deseo de derrotar a todo humano que estuviese cerca de su gobernante.
Varios antiaéreos fueron lanzados a nuestro héroes, que solo esquivaban. El pokémon estaba dando las últimas y era obvio que de continuar así, no sobreviviría.
Diancie: ¡No lo lastimen! ¡No es consciente de lo que hace! – Suplicaba.
Ash: Solo hay una opción. ¡Ve Honedge! – Se levantó y convocó al pokémon espada.
Diancie: Se lo suplico, no lo lastime. – Lo jaló del pantalón con intención de detenerlo.
Ash: Confía en mi Diancie, esto es lo mejor que se me ocurre. – No apartó la vista del pokémon roca, que se había detenido al tener a Honedge enfrente.
La expresión firme y decidida del muchacho logró convencer a la princesa, quien lo soltó y asintió esperando lo mejor.
Ash: Lamento hacerte combatir tan pronto, pero no tenemos opción. ¡Usa sombra sigilosa (Shadow sneak), ahora! – El pokémon fantasma bajó al suelo hasta que su sombra obtuvo un buen volumen. De repente, aquella sombra se estiró rápidamente, dibujando un camino hasta entrelazarse con la de Carbink. En cuanto ambas sombras se encontraron unidas, de la del pokémon roca, varias esquirlas salieron para golpearlo violentamente.
El impacto fue a tal grado que elevó al pequeño un par de metros arriba. El dolor fue tan grande que lo ojos de Carbink se desorbitaron mientras ascendía y posteriormente caía a estrellarse al suelo. Diancie solo se tapó los ojos de ver el estado de su súbdito.
Ash esperaba que con eso pudiese dejar fuera de combate al pokémon para continuar con la segunda parte de su plan, pero no contaba con que el pequeño se resistiría a caer. Carbink se levantó temblorosamente e hizo brillar tenuemente los cristales de su cuerpo para lanzarlos en una débil joya de luz que Honedge no tuvo dificultad en esquivar.
Con remordimiento, Ash continuó su ataque e indicó a Honedge que usara rompe rocas. El fantasma hizo brillar su filo y se lanzó propinar un golpe horizontal, pero Carbink ya veía sus intenciones y usó reflejo para formar una barrera translucida celeste que minimizó el daño del impacto.
En circunstancias normales, aun con el reflejo, Honedge hubiese dado un buen daño, pero las heridas de los combates anteriores aun mermaban y le impedían ocupar todo su potencial.
A continuación Carbink lanzó un proyectil de cristal en un antiaéreo y Honedge se blandió a sí mismo en un rompe rocas y la desvió fácilmente. A continuación el pokémon espada usó danza espada para generar varias espadas de energía roja que danzaron a su alrededor y luego fueron absorbidas, elevando su ataque.
Ash: No podemos perder más tiempo. ¡De nuevo, sombra sigilosa! – Indicó. Honedge realizó el mismo movimiento que fue potenciado con el aumento de ataque. Cuando las esquirlas negras salieron de la sombra, algunas fueron desviadas por el reflejo, más otras lograron traspasarlo y pudieron lastimar a Carbink. – Creo que con eso puedo lograrlo. – Afirmó y de su cinturón sacó una pokébola y la arrojó en dirección al pokémon roca. El orbe dio en el blanco y lo atrajo a su interior, mas después de un par de sacudidas, esta se abrió, dejando escapar a su presa.
Shauna: ¿Entonces tu objetivo es capturarlo?
Ash: Es la única forma que se me ocurre de salvarlo. – Dijo sin apartar la vista de su objetivo.
Recuperándose de su intento de captura, Carbink contraatacó con joya de luz, solo que al igual que en su encuentro con Ryot y Marilyn, reunió su energía y la dispersó en un haz luminoso que alcanzó a cegar a sus contrincantes. Ahí aprovechó para lanzar una ráfaga de antiaéreos que fueron imposibles de contrarrestar.
Al poco tiempo Hondedge logró recuperar la vista, aunque si había recibido algunos impactos. Ash le indicó que usara as aéreo, pues no quería hacer demasiado daño, así que fue con un ataque de baja intensidad. Ejecutando un ágil movimiento, el pokémon espada desapareció momentáneamente, para reaparecer luego impactando en una estocada el costado derecho de Carbink.
Ash: Entonces usaré esto. – De su cinturón tomó su nueva adquisición, la bola pesada; y la arrojó a Carbink. El orbe impactó al pokémon hada y lo absorbió dentro de este. La tensión aumentaba mientras la pokébola se sacudía, pero tras unos momentos la esfera se detuvo haciendo su característico sonido de captura. – ¡Bien, tengo a Carbink! – Celebró alzando la pokébola.
White: ¿Y cuál es tu gran plan? Lo único que hiciste fue lastimarlo todavía más y luego capturarlo. – Expresó escéptica.
Ash: Solo dame un momento. – Dijo con confianza. Casi al momento, la pokébola en su mano brilló un poco y luego se desvaneció.
Diancie: ¿Qué clase de magia es esa y a donde envíate a Carbink? – Preguntó conmocionada.
Ash: No te preocupes. – La tranquilizó. – Solo fue enviado al laboratorio del profesor Sycamore.
Serena: Ahora entiendo. Lo capturaste para que en el laboratorio pudiesen curarlo. – Razonó.
Ash: Exacto. – Confirmó, y a continuación sacó su holo-caster para llamar al laboratorio.
El aparto en su muñeca dio el tono de marcado y en segundos la imagen del profesor se mostró en la pantalla.
Sycamore: ¿Ash, eres tú? ¿Fuiste tú el que me mandó a ese pokémon en tan mal estado? – Fue lo primero que dijo.
Ash: Así es profesor. – Contestó seriamente.
Sycamore: ¿En que estabas pensando cuándo lo capturaste? Lo dejaste en un estado lamentable. – Lo reprendió.
Ash: No es lo que piensa profesor. – Quiso calmarlo. – Este Carbink ya lo encontramos malherido y como no teníamos objetos curativos solo me quedó la opción de capturarlo.
Sycamore: Entendido. – Aceptó la declaración de Ash, aunque con algo de resistencia. – Nosotros nos encargaremos de él.
Ash: Gracias profesor. – Dijo aliviado. – Y un favor. ¿En cuánto este recuperado me gustaría hacer un cambio de emergencia? Tal vez él nos pueda guiar a quien le hizo eso.
Sycamore: Ash, aunque podamos recuperarlo a todo lo que da, nos tomaría al menos un par de días el tenerlo en óptimas condiciones.
Ash: Comprendo profesor. – Contestó algo decepcionado.
Sycamore: Escucha, siempre en cuando no lo uses en batalla, tal vez pueda enviártelo en cuanto esté consciente y fuera de peligro.
Ash: Muchas gracias profesor. – Le agradeció y con eso terminó la llamada.
Mei: Oye Ash ¿a qué te referías con lo de cambio de emergencia? – Preguntó curiosa.
White: Yo te explico. Las pokédex tienen un mecanismo de emergencia para hacer un cambio cuando el entrenador lo necesite, pero solo puede hacerse una vez y consume mucha energía. – Explicó.
Diancie: ¿Entonces Carbink se pondrá bien? – Haló del pantalón a Ash para preguntarle. Sus pequeños ojos derramaban lágrimas de preocupación.
Ash: No te preocupes, está en buenas manos. – Le acarició la cabeza en un gesto de cariño para relajarla. – En cuanto esté en condiciones, el profesor Sycamore se asegurará de enviárnoslo.
El tacto del joven sobre su piel consiguió relajarla.
Ash: Entonces pongámonos en marcha, ¿por dónde debemos ir ahora?
Diancie cerró los ojos y se concentró en lo que percibía a su alrededor. Alejó a todas las distracciones de su mente hasta que logró percibir el rastro de aura de hada.
Diacie: El rastro nos lleva por allá. – Señaló al norte.
Bianca: Según la guía, allí hay un bosque. – Consultó su aparato.
Ash: Entonces en marcha. Honedge hiciste un buen trabajo regre… – No pudo terminar porque en ese momento la experiencia obtenida en batalla hizo que el referido se envolviera en la luz de la evolución.
Dentro del resplandor, su cuerpo se dividió y volvió a juntarse en una forma cruzada. Al terminar la luminiscencia, todos pudieron contemplar al nuevo pokémon, Doublade. Honedge se duplicó, convirtiéndose ahora en dos espadas, su funda también se adaptó en una doble y los colores de sus ojos y cintas cambiaron de azul a rosado.
Ash: ¡Qué bien, evolucionaste! – Se alegró.
White: Lamento cortar el momento, pero debemos apresurarnos. El tiempo que nos compró esa chica no será eterno. – Les advirtió.
Todos estuvieron de acuerdo con tal razonamiento y emprendieron camino en la dirección que había señalado Diancie.
Mei: Por cierto, esa chica era la camarera en la cafetería en la que estábamos, ¿por qué ella estaría ayudándonos? – Preguntó mientras andaban.
Serena: No lo sé. Aunque nos haya conseguido tiempo no tenemos idea de sus intenciones. Honestamente me da mala espina. – Confesó.
Mientras nuestros héroes emprendían camino, al otro lado del pasaje, aquella chica a la que se referían se encontraba enfrascada en una lucha contra Ryot y Marilyn.
La chica estuvo a punto de recibir un ataque de fuego mágico de Delphox, pero fue detenido por Aegislash, que manifestó su escudo real como una esfera hecha de numerosos paneles hexagonales translúcidos, y con eso paró el fuego en seco.
Ryot: ¿Qué es lo que pretende tu padre Millis? – Interrogó.
Marilyn: Te advierto que si sigues defendiendo a Diancie saldrás muy mal parada.
Millis: No me importa, no puedo dejar que interfieran con mi objetivo. – Declaró mientras Chesnaught hacia crecer en su brazo derecho una corteza de tronco de luz verde, y con ella uso mazazo sobre el último de los substitutos de Greninja, haciéndolo desaparecer en una nube de humo. – Tengo que hacerlo por papá. – Pensó par sí misma.
Era una mañana como cualquier otra en una ciudad cuyo nombre no quiero acordarme. Una muchacha de aproximadamente unos 17 años caminaba por sus calles junto a su Chesnaught, cargando unas bolsas del supermercado.
Su recorrido la llevó a alejarse de las calles más concurridas y entrar a uno de los barrios de mala muerte. La vista cambió drásticamente, de ver personas comunes y locales comerciales, a pandilleros, ladrones, traficantes, bares de mala muerte y prostíbulos.
Muchos de los maleantes veían como la esbelta y atractiva mujer, que parecía desentonar con el tipo de lugar, pasaba como si nada. Más ellos no se le acercaban, pues sabían de quien era hija. Solo la vieron llegar a un maltrecho edificio y entrar por la puerta principal.
La chica subió las escaleras hasta llegar a su apartamento. A pesar de que el edificio parecía una pocilga, el interior del lugar era por demás lujoso. Muebles costosos, pinturas de artistas de renombre, equipo electrónico de la más alta tecnología eran solo algunas de las cosas que contenía su hogar. Dejó las bolsas en la mesa, la chica se puso a buscar a su padre.
Millis: ¿Dónde estará papa? – Efectivamente, aquella era Millis.
La opción lógica para ella, era que su padre estuviera en su habitación, probablemente aun dormido tras traer a alguna mujerzuela la noche anterior. A pesar de sus malos hábitos y su sórdida forma de ganarse la vida, Argust Steel era un padre cariñoso, que había criado a su pequeña lo mejor que pudo durante 17 años. Proveyéndole de todo lo que una niña pudiese necesitar, desde educación de primera con profesores privados, pasando por ropa de las mejores marcas y sobretodo mucho amor.
La chica espió por la rendija para no abrirla y encontrarse con alguna escena desagradable, vio a su padre escuchando lo que le decía un doctor. No era la primera vez que el médico visitaba la casa. Desde hace tiempo su padre padecía alguna enfermedad y por su profesión, no podía permitirse visitar un hospital común. Aquello se lo atribuía a su mal estilo de vida compuesto por abuso del alcohol, comidas nada saludables y prostitutas. La chica no le iba a dar mayor importancia; eso hasta que escucho esas palabras.
Doctor: Temo decirle que el cáncer está demasiado avanzado. – Dijo en un tono frio y desanimado.
Para Millis eso fue devastador. Sintió como el mundo se le venía encima. Por su parte, Argust no se veía tan impactado, hasta parecía que estaba esperando esa noticia.
Argust: ¿Cuánto me queda doctor? – Preguntó sorprendentemente resignado.
Doctor: Con los cuidados necesarios es probable que tengas un año máximo. – Dijo sin rodeos.
Argust: Comprendo. Muchas gracias doctor, creo que ya no necesitaré de sus servicios.
Doctor: De acuerdo Argust, me retiro. Sé que tienes mucho en que pensar de momento, pero pásate por mi oficina para que pueda recetarte algunos medicamentos.
Argust: Lo hare. Después de todo aún tengo asuntos que poner en orden.
Doctor: ¿Y Millis lo sabe? – Cambió de tema.
Argust: No, aun no puedo decirle. – Confesó. – De seguro va a odiarme por habérselo ocultado durante tanto tiempo, pero no quería que sus sentimientos interfirieran con su preparación.
Argust guio al médico a la puerta de su habitación, pero al abrir la puerta no esperaba encontrarse con su hija. La pobre tenía una expresan de shock y sus ojos no dejaban de derramar lágrimas.
Millis: ¿Por qué? ¿¡Por qué no me dijiste nada!? – Cayó de rodillas al suelo rompiendo en llanto. Inmediatamente Argust también se arrodilló para abrazar a su hija.
El doctor se retiró silenciosamente, pues sabía que ese par tendría mucho de qué hablar.
Durante varios minutos ninguno se atrevió a decir nada, así que decidieron cenar. Como en cada ocasión que visitaba Millis, ella preparó la cena. Ambos comieron sin hablar acerca del tema; en lugar de eso, contaron anécdotas del pasado, rieron, contaron chistes y jugaron.
Al final, fingir que el problema no estaba no les servía. Ambos querían hablar del tema, por lo que se abandonaron la comida y se dirigieron al sofá. Argust le confesó que padecía de cáncer desde hacía ya algún tiempo, además de que ya se había sometido a tratamientos, que al final terminaron siendo infructuosos. Millis comprendió entonces por qué el trabajo de su padre parecía haber disminuido, pues tenía que hacerse tiempo para sus sesiones de terapia.
Millis: Papá, voy a salvarte sin importar cuanto me tome ni lo que tenga que hacer.
Durante meses la chica utilizó todas las habilidades que había aprendido de su padre para reunir información. Viajó de ciudad en ciudad tomando cualquier trabajo y reuniendo cualquier información que le permitiera curar a su padre. Su viaje la llevó a Kalos, en donde, mientras trabajaba en ciudad Miroir como camarera en un centro comercial, donde fue testigo de una interesante conversación.
Diancie: Según las leyendas, el aura de hada del señor Xerneas es capaz de revitalizar el cuerpo y curar cualquier herida o enfermedad. – Comentó mientras le daba un sorbo a su late.
La chica salió del local apresurada a la parte trasera. Allí sacó su celular y marcó cierto número.
Millis: Papá, lo he encontrado. – Sonrió con júbilo.
-Fin del flashback-
Marilyn: Si no quieres cooperar tendremos que dejar de ser amables. – Amenazó.
Tanto los pokémon de Ryot y Marilyn se acercaron amenazadoramente. La chica de lentes vio entones su desventaja. Era posible que pudiese derribar a uno o dos pokémon, pero era imposible hacerlo con 6.
Justo cuando el par de criminales iban a mandar al ataque a sus pokémon, de la aeronave en el cielo, unas bombas de humo cayeron, privándolos de visibilidad. Millis aprovechó a regresar a sus pokémon y tomar una cuerda que previamente dejó caer la aeronave para ser subida a esta. Ya dentro del vehículo, este se dio marcha para alejarse del lugar.
Millis: Gracias por salvarme. – Dijo entrando a la cabina y sentándose en el asiento del copiloto.
Argust: Millis ¿estas segura de esto? – Preguntó preocupado.
Millis: Es nuestra única esperanza papa. Solo espero que el tiempo que les compré a aquellos niños fuese suficiente como para que lleguen a Xerneas.
Regresando con nuestros héroes, estos llegaron a un muro de roca que bloqueó su camino.
Ash: ¿Segura que está aquí? – Preguntó.
Diancie: Efectivamente, es en este lugar. El aura de hada del señor Xerneas se siente muy intensa. – Explicó.
White: Bianca, ¿podrías ver en donde estamos y si hay alguna forma de subir? – Solicitó.
Bianca: Según el holo-caster, detrás del muro se encuentra el bosque Orerf, pero no encuentro una entrada. – Informó.
Shauna: Entonces tendremos que escalar todo eso. – Dijo desanimada.
Diancie: No, no será necesario. – Habló como si estuviera en trance, llamando la atención de todos. La princesa los guió por el muro hasta que toparon con una pequeña entrada a un pasaje.
La princesa fue la primera en entrar, seguida por los humanos. Todos recorrieron el estrecho pasaje por unos 100 metros hasta llegar al final. Saliendo del pasaje, la vista cambió; se encontraron con un frondoso bosque con varias ruinas alrededor.
Diancie, aun como en trance, siguió avanzando internándose en el bosque, siendo seguida por el sexteto. Mientras caminaban pudieron tener una mejor percepción de las ruinas. Muchas de ellas eran casas derrumbadas, de las que de sus restos habían nacido árboles y vegetación. También podían ver como muchos pokémon construyeron sus hogares en medio de las ruinas que proveían de un refugio artificial.
Mei: ¿Qué ocurrió aquí? – Preguntó curiosa.
Serena: Según recuerdo de nuestras clases de historia y geografía, esta región se vio afectada por la guerra de hace 3000 años. Al parecer hubo una catástrofe que arrasó con toda la zona y desde entonces el bosque inexplicablemente ha tenido una recuperación muy lenta, es por eso que nadie se ha vuelto a asentar aquí. – Explicó.
De repente, Diancie apresuró el paso.
Diancie: ¡Esta aquí, está aquí! – Exclamaba emocionada.
Todos la siguieron a toda velocidad, surcando entre los árboles hasta que la princesa se detuvo de golpe.
Diancie: Es él. – Dijo casi en un susurro, mirando con ilusión al frente.
Los humanos también alzaron la mirada para encontrarse con una visión de lo más majestuosa. Parado sobre una gran roca, cual monarca que vigila su reino, estaba el mítico Xerneas en todo su esplendor. Su enorme tamaño que podía sacarle varios cuerpos a un hombre adulto, su elegante figura y su magnánimo porte. Su cuerpo era bañado con la luz que se filtraba a través de las ramas, que hacían brillar su azulado pelaje. Pero lo más increíble era el aura que desprendía; que era cálida y reconfortante, como si proyectase vida.
El mítico pokémon notó la presencia de los visitantes desde el primer momento en que pusieron pie en el bosque y esperó a que ellos se presentaran ante él. Xerneas abandonó su baño de sol para encarar a nuestros protagonistas.
Xerneas: Acérquense. – Los llamó con una profunda y femenina voz (no me culpen a mí, así suena en la película).
Diancie fue la primera en acercarse, inclinándose ante la leyenda.
Diancie: Mi señor Xerneas. – Saludó con una reverencia. – Al fin lo he encontrado.
Xerneas: Tú me has buscado desde hace tiempo. ¿Por qué mi querida niña?
Diancie: Lord Xerneas, necesito que me brinde su poder para restaurar el brillo del diamante corazón. Sin él, mi pueblo morirá. – Le rogó.
Xerneas: Hija mía, comprendo tus penas, pero yo no tengo el poder que buscas. – Sus palabras fueron devastadoras para la princesa.
Diancie: Pero… pero
Xerneas: Escucha mi pequeña, todas las Diancie nacen con la capacidad de crear un diamante corazón y tú no eres la excepción. El poder está dentro de ti, solo tienes que liberarlo.
Diancie: Ese es el problema mi señor, por más que me esfuerzo no logro producir un diamante corazón. Todos los que hago desaparecen al poco tiempo. – Explicó. – Por eso es que necesito que me brinde su poder.
El pokémon legendario no entendía el dilema de Diancie. Él podía detectar en su aura que poseía le poder necesario para cumplir con su noble propósito. Lo que la detenía era algo en su psique que la bloqueaba de poder usarlo. Temiendo que por ese motivo la vida de los Carbink pudiese estar en peligro, decidió acceder a las suplicas de la joven monarca.
Xerneas: De acuerdo, voy a concederte tu deseo. – el gran ciervo concentró su energía, haciendo brillar los cristales de su cornamenta en varios tonos de colores y del suelo se dibujó un círculo a sus pies que levantó una luz blanca. El ciervo emitió de su cuerpo un aura rosada que se extendió por todo el lugar.
Al momento de entrar en aquella atmósfera, todos sintieron como si una oleada de vida entrara en su cuerpo. Las heridas ocasionadas por el ataque de Marilyn y Ryot sanaron por completo.
Bianca: Que bien se siente. – Uso un tono de suma relajación.
Shauna: Es como si me rejuveneciera a cada segundo.
De repente, las pokébolas de cada entrenador se abrieron por sí mismas, dejando salir a todos los pokémon, quienes recibieron el mismo efecto que sus compañeros humanos. Y en pocos segundos, sus heridas estaban curadas por completo.
Ash: Tengo una idea. – Se le prendió el foco y de inmediato sacó su pokédex y tecleó algunos comandos. – Lo siento Bayleef, pero tengo que devolverte al laboratorio. – Metió a la referida a su pokébola y esta la puso sobre el dispositivo. El aparato escaneó la esfera y esta desapareció en el acto para, acto seguido, ser reemplazada por la bola pesada. – Perfecto, gracias profesor Syamore.
A continuación liberó el contenido de la nueva pokébola, su recién capturado Carbink. El chico cargó en sus brazos al herido e inconsciente pokémon y dejó que se bañara en el aura de Xerneas. El efecto de aquella atmósfera se hizo presente y las heridas de Carbink se empezaron a curar.
Xerneas terminó con su infusión de Aura y la atmósfera que se había creado se desvaneció.
Xerneas: He terminado mi pequeña. – Se dirigió a Diancie.
Diancie: Me siento… igual. – Dijo mientras se examinaba.
Xerneas: No he alterado tu cuerpo, solo te he imbuido con mi energía. En teoría, deberías tener más poder que cualquiera de tus antepasados, pero ahora solo depende de ti el restaurar tu reino.
Diancie se animó momentáneamente, más luego recordó sus múltiples intentos fallidos de crear un diamante corazón.
Diancie: Mi señor, debería venir a nuestro reino. Estoy seguro que con su aura de hada, nuestro reino podría gozar de paz y tranquilidad eternamente. – La inseguridad que denotaba su voz era evidente.
Xerneas: No insistas mi pequeña. Ya te he dado más que lo necesario para cumplir con tu cometido. – Se negó, usando un tono severo y amable, cual madre que reprende gentilmente a su hija. – Además, aunque quisiera, no puedo abandonar este sitio.
Diancie: ¿Y eso a que se debe? – Inquirió.
Xerneas: Eso se debe a Yveltal.
Ash: ¿Quién es Yveltal? – Preguntó a sus amigas.
Serena: Yveltal es la antítesis de Xerneas. Es el pokémon que representa la muerte y la destrucción. – Contó.
Mei: ¿Qué tiene que ver Yveltal con que no pueda dejar este lugar? – Preguntó al gran ciervo.
Xerneas: Hace 3000 años, esta tierra fue azotada por la guerra. – Comenzó a relatar.
Serena: Conocemos la historia. Fue una guerra en la que participaron nuestras regiones. – Interrumpió.
Xerneas: Entonces puedo omitir esa parte. – No pareció importarle la ofensa. – Lo que tu pueblo ya no recuerda es que, durante ese periodo, un hombre creó un arma de destrucción masiva que se alimentaba de la vida de miles de pokémon.
Bianca: Eso es horrible.
Xerneas: Como pokémon de la muerte, Yveltal se encarga de recibir la energía de todos aquellos que abandonan este mundo y de devolverla a la corriente vital cuando es el momento. Pero aquel catastrófico evento despertó su ira. – Continuó. – De alguna manera tenía que devolver el equilibrio, y eso lo llevó a desatar todo su poder en esta región. Su ala mortífera chocó contra la tierra, abriendo un enorme boquete y llevándose toda la vida en kilómetros a la redonda. – Se detuvo un momento para dejar que los niños asimilaran la historia. – En cuanto su hambre fue saciada, se convirtió en una crisálida y se sumió en un profundo sueño. – Terminó.
Ash: ¿Y dónde se encuentra Yveltal ahora?
Xerneas: Se encuentra justo al fondo de aquel cenote. – Se dio vuelta hacia el final del bosque.
Todos giraron la mirada atrás de Xerneas. Efectivamente, allí había un boquete gigante en el suelo, tal cual había descrito, y a su fondo, a unos 200 metros, un estanque de agua completamente obscura. Ese último hecho dejó sorprendidos a todos.
Xerneas: Su aura obscura roba la vida de todo aquello que entra en ella, por eso debo quedarme, para contrarrestar su influencia.
Bianca: ¿Qué pasaría si alguien cayera en ese lugar? – Curioseó.
Xerneas: En el caso de que alguien tuviera el infortunio de caer al cenote, el aura obscura de Yveltal le arrastraría hasta el fondo y manifestaría la obscuridad de tu corazón con intensiones de robar tu energía.
Mientras todos observaban el fondo del cenote, en los brazos de Ash Carbink comenzó a despertar. El entrenador fue alertado por esto y lo bajó para que se incorporara.
Carbink: ¿Do… dónde estoy? – Preguntó en su idioma, que obviamente era inentendible para los humanos.
Diancie: ¡Estas bien! – Exclamó con alegría, para luego lanzare a abrazar a su recuperado súbdito.
Carbink: ¡Lady Diancie, me alegro mucho de verla sana y salva! – También se alegró a tal punto de derramar lágrimas.
Diancie: Todo fue gracias a mis nuevos amigos. – Carbink entonces volteó para encontrarse con el sexteto.
Carbink: ¡Quédese detrás de mí, mi señora, yo la protegeré! – Se alarmó y se ppuso entre la princesa y los humanos.
Diancie: Detente por favor. Ellos fueron los que me salvaron y a ti también. – Ordenó.
Carbink: ¿En serio?
Diancie: Si. – Asintió. – Cuando te encontramos no estabas en tus cabales y comenzaste a atacarlos. Como no había forma de calmarte, Ash se vio en la necesidad de aprisionarte en un orbe y usar una magia extraña para mandarte a un lugar seguro. – Relató. Con eso Carbink se relajó.
Carbink: Muchas gracias por salvarme y mis sinceras disculpas por haberlos atacado. – Inclinó la cabeza.
Ash: No hay problema. – Dijo, interpretando el gesto de Carbink.
Bianca: Parece que nuestra misión por fin está cumplida. – Dijo aliviada.
Mei: Después de lo que pasamos, es bueno poder relajarnos un momento. – Se unió a su prima.
Shauna: No quiero volver a pasar por una experiencia así otra vez. – Todos coincidieron.
Pero su tiempo de paz no duró mucho, porque en ese momento fueron atacados por una combinación de fuego mágico, shuriken de agua y misil aguja. Los ataques explotaron al impacto, levantando una nube de humo.
Millis: Oigan, dijeron que tendrían cuidado. – Habló enojada Millis saliendo de la arboleda. De ella, también salieron Ryot y Marilyn, uno a su diestra y la otra a su siniestra.
Ryot: Relájate que no le apuntamos a tu objetivo. Sólo teníamos que encargarnos de las pestes.
Marilyn: Después de todo, ninguno de los dos quiere dañar a Diancie tampoco.
Millis: Como sea, yo cumplí mi parte del trato, ahora les toca a ustedes.
Los tres, junto a sus pokémon, Greninja, Delphox y Chesnaught se dispusieron a ir por sus presas cuando repentinamente, de la nube de humo un relámpago salió de esta y golpeó a Greninja, un haz de luz blanca y un chorro de agua le dieron a Delphox y un lanzallamas junto a una lluvia de misiles agujas impactaron en Chesnaught.
Los criminales voltearon atónitos a la nube de humo que comenzaba a despejarse. Cuando este se disipo, pudieron ver que los entrenadores habían sido protegidos por una burbuja violeta translúcida provista por Carbink; cosa que les permitió contraatacar con Pikachu, Chespin, Braixen y Oshawott.
Ash: Divídanse y protejan a Diancie. – Comandó a sus amigas.
Sin dar tiempo al trio de bandidos a reaccionar, sus pokémon y ellos fueron tacleados adentro del bosque en diferentes direcciones. Los entrenadores se dividieron en parejas para tomar a cada uno de los atacantes; Ash fue con Mei, Bianca con White y Serena con Shauna, así se aseguraban de que cada pareja contara con un entrenador.
Ryot: Malditos enanos. – Se expresó fúrico en cuanto se reincorporó tras la tacleada que le dio el par de entrenadores. – Voy a librarme de ustedes de una vez y para siempre. – El ninja sacó sus tres pokébolas de las que salieron sus dos Ninjask y su Greninja. En cuanto salió, el pokémon acuático uso su substituto para llamar tres clones de sí mismo.
Ash: No dejaremos que te lleves a Diancie y en esta ocasión vamos a detenerte d una buena vez. – Actuó desafiante y a continuación sacó a todos sus pokémon: Sceptile, Ralts, Frogadier y Doublade. Carbink también se unió a la batalla, yendo del lado de Ash.
Ash: Mei, utiliza a todos tus pokémon y encárguense de los Ninjask. En cuanto nos encarguemos de este iré a apoyarte. – Le dijo en voz baja.
Mei: Entendido. – Confirmó y dejó salir a Swirlix para que se uniera a Oshawott en la batalla.
La pequeña nutria lanzó ráfagas de chorro de agua y Swirlix expulsó de su boca un viento de hada sobre los Ninjask. Estos por su parte esquivaron cada ataque con suma facilidad. Luego fue el turno de los insectos para atacar y ambos imbuyeron sus garras con energía morada para lanzarse en una cuchillada nocturna. El pokémon hada generó una densa nube de algodón con lo que esperaba detener aquellos ataques, pero sus rivales fueron más listos y rodearon en el último segundo. Teniendo ahora su flanco trasero indefenso, ambos atacaron; pero justo en el último momento Oshawott se interpuso, bloqueando con concha afilada. Lamentablemente, sus esfuerzos no sirvieron de tanto, pues el poder de los 2 pokémon supero al de ella sola y terminaron por derribarla.
Ryot: Veo lo que intentas hacer y no te servirá. Mis pokémon están entrenados para funcionar aun si yo no estoy para darles órdenes. – Se ufanó.
Regresando su atención al moreno, el ninja ordenó a Greninja lanzar rayo hielo con shuriken de agua. Dos de los clones lanzaron sus shuriken de sus costados, mientras que el restante y el original usaron su rayo hielo para congelarlas. Las estrellas se congelaron e hicieron más grandes.
Ash por su arte, indicó a sus amigos que usaran sus movimientos especiales para deshacerse de los shuriken, más lo único que lograron fue deshacerse de la capa de hielo, dejando que las estrellas de agua golpearan a todos.
Aprovechando el momento, los Greninja se equiparon con sus garras y se abalanzaron con cuchillada nocturna. Ash tuvo que reaccionar rápido y le indicó a Sceptile que usara tormenta de hojas, con lo cual el reptil formó un muro que obligó a los atacantes a retroceder.
Ash: Tu estrategia de antes no te servirá, estamos a plena luz del día. – Señaló.
Ryot: Eso crees tú. – Se ufanó y de su traje sacó tres pequeñas esferas que lanzó al cielo. Los objetos detonaron, liberando una densa nube de humo negra que tapó los rayos del sol. El campo alrededor de ellos se oscureció; no lo suficiente como para privarlos de la vista, pero si como para que Greninja y sus clones se pudiesen ocultar.
El escenario se repitió igual que en la noche anterior. Los Greninja se lanzaron con cuchillada nocturna. A pesar de que Ash podía ver con más claridad de donde provenían los ataques, la velocidad de los pokémon acuáticos le hacía difícil esquivarlos.
Por otro lado, con Bianca y White, ellas se enfrentaban a Millis. Las primas llamaron a Quilladin, Fennekin y Tepig para enfrentarse al colosal Chesnaught. Los tres pokémon del lado de las chicas cargaron contra su oponente, mas este uso su mazazo y golpeó al suelo, generando una onda de choque que los hizo retroceder.
Viendo que el combate a corta distancia era una opción peligrosa, las chicas decidieron atacar desde la distancia. Las 2 pokémon de fuego lanzaron brazas, mientras que Quilladin usó misil aguja. Ante los 3 ataques Chesnaught solo sonrió y se quitó la armadura de su espalda para ponerla al frente. De las espinas de esta, crecieron varias enredaderas espinosas que formaron un escudo (barrera espinosa) que bloqueó todos los ataques.
Poniéndose la armadura, fue el turno de Chesnaught de atacar. El referido lanzó varios misiles agujas que eran mucho más grandes y potentes que los de Quilladin. Las púas explotaron justo frente al trio de pokémon, mandándolos a estrellarse contra los árboles. El pokémon caballero preparó su mazazo para impactar en sus indefensas víctimas cuando una pokébola se abrió frente a él, dejando salir Lampent.
Millis: Así que ahora usarás a un pokémon fantasma y fuego. Ni con eso podrás vencernos.
Bianca: Ya veremos. – Dijo con un falso tono desafiante.
Cambiando de zona, Un lanzallamas y un fuego mágico chocaron. Tanto el Braixen de serena como el Delphox de Marilyn estaban enfrascadas en un combate uno a uno mientras de Shauna intentaba luchar contra el par de Yanmega con su Bulbasaur y Falbébé.
La aspirante a estilista tenía enormes dificultades para asestar cualquier ataque. Ambos de sus pokémon intentaron atrapar a los insectos con sus látigos cepa, más estos esquivaron fácilmente aquellos ataques en línea recta; y colocándose juntos, ambos usaron zumbido, generando ondas sonoras de color rojizo que hirieron e inmovilizaron a las criaturas de Shauna.
Serena, por su parte, cambió al combate cercano. Braixen se lanzó usando puño trueno. Aunque Marlyn no se esperaba aquello, si estaba preparada para los imprevistos e hizo que Delphox usara psíquico en sí misma para levitarse lejos del ataque. Envuelta en la energía psíquica la zorra se movía ágilmente entre los árboles, evitando los lanzallamas de su pre-evolución.
De los tres criminales, Marilyn era la que menos capacidad de combate tenía por su oficio de ladrona, pero su falta de técnica de combate lo compensaba eficazmente con maniobras de distracción y ataques sorpresa.
Los lanzallamas del pokémon de Serena chocaron contra los árboles que comenzaron a Arder. La castaña tuvo que desistir de su ofensiva por el riesgo de provocar todo un incendio forestal. Esa oportunidad no pasó desapercibida por Marilyn que mando a Delphox a usar onda de choque. El rayo que salió de la vara zigzagueó en medio de los árboles hasta impactar con su objetivo, haciéndole un daño considerable.
Ash: No sucederá como la última vez. ¡Pikachu, destello ahora!
El pequeño dio un salto elevándose hasta las copas de los árboles. Allí juntó energía en su cuerpo, haciéndolo brillar con una luz dorada; y al reunir la suficiente cantidad, la liberó en un gran destello brillante que iluminó todo el lugar. El intenso resplandor logró revelar la posición de los Greninja, al mismo tiempo que los dejó cegados e indefensos momentáneamente.
Ash: Es nuestra oportunidad. ¡A la carga todos! – Comandó.
Rápidamente, el resto de su equipo se puso en acción. Sceptile uso tormenta de hojas contra uno de los Greninja, atrapándolo en el torbellino. Dublade usó rompe rocas haciendo un tajo cruzado y Carbink lanzó joya de luz contra otra de las copias. Por último Frogadier usó lengüetazo para atar a otro de los clones mientras que Ralts le lanzaba hojas mágicas.
Los ataques de los pokémon de Ash lograron destruir a los 3 substitutos, que explotaron en una nube de humo, dejando únicamente al Greninja original.
Ash: No nos vencerás con el mismo truco.
Ryot: Entonces supongo que tendré que usar trucos nuevos. – Expresó calmando, como si la venida debajo de su estrategia no importase. Y eso lo demostró lanzando una segunda pokébola de la que salió otro Greninja.
Este nuevo pokémon, a diferencia del otro era obscuro. Su presencia era imponente, sus ojos tenían un rojo intenso, como inyectados con sangre y desprendía un instinto asesino casi palpable. A pesar de no traer ningún armamento como su compañero de color normal, lograba inflingir un miedo a los pokémon de Ash.
Ash: Aunque sea un nuevo pokémon, aun somos mayoría. – Animó a sus pokémon, pero al mismo tiempo se autoconvencía. – ¡Sceptile, hoja navaja! – El pokémon de hierba extendió los sables de sus hojas de sus brazos y se lanzó al ataque.
Ryot: ¡Rayo hielo! – Ordenó. El Greninja negro dio un salto hacia atrás y lanzó el rayo hielo desde su boca.
Sceptile tuvo que cambiar el objetivo de su ataque a un árbol cercano, y derribándolo. El tronco cayó justo frente al rayo hielo, sirviéndole de escudo al reptil. Ash aprovechó la oportunidad para indicarle a Ralts que usara hojas mágicas. La pequeña dio unos giros, lanzando unas hojas brillantes que dieron en su objetivo. El entrenador sonrió pensando que eso lograría hacerle algún daño, pero cuál sería su sorpresa al ver que su oponente se mostraba ileso.
Mientras el muchacho estaba atónito, el Greninja envolvió sus dedos con una energía violeta, y moviéndose a una velocidad casi instantánea, golpeó a Ralts con una cuchillada nocturna, tan fuerte que mandó a la pequeña despedida hacia el frente. Ash tuvo que dar un salto para poder atrapar a la pokémon que quedó inconsciente tras ese único ataque.
Todos quedaron tan pasmados por el abrumador poder del nuevo combatiente que no prestaron atención al anterior Greninja que lanzó su rayo hielo para darle en la espalda a Sceptile que recibió un grave daño. Luego se lanzó para rematarlo con una cuchillada nocturna, pero Carbink y Frogadier intervinieron con antiaéreo para obligarlo a esquivar. Gracias ello, la rana tuvo que usar su ataque para desviar los de sus rivales.
Mientras tanto, Pikachu, quien ya había descendido al suelo, lanzó su atactrueno sobre el Greninja negro, a lo que este contrarrestó con rayo hielo. El ratón se lanzó con ataque rápido y el Greninja, confiado, fue con cuchillada nocturna; pero con lo que no contaba era con que el ratón aprovecharía su velocidad no para atacar, sino para barrerse bajo los pies de la rana para quedar justo tras de ella y aplicarle un nuevo atactrueno. Ash pensaba que con esa estrategia lograría hacer un daño substancial, pero cuál sería su decepción al ver que su rival solo recibió un poco.
Ash: ¿Cómo es posible? – Preguntó atónito.
Ryot: Gracias a la habilidad especial de Sombra, puede cambiar de tipo al del ataque utilizado y on eso evitar cualquier desventaja de tipo.
El hora identificado como Sombra, juntó sus manos haciéndolas hacia atrás (en una pose de hadouken) y juntó su energía en las palmas. El poder concentrado tomó la forma de un shuriken de agua gigante que lanzó directo a Pikachu. El pequeño no tuvo tiempo de evadir nada y recibió un daño masivo.
Ash: ¿Qué fue eso?
Ryot: Solo una técnica ninja que le permite a Greninja concentrar la energía de todos sus shuriken de agua en uno solo. – Ash quedó petrificado con el dato. Los pokémon de aquel ninja tenían formas nunca antes vistas de ejecutar técnicas conocidas y sumándole el apoyo que el mismo Ryot podía darles, las posibilidades de victoria eran escasas.
Regresando con Bianca y White, ellas seguían en una situación desventajosa. La rubia llamó a Lampent para aprovechar su ventaja de tipo. El pokémon de fuego usó su lanzallamas, pero no contaba con que del cielo caería un Aegislash que se puso entre el ataque y su objetivo bloqueándolo con su escudo real.
Chesnaught alzó su brazo para impactarlo con un mazazo. Viendo eso, Bianca hizo que Quilladin usara sus látigos cepa para tomarle el brazo y detener el ataque. White pensó que esa era una perfecta oportunidad, así que mandó a Bubu y Fennekin a usar brazas, pero no contaban con que la fuerza de Chesnaught sería superior. Halando de las lianas, logró levantar a Quilladin y usarlo como una bola demoledora para bloquear las brasas e impactar a las 2 pequeñas.
A continuación el pokémon caballero imbuyó su brazo en un aura morada y se dispuso a darles con un golpe venenoso, pero Quilladin logró salvar al grupo al usar su técnica de salto con látigo cepa y luego usar los mismos para alejar a las pokémon de fuego. Quien no tuvo tanta suerte fue Lampent, que fue víctima de un cabezazo de metal de Aegislash.
Pasando de regreso con Serena y Shauna, la de cabello amielado seguía en dificultades; mientras que ella no podía usar sus movimientos de fuego sin el riesgo de provocar un incendio, su enemiga usaba su onda de choque para atacar sin que le afectaran los obstáculos. Cansada de estar a la defensiva, decidió usar su mejor arma.
Serena: ¡Talonflame vuela! – Llamó a su mejor pokémon. Del orbe se manifestó el ave de fuego que se posó junto a su entrenadora. – ¡Talonflame, as aéreo! Comandó. El referido se fue a la carga, navegando ágilmente entre los troncos del bosque hasta llegar con Delphox y asestarle un inevitable golpe al estómago.
Marilyn se vio obligada a llamar a uno de sus Yanmega para que apoyase a Delphox. Cabe mencionar que aquello fue un alivio para Shauna, que ya tenía a sus pokémon agotados; aun así, aún quedaba otro de los insectos al que enfrentarse.
El Yanmega llamado como refuerzo llegó para atacar a Talonflame con poder pasado, pero el ave logró esquivar a tiempo y contratacar con carga de fuego. Lamentablemente, con lo que no contaba era con que Delphox aprovechara eso para usar su onda de choque y darle justo en la espalda.
Los intentos de resistencia de los jóvenes eran fútiles. Aquel trio de villanos demostraba tener mucha más experiencia en combate y poco o nulo respeto por la integridad física de sus oponentes. Nuestros héroes se vieron obligados a retroceder mientras luchaban por defender a Diancie y Xerneas, hasta llegar cerca del cenote.
White: Pensé que estabas de nuestro lado. – Le reclamó a Millis.
Millis: Niña tonta; en ningún momento dije que estuviera aliada con ustedes. Lo único que necesitaba era mantener segura a Diancie hasta que encontrar a Xerneas y entonces me haría con él. – Expresó sin ningún tipo de remordimiento.
White: ¿Y ustedes qué? Pensé que estaban peleando por ver quien se hacía con Diancie.
Marilyn: Así era, pero como adultos civilizados decidimos llegar a un acuerdo; ambos capturaríamos a Diancie y ella me hará una dotación de diamantes suficiente mente grande como para vivir cómodamente por el resto de mi vida. Después de eso, Ryot podrá llevársela a quien quiera que lo haya contratado. – Explicó.
Ryot: Como verán, tenemos una pequeña alianza temporal, así que tu infantil intento por provocar una disputa es inútil. – Dijo secamente. – Ahora que terminó la charla, me encargaré de ustedes permanentemente.
Con eso dicho, los pokémon del trio de villanos se lanzaron en una carga frontal decididos a terminar con todo, pero en ese momento una esfera de energía plateada de gran magnitud pasó justo entre ellos y sus objetivos.
Xerneas: ¡Ya basta! – Alzó la voz con autoridad. – Usualmente no me meto en las insignificantes disputas humanas, pero no permitiré que vengan a perturbar la paz de mi recinto. Si quieren continuar más les vale que lo hagan lejos de este lugar. – Sus ojos reflejaban el disgusto que sentía por sus invasores.
Millis: No te preocupes querida, esto o durará mucho. – Se dirigió a la deidad de forma altanera. – Y cuando acabemos con ellos, serás mío.
Tal ofensa no sería perdonada por el pokémon legendario, quien nuevamente concentró su energía para usar su fuerza lunar. Los entrenadores no ocultaron su miedo al ver la ira en los ojos de Xerneas y de la cantidad de energía que reunía, pero aquel trio parecía no preocuparse. La respuesta a aquello vino cuando varios aros de forma triangular descendieron desde el cielo y se unieron formando una cúpula alrededor del pokémon de la vida para, acto seguido, soltarle varias descargas.
Ash reconoció aquella tecnología; era la misma que aquel loco obsesionado con los pokémon legendarios usó tiempo atrás para tratar de capturar al trio de aves legendarias y a Lugia. Alzando la vista pudo ver el origen de aquellos aros. Del cielo apareció de la nada la aeronave de Argust.
Argust: ¿Estas bien hija? – Se oyó su voz a través de los altavoces de la nave.
Millis: Si gracias ti papi. – Le respondió cariñosamente.
Ash: ¿¡De dónde sacaste esa tecnología!? – Preguntó enojado.
Millis: No sé de qué hablas. Mi padre fue quien ideó esta tecnología, aunque si la ha vendido a otras personas.
Ash: ¡Libera a Xerneas en este instante! – Exigió.
Millis: Si tu ¿y tú nieve de que la quieres? – Se burló.
Xerneas intentó usar su poder para librarse de la cúpula que la aprisionó, pero más aros salieron de la nave y formaron una segunda y tercera cúpula sobre la primera para reforzarle y brindarle más daño al pokémon legendario.
Ryot: Ya basta de charla inútil. – Se impacientó.
Marilyn: Cierto. Nuestro trato era que te ayudaríamos con la captura de Xerneas, pero viendo que no tienes problemas con ello, vayamos de una vez por Diancie. – Secundó al ninja.
Millis. – Tienes razón, no tiene sentido gastar saliva. – Dio por finalizada la conversación. - ¡Chesnaught, mazazo! – Ordenó.
Chesnaught preparó el ataque ahora sin interferencia.
Ash: Maldición ¿es qué no podemos hacer nada? – Se maldecía mentalmente. – Aunque intentamos separarlos, son demasiado fuertes para ganarles siendo solo 2. – en ese momento cayó en cuanta de una realización.
Ash: ¡Eso es! – Tuvo una epifanía.
Chesnaught dio un salto para impactar con aun más fuerzas en sus casi derrotados rivales cuando dos sables chocaron en su costado derecho, provocando su estrepitosa caída al suelo.
Marilyn: Que demonios. – Mas tardó en decirlo que en ver cómo su Delphox era golpeada por un doble antiaéreo. Todos voltearon para ver que el responsable de aquellos ataques eran oss pokémon de Ash.
Ash: ¡No se rindan! – Animó a sus compañeras. – Tal vez ellos sean más fuertes individualmente, pero nosotros tenemos algo que ellos no, trabajo en equipo. – Las chicas quedaron intrigadas por lo que propondría Ash. – No se concentren en un solo objetivo, vamos a darles a todos.
Ryot: Otra inútil estrategia. Greninja, Sombra, encárguense.
Sombra realizó su pose con las manos juntas y reunió energía para lanzar su gran shuriken de agua. Pikachu y Scaptile se lanzaron a interceptarlo con cola de hierro y hoja afilada, pero los ninjask hicieron una contra intercepción, deteniéndoles con cuchillada nocturna. La estrella siguió su curso a su objetivo, el cual no era ninguno de los pokémon, sino el propio entrenador de estos.
Ash se dio cuenta muy tarde de que el ataque iba dirigido a él y no tendría tiempo de esquivarlo, pero al mismo tiempo sabía que no tendría que hacerlo porque varios ataques especiales chocaron contra el shuriken, neutralizándolo.
Ash: Gracias chicas. – Agradeció a sus salvadoras.
Bianca: Es como tu dijiste, a diferencia de ellos nosotros somos un equipo. – Habló con una renovada determinación.
Serena: Exacto; y no solo entre nuestros pokémon, sino entre nosotros mismos también. – Complementó en mismo tonó.
Diancie: Yo también pelearé. – Dio un salto al frente, motivada por las palabras del entrenador.
El Greninja sobrante saltó sobre Piachu y Sceptie y les arrojó sus shuriken de agua. Viendo el ataque, el pokémon de hierba golpeó con la cadera a Pikachu para sacarlo del área de impacto, aunque también eso lo dejaría a merced del ataque. El daño de los shuriken, sumado al de los ataques anteriores fue suficiente para hacerlo caer inconsciente. El rato amarillo no dejaría que el sacrificio de su amigo fuese en vano, y sin demora lanzó su atactrueno. Greninja recibió de lleno el ataque vengativo, teniendo el mismo resultado que Sceptile.
Ash: Uno menos. – Chasqueó los dedos y sonrió con satisfacción.
Chesnaught lanzó sus misiles agujas a los pokémon de Ash, ero fueron quemádos casi inmediatamente por los lanzallamas de Braixen y Talonflame, para luego der atacado por las brasas de Fennekin y la Pequeña Bubu. Aegislash quiso vengar a su compañero y se desenvainó para hacer brillar su filo en tonalidad blanca y alargarlo para blandirse en una espada santa. Su intento de ataque fue frustrado por Oshawott lo bloqueó con su concha afilada. Luego fue atrapado por la sombra sigilosa de Doublade.
Luego fue el turno de Marilyn para ir a la ofensiva y ordenó a sus Yanmega atacar con poder antiguo, mas fueron interrumpidos por un par de antiaéreos provenientes de Frogadier y Carbink. La siguiente en tacar fue Delphox que le lanzó una onda de choque directa a Frogadier, siendo este taque nuevamente un fracaso, gracias a una barrera de algodón generada por Swirlix y luego recibiendo un contraataque en forma de viento de hada de Flabébé.
Ryot quiso apoyar a la ladrona y mandó sus Ninjask, pero en cuanto quisieron avanzar, Pikachu pegó un salto para ponerse a su altura y soltarles un destello que los dejó ciegos. Enfurecido por la acción del chico, el ninja ordenó a sombra que se encargara de él. Su Greninja sabía que no era una muy buena idea, aun así no lo desobedeció y se lanzó a darle al roedor con cuchillada nocturna, pero fue regresado violentamente al suelo por el látigo cepa de Bulbasaur y luego recibió una ráfaga de misiles guja súper efectivos de Quilladin.
El campo de batalla se había convertido en todo un caos; caos que era controlado por el equipo de nuestros héroes. Cada vez que uno de sus enemigos intentaba atacar, estos eran bloqueados por alguna de las criaturas de los entrenadores y atacados por otras.
Por primera vez desde el inicio de la pelea, eran los villanos quienes estaban en desventaja.
El par de Yanmegas usaron supersónico con el objetivo de confundir a Frogadier y Carbink, pero estos fueron removidos del área de impacto por los látigos de Bulbasaur. Luego Quilladin usó los propios para lanzar a Fennekin y la Pequeña Bubu. Ambas hembras aterrizaron sobre las libélulas y le soltaron su ataque de brazas a quemarropa que logró dejarles fuera de combate. Lamentablemente, el lanzar a las pokémon dejó abierto al erizo ante un fuego mágico por parte de Delphox, dejándolo también inconsciente.
Por parte de Ryot, uno de los Ninjask empleó chirrido, mientras que el otro y Sombra se lanzalor con cuchillada nocturna, todo sobre Bulbasaur y Flabébe. El horrible sonido producido por le batir de las alas del insecto impedía al par moverse, mas no estaban indefensos porque Pikachu y Oshawott intervinieron con cola de hierro y concha afilada. Aunque la pequeña nutria mostró gran valentía, su fuerza no fue suficiente como para aguantar el embate de Ninjask, siendo derrotada. Pero aquel sacrificio no sería en vano, pues Talonflame y Braixen carbonizaron al par de bichos con sus potentes lanzallamas.
Como Ash había dicho, ellos solo se preocupaban por sus propios pokémon y no se fijaban en ayudar a sus compañeros. La actitud de los dos, irritaba a Millis, quien veía como su plan se estaba yendo al carajo.
Millis: Si no dejan de jugar y nos ponemos a trabajar juntos, ninguno de nosotros tendrá lo que busca. – Regañó a sus compinches. Mientras decía eso, una ráfaga de cristales rosados pasó junto a ella, dándole un duro golpe a Aegislash. La responsable de dicha acción no era otra sino Diancie.
Los entrenadores y sus pokémon se acercaron amenazadoramente al trio, con intenciones de capturarlos, cuando inesperadamente del cielo cayó algo que provocó una explosión que arrojó a nuestros héroes hacia atrás, justo al borde del cenote.
Argust: No se atrevan a hacerle nada a mi niña. – Les gritó desde los altavoces.
El robusto hombre movió el mando de su nave y en un monitor la imagen del campo de batalla fue visible. En la pantalla, una mira se mostró y la apuntó justo entre los entrenadores y su hija. Argust entonces apretó un botón y de la aeronave salió una ráfaga de pequeños misiles que explotaron al contacto.
Los jóvenes se cubrieron de la onda expansiva al igual que los criminales.
Ash: ¡Todos, tengan cuidado co…! – No pudo terminar porque en ese momento, la tierra alrededor de ellos se resquebrajó y rompió.
Justo antes de que todos cayeran, Ash tomó la mano de Diancie y la arrojó lejos.
Diancie: ¡AAAAAAAAAAASSSSSHHHHHHHH! – Gritaba mientras veía al muchacho y sus amigas caer a las negras aguas.
Los jóvenes se apresuraron a regresar a sus criaturas mientras caían. Afortunadamente, el agua amortiguo lo que de otro modo sería una dolorosa caída. La profundidad del estanque no era mucha y todos pudieron nadar a la superficie.
Ash: ¿Están todas bien? – Fue el primero en salir. Las chicas también subieron a la superficie y confirmaron su estado de salud.
De repente, el joven sintió como algo lo tomaba de las piernas y lo arrastraban al fondo. Y él no fue el único; el resto de las chicas también fueron jaladas al interior del estanque. A pesar de que el estanque no tenía mucha profundidad, todos sentían que los arrastraban varios metros abajo.
Mientras descendían, sentían como la obscuridad los envolvía, privándolos de todos los sentidos y llevándolos a la inconsciencia.
Tras un rato, Ash despertó en un lugar completamente obscuro. De inmediato giró la mirada hacia sus manos, aliviándose de que podía verlas a la perfección. Al parecer estaba en un lugar donde no existía nada más que él. Viendo s situación llegó a una realización; estaba completamente solo.
Ash: BIANCAAAAAAA, SERENAAAAAA, MEEEEEIIIIII, SHAUNAAAAAAA, WHITEEEE. – Las llamó sin éxito alguno.
El joven se desesperó al no recibir respuesta alguna y quiso moverse a buscarla, pero en ese momento una presencia se manifestó.
¿?: Hola… Ash. – Le habló una muy familiar voz que reconoció al instante.
Y hasta aquí llegamos de momento.
Como leyeron, Ash capturó un Carbink, cosa que cubre dos de los tipo de pokémon que el moreno no tiene o tiene muy pocos. Ahora, sé que no es un pokémon favorito de la banda, así que les dejo a ustedes que decidan su destino ¿Se quedará?, ¿se irá?, ustedes deciden.
Y pues bueno, 10.000 palabras otra vez y aun no acabo con esta película, así que tendrá que haber tercera parte. Lo siento mucho, sé que querían ver ya a Korrina, pero escribí demasiado y como y explique, no quiero hacerlos leer tanto.
Sé que algunos me pidieron spoiler, pero como no se juntaron los suficientes, no lo pondré y tendrán que aguantarse al siguiente cap para leerlo.
Y bueno, aquí me despido. Gracias a todos por su paciencia y ya saben que cualquier crítica, duda, sugerencia o queja será muy bien recibida.
PD: si ya vieron el capítulo del anime, díganme que les pareció.
